27 Oct 2012 | Sin categorizar

Fue lanzado durante el Genfest de Budapest que se realizó en setiembre del 2012, el objetivo que United World Project (Proyecto Mundo Unido) se propone es ambicioso: retomando la tarea que Chiara Lubich confió a los Jóvenes por un Mundo Unido (JMU), pretende promover la cultura de la fraternidad universal, a fin de que “el mundo unido esté en la boca de todos”, como ella decía.
Está subdividido en tres partes (United World Watch, United World Workshop y United World Network). El programa desea involucrar la mayor cantidad de personas posibles, proponiéndoles que se comprometan en primera línea en el vivir la fraternidad, hasta llegar a los grandes organismos internacionales.
United World Watch. (Observador Mundo Unido). Es dar vida a un Observador internacional y permanente sobre la fraternidad universal. Por esto, los JMU se comprometen a desarrollar con las iniciativas más variadas “fragmentos de fraternidad” en todo el mundo, y profundizar el principio de la fraternidad universal allí donde ésta falta a través de estudios y forum, recogiendo y monitorear acciones fraternas de individuos, grupos y pueblos.
United World Workshop. (Taller Mundo Unido). Los jóvenes se comprometen además a encarnar lo que la UNESCO llama “buenas prácticas” a través de múltiples actividades que los compromete en todo el planeta realizando trabajos concretos en la realización de la fraternidad universal. Además, a través de la ONG New Humanity, proponen a las Naciones Unidas el reconocimiento a nivel internacional de la “Semana del Mundo Unido”, que se realiza para tal fin en muchos países desde 1996.
United World Network. (Redes Mundo Unido). Para llegar al mundo unido, no alcanza con involucrar instituciones internacionales. A través de una recolección de firmas (objetivo: entregar a la ONU 500.000 firmas antes de mayo de 2013) los JMU proponen a los jóvenes y adultos, comprometerse en vivir la regla de oro “haz a los demás lo que quisieras fuese hecho a ti mismo” y contribuir en el “Watch” (Observatorio) quedando como “centinelas” atentos a los “signos de fraternidad” que llaman al mundo a la unidad. Para firmar: www.unitedworldproject.org
El momento central del proyecto será en mayo 2013 en Jerusalén, cuando, concluyendo el año del Genfest, se cerrará la recolección de adhesiones al “Network” y se lanzará oficialmente el “Watch”, el Observatorio, en conexión con todo el mundo
El proyecto expresa una gran atención al tema de la fraternidad en ese “delicado espacio” que es actualmente el Medio Oriente, pero en esto se injerta también el “Sharing with Africa”, una propuesta de reciprocidad dirigida al pueblo africano para redescubrir y concretar el ideal del Ubuntu (la visión de la unidad de la sociedad africana). UWP se convierte así un gran contenedor de las actividades de los Jóvenes por un Mundo Unido.
Tomaso Comazzi
25 Oct 2012 | Focolare Worldwide

El lugar es acertado, los resultados son benévolos, pero sobre todo ellos tienen el gusto de no traicionar nunca tres ingredientes que han sido la fortuna de las “Terre di Loppiano®, una empresa nacida para promover y comercializar, también a través de un negocio online (www.terrediloppiano.com) el trabajo de algunas empresas que trabajan en el sector agro alimenticio. 200 productos calificados, certificados, con trazabilidad, garantizados y testeados por Control de Calidad, que provienen de varias partes del mundo. El empresario Giorgio Balduzzi es el autor de la idea y uno de los fundadores de la empresa. Con él intercambiamos algunas impresiones de este proyecto.
Terre di Loppiano®… ¿por qué este nombre?
“La marca Terre di Loppiano® no expresa tanto un vínculo territorial, sino el valor de la “tierra”, que, si es respetada, da frutos de altísima calidad, “Loppiano” es la referencia de nuestra acción que tiene sus raíces en el humus de la espiritualidad de la unidad que testimonia la ciudadela”
Las empresas que forman parte de Terre di Loppiano® ¿adhieren al proyecto de Economía de Comunión? (EdC)
“De las 15 empresas que la componen solo algunas adhieren a EdC, mientras que otras fueron elegidas por características profesionales y éticas semejantes a las nuestras. También estas empresas ahora pidieron integrar el proyecto de EdC”
¿Qué valor agregado ofreció el trabajo de ustedes en la relación con estas empresas?
