30 Nov 2010 | Palabra de vida, Sin categorizar
La pregunta de María, ante el anuncio del Ángel: "¿Cómo es posible esto?" tuvo como respuesta: "Nada es imposible para Dios" y, como garantía de ello, le viene presentado el ejemplo de Isabel, que en su ancianidad había concebido un hijo. María creyó y se convirtió en la Madre del Señor.
Dios es omnipotente: este apelativo suyo se encuentra frecuentemente en la Sagrada Escritura y es usado cuando se quiere expresar la potencia de Dios en el bendecir, en el juzgar, en el dirigir el curso de los acontecimientos, en el realizar sus designios.
Hay un solo límite a la omnipotencia de Dios: la libertad humana, que puede oponerse a la volontad Suya haciendo al hombre impotente, mientras que estaría llamado a compartir la misma fuerza de Dios.
"Nada es imposible para Dios"
[…] Es una Palabra que nos abre a una confianza ilimitada en el amor de Dios-Padre, porque, si Dios existe y su ser es Amor, la confianza completa en Él no es sino la lógica consecuencia.
Todas las gracias están en su poder: temporales y espirituales, posibles e imposibles. Y Él le da a quien le pide y también a quien no le pide, porque, como dice el Evangelio, Él, el Padre, "hace surgir su sol sobre los malos y los buenos" y a todos nos pide que actuemos como Él, con el mismo amor universal, sostenido por la fe en que:
"Nada es imposible para Dios"
¿Como vivir entonces esta Palabra en la vida de cada día?
Todos nosotros debemos afrontar de vez en cuando situaciones difíciles, dolorosas, tanto en nuestra vida personal, como en las relaciones con los demás. Y experimentamos a veces toda nuestra impotencia porque advertimos en nosotros apegos a cosas y a personas que nos hacen esclavos de ataduras de las que querríamos liberarnos. Nos encontramos a menudo frente a los muros de la indiferencia y del egoísmo y sentimos que se nos caen los brazos frente a acontecimientos que parecen sobrepasarnos.
Pues bien, en estos momentos, la Palabra de vida nos puede ser de ayuda. Jesús nos deja hacer la experiencia de nuestra incapacidad, no para desanimarnos, sino para ayudarnos a comprender mejor que "nada es imposible para Dios"; para prepararnos a experimentar la extraordinaria potencia de su gracia, que se manifiesta precisamente cuando vemos que con nuestras pobres fuerzas no podemos salir victoriosos.
"Nada es imposible para Dios"
Repitiéndonos esto en los momentos más críticos, nos vendrá, de la Palabra de Dios, esa energía que ella encierra en sí, haciéndonos partícipes, en algún modo, de la misma omnipotencia de Dios. Pero con una condición, que vivamos su voluntad, tratando de irradiar a nuestro alrededor ese amor que está depositado en nuestros corazones. Así estaremos al unísono con el Amor omnipotente de Dios por sus criaturas, para el cual todo es posible, que coopera a realizar sus planes sobre cada una de las personas y sobre la Humanidad.
Pero hay un momento especial para poder vivir esta Palabra y para poder experimentar toda su eficacia: el momento de la oración.
Jesús dijo que cualquier cosa pidiéramos al Padre en su nombre Él nos la concedería. Probemos entonces a pedirle lo que más tengamos dentro del corazón, con la certeza, de la fe, de que nada es imposible para Él: desde la solución de casos desesperados, a la paz en el mundo; desde la curación de las enfermedades graves, a la recomposición de conflictos familiares y sociales.
Si, además, somos más los que pedimos la misma cosa, en pleno acuerdo por el amor recíproco, entonces es Jesús en persona en medio de nosotros quien reza al Padre y, según su promesa, obtendremos.
Con tal fe en la omnipotencia de Dios y en su Amor, también nosotras pedimos un día para N. que aquel tumor, visto en una radiografia, "desapareciera", como si hubiese sido un error o un fantasma. Y así fue.
Esta confianza ilimitada que nos hace sentir en los brazos de un Padre al cual todo le es posible, debe acompañar siempre los acontecimientos de nuestra vida. No quiere decir que obtendremos siempre lo que pidamos. Su omnipotencia es la de un Padre y la usa siempre y solamente para el bien de sus hijos, sea que ellos lo sepan o no. Lo importante es vivir cultivando la certeza de que para Dios nada es imposible y esto hará que experimentemos una paz jamás probada.
