Movimiento de los Focolares
Francisco: Economía y comunión

Francisco: Economía y comunión

b_20170204-131327_3«Economía y comunión. Dos palabras que la cultura actual mantiene separadas y, a menudo considera opuestas. Dos palabras que, en cambio, vosotros habéis unido recogiendo la invitación que hace veinticinco años os dirigió Chiara Lubich, en Brasil, cuando, ante el escándalo de la desigualdad en la ciudad de San Pablo, pidió a los empresarios que se convirtiesen en agentes de comunión». Así el papa Francisco saludo a los 1200 empresarios, jóvenes y estudiosos reunidos para esta fiesta de la Economía de Comunión, después de 25 años de vida: «En vuestro proyecto estoy desde hace tiempo realmente interesado». «Con vuestra vida demostráis que la economía y la comunión son más hermosas cuando están una al lado de la otra. Más bella la economía, por supuesto, pero aún más hermosa la comunión, porque la comunión espiritual de los corazones es aún más plena más cuando se convierte en comunión de los bienes, de los talento, de los beneficios». 20170204-134223A un auditorio muy atento, el papa Francisco dirige tres deseos y recomendaciones. Primero el dinero. «Es muy importante que en el corazón de la economía de comunión esté la comunión de vuestros útiles. La Economía de Comunión es también comunión de los beneficios, del dinero, expresión de la comunión de la vida». El dinero, ha dicho, «se convierte en ídolo cuando pasa a ser el fin. (…) Fue Jesús mismo el que dio categoría de “señor” al dinero». Y añadió: «Podemos entender, entonces, el valor ético y espiritual de vuestra elección de poner los beneficios en común. El modo mejor y más concreto de no hacer un ídolo del dinero es compartirlo con los demás, especialmente con los pobres. (…) Cuando repartís y compartís vuestros beneficios, lleváis a cabo un acto de alta espiritualidad, diciendo con los hechos al dinero: tú no eres Dios, tú no eres señor, tú no eres patrón». Segundo la pobreza. «El principal problema ético del capitalismo es la generación de descartes para después tratar de ocultarlos o de curarlos para que no se vean. (…) Los aviones contaminan la atmósfera, pero con una pequeña parte del dinero del billete se plantarán árboles para compensar una parte del daño causado. Las empresas del juego de azar financian campañas para el tratamiento de los ludópatas que crean. Y el día en que las empresas de armas financien hospitales para tratar a los niños mutilados por las bombas, el sistema habrá alcanzado su punto culminante. Esta es la hipocresía». Frente a esta abominación «la economía de comunión, si quiere ser fiel a su carisma, no sólo debe ocuparse de las víctimas, sino construir un sistema en el que las víctimas sean cada vez menos, en el que, de ser posible ya no existan. Hasta que la economía siga produciendo una sola víctima y haya una persona descartada, no se habrá realizado la comunión, la fiesta de la fraternidad universal no será plena». b_20170204-134602 (1)Tercero el futuro. «Estos 25 años de vuestra historia dicen que comunión y empresa pueden convivir y crecer juntas». Una experiencia que por ahora se limita a un pequeño número de empresas, muy pequeño en comparación con el gran capital del mundo. «Pero los cambios en el orden del espíritu y, por tanto, de la vida no están relacionados con grandes números. El pequeño rebaño, la lámpara, una moneda, un cordero, una perla, la sal, la levadura: estas son las imágenes del Reino que nos encontramos en los Evangelios. (…) No hace falta ser muchos para cambiar nuestras vidas: es bastante que la sal y la levadura no se desnaturalicen. (…) la sal no cumple su función creciendo en cantidad; de hecho, el exceso de sal vuelve a la masa salada, sino salvando su “alma”, es decir su calidad». Y evocando la época en la que no había refrigeradores y se compartía la levadura madre para hacer nuevo pan, ha impulsado a los empresarios de la EdC a «no perder el ingrediente activo, la “enzima” de la comunión» poniendo en acción «la reciprocidad». «La comunión no es sólo división sino también multiplicación de los bienes, creación de un nuevo pan, de nuevos bienes, del nuevo Bien con mayúscula». Con una invitación: «Dádsela a todos, y antes que a ninguno a los pobres y a los jóvenes (…).El capitalismo conoce la filantropía, no la comunión». Por último: «Todas estas cosas ya las hacéis. Pero podéis compartir más aún los beneficios para luchar contra la idolatría, cambiar las estructuras para prevenir la creación de víctimas y de descartes; dar más de vuestra levadura para que aumente el pan. El “no” a una economía que mata se convierta en un “sí” a una economía que hace vivir, porque comparte, incluye a los pobres, usa los beneficios para crear comunión». « Os deseo que sigáis vuestro camino, con coraje, humildad y alegría…; que sigáis siendo semilla, sal y levadura de otra economía: la economía del Reino, donde los ricos saben compartir su riqueza, y los pobres son llamados bienaventurados». Con esta nueva conciencia se parte, con alegría y con compromiso renovado. Notas de prensa

