Movimiento de los Focolares
Crecen los artesanos de paz

Crecen los artesanos de paz

«Nosotros aquí estamos todos comprometidos en ayudar a la inserción de los refugiados en el país –escriben desde Alemania –. Hay quien da lecciones de alemán, quien pone a disposición un alojamiento, quien ofrece su tiempo para estar con ellos. Precisamente en estos días se espera la llegada de 9 menores de edad no acompañados, provenientes de Sira y Afganistán. Durante seis meses vivirán en nuestro centro de Ottmaring, y estarán bajo la supervisión de los trabajadores sociales de la ciudad». 20151210-03«Aquí en Dallas –escriben desde Texas – hicimos una marcha por la paz para recoger fondos para los refugiados sirios». «En cambio nosotros – agregan desde Houston – nos encontrarno aprendido a ser ‘equipo’. En cambio el 22 de noviembre organizamos un momento de oración interreligiosa por la paz. Había hebreos, musulmanes, hindúes, cristianos. Con nosotros estaba también el arzobispo». 20151210-02Desde California señalan que en la cena que habían anunciado en Los Ángeles, a beneficio de los refugiados de Medio Oriente había un centenar de personas de culturas e iglesias diversas. Después de rezar por las víctimas de los atentados de Beirut y París, los jóvenes presentaron algunas iniciativas a favor de los refugiados que se están desarrollando en el mundo en el marco del United World Project, la plataforma internacional donde se le da visibilidad a iniciativas grandes y pequeñas, como esta cena. Del diálogo emergió la convicción unánime que cada uno puede ser un sembrador de esperanza en su ambiente. Una cena de este tipo se hará también en San Francisco en diciembre. «Desde el 30 de octubre –hacen saber desde España – en el Centro Luminosa (cerca de Madrid) todos los sábados en la noche se hace un momento de oración comunitaria por la paz, animada cada vez por un grupo distinto (jóvenes, familias, sacerdotes, etc.). Es el punto de partida para después comprometerse, no con palabras sino con hechos y con una nueva medida y tensión, por la paz». Son muy vivaces los ecos que llegan de Bahía Blanca (Argentina) después de la anunciada manifestación en la plaza del 20 de noviembre. La idea, sencilla y audaz, era invitar a todos, pero realmente a todos, para sensibilizar sobre cómo construir la paz. La invitación se transmitió por radio y llegó a las redes sociales. A las 19,30 la plaza central empezó a llenarse de colores y música. Mantas, pancartas, volantes, proponían que hay que hacer para resolver los conflictos con el diálogo y generar así la paz: dar una sonrisa, hablar sin gritar, contar algo divertido, aceptar las ideas de quien piensa distinto, hacer al otro lo que te gustaría que te hicieran, etc. En el escenario se alternaron canciones (un coro se ofreció a presentarse gracias a la invitación de Facebook), breves intervenciones, animación. «La experiencia de hoy es sólo un primer paso que nos confirma que cuando estamos juntos las pequeñas cosas se pueden volver potentes. Por lo tanto es urgente empezar a movernos empezando de lo cotidiano». Siempre en Argentina, en Paraná, la comunidad loca organizó dos veladas ecuménicas de oración por la paz y por los perseguidos a causa de la fe, animadas por los miembros de distintas iglesias con los cuales están en contacto. Con testimonios de los refugiados y de las familias que los han acogido, además de la oración, tan necesaria y sentida, querían dar visibilidad al camino hecho juntos para sensibilizar a la acogida y a la inclusión. Mientras que desde Tokio (Japón) cuentan que en el “Syrian Café” – uno espacio de encuentro y de diálogo- recogieron una buena suma para mandar a Damasco, desde Asunción (Paraguay) llega la noticia que del 18 al 20 de diciembre se realizará un campamento por la paz, organizado por los Chicos por la unidad, la rama juvenil de los Focolares.

