Movimiento de los Focolares
Italia: “El visitante” suscita diálogo

Italia: “El visitante” suscita diálogo

“Ha sido una velada especial y rica de significado”; “Me sentí envuelta en un clima de familia, también por la sencillez de la cena compartida que me hizo sentir en casa”; “Fue un espectáculo muy bello, que responde a las exigencias de los tiempos de hoy”; “Sólo lamento no haber invitado a más personas”; “Nosotros grabamos cortos y algo entendemos de declamación. La dirección fue fenomenal: recitar este texto con un ritmo tan veloz, ayudó a hacerlo vivo. El conjunto no resultó para nada pesado, ¡sin embargo los temas eran muy densos!”. Son sólo algunas de las muchas expresiones de los actores y de algunos de los presentes en la velada, en el teatro de Prato, el 14 de diciembre de 2013.

«La obra que elegimos es muy especial –explican los actores y el director-: “El visitante”, del francés Eric-Emmanuel Schmitt, tiene un libreto ligero, que con ironía y originalidad cuestiona al espectador con preguntas fundamentales para el ser humano. Por lo tanto es muy apropiada para generar el diálogo ».

El espectáculo, planificado como un  «teatro forum», fue organizado por el grupo de Prato de diálogo entre personas de convicciones distintas, vinculado al Movimiento de los Focolares, junto a la compañía sienés “La Sveglia” Osfl, una compañía nacida hace 35 años, que lo llevó a escena.

«El punto crucial del espectáculo, ambientado en Viena en 1938 –subrayan- es un diálogo entre Sigmund Freud y un misterioso visitante que se intuye que es Dios. Es un diálogo  nunca  banal con el que cualquiera se puede identificar ».  De hecho, fue profunda la atención de los cien espectadores que permanecieron inmóviles,siguiendo durante dos horas el diálogo y la apasionante interpretación..

Al final de la presentación, se abrió el “forum” que se desarrolló espontáneamente en un clima familiar, a partir de las reflexiones suscitadas por la obra. Participaron personas comprometidas en el diálogo, pero también otras, para quienes era nueva esta experiencia de encuentro.

Los mismos protagonistas de la comedia explicaron qué significó para ellos la obra teatral, la génesis de la producción y su alegría de representarla en ese contexto.

La iniciativa fue construida por todos: ¡realmente un grupo de diálogo a todo terreno! Hubo quien se ocupó de las invitaciones y de la organización; quien se encargó de la publicidad; quien buscó un pensamiento de Chiara Lubich que se ofreció a los presentes durante la cena compartida que cerró la velada; quien puso a disposición el camión para el transporte de la escenografía; un chef, del grupo de diálogo, preparó una “pasta alla sorrentina” para el almuerzo de la Compañía; y otro proveyó a la grabación del video; otros se encargaron de los contactos con el teatro y con la SIAE (para los trámites de derechos de autor), además de los que colaboraron con la propia cultura y sensibilidad al éxito del debate final.

Fue unánime el consenso con la iniciativa: “No sólo una tarde de teatro sino una oportunidad de encuentro y de escucha, ante todo con uno mismo, para después abrirse a un diálogo auténtico”.

Dado que la compañía se puso a disposición para otras representaciones, uno de los presentes, que trabaja con detenidos le propuso al director hacer una presentación en la cárcel y otro sugirió a la compañía “La Sveglia” que lleve a escena otros textos igualmente comprometedores.

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El Ideal: Jesús abandonado

«Un día, el padre espiritual preguntó a Chiara: “¿Cuál fue el momento en el que el Señor sufrió más?”.

“En el Huerto de los Olivos, supongo”.

“No, según mi parecer, sufrió más en la cruz, cuando emitió el grito: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” (Mt. 27,46; Mc. 15,34)”.

Él salió, y Chiara hablando con Dori (una alumna suya, de las primeras que la siguieron, n.d.r.) y después con otras empezó a polarizar su amor –y su estudio- sobre ese grito: en este momento de angustia en el que Cristo se sintió abandonado incluso por el Padre, por quien se había hecho hombre.

