Movimiento de los Focolares

Brasil: Summer School de Social One

En el 2005, con ocasión del congreso internacional de expertos de las Ciencias Sociales, Chiara Lubich decía: «El amor fraterno establece por doquier relaciones sociales positivas, aptas para hacer el consorcio humano más solidario, más justo, más feliz”. A partir de ese año se ha ido desarrollando un rico debate promovido por «Social-One, Ciencias Sociales en diálogo«, que involucra a docentes, profesionales de Trabajo Social, representantes de las instituciones públicas, con el fin de adoptar el concepto del amor como categoría en el análisis de la sociedad y como instrumento de intervención. Con este espíritu, entre el 11 y el 14 de diciembre tendrá lugar en la Ciudadela Santa María Igarassu, en Brasil, la escuela de verano internacional con el título: “Actuar agápico y realidad social: Imaginación sociológica para promover el desarrollo, para construir el futuro”. El evento es organizado por Social-One en colaboración con el Departamento de Sociología de la Universidad Federal de Pernambuco y el Centro Universitario Tabosa de Almeida. Un denso programa de conferencias y talleres involucrará a los participantes provenientes de Europa y América Latina, en un diálogo continuo sobre temas como la desigualdad, el don, la fraternidad y el amor al servicio de la inclusión social. En el sito todos los detalles de la escuela y el programa.

Evangelio vivido: ¡repetir Heme aquí!

Evangelio vivido: ¡repetir Heme aquí!

20171206-01No rival, sino hija Por mucho tiempo viví momentos muy difíciles en la relación con mi esposo Martín debido a mi suegra. Ella no lograba desapegarse de su hijo y consideraba que yo le había robado su afecto. Estaba a punto de abandonar a mi marido, la casa y los hijos, cuando me llegó la Palabra de Vida del mes. Ese comentario me lo enviaban puntualmente unos amigos, pero yo no lo leía nunca, aunque me consideraba cristiana. Pero me sentía tan mal que Dios me parecía lejano. En esa ocasión en cambio lo leí, y desde la primera frase sentí que estaba dirigido a mí. Entre lágrimas, le imploré ayuda a Dios. Días después Martín y yo participamos, . Entre lágrimas, le imploré ayuda a Dios. Días después Martín y yo participamos, como última tentativa, en un encuentro para familias. En el clima de apertura que se estableció, encontramos la fuerza para pronunciar un nuevo Sí”. Significó un viraje en mi vida. Siempre gracias al apoyo de otras parejas, logré conquistar el afecto de mi suegra. Con el tiempo empezó a considerarme una hija y no una rival. Cuando se enfermó, la asistí con amor y dedicación, preparándola al encuentro con el Padre. (Lucero – Colombia) Providencia La mañana del 24 de diciembre fui al mercado para comprar la comida de la cena de Navidad. Pero todavía no había comprado las bebidas. Regresando a casa, encontré una carta. Era de unos conocidos que me pedían un préstamo. La suma correspondía al dinero de las bebidas. Lo consulté con Guiselle y respondimos: „Se lo enviamos como regalo, ¡no se preocupen por devolverlo!”. También con agua fresca transcurrimos una noche maravillosa entre cantos y música. Días después, nos llegó una suma inesperada superior a aquella de la que nos habíamos privado. (G.P. – Kenia). En la estación Estaba por ir donde mi hija, quien vive en otra ciudad, cuando llegando a la estación me di cuenta de que, por haberme detenido y acoger a una persona, la posibilidad de aprovechar el descuento para los ancianos se había vencido. Pensando en que valía más haber hecho un acto de amor que una reducción sobre el boleto encontré la serenidad. Sólo que, mientras estaba en la caja, el empleado me dijo que por ese día, y sólo por ese día, había un precio reducido único para todos los destinos. El descuento era más del doble del que me habrían dado por el carné de persona mayor. (G.M. – Italia) El riesgo A veces uno de nuestros hijos invitaba a dormir a casa a un amigo, una persona poco confiable. Ante esta situación, mi esposo y yo decidimos interesarnos en él, y descubrimos que se había ido de su casa, que sufría de depresión, y, además de que bebía, usaba drogas, y que se las había ofrecido también a nuestro hijo. A pesar del temor ante este riesgo, tratamos de amarlo como nos enseña el Evangelio. Un día nos dijo confidencialmente que había dejado de drogarse y que quería vivir como nosotros. «La vida de ustedes tiene sentido”, nos dijo. Con el tiempo, además de ayudarlo a desintoxicarse, contactamos a sus papás quienes empezaron a hacerse cargo de él. (C.A. – Brasil)

Día de las Personas con Discapacidad

Día de las Personas con Discapacidad

IDPD-logo_SP-VERT400Se celebra cada año el 3 de diciembre el Día Internacional de las Personas con Discapacidad. Instituida en el 1981, Año internacional de las Personas descapacitadas, con el objetivo de incentivar y promover una mayor difusión y conocimiento de los temas relacionados con la descapacidad, sostener la plena inclusión en cada ámbito de la vida y alejar toda forma de discriminación y de violencia. Desde Julio del año 1993, el 3 de diciembre es también el Día Europeo de las Personas con Discapacidad, por inciativa de la Comisión Europea y de acuerdo con las Naciones Unidas. Para celebrar el Día, en muchos Países se desarrollarán manifestaciones en diferentes ámbitos de la vida social: desde la escuela al trabajo, desde la proyectación urbanística al desarrollo de nuevas tecnologías de ayuda, del turismo accesibile al sostén de los ancianos.