Chiara Lubich
28 Nov 2010 | Sin categorizar
Umbria, Veneto y Sicilia son las regiones que acogen los proyectos premiados por la segunda edición del premio Chiara Lubich por la Fraternidad. Mirada que se extiende al mundo con el premio internacional a la ciudad de Catamarca, y a la lucha contra la criminalidad con una mención especial para la Municipalidad de Pollica.
La entrega de los premios a tres territorios italianos tuvo lugar ante la presencia de autoridades civiles y religiosas, numerosos alcaldes y la ciudadanía. Fueron premiadas la Municipalidad de Massa Martana, junto a las Municipalidades de Deruta, Montefalco y Spoleto, por el proyecto Ciudades en red en tierra Umbra; la Municipalidad de Marsala, por un proyecto de desarrollo de redes entre los ciudadanos, y el tercer lugar fue para el proyecto de tres Municipalidades de Berice Vicentino, Castegnero, Longare y Nanto, por una nueva asociación que desarrolla formas de intervención ante emergencias ambientales y de pobreza.
Incisiva la intervención de Daniela Ropelato, docente de Ciencias Sociales del Instituto Sophia y representante del Mppu internacional, sobre “Participación, ciudad, fraternidad”. Temas de gran actualidad y de difícil actuación. Señaló con pasión algunos puntos: escucha de las instancias de los jóvenes; equilibrio entre derechos individuales y bien común; administración participativa del territorio; responsabilidad de los políticos y de los ciudadanos.
En la edición precedente fue premiada la ciudad anfitriona, Ascoli, por el participativo proyecto “Amo a mi ciudad”. Y fue precisamente la sala conciliar medieval del Palacio Municipal la que acogió la segunda asamblea anual de la asociación Ciudades por la Fraternidad, promotora de la iniciativa. La Asociación, ideada en el 2008, reúne unas setenta municipalidades de Italia que se inspiran en la categoría de la fraternidad para la acción política.
Las novedades de este año: la entrega de un premio especial al Municipio de Pollica, en respetoso homenaje a Angelo Vassallo, su “alcalde mártir, que dio la vida por su gente”, y un premio internacional a la ciudad de Catamarca (Argentina), por su compromiso en el campo educativo en los estratos menos favorecidos de la sociedad, mediante proyectos de apoyo escolar esparcidos en su territorio. La asamblea de la Asociación Ciudades por la Fraternidad, además, promovió la idea de “regionalizar” su actividad, con encuentros periódicos de las ciudades involucradas de una misma región, con el objetivo de coordinar y hacer más eficaz su actividad en el territorio.
De Ascoli a Catamarca, o de los Apeninos a los Andes, dado que la ciudad del travertino se encuentra rodeada de las Montañas Apeninas y Catamarca surge a los pies de los Andes del noroeste argentino. Todas ciudades unidas por un hilo ideal, el de los valores de la fraternidad propuestos por Chiara Lubich para la actividad política, “el amor de los amores”, como le gustaba definirla.
El premio internacional ha sido una clara señal de apertura al mundo, con la convicción de los Municipios asociados, que –después de haber actuado con eficacia en respuesta a las necesidades del propio territorio- “una ciudad no basta”, retomando así una vez más el ideal de Chiara Lubich abierto a la fraternidad universal.
Lee también en Città Nuova:75 municipios por la fraternidad
18 Nov 2010 | Sin categorizar
15 Nov 2010 | Sin categorizar

Los “Voluntarios”, principales animadores del Movimiento Humanidad Nueva (expresión social de los Focolares), son hombres y mujeres comprometidos en primera fila a actuar las palabras del Evangelio en los más variados ambientes sociales, culturales, económicos y políticos, para ofrecer respuestas concretas a los retos de la sociedad contemporánea.
Las iniciativas llevadas a cabo por ellos son las más variadas: desde el compromiso cotidiano de cada uno en su lugar de trabajo, en la familia, en la escuela, a distintas formas de asociación y de voluntariado, hasta llegar a acciones grandes que involucran a toda una comunidad, con el objetivo de mejorar la vida de nuestras ciudades y el tejido civil de la sociedad.
