Movimiento de los Focolares
Enzo Fondi, un relato

Enzo Fondi, un relato

EnzoFondi_a«En los últimos años del liceo llegó a mis manos el libro de Alexis Carrel “L’uomo questo sconosciuto” (“El hombre, ese desconocido”). Encontré en el libro una fuerte inspiración para mi futuro. Con su intuición sobre la relación psicosomática, es decir la interacción entre el cuerpo y el alma tanto en la salud como en la enfermedad, me imprimió la pasión por la ciencia médico-biológica. Pero eran tiempos de guerra y había tenido lugar el desembarco en Anzio (Italia), a pocos kilómetros de distancia de donde vivía mi familia, lo que me sumergió en la experiencia traumática de los bombardeos continuos con la destrucción de mi casa. Roma fue el puerto seguro al que nos dirigimos con mi familia llevando los pocos bienes que se pudieron salvar. Aquí la vida recomenzó y pude inscribirme en la Facultad de Medicina. Además de mis estudios que avanzaban con buenos resultados, participaba en las actividades de los católicos en el campo universitario. Estaba cada vez más convencido de que los valores auténticamente evangélicos, como la caridad, la justicia, la fe que se traduce en obras, debían enraizarse más profundamente en las conciencias, para evitar esa dicotomía mortal entre la relación con Dios y la relación con los hombres que termina haciendo que la presencia de los cristianos en el mundo fuera invisible y sin influencia. Así fue que, sin saberlo, estaba en búsqueda, en un clima de expectativa interior, de vaga insatisfacción, que me estaba preparando para la novedad. Era éste el estado de alma con el que, durante el 5º año de Medicina, en febrero de 1949, fui invitado a una reunión. EnzoFondi con ChiaraLubichAllí conocí a Chiara Lubich y fue ella, luego de ser presentada por un religioso, la que contó su experiencia espiritual y también la del primer grupo que había surgido a su alrededor. Y, no sabría decir por cuál alquimia, la historia escuchada que relataba Chiara, se convirtió también en mi historia. No se trataba de ideas, que tenían necesidad de explicación. La suya era una sencilla exposición de hechos ocurridos, extraordinarios, y sin embargo “normales”, como cada uno de nosotros espera siempre que sean los acontecimientos, cuando Dios interviene en la historia de los hombres. Se trataba de aceptar o no ese relato. Pero, para conocerlo mejor, si uno lo aceptaba, no existía otro camino más que el de seguir a esa joven mujer que –se veía- era la experiencia viva, personificaba de forma auténtica ese anuncio que ella comunicaba. Así, al final del encuentro, quise estar algunos minutos más con Chiara, y la acompañé durante un trecho del camino. Desde ese día no perdí más el contacto con las primeras focolarinas, que habían llegado a Roma desde hacía algunos meses […] Pero mi relato no estaría completo si no contara, cual fue, en estos años, el arma secreta que logra vencer las batallas contra nosotros mismos, y hace superar la radical incapacidad de amar, que nos aflige a todos. Era el descubrimiento del mayor dolor de Jesús en los pequeños y grandes dolores de la humanidad. A menudo Chiara hablaba de esto, porque era de una ayuda indispensable, especialmente para quien daba los primeros pasos en la construcción de la unidad. Todos conocemos la sombra que a menudo se forma detrás de nuestra naturaleza, con todos sus repliegues y egoísmos. Pero, habiendo sido asumido, de una vez para siempre, por Jesús, todo esto adquirió Su rostro y Su voz, para decirnos que “la noche ya no tiene oscuridad” y que cada llaga se puede curar, porque Él la amó y la curó. En estos años sentí muchas veces el peso de situaciones dolorosas. Sin embargo, cuando creyendo en el Amor, me lancé en Sus brazos, más allá del dolor encontré una paz, una alegría más pura y más profunda».  

Enzo Fondi, un relato

Igino Giordani: «El esperado»

20130812-01La maravilla de la Redención inicia con el nacimiento del Redentor: el rey de lo creado no encuentra un aposento para venir al mundo, así como después no tendrá ni una piedra donde reclinar la cabeza.

Fue el verdadero hombre. Y su presentación a la humanidad, para la que había venido, tuvo lugar bajo la forma de un niño, que yace en un pesebre.

También los romanos, los griegos y los persas esperaban al Salvador del mundo tras la semblanza de un chico, quien iniciaría una nueva era en los siglos.

Los judíos lo esperaban a la luz de las profecías, poniendo en Él la esperanza mesiánica de un renacimiento del pasado y un vuelco de las cosas.