“Estoy convencida de que Jesús abandonado será el ideal que resolverá todos los problemas del mundo: él se difundirá hasta los últimos confines de la tierra”.

Esta convicción se tenía que consolidar, de año en año, a través de todo tipo de pruebas, el signo a través del cual se implantaba su ideal entre los hombres.

Jesús abandonado se convirtió en el amor de Chiara. Él se convirtió en el amor –el ideal, el fin, la norma- de la Obra de María (o Movimiento de los Focolares, n.d.r.).

Un día ella nos explicó: “Si, cuando seré una anciana achacosa, vienen los jóvenes a pedirme que les defina, sintéticamente, nuestro ideal, con un hilo de voz responderé: ¡Es Jesús abandonado!”».

Fuente: “Eran tiempos de guerra…”, Chiara Lubich – Igino Giordani, Ed. Città Nuova, Roma, 2007, pp. 122-123.

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1994-2014. Recordando a Klaus Hemmerle

Chiara Lubich y el obispo Klaus Hemmerle. Sínodo de los Laicos, 1987.

«Klaus Hemmerle es una persona que trasciende el tiempo, porque no vivía él, sino Jesús en él. Por lo tanto hoy lo veo así como cuando estaba con nosotros. Lo veo como a otro Jesús, con todas las cualidades de su personalidad  bien definida, desde la sapiencia del justo a la sabiduría del elegido, veo el compromiso paterno y fraterno, decidido, con esa parte del pueblo de Dios que tenía confiada, veo la libertad de seguir un carisma del Espíritu Santo y esa característica propia suya, de ser artista. Porque era así».

Ante la pregunta sobre como era su relación con el Obispo Hemmerle, Chiara Lubich lo describe como «Una persona llamada por Dios a fundar, junto al fundador de una Obra Suya, una parte de ella. Por lo tanto era una relación única, que la puede conocer sólo quien la experimenta, caracterizada por una amistad especial, entretejida por la caridad de Cristo». Hasta el punto de definirlo como un “co-fundador”:  «Él me ayudó a realizar dos importantísimas expresiones del Movimiento de los Focolares: la rama de los Obispos amigos, animada por la espiritualidad de la unidad, y la fundación de la Escuela Abbá, destinada a traducir en doctrina la espiritualidad de la unidad, fruto de un carisma».

«Eran muchos los dotes que poseía e irradiaba. Cuando se piensa en él, a pesar de estar revestido de la dignidad sacerdotal y episcopal, es más fácil identificarlo con un ángel que con un hombre, por la sublime delicadeza de su alma, la libertad de espíritu, la inteligencia profunda e iluminada, el humor siempre igual, el ardor, sin llegar a exagerar,  y la firmeza si era necesario defender o proteger a alguien. Lo veía o lo veíamos como un modelo por su capacidad de estar desapegado completamente de sí mismo y de todo lo que a él se refería. Sólo después de su muerte, por ejemplo, supe de su talento hacia la música y la pintura.

Era un modelo en su constante tensión de amor hacia cada hermano o hermana que tenía cerca o todo lo que, para él, representaba la voluntad de Dios.

Modelo por su apasionado apego a la Palabra hasta, por ejemplo, llegar a vivir intensamente, durante cinco años, una Palabra al mes, para prepararse a la Escuela Abbá. De hecho, había conocido la experiencia que habíamos vivido con la Palabra al inicio de nuestro Movimiento antes  de que el Espíritu Santo nos donara intuiciones especiales, que resultarían preciosas después para estudiar el carisma».

Un grupo de obispos amigos de los Focolares.

¿A él le gustaba ser obispo?

«Una vez me contó confidencialmente que, humanamente, habría preferido seguir siendo teólogo, pero, pienso que al convertirse en obispo pudo ser realmente útil a la Iglesia, así como lo fue al Movimiento de los Focolares, ya que sumaba, a su sublime saber, la autoridad del magisterio eclesial, que para nosotros era una importante garantía».

