2 Mar 2014 | Sin categorizar
Natalia Dallapiccola, testigo de los inicios de los Focolares en Trento, y el Dr. Aram, exponente hindú, son los protagonistas del diálogo entre ambas religiones. En aquel momento el Dr. Aram es uno de los presidentes de la WCRP (Conferencia Mundial de las Religiones por la Paz, por su sigla en inglés), Conferencia que integran también los Focolares.
En enero de 2001; después del fallecimiento del Dr. Aram; la Shanti Ashram, junto con varios representantes de la realidad gandhiana del Estado de Tamil Nadu, invita a Chiara Lubich a India. Le otorgan el Premio Defender of Peace 2000 (“Defensor de la Paz 2000”).
En la motivación se lee: “Chiara Lubich ha sido incansable en su papel de sembradora de paz y amor entre las personas, reforzando así continuamente el frágil cuadro de la paz en el que se desarrolla la prosperidad, el bienestar, la cultura y la espiritualidad del mundo”. En la ceremonia, en la que participaron unas 500 personas entre hindúes y miembros de otras religiones, Chiara habla de su experiencia espiritual, poniendo en evidencia elementos comunes entre el Evangelio y las escrituras hindúes.
«Vine aquí para conocer, guardando el mayor silencio posible –anotará en su diario de esos días- ¡…He encontrado por encima de todas las normas: la tolerancia, el amor! Quizás hay lugar para nuestro diálogo».
En la misma ocasión la Prof. Kala Acharya del Instituto Cultural Somaiya Sanskriti Peetham, profundamente impresionada por la figura de Chiara, decide organizar, en el lapso de pocos días, un encuentro en el Somaiya College de Mumbay, al cual asisten alrededor de 600 personas.
Estos acontecimientos marcan el inicio del diálogo con los hindúes tanto en Mumbay como en Coimbatore.
En Mumbay nace un diálogo profundo con profesores universitarios. Para proseguir el camino emprendido, deciden realizar simposios de tipo académico. El primero se realiza en el 2002 en Roma, con el tema “El Bhakti y el Ágape, como camino del amor hacia Dios y los hermanos”. El encuentro es definido por la Prof. Kala Acharya del Somaya College de Mumbay como: “Una profunda experiencia espiritual”.
Chiara Lubich vuelve nuevamente a India nel 2003. En el Centro di cultura indiana Bharatiya Vidya Bhavan, Natalia Dallapiccolatoca uno de los aspectos del arte de amar descubierto en el Evangelio: el “hacerse uno” con el otro como llave para el diálogo. Citando a Chiara dijo: “En el momento en que nos encontramos con otra persona, es necesario ponernos en el mismo plano, como compañeros, no importa quien sea. Y esto exige el desapego de todo, también de las riquezas de la propia religión. Al mismo tiempo hace falta hacer el vacío dentro nuestro, para dejar libre al hermano para que pueda expresar lo que piensa y poder entenderlo. Este comportamiento es indispensable y tiene dos efectos: nos ayuda a inculturarnos en el mundo del hermano, a conocer su lenguaje, su cultura, su fe, etc., y dispone al hermano a la escucha. Se pasa, por lo tanto, al “respetuoso anuncio” donde –por lealtad ante Dios y sinceridad ante el prójimo, siempre respetando el pensamiento del otro- decimos lo que pensamos, y creemos en sus argumentos, sin imponer nada, sin querer conquistar a nadie con nuestras ideas”.
“Es el inicio de un itinerario que nos llevará lejos” –comenta el Prof. Dave, presidente honorario de la institución-.
Esta experiencia de diálogo ilustra lo que dijo Juan Pablo II precisamente en India: “Mediante el diálogo hacemos que Dios esté presente en medio nuestro, porque mientras nos abrimos recíprocamente a través del diálogo, nos abrimos también a Dios. Y el fruto de este diálogo es la unión entre los hombres y la unión de los hombres con Dios. (Juan Pablo II, Discurso a los representantes de las varias religiones de India, Madrás, 5 de febrero de 1986)».
