Alba Sgariglia es licenciada en Filosofía y Teología. Desde 1975, año anterior a su ingreso en el Movimiento de los Focolares, trabajó en el Centro de Estudios de los Focolares, junto a la fundadora, Chiara Lubich.
¿En qué consistía tu trabajo en el Centro de Estudios?
Iba a la biblioteca de Florencia para hacer fotocopias de fragmentos de escritos de los Padres griegos, que luego traducíamos en casa para buscar, entre muchas páginas y páginas, esas pequeñas frases que podían servir a Chiara Lubich como confirmación de sus inspiraciones. Por aquel entonces trabajaba con Marisa Cerini, que me decía: Para nosotros, construir el «Que todos sean uno» significa adentrarnos en el pensamiento de los Padres griegos e intentar comprender, a partir de ahí, cuál ha sido la luz del carisma que Chiara recibió. En los años siguientes también impartí clases de religión en institutos de Roma. Después entré en el gobierno de la Obra para ocuparme del aspecto de la cultura y, posteriormente, en la Escuela Abba, que Chiara fundó en 1991 para estudiar los apuntes del llamado periodo del Paraíso ‘49. Por último, en 2014, María Voce Emmaus, entonces presidenta del Movimiento de los Focolares, me confió el Centro Chiara Lubich, creado para custodiar, estudiar y promover la figura de Chiara.
¿Qué representa este texto recientemente publicado?
El Paraíso ‘49 es un texto que se publica póstumamente, porque fue escrito, tratado y redactado por Chiara Lubich mientras vivió. Ella quiso describir la experiencia mística que había vivido entre los años 1949 y 1951, acompañándola de notas para facilitar su comprensión, con el fin de entregar al grupo de estudiosos de la Escuela Abba un texto accesible, que pudiera servir para la investigación. El texto contiene una experiencia mística que Chiara siempre dijo que no podía tenerla para sí misma. Luego, animada por muchos, comprendió que podía ser un texto comprendido y utilizado también por otras personas del Movimiento.
Ella misma, por ejemplo, a principios de la década de 2000 explicó a los jóvenes del Movimiento la esencia de esta experiencia suya. Finalmente, se dio cuenta, poco a poco, de que la experiencia recogida en el texto podía compartirse también con personas de otras religiones: a lo largo de los años se han realizado simposios con hindúes, budistas y musulmanes, a quienes ella ofreció algunos pasajes del Paraíso’49. Incluso se ha hecho la experiencia de diálogo sobre el texto con personas sin referencia religiosa, quienes han ofrecido reflexiones mucho más profundas de lo que nosotros mismos podríamos haber imaginado, subrayando que es un texto de gran valor. Muchos fundadores de carismas han recibido esta posibilidad de comprender la obra que estaban llevando a cabo, a través de las llamadas «visiones intelectuales» en las que se percibe con el intelecto lo que Dios te está haciendo entrever.
Pero al ser un lenguaje místico, ¿no resulta difícil de entender para la gente común?
El lenguaje místico es un género literario particular, no es poesía, ni teatro, ni literatura, ni teología. Por ejemplo, a veces pueden surgir dificultades a nivel teológico, porque el místico busca palabras que no encuentra, intenta expresar lo inexpresable: un ejercicio difícil, tanto que Chiara misma, a menudo, mientras releíamos estos pasajes, nos preguntaba: «Pero ¿cómo pude escribir estas frases? ¿Qué significan? ¿Por qué escribí esto?».
Eso confirma que, en estas situaciones, los fundadores intentan expresar lo que «ven» utilizando las categorías culturales y los conceptos que tienen, a veces inadecuados. Por ejemplo, en el Paraíso ’49 hay referencias a la Divina Comedia porque Chiara la conocía, o a los filósofos, por ejemplo, Kant, a quien ella había estudiado. También el marco externo puede influir: Chiara y sus primeras compañeras iniciaron esta experiencia en las montañas del Trentino, en Tonadico, donde la naturaleza habla por sí misma con su belleza. Esto también la ayudaba a expresar cosas que percibía por primera vez en su vida.
