Movimiento de los Focolares
La mirada que sabe ver

La mirada que sabe ver

El enemigo.

«Nuestra hija menor tiene un carácter fuerte y asume actitudes que la indisponen con nosotros. Una noche, después de pedirle varias veces que se vaya a dormir, voy a su cuarto con la intención de darle una buena lección. Mientras me dirijo hacia ella pienso que esta hija se está convirtiendo en una amenaza para mi sistema nervioso y para la relación con mi esposa que no soporta verme nervioso. En resumen, es mi “enemigo”. Cuando estoy delante de su cama, cambio de actitud: me inclino hacia ella y me dispongo a escuchar lo que me quiere decir. Después le cuento una historia, le canto una canción: todo parece haber desaparecido. La niña se duerme y yo encuentro esa paz que viene del amor». F.S. – Suiza.

En la cárcel

«A Antonio, un joven amigo nuestro paraguayo, lo metieron a la cárcel por tráfico de droga: en realidad la droga se la había metido un compañero de viaje en su  mochila, y luego la policía lo detuvo a él. Estaba en el reparto de los delincuentes considerados como peligrosos, sin atención jurídica. Nos pusimos en contacto con madre, fuimos a verlo varias veces y le conseguimos un buen abogado. Después de algunos meses, llegó el proceso, que estábamos siguiendo con un grupo de amigos. Antes de la sentencia, rezamos juntos. Antonio estaba tranquilo.

Cuando los jueces declararon su inocencia, en el aula hubo una explosión de alegría. Uno de los abogados tenía lágrimas en los ojos. También las dos guardias carcelarias que lo acompañaban estaban conmovidas. Ahora queremos ayudarlo para que retome una vida normal, después de la dura experiencia vivida». A.F.-Argentina

Nadine, ¿quiere decir yo?

Después de un año de casados, supimos que no podíamos tener hijos. Aquí comenzaron también algunos problemas con los familiares de mi marido, que ya me consideraban una extraña porque procedo de otro pueblo. Habríamos querido adoptar un hijo, pero en el pueblo nadie habría comprendido esta elección. Un día una amiga nos llama: había una recién nacida cuyos padres habían muerto en un accidente; los abuelos no podían ocuparse de la niña…. Fuimos a buscarla. Todos nuestros parientes estaban en desacuerdo, no estaban contentos de que Nadine estuviera con nosotros. Pero después de un tiempo, también ellos comenzaron a quererla y ella fue creciendo en un clima de serenidad. A menudo le contaba la historia de Nadine con Amet y Haila; y ella decía: «Nadine, ¿quiere decir yo? » Le respondíamos que sí. Ahora tiene cinco años y me ha dicho: «Mamá, quiero tener una hermanita». Le respondí, que como ella sabía, yo no podía tener hijos. Y prosiguió diciendo: «Quiero una hermanita que haya perdido sus padres en la guerra, una como yo». Mi marido y yo nos miramos: ella comprendió muy bien de qué modo llegó a ser “nuestra hija”. Ahora en el pueblo hay dos familias, que como nosotros, adoptaron un niño». A.H.K. – Siria

Extraído de: El Evangelio del día,  Città Nuova Editrice

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La vida, una búsqueda de la armonía divina

Nuestra experiencia terrena se forma continuamente por nuestra relación con los hombres. Estando en contacto con los niños, percibimos que de sus ojos se desprende una luz que pertenece a otras constelaciones. Del mismo modo, cuando se nos acercan personas que sirven a la humanidad, , más allá de la categoría de su trabajo, los mueve la rectitud porque viven por un ideal.  se desprende de ellos otra atmósfera, que trasciende el mundo material.

La naturaleza humana busca, tal vez de forma inconsciente, lo divino. Tiene necesidad de encontrarlo y esto exige una búsqueda. El que busca, encuentra. Toda la existencia, con sus virtudes y sus culpas, la fatiga y la alegría, las experiencias de todo tipo, aunque no nos demos cuenta, es de por sí una búsqueda de ese bien que llamamos Dios.

Y viceversa. Si nos damos cuenta, es decir, si valoramos cada evento escrutando  el misterio de la existencia, encontramos a Dios y en Él, la explicación y la paz. La revelación de Dios al alma se asemeja a la formación con la que los padres educan a los hijos, usando caricias y reproches, entre sonrisas y lágrimas. Así hace el Eterno Padre. La intimidad con Él crece si crece en nosotros la purificación. Lo sentimos cuando lo amamos. El Señor dijo: “Bienaventurados los pobres de corazón porque verán a Dios” (Mt 5, 8). Así pues, la pureza de corazón es la condición del amor que ve a Dios.

Los seres humanos así dotados,  advierten el paso por el mundo en una atmósfera que da vida al alma,  en la que se conjugan contemporáneamente la poesía y el arte, el saber y la salud, la victoria sobre el mal, avidez de afectos, consciencia de una vitalidad más vasta que las galaxias. Tal vez no o nos damos cuenta, pero ella es casi el aliento de lo Eterno, que despierta células y planetas, sentimientos y razonamientos, que da alegría al niño y paz al anciano.

