15 Nov 2014 | Sin categorizar

La opción preferencial por los pobres, el difícil camino de la teología de la liberación, la actual crisis religiosa, la fe “a la medida” y la falta de sentido. Pero también la desigualdad social y la falta de relaciones. Son algunos de los puntos abordados en los tres días de encuentro en Brasil (Mariápolis Ginetta, 31 de octubre – 2 de noviembre) por un grupo de docentes universitarios y jóvenes recién graduados, en búsqueda de una nueva perspectiva cultural para América Latina. Fueron instancias conjugadas con la necesidad de testimonios y la sed espiritual, la valoración de las culturas originarias y de los afro-descendientes. Fueron días donde emergió la característica vocación plural y social del continente.
Entre los presentes estaba el prof. Piero Coda, teólogo, rector del Instituto Universitario Sophia (Loppiano, Florencia), quien entre sus estudiantes ha tenido a numerosos latinoamericanos, entre los cuales algunos brasileños, presentes en el encuentro. “En el momento actual de gran transformación, de cambios históricos de la visión de la persona y del mundo, tiene es impelente ofrecer el fruto madurado en estas décadas del don de un carisma, el carisma de la unidad confiado a Chiara Lubich”, afirmó el prof. Coda. También participaron la teóloga Maria Clara Bingemer, de la Pontificia Universidad Católica (PUC) de Río de Janeiro, quien presentó un recorrido del camino conciliar y postconciliar de la Iglesia en el continente, y el politólogo argentino Juan Esteban Belderrain, quien puso el dedo en algunas de las llagas más profundas del continente y sus causas, entre ellas, la falta de cohesión social.
En los más de 50 años de presencia del Movimiento de los Focolares en Brasil y en varios países de América Latina, han sido muchas las iniciativas de carácter cultural nacidas en varias universidades. La fraternidad a menudo ha sido propuesta como una categoría que puede marcar una renovación de las distintas disciplinas, de la política a la economía, al derecho y a la pedagogía.
Mediante el intenso intercambio de experiencias, propuestas, reflexiones que caracterizó los tres días de encuentro, se abrió una nueva perspectiva, un nuevo paso a realizar: que también en América Latina nazca un centro universitario con la misma inspiración que dio vida a Sophia. Se trata de un proyecto en fase embrionaria, con connotaciones específicamente latinoamericanas.
La propuesta cultural de Sophia se perfila aquí con una connotación específica, en sintonía con las orientaciones de la Iglesia latinoamericana y radicada en la inspiración y metodología originarias presentadas por Chiara Lubich en el 2001. Sophia en estos años se ha convertido en un laboratorio de experimentación, como testimonian sus exalumnos: «allí estudiantes y profesores se esfuerzan de conjugar pensamiento y vida, privilegiando las relaciones y apuntando a la transdisciplinaridad, como respuesta a la fragmentación de los saberes». «En Chiara nunca hubo contraposición entre vida y pensamiento» – subrayó el co-pesidente de los Focolares Jesús Morán en una reciente entrevista – «Chiara es la de la “devoción a la mente de Jesús” y la fundadora de la Escuela Abba y de la Universidad Sophia. Como todos los grandes fundadores, ella estaba plenamente consciente de que un carisma que no se transforma en cultura no tiene futuro. La cultura siempre es vida».
Actualmente los estudiantes del Instituto Universitario Sophia provienen de 30 naciones. La convivencia internacional ofrece un aporte ulterior para formar “hombres-mundo”, donde la cultura propia de cada uno se abre a una dimensión universal. Un proyecto en consonancia con el trinomio consignado recientemente por el papa Francisco a los Focolares: contemplar, salir, hacer escuela. Además el Papa, en el videomensaje por el 50º de la ciudadela de Loppiano se refirió a Sophia como un lugar en donde se pueden formar jóvenes hombres y mujeres «que, además de estar oportunamente preparados en varias disciplinas, están al mismo tiempo impregnados de la sabiduría que brota del amor de Dios».