Misericordia: la visión de un no creyente

Misericordia: la visión de un no creyente

YearofMercy-aLa convocatoria de un jubileo a ella dedicada ha puesto en la escena, más allá del recinto vaticano, la palabra misericordia, que para el oído laico suena pasada de moda e impregnada de un significado específicamente religioso. Quien no es creyente tiende a no aceptar a priori los significados místicos de los que por lo general está revestida la palabra, especialmente ahora que se enarbola la inquietante y mundana centralidad, y en su mente se alternan varios sinónimos, o presuntos tales, que le permitirían llevarla más allá de la frontera de la cristiandad: piedad, compasión, empatía, etc., en una creciente confusión que los diccionarios on-line no contribuyen a clarificar. El primer impulso llevaría a identificarla con la piedad, el sentimiento de quien tiene compasión, de quien percibe emocionalmente los sufrimientos del otro como propios y quisiera aliviarlos (entre paréntesis, ha sido el cristianismo el que ha acercado el término piedad al de misericordia). Pero entonces, ¡por qué no empatía, que no es un sentimiento, sino una capacidad de comprender plenamente el estado de ánimo del otro, de ponerse en el lugar del otro; especialmente después de los descubrimientos de la neurociencia sobre las neuronas-espejo que tienden a confirmar que la empatía no nace de un esfuerzo intelectual sino que es parte del código genético de la especie? Además, las palabras piedad-misericordia-compasión, como casi todas las palabras significativas, pueden tener un doble significado, positivo y negativo: basta pensar que en ocasiones se vinculan a expresiones como “da lástima” o “da pena”; o por ejemplo el uso que se le dio entre los siglos XIV y XVI que llamaban “misericordia” a una pequeña daga con la que se le daba muerte al enemigo herido (golpe de gracia). Se podría decir que la misericordia es compasión, pero es una compasión activa, que se llena de significado en los actos, en las obras. Y será cierto que representa un concepto fundamental, clave en la vida cristiana, como subrayó el docto cardenal W. Kasper. Entonces resulta necesario distinguir la misericordia cristiana de la misericordia laica, basada ésta última en valores humanitarios; y si bien caminan juntas y se entrelazan, pertenecen a dos órdenes distintos, que deben ser respetados en su naturaleza.. No se trata de contraponer las buenas obras laicas de las cristianas, sino «de buscar la armonía escondida que ofrece alivio al mundo»; y una armonía –como el diálogo– «no se da en la homogeneidad, sino que vive en la diversidad…». Mario Frontini

Se abre el Año Santo de la Misericordia

Se abre el Año Santo de la Misericordia

20151201-02 Todavía están presentes en nuestros ojos las imágenes que nos llegaron de la sufrida Bangui , capital de la República Centroafricana, donde el papa Francisco, demostrando gran coraje, quiso abrir la primera “Puerta de la Misericordia”. Aquél 29 de noviembre, se expresaba así: «Hoy Bangui se convierte en la capital espiritual del mundo. El Año Santo de la Misericordia se anticipa en esta tierra. Pero en esta tierra que sufre están también todos los países que están pasando a través de la cruz de la guerra. Bangui se convierte en la capital espiritual de la oración por la misericordia del Padre». Y en referencia a la fecha elegida del 8 de diciembre, el Papa explica en la Bula que «Esta fiesta litúrgica indica el modo como Dios actúa desde los comienzos de nuestra historia. Después del pecado de Adán y Eva, Dios no quiso dejar la humanidad sola y dominada por el mal. Por esto pensó y quiso a María santa e inmaculada en el amor (ver Ef 1,4), para que fuera la Madre del Redentor del hombre. Ante la gravedad del pecado, Dios responde con la plenitud del perdón. La misericordia será siempre mayor que cada pecado, y nadie puede poner límite al amor de Dios que perdona». «En la fiesta de la Inmaculada Concepción –continúa Francisco- tendré la alegría de abrir la Puerta Santa. Será en esta ocasión una Puerta de la Misericordia, donde quienquiera que entre podrá experimentar el amor de Dios que consuela, que perdona y da esperanza» Pero no existe solo la sorprendente novedad de abrir la primera “puerta santa” en la lejana Bangui, porque Francisco desea que se abran muchas puertas, en todo el mundo, para dar a todos los cristianos la posibilidad de atravesarla con los mismos efectos de renovación interior de quienes lo harán en Roma, centro de la cristiandad. En efecto, el Papa continúa en la “Bula” indicando que «el domingo sucesivo, el Tercero de Adviento, se abrirá la Puerta Santa en la Catedral de Roma, en la Basílica de San Giovanni in Laterano. Sucesivamente se abrirá la Puerta Santa en las otras Basílicas Papales. En el mismo domingo establezco que en cada Iglesia particular, en la Catedral que es la Iglesia Madre para todos los fieles, o también en la Subcatedral, o en una iglesia de especial significado, se abra para todo el Año Santo una Puerta de la Misericordia igual». La quisiera también en los Santuarios, en las metas de muchos peregrinos, y en todos esos «lugares sagrados que a menudo tocan el corazón con la gracia y que encuentran el camino de la conversión». Cada país, por lo tanto, será directamente involucrado «a vivir este Año Santo como un momento extraordinario de gracia y de renovación espiritual» El Jubileo, por lo tanto, será celebrado en Roma «así como también en las Iglesias particulares como signo visible de la comunión de toda la Iglesia» Lee el texto completo:   Bulla de convocación 

