Movimiento de los Focolares
Suecia, testimonio del Obispo Ake Bonnier

Suecia, testimonio del Obispo Ake Bonnier

Vescovo Åke«Poco tiempo después de mi elección como Obispo de la Diócesis de Skara (Suecia), en el año 2012, decidimos realizar un encuentro ecuménico en la sede episcopal con ocasión de la fiesta de Pentecostés, día en el que se celebraban además los mil años de la fundación de la diócesis. La idea, fue inspirada por el Papa Juan Pablo II y solicitada varias veces también por el obispo católico Monseñor Anders. El objetivo era reunir a los representantes de las diversas iglesias y movimientos cristianos, presentes en la diócesis, tomando como ejemplo lo que se había realizado en el pasado en la diócesis católica, justamente en Pentecostés. Cuando comuniqué la propuesta, me quedé gratamente sorprendido al ver que nadie de mi nuevo equipo, se expresaba negativamente. Al contrario, todos los dirigentes sentían que esta experiencia habría sido un complemento indispensable para nuestra celebración del milenario. «Las reacciones de los miembros de las distintas Iglesias mostraban, sin embargo, que el camino era todavía cuesta arriba. Muchos estaban ocupados, tal vez fuera de la ciudad y además la celebración coincidía con la Jornada Nacional Sueca. Un descubrimiento, para mí, fue que el día de Pentecostés tiene un papel importante en la tradición ortodoxa, es una especie de “All Souls Day”. Esto significaba que solamente un ortodoxo podría representar a toda la familia de su iglesia. Enviamos las invitaciones con gran anticipación y llamamos la atención sobre este evento repetidas veces. El esfuerzo realizado produjo resultados francamente buenos. El encuentro que tuvo lugar este año, reunió a más de 300 cristianos de distintas iglesias y distintos Movimientos entre los cuales estaba el Movimiento de los Focolares. El tema fue “Dejen que hablen en mil idiomas” (aludiendo al libro de los Hechos cap. 2 y a nuestro 1000º aniversario). Dos de las intervenciones principales fueron ejecutadas por teólogos suecos como Ylva Eggehorn y Magnus Malm. La mañana de Pentecostés, cuando llegué a la catedral antes del comienzo del programa, había ya mucha gente en la iglesia. Con gran alegría tuve así la oportunidad de saludar a muchos conocidos y también a personas nuevas, compañeros de fe. Después de una breve explicación sobre cómo transcurriría la jornada, nos subdividimos en grupos, mixtos, para discutir y reflexionar sobre la importancia de la oración. También lo hicimos a la tarde, reunidos, en cambio, de acuerdo a la ciudad de procedencia. La jornada concluyó con una celebración en la catedral de Skara. Muchos de los participantes quedaron impresionados por la oportunidad de encontrarse más allá de los límites confesionales y constataron que tenemos verdaderamente mucho  en común. Se puede tranquilamente decir que tenemos necesidad de comunicarnos más unos con otros. Las comunidades representadas fueron: la iglesia luterana sueca, la iglesia católica, la iglesia ortodoxa y algunas iglesias libres. Pero no era importante la iglesia a la cual pertenecía cada uno, lo importante era encontrarse, estar juntos y compartir nuestras experiencias sobre la oración y mucho más. Fue fundamental transcurrir esta jornada como hermanos y hermanas, y, prescindiendo de todo, tener a Jesús en medio nuestro. La jornada generó en mí un nuevo impulso para el futuro. Se puede decir que hemos dado un paso en el camino hacia la unidad y que podemos continuar caminando con el Señor ¡crucificado y resucitado! Reitero el lema de esta jornada para alcanzar la unidad de la Iglesia, unidad en la diversidad: “Dejen que hablen en  mil lenguas”».

