20 Mar 2017 | Sin categorizar
Agnese Fermo, casada, dos hijos, docente de Matemáticas en Milán, miembro de la comisión internacional del Centro del diálogo entre personas de convicciones no religiosas del Movimiento de los Focolares. Le pedimos que nos cuente acerca de la experiencia que llevan adelante desde hace varios años a través de este diálogo a 360° grados y que nos presente, desde su punto de vista, el próximo congreso “¿Hay un sentido en el dolor?”. «En Castel Gandolfo, participé en los encuentros internacionales de este diálogo y también en los congresos en los que se reflexionaba acerca de la espiritualidad del Movimiento. Desde el inicio, percibíamos la importancia que tenían para cada uno de nosotros aquellas experiencias comunitarias que Chiara Lubich nos donaba. El “diálogo”, además de ser expresión del don de la diversidad, era un instrumento que enriquecía nuestras conciencias. Durante unos 15 años formé parte del “grupo del diálogo” en Milán. El deseo y la necesidad de diálogo de cada uno de nosotros, nos hacía sentir parte imprescindible de un fragmento de humanidad, y portadores de una parte de verdad en la relación que íbamos construyendo paulatinamente. Pero esta experiencia no se podía quedar “encerrada en grupo”: era el trazado de un camino para cada uno de nosotros, además que para el Movimiento mismo. Sentíamos la exigencia de “salir de los grupos estructurados”, especialmente después de que Chiara nos dejó. Hoy en Milán esta experiencia ha concluido, pero con las numerosas personas con las que la vivimos – miembros del Movimiento y no -, quedaron relaciones personales auténticas y profundas. Con respecto al próximo congreso “Hay un sentido en el dolor?”, creo que se puede decir que no nos fijamos un objetivo especial. Pienso que nace de la necesidad de abrir un espacio de diálogo, entendido no tanto como confrontación del pensamiento sobre el tema en sí mismo (¡tenemos tanta literatura en propósito! y es un tema al que se rehúye). Más bien tiene la intención de abrir un espacio capaz de acoger a personas con un sentido religioso y de vida distinto, capaz de dar un respiro amplio a esta humanidad tan diversa que representamos, nosotros que tenemos convicciones distintas. Pero nace también del deseo de ofrecer una experiencia comunitaria, aunque de sólo tres días, para vivir una dimensión de reciproca libertad, más allá de las pertenencias, en la que cada uno pueda donar su propia experiencia y su íntimo y más profundo sentir, sobre un tema tan delicado como el dolor. Personalmente no sabría decir cuál es el sentido del dolor. No supe encontrar una respuesta capaz de expresar el misterio que encierra esta pregunta. El hecho de cuestionarme, cuando voy a la cárcel femenina, me hizo descubrir el valor de mi presencia en ese lugar como momento de comunión, hecha sólo de instantes, de la soledad que marca el dolor de las mujeres que encuentro. De ellas recibo dones preciosos, y descubrí el valor del abrazo que esa comunión trae consigo; el valor de la relación que, aunque breve en el tiempo, hace que el hecho de estar la una por la otra, sea una realidad viva. Es saber “estar en la herida”, que para mí quiere decir estar llamada a aceptar lo que la vida en ese momento me ha reservado; es el rendirse ante lo que no se puede evitar, el dolor que todos estamos llamados a atravesar».