De “Klaus Hemmerle, enamorado de la Palabra de Dios”, Wilfried Hagemann, Ed. Città Nuova, Roma, 2013, págs. 288-289.

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Jóvenes suizos juegan por sus coetáneos de El Cairo

El 25 de enero de 2014 tuvo lugar la 14° edición anual de la jornada de voleibol patrocinada, organizada por “Chicos por la unidad”, jóvenes del Movimiento de los Focolares de Suiza160 deportistas llenos de entusiasmo se dieron cita en 6 gimnasios de la escuela cantonal en Zurigo Oerlikon, no sólo para hacer deporte. De hecho, es la tercera vez que todas las ganancias de los patrocinadores son para sostener la Fundación Koz Kazeh (Arco Iris) de El Cairo.

Se trata de jóvenes y chicos egipcios que tienen que trabajar para sostener a sus familias y que logran estudiar sólo en su tiempo libre. Sólo recientemente han empezado a beneficiarse de cursos de orientación profesional y programas especiales para las chicas.  Además del compromiso social, la diversión y el juego han preparado el VolleyDay que tuvo lugar en Zurich. El lema: “Take care – Respeta al vecino, cada uno es importante”, fue el hilo conductor del torneo, y lo convirtió en un amigable “Fair Play” (juego limpio).

“No había competencia en el juego, como sucede en los otros torneos, porque nosotros jugamos con otro fin», afirma Gabriel, un chico de 18 años de Zurich, quien participó por primera vez en el VolleyDay. La actividad involucró además a unas veinte personas  que voluntariamente quisieron colaborar, en forma anónima, a fin de que el torneo fuera un éxito.

El equipo “Abracadabra”» alcanzó la cifra más alta con francos 2’376 (alrededor de € 1950) conquistando la “copa challenge”. Los equipos ganadores: «D’Choncheflicker» (Liga A) y «Oerlikon one» (Liga B), ganaron una gran cesta de comida para hacer una cena juntos.

El time out” (un minuto de silencio y de oración por la paz) y la carta que llegó para la ocasión de la fundación Koz Kazeh, reforzó la relación entre los jóvenes de Zurich y de El Cairo.

La suma que se recogió para la edición 2014, equivalente a 12’074 francos suizos (€ 9980), ya fue entregada para sostener los micro-proyectos de El Cairo.

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Malta: “L-Arti tal-Imħabba”

“Tuvimos la oportunidad de presentar un libro de Chiara Lubich traducido al maltés y estamos ¡contentísimos!”. Así se expresan Marisa y Mario, responsables de la comunidad de los Focolares de la Isla, al día siguiente de la presentación de “L-Arti tal-Imħabba”, o sea, “El arte de Amar”.

El 17 de enero, frente a una sala atestada de gente, se sucedieron en el palco cinco relatores de diferentes ámbitos: la profesora Marie Alexander del Instituto de Lenguas de la Universidad de Malta; Natalino Camilleri, superior general de la Sociedad de la Doctrina Cristiana (M.U.S.E.U.M); el padre Karm Debattista, conocido en Malta en el mundo de la música y de las comunicaciones; el reverendo Canónigo Simon Godfrey, canciller de la Iglesia Anglicana y el doctor J.Mifsud, abogado, periodista y locutor de programas de televisión.

Las intervenciones pusieron de relieve que el arte de amar, propuesto por Chiara Lubich, tiene su fuente directamente en el Evangelio y se articula en algunos puntos: amar a todos, sin ningún tipo de  discriminación, dar el primer paso, reconocer en el hermano la presencia de Jesús, y “hacerse  uno con todos”, tal como lo indica San Pablo. El compromiso consiste en hacer propio este modo de vivir que exige un ejercicio constante, cotidiano, pero produce una nueva disposición de ánimo que es el primer paso de una revolución pacífica, capaz de cambiar el corazón de los individuos y de construir una civilización del amor. El reverendo Simón Godfrey y el doctor J. Mifsud quisieron  expresar también el paralelismo que existe entre los conceptos expresados por el Papa Francisco y por Chiara.

