Movimiento de los Focolares
Un premio otorgado a un “ingeniero de relaciones”.

Un premio otorgado a un “ingeniero de relaciones”.

Tonadico, un pequeño pueblo en las Dolomitas, al norte de Italia, se convirtió en un lugar de inmensa importancia para el Movimiento de los Focolares en 1949. La experiencia mística vivida en esas montañas por la fundadora del Movimiento, Chiara Lubich, junto con sus primeros compañeros y el renombrado parlamentario y periodista italiano Igino Giordani, continúa marcando la espiritualidad del Movimiento en todo el mundo. Ahora, 77 años después, el municipio de Primiero en Italia y el Movimiento de los Focolares han otorgado el primer premio internacional “Tonadico – Ciudad del Pacto”. El premio fue entregado a Gerhard Pross, de la YMCA de Esslingen, Alemania. Evangélico luterano, es cofundador y antiguo moderador del movimiento ecuménico «Insieme per l’Europa».

Un pacto que sigue vigente.

El 16 de julio de 1949, Chiara Lubich e Igino Giordani establecieron un pacto de unidad durante una celebración eucarística en la iglesia, lo que dio origen a una experiencia mística recordada como Paraíso 49 . Los compañeros de Chiara Lubich se unieron posteriormente a este pacto. Este “momento histórico” es mucho más que un simple recuerdo, subrayó el alcalde de Primiero, Daniele Depaoli, durante la ceremonia de entrega de premios. Gracias a una espiritualidad que “penetra en el mundo secular, en la vida civil y política”, este pacto sigue vigente, afirmó Depaoli, según recoge Vatican News.

La decisión de otorgar el premio, de reciente creación, en primera instancia al alemán Gerhard Pross fue explicada por el sociólogo Bruno Turra durante el evento: Pross es un “ingeniero de relaciones”, un “maestro tejedor de comunidades”.

Un ecumenismo de corazones

Durante la ceremonia, Pross rememoró los inicios del movimiento ecuménico “Juntos por Europa”, describiendo una reunión en el centro ecuménico del Movimiento de los Focolares en Ottmaring, Alemania, inmediatamente después de la firma de la Declaración Conjunta sobre la Doctrina de la Justificación por representantes de la Iglesia Católica Romana y la Federación Luterana Mundial en Augsburgo. Allí, cerca de 50 líderes de diversas iglesias y movimientos cristianos, en presencia de Chiara Lubich, oraron juntos y se pidieron perdón por los sufrimientos del pasado. “Después, fue como si los cielos se hubieran abierto y un mar de gracia se hubiese derramado sobre nosotros”, recordó Pross en Tonadico. Nunca había vivido un momento tan profundo. Allí nació un “verdadero ecumenismo de corazón”.

No existen fronteras entre el cielo y la tierra.

Para él, fue un momento tan místico como el pacto entre Chiara Lubich e Igino Giordani: “Aquí en Tonadico, el cielo y la tierra se han unido, porque la experiencia mística de Chiara Lubich ha abolido las fronteras entre el cielo y la tierra”.

Tina Rudert de una página del sitio Startseite | Movimento dei Focolari – Svizzera

La grabación del evento de Tonadico está disponible en italiano en el canal de YouTube focolaritalia.

Foto © L. Taite – D. Goller – R. Di Pietro

Con las raíces entre dos orillas: en diálogo entre fe e identidad

Con las raíces entre dos orillas: en diálogo entre fe e identidad

Me llamo Sarra Marta Lupășteanu, tengo diecinueve años y nací en Trento (Italia). Cada vez que digo esta frase me doy cuenta de que mi historia entrelaza lugares, culturas y creencias que por lo general no se encuentran fácilmente. Soy una chica ítalo-rumana, y sobre todo soy ortodoxa, hija del Padre Ioan, sacerdote de la iglesia rumana aquí en la ciudad, y de la presbítera Delia Rodica. Nuestra iglesia se encuentra en la calle San Marco, en el corazón del centro histórico; es un pequeño mundo rumano incrustado en las cercanías del Castillo del Buonconsiglio, entre calles y casas que cuentan siglos de catolicismo tridentino.