7 de diciembre: luz y donación a Dios

7 de diciembre: luz y donación a Dios

ChiaraLubich_GiovanniPaoloII

(C) CSC Audiovisivi

«Acabamos de atravesar el umbral del sexagésimo año de vida de nuestro Movimiento.
Una celebración desbordante de dones más que preciosos: durante el primer encuentro de las focolarinas, la vigilia de nuestra fiesta, el 6 de diciembre, un cálido y sentido estímulo de parte de S.E. mons. Stanislaw Rylko, que nos representa a la Iglesia, con luminosas palabras sobre nuestro carisma. Después, traído por él, un largo, paternal y afectuoso mensaje del Santo Padre.
Y más todavía: el día 7, la sorpresa de las sorpresas; un inesperado cuanto gratísimo llamado telefónico del Papa mismo a mi focolar, con las felicitaciones y el reconocimiento pornuestro sexagésimo año de vida al servicio de la Iglesia y de la humanidad.
¿Qué nos dice todo esto?
Creo que se necesitará tiempo para comprender el significado de lo que ha sucedido el 6 y 7 de diciembre; sobre todo para meditar las palabras del Santo Padre en su mensaje, para vivirlas; como por ejemplo, la nueva y moderna definición de nuestra vocación:
“Apóstoles del diálogo”, de la cual, a primera vista, ya se intuyen sus numerosas repercusiones.
Se necesitará tiempo, y nosotros nos proponemos, ya desde ahora, dedicarnos a ello en el futuro inmediato.
Hoy sabemos que nos encontramos ante una Obra nueva, que hace 60 años no existía.
Una Obra extra bendecida por los representantes de Dios en la tierra (sobre todo los últimos Papas), que hemos visto nacer, crecer y desarrollarse en todo el planeta.
Una realidad eclesial ante la cual nosotros, focolarinos – sumamente conscientes de que su primero y principal autor ha sido el Espíritu Santo, del cual nos sentimos colaboradores,aunque siempre nos sintamos indignos e imperfectos – parafraseando el Cantar de los Cantares, nos atrevemos a repetir, con gozo y gratitud: “ Nuestra viña, justamente la nuestra, está ante nuestros ojos. Podemos contemplar sus sarmientos en toda la tierra y los racimos que siguen alimentando a un pueblo nuevo” (cf. Cant. 8, 12).
Y hoy, mirando hacia atrás, podemos comprender qué podía decirnos, hace varios decenios, ese 7 de diciembre de 1943, año del  nacimiento de nuestro Movimiento; afirma que un carisma del Espíritu Santo, una nueva luz, descendió esos días a la tierra; una luz que en la mente de Dios tenía que saciar la sed abrasadora de este mundo con el agua de la Sabiduría, calentarlo con el amor divino y hacer nacer así este pueblo nuevo, alimentado por el Evangelio.
Esto, ante todo.
Pero como Dios es concreto en su manera de obrar, proveyó inmediatamente a asegurase el primer ladrillo para el edificio, esta Obra que le iba a ser útil para realizar sus planes.

Y pensó en llamarme a mí, una chica como cualquiera. Y de allí nació mi consagración a El, mi “sí” a Dios que muy pronto fue seguido por muchos otros “sí” de jóvenes, mujeres y hombres.
Por eso aquel día nos habla de luz y de entrega a Dios de algunas criaturas, como instrumentos en sus manos para sus fines.
Luz y entrega de sí a Dios, dos palabras extremamente útiles en aquel tiempo de desorientación general, de odio recíproco, de guerra. Tiempo de tinieblas, en el que Dios parecía estar ausente del mundo con su amor, con su paz y guía, y parecía que nadie se interesara por Él.
Pero luz y entrega a Dios son dos palabras que también hoy el Cielo quiere repetirnos, cuando en nuestro planeta se prolongan tantas guerras y sobre todo, lo más espantoso de todo, ha aparecido el terrorismo.
Luz que significa Verbo, Palabra, Evangelio, aún tan poco conocido y, sobre todo, demasiado poco vivido.
Entregas a Dios hoy más que nunca necesarias y oportunas, ya que, si por las causas que animan al terrorismo se enrolan hombres y mujeres dispuestos a dar la vida, ¿qué debemos hacer nosotros, cristianos, seguidores de un Dios crucificado y abandonado, para que nazca un mundo nuevo, para nuestra salvación y para darnos aquella Vida que no conocerá ocaso?»