Del 18 al 21 de noviembre, los quinientos participantes de múltiples proveniencias tendrán la posibilidad de profundizar en aspectos específicos de la espiritualidad de la unidad, para luego abrirse a un diálogo fecundo sobre cómo “transmitir” los valores propuestos por el Ideal de la fraternidad a la acción social.
No faltarán momentos de profundización cultural, como el dedicado a la actualidad de la Doctrina Social de la Iglesia, y testimonios de vida de varias partes del mundo.
Un momento central del congreso será el diálogo con María Voce, previsto para el viernes 19 de noviembre. La presidente de los Focolares, respondiendo a distintas preguntas, ofrecerá una mirada especial sobre la actualidad de la acción social del Movimiento, para identificar así las prioridades de compromiso social en las distintas áreas del planeta.
14 Nov 2010 | Sin categorizar
Marcin Zygmunt proviene de Polonia, es un matemático especializado en la Teoría del Juego, da clases en la Universidad de Cracovia: “Nosotros matemáticos estamos acostumbrados a razonar sólo en nuestro sector. Aquí se pone de relieve la multidisciplinariedad”. Maria Do Socorro Malatesta, docente de Psicología y Sociología, acaba de recibir un premio de la Universidad de Cabo Frío (Río de Janeiro), por una investigación conducida en un área desfavorecida de la región, para estudiar los factores socio-antropológicos que inciden en el uso de psicofármacos. El Padre Gennaro Cicchese, pasa 7 meses al año en Italia y 5 en Senegal, desde hace más de 5 años se mueve entre los dos continentes y da clases de antropología filosófica en Roma y en Dakar. Yukiko Yamada, un japonés de 31 años, vive en España y trabaja en cooperación internacional.
Son algunos de los rostros y de las voces de los trescientos participantes provenientes de 26 países (que comprenden África, Medio Oriente, Australia) que, representando disciplinas diferentes, se reunieron en días pasados en Italia, junto con el centro de estudios interdisciplinarios de los Focolares, fundado por Chiara Lubich en 1990 y que tiene el nombre de Escuela Abbá.
El objetivo de este centro de estudios es profundizar, a nivel científico, las intuiciones originarias del Carisma de la Unidad, ligadas a la experiencia mística vivida por Chiara Lubich en el verano de 1949. Con una metodología propia: la “inmersión” completa en el pensamiento el uno del otro, para llegar a penetrar en las razones y en el patrimonio de cada uno y así “pensar” iluminados por la presencia de Jesús en medio de aquellos que están unidos en Su nombre (Mt 18, 20).
Por lo tanto este “método” es el fundamento de la original experiencia cultural de los 300 participantes, cada uno con un bagaje muy distinto, además de ser cristianos de distintas Iglesias y de 22 áreas disciplinarias: literatura y artes figurativas, arquitectura y derecho, medicina y política, psicología y ciencias de la comunicación, economía, pedagogía y ciencias naturales, para no nombrar todas las que se refieren al área filosófica y teologica y a los diálogos ecuménico e interreligioso.
El programa fue una continua sucesión de las “lecciones” realizadas por las misma Chiara Lubich a los miembros de la Escuela Abbá entre los años 2002 – 2004, centradas, en especial, en el aspecto antropológico, y alternadas con un panel en el que varios investigadores presentaron estudios relativos a sus respectivas disciplinas. Por parte de la filosofía Anna Pelli, presentó “Puntos de reflexión sobre el núcleo ontológico de la persona”, el teólogo irlandés Brendan Leahy sobre “Antropología eclesial en el pensamiento de Chiara Lubich en 1949”, el comunicólogo Michele Zanzucchi presentó el tema “La persona comunica con el silencio y con la palabra”, y todavía, Simonetta Magari quien investigó sobre “La persona como relación en la perspectiva psicológica”.
Otras reflexiones originales tocaron el aspecto lingüístico, como la de Maria Caterina Atzori “Del lenguaje a la antropología de Chiara Lubich”, el económico, como la de Luigino Bruni y sus “Aspectos sobre la idea del sujeto agente de relaciones en la economía”, y la artística con la compositora Thérèse Henderson: “La creatividad de la persona, eco de la creatividad de Dios”. Justo para citar algunas. Los paneles se intercalaron con momentos de reflexión grupal, ya sea interdisciplinarios que por áreas temáticas.
