Movimiento de los Focolares

Enero 2014

[1] In Jo. Ep. tr., 7,8.

Del 18 al 25 de enero en muchas partes del mundo se celebra la Semana de oración por la unidad de los cristianos, mientras en otras se celebra en Pentecostés.

Este año la frase elegida para la Semana de oración es: “¿Está dividido Cristo?” (1 Cor 1,13).

Chiara Lubich siempre solía comentar el versículo bíblico. Para mantener su aporte, proponemos un texto suyo de enero del 2005 en el que comenta el versículo “Jesucristo, único fundamento de la Iglesia” (cf 1 Cor 3,11), que podría ser un aporte para profundizar la Palabra propuesta este año.

Se inauguró una casa para los niños con el nombre Chiara Luce

La historia

El proyecto nació en un diálogo entre amigos sobre diversas problemáticas de Mezzogiorno – la desbordada desocupación, la crisis económica que afecta especialmente a las familias y a los jóvenes, la ausencia de iniciativas empresariales, etc. – que los condujo al compromiso de hacer algo concreto para solucionar estos problemas, inspirándose en la ’Economía de Comunión.”

Poco a poco, el grupo se fue ampliando, y nació una idea, compartida por muchos, abrir un Hogar para acoger a los niños que viven dramas familiares, dado que no existía una estructura adecuada en Lecce y tampoco en las provincias vecinas de Taranto y Brindise.

La estructura

La casa está ubicada en un edificio que alquilaron, que está compuesto por 4 niveles. La estructura será gestionada por una cooperativa y por una asociación dedicada a Chiara Luce Badano para garantizar que las actividades que allí se desempeñen estén siempre inspiradas en los grandes valores de solidaridad, pureza y radicalidad en el amor que ella vivió inclusive en el sufrimiento.

La restructuración de la estructura y el amueblado de la casa se pudieron realizar gracias a la autofinanciación de los promotores y al auxilio de la Providencia. Ya hay 10 habitaciones amobladas, además de los ambientes comunes y pronto estarán en funcionamiento también las otras habitaciones.

La inauguración

Toda la ciudad de Lecce se movilizó para sostener la comunidad “Chiara Luce”

El 6 de diciembre la casa fue presentada a la prensa  y a las autoridades civiles.

Y diez días después, el pasado 16 de diciembre, se realizó una velada de beneficencia en el Teatro Politeama Greco, con la participación de más de 700 personas y con el emblemático título “Eran famosos”

El Prefecto, el Intendente, el Presidente de la Provincia, un empresario, un docente universitario… se ofrecieron simpáticamente para brindar al público una ‘performance’ de ellos mismos.  Fue una velada extraordinaria, que divirtió y conmovió al público. Con generosidad y buena dosis de humor se puso en escena la “solidaridad”.

Fuente: www.chiaraluce.org

Jerzy Ciesielski, testigo de la fe

Jerzy Ciesielski, testigo de la fe

El 18 de diciembre de 2013, el Papa Francisco reconoció, la vida ejemplar de Jerzy Ciesieloski (12 de febrero de 1929 – 9 de octubre de 1970). Fue uno de los primeros en recibir y difundir la espiritualidad de los Focolares en Polonia.

Jerzy Ciesielski  nació el 12 de febrero de 1929 en Cracovia. Se graduó como ingeniero civil y, en 1957 se casó con Danuta Plebaczyk. El casamiento fue bendecido por el cardenal Karol Wojtyla quien acompañó a los esposos en su crecimiento espiritual. Nacieron tres hijos, María, Caterina y Pietro. Jerzy había conocido al cardenal Wojtyla cuando estudiaba en el Politécnico de Cracovia, y luego de haberse graduado como doctor y haber ejercido la docencia universitaria, integró un grupo de intelectuales que, con el  Cardenal, siguieron un camino de profundización cultural y espiritual.

En 1968, Jerzy conoce  el Movimiento de los Focolares. Impresionado por el amor evangélico que viven los miembros de la primera comunidad, abraza la espiritualidad y, junto con el Dr. Giuseppe Santanché, un focolarino italiano que venía desde la República Democrática Alemana, visitan al Cardenal Wojtyla y le piden su bendición para el Movimiento que estaba naciendo.

