Movimiento de los Focolares
Premio «Chiara Lubich por la Fraternidad»

Premio «Chiara Lubich por la Fraternidad»

Lampedusa, símbolo de la inmigración, del dolor y de la acogida. Las noticias de los desembarcos no se detienen, como tampoco se detiene el compromiso del municipio y de sus habitantes. Es por esta razón que existe “La Carta de Lampedusa”, firmada en la Isla por centenares de asociaciones internacionales y por millares de ciudadanos. Es un auténtico vademécum de la acogida respetuosa de los derechos humanos de todos los habitantes del planeta, en “todas las Lampedusa del mundo”, como afirmó el Intendente Giusi Nicolini.

En su 5ª edición, la “Asociación Ciudades para la Fraternidad” eligió al Municipio de Lampedusa, como destinatario del Premio “Chiara Lubich por la Fraternidad”. La Asociación está inspirada en el pensamiento de Chiara Lubich, fundadora de los Focolares. Nació en el año 2008 gracias a la propuesta del intendente de Rocca di Papa, Pasquale Boccia, en ocasión del 65º aniversario de la fundación del Movimiento de los Focolares. Hoy la integran 133 municipios italianos, que han adherido a la iniciativa, con la intención de crear una red de diálogo e intercambio entre las municipalidades y otros entes locales con el objetivo fundamental de promover la paz, los derechos humanos, la justicia social y sobre todo, la fraternidad, a través de comportamientos y decisiones administrativas.

La Alcaldesa de la Isla alentó a los promotores a continuar con acciones que fortalezcan la fraternidad, porque “es necesario crear y cultivar la sensibilidad hacia temas de tanta importancia”. El objetivo del Premio es el de destacar, cada año, a un Municipio que se haya distinguido por hechos y comportamientos de fraternidad. El premio se entregó el sábado 8 de febrero, enAriccia (Roma), en el Palazzo Ghigi. Los anfitriones del evento fueron Emilio Cianfanelli, Intendente de Ariccia, y Pasquale Boccia, Intendente de Rocca di Papa y presidente de la “Asociación Ciudades por la Fraternidad”, El otro promotor del evento fue el Movimiento político por la unidad de Italia, representado en esta ocasiónpor el Presidente de la sección italiana Silvio Minnetti.

La ceremonia de premiación, al igual que en las ediciones anteriores, fue precedida por un momento de reflexión y formación. La temática encarada este año fue: “Economía y Comunidad riman con Fraternidad. El pensamiento de Adriano Olivetti y de Chiara Lubich frente a frente”. Fue una óptima ocasión para realzar la extrema actualidad de algunos principios comunes entre el movimiento Comunidad de Olivetti y la Economía de Comunión.

Despertaron gran interés las intervenciones de Melina Decaro, del Centro de Estudios “Fundación Adriano Olivetti” y docente de la universidad romana Luiss; de Luiginio Bruni, profesor ordinario de Economía de la Lumsa de Roma y coordinador de la Comisión Internacional Economía de Comunión, y del empresario Giovanni Arletti, Vice Presidente de la Asociación de Empresarios por la Economía de Comunión (Aipec, por su sigla en italiano).

Premio «Chiara Lubich por la Fraternidad»

Lituania: la confianza hace nacer lo positivo

«Durante una de nuestras largas noches invernales, después de una abundante nevada, el patio de la escuela se cubrió completamente de nieve. Me doy cuenta de que al día siguiente, los automóviles de los profesores  no iban a poder entrar, ni tampoco los proveedores del comedor. Llamo por teléfono a varias empresas privadas, pero todos contestan que pueden venir a quitar la nieve sólo después de algunos días y por una suma considerable. Después de un último intento, acepto la oferta de un vecino que pone a disposición su camión con un remolque.

strong>Pero cuando empieza el trabajo, nos damos cuenta de que al borde del remolque se acumula tanta nieve que hay que palear a mano.

