12 Mar 2012 | Sin categorizar
Vuelve a ver la transmisión.
Jóvenes de hoy, de ayer y de mañana: el 11 de marzo en Castel Gandolfo se realizó la tarde dedicada a Chiara Lubich y las nuevas generaciones en el en el cuarto aniversario de su fallecimiento. Estaban presentes personas de todas las edades. Son testigos de los inicios y de la especial relación que la fundadora de los Focolares entretejió con la generación del ’68, la de la contestación y la condujo sin vacilar por el camino de otra revolución: la del Evangelio. Junto a sus compañeras de la primera hora están los últimos que han llegado, quienes nunca la conocieron, pero que se han vuelto artífices del proyecto de fraternidad universal que propone su carisma y trabajan en muchas partes del mundo: de Vietnam a Argentina, de los Estados Unidos a Hungría. Precisamente allí, del 31 de agosto al 2 de septiembre, tendrá lugar el Genfest, el encuentro mundial de estos jóvenes.
El contenido del programa propone un mensaje potencialmente revolucionario para las distintas generaciones y se articula en 6 cuadros: el primero se dedica al tema del cambio, característica tanto de los últimos tiempos como de los de hoy. Desde Valerio Ciprí quien expresó el deseo de novedad ínsito en la contestación de los años Sesenta en el grupo musical Gen Rosso, a Antonios, de Egipto, quien hoy día vive en una revolución en curso en su país, a tantos que dijeron su gracias a Chiara. Entre ellos estaba también Pascuale Ferrara, quien actualmente es un diplomático comprometido en varios proyectos de paz y Joao Braz de Avis, nuevo cardenal, llamado a Roma como prefecto para la Congregación de la Vida Religiosa.
Libertad y justicia se concretan desde una concepción distinta de los bienes materiales que “no se mueven solos”, como recuerda Chiara en uno de los vídeos proyectados –todos muy actuales-. Pero donar el tiempo, los propios bienes, no es la única forma de “suscitar el paraíso terrestre” –como Chiara animaba a hacer en los ’70. Lo demostraron Giuseppe Milan, quien ha dejado impresa una “huella comunitaria” en algunos cursos del departamento de Ciencias de la Educación de la Universidad de Pádova, del que es director; Emanuele Pili, estudiante del Instituto Universitario Sophia, quien instauró una sinergia interesante con su universidad de proveniencia en Génova. Patience Molle, ingeniera, primera mujer en asumir el cargo de directora en el Ministerio de Obras Públicas en Camerún, en su labor administrativa actúa legalmente permaneciendo siempre fiel a los valores adquiridos cuando joven a través del Focolar; igual que María Chiara Campodoni, quien con treinta años, es asesora de deporte en Municipio de Faenza (Ravena). Otra “piedra angular” de la herencia de Chiara es el gran valor dado al dolor: punto de partida para otras metas. Lo expresa de manera impactante Beppe Porqueddu, quien quedó en silla de ruedas después de un accidente en moto, con dieciocho años, ha descubierto en la discapacidad una “chispa de transformación social” en un mundo que parece rechazar el límite y la enfermedad. Hoy es técnico en rehabilitación y docente en ese campo. El mensaje de Chiara, por más que está radicado en la visión de Dios como amor, no se dirige sólo a los cristianos: pasaron por el palco también Habib, un joven musulmán; Metta, budista, quien ha visto como éste la ayuda a “acercarse a la verdad”; y Andrea, que “es no creyente, pero no ateo”, quien subrayó la acogida y el respeto encontrados.
La tarde se concluye con la intervención de la presidente de los Focolares, María Voce: quien pone en evidencia que “no hemos ni recordado ni celebrado, sino vivido”, y de qué forma Chiara vuelve a entregar “aquí y ahora” su mensaje a los jóvenes. Jóvenes que están llamados a acogerlo y comprometerse en primera persona: “Lo debemos al carisma y a la humanidad”. 12-03-2012 de Chiara Andreola Fuente: Città Nuova
9 Mar 2012 | Sin categorizar
La fecha ha sido fijada hace tiempo, 31 de agosto-2 de septiembre, y la cuenta regresiva en el sitio <a href="www.genfest.org nos la recuerda: faltan 25 semanas, un día y… horas, los minutos y segundos avanzan. El programa toma forma, y sobre el planeta Tierra (desde varios puntos del globo), nos organizamos ¡para llegar a Budapest.
He aquí, por ejemplo, cuanto se ha realizado en el último periodo.
Radio Varsovia
2 horas de transmisión dedicadas a los jóvenes, durante las cuales los JMU de Polonia pudieron contar, desde una de las principales radios nacionales, sus ideales, sus experiencias y su invitación a todos los jóvenes polacos a unirse al camino hacia Budapest. Escriben: «¡Para nosotros ha sido la primera oportunidad de anunciar el Genfest e inflamar el corazón de tantos jóvenes!».
El café de Milán
En Italia, “Coffee Bridge” es la iniciativa lanzada por los JMU de Lombardía. Habiendo obtenido un precio especial de un distribuidor mayorista, imprimieron el logo del Genfest en los paquetitos de café recibidos y se organizaron para venderlos. La finalidad de la iniciativa: ¡promover los ideales de los JMU y recoger fondos para el viaje a Budapest! Más información: coffee@genfest.tk
Nazaret en fiesta
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jóvenes de varias religiones han dado vida a una jornada caracterizada por cantos, juegos y… gran alegría. No se podía dejar de hablar del Genfest y lanzar la invitación –acogida enseguida- de ser todos constructores de “puentes”. La próxima cita será en abril para un nuevo fin de semana juntos.
