Movimiento de los Focolares

Humanae vitae cumple 50 años

«Cincuenta años después de la publicación, la Encíclica Humanae vitae de Pablo VI se presenta a los ojos de los hombres de hoy de un modo completamente distinto. En 1968 era un documento valiente – y por lo tanto controversial- que iba contra el ambiente de la época, la época de la revolución sexual, y para vivir lo que en ella se decía, era fundamental utilizar un anticonceptivo seguro y aunque se usara podía existir también la posibilidad de abortar. Era la época en que los economistas hablaban de “bomba humana”, es decir del peligro de una super población que amenazaba a los países ricos y podía disminur su prosperidad», escribe en el Avvenire  Lucetta Scaraffia. Pero hoy el mundo cambió, concluye, por lo tanto sería necesario re leerla con una mirada distinta y como un “evento profético”. La Encíclica fue publicada el 25 de julio de 1968, en el sexto año de pontificado de Pablo VI, despertando muchas reacciones controversiales.  

Gente, planeta y futuro

Gente, planeta y futuro

Conscientes de las crisis ecológica y social que afronta nuestro planeta, cientos de personas en todo el mundo trabajan constantemente para encontrar soluciones creativas a estos grandes problemas y lo hacen, en su vida de todos los días, a través de acciones grandes y pequeñas. Acciones que, sin embargo, a menudo crecen y mueren en total aislamiento. “Juntos podemos hacer mucho más” es uno de los lemas propuestos por Prophetic Economy, una iniciativa que trata de crear redes de colaboración entre todos aquellos que, en su propio contexto, trabajan en favor del desarrollo humano, independientemente de edades, nacionalidades y creencias. El evento principal de Prophetic Economy se llevará a cabo en Castel Gandolfo (Roma), desde el 2 al 4 de noviembre de 2018. Contará con la presencia de expertos de varios ámbitos, como Jeffrey Sachs, economista y ensayista norteamericano, uno de los mayores expertos mundiales en materia de cuestiones ambientales y sustentabilidad, o Luigino Bruni, economista italiano, coordinador del proyecto Economía de Comunión. «La experiencia –afirma Florencia Locascio, coordinadora general de Prophetic Economy– se dirige a todas las personas, organizaciones y empresas que están proponiendo soluciones sustentables y creativas al problema de la pobreza, la desigualdad, la crisis social y ambiental que estamos viviendo. Queremos identificar a los change-makers, los “innovadores”, para darles visibilidad». Durante el evento, además de workshops, actividades de inteligencia colectiva, intercambios y conferencias de personalidades y expertos internacionales, se desarrollará la premiación del concurso “Prophetic practices award 2018”. Es un concurso que quiere premiar, dar visibilidad y poner en contacto experiencias ya existentes de “economía profética”, todas esas buenas prácticas ya en curso y que contribuyen al bien común. Paolo Matterazzo, responsable de la comunicación de la Comunidad de Nomadelfia, explica: «Los adolescentes y las nuevas generaciones tienen algo importante que decir, y aportan ya desde ahora con un fuerte entusiasmo, dando ejemplos concretos muy estimulantes». Los primeros tres ganadores del concurso recibirán un premio en dinero y serán invitados también a presentar sus proyectos durante el evento de noviembre. Además, los diez primeros clasificados tendrán la oportunidad de presentar sus buenas prácticas. La fecha tope para presentarse al concurso está prevista para el 1 de agosto. Para mayores informaciones consultar la página http://www.propheticeconomy.org Fuente: United World Project

Evangelio vivido: “Te basta mi gracia”