Durante estos 18 años desde la muerte de Chiara se han publicado libros que pueden aclarar el contexto de la aventura del Paraíso ’49…
Se siguió profundizando en el texto a través de diferentes ámbitos disciplinarios, con el método que Chiara nos había dejado, es decir, examinar las cosas con «Jesús en Medio». Creo que en este volumen se puedan identificar tres valores característicos: el primero es un valor didáctico, porque enseña cómo vivir el carisma de la Unidad, ofrece una clave de lectura vital; el segundo valor se puede definir artístico-literario, porque el texto presenta muchos géneros literarios: diarios, cartas, escritos, apuntes; por último, el tercero, el aspecto doctrinal, porque el texto tiene, sin duda, una orientación teológica. De hecho, es una experiencia mística que ayuda a comprender, por un lado, las realidades del Cielo: Dios, la Trinidad, el Verbo, María, la Creación, el infierno, el paraíso; y por otro, la encarnación del carisma en una Obra que se fundaría en los años siguientes, es decir, después de los años 1949-1951. Cada vez que se leen estos textos de mística, se comprenden cosas nuevas. Es lo que me pasa también a mí: cada vez que leo estas páginas comprendo cosas nuevas, tanto a nivel intelectual como espiritual.
Al leer el texto, ¿en algunos pasajes Chiara parece un poco presuntuosa?
Hay que entender por qué Chiara dice esas cosas de esa manera. Digamos que es como si Dios, para expresar categorías inexpresables a través de una criatura humana, se identificara con esa criatura, mirando las cosas a través de sus ojos. Por eso Chiara se encuentra escribiendo: ‘hoy yo soy la paternidad universal’. Pero ella misma se pregunta: ¿qué significa esto? En ese momento ella se identifica con esa realidad, para poder expresarla. En las notas a pie de página, ella misma comenta y explicita su asombro, y la alegría de ver que otros fundadores habían vivido más o menos lo mismo.
¿Qué recomendación de lectura darías?
Yo diría: toma este libro y léelo cuando y como quieras, en cualquier momento. Algún pasaje que no te quede claro o que sea más complejo, puedes consultarlo con otros, o con un experto. Pero te sugiero que no te dejes condicionar, porque este texto le habla directamente a la persona. Abrámoslo al azar y leamos la página que nos salga. Comprenderemos lo que necesitamos en ese momento porque, a pesar de alguna dificultad, el texto penetra en nosotros profundamente. Es una experiencia mística, «participable», en cierto modo. Esta es la novedad, como Chiara misma nos explicó. Ella siempre hizo lo posible para que todos participaran de su experiencia y este volumen nos ofrece esa oportunidad.
Tras la profunda experiencia compartida con los jóvenes durante el Hackathon 2026, se está poniendo en marcha la segunda fase del programa «Una humanidad, un planeta: liderazgo sinodal». Se propone un itinerario formativo de 6 meses, en modalidad virtual, que combina el análisis en profundidad y el diálogo a partir de las propias trayectorias, el intercambio de proyectos y experiencias, y el desarrollo de iniciativas con impacto local y proyección global.
Está dirigido a personas de entre 18 y 40 años con experiencia en representación política, gestión pública, movimientos sociales, partidos políticos y espacios de incidencia; que estén comprometidas con la transformación social y política o interesadas en reforzar sus capacidades de diálogo, cooperación y acción colectiva; y que estén dispuestas a aportar su contribución operativa y de reflexión a lo largo de todo el programa.
Con una duración de seis meses, en formato 100 % en línea, totalmente gratuito y con una dedicación estimada de tres horas semanales, el programa se propone llegar este año a 500 jóvenes.
“Vivimos un momento histórico caracterizado por profundas tensiones geopolíticas, crisis socioambientales, creciente fragmentación social y altos niveles de polarización”, afirman los organizadores en la presentación. “Estos desafíos nos interpelan: evidencian los límites de los modelos tradicionales de gobernanza y la urgencia de nuevas formas de liderazgo capaces de generar diálogo y activar procesos de acción colectiva para promover objetivos de paz y unidad. En este contexto, hemos elegido un estilo de liderazgo sinodal: un liderazgo basado en la escucha, la participación, la corresponsabilidad y la construcción de soluciones compartidas. Si crees que la política puede ser un espacio para regenerar vínculos, promover el bien común y cuidar de la humanidad y del planeta, esta convocatoria es para ti. Te invitamos a formar parte de un espacio internacional de formación y cocreación de iniciativas políticas junto a otros jóvenes líderes provenientes de distintas regiones del mundo, para repensar la gobernanza frente a los desafíos actuales”.