Suecia, testimonio del Obispo Ake Bonnier

Honremos al Espíritu Santo

Spirito Santo«El Espíritu Santo es el tema que hoy quisiera volver a tratar, para que, conociendo cada vez más a este “Dios desconocido”, le amemos, le honremos y le obedezcamos. Es increíble lo que el Espíritu Santo realiza: miren a los apóstoles. La Iglesia había sido fundada por Jesús en la cruz, pero en realidad ellos estaban sin palabras, tímidos, asustados, encerrados en casa. Desciende el Espíritu Santo y helos ahí con un valor inmenso por las calles y plazas hablando con un fuego tal, que parecían ebrios. Afrontan intrépidos todas las persecuciones y se lanzan por el mundo. Éste es un ejemplo, si bien de extraordinaria magnitud, de lo que realiza este Espíritu divino. Por no hablar de todo lo que ha sucedido bajo su impulso durante 20 siglos de vida de la Iglesia: milagros de luz, de gracia, de transformación, de renovación. Pensemos en los Concilios, pensemos también en los distintos Movimientos espirituales que siempre suscitó en el momento oportuno. Y fijándonos concretamente en el nuestro, guardando las debidas proporciones, sucedió algo similar, cuando este Espíritu divino nos revistió con el don de su carisma. ¿Qué horizonte tenía nuestra vida, antes de que eso sucediera, sino el de personas que no veían más allá de su propio barrio, con pensamientos y afectos limitados casi exclusivamente al ambiente de la propia familia, preocupados únicamente por alcanzar la meta de una profesión, o poseer un automóvil, una casa… Y, ¿qué ocurrió dentro de nosotros cuando el Espíritu Santo se manifestó con este Ideal espléndido? ¿Acaso no nos ha impulsado a salir del círculo de nosotros mismos para pensar en el prójimo, en los demás, dándonos la esperanza y, a menudo, la evidencia de que con su ayuda muchos problemas que angustian al mundo se pueden resolver? ¿No nos ha infundido quizás el valor de hablar a las multitudes, como jamás hubiésemos podido suponer? ¿No nos dio también a nosotros la fuerza de dejar espiritualmente, y con frecuencia concretamente, no digo nuestro barrio, sino nuestra patria, nuestro continente, para llevar el fuego de su amor a las regiones más distantes de la tierra? ¿Y no nos dio acaso la fuerza para afrontar, día tras día, incomodidades, dificultades y contrariedades, a menudo con el corazón lleno de alegría? Es porque Él nos impulsó a actuar así por lo que hemos comprobado frecuentemente la extraordinaria providencia del Padre, por lo que hemos podido recoger el fruto de nuestras fatigas y ver formarse una inmensa familia que cubre el mundo. Si poco o mucho se ha renovado alrededor de nosotros, ¿acaso no es por obra del Espíritu Santo que sabe renovar la faz de la tierra? Sí, ha sido Él. Es misión suya mover e impulsar todas las cosas, hacer trabajar la gracia, la vida divina que Jesús nos procuró. Es característica suya infundir fuerza y ánimo.  Y si es así, si le debemos tanto, tenemos que dejar más espacio al Espíritu Santo en nuestra vida espiritual. Hemos visto que Él está presente en nuestra alma. Nosotros somos sus templos somos templos del Espíritu Santo. Hemos visto, por lo tanto, que cada uno de nosotros debe escuchar su voz que habla en nuestro interior. Él está presente también en el alma de cada hermano nuestro. También él es templo del Espíritu Santo, o está destinado a serlo.  Si es así, ¿no les parece éste un nuevo motivo para amar aún más y mejor a cada prójimo?  Si ante un tabernáculo con Jesús Eucaristía se tiene el debido respeto, delante de todos nuestros hermanos, tabernáculos del Espíritu Santo, no podemos dejar de comportarnos en consecuencia. Que éste sea, por lo tanto, el pensamiento que ilumina nuestro próximo camino: “Honremos al Espíritu Santo amando, respetando y sirviendo a cada prójimo nuestro”. Chiara Lubich Versión publicada en La vida un viaje, Ciudad Nueva, Madrid 1994, páginas 127-129. Centro Chiara Lubich

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Sobrevivientes del tifón Yolanda

