L’hai fatto tu?
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Sevilla 18-22 Enero
Video: Mass media, vocazione all’unità dei popoli
Los “medios de comunicación”, además de ser ese maravilloso fenómeno que todos conocemos y que, en cierto modo, caracteriza a nuestra época, están muy cerca y tienen una importancia fundamental en la historia y en la actualidad de nuestro Movimiento, como tuve ocasión de destacar en el discurso que hice en Bangkok, en Tailandia, en enero de 1997, cuando la Universidad St. John’s, me otorgó y, en mí, al Movimiento que represento, el doctorado honoris causa, precisamente en Ciencias de las comunicaciones sociales.
Existe, efectivamente, una doble afinidad entre los medios de comunicación y nosotros que nos obliga a hablar de ellos. Ante todo una afinidad en lo que se refiere a los objetivos.
La finalidad del Movimiento de los Focolares es contribuir a realizar lo que nuestros jóvenes definen como el sueño de un Dios, es decir, la vehemente petición que Cristo hizo al Padre poco antes de morir: “Que todos sean uno”[1].
¿Y cuál es el objetivo de los medios de comunicación? Su vocación colectiva es evidente: también ellos están destinados a acercar a las personas entre sí.
Pero, lo que hace que los medios de comunicación sean tan afines a nosotros no es solamente el objetivo por el que trabaja el Movimiento. Existe una segunda afinidad y tiene que ver con el método: la espiritualidad de la unidad, típica del Movimiento, no se vive sólo en una dimensión personal, sino comunitaria, colectiva. En el desarrollo de los medios de comunicación de masa podemos individualizar un nuevo paso en el proceso evolutivo de la humanidad. Este desarrollo introduce en ella, digamos, una tensión incesante entre la complejidad y la unidad, entre la fragmentación y la búsqueda de la unidad, en tiempo real.
Si examinamos nuestra espiritualidad, comprobamos que, precisamente porque es el camino de la unidad, es un camino de comunión.
En un mundo invadido por el individualismo, en una Iglesia que cultivaba y proponía espiritualidades individuales antiguas, pero siempre admirables, el Espíritu Santo, veinte años antes del Concilio, impulsó a nuestro Movimiento a dar un decisivo viraje hacia los hombres.
No es este el momento de analizar minuciosamente los distintos puntos fundamentales sobre los que se apoya nuestra espiritualidad, pero podemos afirmar que en cada uno de ellos existe un marcado acento comunitario. Es, por lo tanto, un camino colectivo. Vamos a Dios a través del hombre, vamos a Dios junto al hombre, junto a los hermanos que amamos.
Y dado que este amor es recíproco, nos brinda la posibilidad de vivir según el modelo de la Trinidad, llegando a ser uno, como Dios es uno, sin estar nunca solos, como Dios, que es trino. Y Cristo está en medio de nosotros, como prometió: “Donde dos o más están reunidos en mi nombre, allí estoy yo, en medio de ellos”[2].
Con el tiempo, esta espiritualidad se ha manifestado como una espiritualidad para el pueblo. Es el alma de una revolución de amor evangélico, capaz de difundirse rápidamente en el mundo entero. Y no sólo entre católicos, sino también entre cristianos de otras Iglesias, entre fieles de otras religiones, entre hombres de buena voluntad que aspiran a un mundo más unido. Es un fenómeno de fraternidad universal entre millones de personas, presentes en 184 naciones y animadas por una profunda exigencia: “sentirse una cosa sola” entre todos
Esta sed de sentirse unidos ha sido desde siempre una característica nuestra, desde el principio, cuando una densa red de cartas ponía en comunión entre nosotros la acción que Dios comenzaba en nuestras personas, una acción que crecía en la medida en que se compartía. (…)
El Movimiento cuenta con un sito oficial en la red Internet, donde se ofrece una presentación de los contenidos ideales, de la historia, de la difusión de los Focolares, con enlaces a sitos análogos de otras naciones y páginas de noticias actualizadas. (…)
Como dije antes, nuestros “medios de comunicación” nacieron a partir de exigencias concretas, de pequeñas ocasiones, como el deseo de mantenernos en contacto o por la necesidad de poner al día a los que no estaban presentes en un acontecimiento considerado importante por nosotros o por el deber de apoyar espiritualmente a los que atravesaban dificultades.
Durante muchos años no hemos dado publicidad al Movimiento ni a su entusiasmante difusión, y aún hoy la que se hace no surge tanto del Movimiento, sino que más bien es espontánea.