Dar, fundamento de la Economía de comunión

Dar, fundamento de la Economía de comunión

P43«[…] Ustedes saben que la idea de la Economía de comunión ha despertado en muchos y entre muchos de nosotros también (de los más pequeños a los mayores) energías adormecidas, ha suscitado propósitos serios y comprometedores y ha sugerido soluciones a sueños que se consideraban irrealizables. Que ha puesto en marcha […] el mecanismo del «dar» por lo que casi todos, podemos decir, se han comprometido a ofrecer prestaciones, oraciones, fuerzas, dinero, tierras, casas, joyas… Que ya hay semillas que prometen nuevas empresas, creadas con la intención de distribuir una parte de los beneficios entre los necesitados, y estas empresas están ya floreciendo, como una primavera, por todas partes. Que están surgiendo, casi como por encanto, otras estructuras para formar a «hombres nuevos». Y que las ciudadelas se están multiplicando. Ahora bien, para que todo crezca y todo madure, es necesario consolidar, hacer que sea habitual en nosotros esta virtud del “dar”. Es necesario que el entusiasmo con el cual empezó la Economía de comunión nos acompañe siempre y aumente, y no desilusione las muchísimas expectativas de los pobres y los incentivos tan explícitos, a menudo iluminadores, de personalidades religiosas, de economistas, de empresarios y de otros expertos. Debemos mantener viva esta Economía de comunión en todas sus expresiones hasta el punto de que no haya ningún indigente entre nosotros. Entonces sí que será una realidad humano-sobrenatural sorprendente, un gran «ser» que gritará Dios al mundo, que revelará a muchos su presencia en la historia, como alguien ha dicho refiriéndose a nuestro proyecto. […] Y entonces «dar». […] Demos siempre; demos una sonrisa, comprensión, perdón, escucha; demos nuestra inteligencia, nuestra voluntad, nuestra disponibilidad; demos nuestro tiempo, nuestros talentos, nuestra ideas (cada idea es una responsabilidad), nuestra actividad; demos nuestras experiencias, nuestras capacidades, nuestros bienes, que conviene examinar periódicamente para decidir si tenerlos o compartirlos con otros, de manera que nada se acumule y todo circule. Dar: que esta Palabra no nos dé tregua. Queremos vivirla para gloria de Dios y para que vuelva a vivir el espíritu y la praxis de los primeros cristianos: «eran un corazón solo y un alma sola y no había entre ellos ningún necesitado» (Cf. Hch 4, 32-34)». Chiara Lubich (Fragmento de una conversación telefónica colectiva con los Focolares de distintas partes del mundo el 23 de abril 1992 )  