El diálogo con los movimientos Ghandianos que, desde el inicio caracteriza esta experiencia, prosigue en Coimbatore donde, todos los años, a partir de agosto de 2001, se desarrollan Mesas Redondas que afrontan y profundizan aspectos espirituales y humanos a partir de las dos perspectivas: la gandhiana y la de la espiritualidad de la unidad de los Focolares. También se colabora en proyectos sociales y, en especial, en la formación de las nuevas generaciones para construir la paz. Sobre todo se crece en el conocimiento recíproco y se crea entre todos una relación de auténtica fraternidad.
El 20 de marzo de 2014, en la Universidad Urbaniana de Roma tendrá lugar un evento dedicado a “Chiara y las religiones: juntos hacia la unidad de la familia humana”. Pretende poner en evidencia, seis años después de su desaparición, su compromiso a favor del diálogo interreligioso. La manifestación coincide con el 50° de la declaración conciliar “Nostra Aetate” sobre la Iglesia y las religiones no cristianas. Se prevé la participación de personalidades religiosas del Hinduismo.
Para profundizar:
Video: Minoti Aram
“El viaje hacia la unidad de la humanidad”
“Mumbay, hindúes y cristianos en diálogo”
“Minoti Aram, pionera del diálogo interreligioso”
1 Mar 2014 | Sin categorizar
«Estamos casados desde hace varios años y tenemos tres hijos. Hace algunos años, teniendo que cambiar de domicilio, para ser coherentes con nuestra elección de vida – orientada a la fraternidad- decidimos ir a vivir a un barrio marginal, donde faltaba todo. Queríamos compartir, especialmente con los menos privilegiados, los problemas y las necesidades que se les presentaban cada día».
Desde 1987, Gela es conocida por la fuerte presencia del crimen organizado, con violencias y homicidios. El miedo y la preocupación generan indiferencia y hermetismo, llevando a las personas a vivir encerrados dentro de los muros de su propia casa. El barrio “Fondo Iozza” es el nuevo domicilio de la familia. Calles de tierra, llenas de barro, sin alumbrado público… Era necesario un cambio. Rosa y Rocco comprenden que tiene que empezar por ellos mismos.
Una noche, durante un temporal, suena el teléfono. Algunos estacionamientos se estaban inundando y una carpintería corría el peligro de quedar sepultada por el agua y los escombros. El propietario, un vecino de nuestra casa, estaba desesperado. «Me arriesgué yendo con el auto en medio del barro» explica Rocco. «Esa noche trabajamos hasta las cinco, haciendo de todo para sacar el agua de los locales y animar al propietario de la carpintería. Otras personas quisieron venir a dar una mano. La solidaridad comienza a abrirse camino y poco a poco tenemosla sensación de que la situación de peligro había pasado: si no hubiéramos intervenido, los daños habrían sido mayores».
Con las familias del barrio empezamos a hablar sobre los varios problemas: la falta de una red de cloacas que era la causa de graves enfermedades, el mal estado de las calles y de la red de acueductos. «Logramos establecer un diálogo pues antes habíamos creado una relación entre varias familias – dice Rosa- y esta experiencia nos llevó a ver de modo distinto también el diálogo con la administración pública. Logramos pasar de la lógica de la protesta a la lógica del diálogo con varios intendentes que a partir de ese momento se pusieron a nuestra disposición para colaborar».
Nace una comisión y Rocco es nombrado presidente, gracias a la confianza conquistada en el trabajo. El primer objetivo: devolverle la esperanza a las personas desanimadas por las falsas promesas. Lentamente cada uno descubre que es un “sujeto político”, justamente por su participación activa en la resolución de los problemas. El hecho no pasa desapercibido y el grupo obtiene la apertura de un crédito con fondos para el saneamiento del barrio.
En Fondo Iozza, antes llamado “Barrio X”, muchas cosas cambian: la red de acueductos y de cloacas, que ahora existen, así como también la cañería de gas y la iluminación pública. Se procede también a la realización de infraestructuras secundarias (la iglesia parroquial, las canchas de deportes, un centro social para “vivir” la comunidad que está naciendo). El lugar es rebautizado como “Barrio Nuevo”. Es reconocido como barrio “piloto”, donde cada día se da un paso adelante para humanizar el territorio donde se vive.
