Movimiento de los Focolares

Atenágoras, Pablo VI y Chiara Lubich

http://vimeo.com/95726093 Jerusalén, 24 de mayo. El encuentro  del Papa Francisco con el Patriarca Bartolomeo, recuerda el histórico abrazo de 50 años atrás entre Pablo VI  y el Patriarca ecuménico de Constantinopla Atenágoras I. Un abrazo que marcó el comienzo de una historia nueva después de siglos de lejanía. Recorremos esta página de diálogo ecuménico con imágenes inéditas.


Nigeria, dar esperanza

Nigeria, dar esperanza

«Finalmente logramos comunicarnos, en primer lugar para agradecer a todos por las oraciones que nos sostienen en este momento crítico de nuestro país». Así comienza la carta de Friederike y George, de la comunidad de los Focolares en Nigeria, que llegó a los pocos días de los últimos acontecimientos ocurridos en su país.

«Las dos bombas que explotaron en Abuja – en una zona muy poblada por la que muchos de nosotros pasamos a diario – y el rapto de las estudiantes en Borno, trajeron una nueva oleada de  dolor y de desesperación en el pueblo nigeriano. Las reacciones de la población son diversas: miedo, resignación,  rabia, venganza…»

No obstante, su testimonio habla de paz: «Sufrimos con las familias de las numerosas víctimas. Tratamos de radicarnos bien en el momento presente, conscientes de que en la fraternidad universal está el camino hacia la paz»

«Fue una ‘coincidencia providencial’, que, en medio de la confusión, estuviese por comenzar la Semana del Mundo Unido (1º – 11 de mayo)». En este período, anualmente, los Jóvenes por un Mundo Unido se manifiestan  con actividades públicas y visibles para sensibilizar al mayor número de personas al tema de la paz, de la solidaridad. Este año se presentó el Atlas mundial de la Fraternidad.

¿Y en Nigeria? «Los jóvenes, –continúan Friederike y George- junto con los miembros del Movimiento de los Focolares de la localidad, habíamos programado varias actividades tanto en Onitsha como en Abuja y en Jos. Pero, al día siguiente de la explosión de la segunda bomba, nos encontramos con la comunidad de Abuja y nos preguntamos si era conveniente proseguir en la preparación de la Semana del Mundo Unido. Unánimemente pensamos, que ahora, más que nunca, era necesario ¡seguir viviendo por la paz y dar esperanza!»

Así el 4 de mayo, en el Millenium Park de Abuja, 80 personas, musulmanas y cristianas, juntos, vivimos una jornada que tuvo como centro el tema “Acogida y fraternidad”. Un “stop” a las 12 para el Time Out: un momento de oración por la paz.

En Otnisha, en la misma semana, los jóvenes tuvieron una jornada de trabajo en un orfanato; otra jornada en el mercado donde limpiaron el lugar y una breve convocatoria dirigida a  todos para la jornada conclusiva.

«Con los miembros de los Focolares –siguen escribiendo- nos comprometimos con renovada fe en la oración del Time Out por la paz; nos hemos organizado para enviar a todos nuestros conocidos, a las 11:55, un promemoria a través de un SMS. Además, cada semana enviamos un SMS a millares de personas (comunicándonos telefónicamente con la varias regiones del país), una frase que invita a vivir por la paz. Es un modo de dar una contribución a la maduración de la opinión pública hacia una cultura del respeto hacia el otro».

 

 

Nigeria, dar esperanza

En Serbia, hacia la periferia

Sudeste europeo, un mosaico de pueblos. Serbia es un país que tiene una población mayoritariamente ortodoxa aunque existen todavía algunas aldeas católicas, sobre todo cerca de la frontera con Hungría. Allí  conviven los serbios y algunos pueblos de origen magiar, aunque también hay algunas minorías de gitanos y rutenos.

El Padre Nagy Jozsef conoció la espiritualidad de la unidad en 1978. Cuando le confiaron las parroquias de Szenta y de Gornji Breg (en la frontera con Hungría), comenzó su ministerio tratando de vivir el Evangelio y ayudando a los demás a vivirlo.

Su testimonio: «Después de la caída del comunismo y durante la guerra de los Balcanes, creció la desocupación y la crisis económica. Todas las fábricas cerraron. La gente era cada vez más pobre. . Debido a la desnutrición, un gran número de niños abandonaba la escuela:  ¡no comían durante 2-3 días! Al principio los maestros llevaban algo de su casa, pero luego ni siquiera ellos tenían que comer. La las personas de la municipalidad se dirigieron a mí. Fue así se desarrolló la Cáritas. Primero ofrecía una comida caliente para 50 niños, pero pronto llegaron a ser el doble. Luego, se sumaron también los adultos.