Crecer aquí ha significado, ya desde niña, vivir con naturalidad la conciencia de ser una minoría. No una minoría cerrada o aislada, sino una presencia distinta, que muchas veces hay que explicar. Cuando mis compañeros me preguntaban por qué en Pascua seguíamos un calendario diferente o por qué en nuestra iglesia había tantos íconos, entendía que mi cotidianeidad y la de ellos no coincidían. Sin embargo, nunca me he sentido dividida, pues católicos y ortodoxos creemos en el mismo Dios, sólo con tradiciones, ritos y sensibilidades distintas. Justamente en este punto es donde nace una reflexión que llevo siempre conmigo: es necesario un diálogo entre las comunidades pero también buena voluntad, porque la comprensión no nace sola, hay que desearla.

Ahora estoy estudiando Filosofía en la Universidad de Trento, y esta elección que he hecho ha amplificado mi capacidad de observar y comprender lo que vivo. Entrar en un ambiente universitario, en donde las identidades se mezclan y se chocan, me ha hecho reflexionar aún más acerca de lo que significa pertenecer a una iglesia cristiana que se percibe como “otra” respecto a la de la mayoría.

A veces me siento como si caminase por un puente; por un lado está mi comunidad ortodoxa, con sus raíces, sus cantos y las tradiciones que he ido absorbiendo desde pequeña y por el otro la sociedad tridentina en la que he nacido, he estudiado y crecido y que, desde hace ya dos años, es también mi patria oficial tras haber obtenido la ciudadanía italiana. Hablo rumano, conozco las tradiciones de mi país de origen y mi familia me ha enseñado a custodiarlas, pero también soy una chica profundamente vinculada a Trento, a sus ritmos y sus costumbres. Cuando entro a mi iglesia de la calle San Marco me siento envuelta por una familiaridad que ningún otro sitio me da. Me refiero a los íconos dorados, a las voces del coro durante la Liturgia; o la comunidad que saluda a mi padre llamándolo “Părinte” (en un contexto religioso es como decir: Reverendo o Padre). Sin embargo, esta diferencia nunca me ha hecho sentir ajena a Trento. Por el contrario, me ha enseñado a mirar el mundo desde más de un solo punto de vista. En una ciudad de fuerte tradición católica, la presencia de otras tradiciones eclesiales cristianas demuestra que la fe puede ser pluralidad sin que se pierda nada en lo concierne a la verdad.

Hoy, como joven que construye su propio futuro, sé que mi identidad nace del encuentro de dos dimensiones; es una lente a través de la cual me descubro a mí misma y descubro el mundo. Es la conciencia de que las raíces no impiden que crezcamos en otro sitio. Soy un “puente”, y ya he dejado de tener miedo a quedarme suspendida en el aire, pues es justamente allí, entre dos orillas, en donde he aprendido a vivir. En ese espacio he encontrado mi más auténtica libertad, que es la de tener dentro de mí ambos mundos sin tener que optar por uno de ellos. Debo dejar que esos mundos dialoguen, que se complementen y hagan de mí una persona entera, arraigada, y en camino, con el corazón abierto al futuro.

de Sarra Marta Lupășteanu
Artículo publicado en el periódico de las Parroquias de los santos Pedro y Pablo y de San Martín en Trento, diciembre de 2025
Foto: Chiesa romena di Trento – e Magda Ehlers by Pexels

El ecumenismo que nace del encuentro

El ecumenismo que nace del encuentro

El 22 de abril unos treinta líderes de Iglesias y organizaciones cristianas mundiales han visitado el Centro Internacional del Movimiento de los Focolares en Rocca di Papa, Italia. La visita se integraba en el programa del encuentro anual de la Comisión Internacional del Global Christian Forum (GCF – Foro Cristiano Mundial), que se llevó a cabo en Roma en esos días, y ha sido una ocasión significativa para conocerse recíprocamente y para el diálogo ecuménico.

El encuentro permitió profundizar la historia, el carisma y el compromiso del Movimiento de los Focolares por la unidad de los cristianos. Tras una presentación introductoria, se abrió un diálogo intenso y participado, animado por numerosas preguntas y reflexiones. Al terminar, Margaret Karram, Presidente del Movimiento de los Focolares, les dirigió un breve saludo, compartiendo al mismo tiempo un testimonio personal que suscitó una fuerte resonancia en los presentes.