La fecha límite para presentar la candidatura es el viernes 19 de junio de 2026.
Para obtener más información y presentar tu candidatura al programa, abre este PDF
Son 500 las personas que, habiendo llegado de 43 países, representan a todos los Continentes. Se reúnen en algunos lugares de Latinoamérica, para vivir un importante evento dedicado a la Economía de Comunión, tras 35 años de su nacimiento. Este “recorrido de regeneración”, como se lo ha definido, ha comenzado el 25 de mayo de 2026 y es de alguna manera un “viaje” de la Economía de Comunión a través de las varias zonas, que se concluirá el 29 y el 30 de mayo en Buenos Aires (Argentina). La primera etapa prevé, en efecto, la inmersión de los participantes en distintos proyectos sociales presentes en el Cono Sur y la palabra clave de esta experiencia es “encuentro”. Es un encuentro entre mundos, vidas, situaciones y riquezas diferentes. Un “volverse a encontrar” que genera relaciones y comunidad.
“La Economía de Comunión se vive reuniendo a personas de distintos sectores; empresarios con académicos, con aquellos que viven situaciones de pobreza o di vulnerabilidad y con las poblaciones indígenas –explica Isaías Hernando, español, de la comisión internacional de la Economía de Comunión–. De alguna manera se quiere brindar un anticipo de lo que verdaderamente podrá ser una economía distinta. Pues ese es justamente el espíritu de la primera fase del evento; es decir, no se trata solo de visitar los lugares símbolo, sino también entrar en realidades en donde esta experiencia ya es visible. No solamente mostrarla, sino también crear un diálogo y un encuentro profundo entre personas de culturas diferentes y con quienes viven en situaciones de fragilidad. Una experiencia que pone de relieve la vocación de la Economía de Comunión, que es la de construir comunidades fraternas”.
¿Por qué se habla de “regeneración”? Anouk Grevin, francesa, coordinadora de la Comisión Internacional de la Economía de Comunión explica: “la idea de regeneración nace del deseo de asumir y curar las heridas de la economía y de nuestra tierra. Pues bien, las heridas se regeneran desde adentro, o sea la piel se reconstruye alrededor de la misma herida. Sin duda es posible recibir ayuda desde afuera, pero todo nace allí. Ese es el significado que queríamos expresar cuando pensábamos en el proceso de regeneración”.
Un proyecto que ve como protagonistas a los que viven en el lugar mismo de las heridas, que viven dentro de las llagas. “Es un recorrido –añade– en el que todos nosotros nos hemos reconocido, en esa comunidad fraterna y global. Nosotros no llevamos respuestas, no tenemos recursos, sino que tenemos una experiencia de comunión que en sí misma quiere ser generativa”.
Una característica de la Economía de Comunión es que exige el concurso de todos los actores juntos: empresarios, estudiosos, simples ciudadanos, dependientes, prequeños emprendedores y personas en situaciones difíciles. Afirma una vez más Grevin “no es solo un proyecto de un emprendimiento o un modelo empresarial, sino que es una comunidad de personas que construyen juntas una economía nueva, justamente en los lugares que a menudo no se los asocia con la economía dominante, y que por el contrario ya están generando algo nuevo”.
Los trabajos se están llevando a cabo. La variedad de experiencias desde cuando nació la Economía de Comunión son muchas y en esos días en Buenos Aires se espera que se abran nuevas perspectivas, como remarca Hernando: “Creo que la intuición que Chiara Lubich tuvo en 1991, cuando lanzó en Brasil la Economía de Comunión, tenía un fuerte carácter profético. En este sentido, vivir esta experiencia y hacer que se vuelva realidad lo que ansiamos, significa de alguna manera anticipar el futuro. Por todo ello, pues, pienso que en este momento histórico lo que la Eocnomía de Comunión debe poner de manifiesto es justamente esa profecía, pero tal vez ya hecha realidad y encarnada en pequeña escala”.