El vuelco se configura ya desde ese nacimiento ‘proletario’ que pone al Hijo de Dios al nivel de las víctimas de las guerras y de las inundaciones, entre las personas sin casa y sin dinero, en el estrato inferior de la miseria universal, tal como murió, en el patíbulo de la más grande ignominia.

Una presentación desconcertante de la divinidad: nubes de ángeles arriba y grupos de pastores abajo. Pero lo más desconcertante es el canto entonado en medio de la noche de claro fulgor por los espíritus angélicos que anuncian el singular nacimiento- Gloria a Dios en el cielo; paz a los hombres en la tierra.

La gloria para Dios –dice en resumen el mensaje- es la paz entre los hombres. La paz de Dios es su gloria. La gloria de los hombres es su paz.

El nexo es vital, y por sí sólo incolucra la relación de valores divinos y humanos incluso desde la Encarnación, donde la naturaleza divina y la naturaleza humana se unen en una única persona, que se convierte así en vínculo y relación que va de lo infinito a lo finito, de lo eterno a lo transitorio, de la gloria a la paz.

Un nexo así trae como consecuencia que no se puede separar la gloria de Dios de la paz entre los hombres. Si está una está la otra; si no está una, falta también la otra.

Este primer gran anuncio evangélico está lleno de consecuencias, preanuncia el efecto individual y social del amor, ley que constituye el nuevo orden, adoptado por ¡ese Niño pobre! El efecto es la paz. Y si hay paz, quiere decir que actúa, en el espíritu de cada uno y en las relaciones entre todos, esa luz divina que es la caridad; quiere decir que los hombres se sienten hermanos porque sienten la presencia del único Padre.

La gloria más grande que los hombres pueden dar a Dios en lo alto de los cielos es asegurar, con su buena voluntad, la paz de los seres racionales desde lo más hondo del planeta, en cuyo jardín somos tan feroces.

Por la paz, nuestra vida en la tierra se diviniza. Si en lugar de perder tiempo odiando, en cambio se gana vida amando, se obtiene la gracia de hospedar a Dios en nosotros, que demora en nosotros en su esencia –su atmósfera- que es el amor. Dios –enseñan los místicos- sólo habita en la paz..

Por eso, por la presencia de Cristo, un establo se convierte en un paraíso, y hasta una choza puede llegar a ser una iglesia Y puede serlo también cada casa; y también cada oficina, e incluso un Parlamento.

(Igino Giordani, Parole di vita, SEI, Torino, 1954, pp. 21-23)

 

 

 

Enzo Fondi, un relato

Chicos por la Unidad, pasión por el futuro

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Observar, involucrarse, pensar. Pero también actuar, evaluar, celebrar. Son seis las acciones que resumen los pasos para elaborar un proyecto en el territorio que involucre a toda la comunidad, empezando por los chicos. ¿Cómo? Suscitando una mirada distinta en el propio itinerario cotidiano, por ejemplo de la casa a la escuela, identificando y relatando situaciones, hechos que indiquen un problema específico. Desde ahí, la planificación de una intervención que respete los indicadores “pro sociales” y de fraternidad, entendiendo por “pro sociales” aquellos comportamientos que, sin esperar nada a cambio, favorecen a los demás según sus necesidades, y aumentan la posibilidad de generar una reciprocidad positiva.

20141211-01Éste es sólo uno de los proyectos y de las acciones en fase de realización en el gran panorama de los Chicos por la Unidad: existe la Run4Unity, el Súper Soccer, el Laboratorio Hombre Mundo, Coloreemos la Ciudad, los Proyectos-dar de Schoolmates y otros más en elaboración, posibles también gracias a una red de animadores, jóvenes y adultos. En días pasados se reunieron en Castel Gandolfo (del 27 al 30 de noviembre), un centenar de ellos procedentes en su mayoría de Italia, con representantes de Francia, Bélgica, Luxemburgo, España, Portugal, Eslovenia, Hungría y, de unos kilómetros más lejos, de Guatemala, Paraguay e India.

Los une la pasión por formar a las nuevas generaciones, trabajando juntos. No escatiman ni tiempo ni energías, convencidos de que «sin un trabajo adecuado de formación de las nuevas generaciones es ilusorio pensar en la realización de un proyecto serio y duradero al servicio de una nueva humanidad». Lo dijo el papa Francisco, durante la audiencia general con el Movimiento de los Focolares, cuando habló de “hacer escuela”. «Chiara Lubich había acuñado en su tiempo una expresión que sigue siendo de gran actualidad: hoy —decía— hace falta formar “hombres-mundo”, hombres y mujeres con el alma, el corazón y la mente de Jesús, y por esto, capaces de reconocer e interpretar las necesidades, las preocupaciones y las esperanzas que anidan en el corazón de cada hombre».

