Movimiento de los Focolares
Ha concluido la Semana Mundo Unido 2022

Ha concluido la Semana Mundo Unido 2022

Este año también la Semana Mundo Unido (SMU) volvió a dar cabida a eventos y acciones globales por la paz y la fraternidad, que han puesto en el centro el “cuidado”, con una mirada especial en la ecología integral. La campaña #Daretocare continuará también el próximo año.

Corea – © UWP

El 8 de mayo la  Semana Mundo Unido 2022  ha llegado a su conclusión, con un evento en directo streaming durante el cual se ha lanzado la invitación a seguir viviendo el próximo año también en la línea del  #daretocare. Los países que participaron son 56, 126 han sido los eventos en todo el mundo, en los que se renovó el compromiso constante de proteger nuestro planeta y de realizar mejores condiciones de vida para todos. Con una mirada en la actualidad y en el doloroso conflicto en Ucrania, se expresó la urgencia de un cambio de perspectiva en las relaciones entre individuos y pueblos, partiendo de una forma distinta de entrar en relación con el planeta tierra y con todos sus habitantes. Esta experiencia común fue clara desde la apertura de la Semana, el domingo 1 de mayo, gracias a los aportes, reflexiones y  la presencia del Gen Verde con su último trabajo “We choose peace” (elegimos la paz). Por otra parte, en esta SMU la música del Gen Rosso se trasladó a Bihac, ciudad en Bosnia y Herzegovina. Desde allí, en conexión con las varias acciones en todo el mundo y trabajando con los migrantes de la ruta balcánica.

United World Week Podcast – © UWP

Todo ello y los principales acontecimientos estuvieron en el centro del United World Week Podcast, con una información cotidiana que enfocaba una parte distinta del mundo cada día, y con un público de alrededor de 2000 personas conectadas en el sitio www.unitedworldproject.org. En esa misma plataforma será posible, durante los próximos meses, seguir profundizando las temáticas y volver a ver las historias presentadas en estos ocho días. ¿Un ejemplo? En Hyderabad, en el sur de Pakistán, 130 jóvenes se encontraron para reflexionar acerca de la vida después de la pandemia; encontraron la confirmación de la importancia de tener agua potable, energía sustentable, una reforestación que garantice el ecosistema, y sobre todo lo valioso de reforzar las relaciones y la “red” como método para general un cambio.

Cuba – © UWP

Oriente Medio fue el continente en donde se concentró mayormente la atención este año. Entre los varios motivos se halla la guerra, que ha educado a varias generaciones a trabajar por la ecología integral, instrumento cada vez más importante para reconstruir una realidad en donde el descontento social es muy fuerte.  Lo demostraron también los Jóvenes por un Mundo Unido de  Banias, Siria, que iniciaron una acción educativa para niños con hipoacusia y discapacidad mental, viviendo una jornada “verde” con ellos y trabajando para mejorar gradualmente sus condiciones de vida. El domingo 8 de mayo fue también el momento del  Run4unity, la competencia deportiva mundial durante la cual los chicos y chicas de etnias, culturas y religiones distintas corrieron juntos desde las 11 hasta las 12 horas (en los distintos husos horarios) para dar testimonio de su compromiso por la paz y promover un instrumento para alcanzarla: la regla de oro. Este año han sido 33 los run4unity en todo el mundo. INICIATIVAS En la conclusión de la Semana Mundo Unido 2022 se lanzó la nueva App, para compartir buenas ideas y aumentar el impacto social que las simples prácticas buenas pueden generar. Esta operación, que lleva como título DAR PARA SALVAGUARDAR EL AMBIENTE EN RED, ha nacido de un grupo de docentes italianos en sus colegios. El funcionamiento es simple: luego de haber individualizado a un sponsor –un amigo, uno mismo, un pariente– será posible atribuir un valor económico de 10 centésimos de euro o el equivalente en las demás monedas en el mundo, al “ahorro” necesario para generar una suma que se invertirá en distintos proyectos de solidaridad. PRÓXIMOS ENCUENTROS La primera cita de la campaña #Daretocare 2022-2023 será el  Festival del Buen Vivir: dos días de reflexión y talleres sobre temas de la ecología integral. Se llevará a cabo el sábado 14 y el domingo 15 de mayo, y podrá seguirse en directo por el canal Youtube United World Project.

