Movimiento de los Focolares

Una Mariápolis Europea

Feb 4, 2019

A los 70 años de la primera Mariápolis vuelve el evento en las montañas Dolomitas, en Italia, para todo el continente europeo. Hemos entrevistado a Peter Forst, delegado del Movimiento de los Focolares para la zona de Europa central y uno de los organizadores del evento.

A los 70 años de la primera Mariápolis vuelve el evento en las montañas Dolomitas, en Italia, para todo el continente europeo. Hemos entrevistado a Peter Forst, delegado del Movimiento de los Focolares para la zona de Europa central y uno de los organizadores del evento. La Europa de hoy se presenta muy dividida (Brexit por un lado, murallas contra la acogida por el otro). ¿Qué sentido tiene hacer una Mariápolis europea? Constatar justamente lo dividida que está Europa hizo nacer la idea de la Mariápolis Europea. Nos dimos cuenta de que tenemos opiniones muy distintas, en parte contrastantes, acerca del desarrollo en Europa, sobre las migraciones, los valores, …. y la primera finalidad de la Mariápolis es fortalecer las relaciones, crear espacios de comunión y compartición, alentar a la humanidad para que tome, decididamente, el camino de la fraternidad universal y la unidad de hombres y pueblos. Esperemos así poder dar un testimonio de que es posible permanecer todos unidos por más que las diferencias sean muchas. Desde la primera en 1949 hasta hoy: ¿cómo han cambiado las Mariápolis? Las primeras Mariápolis eran muy espontáneas. Tal vez hoy se requiere un poco más de oganización logística y preparación del programa. Pero el espíritu de la Mariápolis europea quiere ser el mismo que el de 60 ó 70 años atrás: experimentar y dar testimonio de que la humanidad es una familia. ¿El camino para llegar? Un amor incondicional.. ¿Por qué justamente en las Dolomitas? La idea de hacer la Mariápolis en el mismo sitio en donde nació nos convenció enseguida a todos. Allí Chiara Lubich, hace 70 años, pasaba sus vacaciones con las primeras y los primeros focolarinos, y justamente allí, con ellos y con el diputado italiano Igino Giordani, en el verano boreal de 1949, vivieron una experiencia de luz, de particular unión con Dios y de profunda unidad entre ellos, que marcó la fundación del Movimiento naciente. No es la nostalgia lo que nos impulsó a escoger las montañas Dolomitas, sino más bien la convicción de que justamente en el “después de Chiara” es importante volver a las raíces para poder encontrar las formas y las respuestas para hoy. ¿Quién participará en ella? ¿Cómo es el programa? ¿Qué quieren decir con el título «Apuntar alto»? La Mariápolis está abierta a todos. Hay 600 plazas cada semana. La inscripción es posible hasta el 31 de enero (www.mariapolieuropea.org). En el programa habrá paseos, deporte, música, espiritualidad, oración, talleres creativos y fórums temáticos. Todo quiere ser una ocasión para un encuentro profundo. “Apuntar alto” nos parecía una imagen apta para la finalidad de vivir relaciones de alta calidad espiritual y humana. Y además: estando en las montañas, automáticamente se apunta a lo alto.

Lorenzo Russo

FECHAS  

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscríbete a la Newsletter

Pensamiento del día

Artículos relacionados

Una amistad verdadera vale más que un riñón

Una amistad verdadera vale más que un riñón

Un pensamiento nacido casi por casualidad, una invitación aceptada en el silencio de la oración y una decisión capaz de cambiar dos vidas. La historia de una amistad que se convirtió en un regalo de vida.

De ateo a presidente del consejo parroquial

De ateo a presidente del consejo parroquial

Una amistad que surge por casualidad y que se basa en pequeños detalles y gestos desinteresados puede dejar una huella duradera en la vida de una persona y convertirse en el comienzo de un cambio inesperado.

Kala, una institución

Kala, una institución

En la mañana del 10 de agosto pasado ha concluido el camino terreno de la Doctora Kala Acharya, hinduista muy comprometida en el diálogo interreligioso, y que había sabido instaurar una relación profunda con Chiara Lubich.
«Con su sensibilidad espiritual y su gran espesor humano, ayudó a nuestro Movimiento a comprender cada vez más la dimensión universal del carisma de Chiara», escribe Margaret Karram, Presidenta de los Focolares, en la carta de condolencias. Y agrega: «Con discreción, competencia y pasión, nos ha acompañado a redescubrir muchas intuiciones de nuestra fundadora desde perspectivas nuevas».