4 Sep 2013 | Focolare Worldwide

La noticia, casi inesperada, que confirmaba la audiencia, llegó al final de la tarde de ayer y llenó de satisfacción a los miembros de los Focolares que estaban regresando después de varios eventos en los que participaron en los días pasados.
He aquí la primeras impresiones de María Voce, recogidas al finalizar el encuentro.
María Voce, un primerísimo comentario…
«Su Majestad nos recibió muy calurosamente, diciéndose honrado por la visita, y quiso saber cómo había ido nuestro trabajo en Jordania. Entonces le agradecí por la acogida que el país me había preparado, subrayando que el motivo de mi visita era precisamente traerle mi agradecimiento y el de todos los miembros del Movimiento. Después le pude informar que éramos de varios países, cristianos y musulmanes, todos unidos por este espíritu de fraternidad universal. Me pareció importante poner en evidencia también que una serie de encuentros de este tipo han podido realizarse precisamente en Jordania gracias al espíritu de apertura y tolerancia que caracterizan al país».
¿Cuál fue la reacción del rey Abdullah II?
«Me preguntó ‘¿Y nosotros qué podemos hacer para proseguir este trabajo?’. Expresó su preocupación por la situación en la región, por los grandes desafíos y no escondió su preocupación por las comunidades cristianas. Pero sobre todo me dijo que tenemos que afrontar juntos esta crisis y esta incertidumbre».
¿Se hizo referencia a su reciente visita al Papa Francisco?
«Le comuniqué al rey nuestra alegría al ver su foto con el Papa en los periódicos y en la prensa. Él enseguida subrayó que fue una de las visitas más bellas que ha realizado en estos años. Y refiriéndose al Papa me dijo: ‘Sentimos que somos hermanos’».
¿Alguna conclusión después de la visita?
«Por mi parte le agradecí porque el hecho de haberme recibido pues ha dado visibilidad a nuestra presencia aquí. Por su parte, me dijo que en cualquier momento y por cualquier motivo podemos dirigirnos a él. ‘Pidan cualquier cosa que estamos a vuestra disposición. Soy vuestro hermano y me pongo a vuestra disposición’».
Del enviado Roberto Catalano
Fuente: Città Nuova online
4 Sep 2013 | Sin categorizar

«Dos palabras se imponen en estas horas tan dramáticas y peligrosas: total compromiso en respuesta al Papa Francisco con oración y ayuno y gratitud por dar voz a los corazones de millones de personas de todas las religiones y los pueblos de todas las latitudes.»
Así María Voce expresa el sentimiento de los Focolares desde Amman, Jordania, donde se reúne con las comunidades de los Focolares de los países de Oriente Medio y África del norte. Un mosaico de iglesias (católica, ortodoxa copta, ortodoxa griega, católica griega, maronitas, armenios, caldeos, siro-ortodoxa y siro-católica) y una nutrida representación de musulmanes de Argelia, Marruecos, Turquía y Jordania.
Papa Francisco dijo en su exhortación que “no es el choque cultural, la cultura del conflicto” que construye “la convivencia en los pueblos y entre los pueblos, sino la cultura del encuentro, la cultura del diálogo: éste es el único camino a la paz”. Y es conmovedor escuchar el eco que proviene de las familias y los jóvenes de las comunidades de los Focolares de Aleppo: «seguimos, no obstante todo, construyendo puentes de amor y unidad con los demás (…), sembrando esperanza en la humanidad que sufre alrededor, llenamos los corazones tristes con la presencia de Dios, hacemos todo lo posible para llevar el amor a los demás (…) Y rezamos por la paz tan amenazada en el mundo y en Oriente Medio, especialmente en Siria, Egipto, Líbano e Irak y porque el amor de Dios triunfe en el mundo».
Con todos los hombres de buena voluntad, los adherentes del Movimiento de los Focolares intensifican su compromiso personal en difundir y multiplicar «gestos de paz» a partir de sus ambientes, como alienta el papa Francisco. También se recogen en la oración diaria por la paz, a las 12, en cada zona horaria, en los 194 países donde está el Movimiento. La razón es sintetizada por María Voce: «para ponernos frente a Dios y ponernos a su servicio, para que nos use como instrumentos de paz en todos nuestros países”.
Los miembros de los Focolares participarán en la jornada convocada por el Papa el próximo 7 de septiembre por la paz en Siria, en Oriente Medio y en todo el mundo, uniéndose a las más diversas formas de oración, en las parroquias, las comunidades, en las calles y en los hogares, en cientos de ciudades del mundo.
Nota de Prensa
3 Sep 2013 | Sin categorizar
En el encantador contexto de la pequeña ciudad suiza de Einsiedeln, con sus prados verdes, el lago y la Abadía milenaria, tuvo lugar el encuentro anual de los responsables de los sacerdotes voluntarios, pertenecientes al Movimiento de los Focolares. 60 participantes de 11 naciones europeas, más un representante de Brasil y uno de Filipinas.
Einsiedeln representa la última etapa de una peregrinación ideal para redescubrir las raíces del carisma de la unidad y la evolución de la vocación de los sacerdotes voluntarios como una de las muchas ramificaciones del los Focolares.