20140903-01Minx y Alfred, viven en Calibo, isla filipina de la Provincia de Visayas Occidental, que fue especialmente devastada por el tifón Yolanda (Haiyan), el 8 de noviembre de 2013. Desde que conocieronel Movimiento de los Focolares, hace ya 29 años, su vida cambió: “Nos pusimos a servir a Dios en cada prójimo”, dicen. «El día antes de la llegada del tifón – cuentan-, estábamos advertidos por la TV y la radio pero escuchamos la noticia como si fuese uno de los muchos tifones ya sufridos en el pasado. Nuestros 4 hijos estaban en casa por las vacaciones del fin del semestre de la escuela. Por lo tanto estábamos todos juntos cuando los fuertes vientos y las lluvias comenzaron. Era la primera vez que experimentábamos una tormenta tan fuerte: las ventanas se sacudían, el techo comenzó a despegarse trozo por trozo y el gran árbol de mango se arrancó salió de raíz, por fortuna no cayó encima de la casa. El agua de la lluvia comenzó a entrar por todos lados hasta inundar toda la casa. Cuando el segundo piso comenzó a temblar, pensamos que todo se habría destruido» 20140903-05«En medio del desastre – recuerda Minx- en mi corazón decía: “Eres Tú, Señor, esta tragedia es un rostro de tu abandono y quiero amarte. Te ruego, sálvanos a todos….” Esa noche, en medio de las tinieblas a causa del apagón, en la cama, pensaba en lo que seguramente le habría sucedido a todos los que vivían en casas de madera. Mientras me caían las lágrimas, rezaba por ellos. De mañana temprano, después de haber visto que nosotros estábamos todos bien, fui a buscar a nuestros vecinos. Encontré sólo destrucción y rostros asustados. Traté de dejar de lado mi dolor para acoger a cada persona que veía sufriendo. Una niña, amiga de la familia, llorando me dijo: “Tía Minx, no tenemos más la casa…¿paano na kami?” Sus palabras inocentes me destrozaron el corazón. La abracé y le dije: “No perdamos nuestro amor y la fe en Jesús, recemos y sigamos amándolo en los demás…. Jesús nos ayudará”. Nuestra oración fue escuchada, porque al día siguiente comenzaron a llegar ayudas, primero de parientes y amigos y luego de muchas partes de todo el mundo, a través de los Focolares. Llegó también un generador para continuar una pequeña actividad comercial de nuestra familia, dado que la electricidad faltó durante varios meses. Trataba de estar siempre dispuesta en cualquier momento para brindar ayuda. Uno de mis hijos me decía: “Mamá, ¿prefieres ayudar a los demás cuando no tenemos nada para reparar nuestra casa?”, porque el agua seguía entrando cuando llovía. Le traté de dar seguridad: “Jesús recordará nuestra bondad”. Después de algunos meses nos quedamos sorprendidos y felices porque nuestra casa fue incluida en el proyecto de reparación y reconstrucción de las víctimas del tifón Haiyan. Ahora ya está reparada y aunque otros tifones siguen llegando, nos sentimos más protegidos y seguros. Estamos muy agradecidos a Dios y al Focolar, que sostuvo el proyecto». 20140903-03El proyecto de reconstrucción para las víctimas del tifón. El Movimiento de los Focolares en las Filipinas, con la contribución de Acción de Familias Nuevas (AFN) y la Asociación Mundo Unido (AMU), está llevando adelante un proyecto de reconstrucción de casas para 60 familias. En Taclobán, seis casas ya fueron terminadas y se están preparando los documentos y los permisos para comenzar la construcción de otras cinco. Además, ya se dio una importante contribución a siete familias que ya habían comenzado los trabajos de reparación. En Baybay, se está completando la adquisición de un nuevo terreno en donde se podrán construir casas. En Panay Island, además de las cinco casas ya terminadas, hay otras siete en etapa de construcción. Por otra parte, se están haciendo los trámites para adquirir un terreno en el que serán construidas unas veinte casitas, tipo apartamento, uno al lado de la otra, para familias que no tienen terreno propio. Las casas están siendo construidas con materiales sólidos: techo con vigas de cemento, cimientos y paredes de mampostería, de uno o dos pisos (según las necesidades) de aproximadamente 50 metros cuadrados cada una.  

Suecia, testimonio del Obispo Ake Bonnier

Sport y religiones juntos por la paz en el mundo

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En audiencia con el Papa Francisco