“Gracias a la relación con estas empresas nació la idea de promover en algunas de ellas proyectos encaminados hacia lo social. Es importante que se conozca esta posibilidad y sobre todo ponerlas “en red”, no solo para superar las posibles relaciones de competencia, sino sobre todo para poner las experiencias de cada una al servicio del bien común”
Sinergia, relaciones, formar redes, formar equipo: parece una única misión la de ustedes…
“Sí. Comprobamos que con la ayuda y la búsqueda del bien común entre las mismas empresas, es posible salir incluso de la crisis. En el 2010, por ejemplo, Terre di Loppiano®, se encontró con una empresa productora de miel que corría el riesgo de quebrar. El encuentro con nosotros fue un soplo de oxígeno: nosotros le compramos a esta empresa una cantidad de miel por año, gracias a esta “red” la difundimos en el mercado, y se evitó así su cierre”
¿Están ya fuera de Italia? “Hemos abierto ocho negocios con nuestra marca en Corea, gracias al contacto casual con un importador coreano que comparte nuestro mismo desafío, y ahora está trabajando para que se conozca esta forma de economía también en Corea”
Es necesario por lo tanto gran compromiso y responsabilidad…
“Es verdad, las cosas se deben hacer bien, y si se hacen también por amor hacia quien pasa a nuestro lado, que tal vez vive una situación difícil, los resultados no faltan. Las experiencias son constantes: un negocio agro-alimenticio que revende algunos de nuestros productos afirmó que comprendía el espíritu de este tipo de empresa observando la relación entre nosotros, algunos de nuestros proveedores ahora piden “ser formados” en esta nueva cultura económica. Nosotros tratamos de lanzar la primera semilla y hacer nuestra parte, luego si la siembra fue buena, la cosecha no puede faltar”
Escrito por: Paolo Balduzzi
23 Oct 2012 | Sin categorizar
Era un marido poco presente en casa: mi trabajo comportaba ausencias prolongadas. Cuando llegaron los hijos, después de un tiempo, mi esposa dejó el trabajo. Todo parecía haberse equilibrado y era más fácil de manejar, en cambio precisamente en ese momento empecé a notar un cambio en ella: dificultades de comunicación, distanciamiento, nuestra vida afectiva empeoraba en la medida en que ella se alejaba de mí. Hasta que llegué a pensar que nuestro destino era como el de muchas parejas que llegan al punto de no tener nada que decirse.
Me culpaba por estar poco en casa, trataba de hablarle, pero nos evitábamos: una total incomunicación. Con amigos o familiares no podíamos contar. Después de un año me había convencido de que la cosa mejor era separarnos. Hasta que un día ella me dijo: «Tenemos que hablar». Empezó un discurso delirante. Una banal discusión con la mamá de un compañero de la escuela de nuestro hijo para ella había sido devastadora. Se sentía amenazada, en una situación sin salida. Quedé estupefacto: «Estás interpretando en forma errada los acontecimientos, las cosas que piensas no son reales». Su reacción fue muy negativa; según ella no quería comprender la situación. Traté de convencerla de que fuera al médico, pero respondía que no estaba loca. Después de algún tiempo nos dirigimos a un psiquiatra. El objetivo de las sesiones era convencerla de que las fantasías eran producto de alteraciones electroquímicas del cerebro, que se resolverían con algunas medicinas. Después de mucha insistencia empezó a tomas los medicamentos.
Me encontraba delante de una enfermedad de la que no sabía nada. Ella era diferente de la persona con la que me había casado, los hijos sufrían y el túnel parecía sin salida. Fuimos también donde un psicoanalista, pero sin abandonar los fármacos, por lo tanto las dos terapias, la analítica y la farmacológica procedían en forma paralela. Siguieron una serie de desilusiones. Además ella se estaba engordando, por lo que fue en vano a centros dietéticos llenos de profilácticos. Descubrí con estupor e indignación, un increíble mundo de charlatanes que se aprovechaban de estas situaciones. Decidí estudiar el tratado de psiquiatría que usaba mi hijo en la universidad para entender la situación. Ella estaba contenta viendo mi empeño de ayudarla, quería curarse, aunque consideraba reales sus delirios. Al final encontramos una buena psiquiatra, comprometida socialmente. Estaba convencida de que la cosa mejor era la socialización, por lo que mi esposa conoció otras personas que vivían problemáticas análogas y la cosa le sirvió. Siguieron períodos de relativa atenuación de la enfermedad y períodos más graves, en donde cambiaba su aspecto, lloraba, estaba siempre en la cama, descuidaba la casa.
