12 Sep 2014 | Sin categorizar
“Acepto” es la palabra que la Asamblea esperaba de María Voce, recién confirmada por los participantes como Presidente del Movimiento de los Focolares para los próximos seis años. Inmediatamente llegó la confirmación de la Santa Sede –como lo prevén los Estatutos de los Focolares: “Al inicio de este segundo mandato, auguramos a la Dra. María Voce una especial asistencia del Espíritu Santo y confiamos su servicio a la materna intercesión de María Santísima, de quien hoy se celebra la fiesta de su Santo Nombre”, escribe el Card. Rylko, presidente del Consejo Pontificio para los Laicos. Al anunciar su aceptación, María Voce puso en evidencia la feliz coincidencia con esta fiesta: “María tenía que poner su sello en este momento. Estoy segura que seguirá haciéndolo”. Y agregó: “Toda la Obra en el mundo está creciendo en la oración y en el amor y éste es ya un fruto del trabajo que estamos haciendo juntos, gracias a todos”.
12 Sep 2014 | Sin categorizar
Capodrise (Italia) – Angelo Crescente y Emilio Donnarumma son respectivamente el alcalde y el secretario comunal de una ciudad del Sur, un contexto territorial que no es fácil y que en el imaginario colectivo nacional e internacional está asociado a realidades como la corrupción y la camorra. Emilio – quien tiene una experiencia de varias décadas en la administración pública es un convencido promotor de los valores de la fraternidad y de la participación política- desde el 2011 está al lado de Angelo, quien fue elegido como alcalde este año. Comparten con otros amigos de los Focolares los valores de la fraternidad también en campo político y quieren trabajar por su gente, garantizando la posibilidad de respetar la legalidad en la interpretación de las leyes. Entre las tareas más urgentes que les esperan, está la revisión de los balances comunales que resultan con un fuerte déficit. Rechazando hacer un «maquillaje económico», y también la tentación de culpar a las administraciones precedentes por incumplimiento, deciden construir el futuro de su ciudad junto a todas las fuerzas políticas y a los ciudadanos. «Los esfuerzos se vieron premiados con un buen resultado para el Municipio y óptimas relaciones con la oposición», cuenta Angelo. Después apareció el caso de un grupo de familias a las que les habían quitado sus casas porque habían sido construidas al margen de la normativa. Esta vez es Emilio quien cuenta: «A pesar de que se trataba de un abuso, no podíamos dejar de acoger la solicitud de ayuda de estas personas que se iban a quedar en la calle. Buscamos una vía legal para que les pudieran restituir las casas. La solución la dio la administración regional que, precisamente en ese período había publicado una ley que permitía restituir la posesión (aunque no la propiedad) de las mismas casas». No es nada extraordinario, para quien trabaja en la administración local, se podría concluir; pero la verdad es que hay formas y formas de hacer las cosas. Emilio y Angelo eligieron el “método” de la fraternidad: «Tratamos de vivirla en primera instancia entre nosotros –concluye Emilio-, es un esfuerzo cotidiano que exige compromiso pero que si se vive con constancia se llega lejos, también a las periferias de nuestras ciudades y más allá».