El hombre libre, puro de corazón,   se da cuenta que fue arastrado por el amor como por una corriente, que arrastra a todos sin límites. Dios toma a todos, quiere a todos, porque todos han sido generados por Él. Es necesario eliminar los obstáculos, que, se remueven pronto cuando se ama.  “Por esto el mundo reconocerá que son mis discípulos: si se aman unos a otros”. Tal  la prescripción que más le gustaba a Beethoven; casi una simplificación elemental de la armonía divina del universo. Es cierto, entre las criaturas humanas surgen continuamente desacuerdos, pero Cristo en primer lugar enseña el acuerdo, luego impone frenar la espiral de ofensas y venganzas, y finalmente invita a restablecer  el circuito de la comunión a través del perdón. Perdonar a los hombres que nos hicieron mal es donar el bien; es hacer un don a Dios que nos ama. Quiere decir que vivir es amar, que amar es comprender.

Igino Giordani en El único amor,  Città Nuova, 1974

 

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Premio «Chiara Lubich por la Fraternidad»

Lampedusa, símbolo de la inmigración, del dolor y de la acogida. Las noticias de los desembarcos no se detienen, como tampoco se detiene el compromiso del municipio y de sus habitantes. Es por esta razón que existe “La Carta de Lampedusa”, firmada en la Isla por centenares de asociaciones internacionales y por millares de ciudadanos. Es un auténtico vademécum de la acogida respetuosa de los derechos humanos de todos los habitantes del planeta, en “todas las Lampedusa del mundo”, como afirmó el Intendente Giusi Nicolini.

En su 5ª edición, la “Asociación Ciudades para la Fraternidad” eligió al Municipio de Lampedusa, como destinatario del Premio “Chiara Lubich por la Fraternidad”. La Asociación está inspirada en el pensamiento de Chiara Lubich, fundadora de los Focolares. Nació en el año 2008 gracias a la propuesta del intendente de Rocca di Papa, Pasquale Boccia, en ocasión del 65º aniversario de la fundación del Movimiento de los Focolares. Hoy la integran 133 municipios italianos, que han adherido a la iniciativa, con la intención de crear una red de diálogo e intercambio entre las municipalidades y otros entes locales con el objetivo fundamental de promover la paz, los derechos humanos, la justicia social y sobre todo, la fraternidad, a través de comportamientos y decisiones administrativas.

La Alcaldesa de la Isla alentó a los promotores a continuar con acciones que fortalezcan la fraternidad, porque “es necesario crear y cultivar la sensibilidad hacia temas de tanta importancia”. El objetivo del Premio es el de destacar, cada año, a un Municipio que se haya distinguido por hechos y comportamientos de fraternidad. El premio se entregó el sábado 8 de febrero, enAriccia (Roma), en el Palazzo Ghigi. Los anfitriones del evento fueron Emilio Cianfanelli, Intendente de Ariccia, y Pasquale Boccia, Intendente de Rocca di Papa y presidente de la “Asociación Ciudades por la Fraternidad”, El otro promotor del evento fue el Movimiento político por la unidad de Italia, representado en esta ocasiónpor el Presidente de la sección italiana Silvio Minnetti.

La ceremonia de premiación, al igual que en las ediciones anteriores, fue precedida por un momento de reflexión y formación. La temática encarada este año fue: “Economía y Comunidad riman con Fraternidad. El pensamiento de Adriano Olivetti y de Chiara Lubich frente a frente”. Fue una óptima ocasión para realzar la extrema actualidad de algunos principios comunes entre el movimiento Comunidad de Olivetti y la Economía de Comunión.

Despertaron gran interés las intervenciones de Melina Decaro, del Centro de Estudios “Fundación Adriano Olivetti” y docente de la universidad romana Luiss; de Luiginio Bruni, profesor ordinario de Economía de la Lumsa de Roma y coordinador de la Comisión Internacional Economía de Comunión, y del empresario Giovanni Arletti, Vice Presidente de la Asociación de Empresarios por la Economía de Comunión (Aipec, por su sigla en italiano).

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Lituania: la confianza hace nacer lo positivo

«Durante una de nuestras largas noches invernales, después de una abundante nevada, el patio de la escuela se cubrió completamente de nieve. Me doy cuenta de que al día siguiente, los automóviles de los profesores  no iban a poder entrar, ni tampoco los proveedores del comedor. Llamo por teléfono a varias empresas privadas, pero todos contestan que pueden venir a quitar la nieve sólo después de algunos días y por una suma considerable. Después de un último intento, acepto la oferta de un vecino que pone a disposición su camión con un remolque.

strong>Pero cuando empieza el trabajo, nos damos cuenta de que al borde del remolque se acumula tanta nieve que hay que palear a mano.