19 Mar 2017 | Sin categorizar
La fundadora del Movimiento de los Focolares se apagaba en Rocca di Papa el 14 de marzo de 2008, a los 88 años de edad, tras una larga enfermedad. En el telegrama de pésame enviado para esa ocasión, el Papa Benedicto XVI reconocía en ella “el constante empeño a favor de la comunión en la Iglesia, el diálogo ecuménico y la fraternidad entre todos los pueblos”. Además, agradecía al Señor “por el testimonio de su existencia dedicada a la escucha de las necesidades del hombre contemporáneo” y expresaba el deseo de “que cuantos la han conocido sigan sus huellas manteniendo vivo su carisma”. Un carisma cuyo centro es la unidad de la familia humana. Una utopía, si no estuviese basada en la fe inquebrantable en el amor de Dios Padre hacia sus hijos y en las palabras de Jesús: “Que todos sean uno”. Un carisma que tiene mucho que decir, por tanto, al mundo de hoy, como confirma Maria Voce, actual presidente del Movimiento de los Focolares, al micrófono de Adriana Masotti: R. – Exactamente. Más aún: diría que casi más hoy que en el momento en el que Chiara lo anunciaba, porque ciertamente en aquel entonces estaba el desastre de la guerra, sin duda, había muchos dolores, pero no existía esta desunión que parece extenderse por el mundo en estos momentos y que parece reclamar, precisamente, la necesidad de la vida de este carisma de unidad que Dios donó a Chiara. Por eso, nosotros estamos descubriendo cada vez más su actualidad. P. – Una de las definiciones que se le ha dado a Chiara es la de “mujer del diálogo”, y hoy día se habla a menudo de diálogo, en distintos ámbitos, pero después no se dialoga o no se sabe dialogar. ¿Qué era el diálogo para Chiara y cómo vive el Movimiento de los Focolares esta dimensión? R. – El diálogo para Chiara era un estilo de vida, que significaba encontrar a cada persona como a un hermano. Por lo tanto, Chiara no quería entablar el diálogo, Chiara quería amar a los hermanos y por tanto, yendo al encuentro de cada persona, le abría su alma y espontáneamente el hermano respondía con una apertura igualmente grande. Así comenzaba el diálogo. Y también hoy es así para nosotros. Frente a cualquier persona, nos ponemos en esta actitud, tratamos de estar a la altura de Chiara poniéndonos en esta actitud, teniendo siempre esta alma abierta, sin mirar las diferencias o las distinciones de ningún tipo, sino para reconocer en ellas la posibilidad de un encuentro que nos enriquece, porque es un encuentro con un hermano que tiene un don para nosotros, sea cual sea su raza, su religión, su categoría social, su edad. P. – Por tanto, ¿es fuerte la convicción del Movimiento de que el diálogo sea el instrumento adecuado para resolver también los muchos conflictos de hoy? R. – ¡Ciertamente! No hay otra posibilidad. ¿Por qué? Porque el diálogo es amor. Y si el diálogo es amor, puede cambiar realmente la situación del mundo, puede hacer que donde hay guerra retorne la paz P. – Al principio de su experiencia espiritual, Chiara sintió fuertemente el grito de dolor de la Humanidad y decidió cargar sobre sus propios hombros este sufrimiento. ¿De qué modo, hoy día, la Obra fundada por ella afronta las muchas heridas que el mundo vive actualmente? R. – Quiere afrontarlas con la misma confianza de Chiara, una confianza basada precisamente en el grito de Jesús Abandonado, porque Chiara en aquel grito reconoció ciertamente el momento en el cual el Hijo de Dios sufrió más, pero también el momento en el cual el Hijo de Dios nos amó más. Y precisamente porque nos amó más, en aquel momento restauró la unidad que se había roto entre Dios y los hombres y la de los hombres entre sí. Por lo tanto, no hay otro camino para llegar a la unidad, sino el de pasar a través del dolor, pero que en su sustancia es amor, porque es dar la vida por los demás. Por tanto, también en relación a todos los sufrimientos del mundo de hoy, tanto a nivel personal como a nivel de la sociedad, de los pueblos o de las naciones, el Movimiento trata de reconocer un rostro de Él, de reconocer a un Dios que murió, pero a un Dios que también resucitó y que por tanto, puede resucitar sobre todos estos dolores. P. – Y esto se traduce después en muchas iniciativas, también concretas… R. – Exactamente. Que quizás empieza por un simple acto de amor de una familia que se ha dado cuenta de que otras familias sufren por el mismo motivo que sufre ella y trata de asumirse el sufrimiento del hijo con discapacidad, creando una red de solidaridad entre todos, involucrando a otras familias, involucrando al municipio, dándose cuenta de que empezando a amar en aquel dolor el rostro de Jesús Abandonado, algo se transforma. Y nosotros vemos esto, en el lugar en el que estamos, en los territorios en los que hay guerra, donde las personas del Movimiento Movimiento tratan de amar tanto a los amigos como a los enemigos, compartiendo los bienes, que se hace entre todas las familias, sin mirar la raza o la religión a la que pertenece… Y lo vemos continuamente en muchas relaciones que cambian y que construyen realmente comunidades nuevas que se unen en red para extenderse cada vez más. Fuente: Radio Vaticana
18 Mar 2017 | Sin categorizar
Hoy, 18 de marzo, a la edad de casi 85 años, nos ha dejado el card. Miloslav Vlk, Arzobispo emérito de Praga, por 18 años moderador de la comunión entre los obispos que adhieren a la espiritualidad de la unidad. Gratitud del Movimiento de los Focolares por su vida.
17 Mar 2017 | Sin categorizar
A primeras horas de la mañana del 16 de marzo 2017, nos ha dejado Gianni Caso, focolarino, abogado y juez, redactor de Città Nuova y responsable por muchos años de Comunione e Diritto. En breve se publicará su perfil.