Paolo Balduzzi

Chiara Lubich: ir a Dios a través del hermano

En su Primera Carta, san Juan afirma: “Quien no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios a quien no ve” (1Jn 4,20). En este fragmento Chiara Lubich reflexiona sobre cómo el amor a cada prójimo que encontremos, hermano o hermana, sea un pasaje obligado para ir a Dios y sentir la unión con Él. (…) hay un sistema típicamente nuestro que nos hace estar seguros de caminar por un camino recto que, sin duda, nos lleva a la meta, a Dios. Éste tiene un paso obligado: se llama el hermano. Pongámonos de nuevo a amar a cada hermano que encontremos durante el día. Encendamos en nuestro corazón ese deseo ardentísimo y digno de alabanza, que seguramente Dios quiere: el deseo de amar a cada prójimo, haciéndonos uno con él en todo, con amor desinteresado y sin límites. (…) El amor reavivará las relaciones con las personas e impedirá que surjan los deseos egoístas; es más, será el mejor antídoto para ello. (…) Así podremos preparar, como regalo para Jesús, nuestro fruto rico, jugoso, y nuestro corazón encendido, consumido por el amor. El lema que nos hará recordar este propósito será: ¡Ir a Dios a través del hermano!

Chiara Lubich

(Chiara Lubich, La vida, un viaje, Ciudad Nueva, Madrid 1994, p. 78)

Chiara Lubich: la autenticidad de los seguidores de Cristo

La Palabra de Vida del mes de mayo de 2022 nos propone poner en práctica el mandamiento nuevo de Jesús: el amor recíproco. Mirar más allá de las diferencias – tan acentuadas en estos tiempos– para hacer nacer verdaderas comunidades que revelen la gran novedad del Evangelio. Tú sabes que Jesús está presente, por ejemplo, en los actos sacramentales: en la Eucaristía de la Misa Él se hace presente. Pues bien, también Jesús está presente allí donde se vive el amor mutuo. Pues Él dijo: «Donde están dos o tres reunidos en mi nombre (y esto es posible mediante el amor recíproco), allí estoy yo en medio de ellos”[1]. Él puede permanecer eficazmente presente en la comunidad cuya vida profunda es el amor recíproco. Y a través de la comunidad, puede seguir revelándose al mundo, puede seguir influyendo en el mundo. ¿No te parece espléndido? ¿No te dan ganas de vivir inmediatamente este amor junto con los cristianos, tus prójimos? Juan (…) ve en el amor recíproco el mandamiento por excelencia de la Iglesia, cuya vocación es precisamente ser comunión, ser unidad (…) Si quieres, pues, buscar la verdadera señal de autenticidad de los discípulos de Cristo; si quieres conocer su distintivo, tienes que reconocerlo en el amor recíproco vivido. A los cristianos se les reconoce por este signo, y si falta, el mundo no descubrirá nunca a Jesús en la Iglesia. El amor recíproco crea la unidad. Y ¿qué hace la unidad? “Que sean uno –sigue diciendo Jesús– para que el mundo crea…”[2]. La unidad, que revela la presencia de Cristo, arrastra al mundo tras Él. Ante la unidad, ante el amor recíproco, el mundo cree en Él.

Chiara Lubich

(Chiara Lubich, en Palabras de Vida/1, Ciudad Nueva, 2020, pp. 175-176) [1] Mt 18, 20. [2]  Jn 17, 21.