Para mí era el período más fuerte en el trabajo, desde hacía poco había asumido una dirección. Varias veces tuve la tentación de irme, probablemente llevándome los hijos. Lo que me hizo quedarme fue el amor por ella y, sobre todo por mis hijos. Después la situación se agravó y por primera vez tuve que internarla un mes. Cambié mi cargo en el trabajo de director a uno como consultor, para tener más flexibilidad de tiempo. Una elección dolorosa desde el punto de vista profesional, pero descubrí en ella elementos positivos que había subvalorado: era capaz de afrontar la situación en una relación casi de complicidad con mis hijos, trababa de hacerle sentir a mi esposa que era la persona más importante de mi vida. Un apoyo importante lo recibí de mis amigos focolarinos.
Una noche intentó suicidarse. Después un nuevo internamiento hizo que una doctora asumiera con especial atención su caso. Desde entonces, sobre todo por la capacidad de la psiquiatra de atender a mi esposa ajustándole siempre la terapia, las cosas mejoraron. Poco a poco hemos vuelto a encontrar un equilibrio, ella ha vuelto a encargarse de la casa, sale conmigo o con otras personas y afronta el mundo hostil que ella tanto temía. Y dado que las ideas delirantes vuelven, tratamos de mantener su cabeza siempre ocupada.
Su sufrimiento me ha hecho madurar. Era y sigo siendo no creyente, pero he aprendido a distinguir el plano ético del metafísico. El plano ético es el de la relación con el otro, que va más allá de cualquier credo, se refiere a la humanidad, y puede darnos la clave para vivir serenamente. En cambio antes de la enfermedad le daba prioridad al plano metafísico, el de las ideas y convicciones, y terminaba criticando a las personas que no pensaban como yo. Ahora, al separar los dos planos, soy libre de relacionarme con todos. Esto es importante también en la relación con mi esposa. Con respecto al futuro, soy consciente que tendré que manejar esta situación durante toda mi vida, me espero recaídas, pero ahora sé cómo afrontarlas.
A cargo de Pietro Riccio (Tomado de Città Nuova, n. 19 – 2012)
22 Oct 2012 | Focolare Worldwide
“Se produjo otro hecho inédito: un Arzobispo de Canterbury realiza una intervención en el Sínodo de Obispos en Roma: ¡y qué intervención extraordinaria! Fue invitado por el Papa a hablar en el Sínodo sobre la Nueva Evangelización para transmitir la fe cristiana, Rowan Williams quien se concentró no tanto sobre nuevas estrategias o métodos de evangelización, sino más bien sobre la formación de nosotros cristianos en Nueva Humanidad a la cual Cristo llama a su Iglesia: una formación de cada uno de nosotros que refleje el Hombre Nuevo, Jesucristo, y que se construye a través de una vida de contemplación disciplinada.
En el 50º aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II, el Dr. Williams recordó al Sínodo uno de los aspectos más importantes de la teología del Vaticano II, o sea su renovación en el tema de la antropología cristiana: una visión de la humanidad – hecha a imagen de Dios -, y de la gracia : “que perfecciona y transfigura la imagen por tanto tiempo oprimida de nuestra habitual ‘inhumanidad’” Esto, para los miembros del Movimiento de los Focolares, recuerda inmediatamente el llamado de Chiara Lubich hacia una nueva y plena antropología cristiana.
Ahora, lo que principalmente atrae, es la invitación del Arzobispo de ver a Dios, no solo como el “Primer Teólogo”, como fue formulado por Santa Edith Stein, sino como “el primer contemplativo, el eterno paradigma de la atención generosa hacia el otro que lleva no a la muerte sino a la vida”. La posición contemplativa no significa de ninguna manera para nosotros la búsqueda de una experiencia privada de santidad. En “esta mirada olvidados de nosotros mismos, una mirada dirigida hacia la luz de Dios en Cristo, nosotros aprendemos a vernos el uno al otro”. Es un encuentro particularmente estimulante por el hecho de que aquí Rowan Williams parece ofrecer un puente entre la búsqueda personal de santidad de los místicos medievales por un lado y por el otro, la insistencia de Chiara Lubich sobre la necesidad de una espiritualidad comunitaria: solo gastando tiempo mirando a Dios-en-Cristo, podemos ser llevados a nuestra verdadera humanidad, pero en esa mirada debemos enfrentarnos cara a cara con nuestro hermano y hermana (también el mundo entero) en Cristo, y así seremos uno.