12 Nov 2014 | Sin categorizar
«En el 2000 –nos explican Walter Kostner y Margarida Nobre, los encargados de la realización del logo-, Chiara Lubich había indicado que “Nuestra Señora del pueblo”, que recoge a todos, era la imagen que podía representar el Movimiento. El nuevo logo quiere expresar esta idea: la imagen azul evoca a María que abre los brazos a la humanidad, para sostenerla, secar sus lágrimas y dirigirla al cielo. La imagen más pequeña, de la misma forma, se refiere al Movimiento de los Focolares que quiere “repetirla”; pero tiene el color de una llama que significa la presencia del Resucitado entre sus miembros», como resultado de la práctica del mandamiento de Jesús de amarse recíprocamente. Dos expertos en comunicación, Andrea Fleming y Ludger Elfgen de Alemania, coordinaron el trabajo de gráficos de varios continentes: la última versión fue ideada por el diseñador italiano Andrés Re. Considerando la difusión de los Focolares en el mundo, el logo ha sido diseñado en 44 idiomas y fue presentado oficialmente en una conexión streaming el 25 de octubre pasado. La adopción de la imagen que de ahora en adelante identificará a los Focolares en las distintas realidades que lo componen y en sus varias herramientas (App, redes sociales, sitio web, pancartas, volantes, eventos, palelería…), no podía no tener un impacto en el aspecto gráfico del sitio web oficial. La estructura sigue siendo la misma, pero de la nueva presentación gráfica agradecemos a Gabriele De Sanctis, quien se encargó del diseño, a Marius Teleman quien en colaboración con Andrea Baldas realizaron la implementación y a Marija Bonnici que coordinó el trabajo. Entre las novedades está la armonización de los colores de la gama de azul amarillo/naranja del logo, la galería multimedia vinculada a la home page, la estilización de los box laterales, mientras que el formato de navegación permanece igual: ¡así el lector podrá seguir sintiéndose en casa!
11 Nov 2014 | Sin categorizar
Un evento que tiene lugar 50 años después de la primera audiencia de Chiara Lubich con el Papa Pablo VI (31 de octubre de 1964), pocos días después de la beatificación del Pontífice. Una ocasión para ilustrar, con un aporte paradigmático, el pensamiento de Pablo VI sobre los Movimientos Eclesiales y sobre su significado en relación con la visión de la Iglesia propuesta por el Concilio Vaticano II. Fue la esencia de las Jornadas de estudio (Castelgandolfo, 7-8 de noviembre), que inauguraron María Voce, presidente del Movimiento de los Focolares, y el Prof. Angelo Maffeis presidente del Instituto Paolo VI, donde se presentaron intervenciones de estudiosos especialistas en distintas disciplinas. Este gran Papa tuvo un papel importante en la historia del Movimiento de los Focolares: «Estamos en deuda con él por varios motivos –afirma la presidente María Voce- ante todo por su luminoso magisterio que ha marcado en forma clara y fuerte la formación de cuantos se han acercado a nuestro Movimiento». Pero también porque, continua, «en el ejercicio de su ministerio petrino, el Papa Pablo VI fue determinante para el reconocimiento, la promoción y la identificación de caminos jurídicamente viables para expresar la fisionomía específica de esta Obra nueva en la Iglesia».
Las exposiciones de los profesores Andrea Riccardi y Alberto Monticone ofrecieron un marco histórico general sobre el nacimiento de los Movimientos Eclesiales, su novedad en el ‘900 y sobre la maduración de la visión y el papel del laicado. Después se presentó una investigación analítica basada en documentos inéditos, sobre las dos figuras. Lucia Abignente (Centro Chiara Lubich), basándose en diarios y páginas inéditas, empezó hablando del primer encuentro de Chiara Lubich con Mons. Montini, a través de Giulia Folonari, en el ’53 y prosiguió presentando momentos delicados de la historia, hasta llegar al ’64. Explicó cuán importante fue para Chiara esa primera audiencia, en un período en el que estaba en peligro la característica laica del naciente Movimiento de los Focolares. Para los mismos Focolares es importante darse cuenta de quién fue Pablo VI. Chiara Lubich habla de él como de un «padre de la Obra». Al Prof. Paolo Siniscalco, se le confió la tarea de analizar la importancia que tuvo para Pablo VI el Movimiento de los Focolares para mantener vivo el espíritu cristiano en los países del Este europeo, y cómo el Pontífice animó iniciativas concretas en ese sentido.