Salto (Estado de San Paolo – Brasil) – Milta Alves Ribeiro Maron es la asesora de educación de su ciudad y todavía recuerda la vigilia del IX Congreso sobre Educación organizado el año pasado por su Municipio. Afuera, desde las ventanas de su oficina soplaban vientos de guerra, o mejor dicho de protesta por parte de profesores, estudiantes y funcionarios de la escuela, todos contra la campaña anti-derroche y privilegios que la administración pública estaba promoviendo. «El congreso preveía tres días de conferencias, talleres y mini-cursos y nos preguntábamos si lograríamos realizarlo, ante la amenaza de manifestaciones y protestas. Algunos de los colegas me aconsejaban incluso que lo anulara para no poner en peligro al alcalde y a mí misma». Continúa Milta: «La presencia de María Luisa, mi colaboradora quien comparte conmigo la visión de juna política centrada en la fraternidad, me dio la fuerza para actuar respetando a todos: a las personas de la administración pública que habían organizado el congreso, pero también el derecho de los manifestantes de protestar y sostener sus ideas». Milta confiesa que es esos días se reforzó su relación con Dios y con esos colaboradores que compartían sus valores políticos, al buscar juntos el hilo del discurso inaugural que tenía que hacer en el congreso. «Quería que estuviese entonado con el valor de la fraternidad universal y del bien común». La mañana del Congreso Milta llegó a pie, casi “escoltada” por muchos que deseaban demostrarle su apoyo. A pesar de la presencia de los manifestantes no hubo ningún tipo de violencia. El discurso fue acogido con algunos silbidos, pero terminó con los aplausos por parte de todos. «Fue un discurso –explica Milta- que marcó un cambio. Pude hablar con todos los profesores, escuchar sus motivaciones y esto hizo que surgiera una relación de confianza entre nosotros. Al final del congreso todos nos sentíamos vencedores, o mejor dicho: había vencido la fraternidad». Fuente: www.umanitanuova.org
11 Sep 2014 | Sin categorizar
El Padre Justin Nary, de 42 años, de la República Centroafricana, habla lentamente en el Net-working, la reciente cita para sacerdotes y seminaristas que tuvo lugar en Loppiano. Habla de su país, que ha estado en el centro de la crónica desde hace poco más de un año después de la sangrienta guerra civil entre musulmanes, cristianos y animistas. Un conflicto casi olvidado, que ya no tiene audience, pero que sigue teniendo todavía hoy pesadas consecuencias cotidianas en la población. «Desde hace tres años era párroco en una gran ciudad que, como todo el país, vivía con la psicosis del eminente conflicto étnico-religioso. Todo empezó cuando me di cuenta con dolor, de que entre nosotros sacerdotes, pastores e imán ni siquiera nos conocíamos. Debía hacer algo porque estaba en juego la vida de nuestra gente». Por eso el Padre Justin involucró a los otros líderes religiosos en citas periódicas para compartir y para buscar juntos la forma de orientar a los fieles hacia un estilo de vida pacífico. El golpe de estado provocado por una minoría musulmana hizo que rápidamente se precipitara la situación y que empezaran las masacres contra la población no musulmana. Pero no terminó allí: una facción rebelde compuesta por cristianos, paganos y militares de tradición local dio un vuelco a la situación, tomaron el poder y desplegaron una feroz venganza contra los musulmanes. Quien podía dejaba la ciudad, pero alrededor de 2.000 musulmanes corrieron a pedir refugio a la parroquia y el Padre Justin les abrió las puertas. No pasó mucho tiempo y la cosa se supo. Los rebeldes llegaron para matar a todos, a menos que el Padre Justin reaccionara ante su ultimátum.
El sacerdote sigue contando: «Había hecho lo posible para buscar la ayuda de los militares o de las autoridades, pero había sido en vano. Fue mientras celebraba la misa que entendí que Dios me pedía que le donara la cosa más grande que tenía, la vida. Entonces decidí que me iba a quedar con mi gente, musulmana y no musulmana, hasta el final, consciente de que me estaba arriesgando a ser masacrado junto a ellos. Ante mi determinación, también mis hermanos de comunidad, que habían venido para rescatarme, decidieron hacer lo mismo». Faltaban poquísimas horas para que se venciera el ultimátum, cuando, de repente, sonó el teléfono celular del Padre Justin. Era el jefe del ejército de la Unión Africana que le aseguraba su ayuda enviando al ejército, que llegó precisamente 17 minutos antes que los rebeldes, salvando la vida de todos. «Después de un fallido intento de ataque, la mayor parte de los refugiados logró emigrar a Camerún –concluye el Padre Justin-, mientras que todavía 800 de ellos están en la parroquia. Lo que me da la fuerza en los momentos más difíciles es preguntarme qué harían mis amigos de los Focolares y Chiara Lubich en mi lugar. Me acuerdo de sus encuentros con los amigos musulmanes, cómo ella los amaba y enseguida todo se vuelve claro: habría dado la vida por ellos».