Desde hace 20 años está funcionando una cocina popular que proporciona una comida caliente de lunes a viernes a 520 personas. Se distribuye en tres escuelas para niños necesitados, también en en el hogar diurno de ancianos y a quienes están solos y enfermos. Esta cocina se sostiene únicamente con la “providencia”.  Dios interviene a través de la generosidad de muchos. Las dificultades no faltan. Varias veces hemos estado a punto de tenerla que cerrar, pero el rostro de Jesús Abandonado que grita en estas personas, nos da siempre ánimo nuevo para continuar, creyendo en el Amor de Dios».

Las personas involucradas en esta experiencia evangélica son cada vez más. Se comunican las experiencias, comparten alegrías y dificultades. Varga Jozsef, diácono permanente, casado, padre de cuatro hijos, cuenta: «Constatamos que nuestro grupo está presente en muchas actividades de ambas parroquias, llevando el espíritu de la unidad. Esto se experimenta sobre todo cuando se logran tomar decisiones unánimes. Alguno de los nuestros está en el consejo pastoral, otro es catequista o está en la oficina parroquial. Otros se ocupan de la iglesia, del cementerio, de las obras de caridad. Alguno trabaja como chofer, otro es el proveedor responsable del comedor popular. Otros ayudan en la distribución de las comidas».

Eva es enfermera, responsable de la asistencia domiciliaria de casi 100 personas mayores y enfermas: «Trato de organizar el trabajo –cuenta- manteniendo una buena relación ya sea con los colegas como con los enfermos y me ayuda mucho la Palabra de vida. Las personas que visito son muchas y el tiempo es siempre poco. A menudo tengo la tentación de acelerar el trabajo y terminar rápido, pero descubro que para estas personas es importante ser escuchadas y consoladas.  La conciencia de que detrás mio está nuestra comunidad me sostiene y me da fuerza»

El Padre Nagy concluye: «Estas experiencias nos hacen sentir la fuerza que posee la comunidad parroquial dado que continuamente tratamos de renovarnos viviendo el amor mutuo. Constatamos que cuando Jesús está presente es de Él que emana la Luz para nuestras periferias».

Nigeria, dar esperanza

Portugal. La “toma del mundo”.

En la inauguración de la Semana Mundo Unido, en la ciudadela Arco Iris,  chicos y chicas, provenientes de todo Portugal, fueron recibidos por la banda del pueblo y unos veinte grupos que animaron la tarde con actividades variadas: yudo, música –se compusieron muchas canciones para la ocasión-, danza, sin olvidar la nota de internacionalidad representada por los intérpretes de “gamelao” –un instrumento típico de Indonesia- y la presencia de  90 bailarines de Campo Verde. Además de los medios –el evento fue cubierto por dos canales de televisión, radio y prensa escrita- se involucraron las autoridades civiles. Estuvieron presentes el presidente y el vicepresidente de la región, así como el alcalde de la ciudad; muchos sacerdotes acompañaron a los jóvenes de sus parroquias. Entre ellos se encontraba el responsable de la Pastoral Juvenil de la diócesis de Lisboa. Pero no fueron sólo los Focolares quienes dieron su aporte: más de 20 grupos y asociaciones pusieron su granito de arena en la Expo de la fraternidad: una pequeña exposición “en vivo” del United World Project en el que los participantes están llamados a compartir sus experiencias sobre el tema. Un diputado, un músico, un actor, un científico y un alcalde pusieron a disposición sus propias competencias. Fueron cinco los capítulos del programa de la jornada, a través de los cuales entre testimonios, música y coreografía, se profundizó el tema de la fraternidad, «¿Qué es?»,  «¿Por qué?», «¿Cómo?», «¿Siempre?» y «En red», demostrando que  esta nueva cultura se extiende a todos los sectores, desde el arte a la economía. Muy significativa fue la entrevista al economista Luigino Bruni. En los talleres  se invitó a los jóvenes a comprometerse de una manera más activa en la sociedad para construir un mundo más solidario, así como lo testimoniaron las impresiones dejadas por algunos de ellos: «Cambiar el mundo depende de nosotros. Es la certeza más fuerte que me llevo. Gracias por habernos dado su experiencia, porque nos han dado la clave para afrontar las dificultades. Realmente  el Mundo Unido es posible». «Este encuentro ha sido mi primera experiencia con los Jóvenes por un mundo unido. Estoy fascinada por este espíritu de comunión, de ayuda recíproca, de amor auténtico que tuve la posibilidad de conocer y de vivir. ¡Me llevo una vida nueva!». «En un tiempo marcado por el individualismo y el desinterés (por el otro?), es bello ver que hay personas que luchan por un mundo mejor y que no se detienen ante las adversidades. Hoy entendí que la fraternidad es realmente llevada por cada uno; se actúa en lo cotidiano. Depende también de mí “tomar el mundo” y tratar de cambiarlo». «En un tiempo marcado por el individualismo y el desinterés, es bueno ver que hay personas que luchan por un mundo mejor y que no se detienen ante las adversidades. Hoy entendí que la fraternidad está al alcance de cada uno, se realiza en la vida cotidiana. Depende también de mí “la toma del mundo” y tratar de cambiarlo». Galería fotográfica