Otro tema de mucha importancia fue el diálogo ecuménico, que lo presentó la Dra. Joan Back. Basta con recordar la historia que une a Pablo VI, Chiara Lubich y al Patriarca Atenágoras. La jurista Adriana Cosseddu subrayó la dificultad que se encontró para poder plasmar dentro del Código de Derecho Canónico (de 1917) formas completamente nuevas como son las realidades de los Movimientos. Parecía que una obra con distintas vocaciones no era posible porque… ¡no estaba prevista en el Derecho! «El Papa quiso encargarse de esto él mismo, personalmente, hasta llegar a la aprobación», afirmó Chiara en una entrevista para Città Nuova en 1978.
Il prof. Alberto Lo Presti, direttore del El Prof. Alberto Lo Presti, director del Centro Igino Giordani, ofreció una perspectiva inédita de la concepción de la doctrina social de la Iglesia en Giordani –considerado como co-fundador del Movimiento de los Focolares- en relación al magisterio social de Pablo VI. El Prof. Piero Coda, rector del Instituto Universitario Sophia coronó todo con una reflexión teológica que, en el marco de la Encíclica Ecclesiam Suam, la cual fue el programa del pontificado de Pablo VI, y de la experiencia mística vivida por Chiara en los años ’49-’50, puso en evidencia la profunda sintonía y sinergia entre el ministerio petrino del Papa Montini y el carisma de la unidad de Chiara Lubich. «Para mí fue especialmente enriquecedor poder ver el Movimiento de los Focolares y a su fundadora, a través de los ojos de Pablo VI –escribe Fabio Ciardi, uno de los participantes en el Congreso-. Este grande, que tenía una amplia visión de la Iglesia y de la sociedad de su tiempo, tuvo también una mirada especial hacia esta obra de Dios, experimentando al mismo tiempo alegría y dudas, aprecio y perplejidad, entusiasmo y esperanzas… Colocándose en su perspectiva se pueden captar aspectos nuevos de este carisma y de cómo se abrió camino en la Iglesia». En el cierre del congreso, el Prof. Andrés Flecha quiso comparar la experiencia mística de Chiara a la de los místicos españoles del ‘500, Teresa de Ávila en especial, y recordando como ellos intuyeron la necesidad de donar su vida interior a toda la Iglesia, dijo: «Aquí hemos visto como, gracias al espíritu de Dios, al Espíritu Santo, esto se realizó en la vida de Chiara y de este Movimiento». Comunicado de prensa final Sìnteris de los discursos (italiano)
8 Nov 2014 | Sin categorizar

Foto: Jorge Mejia Peralta / Flickr
«Vivimos sobre un cementerio, exigimos justicia». Éste es uno de los slogan de la protesta que llevó a la calle a millares de estudiantes. En realidad, desde el 5 de noviembre, en México, comenzó una huelga que ha involucrado a todas las escuelas. Una sublevación estudiantil de tres días que le pide al gobierno un compromiso mayor en la búsqueda de los 43 coetáneos desaparecidos en el estado de Guerrero, el pasado 26 de septiembre.
El alcalde de Iguala (el municipio donde se produjo la desaparición), José Luis Abarca y su esposa María de los Ángeles Pineda fueron arrestados, acusados de ser los que ordenaron el rapto de los estudiantes desaparecidos. Mientras están siendo interrogados para obtener información sobre la verdad de la misteriosa desaparición, también el Movimiento de los Focolares en México pide que se aclaren los hechos.