«¡Asist de Maradona…. y gol de Baggio!» No, no era sólo nostalgia. Ayer de noche en el Estadio Olímpico de Roma, el Partido Interreligioso por la Paz deseado por el Papa Francisco regaló no sólo rayos de magia futbolística, sino que fue también una ocasión sin precedentes para enviar un mensaje que tuvo la capacidad de unir a decenas de países vinculados por internet. «La gente, especialmente los jóvenes, los miran con admiración por su capacidad atlética» – les dijo Francisco a los atletas cuando los recibió en audiencia antes del evento: «también con sus actitudes cotidianas, cargadas de fe y de espiritualidad, de humanidad y de altruismo, ustedes pueden dar un testimonio en favor de los ideales de convivencia pacífica, civil y social, para la edificación de una civilización fundada en el amor, en la solidaridad y en la paz» Un mensaje de enorme actualidad, en un momento de gravísimas tensiones en muchas áreas del mundo, que expresó muy bien a las numerosas organizaciones que adhirieron y sostuvieron la iniciativa, entre ellas los Focolares, que en las palabras de María Voce, actual presidente, la había definido como: «Una preciosa contribución a la formación de una mentalidad nueva, abierta a la acogida  y al diálogo. Su realización – continuaba- será un signo de esperanza y colocará en el corazón de muchas personas, nuevas semillas de paz». El match promovía los esfuerzos de dos asociaciones comprometidas en el apoyo  directo a las franjas más débiles de la sociedad, en Europa, en Sudamérica y en el resto del mundo, que dieron el nombre a los equipos contendientes  y facilitaron los fondos para su realización. Por un lado la Scholas Occurrentes, ente educativo promovido por el mismo pontífice que tiene su sede en la  Pontificia de las Ciencias en el Vaticano y por otro lado la Fundación P.U.P.I. Onlus, creada por Paula y Javier Zanetti, ex legendario capitán del Inter, campeón de Europa en el 2010. También apoyó el evento la  Nacional argentina, que desde hace diez años promueve y sostiene programas de adopción a distancia y asistencia para socorrer  distintas situaciones de necesidad a través del proyecto “Una alternativa de Vida”, dirigido a niños de 3 a 13 años que viven en contextos socioeconómicos carenciados. 20140902-02Después de un momento musical conducido por la actriz y cantante argentina Tini Stoessel, popular por su rol Disney de Violetta, el partido comenzó contando con 52 atletas, algunos de los cuales son verdaderos astros del fútbol. Muy voluntarioso el mítico Diego Armando Maradona, quien fue capaz de permanecer en la cancha los 90 minutos, a sus 53 años de edad; siempre emocionante el toque de Roberto Baggio que no pisaba la cancha desde Mayo de 2004, pero aceptó ponerse los tacos de fútbol para la ocasión. También se vio a Shevchenko, Trezeguet y Del Piero, inolvidables campeones del Milán y del Juventus, además de muchos otros jugadores que están actualmente en actividad, procedentes de cada ángulo del planeta. Fue amplia también la cobertura mediática: fueron 12 las TV extranjeras presentes, además de la RAI. Para la crónica, el partido lo ganó el equipo de P.U.P.I. con el resultado 6-3: pero el vencedor fue el mensaje de paz que desde el Olímpico partió hacia el mundo: un partido difícil, apenas comenzado, pero que es posible vencer.

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María Voce abre la Asamblea de los Focolares

001-a «Declaro oficialmente abierta la Asamblea». Con estas palabras María Voce, Presidente del Movimiento de los Focolares, dio inicio, la mañana del 1º de septiembre, al trabajo de la tan esperada cita, en la que sus participantes han sido convocados para expresarse sobre temas fundamentales para  la vida del Movimiento y elegir a la Presidente, al Co-presidente y a los consejeros generales de los próximos seis años. La palabra de vida del mes retoma una frase de Pablo a los Romanos: «Acójanse los unos a los otros como Cristo los ha acogido, para la gloria de Dios» (Rm. 15,7) y María Voce invitó a todos los presentes a disponerse en esta actitud. Un compromiso que no se puede dar por descontado porque aquí hay gente que literalmente proviene de todos los rincones del planeta, trayendo consigo las tragedias de los pueblos en guerra, afectados por calamidades naturales, probados económicamente. Se leyeron algunos mensajes, entre ellos, el del evangélico Gerhard Pross, de la YMCA de Esslingen, quien entre otras cosas escribe: «Les hago llegar un cálido saludo con ocasión de su Asamblea General. Estoy muy consciente de la importancia de este momento para ustedes, para cada uno individualmente y para todos juntos como Movimiento de los Focolares. Deseo acompañarlos en estos días con una oración especial, pidiendo la presencia del Espíritu Santo, para que sea Él quien los conduzca y los guíe». 14907889438_d5d37fd04d_z«Ánimo y apoyo» llegan del fon de Fonjumetaw (Camerún) «también a nombre de los “Fon-Amigos” del Movimiento de los Focolares». En su mensaje pide que acepte sus augurios «para la realización de esta importante reunión espiritual que tiene como fin llevar adelante la herencia de Chiara del amor recíproco hacia la fraternidad universal». El Dr.Walter Baier, Secretario general de la red de intelectuales de la Izquierda Europea “Transform!europe”, escribe entre otras cosas: «Nos une el objetivo de una humanidad justa, solidaria y fraterna, en donde las diferencias no sean vividas como división, sino como enriquecimiento. […] Les auguro la sabiduría: que puedan traducir su realidad específica en el hoy y para esto les aseguro mi cercanía». A través de un vídeo, se invitó a los participantes a poner su atención en la “herencia” de su fundadora, Chiara Lubich, quien, a cuantos en distintas ocasiones le preguntaron sobre el futuro del Movimiento después de su muerte, había respondido confiándoles su absoluta confianza en la presencia de Jesús en medio de quienes se aman recíprocamente en Su nombre (Mt 18,20), pues  El seguiría guiando y llevando adelante el Movimiento. Con esta premisa iniciaron las primeras “operaciones”, a partir de la aprobación del reglamento de la Asamblea. Del 2 al 4 de septiembre, los asistentes participarán de un  retiro espiritual.