De parte de María Voce, Presidente de los Focolares, quien por años fue miembro de la Escuela Abbá por la disciplina del Derecho –María Voce es abogada-, la invitación a los 300 estudiosos a trabajar para extraer las líneas doctrinales que emergen de este carisma, “sin pretender terminar, sino sólo empezar, conscientes de tener entre manos un don para el bien de la humanidad”. “Un compromiso serio de trabajo” cuyos resultados se verán también porque son fruto de la vida de todo el Movimiento de los Focolares. Una relación entre vida y pensamiento de la cual no se puede prescindir.
¿Una proposta realmente accesible a todas las culturas? Contesta Philippe Hu, chino de Hong Kong, docente de lingüística general en la Fu-Jen University de Taiwan, quien en los últimos meses se ha dedicado a la traducción de algunos textos de Chiara Lubich de 1949. “Es accesible, pero se necesita un método. El método es el que practica esta comunidad de estudiosos. Así el milagro de entenderse sucede. Esto los chinos lo entienden y lo aprecian”. La composición internacional y multicultural de la platea lo confirma.
10 Nov 2010 | Sin categorizar
«Tengo 34 años, son brasileño, casado y con dos hijos y trabajo al servicio de los más pobres ayudándolos a reivindicar sus derechos fundamentales”. Fue así que se presentó Anisio Caixeta Jr., un joven adherente al Movimiento de los Focolares que trabaja como defensor público: una figura prevista por la judicatura brasileña para asegurar una defensa también a quien no tiene los medios para permitirse un abogado. Se entiende rápidamente que, además de realizar su tarea con profesionalismo, Anisio está motivado por grandes ideales: “Desde niño me entusiasmó el ideal de la unidad de Chiara Lubich y siempre traté de ayudar al prójimo gratuitamente, veía que esto me realizaba. Y también ahora sigo haciendo lo mismo en mi profesión. El mismo ideal me ayuda a recordar, antes de cada audiencia, que delante de mí no hay un procedimiento burocrático, sino una persona para respetar y amar”. Y no se trata sólo de sus convicciones morales: “En la historia del Derecho –afirma Anisio- al reconocimiento de algunos derechos fundamentales más inmediatos como la vida o la propiedad, se han agregado seguidamente otros como los de la libertad y la igualdad que emergieron con la Revolución Francesa. La Declaración Universal de los Derechos Humanos, ha puesto en evidencia otro fundamento: vivir en espíritu de fraternidad. También la Constitución Brasileña ha querido introducir en ella el principio de la fraternidad, y por ende no es una simple ayuda que se le debe dar cada tanto a los necesitados, sino un principio fundamental que la Constitución se compromete a tutelar y promover. Por eso cuando actúo empujado por este ideal de fraternidad, ¡en realidad estoy aplicando una ley fundamental de mi Constitución!”. Las experiencias que Anisio vive todos los días “simplemente aplicando la ley” son realmente muchas. Una de las que más le gusta contar: “Un día estaba con un colega afuera del tribunal cerca de un semáforo cuando se acercó un muchachito para pedirnos limosna. Se imaginan su cara cuando le contestamos: ‘¡Pero nosotros podemos hacer mucho más que darte unas monedas! Si por ejemplo no tienes familia, podemos ayudarte a injertarte en un programa social apropiado, igualmente si vives en la calle o si no tienes dinero. De hecho todos estos son derechos que tienes que el Estado tiene que comprometerse a garantizarte porque la Constitución exige la creación de instituciones que tutelen todos estos derechos tuyos. Y yo trabajo precisamente en una de ellas!’”. ¿Una figura heroica la del defensor público? Anisio tiene otra opinión: “No creo que con mi trabajo esté cambiando el mundo. Pero al mismo tiempo la idea que ni siquiera un vaso de agua es donado en vano me fascina profundamente y estoy convencido de que también un simple gesto puede contribuir a crear esa humanidad nueva, partidaria de la fraternidad, que seguramente, el derecho puede sostener, pero que ha de ser construida partiendo de nosotros mismos!”.