10 Sep 2014 | Sin categorizar
Ha sido un verano caliente en lo que respecta a las iniciativas en el ámbito de la Economía de Comunión y la Economía Civil. La última, cronológicamente hablando, es la que acaba del concluir en Arny, en Francia. Se trata de una Escuela de Verano de Economía de Comunión (EdC) de carácter internacional que se desarrolló del 26 al 31 de agosto pasado. De hecho participaron 40 jóvenes provenientes de Europa, Asia y África. Las lecciones, presentadas por cuatro “veteranos” de la EdC –los profesores Luigino Bruni, Benedetto Gui, Vittorio Pelligra y Anouk Grevin – versaban sobre temáticas vinculadas a la acción social, ocupacional, el desarrollo, la pobreza, la gratuidad, la reciprocidad, la felicidad a la luz del nuevo paradigma que emerge de la Economía de Comunión. Esperanza y Comunión en Economía, son las palabras claves en este taller, explica una de las participantes: «El desafío para nosotros no está en un campo de batalla, sino detrás de las cátedras universitarias y los escritorios de algunas multinacionales, o como líderes de una empresa; es allí que estamos llamados a construir un mundo más justo». La próxima cita EdC será el Taller que tendrá lugar en el Centro empresarial Lionello Bonfanti (Loppiano – Italia) del 1 al 3 de octubre próximos.
“Re-generar Instituciones, Bienes Comunes, Trabajo” fue en cambio el título de la V Escuela de Verano de Economía Civil (SEC) que tuvo lugar en Taranto (Italia) en búsqueda de una economía y un trabajo a la medida del hombre y del ambiente; de un estilo empresarial que tenga en cuenta los principios de la economía civil que prefiguran un homo oeconomicus – como explica el economista Stefano Zamagni – que también se nutre de relaciones, motivaciones, confianza y que tiende al bien común más que a la búsqueda de satisfacciones individuales. Son conceptos hacia los cuales está creciendo la atención en todo el mundo, y que resuenan en las palabras pronunciadas en varias ocasiones también por el papa Francisco, sobre la tiranía del dinero como dato de esta crisis financiera, caracterizada por el rechazo de la ética y de la solidaridad, de la negación de la primacía del hombre.
Como conclusión de la experiencia, los jóvenes participantes se declararon más que convencidos de que hacer una empresa a través de los principios de la Economía Civil es un camino audaz que puede contribuir a aliviar también la difícil situación económica del Sur del país. La próxima cita para los apasionados de la Economía Civil será en Siracusa (Italia) del 11 al 14 de septiembre, con un taller sobre “La empresa civil: naturaleza, motivaciones y perspectivas para el desarrollo de un nuevo welfare state”.
9 Sep 2014 | Sin categorizar
Danielle viene desde Brasil, del gran Estado de S. Pablo. Para llegar a Italia, su comunidad se organizó de mil maneras para recaudar el dinero para el pasaje aéreo. Está representando a muchos jóvenes de Brasil que no pudieron viajar, pero, que, como ella, están comprometidos en servir a la Iglesia local, en su caso, la parroquia, con la espiritualidad de la unidad. Natalia en cambio llega desde Portugal. Conoció la espiritualidad gracias a su párroco que la acompaña, junto con otros cinco jóvenes. Están aquí porque ya desde hace algunos años comenzaron una experiencia de comunión entre ellos gracias a la cual crecieron como grupo y ahora esta comunión se extiende hacia otras tres parroquias, reuniendo a decenas de otros jóvenes. También hay un grupo de siete jóvenes eslovacos que están aquí con el párroco: el grupo es de 50 pero tuvieron que decidir quién de ellos viajaría porque no había fondos para todos. Y los eslovenos son 14. Entre ellos, Lucka, un jovencísimo pianista con un futuro prometedor que en determinado momento de su vida comprendió que la música no era la cosa más importante. Puso a Dios en el primer lugar de su vida y desde ese momento todo cambió para él, las relaciones con los colegas, con la familia, y sobre todo consigo mismo: es mucho más feliz.