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Evangelio vivido: vencer la desconfianza

20140831-a«Trabajo como guarda de seguridad en una iglesia de Montevideo, y hace algún tiempo, al abrir la puerta, todas las mañanas me encontraba un chico mal vestido, que entraba en la iglesia con su mate, la bebida típica de estas tierras. Sospecha y desconfianza fueron mi primera reacción, debido a su aspecto. Me decía: “¡Mientras no se meta a robar!”. Pero después de un tiempo,  recordé de la Palabra de Vida… Empecé a saludarlo y a hablar con él. Me contó que no tenía casa. Un día viéndolo limpio y arreglado con ropa nueva, le pregunté si había encontrado un lugar dónde vivir. “No –me respondió- me baño en la plaza con el jabón que me dan en el Ministerio de Desarrollo Social.  No me gusta sentirme sucio”. Después me cuenta que es católico y que va a la Iglesia para ‘hablar con Dios’. Había hecho la primera comunión. Entonces le propuse que participara de la Misa y que hablara con el sacerdote. A partir de ese momento comenzó a participar diariamente. Como me había engordado, tenía mucha ropa que me quedaba ajustada. “Quizás a él le podría quedar bien” – pensé. Entonces llené una bolsa y se la llevé. “¡Tanto! ¡No! –exclamó viéndola- Tengo necesidad de poco porque vivo en la calle”. Seguidamente también otras personas de la comunidad empezaron a ayudarlo convencidos de que en el hermano está “otro Cristo”. De este modo el chico, que se había convertido en nuestro amigo, logró encontrar un buen trabajo (es un gran trabajador) y alquilar una habitación». J. B. (Montevideo – Uruguay) «Hace algunos días cuando fui a hacer las compras, vi a una señora que revisaba en la basura seleccionando las cosas que encontraba. Me detuve y la miré. Ella respondió a mi mirada, diciéndome: “Los ricos tiran todas las cosas… pero éstas todavía sirven”. Y me hizo ver una olla comentando: “Es de buen material”. “¡Tienes razón! –le respondí maravillada por lo que había encontrado- Es una olla buena, se ve usada, pero es de ésas que son eternas”. Seguimos hablando: “…esto sirve para hacer budín y esto para colar…” y así seguimos conversando. Me hizo ver una estampita de la Virgen que había encontrado en la basura, junto a una  pequeña imagen de la Virgen del Valle, una de esas muy antiguas Vírgenes de plomo. “Sabes ¿qué significa para mí? –le dije-. Que la Virgen está siempre contigo. Me respondió: “¡Sí! Dios y la Virgen están siempre conmigo y me acompañan siempre”. Viendo entre los objetos encontrados las plantas que me gustan, quiso compartirlas y me invitó a tomar un ramito, después también otro… Regresando a casa las puse en agua para que echaran raíces para poder trasplantarlas. En mi corazón recé: “Gracias Jesús por haberte encontrado por la calle. Gracias por venir a visitarme. No te canses de buscarme hasta que no Te busque con decisión en las periferias”». T.S. (Córdoba – Argentina)