Diciembre en Eslovenia

Diciembre en Eslovenia

slov4En Eslovenia, apenas comienza diciembre, la atmósfera natalicia empieza a sentirse. En la comunidad de los Focolares, muchos aprendieron a hacer coronas de Adviento, para después venderlas y destinar lo recaudado solidariamente. Aquí, el 6 de diciembre, se festeja  a S. Nicola,  que va llevando bolsas llenas de regalos. Es una ocasión para que las familias carenciadas experimenten la fantasía de la Providencia, recogiendo y redistribuyendo entre todos, lo que no es realmente necesario. Un intercambio en el cual, desapegándose de algún objeto querido para que éste sea un don para los demás, se experimenta la típica alegría que nace del ‘dar’. Y mientras alguno de las diversas comunidades va a entregar a las iniciativas solidarias del territorio lo recaudado por la venta de las “coronas”, como todos los años, los Jóvenes por un Mundo Unido se dirigen a Arche (el Movimiento de Jean Vanier), para una experiencia muy particular de comunión. En otras localidades van a visitar el centro para madres solteras, llevándoles calor y alegría. Las fechas de estas iniciativas son primero presentadas en Facebook, invitando a otros jóvenes para que participen, así muchos se ponen a recolectar y llevar regalos. slov3Los más chiquitos, en cambio, se organizan para ofrecer en las calles, las estatuitas del Niño Jesús, que ellos mismos hicieron. No es una venta. Lo hacen para que la atención de la gente se fije en el verdadero Festejado de la Navidad. Pero mucha gente les quiere pagar, y ellos entregan el dinero a los niños pobres. Para esta acción eligen por lo general los centros comerciales, pero van también a las casas de salud de ancianos, a las casas de los familiares, a los vecinos, a las misas de media noche. Con su alegría contagiosa aprendieron también a parar a los transeúntes. En una pequeña ciudad se detiene ante ellos el alcalde. En un centro comercial donde hay Gen 4, los más grandes (Chicos por la Unidad) aprovechan para hacer un flashmob navideño, dando una gran ayuda a los pequeños que logran así distribuir hasta 125 estatuitas.  En 18 localidades eslovenas se fija también una fecha para prepararse para la Navidad, se junta toda la comunidad, con la asistencia total de 1.300 personas, entre quienes está también un obispo. En una comunidad quieren vivir juntos también el día de Epifanía, yendo a visitar al Niño Jesús a una antigua iglesita situada en la colina. Mientras van por un sendero del bosque, meditan en los Reyes Magos que seguían la estrella, quienes en el trayecto se encontraron con el rey Herodes que les pidió que volvieran ante él apenas hayan encontrado al Niño. Pero recuerdan que un ángel se les apareció para decirles que volvieran por otro camino. Lo mismo hará también todo el grupo esloveno, eligiendo al volver, un camino alternativo. Después de esta representación vivida en primera persona, nadie  olvidará nunca más que el Niño Jesús fue salvado de la ira de Herodes. Son significativas las representaciones natalicias en las dos escuelas maternales eslovenas inspiradas en la pedagogía de la unidad: “Rayo de sol” de Škofja Loka y “Jurček” de Grosuplje. Esta última realizada en el Centro Cultural de la ciudad. Aunque  entre los presentes había muchas personas que se declaraban como no creyentes, el clima es intenso y participativo. Con gran atención todos siguen la narración escénica del Nacimiento de Jesús y son muchos los que se unen a los cantos de los niños y, al final, no quieren abandonar  la sala.

