
El P. Silvano Cola (1928-2007), sacerdote y con una formación en psicología y pedagogía, en los primeros años de su ministerio se ocupó de los menores en situación de abandono y con dificultades, en la “Città dei Ragazzi” [Ciudad de los chicos] de Turín, donde elaboró un método educativo basado en planes de estudio personalizados, de vanguardia para aquella época. En 1954, con 26 años, conoció el Movimiento de los Focolares, fundado por Chiara Lubich, y el Carisma de la Unidad, que marcó profundamente su ministerio sacerdotal. A lo largo de los años se dedicó especialmente a la formación del clero y a la difusión del Carisma de la Unidad, contribuyendo al nacimiento y al desarrollo de la rama sacerdotal del Movimiento. Chiara Lubich lo consideraba cofundador de esta realidad.
“No puedo olvidar el día de mi Ordenación sacerdotal ─recuerda el Card. Lazzaro You Heung-Sik,, Prefecto del Dicasterio para el Clero, que había conocido al P. Silvano siendo aún seminarista ─, al regresar a la sacristía, don Silvano se acercó a mí y me colocó alrededor del cuello una cadenita con una cruz de oro. Me dijo: ‘Este es tu Esposo’, como diciendo: este es tu fiel compañero de viaje, aquél con quien compartirlo todo y en quien reconocer, en cada circunstancia dolorosa, la clave para que tu vida y tu ministerio den fruto. ‘¡Vive tu vida con Él!’. Una consigna que ha marcado mi trayectoria y que aún hoy me acompaña”.

La ceremonia estará presidida por Mons. Stefano Russo, obispo de Velletri-Segni y Frascati, y supone el inicio oficial del proceso eclesial destinado a recopilar testimonios y documentación sobre la vida, las virtudes y la fama de santidad de don Silvano Cola.
Estarán presentes: el Card. Lazzaro You Heung-Sik, prefecto del Dicasterio para el Clero; Card. Giuseppe Petrocchi, arzobispo emérito de L’Aquila y presidente de la Comisión Cardenalicia de Supervisión del IOR [Instituto para las Obras de Religión]; Mons. Tommaso Caputo, arzobispo Prelado de Pompei; Mons. Vincenzo Zani, arzobispo, archivero y bibliotecario emérito de la Santa Iglesia Romana; Mons. Sandro Salvucci, arzobispo de Pesaro y de Urbino-Urbania-Sant’Angelo in Vado; Mons. Michele Fusco, obispo de Sulmona-Valva; Mons. Gianfranco De Luca, obispo emérito de Termoli-Larino; Margaret Karram y Roberto Almada, presidenta y copresidente del Movimiento de los Focolares.
Stefania Tanesini
Transmisión en directo: http://live.focolare.org/donsilvano en italiano, inglés, francés, español, portugués y alemán.
Con motivo de este evento, se publicará el libro “Iluminar la noche. Biografía de Silvano Cola. Segunda parte (1967-2007)”de Fernando Muraca (Editorial Città Nuova).Programma
Programa
15.30: Celebración eucarística. 16.30: Presentación de la figura del Siervo de Dios P. Silvano Cola. A continuación, apertura de la Investigación diocesana – Primera sesión.
Biografía del Pbro. Silvano Cola
Silvano Cola nació el 22 de enero de 1928 en Camerino, en la región de Las Marcas. Pocos meses después, su familia se trasladó a Lanzo Torinese, un pequeño pueblo del Piamonte situado a los pies de los Alpes Grayos. La fe genuina que le transmitieron su madre y el párroco lo llevó a ingresar, a los nueve años, en el seminario menor de Giaveno, en la provincia de Turín, en octubre de 1937.
Su trayectoria de formación hasta el sacerdocio atravesó los años difíciles de la Segunda Guerra Mundial.<br/>A los 22 años recibió la Ordenación sacerdotal, el 27 de junio de 1950, gracias a una dispensa especial por no tener todavía la edad mínima prevista en las normas eclesiásticas para ser sacerdote.

Su deseo de mantenerse fiel al Evangelio lo llevó a comprometerse con la Ciudad de los Chicos fundada por don Giovanni Battista Arbinolo y allí, en medio de la precariedad de una obra que aún estaba en construcción, concibió un sistema educativo de vanguardia para los niños en situación de abandono y con dificultades.
<br/>La experiencia generó gran revuelo tanto en los ambientes eclesiásticos como en el mundo laico y la Dirección General de Educación de Piamonte le pidió que impartiera conferencias para los profesores en formación.
A pesar de estos éxitos de su labor educativa, que lo llevó a ser presentado a los fieles de la parroquia en la que se convirtió en vicario, como un «nuevo Don Bosco», fue puesto a prueba por una profunda crisis de fe durante la cual llegó incluso a plantearse la posibilidad de abandonar el sacerdocio.
Precisamente en esa época conoció en Turín a algunas de las primeras focolarinas, laicas consagradas pertenecientes al Movimiento de los Focolares, fundado por Chiara Lubich. Sus testimonios de vida evangélica le ayudaron a recuperar la fe y el sentido de su vocación sacerdotal.
El encuentro con el Carisma de la Unidad marcó profundamente su ministerio. A lo largo de los años, contribuyó al nacimiento y al desarrollo de la rama sacerdotal del Movimiento, de la que fue cofundador. Se dedicó a la formación y al acompañamiento de los sacerdotes, promoviendo una vida de comunión y profundizando, a la luz del Concilio Vaticano II, en la relación entre el ministerio sacerdotal y la espiritualidad de la unidad. Falleció el 17 de febrero de 2007 tras una vida dedicada al servicio de la Iglesia.
P. Silvano fue una guía segura para muchas personas, entre ellas sacerdotes, diáconos, consagrados y laicos, ayudándoles a amar a la Iglesia y al pueblo de Dios con una actitud mariana y acompañándolos hacia una elección de Dios sincera y radical, como la que había orientado su propia vida.




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