«Siente el llamado de donarse a Dios como focolarino casado en el verano de 1969, después de una ‘semana de vacaciones´ en Zakopane, localidad turística en los montes Tatra». Esto recuerda Anna Fratta, focolarina médica, testigo directo de algunos episodios de la vida humana y espiritual de Jerzy. La ‘semana de vacaciones’ era una Mariápolis clandestina…

El 9 de octubre de 1970, un accidente en el rio Nilo en Sudán, se lleva las vidas de Jerzy y de sus  hijos Caterina y Pietro.

Karol Wojtyla preside el funeral. Siendo Papa, en el libro: “Cruzando el umbral de la esperanza”, describe a Jerzy como un joven que aspiraba decididamente a la santidad.  «Este era el programa de su vida – escribe Juan Pablo II-. Sabía que había sido “creado para las cosas más grandes”, pero, al mismo tiempo, tenía claro  que su vocación no era el sacerdocio ni la vida religiosa».

Wojtyla, en su escrito, enfatiza especialmente cómo el matrimonio y la vida familiar eran considerados por Jerzy  como la respuesta a un llamado de Dios, y también  encaró así  su compromiso profesional, vivido como servicio.

 

Jerzy Ciesielski, testigo de la fe

Chiara Lubich y el amor en la Iglesia

Chiara Lubich con l'Arcivescovo di Canterbury Donald Coggan

Chiara Lubich con el Arzobispo de Canterbury Donald Coggan (1977)

La importancia del Concilio Vaticano II para la fundadora del Movimiento de los Focolares. Es el subtítulo del periódico de la Santa Sede, en el artículo aparecido el pasado 12 de diciembre, en donde se presentan algunos fragmentos: Chiara Lubich y el amor en la Iglesia.

«Chiara Lubich y el Vaticano II: una pasión inédita, una relación profunda que marcó para siempre el camino de la fundadora del Movimiento de los Focolares.

Así escribía al pastor luterano Klaus Hess el 13 de octubre de 1962, dos días antes de la apertura del Concilio: “Queridísimo Pfarrer Hess, ¡podrá imaginar la alegría con la que estamos viviendo en Roma estos días de la apertura del Concilio! Pienso que también usted estará siguiendo con amor lo que la Iglesia católica está haciendo”. Chiara lo invita a “respirar con nosotros esa atmósfera sobrenatural que desde ya envuelve a toda Roma y a conocer a los Obispos y Cardenales que han tenido la bondad de visitarnos tan a menudo en estos días. Para proseguir así el diálogo abierto el año pasado con tan buenos resultados y seguir siendo instrumentos, quizás inútiles e infieles, pero siempre instrumentos para que el testamento de Jesús se realice entre todos”».

Pfarrer Hess

Para Chiara Lubich, prosigue el Osservatore Romano el Vaticano II es «el Concilio del diálogo por su gran apertura, que no compromete la fe, sino que ofrece una nueva comprensión hacia las otras Iglesias y comunidades eclesiales, una posibilidad de confrontar las riquezas de cada tradición cristiana ha tratado de conserva y descubriendo lo que nos une como cristianos ya desde ahora». Contemporáneamente está el «diálogo más vasto con los creyentes de otras religiones, y el planetario con los hombres de buena voluntad, con los no creyentes, que ha abierto nuevas posibilidades a la misión evangelizadora de la Iglesia».

«Estas palabras de Chiara, por su actualidad, parecen pronunciadas hoy, mientras se acerca el proceso de canonización de la fundadora de los Focolares a partir de la solicitud firmada por María Voce, en Castelgandolfo, el 7 de diciembre, con ocasión del 70° aniversario del Movimiento. Un acto que, como declaró María Voce, “invita a todos nosotros a una santidad todavía más grande, a construirla día a día en nuestra vida, para contribuir a que emerja esa “santidad colectiva”, “santidad de pueblo” a la que Chiara tendía».