En el comedor Había un colega que nunca venía al comedor. Por su carácter beligerante casi no tenía amigos. Un día le insistí que vinera y como respuesta me confió el drama que estaba viviendo con su hijo drogadicto. Lo escuché profundamente, después vino conmigo a comer. Los colegas, viendo la cordialidad con la que hablábamos entre  nosotros, desde entonces asumieron hacia él una actitud de respeto. O.F. – Eslovaquia Un regalo En la oficina donde trabajo me ofrecí junto con otra colega, a recoger el dinero para comprar un regalo para un empleado que estaba por pensionarse. Cuando había que comprar el regalo, la colega me dijo que bastaba gastar la mitad de la cifra y que el resto nos lo podíamos dividir entre nosotros. Le contesté que no me parecía justo, pero ella replicó que esa era la costumbre. Me quedé en silencio, haciéndole entender que no pensaba de ese modo. Poco después vino a pedirme disculpas, y desde ese día nos hicimos amigas. F.M. – Italia Una rosa y una promesa Desde hace tiempo me ocupo de mantener abierto el oratorio de la parroquia para que los chicos tengan un lugar donde reunirse cuando están libres de la escuela. El compromiso no es poca cosa. A veces entre los chicos se desencadenan peleas y no siempre es fácil devolver la calma. Una vez, por separar a dos que estaban peleando, recibí un golpe destinado a uno de los dos. Por el susto ambos se escaparon. Pero poco después, el que involuntariamente me golpeó regresó con una rosa y la promesa de ser más bueno.  F.B. – Suiza Pasantía Mientras yo estaba haciendo la práctica en el hospital me llamó la atención un paciente. Leí su expediente clínico y me entere que, debido a la diabetes, le habían amputado un dedo y medio pie. Lamentablemente la situación se había agravado y los médicos habían decidido amputarle toda la pierna. Asumí la situación y decidí hablarle de la próxima operación. Él se desesperó y yo traté de consolarlo. «Mira – le dije – tengo un regalo para ti, no es algo material». Juntos leímos la Palabra de Vida. Al día siguiente, cuando lo estaban llevando a la sala de operaciones, me vio y me dijo: «Tengo fe. ¡Creamos juntos!».  C. – Argentina En voz baja Quería restablecer la relación con mi hermana con quien habíamos tenido una diferencia, pero nunca encontraba el valor y no me decidía. Al día siguiente de una noche de lucha, la encontré en la cocina y le dije “hola”, pero tan bajo que ella no escuchó. Pensé para mí mismo: «Ahora tengo que repetirlo más fuerte», pero también pensé pero no, y «mi amor propio…». Volví a decir “hola” con voz fuerte y convencida. Ella se quedó sorprendida y nos sonreímos.  D.B. – Italia

Jesús pasa, y los jóvenes lo siguen

Jesús pasa, y los jóvenes lo siguen

«Para seguir a Jesús hay que ser jóvenes, o hacerse jóvenes. Él nos pide incluso que nos volvamos como niños: todos los días, en todo momento, liberándonos de la enfermedad de la senilidad espiritual. Que si el espíritu envejece, de alguna manera se anquilosa, y como tal no se presta ya a volar. Por lo tanto, cada vez hay que renacer, recomenzar, hacerse un hombre nuevo: Jesús. Se dice a menudo, como un lugar común, que la juventud de nuestro tiempo es escéptica, o incluso cínica… Si ello es cierto, se trata sólo de una pose, o tal vez de una moda, en las que pesa el asombro, mezclado con el estupor, de una generación que ha nacido a la vida en medio de un derroche inhumano y enorme de energías para fabricar la muerte. Un asombro que aumenta al ver la ignorancia con la que se insiste en el error, mientras se siguen introduciendo en la convivencia los explosivos de un maquiavelismo especulativo y ruin. Es el materialismo que asusta o desilusiona, o frena a esta juventud, que, por naturaleza, reacciona frente a un tenor de vida hecho sólo de cálculos económicos, sólo de diversiones sensoriales, sólo de lucha por el estómago… Ésta es la lección divina de esta crisis humana, en la que derramamos ríos de lágrimas, de tinta y de coca-cola: no se puede vivir sin lo absoluto. Jesús pasa, y los jóvenes lo siguen si lo ven: si el verlo no está impedido por el surgimiento de criaturas humanas, soberbias, o sea que se sienten más que los demás por dinero o poder político… Si los jóvenes descubren, tan sólo apenas, el rostro juvenil, puro y divino de Jesús, dejan padre y madre, noviazgo y dinero, comodidades y lisonjas, y lo siguen, primero por los senderos del apostolado y después por los del calvario. Ellos quieren a Cristo, y a Cristo crucificado. A Cristo entero, todo en todos: un único ideal. Y quieren su espíritu, que es la caridad: esa sangre divina, que vence a la muerte; que es inteligencia y sabiduría y vínculo de unidad.» Igino Giordani