Los miembros de la Comisión expresaron su gratitud por la acogida recibida y por la luz que surgió en el encuentro. La Commissioner Jane Paone del Ejército de Salvación Internacional comentó: “Para mí ha sido una experiencia muy ‘vibrante’”: me ha impactado la alegría y la hospitalidad”.
El doctor Hanns Lessing, representante de la Comunión Mundial de las Iglesias Reformadas, decía: “Me ha impresionado en particular de qué manera el mandato evangélico ‘Ama a tu prójimo como a ti mismo’ se puede traducir hoy en “una invitación a amar a la otra comunidad eclesial como a la propia”.
El profesor Dirk Lange de la Federación Luterana Mundial hizo hincapié en el vínculo entre las narraciones escuchadas y la identidad del Global Christian Forum: “Las historias de fe de Chiara Lubich y de Margaret Karram nos han llevado al corazón del GCF: construir relaciones a través de la donación de uno mismo, en la confianza de que Dios siempre proveerá. El amor de Dios está en el centro y el amor recíproco une”.

Fundado en 1998 por iniciativa del Consejo Ecuménico de las Iglesias, durante el mandato del entonces Secretario general, el doctor Konrad Raiser, el Global Christian Forum es un espacio ecuménico único que reúne a todas las principales corrientes del cristianismo mundial, incluidas las Iglesias pentecostales y libres. Su carisma específico es compartir las historias de fe personales como camino privilegiado para construir relaciones, superar las distancias históricas y promover la unidad en la diversidad. Tal como ha puesto de relieve en esos días el doctor David Wells de la Pentecostal World Fellowship: “el GCF favorece un diálogo que no parte de posturas doctrinales o políticas, sino de las personas”.

La Comisión Internacional, compuesta por alrededor de unos 30 responsables eclesiales –entre los cuales, desde el año 2026, también el Movimiento de los Focolares– ha reflexionado acerca de los retos del futuro, en un mundo marcado por crecientes polarizaciones que atraviesan incluso las Iglesias. Surgió una pregunta central: ¿cómo podemos ser hoy reconciliadores?

Fue claro para todos que el GCF ocupa un sitio único en el panorama ecuménico. Utilizando una metáfora eficaz, David Wells añadió también el siguiente concepto: “El GCF es como un fertilizante: trabaja debajo de la superficie. No siempre se lo ve enseguida, pero sus frutos surgen con el tiempo, orientados hacia la unidad visible”.

Por todo ello, se puso de manifiesto una fuerte consonancia entre el objetivo y método de diálogo del Global Christian Forum y el carisma y “diálogo de la vida” del Movimiento de los Focolares, abriendo perspectivas de colaboración ricas de esperanza para el camino de la unidad de la Iglesia y de toda la familia humana.

Enno Dijkema

Fuerza profética en el día de hoy

Fuerza profética en el día de hoy

Del 16 al 18 de abril de 2026, la Comisión de Orientación de la red «Juntos por Europa» (JpE) se ha reunido para su retiro anual, esta vez en el Centro Schoenstatt de Viena, Austria, en la colina de Kahlenberg. Han sido 26 los participantes, en representación de ocho de los Movimientos que componen la red. Han trazado un balance del año transcurrido y han definido los objetivos para los proyectos futuros.

Un aspecto central del encuentro de este año fue la alternancia de algunas personas de la Comisión de Orientación. Este traspaso ha sido preparado en los últimos dos años en un clima de escucha del Espíritu, para garantizar al mismo tiempo continuidad y nuevos impulsos.

Margaret Karram, Presidente del Movimiento de los Focolares, expresó en una carta su profundo agradecimiento a los miembros salientes, por el gran compromiso que brindaron en las últimas décadas al plasmar JpE. Saludaron al grupo: Gerhard Pross (CVJM Esslingen), cofundador de JpE y su moderador durante muchos años, junto a Thomas Römer y Walter Kriechbaum (ambos del CVJM Monaco, comprometidos con JpE ya desde sus comienzos).

