La aventura de las jóvenes de Trento unidas a Chiara no podía dejar indiferente ni a la población de la ciudad, en aquel momento pocas decenas de miles de habitantes, ni tampoco a la Iglesia trentina. El comportamiento de las jóvenes de la “casita” de Plaza Cappuccini, sede del primer “focolar”, asombraba a grandes y a pequeños. En aquel apartamento modesto los pobres se sentían en su casa.  Incluso el problema social de la ciudad, desangrada por la guerra, era un problema que las jóvenes sentían suyo. Creían nada menos que lograrían resolverlo, sencillamente, creyendo que las palabras del Evangelio eran verdaderas. Amando al hermano, uno a uno.

Chiara escribió: “Entre todas las Palabras, nuestro carisma enseguida nos subrayó las que se refieren específicamente al amor evangélico hacia el prójimo y no solamente hacia los pobres, como cuando leímos en el Evangelio que Jesús dijo: “Cada vez que  lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos (y se entiende con todos), lo hicieron conmigo” (Mt 25,40).

De consecuencia,  nuestro viejo modo de concebir el prójimo y de amarlo cambió totalmente.  Si Cristo  de alguna manera estaba en todos, no se podían hacer discriminaciones, no se podían hacer preferencias.  Cayeron los conceptos humanos que clasifican a los hombres: compatriota o extranjero, anciano o joven,  guapo o feo, antipático o simpático, rico o pobre, Cristo estaba detrás de cada uno, Cristo estaba en cada uno. Y cada hermano era realmente “otro Cristo” – si la gracia enriquecía su alma – u “otro Cristo”, un Cristo in fieri – si todavía estaba lejos de Él.

“Viviendo así, nos dimos cuenta de que el prójimo era para nosotros el camino para llegar a Dios. Aún más, el hermano se nos presentaba como un arco bajo el cual era necesario pasar para encontrar a Dios. Y lo hemos experimentado desde los primeros días. ¡Qué unión con Dios por la noche, en la oración, o en el recogimiento, después de haberlo amado todo el día en los hermanos! ¿Quién nos daba ese consuelo, ese recogimiento interior tan nuevo, tan celestial, si no Cristo que vivía el  “Den y se les dará” (Lc 6,38) de su Evangelio? Lo habíamos amado todo el día en los hermanos y ahora Él nos amaba a nosotros. ¡Qué útil  ha sido este don interior para nosotros! Eran las primeras experiencias de la vida espiritual, de la realidad de un reino que no es de esta tierra. Así, en el maravilloso camino que el Espíritu nos mostraba, el amor al hermano fue un nuevo punto fundamental de nuestra espiritualidad”.

Hechos de vida

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Atreverse a cuidar (#daretocare”) desde América Latina

8 agosto 2020
Cada dos meses, vamos a viajar virtualmente a cada continente para descubrir cómo algunos ciudadanos y comunidades están poniendo en marcha #daretocare en sus lugares.

Estas reuniones online serán una oportunidad para compartir historias, hacer preguntas y recibir inspiración de las personas protagonistas de cambio, que están tomando medidas concretas para poner el cuidado en el […]

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Ciudad Nueva de Argentina de “Puertas abiertas”

7 agosto 2020 18:00 – 18:45
Te invitamos a un momento de “Puertas abiertas” con Ciudad Nueva Argentina. La invitación es para todos: lectores, amigos, amigos a los que quieras dar a conocer la Editorial. Por eso contamos con tu colaboración para que invites. Será el viernes 7 de 18 a 18,45 hs. Las puertas están abiertas, no pases de largo.

https://www.youtube.com/watch?v=-fINfkF6sH8

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