22 Sep 2010 | Sin categorizar
Una verdadera fiesta por un acontecimiento que ha dejado una huella imborrable. Había protestas, pero eran pequeñas en comparación con las miles de personas –católicas y no- que, ante la sorpresa de todos, afluyeron las calles para saludar a Benedicto XVI. También los obispos católicos estaban emocionados por la alegría. Nadie esperaba algo así, un éxito tal, un verdadero milagro, en respuesta a las tantas oraciones.
En 4 días el Papa habló a los laicos, a los religiosos, a los niños, a los jóvenes, a los políticos, a los obispos y a los seminaristas, fieles católicos, miembros de otras Iglesias y de otras religiones. Dio esperanza a todos y puso el Cristianismo con sus valores como corazón de la sociedad, animando a no marginarlos. Sus palabras eran la respuesta al reto del secularismo, tan fuerte en este país, y provocaron en quienes escuchaban una respuesta positiva y generosa.
Disipó totalmente la visión de quien lo catalogaba como una persona lejana y fría. ¡El testimonio visible de su unión con Dios, su recogimiento, su amor personal hacia cada uno conquistó verdaderamente el corazón de tantos! Cada palabra suya parecía dar luz a temas específicos.
La ceremonia ecuménica en Westminster Abbey fue un momento de intensa espiritualidad que hizo emerger una visión nueva del ecumenismo, las Iglesias unidas para responder al “secularismo agresivo”. Lo subrayaron las palabras del Arzobispo Rowan Wiliams al Papa: “Oramos para que su estadía entre nosotros en Gran Bretaña nos ayude a renovar la esperanza y la energía que necesitamos como cristianos para dar testimonio de nuestra convicción de que es en la relación con Dios que crecemos en la plenitud de la libertad y la belleza del Espíritu”. Y a los Obispos Católicos y Anglicanos reunidos juntos el Arzobispo dijo: “Los obstáculos que todavía existen no nos impiden buscar nuevos caminos para construirnos recíprocamente en la santidad”.
Impresionante el número de personas que han seguido la visita ya sea personalmente que a través de Internet o de la televisión. La BBC y Sky han transmitido todas las etapas en directo. Nos parece haber vivido con el Papa por 4 días.
El primer ministro, David Cameron, saludando al Papa en el aeropuerto le dijo: “Le ha hablado a una nación de 6 millones de católicos pero lo escucharon 60 millones de ciudadanos. Ha ofrecido un mensaje no sólo para la Iglesia Católica, sino para cada uno de nosotros, personas de fe y no. Sus palabras han sido un reto al país para que ‘despierte’ y piense… porque yo creo que todos podemos compartir su mensaje de trabajar por el bien común y que cada uno de nosotros tiene una obligación social hacia el otro, hacia nuestra familia y nuestra comunidad y, obviamente, esta atención debe extenderse más allá de nuestras riveras… Su presencia ha sido un gran honor para nuestro país”.
Regresando, el Papa agradeció a todos por el calor y la hospitalidad que recibió. Confirmó que la diversidad que existe en la sociedad británica ofrece la oportunidad de profundizar el diálogo ecuménico, interreligioso e intercultural, y por ende es una gran riqueza para toda la comunidad.
En su discurso final a los obispos católicos el Papa los animó a “explorar caminos apropiados y eficaces” para “involucrar en la misión de la Iglesia” “los nuevos Movimientos eclesiales que tienen un carisma especial para la evangelización”. Por lo tanto nos sentimos directamente involucrados.
Cuando en la Misa escuchamos las palabras de Jesús de “poner la luz sobre el candelero”, nos parecía la confirmación de lo que el Papa había hecho en el corazón de cada uno de los que lo escuchaban”.
14 Sep 2010 | Sin categorizar
La ciudadela internacional de Loppiano (Florencia), Economía de Comunión – Polígono “Lionello Bonfanti”, Instituto Universitario Sophia y Grupo editorial Città Nuova presentan: “Pistas de innovación en respuesta a la crisis”.
La primera edición de LoppianoLab parte del centro internacional de Loppiano (Florencia), con 45 años a la vanguardia en el diálogo intercultural y social, es un evento que engloba numerosas citas, debates, mesas redondas y exposiciones. Un reto global y original para compartir experiencias y praxis de cohesión e innovación en economía, cultura y formación: un aporte de vitalidad para Italia, que podría convertirse en un experimento a repetir en otros continentes. 4 citas en pro de un país más cohesionado Expo 2010 – Empresas en red: una respuesta innovadora ante la crisis y Convención EdC para Italia 50 empresas italianas de distinto tipo, adherentes al proyecto mundial de Economía de Comunión, darán vida a la Expo 2010 preparada en el Polígono empresarial Lionello Bonfanti, habrá espacios de exhibición, exposiciones y mesas redondas en donde las empresas de economía civil promoverán ideas y proyectos orientados hacia una economía al servicio de la persona y de la sociedad. Una posibilidad de intercambio sobre: energía y ambiente, ética financiera y sustentabilidad, intervención social y promoción de la salud. Convención “EdC para Italia: Empresas, proyectos, futuro” El 18 y 19 de septiembre expertos y trabajadores discutirán sobre temas como la crisis económica, el emprendimiento juvenil y femenino y otros. El Polígono empresarial Lionello Bonfanti alberga hoy día unas veinte empresas de EdC y se propone –como otros polígonos conectados con las ciudadelas de los Focolares en otras partes del mundo- como punto de convergencia y visibilidad de las empresas que adhieren al proyecto pero también de las organizaciones empresariales y asociaciones de categoría que cada vez más apuntan al desarrollo sostenible y ético de la propia actividad y de sus asociados.