Dublín: Encuentro Mundial de las Familias con el Papa

Dublín: Encuentro Mundial de las Familias con el Papa

Será Dublín, la capital de Irlanda, la que hospedará el IX Encuentro Mundial de las Familias, una iniciativa inaugurada por San Juan Pablo II en 1994 y desde entonces propuesta cada tres años en distintas sedes internacionales. El tema elegido para Dublín el “El Evangelio de la familia: alegría para el mundo”. Hay una gran expectativa de parte de las familias que trabajan por la familia, y por este evento que, después de los dos recientes Sínodos sobre la Familia (2014-15) y la Exhortación Apostólica del Papa Francisco Amoris Laetitia (2016), pondrá en evidencia a la familia cristiana y su específico don de ser “alegría para el mundo” y luz en medio de los desafíos que presenta la contemporaneidad. En el evento, promovido por el nuevo Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, colaboran también Alberto y Anna Friso de los Focolares. Pero es la diócesis anfitriona la que  desde hace tiempo puso en marcha un poderoso engranaje organizativo para la elaboración del programa, la logística, las catequesis preparatorias, la acogida. Llenas de entusiasmo, también las Familias Nuevas irlandesas han ofrecido su disponibilidad en todos los ámbitos para colaborar con el equipo organizador creado por la diócesis para la ocasión. En estos días acogerán con gran alegría en su tierra al mayor número posible de ‘Familias Nuevas’ de todo el mundo, ara vivir juntos momentos inolvidables de profundización, de comunión y de fiesta. www.worldmeeting2018.ie Para informaciones e inscripciones      

La Navidad como revolución

La Navidad como revolución

candle-1750640_1280_01La Navidad, es considerada por la mayoría de las personas como una gran fiesta entre otras, más suntuosa que sagrada. Es algo bueno considerar algunos aspectos temáticos de este evento, que dividió la historia del mundo en dos partes, una anterior, y otra posterior. Dada la importancia infinita de este acontecimiento, uno lo esperaría con pompa, con triunfalismo, sonidos y estruendo, con manifestaciones de poder y el flujo de millones de curiosos. Existe un contraste abismal entre el nacimiento de un poderoso de la tierra, como lo soñaba y esperaba el mundo antiguo, y el nacimiento en la sombra, desconocido de Jesús; un contraste que ya caracteriza la originalidad infinita de un Cristo-rey que nace de una pobre mujer, en un pesebre. Verdaderamente no parece un Dios y tampoco el más fastuoso de los hombres, sino el último de ellos, colocado enseguida en el nivel de la degradación más pavorosa. Se presenta en el estrato social más bajo, para ponerse enseguida en la situación de poder ver en la tierra a todos los seres humanos, de poder ver con los ojos de los miserables. El comienzo de su revolución no considera la soberbia, sino la humildad para traer al cielo a los hijos de Dios, para comenzar por aquéllos que comían y dormían en el suelo: los esclavos, los que no tenían trabajo, los extranjeros: la hez. Con ese niño nace la libertad y el amor. Su libertad es libertad de amor. Este es el descubrimiento inmenso. El amor universal enseñado por El trata de que desaparezca un sistema de convivencia hecho en gran parte por el poder  político, por el abuso de autoridad, por la usura ociosa, por el desprecio del trabajo, por la degradación de la mujer, por la envidia corrosiva. Lógicamente que para las personas integradas en tal sistema su anuncio es una locura: tema de cárcel y de patíbulo. Felices los pobres y los que se vuelven pobres para ayudar a los miserables… Imaginemos la furia de aquéllos para quienes el dinero era el bien supremo… «Se le dijo a los antiguos: no matarás. Pero yo les digo: cualquiera que se enoje contra su hermano será responsable de juicio…». Esta máxima parecía y parece aún hoy dañar el honor de los guerreros y de la industria bélica; mientras que no odiarse con el hermano equivale a poner fin a la burla, a las facciones, a la violencia. La máxima transformaría a la sociedad en una convivencia pacífica, donde en lugar de gritar y tirotear, la gente reiría y comería. La vida, en la paz, permitirá hacer de cada día una Navidad. Y ésta es la revolución de Cristo: hacernos renacer continuamente, yendo en contra de la maldición de la muerte. Por lo tanto el mayor mandamiento es el de amar al hombre; que es como amar a Dios. Amar al otro hasta dar la vida por él. En pocas palabras, es éste el significado de la Navidad: la revisión del pasado, terminar con las guerras, con las pasiones deshonestas, con la avaricia; comenzar con el amor universal, que no admite divisiones de raza, de castas, de clases, de tendencias política… Con su vida y su muerte Jesús predica y enseña la vida, por lo tanto, la Navidad se puede celebrar también con el pan dulce, si ayuda a despertar el amor; pero se celebra sobre todo con la reconciliación, que pone fin a las enfermedades del espíritu y da salud. Se celebra en gratitud al Señor y a María, que padecieron para enseñarnos y ayudarnos a poner fin a nuestro padecimiento.   Igino Giordani,  Il Natale come rivoluzione, Città Nuova, Roma 1974, n.24, p.18