«La violencia y la injusticia cometidas en contra de los 43 jóvenes desaparecidos y de los millares de desaparecidos en los últimos años en nuestro país, son hechos ante los cuales afirmamos nuestro fuerte rechazo e indignación, y exigimos que nunca más ocurran hechos similares. Éstos nos conmueven profundamente y nos interpelan como personas y como sociedad», expresan en un comunicado.
Además, invitan a un compromiso aún más decidido en la construcción de un país pacificado: «No se construye la paz a través de la violencia. Regenerarnos como sociedad más humana significa responder con la caridad y el perdón. No con gestos de indiferencia y tolerancia, sino con el compromiso de trabajar concretamente por el bien común». El llamado apunta, pues, a transformar antes que nada el corazón, también y sobre todo de quien gobierna: «No alcanza con el estado de derecho, es necesario transformar el corazón de quien integra las instituciones»
El llamado está dirigido «a todas las personas que profesan una fe, sin considerar cual sea esta fe y a todas las personas de buena voluntad, a fin de que todos unidos, podamos mantener vivo y renovado el compromiso de ser constructores de paz donde nos encontramos viviendo y trabajando»
Finalmente, proponen al pueblo mexicano el “Time Out por la paz”, para llamar la atención sobre la trágica situación que se vive en México y en todos los países donde se sufre violencia: «…Un minuto de silencio y de oración por la paz, cada día a las 12 horas, como un signo visible y concreto de fraternidad y solidaridad hacia cada persona que sufre»
El Movimiento de los Focolares esparcido en todo el mundo adhiere al “minuto por la paz”, apoyando al pueblo mexicano y auspiciando que el respeto hacia la vida, la búsqueda de la verdad y de la justicia, prevalezcan sobre todo tipo de abuso.
7 Nov 2014 | Sin categorizar
«La Eucaristía, misterio de comunión» es el tema del Convenio ecuménico de los obispos amigos del Movimiento Focolari. Se trata de un evento anual que reúne a obispos procedentes no sólo de diversos países sino de diferentes iglesias y comunidades eclesiales y que el Papa Francisco ha definido como »un resultado de lo que produce el amor por la palabra de Dios y la voluntad de conformar la existencia al Evangelio». »Estas actitudes suscitadas y acompañadas por la gracia del Espíritu Santo hacen brotar muchas iniciativas, florecer amistades duraderas, e intensos momentos de compartición y fraternidad», añadió recibiendo esta mañana en audiencia a cuarenta participantes en ese encuentro. El Santo Padre recalcó la importancia del valor, en este mundo atribulado, »de un testimonio claro de la unidad entre los cristianos y de una declaración explícita de la estima, el respeto y, más precisamente, de la fraternidad entre nosotros, como signo luminoso … de la fe en Cristo resucitado. De hecho, si queremos responder, como cristianos, de una manera significativa a los muchos problemas y los dramas de nuestro tiempo, es necesario hablar y actuar como hermanos, y de modo tal que todos los puedan reconocer fácilmente. Es también una manera – tal vez para nosotros la primera – de responder a la globalización de la indiferencia con una globalización de la solidaridad y de la fraternidad». Radio Vaticano
5 Nov 2014 | Sin categorizar

Andrés y Fiorella Turatti