Congreso: “¿Cuál país, cuál unidad?” – para responder al reto socio-cultural de Italia Se trata del ápice de la manifestación en donde cultura y economía serán el centro del debate. Estudiar, trabajar, encontrar soluciones para responder a los retos de hoy y explorar posibles pistas hacia una visión unitaria del país, en el respeto de la identidad cultural y económica de las regiones.
Cita anual del Grupo Editorial Città Nuova Lectores, trabajadores del ámbito cultural, promotores de la cultura que surge del carisma de la unidad se encontrarán para trazar itinerarios de compromiso social y civil mediante foros y debates con los autores y redactores de la revista Città Nuova, que desde hace 50 años es portavoz de un proyecto cultural que se basa en el reconocimiento de la unidad de la familia humana, y establecerán un diálogo con distintas expresiones contemporáneas que creen en los valores de la persona. Città Nuova, a lo largo de los años, se ha desarrollado en 37 ediciones extranjeas en varios idiomas.
Programa
Otra documentación
9 Sep 2010 | Sin categorizar
“La voluntad de Dios en la vida de los cristianos”. Este es el tema central del 29º Congreso Ecuménico de los Obispos que, por iniciativa del Movimiento de los Focolares, se está desarrollando del 9 al 13 de septiembre en el Centro Mariápolis de Castelgandolfo (Roma). Forman parte del encuentro más de 35 obispos de 17 países del mundo. De Australia a Hong Kong, de la India a Brasil. Están presentes representantes de la Iglesia Siro-ortodoxa, de la Comunión Anglicana, de la Iglesia Metodista, Luterana, Evangélica y Católica. El domingo 12 los prelados participarán en el Angelus del Papa. Se prevé la intervencón del Card. Walter Kasper, presidente emérito del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, que hará un balance sobre el estado del ecumenismo.
El testimonio de los cristianos – “Hoy las prédicas no tienen valor. Ante la inflación de la palabra a la que los medios nos están acostumbrando, lo que hoy vale es el testimonio, ésta es la perspectiva más prometedora de la evangelización”. Quien habla es el Card. Miloslav Vlk, arzobispo emérito de Praga, presentando a los periodistas el Congreso Ecuménico de los Obispos. El tema central de reflexión este año será: “La voluntad de Dios en la vida de los cristianos”. “Una cuestión –explicó el Cardenal- no sólo y exclusivamente religiosa, porque en un mundo secularizado donde se experimenta la ausencia de Dios, el hombre tiende a encerrarse en su voluntad fatigando en aceptar el confrontarse con la del otro”.
La finalidad del Congreso. Ante la crisis que, según muchos, el diálogo ecuménico está atravesando, los obispos rebaten la constatación de que “lo que nos une es mucho más de lo que nos divide. Hay muchísimas cosas que nos permiten vivir ya desde ahora como una Iglesia unida: poniendo en práctica la misma Palabra de Dios, habiendo recibido el mismo bautismo, acogiendo los dones del mismo Espíritu Santo». «La experiencia vivida en estos 29 años de encuentros anuales entre obispos de varias Iglesias –concluye uno de ellos -, nos confirma en la certeza de que la unidad es posible”.
Del mismo parecer es el obispo alemán Christian Krause, ex – presidente de la Confederación Mundial Evangélico-luterana quien, aun constatando que en Europa existe “una crisis institucional a todo nivel”, no quiere hablar de “invierno ecuménico”, también porque son muchas las iniciativas que dan testimonio de lo contrario. Afirma que, “la experiencia vivida en el Ökumenischer Kirchentag de Múnich, llevado adelante por laicos de los cuales tantos jóvenes, y la realidad ya consolidada de 250 Movimientos diversos en el “Juntos por Europa”, nos hacen pensar más bien en el inicio de una nueva primavera”.
Al tomar la palabra, el obispo inglés anglicano Robin Smith, quien desde hace años participa en los encuentros promovidos por el Movimiento de los Focolares, precisa: “En estos encuentros no se participa para discutir sobre nuestras diferencias, sino para vivir una experiencia concreta de unidad, haciendo propia la oración de Jesús al Padre, ‘que todos sean una sola cosa’. Este ‘ser uno’ en Cristo es una experiencia que nos permite experimentar la presencia del Resucitado entre nosotros como Él prometió”.
Un pacto que permanece. Los encuentros ecuménicos de los obispos se concluyen con un “pacto de amor recíproco”. Quien cuenta la experiencia es Mons. Armando Bortolaso, antes vicario apostólico de Aleppo (Siria), quien ahora vive en Líbano. “Nos declaramos que estamos dispuestos a dar la vida el uno por el otro y a amar la diócesis del otro como la propia y nos intercambiamos un abrazo de la paz”. Es siempre un momento muy fuerte, conmovedor, que marca –dice el obispo católico– “la temperatura de este ecumenismo de la vida y del corazón”.