Párrafos de una conversación, de hace algunos años, de Rocco Goldini, diácono y Jefe Inspector de la policía municipal en Gela, Sicilia. Él es conocido por su compromiso por una ciudadanía “activa”. Un compromiso que también hoy, después de su muerte, continúa dando resultados positivos.
Fuente: Umanità Nuova online.
28 Feb 2014 | Sin categorizar
«
La sociedad de hoy tiene una gran necesidad de un estilo de vida que refleje la novedad que nos ha donado el Señor Jesús: hermanos que se quieren a pesar de las diferencias... Este testimonio hace nacer el deseo de involucrarnos en la gran parábola de la comunión que es la Iglesia». Así dijo el Papa Francisco saludando, el 27 de febrero, al grupo de obispos amigos del Movimiento de los Focolares recibidos en audiencia en la Sala Clementina, durante su congreso anual. El Papa Bergoglio consideró como “una cosa buena” la oportunidad de “una convivencia fraterna, en donde sea posible compartir las experiencias espirituales y pastorales en la perspectiva del carisma de la unidad”. «Como Obispos –les dijo– ustedes están llamados a dar a estos encuentros el respiro amplio de la Iglesia, y hacer que lo que reciben sea un beneficio para toda la Iglesia». Citando la Carta apostólica Novo millennio ineunte de Juan Pablo II, recordó el deber de “hacer de la Iglesia la casa y la escuela de la comunión” para asegurar “la eficacia de todo compromiso en la evangelización”. Después subrayó que “es necesario promover una espiritualidad de comunión”, hacerla “emerger como principio educativo en todos los lugares donde se plasma el hombre y el cristiano” y que “cultivar la espiritualidad de comunión contribuye, además, a hacernos capaces de vivir el camino ecuménico y el diálogo interreligioso”. El saludo inicial en nombre de todos los obispos lo dirigió Francis-Xavier Kovithavanij, arzobispo de Bangkok y moderador del Congreso. Se refirió a su constatación personal que “así como hizo Chiara Lubich, al descubrir a Jesús crucificado y abandonado como el “super-amor”, tenemos un acceso siempre abierto a la alegría, a la fuente de la irradiación cristiana en el mundo de hoy”. Como todos, “en la vida cotidiana encontramos dolores, problemas, fracasos, discrepancias”, pero tratamos de asumirlas “como la única posibilidad de asemejarnos a Cristo… en beneficio de su cuerpo que es la Iglesia”. Una larga fila de apretones de mano, de breves coloquios y la alegre foto de grupo, concluyó la audiencia con el Papa Francisco, dejando en los presentes el perfume de la Colegialidad vivida. Los días transcurridos del 24 al 28 de febrero, en el Centro Mariápolis de Castelgandolfo, por unos sesenta obispos de los cuatro continentes, se desarrollaron bajo el lema “La reciprocidad del amor entre los discípulos de Cristo”. María Voce, presidente de los Focolares, ofreció una reflexión sobre este tema que resulta central en la espiritualidad de los Focolares, seguido por un intenso diálogo con comentarios y testimonios. También fueron muy apreciadas las intervenciones de los laicos en especial las de una familia y de un vivaz grupo de jóvenes. Dos mesas redondas suscitaron una reflexión conjunta sobre dos temas cruciales: “Las líneas eclesiológicas que emergen del primer año de pontificado del Papa Francisco”, moderadas por el Card. João Braz de Aviz, Prefecto de la Congregación para la vida Consagrada y Mons. Vincenzo Zani, Secretario de la congregación para la Educación católica; y “Sinodalidad y Primado, a la luz de las enseñanzas y la praxis del Papa Francisco”, con el Card. Kurt Koch, Presidente del Consejo Pontifico para la promoción de la unidad de los cristianos, Mons. Brendan Leahy, obispo de Limerick, Irlanda, y Mons. Christoph Hegge, obispo Auxiliar de Muster, Alemania. Los cuatro días romanos, entretejidos por la espiritualidad de la unidad, fueron también una ocasión privilegiada para escuchar la voz y conocer el compromiso de los cristianos en las iglesias esparcidas en el mundo, y sus puntos críticos. Una dimensión que llamó la atención de muchos medios, que recogieron y difundieron los testimonios de los obispos presentes –especialmente de los provenientes de países lacerados por la guerra, la inestabilidad política, económica y social- y la experiencia de “colegialidad afectiva y efectiva” vivida. De Victoria Gómez Video de la audiencia
26 Feb 2014 | Palabra de vida, Sin categorizar
«Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor».