Brasil: crear una red para vencer la marginación

Brasil: crear una red para vencer la marginación

br1Brasil es un territorio lleno de contradicciones: emblema de alegría, acogida, folclore, música, naturaleza virgen, playas, selvas exhuberantes, metrópolis… Pero por otro lado, como muchos países del mundo, territorio de contrastes, violencia, criminalidad, desequilibrios sociales. En las ciudades, el tráfico de droga significa una verdadera plaga social y es causa de choques armados. Además, existe un alto porcentaje de feminicidios, prostitución, ausencia de salud sanitaria, trabajo de los menores, bajo grado de instrucción, la propagación de situaciones laborales semejantes a la esclavitud, las cuales generan niveles altísimos de desigualdad social. De todo ésto, el signo más evidente son las «favelas» y las zonas periféricas pobres de las grandes metrópolis. Aquí la salud y la instrucción no están garantizadas y no existe para los jóvenes perspectivas de educación o trabajo, ni posibilidad de desarrollo social. Son pocos los que logran escapar de las garras de la mala vida. Algunos se salvan gracias a la intervención de las pocas políticas públicas que existen, pero sobre todo por el trabajo desempeñado por las asociaciones de asistencia social, por algunas parroquias e iglesias cristianas, las únicas que tienen, de verdad, en el corazón el destino de los pobres. También en mi ciudad (de 800 mil habitantes), jóvenes de 13 a 17 años fueron asesinados porque estaban involucrados en la circulación  de la droga. El deseo de amar al prójimo, de donarme en especial a los más descartados de la sociedad me empujó a comprometerme con el espíritu del Focolar, durante 5 años en un proyecto social de la arquidiócesis de Teresina, el “Centro de Convivencia Nuevos Niños”. Nosso Grupo 20170127_162354El proyecto, orientado a los niños y a los jóvenes de riesgo, trata de ofrecer oportunidades distintas. En el tiempo libre de la escuela, unos ochenta niños y jóvenes (desde los 5 a los 17 años) asisten a cursos de música, danza, teatro, son acompañados en el estudio y alimentados, dado que muchas veces no tienen nada para comer en sus casas. Se trata, a menudo de chicos huérfanos, muy pobres, que provienen de familias involucradas en la  droga y en la violencia. Sus vidas cambian, en contacto con alguien que los recibe y se ocupa de ellos. Traté también yo, de comprometerme escuchando a muchos de ellos que compartieron conmigo sus sufrimientos, por la relación personal que trataba de construir con cada uno. Por ejemplo, un joven me confió sus problemas con la droga y me pidió que lo ayudara a salir del túnel en el cual se encontraba. Otro me contó que robaba para conseguir plata. En muchos casos le pedimos al equipo de profesionales que intervenga, en especial psicólogos y asistentes sociales. Hoy, muchos de estos jóvenes que ya crecieron, estudian y tratan de trabajar honestamente. Otros, siguen llegando buscando una oportunidad para vivir mejor y ser amados, cuidados. Uno de ellos, abandonado por su padre, me llama «papá» y yo, por él, me he asumido este rol. Un joven había sufrido varias formas de violencia y abandono. Encontramos la forma de canalizar sus energías a través del yudo y su vida dio un cambio. Además él quería convertirse en motivo de orgullo para nosotros que lo habíamos ayudado. Un día, sin embargo, no vino más al centro. Supimos que había caído nuevamente en la mala vida y que un día, mientras estaba sentado delante de su casa, lo mataron. Tenía apenas 15 años. Fue un enorme dolor para todos, también para mí por la relación que habíamos construido. Muchos otros chicos tuvieron el mismo final. En el proyecto hay varios educadores y jóvenes que cada mes participan en reuniones  de formación según la espiritualidad de la unidad de Chiara Lubich,  y en los encuentros mensuales de la Palabra de Vida. De esta experiencia aprendí que es necesario dar continuidad a la recuperación de estos jóvenes, trabajando en sinergía con el Estado, las políticas públicas de salud e instrucción, con la sociedad civil, con la iglesia. Que para vencer este desafío hay que trabajar en red y dialogar en todos los niveles: personal, en grupos, en las comunidades, hasta llegar a las instancias superiores de la sociedad. Empezando por el compromiso personal, saliendo de nosotros mismos para ir al encuentro de los distintos tipos de periferia. Nosotros ya hemos comenzado.   

¿Tiene sentido el dolor?

¿Tiene sentido el dolor?

invito in SPAGNOLOTres temáticas: lo absurdo del dolor, tanto a nivel individual como social. La «convivencia» con el dolor. En el último día se tratará de descubrir el valor del dolor. Habrá contribuciones de varias áreas geográficas y de distintas disciplinas: psicología, medicina, filosofía, arte, con intervenciones de personas de todas las edades. Reservas por e-mail en la oficina del Centro del diálogo con personas de convicciones no religiosas. Movimiento de los Focolares – Via di Frascati, 306 – 00040 Rocca di Papa (Roma), Italia Escribir a: centrodialogo@focolare.org Tel: +39 06 94798-343/344/345/346