Pero para formar, es necesario formarse: es por esto que se dedicó un amplio espacio para profundizar el pensamiento de Chiara Lubich acerca de la educación, y un enfoque psicopedagógico que tiende a promover “Life Skills” (aptitudes para la vida) en el grupo de adolescentes. Además de la educación “entre pares”, que un adolescente sin lugar a dudas necesita, sigue siendo fundamental el rol del animador, un adulto que da confianza, que deja espacio a la creatividad, a la libre iniciativa, a la posibilidad de experimentar por sí mismos, de ponerse a prueba.

20141211-02Y es con esta perspectiva que nacen también iniciativas nuevas, como Up2Me-Project, un proyecto de educación a la afectividad y a la sexualidad según la edad evolutiva, llevado adelante en sinergia entre el equipo de Chicos por la Unidad y Familias Nuevas, orientado a preadolescentes y adolescentes. El modelo de referencia es la persona-relación, en la visión antropológica que surge del carisma de la unidad, es decir, la persona en su estar en relación con el otro, en la capacidad de amar y ser amados, de donar y acoger.

Jesús Morán, en un momento de diálogo con los animadores, los invita a reconocer los “signos de los tiempos” en la revolución digital, y a sumergirse en esta cultura sin ingenuidad. Y María Voce, dando un nuevo impulso a la propuesta de vida de los Chicos por la Unidad, 30 años después del nacimiento del amplio movimiento juvenil de los Focolares, invita a «prestar una mayor atención a la pobreza y a la sobriedad de vida» caminando junto a los chicos para salir del constante riesgo del consumismo que, por perseguir el último modelo de smartphone, de pronto les hace perder de vista la grave pobreza material de quienes los circundan.

 

 

Enzo Fondi, un relato

Justicia, un ejercicio continuo

20141210-01«Desde hace veinte años trabajo en el ámbito de la justicia penal en la provincia de Santa Fe. Mi trabajo no es una buena tarjeta de presentación en la Argentina de hoy, cuyas relaciones están llenas de heridas y las instituciones y sus funcionarios son objeto de continuas sospechas, con razón o sin ella.

La espiritualidad de la unidad, desde mi primera experiencia en los Focolares con los gen, le dio sentido a mi presencia en este ámbito, donde vienen en evidencia el delito, la violencia, el no-amor, más que “el amor, que es la plenitud de la ley”, como dice San Pablo. En estos años llenos de continuos desafíos, traté de orientar mi formación profesional, la ética, mi carrera, mis relaciones sociales al servicio de las personas. Ciertos pasos difíciles dados en esta dirección, marcaron un momento decisivo en mi trayectoria.

Cuando, con mi esposa, decidimos adoptar a un niño, no quisimos aprovechar de la amistad con personas que hubieran podido ayudarnos a completar más rápidamente los trámites de adopción, pasando por encima de otras parejas de esposos, que de pronto estaban solos en el dolor de la suspensión. Cuando por fin nos llamaron, la funcionaria de turno, que me conocía, se quedó muy sorprendida por nuestra actitud mantenida durante largos años de espera. Con la llegada de nuestra hija, adoptiva, tuvimos la confirmación de que los planes de Dios son perfectos y se realizan si hacemos simplemente Su voluntad.

Una vez tuve que ocuparme de un proceso en el que el imputado estaba dispuesto a tomarse la justicia por su mano, si no hubiera obtenido un fallo favorable. Durante el proceso, yo recibía continuamente preocupantes comunicaciones anónimas que me alertaban acerca de la peligrosidad del imputado y sus estrechos vínculos con el poder local. A pesar de todo, permanecí fiel a las exigencias jurídicas del proceso y varias veces tuve que advertir seriamente al imputado de sus obligaciones del punto de vista procesal. Finalmente el fallo no fue a su favor, sin embargo con su abogado se construyó una relación de confianza que perdura hasta hoy. Terminado mi trabajo en esta causa, esa persona vino a saludarme. Quería decirme que reconocía sus actitudes violentas, y que, en algunas situaciones, en las que sentía el impulso de ser violento, le pedía a su hijo que encontrara las soluciones a problemas que para él eran irresolubles.