Permanecer en su amor. ¿Qué quiere decir Jesús con esta expresión?
Sin duda quiere decir que el guardar sus mandamientos es el signo, la prueba de que somos verdaderos amigos suyos; es la condición para que también Jesús nos corresponda y nos asegure su amistad. Pero parece querer decir también otra cosa: que la observancia de sus mandamientos establece en nosotros ese amor que es propio de Jesús. Nos comunica el mismo modo de amar que vemos en toda su vida terrena: un amor que hacía de Jesús un todo con el Padre y al mismo tiempo lo urgía a identificarse y a ser un todo con cada uno de sus hermanos, especialmente los más pequeños, los más débiles, los más marginados.
El amor de Jesús sanaba cualquier herida del alma y del cuerpo, daba la paz y la alegría a los corazones, superaba las divisiones y reconstruía la fraternidad y la unidad entre todos.
Si ponemos en práctica su palabra, Jesús vivirá en nosotros y hará también de nosotros instrumentos de su amor.
«Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor».
¿Cómo vivir entonces la Palabra de este mes? Teniendo presente y apuntando con decisión al objetivo que nos propone: una vida cristiana que no se contente con una mínima observancia de los mandamientos, fría y externa, sino llena de generosidad. Los santos actuaron así, y son la palabra de Dios viva.
En este mes tomemos una Palabra suya, un mandamiento suyo, y tratemos de traducirlo en vida.
Además, ya que el mandamiento nuevo de Jesús («Amaos unos a otros como yo os he amado», cf. Jn 15, 12) es en cierto modo el núcleo, la síntesis de todas las palabras de Jesús, vivámoslo con total radicalidad.
CHIARA LUBICH
[1] Palabra de vida publicada en Ciudad Nueva n. 299 (5/1994), p. 33
26 Feb 2014 | Sin categorizar
El enemigo.
«Nuestra hija menor tiene un carácter fuerte y asume actitudes que la indisponen con nosotros. Una noche, después de pedirle varias veces que se vaya a dormir, voy a su cuarto con la intención de darle una buena lección. Mientras me dirijo hacia ella pienso que esta hija se está convirtiendo en una amenaza para mi sistema nervioso y para la relación con mi esposa que no soporta verme nervioso. En resumen, es mi “enemigo”. Cuando estoy delante de su cama, cambio de actitud: me inclino hacia ella y me dispongo a escuchar lo que me quiere decir. Después le cuento una historia, le canto una canción: todo parece haber desaparecido. La niña se duerme y yo encuentro esa paz que viene del amor». F.S. – Suiza.
En la cárcel
«A Antonio, un joven amigo nuestro paraguayo, lo metieron a la cárcel por tráfico de droga: en realidad la droga se la había metido un compañero de viaje en su mochila, y luego la policía lo detuvo a él. Estaba en el reparto de los delincuentes considerados como peligrosos, sin atención jurídica. Nos pusimos en contacto con madre, fuimos a verlo varias veces y le conseguimos un buen abogado. Después de algunos meses, llegó el proceso, que estábamos siguiendo con un grupo de amigos. Antes de la sentencia, rezamos juntos. Antonio estaba tranquilo.
Cuando los jueces declararon su inocencia, en el aula hubo una explosión de alegría. Uno de los abogados tenía lágrimas en los ojos. También las dos guardias carcelarias que lo acompañaban estaban conmovidas. Ahora queremos ayudarlo para que retome una vida normal, después de la dura experiencia vivida». A.F.-Argentina
Nadine, ¿quiere decir yo?