Trento (2009), Ottmaring (2010), Loreto (2011), Budapest (2012), Einsiedeln(2013), cada uno de estos lugares representa una etapa significativa de la historia del Movimiento. En especial Einsiedeln y la cercana Oberiberg, donde Chiara Lubich y sus primeras compañeras, al inicio de los años ’60, comprendieron en forma nueva los aspectos del carisma que hoy caracteriza la vida de los Focolares.

Mediante las meditaciones y la visita a los lugares recorridos por Chiara y el primer grupo, «Redescubrí la belleza del ideal de la unidad –dijo uno de los participantes- y quiero difundirlo con la vida y el testimonio del amor recíproco vivido en la cotidianidad».
Desde esta óptica, se tuvo una mayor comprensión del significado elegir y volver nuevamente a esos lugares que están en “las periferias existenciales” para irradiar la luz del Evangelio, en la Iglesia y la humanidad. “Fue como escuchar un concierto –así se expresó otro participante- que te sorprende por las nuevas notas que se descubren. Queremos empezar del Evangelio, como esencia de nuestra vida y no de las actividades por hacer; estos día se volvieron para mí como un ‘trampolín de lanzamiento’ para arrastrar a tantos a Dios”».
Otro punto central del encuentro fue el hoy del Movimiento de los Focolares y el papel de los sacerdotes voluntarios. Nos sirvieron de guía las distintas intervenciones de María Voce, presidente de los Focolares, durante este último año.

la Abadía benedictina
Junto a los “lugares de la memoria” del Movimiento,fueron de gran interés las visitas a algunos lugares histórico y culturalmente significativos de Suiza: la Abadía benedictina, con sus siglos de tradición espiritual y teologal; el pueblo natal de San Nicolás de Flue y su experiencia mística. El patrón de Suiza sorprendió a todos por su alto simbolismo en la historia de la Confederación Helvética, en una síntesis sorprendente entre espiritualidad, cultura y política; y todavía, la Zurich “reformada” de Huldrych Zwingli, con su vivo llamado a la unidad improrrogable entre las confesiones que se refieren al único Evangelio.
«Como sacerdotes de la Iglesia –concluyeron-, unidos espiritualmente por un carisma para los tiempos modernos, sentimos en forma nueva la responsabilidad delante de la humanidad de hoy: una divina aventura que el Espíritu nos empuja a recorrer».
3 Sep 2013 | Focolare Worldwide
Cuando Juan Pablo II visitó la isla en 1998 les dijo: “Que Cuba se abra al mundo y que el mundo se abra a Cuba”. Hoy muchos cubanos agregan… “que Cuba se abra a Cuba”, casi haciendo eco de las palabras de José Martí: “Basta para ser grande, intentar lo grande”.
Desde hace un tiempo está en marcha un proyecto para realizar emprendimientos con la lógica de la ESS (Economía Social Sustentable) y la EdC (Economía de Comunión) en diferentes lugares de Cuba. El proyecto se titula: «Formación en la cultura de la fraternidad, apoyo y seguimiento de pequeños emprendimientos económicos e iniciativas socio-culturales”.
Patricia Silva y Marisol Cuadrado, argentinas, realizaron manuales EdC para capacitadores y emprendedores, para el contexto cubano. A fines de julio pasado, Marisol viajó a Cuba junto con Carolina Carbonell de la Comisión Nacional EdC de Argentina.
“Fueron días intensos y hermosos y uno no puede volver igual -nos cuenta Carolina-. Junto a Ernesto y Kike, dos economistas cubanos, luchadores, que llevan la pasión EdC en el corazón, comenzamos una serie de talleres en La Habana, Camagüey y Florida, estas últimas ciudades del centro del País”.
“Pensábamos que habríamos tenido que trabajar con empresarios hablando de negocios, pero cuando uno comprende Cuba, se da cuenta de que debe retroceder algunos pasos para comenzar con los sueños y con la construcción de relaciones basadas en la confianza. Por esta razón, los talleres comenzaban siempre con una dinámica de presentación por parejas: cada uno contaba con algunos minutos para conocer al compañero, escucharlo, abrirse y luego debía presentarlo. Las experiencias que nacieron fueron hermosas, como si desde siempre poseyéramos la costumbre de la comunión”.
Luego venía el trabajo en grupo sobre la experiencia de los primeros empresarios de la Economía de comunión, cómo fueron los comienzos,de cómo ellos se decidieron a correr el riesgo de organizar la empresa según estos principios.
“Nuestra dinámica resultó ser un juego: la búsqueda del tesoro -sorprende Carolina con la afirmación-. Mediante diferentes paradas ayudábamos a descubrir sus sueños, sus talentos, su proyecto de vida, su mayor tesoro… Fue una experiencia fuerte compartir un taller realizado en Florida con un maravilloso grupo de campesinos”.