Nuestra preocupación es que todo siga naciendo de la vida, aun estando cada vez más convencidos de que los medios de comunicación, por decir así, están hechos especialmente para nosotros, dada su vocación a la unidad de los pueblos. Por otra parte, recordamos que los primeros cristianos no contaban con estos medios. Contaban con su corazón que desbordaba el mensaje de Cristo, que pasaba de boca en boca, hasta tal punto que, como dijo Tertuliano, aún habiendo nacido ayer, ya habían invadido el mundo. Y Jesús sólo habló, no escribió nada, salvo en la arena.
Si echamos una rápida mirada a la situación actual de los medios de comunicación, no podemos ignorar que, junto al incesante desarrollo, que cada día los hace más útiles y fascinantes, presentan una serie de nuevos y grandes problemas para la sociedad, las familias y las personas. Y, por lo tanto, un panorama, lógicamente, de luces y sombras.
Para citar sólo algunas de ellas: la globalización que homogeneiza las culturas y sofoca las respectivas riquezas; el relativismo ético que mezcla mensajes importantes con otros superficiales o tendenciosos; la espectacularización de la existencia, que instrumentaliza el sufrimiento y la vida privada; el excesivo clima de competición dentro de las estructuras productivas de los medios de comunicación; la intromisión excesiva en la vida de la gente… ¿Cómo usar los medios sin ser manipulados por ellos?
Luces y sombras, decía… Los medios de comunicación hoy o son recibidos sin capacidad de crítica, o son desaprobados por la falta de moral, por la violencia, por la superficialidad que a veces proponen, o son sobrestimados como infalibles instrumentos de poder, casi nuevos ídolos de una humanidad sin otras certezas. Nosotros sabemos que son simples medios, pero queremos apreciar todo “su enorme potencial latente”, según una acertada expresión del Papa[3], queremos e invitamos a todos a hacer un buen uso de ellos, fiel al mensaje profético que contienen.
Este mensaje dice: “unidad”. Y aquí quisiera elevar un gran agradecimiento a Dios porque Él no está ausente, ni siquiera en estos modernos descubrimientos y en las nuevas tecnologías, por el modo como Él conduce la historia.
En efecto, precisamente hoy, en que la humanidad parece vagar en la oscuridad después de la caída de fuertes ideologías y la ofuscación de muchos valores, y por otra parte precisamente ahora en que se aspira a un mundo más unido, se reclama la fraternidad universal, precisamente ahora tenemos en las manos estos poderosos medios de comunicación, un signo de los tiempos que dice “unidad”. Y en todo esto ¿no está quizás presente la mano de Dios?
[1] Jn 17,21.
[2] Mt 18,20.
[3] Juan Pablo II, a un grupo de Obispos polacos, en «La Traccia» 2 (1998), p.159.
Maria Voce
Nació en Ajello Calabro (Cosenza – Italia), el 16 de julio de 1937, es la primera de siete hijos. El padre era médico, la madre ama de casa. En el último año de estudios de Derecho en Roma (1959) encuentra en la universidad a un grupo de jóvenes focolarinos y queda fascinada por su testimonio evangélico. Finalizados los estudios ejerce la profesión en Cosenza convirtiéndose en la primera abogada del tribunal de la ciudad. A continuación estudia Teología y Derecho Canónico. En 1963, repentina e “irresistible” llega la llamada de Dios a seguir el camino de Chiara Lubich, a la que responde con prontitud: deja una carrera prometedora y se va a la escuela de formación de las focolarinas de Grottaferrata (Roma). Chiara le dará el nombre de Emmaus, con el cual desde entonces será conocida en el Movimiento. Se refiere al episodio de los dos discípulos que van por el camino con Jesús después de la resurrección, y nos recuerda el núcleo central del carisma de los Focolares: Jesús que se hace presente «donde dos o más están unidos» en Su nombre. Desde el 64 al 72 vive en Sicilia en los focolares de Siracusa y Catania, del 72 al 78 forma parte de la secretaría personal de Chiara Lubich y en los diez años siguientes vive en el focolar de Estambul, donde entabla relaciones a nivel ecuménico e interreligioso, con el entonces Patriarca de Constantinopla Demetrio I y con numerosos Metropolitas, entre los cuales el actual Patriarca Bartolomé I, en aquel tiempo secretario de Su Santidad Demetrio I, además de otros exponentes de varias Iglesias. En esta metrópolis turca de gran mayoría musulmana, el diálogo de la vida es el que