16 Jul 2012 | Sin categorizar
«¿Dónde está la belleza de Chiara? Está en la sencillez con la que ella empezó a vivir el Evangelio. Tomó el Evangelio y lo vivió al pie de la letra y lo vive, eso es todo.
Porque el cristianismo, como decía S. Pablo a los griegos, no está en la cultura sino que está en la vida, en algunas leyes de la vida que son muy sencillas. En Chiara siempre me impactó su unión con Dios.
Nunca he visto algo parecido. Ella vive con Dios en todo momento, en cualquier cosa que diga, en cualquier cosa que haga, en cualquier parte esté. Consiguió realizar aquello a lo que todos hemos sido llamados, es decir a recuperar nuestra unión con Dios, la unidad que se había roto por el pecado original.
Es una criatura que cualquier cosa que diga, cualquier cosa que haga está en armonía con la voluntad de Dios.
Cuando íbamos a los bosques donde se hacían las primeras Mariápolis, recuerdo que tomaba una flor y hacía, sobre ella, la más bella interpretación, la más sublime que se pueda imaginar, porque veía en ella la obra de Dios: porque Dios hizo las flores, porque Dios hizo las hojas, porque Dios creó así la naturaleza, porque Dios al hombre lo hizo así. En todas partes buscaba la presencia del amor, de Dios.»
Igino Giordani, Loppiano 3 de Julio de 1974
15 Jul 2012 | Sin categorizar
En este libro-entrevista editado por Cittá Nuova, Eli Folonari, que vivió al lado de Chiara por más de 50 años, cuenta algunos detalles de su vida, tal vez desconocidos por la mayoría. Presentamos aquí un resumen.
¿Qué valor le daba Chiara a la salud, al descanso, al deporte?
Ella llevó siempre una vida llena de compromisos y no exenta de dificultades, porque su Ideal era una novedad también para la Iglesia. Una intensa vida espiritual no puede no reflejarse también en el físico. Por sí misma, por lo tanto, hizo la experiencia de que la salud, este bien que Dios nos dio, se debe defender, y que también el cuerpo tiene su necesidad de descanso y de tiempo libre. Quería que todos cuidasen el aspecto de la alimentación, las horas de sueño, las terapias….
De vez en cuando interrumpía el trabajo que la ocupaba e invitaba: “Vamos a dar un paseo por el jardín”, por un cuarto de hora o por media hora. Luego continuaba trabajando.
Le gustaba la montaña, más que el mar….
Sí, aunque a veces, cuando estábamos en Roma, íbamos a Torvajanica, Ostia, Fregene. Para ella el mar no significaba mucho descanso. Sin embargo, un día –me parece en Rimini- hizo esta observación: “El mar da un sentido de infinito, mientras que la montaña limita. Sin embargo, – agregó- la montaña conduce hacia lo alto”. Prefería la montaña. Chiara recordaba cuando subió a la Paganella con su papá, o cuando, apenas estaban fuera de Trento, se detenía bajo un pino y hacía coloquios con una o con otra de sus primeras compañeras.
¿Le gustaba hacer caminatas?
Caminaba más que todas nosotras, al principio eran largas. La hernia de disco que tuvo en 1973 le vino, porque tomando un atajo, bajó por un sendero muy ríspido y sinuoso.
¿Y remar?
No, ella no era para el agua, como buena trentina. Aunque, durante las vacaciones en Suiza, las largas y lindas excursiones en yate por el lago de Ginebra o de Brienz eran una ocasión para decir a sus primeros compañeros “cosas hermosas”…!
El auto, ¿era motivo de descanso para ella?
Sí, el auto le significaba descanso. Pero a menudo en el auto trabajaba, escribía o leía.
¿Cómo descansaba en el ritmo cotidiano?
Raramente escuchaba música o hacía alguna lectura recreativa. Más bien veía en la tv alguna película, no solo de temas religiosos, sino también de género policial: el Inspector Derrick, el Teniente Columbo…. O también, en la tv le gustaba ver algún evento deportivo. No era hincha de ningún cuadro especial: pero sabía distinguir quién jugaba bien y quién jugaba mal.
Organizaba también momentos recreativos.
Sí, como llevaba una vida muy intensa, con los primeros compañeros y las primeras compañeras le gustaba de vez en cuando pasar juntos algún momento recreativo que era también para ella un tanto…. comprometedor. De repente decía: “Vienen algunas personas a almorzar, hacemos dos horas de tertulia, preparen ustedes alguna cosa”. Y entonces mientras Doni trataba de recordar bromas, yo me encargaba de buscar en las relaciones alguna anécdota recreativa.