Diego Goller (de Italia) e Ilona Toth (de Hungría), representantes de la Presidente del Movimiento de los Focolares en la Comisión de Orientación, dieron la bienvenida a sus sucesores: Liz Taite (de Gran Bretaña), con una larga experiencia en el ecumenismo, y Alberto Lo Presti (de Italia). Las tareas de Secretaría General las asumirá Maria Wienken (de Alemania), asistida por Elisabeth Danner (de Austria), ambas del Movimiento de los Focolares. El traspaso de funciones se celebró solemnemente durante un momento de oración vespertina y fue “sellado” por el “Pacto del amor recíproco”. Gerhard Pross destacó la grandeza de la misión de JpE y sus ricos frutos, que han marcado etapas importantes en la historia de la Iglesia, así como está descrito en el libro “Sternstunden der Einheit” (Momentos destacados de unidad).

El rol de moderador de JpE será desempeñado por un grupo compuesto por tres miembros de la actual Comisión: Sor Nicole Grochowina (Communität Christusbruderschaft Selbitz), el Padre Raffael Rieger (Movimiento de Schönstatt) y Matthias Bühlmann (Vineyard). «Este cambio no marca solamente el final de una era, sino también el comienzo de una nueva fase de colaboración a nivel europeo», comentó uno de los participantes.

Otro miembro añadió: «Estos días en la colina de Kahlenberg han demostrado que nuestra diversidad es nuestra fuerza. Con el nuevo equipo damos una señal clara de continuidad y de nuevos horizontes«. Otro participante afirmó: «JpE escribe una historia de esperanza en estos tiempos nuestros aparentemente sin esperanza. Por ello, hoy más que nunca, es importante caminar juntos«.

Otro punto focal de las conversaciones fue el trabajo de las Comisiones Nacionales, que están asumiendo una responsabilidad creciente en la implementación de JpE en los respectivos países.

Además, se han discutido los próximos encuentros de relieve:

  • 9-13 de mayo de 2026: Con ocasión de la Fiesta de Europa, 120 jóvenes europeos visitarán el Parlamento Europeo. Impactados por la unidad cristiana vivida en JpE, los jóvenes han elaborado un «Pacto entre las generaciones» que presentarán a los parlamentarios.
  • 29-31 de octubre de 2026: Próximo «Encuentro de los Amigos” en el Centro Vineyard de Würzburg, Alemania.
  • 4-6 de mayo de 2028 (fecha prevista): Gran evento en Castel Gandolfo y Roma, Italia.

El encuentro de 2026 de la Comisión de Orientación ha marcado así un hito importante para la orientación futura de la red, que sigue comprometiéndose por la unidad y la fraternidad en todo el continente.

Beatriz Lauenroth
Foto: cortesía de «Juntos por Europa»

“Sean la buena nueva para su país”

“Sean la buena nueva para su país”

El Papa Prevost es el primer Pontífice de la historia moderna que tiene un conocimiento directo de África, ya desde los tiempos en que era superior de la Orden de los Agustinos. Había visitado personalmente todas las regiones de África: central, meridional, occidental y austral.

A bordo del avión papal de Roma a Argel el Papa León XIV declaró a los periodistas: “Ya en mayo pasado yo había dicho que en mi primer viaje querría visitar África. Muchos me sugirieron Argelia, por San Agustín”.

11 días, 18 vuelos, más de 18.000 km. Argelia, Camerún, Angola, Guinea Ecuatorial, 25 discursos y homilías, ocho misas públicas celebradas, encuentros con presidentes, obispos, imanes. El Pontífice, en sus intervenciones, puso de manifiesto las obras de misericordia de la Iglesia a través de encuentros al margen con: detenidos, huérfanos y ancianos, y se encontró con centenares de miles de fieles. El talento polígloto del Papa ha sido puesto en plena luz, “nos ha hablado en francés, portugués, español e inglés para entrar en contacto personal con las diferentes poblaciones locales”.

En un discurso histórico a las autoridades en Camerún el 15 de abril, día de su llegada, León afrontó de una manera directa el tema de la crisis humanitaria, política y social que desde hace una década aflige al país. Describió el costo humano en términos claros –vidas perdidas, familias desplazadas, niños privados de la instrucción y una generación de jóvenes desprovistos de esperanza– elogiando al mismo tiempo la diversidad cultural y lingüística del país como un “tesoro” más que una carga.