A cargo de Carlos Mana Foto: Gentileza di EdC
LOS TRABAJOS EN LOS DISTINTOS PROYECTOS SOCIALES
Sunrise, EcuadorVolcadero, Paraná, Entre Ríos (AR)Mariápolis Lía, O’Higgins (AR)Scuola Chiara Lubich, JCPaz (AR)Rete Piccoli produttori, Entre Ríos (AR)Casita Estrella, Paraná (AR)Fondazione Lucia, Tucumán (AR)Scuola Aurora, Catamarca (AR)Custodi della Casa Comune, La Plata (AR)Asunción, Paraguay
Hay sitios que no se limitan a recibir a personas. Las ponen en relación, generando conexiones auténticas, confianza y comunidad. De allí nace la “belleza social”; surge de la calidad de los encuentros que sepamos construir. “Generar belleza social” ha sido el título de los eventos relacionados con los 40 años del Centro Mariápolis Chiara Lubich de Trento (Italia). No una celebración, sino una verdadera obra en construcción, viva, abierta y participada.
Esta visión encontró su expresión en cuatro retos, o sea en cuatro eventos abiertos a la ciudad y al territorio alrededor.
Un workshop durante dos días con el Gen Verde Perfoming Group, un taller artístico con unos treinta jóvenes entre los 14 y los 20 años, una experiencia concreta de comunidad expresada a través de la música y la performance. Un evento atrapante, vivaz, colorido, en donde los jóvenes pudieron experimentar junto a las artistas que las artes del espectáculo pueden llegar a ser un terreno en el que aprender el trabajo en equipo, la creatividad y la escucha.
Un congreso, promovido por New Humanity, ONG de los Focolares, integrado al programa del Festival de la Economía, cuyo título era: “Las realidades negadas. Entre crónica y opinión, para lenguajes desarmados y que desarman”. Cinco expertos del mundo de la comunicación en diálogo sobre los temas más complejos de nuestro tiempo y sobre su relato (el evento está disponible en italiano en el sitio www.festivaleconomia2026.it/)
Una “Jornada abierta” en la cual el Centro Mariápolis se abrió a la ciudad, no solamente como un lugar físico, sino también como una experiencia de encuentro. Un día de acogida y diálogo con las realidades civiles y religiosas del territorio. Como apertura hubo una sabia lectura de la realidad de nuestras ciudades que llevaba como título “Generar belleza para todos” presentada por Elena Granata, Docente de Urbanística en el Politécnico de Milán y vicepresidente de la Escuela de Economía Civil.
A continuación, una mesa redonda con preciosos e interesantes aportes de varias realidades civiles y eclesiales del territorio a la construcción de una ciudad y una comunidad más unida y más rica en la diversidad. Estaban presentes el alcalde de Trento, Franco Ianeselli, Annalisa Pasini, delegada para el Área Testimonio y Compromiso Social de la Diócesis de Trento, Sara Alouani, periodista de la publicación Il T Quotidiano, y Claudio Bassetti. Presidente de la CNCA –Coordinación nacional comunidades acogedoras– de la Región Trentino-Alto Adigio. Junto a ellos, dirigió sus palabras también Margaret Karram, Presidenta del Movimiento de los Focolares, que quiso abrir su nuevo mandato partiendo justamente de Trento, la ciudad de Chiara Lubich. “De aquí –dijo– miramos al futuro. Trento por su posición, historia y sensibilidad está llamada al diálogo, no puede renunciar a su vocación. Hoy también Trento puede hablar al mundo viviendo una fraternidad que se hace cultura, estilo y praxis”. Stands y experiencias en varios lugares del Centro Mariápolis fueron el marco exterior de la jornada.
Por la tarde y por la noche la escena fue copada por la emocionante fuerza artística del Gen Verde Perfoming Group.
Más de mil han sido las personas que han participado en los eventos del 40° aniversario: para todos ellos ha sido una ocasión para volver a poner en el centro el valor de las relaciones y de la “proximidad”. Ha sido un diálogo no finalizado a sí mismo, como subrayó Margaret Karram, sino orientado “a la construcción de la fraternidad universal, no algo optativo, sino una necesidad. Se trata de participación en la vida del otro”.