Dado que los procesos son documentados en forma escrita, los distintos trámites producen montañas de papeles que no son fáciles de consultar. Es así que, a menudo, los acusados y sus familiares sufren sintiéndose impotentes. En estas circunstancias el hecho de crear espacios para compartir, permite evidenciar la dignidad de cada uno, primer paso hacia la esperanza en una vida mejor.

A veces, el solo hecho de escuchar a una persona con la mente y con el corazón, puede darnos una luz que va más allá de la praxis procesal del interrogatorio formal de un detenido, para permitir que el imputado pueda comunicar su drama, y a su vez el funcionario de justicia pueda tener un conocimiento adecuado de los hechos para así llegar a tomar una decisión realmente humana. Esto me pasó muchas veces, como cuando decidí pedir una consulta psiquiátrica para un detenido que había escuchado profundamente. Existía, de hecho, el peligro que el detenido intentara suicidarse y mi decisión determinó un reequilibrio de la situación.

Ustedes lo saben mejor que yo: siempre y en cada lugar lo que marca la diferencia es el amor, también en el ejercicio de la justicia».

(M.M. – Argentina)

Enzo Fondi, un relato

Casarse, ¿por qué?

2014Fidanzati¿Será la persona justa? La precariedad, ¿hace posible un programa a largo plazo? ¿Por qué da miedo casarse? El que tiene la intención de construir un futuro en pareja se encuentra hoy teniendo que enfrentar elecciones, dificultades, dudas. Un camino de crecimiento y el intercambio con otras parejas puede ayudar a vivir con responsabilidad la propia elección.

Son muchos los jóvenes que sienten la exigencia de una preparación. Inés, una chica española, trabaja en el sector de la moda, aunque hace poco la despidieron: se casará con Alejandro, contador, el próximo mes de julio. Son de Madrid, se enteró que se realizaba el curso por otros que habían ya hecho la experiencia: “Invertir en nuestro futuro, vale más que todo, por lo cual hicimos todo lo posible para asistir”. Una pareja de Brasil para poder participar, viendo el costo elevado del viaje, lo pidió como regalo anticipado de bodas.

Son días de reflexión profunda y de diálogo sobre varias temáticas a través de testimonios, intervenciones de expertos, talleres que se refieren a la vida de pareja y de familia, desde la economía al trabajo, la sobriedad, la comunicación, la afectividad y la paternidad. “Estos temas nos forman como futura familia – continúa Inés- y nos ayudan a conocernos más entre nosotros. Verdaderamente, ¿“esto” es lo que queremos?

Más de 200 novios se encontraron en Castelgandolfo (del 20 al 23 de noviembre de 2014), con traducción simultánea en diez idiomas, para el curso anual de Familias Nuevas, que se ocupa de la formación de los novios también a nivel local y regional.

2014Fidanzati2La cultura moderna centralizada en el bienestar personal, no promueve el matrimonio que implica un vínculo asumido delante de la sociedad y requiere empeño y también alguna renuncia. Pero la red social y familiar le da solidez a la relación y compartiendo con otras familias, cada núcleo familiar es una ayuda para los demás.

“El reconocimiento legal para mi es importante”, dice Adolfo que está junto a Antonella desde hace diez años, conviven desde hace cinco años; en el próximo mes de abril se casarán con un rito mixto, porque él no es creyente y ella es católica. “Me preguntaba si esta diferencia de convicciones habría implicado problemas entre nosotros, pero aprendiendo a acogernos, la diversidad del otro se manifiesta como un estímulo. El año pasado yo me enfermé – continúa ella. Esta prueba fortaleció la relación entre nosotros y nos animó a dar el paso del matrimonio”.

“Desde el punto de vista económico, para nosotros la situación es incierta, porque tengo un contrato como empleada vigente hasta febrero, luego no se sabe – explica Ana de Belgrado, – mientras que Alexander, su novio, toca el violín en una orquesta. “Hemos comprendido que se pueden buscar pequeñas soluciones económicas y ver qué es lo que sirve realmente”. De Serbia, llegaron junto a ellos también otras tres parejas mixtas, uno de los dos es católico y el otro ortodoxo. “Nuestro deseo es comprender cómo vivir mejor la diferencia entre nosotros para que sea una riqueza y no un obstáculo”.

El “para siempre” puede asustar- dice una de las familias del staff organizador del Congreso- “pero no es sinónimo de perfección. La perfección consiste más bien en el recomenzar siempre cada vez que hay alguna discusión o alguna dificultad en la relación”. “Un matrimonio no es exitoso sólo si dura, sino que es importante su calidad. Estar juntos y saberse amar para siempre es el desafío de los esposos cristianos” dijo el papa Francisco a los novios en ocasión de la fiesta de San Valentín 2014”.