Una vocación al servicio del diálogo

El 30 de abril de 1982, 7.000 sacerdotes, religiosos y seminaristas de todo el mundo y unidos por la espiritualidad de la unidad, se reunieron en Roma para el evento “El sacerdote hoy, el religioso hoy”. El recuerdo de este día, 40 años después. Sacerdotes que se sienten llamados a ser ante todo testigos del Evangelio y hombres de diálogo; religiosos que encontraron en la espiritualidad del Movimiento de los Focolares un estímulo para encarnar con mayor plenitud el carisma de sus fundadores; seminaristas que han entendido que quieren elegir a Dios y confirmar su llamado. Estas son las experiencias de muchos de los participantes en el Congreso Internacional titulado “El sacerdote hoy, el religioso hoy”, celebrado el 30 de abril de 1982 en el Aula Nervi, en el Vaticano. Un evento que contó con la participación de unas 7000 personas y que, a través de testimonios de todo el mundo, destacó los frutos del encuentro del carisma de la unidad con los ministros de la Iglesia católica y de otras Iglesias y la renovación suscitada en muchas comunidades religiosas. Chiara Lubich, en el discurso de ese día, subrayó los dos ejes de esta experiencia: Jesús crucificado y abandonado como modelo del sacerdote y del religioso; el amor recíproco y la unidad como estilo y fin de su misión. Ser hombres de “diálogo”. Este es el mandato que, ya entonces, contenía en sí mismo el deseo de una Iglesia en salida, como se desprende de las palabras más que nunca actuales de la fundadora de los Focolares: “Nunca como en estos tiempos, en los que la Iglesia tiene que mirar fuera de sí misma a todos los cristianos, a los que creen de otro modo, a los que no creen, se pone de manifiesto lo que algunos llaman el mandato misionero del Cuarto Evangelio. Juan lo da en estos términos: ‘En esto conocerán que sois mis discípulos: si os amáis los unos a los otros’. (…) Hoy los cristianos están llamados a evangelizar también de esta manera: amándose y presentando a los demás la experiencia de su nueva vida. Esto no puede no impactar, sorprender, interrogar. Y así florece el diálogo”. Ese día, el entonces Santo Padre, Juan Pablo II, presidió “la mayor concelebración desde la institución de la Eucaristía”, como tituló L’Osservatore Romano. Fue un momento de alegría y de compartir, una oportunidad para hacer balances, un punto de partida para nuevos desarrollos. Hoy, 40 años después, escuchamos la narración de algunos de los participantes.

Maria Grazia Berretta

https://youtu.be/nR7YNmTslP0  

Universidad en red: Sophia en el mundo

Universidad en red: Sophia en el mundo

Ampliar los horizontes del conocimiento. Del 27 de marzo al 2 de abril, en Colombia, el encuentro “Universidad, saberes y sabiduría: una perspectiva para América Latina”. Una sede latinoamericana para Sophia. Apertura y gradualidad. Estos fueron los ejes rectores del encuentro “Universidades, saberes y sabiduría: una perspectiva para América Latina”. Realizado en Tocancipá, Colombia, del 27 de marzo al 2 de abril, el evento reunió al rector del Instituto Universitario Sophia, Giuseppe Argiolas, con la comisión transdisciplinaria e intercultural que trabaja desde hace más de diez años para construir las bases de la futura sede latinoamericana de la Universidad. También acompañaron los trabajos Francisco Canzani y Renata Simon, en representación del Consejo General del Movimiento de los Focolares. En el centro de las reflexiones, las orientaciones de la Congregación para la Educación Católica para un proyecto sin precedentes en la historia de las universidades pontificias: las diferentes unidades del Instituto Universitario Sophia, aunque se abran en otros continentes, serán parte de una única universidad global con sede en Loppiano (Florencia, Italia). Si se aprueba, el proyecto Sophia ALC (América Latina y el Caribe) será el primer paso en la construcción de esta “universidad en red” y se ramificará en tres contextos diferentes: en Argentina, el proyecto contempla la oferta de una maestría en “ Ecología Integral e Interculturalidad”, en modalidad híbrida (presencial y en línea); en Brasil, un curso de grado presencial en “Pedagogía con orientación en Humanismo Integral”; en México, cursos de extensión universitaria (principalmente en línea). Durante los seis días del encuentro, los miembros de la comisión trabajaron intensamente en la búsqueda de soluciones para la paulatina viabilidad de este complejo proyecto, en sus diferentes vertientes: desde la adecuación a las normas eclesiales hasta la adecuación a la legislación local; desde la sostenibilidad económica hasta las estrategias de recaudación de fondos y difusión; desde infraestructura hasta planes de estudios, entre otros. En conclusión, una certeza: ha llegado el momento de ampliar aún más los horizontes de la experiencia de unidad en la diversidad construida hasta ahora por los miembros de la comisión local Sophia ALC, provenientes de países como Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, México y Uruguay, y disciplinas como economía, administración, teología, filosofía, historia, derecho, pedagogía, sociología y comunicación. El futuro del proyecto pasa por profundizar el ya intenso diálogo con el Rector y los docentes de Sophia, con los responsables del Movimiento de los Focolares y, en especial, con la Congregación para la Educación Católica, que indica los caminos para que, de manera abierta y gradual, el sueño de Chiara Lubich pueda continuar, ahora en el continente latinoamericano.

Daniel Fassa