El Barrio Europeo de Bruselas es un dédalo o laberinto de oficinas, sedes y agencias que actúan en la Unión Europea, cuyas siglas a veces parecen verdaderos trabalenguas. Por sus calles se ven pasar funcionarios y dirigentes con un aspecto serio y profesional. Recorriéndolas se oye hablar en idiomas diferentes y uno se encuentra con costumbres o hábitos muy especiales. Sin embargo, en el medio de esa variedad a nadie le queda una impresión de confusión, pues todo está regido por una gran compostura. Ese somnoliento orden se vio interrumpido durante los días que van del 11 al 13 de mayo, cuando un grupo de alrededor de 100 entusiastas jóvenes se desplazó por entre las instituciones de la Unión Europea, poniendo en ello todo su empeño y pasión. No era un alumnado en excursión escolar, ¡todo lo contrario! Eran los jóvenes de Juntos por Europa, preparados e inspirados, que viven en Europa no como una meta que alcanzar, sino como un seguro punto de partida para enfrentar al mundo entero.
Con ellos había algunos eurodiputados y otras personalidades públicas: Andrea Wechsler, Antonella Sberna, Leoluca Orlando, Eduard Heger, Jeff Fountain, Giuseppe Lupo, Miriam Lexmann, Gerhard Pross, Nicole Grochowin. Son nombres altisonantes: ¿quisiéramos acaso saber sus países de proveniencia? Quizás no es necesario: eran europeos. Agregar que se trataba de italianos, eslovacos, alemanes, holandeses, austríacos… no es de gran ayuda para comprender las razones que llevaron a todos ellos a encontrarse con los jóvenes.
Esas razones tienen su origen en la actual situación de crisis, en la que pareciera no haber espacio para la unidad entre los pueblos y las naciones. Nadie consigue ya ni siquiera garantizar la paz. En un contexto con tales características, Juntos por Europa ha querido mostrar que la unidad no es una opción, sino que marca la trama de la evolución histórica de los pueblos europeos. Pues bien, si hoy tal trama parece sepultada bajo los escombros de los conflictos en curso, Juntos por Europa se propone llevar a cabo la tarea de volverla a poner en luz, ofreciendo su propia experiencia de colaboración entre los cristianos como un camino para reconstruir la arquitectura europea sobre los cimientos de la unidad. Todos juntos: miembros de distintas Iglesias, ciudadanos de diferentes países y, sobre todo, personas de diferentes generaciones. Jóvenes, adultos y ancianos habitan este desgarrador presente y solo juntándose pueden resolver sus contradicciones. Por lo tanto, el reto también es intergeneracional. Por ello los jóvenes de Juntos por Europa han querido brindar a los europarlamentarios y a las personalidades presentes un “Pacto intergeneracional”, en el que se fija el recíproco compromiso de actuar por una Europa que sea un taller de paz y solidaridad.
¿De dónde venían esos 100 jóvenes participantes? Además de los europeos (aquí tampoco importa el hecho de que eran finlandeses, suecos, holandeses, alemanes, belgas, escoceses, eslovacos, austríacos, húngaros, rumanos, italianos…) había estadounidenses, colombianos, sudafricanos, chinos, canadienses, brasileños y mexicanos. Porque Europa no vive para sí misma, ya que su vocación es desplegarse en el plano global, poniendo a disposición su bagaje de valores forjados en el cristianismo, vividos en el diálogo ecuménico y amplificados por los lúcidos proyectos de los jóvenes de Together for Europe.
El Instituto Universitario Sophialanza una nueva oferta formativa para el año académico 2026/2027, lo que representa un paso decisivo en el crecimiento de la institución y la expansión de su programa académico internacional. El nuevo programa ofrece un plan de estudios universitario integral (3+2), que integra dos ciclos de estudio completamente estructurados: la Licenciatura en Filosofía y Ciencias Humanas (cursos L-5/L-24) y la Licenciatura en Filosofía, Economía de Comunión y Medio Ambiente (Máster, curso LM-78).
El nuevo programa académico del Instituto Universitario Sophia parte de una convicción simple pero radical: el conocimiento no es una colección de información, sino una herramienta concreta para cambiar el mundo.