Una etapa fundamental del viaje a Camerún se llevó a cabo en Bamenda, corazón de una región desgarrada por la violencia separatista desde hace 10 años. El Papa León XIV presidió un encuentro sobre la paz en la Catedral de San José. Alrededor de la mesa, un jefe tradicional, un moderador presbiteriano, un imán y una monja católica. “Una imagen sugestiva que seguirá nutriendo nuestro imaginario por mucho tiempo”, dijo Elisabeth, una ciudadana de Bamenda: “un Papa circundado por representantes de diferentes credos y comunidades en una ciudad en el corazón de un conflicto en curso, que invoca el diálogo en lugar de la violencia y la reconciliación en lugar de la venganza”.

El Papa se dirigió a toda la comunidad compuesta por personas llegadas del Noreste y del Sudeste, que habían recorrido muchos kilómetros superando miedos y obstáculos para estar presentes en esa jornada. Agradeció a todos aquellos que optan por construir puentes todos los días y que curan heridas. Pero también lanzó una advertencia, “a aquellos que distorsionan las religiones y el nombre de Dios para ir detrás de sus propios objetivos militares, económicos y políticos”. Una denuncia para todos los que –dijo el Papa– “despojan la tierra de ustedes de sus recursos, invierten generalmente gran parte del beneficio en las armas, en una espiral de desestabilización y de muerte sin fin”.

La segunda jornada del Papa en Camerún fue dedicada por entero a los jóvenes. Justamente a esa juventud, viva y en movimiento, es a la que León XIV quiso dirigirse directamente en su homilía, delante de 120.000 fieles en el estadio de Japoma, en Douala, y luego delante de los estudiantes de la Universidad Católica de África Central. León XIV multiplicó los llamados a resistir a la emigración, a la corrupción y a las ilusiones del mundo digital. Dando un mensaje sutil, repetido dos veces el mismo día: el futuro se construirá aquí, no en otro sitio.

El Papa no eludió la realidad del país en el estadio de Japoma hablando de la pobreza, tanto material como espiritual y lanzando una invitación a los jóvenes: “para hacer del espíritu orgulloso que ustedes tienen una profecía del mundo nuevo, tomen como ejemplo lo que hemos escuchado en los Hechos de los Apóstoles. Los primeros cristianos dan un testimonio valiente del Señor Jesús frente a las dificultades y las amenazas”, y pensando en cómo ellos perseveraron incluso en medio de las hostilidades, invitó a “rechazar toda forma de abuso y de violencia, que engañan prometiendo ganancias fáciles y endurecen el corazón”. Les recordó la verdadera riqueza del pueblo: “la fe, la familia, la hospitalidad y el trabajo”. Para ilustrar su discurso, León XIV citó al Beato Floribert Bwana Chui, un mártir congolés ejecutado en 2007 por haberse negado, en su calidad de aduanero, a hacer pasar una expedición de medicamentos falsificados. Es presentado como un santo de la resistencia a la corrupción, un modelo para la juventud africana: El Pontífice además siguió su discurso diciendo: “Sean la Buena Nueva en su país”-

En la tarde, en Yaoundé, el Papa era esperado en el Universidad Católica de África Central, una joya de la instrucción superior de la región, que atrae cada año a más de 5.000 estudiantes provenientes en particular de Gabón, de Chad, de Guinea Ecuatorial y de otros países. Son 8.000 los que recibieron al Pontífice con un gran entusiasmo, típico del mundo universitario.

Frente a ese público de jóvenes africanos, el papa León eligió hablar de temas sensibles, actuales: la corrupción, la inteligencia artificial y sus implicancias, las migraciones, etc.

Es justamente esa tensión entre la tentación del exilio y el deber para con el propio país lo que León XIV puso en el centro de su discurso. “Frente a esa tendencia de querer emigrar, que puede hacer creer que en otro sitio se encontrará fácilmente un futuro mejor, les invito ante todo a responder con un ardiente deseo de servir a su país”, dijo a los estudiantes, recordándoles que la universidad fue fundada hace 35 años justamente para formar “testigos de sabiduría y equidad, que el continente africano necesita”.

Hablando de la inteligencia artificial, el Papa declaró, con insólita gravedad: “Cuando la simulación se vuelve la norma, vivimos como en burbujas impermeables las unas a las otras, nos sentimos amenazados por cualquier persona que sea diferente”. Su conclusión es directa, sin vueltas: “Así es como se difunden la polarización, los conflictos, los miedos y la violencia. No está en juego un simple riesgo de error, sino una transformación de la relación misma con la verdad”.