Espectáculo Indonesia
En Yogyakarta, los JMU de la segunda ciudad de la Isla de Java organizaron un concierto para festejar los 90 años de la más grande Casa Editorial católica del archipiélago, delante de más de 500 personas. «Ha sido una magnífica ocasión para presentarnos y contar cómo nos comprometemos a construir un mundo más unido –escriben-, viviendo el momento presente, amando el prójimo y superando así cada momento de dificultad».
Almuerzo chino
Cuentan desde Macao: «Habíamos invitado a nuestros amigos a venir a comer un “hot-pot”». Y después de presentar nuestras experiencias y el Genfest, «como señal de agradecimiento hacia quien había venido preparamos un regalito para augurar a todos “¡un próspero nuevo año chino!”».
Experiencias, actividades, curiosidades… y el nuevo video sobre la historia de los Genfest están disponibles en los sitios del Genfest y de los Jóvenes por un mundo unido.
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7 Mar 2012 | Sin categorizar
«Llegué a una escuela de hotelería como suplente con el año iniciado en medio de interminables consejos de profesores, sin tener ningún elemento que pudiera ayudarme a distinguir los nombres, rostros y situaciones. Se me presentaba un cuadro poco alentador, con la dificultad expresada por los colegas de motivar y “escolarizar” a los alumnos, sobre todo de los primeros años. Y yo ¡tenía seis salones de clase de los primeros años! Tenía que olvidar la rica y participativa experiencia hecha el año anterior con los chicos del liceo y cambiar de actitud y de método. Así empezó una aventura fascinante que me obligó a dar lo mejor de mí.
Soy religiosa. Esto suscita en mis estudiantes, además de sorpresa, miles de preguntas. No me freno ante las provocaciones, o las bromas. Y así termino compartiendo algo de mi vida, de mi vocación, del motivo que me lleva a la docencia. Es el primer paso para construir una relación. Poco a poco empezamos a abrirnos y yo les hago muchas preguntas a los muchachos. No parto de razonamientos filosóficos, sino de la realidad cotidiana que requiere una respuesta ante la necesidad de encontrar un sentido. Por qué tengo que levantarme en la mañana, por qué tengo que estudiar, vivir la realidad, amar, sufrir…
¿Tenemos conciencia de lo que estamos viviendo? Esta pregunta les cae a los muchachos como una bomba y suscita una mueca entre la sonrisa y el dolor. Habiendo abierto una brecha en su apatía, insisto: el valor de la persona, la responsabilidad del yo, la búsqueda de Dios en el hombre y en la historia. Alguno se sorprende porque la clase escucha y comenta sarcásticamente que “¡Algunos se han puesto a pensar!”. Sin embargo con una colega nace la estima recíproca y buscamos un itinerario común desde la disciplina de cada una. Elegimos páginas de literatura o de poesía que hablan del deseo de una felicidad auténtica…
Y los muchachos responden, sienten que se les toma en serio, se convierten ellos mismos en los protagonistas de la lección. Para explicar el sentido religioso, propongo piezas musicales que expresen la actitud del hombre respecto a la búsqueda de sentido. Siguiendo los textos, los muchachos se encuentran con “La respuesta en suspenso” de Bob Dylan, con el “Escepticismo” expresado por Guccini, con la “Pregunta y la búsqueda” de Bono de U2 y ustedes, les pregunto, “¿con quién se identifican?”. Uno levanta la mano: “Yo escribo poesía, ¿quiere escuchar una?”. Un compañero le hace el fondo musical y él empieza a contar, en estilo rap, la experiencia dolorosa de la muerte de un amigo de la escuela. Es un grito: ¿cuál es la respuesta humana al dolor, al límite, a la muerte? Recordando a Juan Pablo II, propongo su reflexión durante el Jubileo de los artistas. Él respondiendo precisamente a Bob Dylan había dicho que la respuesta no la sopla el viento. Hay uno que dijo ser la respuesta: Jesucristo. Empiezo a partir de aquí el itinerario cristológico.
Contínuamente hago la experiencia de que no es verdad que los jóvenes son indiferentes ante la belleza, la verdad. Muchos viven en carne propia situaciones difíciles, y quizás por eso son más sensibles a la búsqueda de la verdad, de la justicia, del bien, a una mirada de amor hacia su destino. Esto lo aprendí de personas que me dieron testimonio de la pasión educativa, entre los cuales mi Fundador, Nicola Barré: se educa en la medida en que nos dejamos educar por el otro. Pero siento que es necesario conservar cada día el estupor del inicio, sin perder la curiosidad y el deseo de una aventura siempre nueva que todas las mañanas empieza en la clase. Preparando las lecciones me motiva el deseo de intentarlo todo con tal de encontrar el rostro de cada uno y transmitir este mensaje: “¡Estoy contenta porque existes! ¡Gracias porque te has convertido en un compañero de mi camino!”». Hna. Marina Motta