Hindúes en  Loppiano y Asís: encuentro de mentes y corazones

Hindúes en Loppiano y Asís: encuentro de mentes y corazones

«Nuestra delegación hindú-cristiana llega al Instituto Universitario Sophia de Loppiano para profundizar el conocimiento de su original experiencia, y también para conmemorar el décimo quinto aniversario del regalo del cuadro de la Virgen María, pintada por un artista hindú, que domina una de las paredes laterales de la Theotokos, el Santuario de la ciudadela. Los momentos de intercambio con profesores y algunos estudiantes de Sophia son muy ricos. Los académicos indios muestran un gran interés por los estudios que tienen que ver con la formación al diálogo, en una dimensión interdisciplinaria. Momentos de diálogo e interacción profundos permiten el conocimiento recíproco y revelan consonancia entre algunas instituciones que se inspiran en Mahatma Gandhi y Sophia. Se espera que pronto se pueda introducir, en el Instituto Universitario con sede en Loppiano, también estudios y profundizaciones acerca de la figura de este apóstol del diálogo. Un seminario muy interesante, sobre Teología y praxis del diálogo, se lleva a cabo en presencia, no sólo de los estudiantes y de la delegación hindú, sino también de otros jóvenes y adultos de la ciudadela. El tema es vital, pero al mismo tiempo desconocido para muchos. Al atardecer, en el Santuario Theotokos, los hindúes, en procesión, llevan ramos de flores y guirnaldas a la imagine de María, mientras el grupo musical Gen Verde canta un himno. Reverencias y solemnidad crean un clima espiritual profundo. Siguen algunas oraciones espontáneas en sánscrito, tamil e inglés. Luego, el momento sagrado del silencio. El silencio es parte del ser oriental. ¡Qué incómodo es, en cambio, para Occidente! Casi como si no estuviésemos acostumbrados, o por miedo a tener que enfrentarnos con nuestro propio ser. Cuando las culturas y las religiones se encuentran con hombres y mujeres de fe genuina no es necesario recurrir a componendas, sincretismos o anomalías de cualquier tipo. Todo gesto, toda palabra, todo silencio habla de Absoluto, cada uno lo escucha en la propia longitud de onda, pero las vibraciones – como las llaman los indios – son las mismas y llegan hasta el fondo del corazón». Última etapa, Asís. «Llegamos alrededor de las 10.30 de la mañana. Subimos a pie hacia la basílica de San Francisco y desde allí seguimos hasta el cementerio. No puedo hacer a menos que recordar el otoño de 1997, pocas semanas después del terremoto que había golpeado con fuerza la ciudad y había causado muchas víctimas. En esos días habíamos subido a estas colinas con Vinu y Ashok, hijos del Dr. Aram, educador gandhiano, fallecido algunos meses antes. Había querido que parte de sus cenizas fueran llevadas a la patria de San Francisco, que admiraba mucho, y por ello recitaba su oración de paz todas las noches: Señor, hazme un instrumento de tu paz. La peregrinación sigue hacia la cripta de la Basílica, en donde participamos de la oración de la “hora sexta” de los frailes, delante de la tumba de San Francisco. Gran recogimiento, en una atmósfera de fraternidad y espiritualidad. Nuestros amigos siguen en un silencio profundo nuestra oración: un signo de respeto y valorización de la oración de los demás como si fuera la propia. La historia de San Francisco, hombre de paz y de diálogo, sigue atrayendo a hombres y mujeres de todas partes del mundo y de toda creencia religiosa. Asís es realmente el lugar ideal para el diálogo». Fuente: blog de Roberto Catalano