¿Una comida preferida?
Le gustaba el fiambre y la pasta. No era entusiasta de la carne o el pescado, ni de comidas muy elaboradas. Prefería cosas simples como las papas, por ejemplo. Su madre contaba que desde que era pequeñita, no sabía casi hablar, pero sabía decir “pa-ta-ta” (papa). También le gustaban los helados.
Chiara, desde muy jovencita, como se lee también en sus diarios, tuvo presente la idea de la muerte. Y esto la impulsaba a vivir más intensamente el momento presente como preparación para la otra vida.
Sí, estaba impulsada a vivir con más intensidad. En las cartas de los primeros tiempos el “leit motiv” era siempre el mismo: todo pasa, la vida es breve y tenemos poco tiempo. Chiara escribía a su mamá: “Si yo tuviese que morir, continúa tu mi Ideal”
Extraido de “Lo spartito scritto in cielo. Cinquant’anni con Chiara Lubich, Giulia Eli Folonari, Città Nuova Editrice 2012
5 Jul 2012 | Sin categorizar

«Hay dos mujeres que, para conocerlas mejor, revelan una especial sintonía con el objetivo reformador de Benedicto XVI convencido más que nunca de que todo, en la Iglesia y en la sociedad, debe recomenzar de Dios como la mejor garantía para superar la actual crisis cultural, económica y religiosa. Teresa de Ávila y Chiara Lubich dedicaron su vida en épocas diversas a este ideal común, contribuyendo también con sus escritos a una comprensión más genuina de la vida cristiana. Son dos mujeres que han encontrado una amplia escucha en la Iglesia católica. Tenerlas presentes hoy, en la urgencia que se advierte de hacer llegar nuevamente la fe al corazón de la gente, es de especial ayuda.
Su actualidad deriva, entre otras cosas, de que ambas fueron paladinas de una renovación espiritual originada en el clima de dos importantes concilios reformadores: Teresa en el cauce de Trento (1545-1563) en el siglo del Renacimiento; Chiara confirmada en su intuición por el Vaticano II (1962-1965) a mitad del siglo XX. Tras las huellas de estos concilios la santa carmelita y la fundadora del Movimiento de los Focolares pusieron en marcha experiencias de vida cristiana benéficas para muchos fieles y para toda la Iglesia.
Los maestros de espiritualidad más acreditados convergen cada vez más en el reconocimiento tanto de la actualidad del pensamiento de Teresa y Chiara, como en la complementariedad de los caminos que ellas propusieron para la imitación de Cristo y la santificación en la vida cotidiana. La fuerza de este pensamiento consiste en la fe vivida por amor y con amor ilimitado por Dios y por el prójimo, el único signo verdaderamente eficaz para la credibilidad del Evangelio a los ojos de nuestros contemporáneos.
El descubrimiento de esta afinidad espiritual entre Teresa y Chiara se debe, en particular, al carmelita Jesús Castellano Cervera, que murió a inicios del pontificado de Benedicto XVI, el Papa teólogo animado por la misma pasión por el primado del amor de Dios en la Iglesia. Ya no debería ser un misterio que este pida con insistencia a la Iglesia católica en su acción reformadora que se deje guiar y plasmar por el amor, encarnado en Jesús, para volver a dar eficacia a la obra de evangelización.
Teresa –como es sabido– es célebre por el Castillo interior, la obra considerada un camino clásico de la santificación personal. Chiara respondió a los signos de nuestro tiempo añadiendo de su parte a la plataforma de Teresa la espiritualidad del castillo exterior, es decir, de la santidad buscada de manera comunitaria como Iglesia. Una seria toma de conciencia de la llamada universal a la santidad reconocida y difundida por el Vaticano II.»