A esa hora de la noche ya no hay nadie en la escuela que pueda ayudarnos; queda sólo una anciana conserje que me informa que detrás del edificio está reunido un grupo de jóvenes que se reúne a fumar. Ellos son considerados los rebeldes de la escuela. Tienen un alto número de ausencias y han participado de robos y peleas por lo que están en riesgo de expulsión.

Cuando le pido que vaya a invitarlos a ayudarnos, ella, asustada, se niega. Teme que esos delincuentes le hagan daño.  Entonces me decido. Si bien no espero que me ayuden, voy personalmente dispuesto a ser yo el que tenga que palear la nieve del remolque.

Cuando me ven, los chicos primero se sienten confundidos, pero me saludan cordialmente. Les digo que ellos son la única esperanza para que la escuela, que ellos tanto aman, pueda funcionar normalmente. ¡No dicen ni una palabra y durante toda una hora palean la nieve! Cuando les agradezco por la ayuda responden que no son tan malos como algunos profesores piensan…

Es una prueba ulterior de que en cada uno hay algo positivo que hay que subrayar y que espera sólo encontrar el momento apropiado para manifestarse. Empieza una relación más abierta y de confianza».

Es la historia de Paulius Martinaitis, un voluntario de los Focolares de Lituania que habla sobre la forma como afronta su actividad profesional como director  de un liceo de Vilnius.

«De hecho, entendí – concluye Paulius –  que ofrecer a los jóvenes un espacio de confianza les permite salir de la jaula de los comportamientos transgresivos en los que a veces se encierran y liberarse de las etiquetas que nosotros mismos les ponemos».

Premio «Chiara Lubich por la Fraternidad»

Italia: “El visitante” suscita diálogo

“Ha sido una velada especial y rica de significado”; “Me sentí envuelta en un clima de familia, también por la sencillez de la cena compartida que me hizo sentir en casa”; “Fue un espectáculo muy bello, que responde a las exigencias de los tiempos de hoy”; “Sólo lamento no haber invitado a más personas”; “Nosotros grabamos cortos y algo entendemos de declamación. La dirección fue fenomenal: recitar este texto con un ritmo tan veloz, ayudó a hacerlo vivo. El conjunto no resultó para nada pesado, ¡sin embargo los temas eran muy densos!”. Son sólo algunas de las muchas expresiones de los actores y de algunos de los presentes en la velada, en el teatro de Prato, el 14 de diciembre de 2013.

«La obra que elegimos es muy especial –explican los actores y el director-: “El visitante”, del francés Eric-Emmanuel Schmitt, tiene un libreto ligero, que con ironía y originalidad cuestiona al espectador con preguntas fundamentales para el ser humano. Por lo tanto es muy apropiada para generar el diálogo ».

El espectáculo, planificado como un  «teatro forum», fue organizado por el grupo de Prato de diálogo entre personas de convicciones distintas, vinculado al Movimiento de los Focolares, junto a la compañía sienés “La Sveglia” Osfl, una compañía nacida hace 35 años, que lo llevó a escena.

«El punto crucial del espectáculo, ambientado en Viena en 1938 –subrayan- es un diálogo entre Sigmund Freud y un misterioso visitante que se intuye que es Dios. Es un diálogo  nunca  banal con el que cualquiera se puede identificar ».  De hecho, fue profunda la atención de los cien espectadores que permanecieron inmóviles,siguiendo durante dos horas el diálogo y la apasionante interpretación..

Al final de la presentación, se abrió el “forum” que se desarrolló espontáneamente en un clima familiar, a partir de las reflexiones suscitadas por la obra. Participaron personas comprometidas en el diálogo, pero también otras, para quienes era nueva esta experiencia de encuentro.

Los mismos protagonistas de la comedia explicaron qué significó para ellos la obra teatral, la génesis de la producción y su alegría de representarla en ese contexto.