Podemos responder a este desafío, tratando de mejorar nosotros mismos y7 renovando nuestra relación mediante gest4os de amor.  “En el matrimonio los esposos no se donan algo, sino que se donan a sí mismos en un constante juego de unidad y distinción- así dijo Chiara Lubich en Lucerna en 1999– y en esta dinámica está encerrado su futuro, un futuro que los conduce más allá de sí mismos, en especial a través de la generación de nuevas vidas y por esta comunión más amplia la familia se convierte en constructora de socialidad”.

7 de dicembre: un “Sì” desde 1943 hasta hoy

Ella te ha dicho (pregunta en español): «»¿Puedes contarme lo que sentiste en tu corazón cuando fuiste a comprar la leche?»». «Ciao, Chiara, me llamo Daniela y vengo de Turín.«¿Qué te dijo Jesús ese día que fuiste a comprar la leche para tu mamá?” Esta pregunta es de Pedro de Brasil!». Chiara :Va bien. Entonces me preguntan cómo era aquella historia cuando fui a comprar la leche. La historia fue así. Estábamos en casa. Yo tenía dos hermanitas y tenía a mi mamá. Era invierno y hacía frío. Entonces mi mamá dijo: «Vayan -a mis hermanitas, porque yo debía estudiar- vayan a comprar la leche». Y una de mis hermanitas dijo: «No», porque estaba cansada; mi otra hermanita dijo: «No», porque estaba cansada. Entonces yo, aunque debía estudiar, dentro de mí sentí un deseo enorme de hacer un acto de amor y dije: «Voy yo, mamá, con la botella a comprar la leche». Entonces, fui a comprar la leche. Cuando estaba a mitad del camino, precisamente en un lugar que se llama «Virgen Blanca» -allí está escrito, no sé si todos lo ven- yo sentí en mi corazón, no con los oídos, sino en el corazón, como si Jesús me dijera: «Date toda a mí»; «sé toda mía»; «date toda a mí». Y yo respondí: «Sí». Y experimenté una gran, grandísima alegría. Después comprendí que cuando se hacen actos de amor suceden cosas hermosas. Porque yo hice un acto de amor yendo a comprar la leche con la botella y Jesús me llamó, me llamó a seguirlo siempre. Ésta es la otra pregunta. «Ciao, Chiara. Me llamo Stefano.«¿Cómo te donaste a Dios?» Esta pregunta te la hace Mario de Colombia». «Chiara: «Cuando te casaste con Jesús ¿qué sentiste en tu corazón?” Esta pregunta te la hace Mariela de Paraguay». Chiara : Entonces yo tengo que explicarles lo que sucedió cuando me doné a Dios, cuando me casé con Dios. Sucedió lo siguiente. Era una mañana fría también esa, y había un temporal que no se imaginan. Yo tenía el paraguas abierto, pero debía ir contra el viento, contra la tempestad, contra todo. Parecía que el diablo no quería que me consagrara a Dios. Porque él sabía que nacería este Movimiento. Entonces parecía que no quería que hiciera aquel acto que quería hacer. Pero fui adelante con decisión. Después, cuando llegué, debía entrar en la iglesia para donarme por completo a Dios durante la Misa, y allí el portón se abrió de par en par y yo tuve la impresión de que Dios me abrazaba, de que el Señor abría su corazón para que yo entrara. Cerca del altar había un reclinatorio preparado para mí. Entonces yo me puse allí y escuché la Misa, y durante la comunión le dije a Jesús: «Soy toda tuya». ¿Qué experimenté en mi corazón en ese momento? Una enorme felicidad, porque yo era consciente de que me casaba con Dios y dije: «Pero, si me caso con Dios, ¿qué sucederá? Dios es omnipotente, Dios es grande, Dios es infinito. ¿Qué sucederá?». Yo no sabía que iba a nacer un Movimiento en el mundo entero. Pero Dios me hacía entender ya que iba a suceder algo grande. Luego regresé a casa. Mi mamá no sabía nada. Mi papá no sabía nada. Mis hermanas y mi hermano, no sabían nada. Por el camino, en una plaza, encontré a un señor que vendía flores. Tenía muy poco dinero, casi nada, algunas moneditas. Saqué esas pocas monedas y compré tres claveles rojos, y cuando llegué a casa los puse delante del crucifijo. Y basta. Allí empezó el Movimiento, porque después de mí vinieron muchas, muchas otras y vinieron también ustedes. Chiara Lubich Vídeo en italiano y en Inglés