Italia está representada de Norte a Sur. Muy vivaces los de Gaeta, que, comenzaron su grupo hace unos diez años, y extendieron su red a otras ciudades vecinas. No pueden faltar los de Vallo Torinese, que siguen el camino de la Sierva de Dios, María Orsola Bussone, joven del Movimiento de los Focolares comprometida en la parroquia. No todos ellos tienen un empeño sólo a nivel parroquial, una gran parte está comprometida a nivel diocesano, tejiendo una red de relaciones dentro de la diócesis dándole vida desde dentro. Estuvieron una semana juntos, en el mes de agosto pasado, organizada por el Movimiento parroquial y por el Movimiento diocesano de los Focolares, en el Centro Mariápolis de Benevento, con un programa variado, con momentos de reflexión, de oración, de esparcimiento, juegos, paseos y también momentos de compromiso social en las actividades de Caritas de la ciudad de Benevento. La TV regional realizó un programa, que seguidamente impulsó a varios ciudadanos a venir al Centro para conocer más. En la conclusión, una pregunta práctica: “¿cómo hacer para que la experiencia vivida en Benevento llegue a la cotidianidad y a la planificación de las actividades de las parroquias y diócesis?” Muchas fueron las propuestas: conexiones telemáticas periódicas, más momentos de convivencia, llevar lo vivido a las “periferias existenciales”, ayudar al propio territorio con iniciativas ambientales, el compromiso por la paz y mucho más. La responsabilidad está confiada a la creatividad de todos, quienes, junto a la comunidad parroquial o diocesana donde están injertados, se consideran compañeros de “viaje” para construir una Iglesia más viva y una humanidad más fraternal.
9 Sep 2014 | Sin categorizar
«Al final nos había sucedido también a nosotros. En esta Italia en crisis, en la que la prensa registra un aumento de robos en la calle, en los automóviles o en las casas, también nuestro caso se sumaba al de miles de personas que encuentran sus casas y automóviles saqueados. Regresando de una bella jornada en un parque acuático con nuestras niñas, nos dimos cuenta de que en el estacionamiento alguien se había metido en nuestro automóvil. Una rápida inspección y ya teníamos la lista de los daños: cerradura forzada, robo de las llaves de la casa y de todos los documentos. Además, los ladrones –que evidentemente eran profesionales- para hacer que nos diéramos cuenta del robo lo más tarde posible, habían roto la puerta de la izquierda y habían dejado en la gaveta el GPS del tablero de instrumentos, después de moverlo para llevarse los documentos que estaban abajo. Enseguida tomamos todas las medidas del caso. En primer lugar hicimos la denuncia a la policía. Luego, avisamos a los vecinos para que estuvieran pendientes si notaban movimientos extraños alrededor de nuestra casa. Al día siguiente cambiamos todas las cerraduras, una operación que nos resultó bastante costosa, pero que pudimos afrontar gracias a una ayuda inesperada que habíamos recibido justo el día antes, a través de un retroactivo de la escuela donde trabajaba mi esposa Sonia. La cifra para cambiar las cerraduras fue prácticamente la misma que nos habían acreditado a la cuenta. Naturalmente las niñas vivieron con nosotros todo este trastorno familiar y por eso quisimos hablarlo juntos. Recordando la frase del Padre Nuestro: “Perdona nuestras deudas, como nosotros perdonamos a nuestros deudores”, el diálogo se centró naturalmente en el tema del perdón. Nos dijimos que esta era la posibilidad de perdonar no sólo con las palabras, sino con el corazón y sin conservar rencor. También la Palabra de Vida del mes nos ayudó. Todos recitamos juntos una oración por “nuestros” ladrones, dejando a nuestras hijas la libertad de adherir o no. Las niñas enseguida aceptaron. Pedimos que estas personas se convirtieran. Fue un momento de unidad familiar muy fuerte e intenso, que prosiguió con una linda conversación sobre la justicia y el sentido del perdón. Para nosotros como padres fue la posibilidad de ser testigos creíbles. Algunos días después, a mediodía, mientras con las niñas rezábamos por la paz, una de ellas preguntó “¡Todavía podemos seguir rezando por los ladrones?»». Fuente Città Nuova online