Fuente: Osservatore Romano on line, 4 de Julio 2012
4 Jul 2012 | Sin categorizar
El Movimiento de los Focolares recuerda al Patriarca de Constantinopla Athenágoras I con especial gratitud, por la relación privilegiada con Chiara Lubich con quien se encontró en 25 oportunidades. A cuarenta años de su desaparición, el Movimiento promovió eventos de conmemoración en Estambul –donde Su Santidad el Patriarca Bartolomeo I recibió una nutrida delegación-, y en Padua, donde el metropolita de Italia y de Malta, Gennadios, saludó a los participantes con un mensaje. Chiara Lubich escribió en el Avvenire el 13 de enero de 1972: “Puede decirse que Athenágoras es el prototipo de la Iglesia de Oriente, pero, reconociendo en él una de las más excelsas personalidades cristianas actuales, se nota que es un símbolo de la entera Cristiandad, que sufre por las seculares divisiones que la han herido profundamente y que anhela la perfecta unificación. Es una de las figuras de la época presente que pertenece ya a la historia y a la Iglesia (…). Fue este interés común el que lo ha impulsado un día a llamarme a Estambul, sabiendo que trabajaba con el Movimiento de los Focolares en el ecumenismo. Era el 13 de junio de 1967. Me recibió como si me conociera desde siempre. “¡La esperaba!”, exclamó y dijo que le narrara los contactos del Movimiento con los luteranos y con los anglicanos. “Es una gran cosa conocerse –comentó– hemos vivido aislados, sin tener hermanos, sin tener hermanas, durante muchos siglos, como huérfanos!. Los primeros diez siglos del cristianismo fueron sobre los dogmas y sobre la organización de la Iglesia. En los diez siglos siguientes hemos sufrido cismas, la división. La tercera época es esta, es la del amor”. “Me pidió que mantuviera el vínculo. Me acuerdo que lo que me impresionó no fueron tanto las palabras dichas en aquella audiencia, sino su figura, la atmósfera sobrenatural que se respiraba y que en general notan todos los que se le acercan. Y sobre todo, su corazón: un corazón tan grande, tan profundamente humano que despierta en mi la pregunta sobre cuántos otras personas en la vida habría conocido que fueran así. (…)” “En otra oportunidad me mostró su mensaje dirigido también especialmente al Movimiento de los Focolares. Entre otras cosas se lee: “Los tres encuentros ocurridos con Pablo VI: en Jerusalén el 5 de enero de 1964; el de aquí en Estambul el 25 de enero de 1967 y el de Roma el 26 de octubre de 1967, constituyen el signo sorprendente y glorioso del triunfo del amor de Cristo y de la grandeza del Papa, y estos encuentros nos han definitivamente puesto, con firme fe y esperanza en el camino bendito para la realización de la voluntad de Cristo, es decir el encuentro de nuevo en el mismo cáliz de su sangre y de su cuerpo”.
Algún tiempo después, hablando de él, Chiara comentó: “Existía una profundísima relación con el Patriarca también porque conocía muy bien a Pablo VI. Por lo tanto era posible para mi tener un contacto personal con el Santo Padre, me encontré siendo involuntariamente un nexo a través del cual el Patriarca podía comunicarse con el Papa extra oficialmente”. Dos días después de su fallecimiento, Chiara escribió una carta a las jóvenes generaciones del Movimiento de los Focolares: “Tenemos en el Cielo un grandísimo protector de nuestro Movimiento. El último informe que le mostré, hace dos meses, fue aquel sobre las jornadas gen con las impresiones de los participantes. Me dijo: “¿Sabes quiénes son los gen?” y siguió: “Amo”, aludiendo a la canción “Ama y comprenderás”. Quisiera que este fuese el testamento que El deja a nuestro Movimiento, el continuo llamado que El nos dirige ahora desde el Cielo. Desde que supe que falleció, me resuena una pregunta en el alma: “¿Por qué buscan entre los muertos a Aquel que vive?”(Lc, 24, 5). Sí, vive y nosotros lo sentimos. Parto para estar cerca de su cuerpo mortal hasta el último momento. Lo saludaré de parte de todos ustedes. Le comunicaré vuestra gratitud por habernos amado tanto, por haber creído y trabajado –hasta lo imposible– por la unidad. Le pediré que esté cerca nuestro siempre y que nos sugiera: Ama!”
3 Jul 2012 | Sin categorizar

Máté
¿Por qué participas en el Genfest?
Leandro: “Participar en el Genfest siempre ha sido un sueño, que finalmente puede convertirse en realidad. Quiero entrar en la historia y decir: yo también estuve”.
Paola: “Tengo la convicción que será la punta del iceberg de tante vida! No una cuña publicitaria, sino la expresión de lo que ya hay: un rompecabezas de vida, potente, que me recordará que no estoy sola y que a todos les dará ánimo para seguir construyendo un mundo más unido”.
Máté: “El verano pasado me casé con Klari. El Genfest será una ocasión especial para vivir también como pareja junto a otros jóvenes y ser un don los unos para los otros”.
¿Qué ha suscitado en ti el título Let’s Bridge?

Paola
Leandro: “Construcción de relaciones, canales de comunicación. Suscita y pone en movimiento todos los medios que tengo para establecer una relación, que me empuja hacia el otro”.