15 Mar 2017 | Sin categorizar
15 Mar 2017 | Sin categorizar
«La vida matrimonial es como un barco – comenta una familia de Perú-: si uno rema solo, el esfuerzo es enorme pero no se avanza. Hay que aprender juntos el arte de la reciprocidad». «Vinimos porque sentíamos la exigencia de crecer en la vida de familia y ser una ayuda para otros», continúa una pareja de Camerún, llegando al meeting de Loppiano “Family Highlights”, que se realizó desde el 10 al 12 de marzo de 2017. El evento, en ocasión del 50º de Familias Nuevas, recibió a casi mil familias de culturas y religiones distintas, procedentes de 50 países, en conexión virtual con muchas manifestaciones del mundo, que recordaron a Chiara Lubich, en el 9º aniversario de su fallecimiento. “Amar al otro como a sí mismos, amar a todos, ser los primeros en amar, hacerse uno con el otro”, son simples reglas que las familias de la Escuela Loreto internacional de Loppiano ponen en evidencia al dar la bienvenida. Este “arte de amar” le da a la familia la fuerza de regenerarse a sí misma, a través de la confianza, el perdón, la responsabilidad, la creatividad, la acogida. Semillas de comunión que iluminan también situaciones de dolor, desafíos y dramas, y que demuestran que la «rabia y la angustia no tienen la última palabra», como dice Gianni, coordinador de un grupo de 50 parejas separadas. Las historias y las iniciativas brotan durante los vivaces debates en el ámbito de 6 talleres: uno de ellos dirigido a 150 niños y jóvenes; otros dedicados a las relaciones de pareja en las varias etapas de la vida, otros a las relaciones educativas entre padres e hijos, a la acogida y a la solidaridad en situaciones difíciles y hacia poblaciones marginales. Algunas familias que provenían de Siria, encontraron energías positivas para enfrentar el miedo y las enormes dificultades provocadas por la guerra: «Esa flor que pegamos afuera concluyendo la manifestación, la llevamos simbólicamente a las otras familias y a la humanidad que nos rodea, como signo de esperanza y de fraternidad». Ser padres y madres de la humanidad, ofreciendo su contribución personal para “sostener y alentar la fraternidad universal” es la invitación de María Voce, presidente de los Focolares, en su intervención. Las familias, justamente porque arrancan desde la fragilidad e imperfección propias de la condición humana, pero, «renovadas desde adentro, pueden ofrecer al mundo esa luz y ese amor que lo puede sanar». Todo esto avalado por el compromiso de los 50 años de vida de Familias Nuevas en los 5 continentes; la comunión en varios grupos, la actividad de animación para parejas jóvenes, las que están en dificultades, las parejas separadas y vueltas a casar, los viudos, las iniciativas y los proyectos para ir al encuentro de las necesidades de los más débiles y el apoyo a la infancia. “Sigan haciendo todo esto, no se desanimen cuando es difícil o les parece que están solos”. Dijo María Voce, animándolos.
La familia está llamada a dar una respuesta a la problemática social, tal vez mirando el mundo con los ojos de los niños, como dijo la Dra. Vinu Aram, directora del Shanti Ashram, con quien los Focolares desde hace tiempo, establecieron relaciones intensas de amistad y colaboración en favor de numerosos niños y familias de India, a través AFNosfl. «El esfuerzo que están haciendo aquí – comentó el Padre Paolo Gentili, director del Despacho Nacional para la pastoral de la familia – es el de contribuir en la construcción de una Iglesia que está atenta al bien que el Espíritu derrama en medio de la fragilidad» (AL 309). Esto es «volver a escribir la Amoris Laetitia en las páginas vivas de la historia». Después de todos estos años, se advierte la necesidad de instituir un “Centro de estudios avanzados”, internacional e interdisciplinario, donde se conjugue vida y pensamiento. Nacerá en el Instituto Universitario Sophia, con el objetivo de profundizar el tema de la familia a la luz del carisma de Chiara Lubich. «Ante la pregunta “¿alguien me ama?”, primordial necesidad de amor, hay que pasar a una voluntad de amor: yo, ¿amo a alguien?», afirma el Prof. Michele De Beni, uno de los coordinadores del Seminario de Estudios “El pacto de reciprocidad en la vida familiar”, dirigido a un equipo de catedráticos de distintas disciplinas, siempre dentro del contexto de Family Highlights. «Es el desafío de la reciprocidad – concluye De Beni- premisa básica de un grupo que, antes de ponerse a investigar, se reconozca en esta identidad».
Giovanna Pieroni
Galería fotográfica en Flickr (Sif Loppiano)