Al finalizar las intervenciones, una familia, una joven y un muchacho quisieron contar experiencias del arte de amar vivido y se presentó también el “Dado del Amor”.

Concluyendo la velada, muchos de los presentes expresaron su alegría por haber descubierto un nuevo modo de enfrentar la vida cotidiana: “El mensaje es fuerte, lindo, y sencillo –afirma el Padre Silvestro. Está al alcance de todos, todos pueden vivirlo”. Otros captaron diversas facetas: “Dostoevskij escribe que será la belleza la que salvará al mundo –recuerda Stephani. Hoy hemos vivido un momento armonioso y lindo, porque lo que se decía estaba en consonancia con Dios Belleza”. Miriam, en cambio,  subraya: “No existía creyente o no creyente. En el amor nos hemos sentido todos una familia y se podía hablar con libertad”. Y Ezio dice: “Conocía este libro en italiano, pero ahora descubrí su valor. Deseo vivir cada vez mejor el arte de amar, y elegir, con el corazón y con la mente, mil maneras para hacerlo más lindo, más eficaz en su esfuerzo, más intenso, más contagioso, más creativo y nunca darlo por descontado”

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Cerdeña solidaria

Ozieri, pequeña ciudad de Cerdeña ubicada cerca de Sassari. Un grupo de personas del Movimiento de los Focolares comprometidas en la parroquia, se preguntan qué hacer juntas para conjugar los talentos recibidos y donarlos a los menos favorecidos. Conocen las actividades de la AMU (Acción por un mundo unido) – ONG de los Focolares comprometida en ayudar a las personas necesitadas del tercer mundo – y deciden invertir su tiempo y fuerzas para colaborar también ellos en la ayuda a estas personas.

La iniciativa nació hace cuatro años y no han faltado las vicisitudes: “El pequeño departamento que habíamos recibido y amoblado con el aporte de muchos, con armonía y buen gusto para hacer nacer un taller de costura y artesanía –cuenta Egidia, una de las fundadoras- nos lo pidió de vuelta el párroco para un sacerdote ugandés que estaba de paso. Parecía que todo se frenaba pero algunos meses después nos concedieron una linda sala en el conjunto parroquial”. Mientras tanto, el grupo se había disgregado y ¡había que empezar de nuevo! Después de bastante tiempo el trabajo se reinicia.

Llegan mujeres de distintas asociaciones y Movimientos; también algunas que no frecuentan la Iglesia. Están llenas de entusiasmo y traen de todo: tela, hilo, lana, algodón, dos máquinas de coser e incluso una máquina de tejer.

El taller se equipa: “Somos unas treinta que trabajamos con fervor y amor –prosigue Anna María-, tratando de construir relaciones positivas entre todos. Decidimos que, a través de los proyectos de la AMU, las ganancias se destinen a Uganda”.

También el párroco se involucra y a la población se le informa a través del periódico diocesano. El grupo participa en ferias para vender las confecciones.

“El año pasado –recuerda Egidia-, mientras pensábamos hacer una venta para Navidad, nos enteramos de que la organización de la Feria del dulce (que es una fiesta tradicional en el pueblo y cuya ganancia es para las misiones), tenía dificultades. De común acuerdo ofrecimos nuestra colaboración. El taller se convirtió en un stand de exposición. Fue un éxito. Pero lo interesante es que esta iniciativa nos permitió encontrarnos con otros, que se vieron involucrados en la atmósfera feliz y armoniosa que reina entre nosotros”.

“Por eso –agrega Anna María- decidimos llamar al taller “Laboramor” porque expresa nuestro deseo de vivir el “arte de amar”. De hecho, el objetivo no es sólo la solidaridad con los ugandeses, sino que empezamos por nosotros mismos, creando nuevas relaciones. Nos comunicamos las dificultades, los pasos dados para superar situaciones difíciles en la familia o en el trabajo. Sentimos que somos una familia y nos ayudamos en muchas pequeñas y grandes cosas. Nosotros confiamos todo a Dios, convencidas de que El seguirá ayudándonos a llevar adelante esta bella aventura en la que nos hizo entrar”.