Castel Gandolfo, 11 de Diciembre de 2003 (7 de DICIEMBRE de 1943 – 7 DICIEMBRE de 2003) Publicado en: Chiara Lubich, In unità verso il Padre, Roma de 2004, pag. 130-132.

Amami, la isla de la Relación

Amami, la isla de la Relación

20151206AmamiJapan2Si quisieras ir de Kagoshima a Okinawa, a medio camino – es decir después de una noche en barco- encontrarías la isla de Amami. Es un lugar encantador, por sus bellezas naturales y por el profundo vínculo entre los habitantes y con el ambiente. Se cuenta que en la estación de la siembra del arroz se acostumbra ayudarse recíprocamente, yendo a las respectivas casas el tiempo necesario. Un estilo de vida que en la isla todavía hoy día se llama “espíritu de relación”. Aquí, a fínales del ‘800 desembarcaron los misioneros llevando el mensaje cristiano, que enseguida incidió en la gente. Con orgullo, los habitantes de Amami pueden ufanarse de tener tres obispos oriundos de la isla, además de un gran número de sacerdotes, religiosos y religiosas. Fue precisamente uno de estos sacerdotes, que en el ’96, con ocasión de un retiro que hizo en la isla, lanzó una idea: “¿Por qué no tratan de conocer el Focolar? Es un lugar donde se vive el amor evangélico y la unidad”. 20151206AmamiJapan-(7)Inmediatamente algunos de los presentes se pusieron en contacto con el centro de Nagasaki y al año siguiente dos de ellos, después de una noche transcurrida en un barco y 5 horas en automóvil, llegaron a Sasebo, a dos horas de Nagasaki, donde se realizaba la Mariápolis: un happening de algunos días para los que querían profundizar la espiritualidad de los Focolares. ¡Ciertamente estas dos personas no imaginaban que 19 años después la Mariápolis se realizaría también en Amami! Han sido 19 años en los cuales el camino no ha sido siempre fácil. Alegrías, nuevas energías espirituales, pero también incomprensiones y sufrimientos de distinto tipo –superados mediante el amor recíproco vivido intensamente- que han consolidado la unidad en la nueva comunidad. Y como la unidad es siempre difusiva, la comunidad ha crecido con el deseo de hacer conocer lo que van descubriendo. Le hablan a amigos y conocidos. Visitan 7 parroquias. Entre los participantes de la isla y algunos venidos de fuera, eran 150 personas las que compusieron la Mariápolis de Amami en el mes de mayo pasado. Entre ellos había quien no frecuentaba ambientes religiosos, otros eran budistas, otros de convicciones distintas. Había también 5 sacerdotes y el obispo de Kagoshima, Mons. Koriyama, quien confirmó: “El Focolar es apropiado al ‘espíritu de relación’ de Amami”. Inesperadamente, tiempo después, le llegó a la comunidad una carta de agradecimiento: “…entre los frutos que da el Focolar he visto cómo echa raíces una nueva cultura de fe y la posibilidad de que también los no cristianos puedan entrar en contacto con la Iglesia sin temor”. Y concluyó diciendo que esperaba que la Mariápolis no se quedara en un evento aislado sino que se repita de alguna forma durante el año. 20151206AmamiJapan-(2)Este estímulo les dio alas. Después de conversarlo, hicieron una carta para todos los párrocos de Amami comunicando lo que pensaba el obispo y el proyecto de hacer una jornada Mariápolis el pasado 25 de octubre. La misma carta le llegó al obispo, quien escribió: “¡Felicitaciones! Estoy feliz por este día de Mariápolis, digno de ser celebrado y escrito en la historia de una nueva fe. Los exhorto a construir, sólo con el corazón, la tradición de una nueva fe para la evangelización, para la evangelización de la Isla de Amami”.