La iniciativa fue construida por todos: ¡realmente un grupo de diálogo a todo terreno! Hubo quien se ocupó de las invitaciones y de la organización; quien se encargó de la publicidad; quien buscó un pensamiento de Chiara Lubich que se ofreció a los presentes durante la cena compartida que cerró la velada; quien puso a disposición el camión para el transporte de la escenografía; un chef, del grupo de diálogo, preparó una “pasta alla sorrentina” para el almuerzo de la Compañía; y otro proveyó a la grabación del video; otros se encargaron de los contactos con el teatro y con la SIAE (para los trámites de derechos de autor), además de los que colaboraron con la propia cultura y sensibilidad al éxito del debate final.

Fue unánime el consenso con la iniciativa: “No sólo una tarde de teatro sino una oportunidad de encuentro y de escucha, ante todo con uno mismo, para después abrirse a un diálogo auténtico”.

Dado que la compañía se puso a disposición para otras representaciones, uno de los presentes, que trabaja con detenidos le propuso al director hacer una presentación en la cárcel y otro sugirió a la compañía “La Sveglia” que lleve a escena otros textos igualmente comprometedores.

Premio «Chiara Lubich por la Fraternidad»

El Ideal: Jesús abandonado

«Un día, el padre espiritual preguntó a Chiara: “¿Cuál fue el momento en el que el Señor sufrió más?”.

“En el Huerto de los Olivos, supongo”.

“No, según mi parecer, sufrió más en la cruz, cuando emitió el grito: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” (Mt. 27,46; Mc. 15,34)”.

Él salió, y Chiara hablando con Dori (una alumna suya, de las primeras que la siguieron, n.d.r.) y después con otras empezó a polarizar su amor –y su estudio- sobre ese grito: en este momento de angustia en el que Cristo se sintió abandonado incluso por el Padre, por quien se había hecho hombre.

“Estoy convencida de que Jesús abandonado será el ideal que resolverá todos los problemas del mundo: él se difundirá hasta los últimos confines de la tierra”.

Esta convicción se tenía que consolidar, de año en año, a través de todo tipo de pruebas, el signo a través del cual se implantaba su ideal entre los hombres.

Jesús abandonado se convirtió en el amor de Chiara. Él se convirtió en el amor –el ideal, el fin, la norma- de la Obra de María (o Movimiento de los Focolares, n.d.r.).

Un día ella nos explicó: “Si, cuando seré una anciana achacosa, vienen los jóvenes a pedirme que les defina, sintéticamente, nuestro ideal, con un hilo de voz responderé: ¡Es Jesús abandonado!”».

Fuente: “Eran tiempos de guerra…”, Chiara Lubich – Igino Giordani, Ed. Città Nuova, Roma, 2007, pp. 122-123.

Premio «Chiara Lubich por la Fraternidad»

1994-2014. Recordando a Klaus Hemmerle

Chiara Lubich y el obispo Klaus Hemmerle. Sínodo de los Laicos, 1987.

«Klaus Hemmerle es una persona que trasciende el tiempo, porque no vivía él, sino Jesús en él. Por lo tanto hoy lo veo así como cuando estaba con nosotros. Lo veo como a otro Jesús, con todas las cualidades de su personalidad  bien definida, desde la sapiencia del justo a la sabiduría del elegido, veo el compromiso paterno y fraterno, decidido, con esa parte del pueblo de Dios que tenía confiada, veo la libertad de seguir un carisma del Espíritu Santo y esa característica propia suya, de ser artista. Porque era así».

Ante la pregunta sobre como era su relación con el Obispo Hemmerle, Chiara Lubich lo describe como «Una persona llamada por Dios a fundar, junto al fundador de una Obra Suya, una parte de ella. Por lo tanto era una relación única, que la puede conocer sólo quien la experimenta, caracterizada por una amistad especial, entretejida por la caridad de Cristo». Hasta el punto de definirlo como un “co-fundador”:  «Él me ayudó a realizar dos importantísimas expresiones del Movimiento de los Focolares: la rama de los Obispos amigos, animada por la espiritualidad de la unidad, y la fundación de la Escuela Abbá, destinada a traducir en doctrina la espiritualidad de la unidad, fruto de un carisma».