A esa hora de la noche ya no hay nadie en la escuela que pueda ayudarnos; queda sólo una anciana conserje que me informa que detrás del edificio está reunido un grupo de jóvenes que se reúne a fumar. Ellos son considerados los rebeldes de la escuela. Tienen un alto número de ausencias y han participado de robos y peleas por lo que están en riesgo de expulsión.

Cuando le pido que vaya a invitarlos a ayudarnos, ella, asustada, se niega. Teme que esos delincuentes le hagan daño.  Entonces me decido. Si bien no espero que me ayuden, voy personalmente dispuesto a ser yo el que tenga que palear la nieve del remolque.

Cuando me ven, los chicos primero se sienten confundidos, pero me saludan cordialmente. Les digo que ellos son la única esperanza para que la escuela, que ellos tanto aman, pueda funcionar normalmente. ¡No dicen ni una palabra y durante toda una hora palean la nieve! Cuando les agradezco por la ayuda responden que no son tan malos como algunos profesores piensan…

Es una prueba ulterior de que en cada uno hay algo positivo que hay que subrayar y que espera sólo encontrar el momento apropiado para manifestarse. Empieza una relación más abierta y de confianza».

Es la historia de Paulius Martinaitis, un voluntario de los Focolares de Lituania que habla sobre la forma como afronta su actividad profesional como director  de un liceo de Vilnius.

«De hecho, entendí – concluye Paulius –  que ofrecer a los jóvenes un espacio de confianza les permite salir de la jaula de los comportamientos transgresivos en los que a veces se encierran y liberarse de las etiquetas que nosotros mismos les ponemos».

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Italia: “El visitante” suscita diálogo

“Ha sido una velada especial y rica de significado”; “Me sentí envuelta en un clima de familia, también por la sencillez de la cena compartida que me hizo sentir en casa”; “Fue un espectáculo muy bello, que responde a las exigencias de los tiempos de hoy”; “Sólo lamento no haber invitado a más personas”; “Nosotros grabamos cortos y algo entendemos de declamación. La dirección fue fenomenal: recitar este texto con un ritmo tan veloz, ayudó a hacerlo vivo. El conjunto no resultó para nada pesado, ¡sin embargo los temas eran muy densos!”. Son sólo algunas de las muchas expresiones de los actores y de algunos de los presentes en la velada, en el teatro de Prato, el 14 de diciembre de 2013.

«La obra que elegimos es muy especial –explican los actores y el director-: “El visitante”, del francés Eric-Emmanuel Schmitt, tiene un libreto ligero, que con ironía y originalidad cuestiona al espectador con preguntas fundamentales para el ser humano. Por lo tanto es muy apropiada para generar el diálogo ».

El espectáculo, planificado como un  «teatro forum», fue organizado por el grupo de Prato de diálogo entre personas de convicciones distintas, vinculado al Movimiento de los Focolares, junto a la compañía sienés “La Sveglia” Osfl, una compañía nacida hace 35 años, que lo llevó a escena.

«El punto crucial del espectáculo, ambientado en Viena en 1938 –subrayan- es un diálogo entre Sigmund Freud y un misterioso visitante que se intuye que es Dios. Es un diálogo  nunca  banal con el que cualquiera se puede identificar ».  De hecho, fue profunda la atención de los cien espectadores que permanecieron inmóviles,siguiendo durante dos horas el diálogo y la apasionante interpretación..

Al final de la presentación, se abrió el “forum” que se desarrolló espontáneamente en un clima familiar, a partir de las reflexiones suscitadas por la obra. Participaron personas comprometidas en el diálogo, pero también otras, para quienes era nueva esta experiencia de encuentro.

Los mismos protagonistas de la comedia explicaron qué significó para ellos la obra teatral, la génesis de la producción y su alegría de representarla en ese contexto.

La iniciativa fue construida por todos: ¡realmente un grupo de diálogo a todo terreno! Hubo quien se ocupó de las invitaciones y de la organización; quien se encargó de la publicidad; quien buscó un pensamiento de Chiara Lubich que se ofreció a los presentes durante la cena compartida que cerró la velada; quien puso a disposición el camión para el transporte de la escenografía; un chef, del grupo de diálogo, preparó una “pasta alla sorrentina” para el almuerzo de la Compañía; y otro proveyó a la grabación del video; otros se encargaron de los contactos con el teatro y con la SIAE (para los trámites de derechos de autor), además de los que colaboraron con la propia cultura y sensibilidad al éxito del debate final.

Fue unánime el consenso con la iniciativa: “No sólo una tarde de teatro sino una oportunidad de encuentro y de escucha, ante todo con uno mismo, para después abrirse a un diálogo auténtico”.

Dado que la compañía se puso a disposición para otras representaciones, uno de los presentes, que trabaja con detenidos le propuso al director hacer una presentación en la cárcel y otro sugirió a la compañía “La Sveglia” que lleve a escena otros textos igualmente comprometedores.