Nigeria, dar esperanza

Sophia: “Open Day” 2014

El Instituto Universitario Sophia con  sede en la ciudadela de Loppiano,  presenta cada año su oferta educativa a todo aquél que desee conocerlo. El pasado 2 de mayo tuvo lugar “El Open Day 2014” con un programa que simuló una jornada transcurrida en la sede: clases de economía, de política, de ontología trinitaria, también hubo  momentos de comunión y diálogo con docentes y estudiantes.

En el centro está la elección de un itinerario académico nuevo, interdisciplinario, que conjuga estudio y vivencias, que forma estudiantes que proceden de varios continentes a fin de que se adquiera “una visión global”, como se dijo en el discurso de presentación.

Uno de los testimonios fue el de Fabio Frisone, de 23 años, de Messina, que dijo: «Después del Trienio en Ciencias y Técnicas Psicológicas, me inscribí en Sophia. El motivo principal de mi elección radica en la sustancial diferencia que descubrí entre el mundo académico tradicional y un mundo en el cual no alcanza con realizar un estudio para sentirse satisfecho. Se anhela mucho más. Estábamos ya finalizando el verano y- después de la licenciatura en Psicología y una experiencia de voluntariado en África – estaba todavía indeciso. Los últimos años me habían dejado muchas dudas: ¿continuar estudiando siguiendo un itinerario en el cual reina un fuerte “tecnicismo” del saber y la más desenfrenada competencia entre los estudiantes?

Fabio Frisone

Estaba triste: a pesar de mi voluntad de volver a África, intuía que tenía que darme tiempo para adquirir una formación más completa, para lograr comprender de forma menos superficial también la realidad africana. Conociendo el proyecto de Sophia, comprendí que podía ser  la solución más adecuada a mis exigencias. Ahora, luego de seis meses del comienzo de esta experiencia, puedo decir que no me equivoqué»

Con respecto a los estudios en Sophia, continúa Fabio: «Desde los profesores, a los estudiantes, incluyendo a todo el equipo, el IUS es un estudio académico nuevo. En el centro del plan de estudios está la posibilidad de aprender conocimientos y desarrollar competencias interdisciplinarias. La constante búsqueda de esta complementariedad es un rasgo esencial en el diálogo que se desarrolla en el aula entre los diversos ámbitos disciplinarios, pero también en las relaciones personales. El desafío del Instituto es el de experimentar un modo nuevo de estudiar e investigar, de elaborar cultura y compartirla.

Esto produce una metodología didáctica específica: el ejercicio del pensar exige no tener apuro, dar espacio a las preguntas, para no encontrarnos confundidos por conclusiones aproximativas. La invitación es la de formular cada día una pregunta más, hasta descubrir las raices de los problemas, para comprenderlos y reelaborarlos abandonando las soluciones ideológicas.

Cada uno se convierte en protagonista del cambio social y político, mirando cara a cara los problemas y apuntando a disolver los nudos más complejos en el servicio de nuestras ciudades y de nuestros pueblos. Advierto que está creciendo en mi un pensamiento que se hace cada vez más abierto. Es un compromiso que se renueva cada día. Si la tensión que nos guia es la aspiración a construir la fraternidad universal, sabemos que para volar tan alto es necesario comenzar del banco de prueba de la vida cotidiana.»

Fuente: Istituto Universitario Sophia