«Eran muchos los dotes que poseía e irradiaba. Cuando se piensa en él, a pesar de estar revestido de la dignidad sacerdotal y episcopal, es más fácil identificarlo con un ángel que con un hombre, por la sublime delicadeza de su alma, la libertad de espíritu, la inteligencia profunda e iluminada, el humor siempre igual, el ardor, sin llegar a exagerar,  y la firmeza si era necesario defender o proteger a alguien. Lo veía o lo veíamos como un modelo por su capacidad de estar desapegado completamente de sí mismo y de todo lo que a él se refería. Sólo después de su muerte, por ejemplo, supe de su talento hacia la música y la pintura.

Era un modelo en su constante tensión de amor hacia cada hermano o hermana que tenía cerca o todo lo que, para él, representaba la voluntad de Dios.

Modelo por su apasionado apego a la Palabra hasta, por ejemplo, llegar a vivir intensamente, durante cinco años, una Palabra al mes, para prepararse a la Escuela Abbá. De hecho, había conocido la experiencia que habíamos vivido con la Palabra al inicio de nuestro Movimiento antes  de que el Espíritu Santo nos donara intuiciones especiales, que resultarían preciosas después para estudiar el carisma».

Un grupo de obispos amigos de los Focolares.

¿A él le gustaba ser obispo?

«Una vez me contó confidencialmente que, humanamente, habría preferido seguir siendo teólogo, pero, pienso que al convertirse en obispo pudo ser realmente útil a la Iglesia, así como lo fue al Movimiento de los Focolares, ya que sumaba, a su sublime saber, la autoridad del magisterio eclesial, que para nosotros era una importante garantía».

De “Klaus Hemmerle, enamorado de la Palabra de Dios”, Wilfried Hagemann, Ed. Città Nuova, Roma, 2013, págs. 288-289.

Premio «Chiara Lubich por la Fraternidad»

Jóvenes suizos juegan por sus coetáneos de El Cairo

El 25 de enero de 2014 tuvo lugar la 14° edición anual de la jornada de voleibol patrocinada, organizada por “Chicos por la unidad”, jóvenes del Movimiento de los Focolares de Suiza160 deportistas llenos de entusiasmo se dieron cita en 6 gimnasios de la escuela cantonal en Zurigo Oerlikon, no sólo para hacer deporte. De hecho, es la tercera vez que todas las ganancias de los patrocinadores son para sostener la Fundación Koz Kazeh (Arco Iris) de El Cairo.

Se trata de jóvenes y chicos egipcios que tienen que trabajar para sostener a sus familias y que logran estudiar sólo en su tiempo libre. Sólo recientemente han empezado a beneficiarse de cursos de orientación profesional y programas especiales para las chicas.  Además del compromiso social, la diversión y el juego han preparado el VolleyDay que tuvo lugar en Zurich. El lema: “Take care – Respeta al vecino, cada uno es importante”, fue el hilo conductor del torneo, y lo convirtió en un amigable “Fair Play” (juego limpio).

“No había competencia en el juego, como sucede en los otros torneos, porque nosotros jugamos con otro fin», afirma Gabriel, un chico de 18 años de Zurich, quien participó por primera vez en el VolleyDay. La actividad involucró además a unas veinte personas  que voluntariamente quisieron colaborar, en forma anónima, a fin de que el torneo fuera un éxito.

El equipo “Abracadabra”» alcanzó la cifra más alta con francos 2’376 (alrededor de € 1950) conquistando la “copa challenge”. Los equipos ganadores: «D’Choncheflicker» (Liga A) y «Oerlikon one» (Liga B), ganaron una gran cesta de comida para hacer una cena juntos.

El time out” (un minuto de silencio y de oración por la paz) y la carta que llegó para la ocasión de la fundación Koz Kazeh, reforzó la relación entre los jóvenes de Zurich y de El Cairo.

La suma que se recogió para la edición 2014, equivalente a 12’074 francos suizos (€ 9980), ya fue entregada para sostener los micro-proyectos de El Cairo.

Photo gallery