Después de un año de casados, supimos que no podíamos tener hijos. Aquí comenzaron también algunos problemas con los familiares de mi marido, que ya me consideraban una extraña porque procedo de otro pueblo. Habríamos querido adoptar un hijo, pero en el pueblo nadie habría comprendido esta elección. Un día una amiga nos llama: había una recién nacida cuyos padres habían muerto en un accidente; los abuelos no podían ocuparse de la niña…. Fuimos a buscarla. Todos nuestros parientes estaban en desacuerdo, no estaban contentos de que Nadine estuviera con nosotros. Pero después de un tiempo, también ellos comenzaron a quererla y ella fue creciendo en un clima de serenidad. A menudo le contaba la historia de Nadine con Amet y Haila; y ella decía: «Nadine, ¿quiere decir yo? » Le respondíamos que sí. Ahora tiene cinco años y me ha dicho: «Mamá, quiero tener una hermanita». Le respondí, que como ella sabía, yo no podía tener hijos. Y prosiguió diciendo: «Quiero una hermanita que haya perdido sus padres en la guerra, una como yo». Mi marido y yo nos miramos: ella comprendió muy bien de qué modo llegó a ser “nuestra hija”. Ahora en el pueblo hay dos familias, que como nosotros, adoptaron un niño». A.H.K. – Siria
Extraído de: El Evangelio del día, Città Nuova Editrice
21 Feb 2014 | Sin categorizar
Nuestra experiencia terrena se forma continuamente por nuestra relación con los hombres. Estando en contacto con los niños, percibimos que de sus ojos se desprende una luz que pertenece a otras constelaciones. Del mismo modo, cuando se nos acercan personas que sirven a la humanidad, , más allá de la categoría de su trabajo, los mueve la rectitud porque viven por un ideal. se desprende de ellos otra atmósfera, que trasciende el mundo material.
La naturaleza humana busca, tal vez de forma inconsciente, lo divino. Tiene necesidad de encontrarlo y esto exige una búsqueda. El que busca, encuentra. Toda la existencia, con sus virtudes y sus culpas, la fatiga y la alegría, las experiencias de todo tipo, aunque no nos demos cuenta, es de por sí una búsqueda de ese bien que llamamos Dios.
Y viceversa. Si nos damos cuenta, es decir, si valoramos cada evento escrutando el misterio de la existencia, encontramos a Dios y en Él, la explicación y la paz. La revelación de Dios al alma se asemeja a la formación con la que los padres educan a los hijos, usando caricias y reproches, entre sonrisas y lágrimas. Así hace el Eterno Padre. La intimidad con Él crece si crece en nosotros la purificación. Lo sentimos cuando lo amamos. El Señor dijo: “Bienaventurados los pobres de corazón porque verán a Dios” (Mt 5, 8). Así pues, la pureza de corazón es la condición del amor que ve a Dios.
Los seres humanos así dotados, advierten el paso por el mundo en una atmósfera que da vida al alma, en la que se conjugan contemporáneamente la poesía y el arte, el saber y la salud, la victoria sobre el mal, avidez de afectos, consciencia de una vitalidad más vasta que las galaxias. Tal vez no o nos damos cuenta, pero ella es casi el aliento de lo Eterno, que despierta células y planetas, sentimientos y razonamientos, que da alegría al niño y paz al anciano.
El hombre libre, puro de corazón, se da cuenta que fue arastrado por el amor como por una corriente, que arrastra a todos sin límites. Dios toma a todos, quiere a todos, porque todos han sido generados por Él. Es necesario eliminar los obstáculos, que, se remueven pronto cuando se ama. “Por esto el mundo reconocerá que son mis discípulos: si se aman unos a otros”. Tal la prescripción que más le gustaba a Beethoven; casi una simplificación elemental de la armonía divina del universo. Es cierto, entre las criaturas humanas surgen continuamente desacuerdos, pero Cristo en primer lugar enseña el acuerdo, luego impone frenar la espiral de ofensas y venganzas, y finalmente invita a restablecer el circuito de la comunión a través del perdón. Perdonar a los hombres que nos hicieron mal es donar el bien; es hacer un don a Dios que nos ama. Quiere decir que vivir es amar, que amar es comprender.
Igino Giordani en El único amor, Città Nuova, 1974