Lee el artículo completo (original)

Jerzy Ciesielski, testigo de la fe

Jóvenes, que el fuego de la guerra sean un vago recuerdo

«En el nombre de Dios clemente y misericordioso: que el sufrimiento sea olvidado, que la felicidad y la paz reinen en los 4 ángulos del mundo; que los corazones de todos los hombres estén unidos, que el amor arda en sus corazones y que la unidad los reúna en una  sola estela de luz. Dios, haz que el fuego de la guerra sean un vago recuerdo. Dios, en tu infinita clemencia y misericordia, ayúdanos a ser más pacientes, y haz de nosotros instrumentos de amor y de paz. Alabado sea Dios. Sólo en Él existe la potencia y la fuerza». Así reza Naim, un joven musulmán de Argelia.

Hacía exactamente un año desde que, durante un encuentro de ellos mismos, resurgía la necesidad de fortalecerse en la oración. Hace un año estaban apremiados porque tenían delante el  conflicto en Siria, y en aquella oportunidad se lanzó  el Time Out por la paz. Y también hoy estos jóvenes repiten su sí. Desean ser instrumentos de paz en sus ambientes. Son jóvenes que provienen de África Central al Líbano y Argelia, del Salvador a la Argentina, y éstas  son sólo algunas de las naciones de procedencia.

Desde el 19 al 22 de diciembre intercambiaron experiencias como por ejemplo la de un joven budista, que después del encuentro con los gen sintió el impulso de profundizar en el conocimiento de su religión y decidió pasar un año en un monasterio para realizar una experiencia de convivencia con los monjes. O la de aquéllos que se preguntan sobre sus elecciones para el futuro, como tener el coraje de construir una familia, o enfrentarse con el mundo laboral. Pero el testimonio más fuerte lo dio el Medio Oriente – con representantes del Líbano y de Argelia – que subrayaron la esperanza que no muere, inclusive cuando en el horizonte el cielo no se abre.

Y para todos, entre ellos muchos de varias naciones europeas,  María Voce lanza la invitación a “salir afuera”. Se dirige con fuerza a los jóvenes presentes: «¿Hay gen que están en la universidad? ¿Están en el lugar donde hay otros jóvenes? ¿O están siempre entre ellos? ¿Hacen algo por los demás? El Papa dice repetidamente que hay que salir, salir de las sacristías, salir del propio recinto, no apoyarse en las seguridades. No debemos decir “hicimos siempre así, vamos adelante así”».

¿Qué hacer? María Voce insiste: «Arriesgar algo, tener el coraje de abrirse a lo nuevo, tener la fuerza de enfrentar alguna iniciativa audaz, extrema, para intentar recorrer nuevos caminos, para construir nuevas relaciones con la humanidad». «Y, abriéndose, llevar aquello que puede ser el don característico, la alegría de los que siguen a Jesús, alegría que es fruto de su presencia, porque Él lo dijo, donde dos o más están reunidos en su nombre »

El lema del Congreso de los jóvenes fue “Por esto los reconocerán…”, cita del Evangelio que continúa con: “Si tienen amor unos por los otros” [Jn. 13.35].

«Queremos dar toda nuestra fuerza para construir la fraternidad junto con todos» – ésta es la primera manifestación del entusiasmo de los jóvenes.

Francesco, un joven italiano, cuenta un pequeño hecho. «Un auto golpeó por atrás mi coche en el mismo lugar donde ya había recibido un golpe. Habría podido hacer la ‘picardía’ de no decir nada y exigir que me reembolsara el dinero. Por el contrario, bajé del auto, tranquilicé al descuidado señor  que me había golpeado, y le dije la verdad (que ya tenía un choque en el mismo lugar). ¿Fui tonto  al haber actuado así? Tal vez, pero en cambio sentí la alegría de haber actuado rectamente y con misericordia»

«Me impresionó la sinceridad que demostró María Voce al hablarnos, nos habló con el corazón en la mano- dice Tomaso, otro joven italiano. Nos fuimos con la sangre que nos hervía dentro” – concluye-, como decía Chiara en un video a los gen de los años ’70. Estamos más decididos que nunca a llevar a todos el fuego del Evangelio vivido, “la revolución más grande”, la que no pasa».