África paga el costo ambiental y humano de la extracción del cobalto, mineral indispensable para las baterías que alimentan los data centers y los dispositivos conectados a internet. El Papa no anduvo con rodeos en ese punto: “El lado escondido de las devastaciones ambientales y sociales causadas por la carrera desenfrenada a las materias primas y a las tierras raras debe ser denunciado”, proclamó con fuerza.

Liliane Mugombozi (Camerún)


Foto: cortesía de la Nunciatura Apostólica en Camerún

El Evangelio que pone “al otro” en el centro

El Evangelio que pone “al otro” en el centro

Soy un sacerdote anglicano de Uganda y descubrí la espiritualidad del Movimiento de los Focolares hace quince años, cuando cursaba mi formación ministerial en el seminario. Esta espiritualidad ha influido profundamente en mí, en mi familia y en mi Iglesia, ya que expresa idealmente dos aspectos fundamentales: el amor y la unidad. En ninguna parte de la Biblia encontramos pasajes que enfaticen la división, la separación, el odio, la malicia, el tribalismo, las divisiones denominacionales o la segregación racial. Al contrario, la Biblia invita a la unidad y al amor entre las personas, incluso cuando existen diferencias.
Estamos llamados a amar al prójimo sobre todas las cosas, porque por medio de él amamos a Dios. Así he aprendido a ver a Jesús en cada persona cercana a mí (cf. Mt 25) y siento una gran paz cada vez que comparto lo poco que tengo con quienes lo necesitan.

Jesús en una de sus últimas oraciones antes de su ascensión, en Juan 17:21, dice: “Que todos sean uno: como tú, Padre, estás en mí y yo en ti”. Esto implica que la unidad debería ser nuestro objetivo en la vida. Gracias a esta consciencia, he tenido la oportunidad de conocer y dialogar con muchas personas de diferentes denominaciones, como católicos, ortodoxos, luteranos, y también con personas de otras religiones, budistas y seguidores de religiones tradicionales, de todos los niveles y edades. Esto me ha dado una visión más amplia de cómo vivir y gestionar la vida de forma integral. He experimentado la alegría de ver en ellos a hermanos y hermanas.

También he visto a obispos de la Iglesia anglicana de Uganda abrazar esta espiritualidad a través de nuestra experiencia, la expresión de sus vidas y su testimonio. Actualmente, cinco obispos son amigos del Movimiento, incluyendo al arzobispo de la Iglesia anglicana de Uganda. Algunos de ellos también han participado en las en las conferencias ecuménicas internacionales de obispos organizadas por el Movimiento de los Focolares.

Actualmente hemos creado un grupo de comunión en la Universidad Cristiana de Uganda, con el objetivo de poner en práctica el amor y la unidad entre los jóvenes universitarios. Al mismo tiempo, también compartimos el valor de “Ubuntu” [1] dentro de la iniciativa Together for a New Africa, en la que participo como tutor en esta segunda edición. Después de todo esto, la gente suele hacerme preguntas que me cuesta responder: “¿Por qué siempre estás feliz? ¿Nunca te enojas? ¿Por qué siempre estás disponible? ¿No tienes otras cosas que hacer? ¿Por qué eres tan generoso?”. Mi respuesta siempre ha sido: “Haz el bien, la recompensa está en el Cielo”.

Después de los cuatro Evangelios del Nuevo Testamento, el quinto Evangelio que todos deberíamos leer es el del “tú” en el otro. Debemos considerarnos un testimonio vivo, para que nuestras obras y acciones reflejen la imagen de Dios, haciendo a los demás lo que quisiéramos que nos hicieran a nosotros. Poner en práctica lo que enseña la Biblia: amar a Dios con todo el corazón, con toda la mente y con toda el alma, y al amar al prójimo como a nosotros mismos.

Reverendo Canónigo Bwanika Michael Eric


[1] Ubuntu es una palabra de origen bantú del África subsahariana que expresa una filosofía de vida centrada en la compasión, el respeto y la interdependencia humana, que se puede resumir en la máxima “Yo soy porque nosotros somos”, subrayando