caracteriza sus relaciones con los fieles del Islam. En calidad de experta en Derecho, a partir de1995 es miembro de la escuela Abbá, el Centro de Estudios interdisciplinarios presidido por Chiara Lubich, y a partir del 2000 es también corresponsable de la Comisión internacional de “Comunión y Derecho”, red de profesionales e investigadores comprometidos en el campo de la justicia. Desde el 2002 hasta su aprobación en el 2007, colabora directamente con Chiara Lubich para la actualización de los Estatutos Generales del Movimiento. El 7 de julio de 2008 es elegida presidenta del Movimiento de los Focolares y desde el inicio indica como estilo de la presidencia el compromiso de «dar prioridad a las relaciones» y de tender con todas las fuerzas al fin para el cual nació el Movimiento: construir la unidad a todos los niveles, en todos los campos, recorriendo los caminos del diálogo abiertos por Chiara Lubich. El 27 de julio de 2008, concluida la Asamblea General, María Voce es recibida por Benedicto XVI en su residencia de CastelGandolfo, junto con el Co-presidente Giancarlo Faletti y una representación internacional del Movimiento. El 23 de abril de 2010 el Papa Benedicto XVI la recibe en una audiencia privada. El Papa habla de un «carisma que construye puentes, que hace unidad» e invita a continuar adelante con un amor cada vez más profundo y tendiendo a la santidad. En octubre del 2008 participa e interviene en el Sínodo de los Obispos sobre “La Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia”. El 24 de noviembre 2009 es nombrada por el Papa Benedicto XVI Consultora del Pontificio Consejo para los Laicos y el 7 de diciembre 2011, Consultora del Pontificio Consejo para la promoción de la Nueva Evangelización. Numerosos los viajes para encontrar las comunidades del Movimiento esparcidas por el mundo y seguir los contactos con personalidades del mundo civil y eclesial, del ámbito cultural y político, ecuménico e interreligioso. De particular relevancia: enero 2009 en África, enerofebrero 2010 en Asia, febrero 2011 en Tierra Santa, marzo-abril 2011 en América del Norte y marzo-abril 2012 en los países de Hispanoamérica, en Australia y Nueva Zelanda, enero-febrero 2013, en Jordania agosto-septiembre 2013, en Brasil marzo-abril 2014. Etapas importantes para reforzar las relaciones de amistad y colaboración iniciados en los casi 70 años de vida del Movimiento de los focolares, y que dejan entrever nuevos desarrollos en el campo de la fraternidad. El 12 de septiembre 2014 fue elegida para un segundo mandato consecutivo. Inmediatamente llegó la confirmación de la Santa Sede –como prevén los Estatutos de los Focolares: “Al inicio de este segundo mandato, auguramos a la Dra. María Voce una especial asistencia del Espíritu Santo y confiamos su servicio a la materna intercesión de María Santísima, de quien hoy se celebra la fiesta de su Santo Nombre”, escribe el Card. Rylko, presidente del Consejo Pontificio para los Laicos.
!Bienvenidos a la nueva pagina focolare.org!

Lancio del sito da Maria Voce in un collegamento video dalla Spagna, 22 gennaio 2011.
Chiara, la cual desde aquel 14 de marzo del 2008 nos mira desde el cielo. Ella, una gran comunicadora, la cual apenas descubrió que “Dios nos ama inmensamente!”, sintió que tenia que decirlo a todos usando los medios de comunicación a su alcance en esos tiempos, como lo demuestran las centenas de “cartitas”. Ella, que siempre confió mucho en los medios de comunicación y en las nuevas tecnologías, viéndoles como instrumento para difundir el Ideal del mundo unido, como podrán escuchar en el vídeo publicado para la inauguración del nuevo sito. A ella va nuestra gratitud y a ella dedicamos el nuevo sito internacional del Movimiento .
Hemos dedicado todo el año a este proyecto con la ayuda de muchos: los primeros focolarinos, la redacción -con representantes de todas las realidades del Movimiento-, los delegados del mundo, el personal técnico, los gráficos, los traductores y los asesores. Un equipo maravilloso, al cual agradecemos muchísimo ya que nos ha permitido llegar donde nos encontramos hoy.
El hecho que la pagina esté en línea no significa que el sito esté “terminado”, mas bien significa que es una proyecto “en evolución” permanente. Una entidad viva, que construiremos y mantendremos al día con el aporte de todos Uds. El objetivo: presentar la vida del Movimiento de los Focolares.