Paola: “¡Energía, dinamismo y esperanza!”
Máté: “Un puente es mucho más grande y difícil de construir. Este título me empuja a no tener miedo de las dificultades: si quiero amar y hago lo que está de mi parte, Dios me ayudará, ¡como un ingeniero sobrenatural profesional!”

Leandro
Faltan dos meses para el Genfest: ¿cómo te estás preparando y con quién irás?
Leandro: “Pido a Dios en la Misa que todo salga bien, también en la preparación. De la región de San Pablo seremos alrededor de 185”.
Paola: “Son los meses más intensos y mi compromiso es no dejar pasar ningún día sin hablarle a alguien del Genfest y sin rezar por él. Pero tengo presente que el Genfest no es el fin. El objetivo no es ‘hacer número’. La prioridad está siempre fija en el amar y amar juntos… es la característica de nuestra vida gen”.
Máté: “Me estoy preparando tratando de amar a todos, empezando por quien está más cerca: Klari, los colegas del trabajo, los amigos del equipo de baloncesto…”
¿Cuál será tu kit de sobrevivencia en los días del Genfest?
Leandro: “Un morral, cámara fotográfica, algo de comer, mi celular conectado a las redes sociales (¡quiero decir a todos que estoy en un encuentro como este!) y ¡muchas botellas de agua!”
Paola: “Eh, ¡¡todavía no he pensado en esto!! Creo que el entendimiento tácito con todos los que en estos meses hemos trabajado por el Genfest, ¡valdrá más que mil palabras! Chiara Lubich decía que no se construye nada legítimo sin el sacrificio; recordar estos días de preparación, nos ayudará en las posibles incertezas y será la garantía que vamos todos juntos”.
Fragmentos de la entrevista publicada en la edición especial de la Revista Gen 5-6, mayo-junio 2012.
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The Genfest 2012 project has been funded with support from the European Commission.
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30 Jun 2012 | Palabra de vida, Sin categorizar
«A quien tenga se le dará y le sobrará; pero a quien no tenga, aun lo que tiene se le quitará».
¿Cuál es, entonces, el significado de esta frase de Jesús? Él nos invita a abrir nuestro corazón a la Palabra que vino a anunciarnos, y de la cual nos pedirá cuentas al final de la vida.
Los escritos del Evangelio nos muestran cómo el anuncio de esta Palabra está en el centro de todos los deseos y de toda las acciones de Jesús. Nosotros lo vemos ir de pueblo en pueblo, por las calles, por las plazas, por los campos, a las casas, a las sinagogas, anunciando el mensaje de la salvación, dirigiéndose a todos, pero especialmente a los pobres, a los humildes, a los que habían sido marginados. Jesús compara su Palabra con la luz, con la sal, con la levadura, con una red lanzada al mar, con la semilla sembrada en el campo; y Él dará la vida para que se extienda el fuego que la Palabra contiene.
«A quien tenga se le dará y le sobrará; pero a quien no tenga, aun lo que tiene se le quitará ».
Jesús espera, por la Palabra que Él ha anunciado, la transformación del mundo. Por consiguiente, no acepta que frente a este anuncio podamos quedarnos neutrales, tibios o indiferentes. No admite que una vez recibido un don tan grande, pueda quedarse inoperante.
Y para subrayar esta exigencia suya, Jesús vuelve a afirmar aquí esa ley que está en la base de toda la vida espiritual: si uno pone en práctica su Palabra, Él lo introducirá cada vez más en las riquezas y en las alegrías incomparables de su reino; por el contrario, si uno descuida esta Palabra, Jesús se la quitará y se la confiará a otros para que la hagan fructificar.
«A quien tenga se le dará y le sobrará; pero a quien no tenga, aun lo que tiene se le quitará ».
Por lo tanto, esta Palabra de vida nos llama la atención ante una grave falta en la que podemos caer: la de acoger el Evangelio haciéndolo quizás sólo objeto de estudio, de admiración, de discusión, pero sin ponerlo en práctica.
Jesús, en cambio, espera que nosotros acojamos la Palabra y que la encarnemos dentro de nosotros. De la misma manera, Él espera que hagamos de ella esa fuerza que da forma a todas nuestras actividades y así, a través del testimonio de nuestra vida, sea esa luz, esa sal y esa levadura que poco a poco, transforma la sociedad.
Durante este mes, entonces, pongamos de relieve una frase entre las muchas Palabras de vida del Evangelio y pongámosla en práctica. Enriqueceremos nuestra alegría con otra alegría.
Chiara Lubich