“En este cambio de época, marcado por la incertidumbre y la fragmentación”, afirma el rector Declan J. O’Byrne, “con este nuevo plan de estudios, Sophia reafirma su misión, asumiendo un papel estratégico en la formación de personas capaces de combinar el pensamiento crítico, las habilidades interdisciplinarias y de planificación, y la responsabilidad por el bien común. Esto sentará las bases para un futuro diferente, trabajando en los ámbitos de la sostenibilidad integral, la economía, la planificación social y territorial, y la innovación”.
Gracias a la colaboración institucional con la Universidad de Perugia (Italia), ambos programas conducen a una doble titulación académica, tanto eclesiástica como estatal, con plena validez en el sistema universitario italiano y reconocimiento internacional.
La Licenciatura y el Grado
La Licenciatura en Filosofía y Ciencias Humanas (L-5/L-24) es un programa de estudios que ofrece una formación interdisciplinaria centrada en la comprensión de la persona en todas sus dimensiones cognitivas, emocionales, relacionales y sociales. Prepara a los estudiantes para continuar sus estudios, acceder a la docencia y desempeñar roles educativos, sociales, de planificación y culturales.
El Máster en Filosofía, Economía de la Comunión y Medio Ambiente (LM-78) desarrolla la metodología interdisciplinaria de Sophia en los ámbitos de la economía, la sostenibilidad integral y la gobernanza, formando profesionales capaces de comprender y apoyar los procesos económicos, sociales y organizacionales. El programa promueve la reflexión crítica sobre los modelos económicos contemporáneos y orienta la búsqueda de soluciones éticas y sostenibles, especialmente en los campos de la ecología, el desarrollo urbano, organizacional y comunitario.
El enfoque en la Economía de la Comunión y la Economía Civil hace que este programa sea único en el panorama académico italiano e internacional, ofreciendo a los estudiantes herramientas para comprender y transformar los sistemas económicos contemporáneos, contribuyendo así concretamente a la construcción de economías sostenibles, inclusivas y generativas. La formación propuesta prepara a profesionales capaces de liderar procesos de responsabilidad social de empresa, desarrollar proyectos de innovación sostenible, trabajar en la regeneración regional, asumir roles en empresas, entidades públicas y el tercer sector centrados en el desarrollo humano y la sostenibilidad integral, y contribuir a la construcción de modelos económicos resilientes adaptados a escenarios complejos.
También se ofrecen programas de doctorado en Ciencias Humanas y Cultura de la Unidad, completando así la oferta académica del Instituto.
Dos sedes en el corazón de la Toscana (Italia)
Con el próximo año académico, Sophia inaugurará un nuevo campus en Florencia (en el Instituto afiliado a la Facultad de Teología de Italia Central), que albergará el programa de licenciatura. Elegir Florencia brinda acceso a las oportunidades académicas, profesionales y culturales de una de las ciudades universitarias más prestigiosas de Europa.
El Máster sigue estando arraigado en el campus internacional de Loppiano, que ofrece un ambiente internacional e intercultural donde estudiantes de muchos países tienen la oportunidad de compartir sus estudios, su vida cotidiana y sus experiencias educativas.
La fuerza de las relaciones académicas: un docente por cada cinco estudiantes
Uno de los elementos distintivos de la vida académica en Sophia es la proporción de estudiantes por profesor, aproximadamente 1:5. Esto permite una atención personalizada, un diálogo constante y un ambiente de estudio que valora las relaciones como parte integral del proceso de aprendizaje. El modelo Sophia trasciende las clases magistrales multitudinarias y promueve una enseñanza interactiva y centrada en el alumno, con énfasis en la calidad del contenido y el desarrollo de habilidades críticas, interpersonales y de planificación.
Una red de valiosos socios
La calidad de la vida académica en Sophia también está garantizada por la oportunidad de acceder a una experiencia de estudio personalizada y accesible internacionalmente, gracias a una selecta red de socios que apoyan las actividades educativas y ofrecen oportunidades concretas de prácticas e inserción profesional en contextos internacionales, entre los que se incluyen: ASCES-UNITA, Sophia ALC (Latinoamérica), Together for a New Africa, Economía de Comunión Corea, Ethos Capital y Consulus.