«Como todos los jóvenes, si bien de una forma diferente, buscábamos la felicidad. Andrés era un tipo muy “popular”, sobre todo con las chicas, no creía en el amor para siempre y era ateo. Poco a poco me adapté a sus teorías liberales. Después de dos años de noviazgo, mediante los jóvenes de los Focolares encuentro a Dios, que es amor también para mí. Siento mía la propuesta de vivir el Evangelio, de ver a Jesús en cada persona. Lo intento: ¡es la revolución! Me transforma la vida». «Tiempo después Fiorella me pidió que la acompañara a los encuentros para familias. Quedé conquistado por su estilo de vida: querían vivir el “mandamiento nuevo” de Jesús, el amor recíproco. Me impresionó una pareja, su forma de quererse: aprovechando la ausencia de Fiorella fui a visitarlos, hablamos de la vida de familia, de la relación entre nosotros dos, de la fe, sentía que había experimentado algo superior al amor bello que había entre nosotros dos: también yo había encontrado a Dios». «En un congreso de “Familias Nuevas”, escuchamos la experiencia de algunas familias que, habiendo puesto a Dios en el primer lugar de sus vidas, partían con sus hijos para llevar el mensaje del Evangelio al mundo. Quedamos fascinados y completamente conquistados. Escribimos a Chiara Lubich para decirle que también nosotros estábamos dispuestos a dejarlo todo para ir donde Dios quisiera. Después de algunos años repentinamente se abre la posibilidad de partir. Por un momento siento miedo, en un instante me percato de todo lo que tengo que dejar, después mi mirada se dirige al Crucificado y pienso que en Él está la clave para afrontar cualquier situación. Chiara nos da una consigna: “No tienen que hacer nada especial, basta que tengan a Jesús en medio de ustedes”. Pero para que Él esté en medio nuestro, tenemos que intensificar cada día más nuestro amor recíproco, que nos lleva a vernos cada día nuevos, perdonándonos mutuamente, tratando de nunca ir a dormir sin haber hecho las paces». 
En Honduras
«Pasaron ocho años de aventuras de todo tipo en una cultura muy distinta de la nuestra, en Honduras. A la pequeña comunidad que encontramos se sumaron varios jóvenes. Precisamente porque nuestros hijos se dedicaron a ellos con gusto y sencillez, compartiendo con todo tipo de personas, sin problemas: jugando en las calles, haciendo amistad. Hicimos una gran experiencia de inculturación y aprendimos, a veces con esfuerzo, a entrar en la vida de las personas, en sus sufrimientos y alegrías, encontramos amigos estupendos, un pueblo generoso… del que recibimos muchísimo».
«Continuamente tocaban a la puerta niños pobres, que pedían comida. Un día me cansé, y al niño que tocaba le dije: “¡Hoy no!”. Nuestro hijo estaba cerca y me escuchó y me dijo: “¡Pero mamá, Jesús está en él!”. Hacíamos muchos viajes para visitar las comunidades lejanas, en el automóvil podíamos hablarnos de padres a hijos, decirnos todo lo que sentíamos para crecer en el amor entre nosotros. También el obispo, el Card. Maradiaga nos sostenía y animaba. Tenía una gran estima por Chiara y una relación profunda con nuestra familia. A menudo nos invitaba a trabajar con otros Movimientos y asociaciones donde tratábamos de llevar a todos el don específico del carisma de la unidad».
«La providencia siempre nos acompañó. Llegando nos pusieron a disposición por un año una casa y un automóvil. Una vez, de unos ex colegas míos italianos, nos llegó una suma para los boletos aéreos de un viaje que teníamos que hacer. Cada tanto escaseaban algunos productos alimenticios básicos como el azúcar, la leche, etc. Y muchas veces llegaba alguien con un paquetito de leche o azúcar, justo cuando lo necesitábamos. Después de un tiempo de buscar trabajo, fui contratado por una empresa italiana y me dieron un excelente trabajo. Además, un señor llegó incluso a regalarnos la casa y también los fondos para reestructurarla y ampliarla con un salón de 180 lugares para los encuentros de la comunidad. Experimentamos cuán verdaderas son las palabras del Evangelio». «Después de 8 años dejamos Centroamérica para que nuestros hijos pudieran proseguir sus estudios. Y realmente fue un corte, partiendo de Italia habíamos dejado nuestros ‘campos’, partiendo de Honduras tuvimos que desapegarnos sobre todo de la gente con la que habíamos establecido una relación extraordinaria de reciprocidad. Con Andrés sentimos que nuestro amor es para siempre, no sólo para esta vida sino para la eternidad».