Sin lugar a duda hemos descubierto lo mejor de Cuba: su gente, la que está más allá de las bonitas playas que visitan los turistas. “Es verdad -sigue Carolina-, comprobamos que su cultura, su calidez, su generosidad, no tienen precio ni conoce límites. Muchas veces un emprendedor pone en riesgo su negocio por salvar a un vecino. Tienen los mismos sueños que nosotros, de libertad, de igualdad, de desarrollo, tienen el mejor capital para lograrlo. De nuestro paso por la Isla -afirma- podemos asegurar que no encontramos amigos; encontramos hermanos”.
2 Sep 2013 | Focolare Worldwide
1° de septiembre: el afligido “grito” del Papa Francisco por la paz en Medio Oriente.
30 y 31 de agosto: en Ammán se reúnen 500 personas entre jóvenes y adultos, laicos y sacerdotes, religiosos y obispos, que representan al Movimiento de los Focolares en esta parte del mundo. Llegaron desde Grecia hasta Argelia (con excepción de Libia y Túnez). Están presentes también representantes de Marruecos, Siria, Irak y de algunos países del Golfo Pérsico y de los Emiratos Árabes. Son momentos para nada fáciles en esta tierra; muchos hicieron hasta lo imposible para estar presentes en la visita de María Voce y Giancarlo Faletti.
Desde Siria llegó una carta acogida con un aplauso estrepitoso: “Saben que vivimos un tiempo difícil (…) en medio de este dolor, a pesar de todo seguimos construyendo puentes de amor y de unidad con los demás (…) sembramos la esperanza en la humanidad que sufre a nuestro alrededor, llenamos los corazones tristes con la presencia de Dios, hacemos todo lo posible para llevar el amor a los demás. (…) Hoy rezamos con ustedes por la paz tan amenazada en el mundo y en el Medio Oriente, sobre todo en Siria, Egipto, Líbano e Irak y para que triunfe el amor de Dios en el mundo”.
Los cristianos de las distintas Iglesias (católicos, copto-ortodoxos, greco-ortodoxos y greco-católicos, maronitas, armenios, caldeos, siro-ortodoxos y siro-católicos) componían un bloque; había una nutrida representación de musulmanes provenientes de Argelia, pero también de Marruecos, Turquía y Jordania. Una muestra que da la idea de que la unidad no es una utopía; como dijo María Voce: «Viéndolos, ¡no es posible dudar del mundo unido!» Por dos días se respiró un clima de auténtica fraternidad.
Chiara Lubich había visitado Ammán en noviembre de 1999; pero ya en el ’69 había afirmado:“en todo Medio Oriente hay focos de guerra, por lo que la paz siempre está en peligro: ¿qué podemos hacer nosotros que tenemos el ideal de la unidad? Tenemos que hacer que estos hermanos se amen, este cuerpo debe sanarse; aquí hay que devolver la salud a la humanidad”,
Las experiencias de los distintos países subrayaron cómo los pasos hechos por los Focolares apuntan en esa dirección: impulsar el diálogo como camino para la paz. Se empezó por Argelia y Turquía. Algunos participantes contaron cómo se fue desarrollando el diálogo con los musulmanes y el ecuménico con los ortodoxos, hasta llegar a febrero de 2012, cuando durante su visita a Tlemcen, María Voce confirmó que en Argelia está la presencia de los musulmanes que viven la espiritualidad de los Focolares. No ha sido un camino fácil: ¡todo lo contrario! Quien participa en esta experiencia no tuvo reparo en poner en evidencia los puntos críticos, pero también se subrayó la decisión de seguir adelante.
No menos proféticas fueron las pequeñas grandes historias de cómo el Movimiento empezó en Turquía, Grecia, Chipre, Líbano, Tierra Santa, Jordania, Siria, Irak y Egipto. Se trata de países, devastados de un momento a otro, por la guerra, donde, a pesar de las dificultades, este espíritu ha encontrado caminos para desarrollarse, también a través de actividades de asistencia social, además del compromiso cotidiano de sanar heridas dolorosas. Y como lo hizo notar Mons. Giorgio Lingua, el Nuncio de Jordania e Irak, el diálogo es un riesgo, pero construye relaciones de confianza recíproca que se consolidan con el tiempo. Por su parte, el Prof. Amer Al Hafi, musulmán, vice-director del prestigioso Royal Institute for Inter-faith Study de Ammán, afirmó: “El diálogo es una gracia de Dios para nosotros. Mediante el diálogo, yo entiendo cuán grande es Dios que me permite gustar la diversidad”.
El encuentro con María Voce y Giancarlo Faletti afrontó problemáticas actuales de esta parte del mundo… que tocan a todos de cerca, como las dificultades cotidianas y la muerte. Se habló de los problemas que la guerra crea a las familias y a su futuro. Emergieron también las barreras existentes entre los varios países de la región y se profundizó sobre el diálogo entre musulmanes y cristianos y sobre el papel de los musulmanes dentro de los Focolares.
En la conclusión, María Voce invitó a todos a hacer un momento de silencio para pedir el don de la paz: “pongámonos delante de Dios para ponernos a su servicio, diciéndole que nos use como instrumentos de paz (…) en todos estos países”.
Del enviado Roberto Catalano
Foto: Claude Gamble