Lambeth Palace, setiembre 2011. De izquierda: Card. Vlk, Arzobispo Rowan Williams, Maria Voce y Mons. Bortolaso
Es precisamente por estas personas y por esas comunidades comprometidas en este esfuerzo, sugiere insistente el Dr. Williams, incluso el Movimiento de los Focolares, que podemos encontrar esta Nueva Humanidad. Solo como Cristianos de todas las tradiciones comprometidos en este trabajo juntos, nuestro testimonio será creíble en un mundo dividido; y solo así el mundo, y especialmente los que están fuera de la institución de la Iglesia, serán atraídos y querrán unirse en esta entusiasta empresa que transforma la vida”
Obispo Robin Smith
21 Oct 2012 | Focolare Worldwide
“El que es fuerte, no tiene necesidad de violencia”, es el lema elegido por la escuela Werkrealschule de Isny (Allgäu-Alemania), uno de los primeros ‘partner’ de la nueva edición del proyecto educativo del conjunto internacional Gen Rosso y de la Asociación Starkmacher . No más, por lo tanto, el ya conocido “Fuertes sin Violencia”, sino, “Starkmacher Schule”, es decir “Escuela que hace a la gente fuerte”
Desde el ‘8 al 12 de octubre, estudiantes y docentes de la Werkrealschule Isny estuvieron ocupados en un proyecto que los llevó al palco, junto con el Gen Rosso, en el musical «Streetlight». ¡Y todo en solo tres días de ensayos! ¿Locura? “Tal vez sí –dice Tomek, uno de los integrantes de la banda-, pero todos nos creyeron y los ensayos salieron bien de primera”
“Un proyecto que integra toda la escuela no ocurre todos los días – sostiene el director Grimm-, por esta razón Starkmacher Schule fue propuesto a todas las clases”

El proyecto educativo-musical prevé la convivencia con el Gen Rosso y luego de tres días de taller en distintas disciplinas representan el musical. Se produce también una formación de la competencia de cada uno a través de un entrenamiento desarrollado en la Universidad de Heidelberg para docentes y estudiantes, que ayuda a descubrir los instrumentos y las cualidades personales que se pueden usar para lograr el objetivo. Ya el año pasado, algunos docentes y estudiantes fueron formados con este método”, confiesa Anita Heumos, asistente social que estaba el año pasado en el papel de traductora y ahora es organizadora del proyecto en su ciudad.
“Para muchos jóvenes no es fácil subir a un palco y presentarse delante de sus coetáneos –explica Tomek-, por esto es importante el sistema de formación que los ayuda, proponiéndoles nuevos desafíos y competencias. Así se garantiza el logro del proyecto. Es una de las novedades de esta nueva edición”
Günther Kreutzer, docente, agrega: “Un espectáculo precisa muchas personas que trabajen alrededor. En los ‘workshop’, por ejemplo, hubo traductores, porque los miembros del Gen Rosso son de Países distintos, un factor muy interesante y creativo”
“El 9 de octubre fuimos recibidos por la vice-intendenta de la ciudad de Isny, entusiasmada de lo que había ocurrido en la escuela; y algunas empresas, dos parroquias (una católica y otra protestante) y gente común, quisieron apoyar el proyecto ofreciendo dinero o dones de otro tipo”, cuenta Anita, y sigue: También el director estaba muy satisfecho por la respuesta de algunos padres, también ellos parte activa del proyecto”
Con la ayuda de la música y de los distintos laboratorios creativos del Gen Rosso, los jóvenes alcanzaron un buen nivel de preparación al proyecto, sea como conciencia de la gravedad de la violencia de todos los días como también por la fuerza interior que se precisa para poder enfrentar y resolver los problemas cotidianos. La ‘standing ovation’ del final de más de 1000 participantes en los dos Musicales en la Rotmooshalle de Isny, parecía una recompensa al gran trabajo desempeñado por todos. Un periódico local escribió: “El Musical hace que la escuela sea feliz”, “El espíritu de unidad – concluye Tomek- dejó una fuerte marca en cada uno… Los rostros luminosos parecían confirmarlo!”
Foto galleria Starmacher Schule Project in Isny