Movimiento de los Focolares
La parroquia, testimonio del amor de Dios

La parroquia, testimonio del amor de Dios

1.544 los participantes, entre los cuales 140 provenientes de países extra europeos. Son estas las “cifras” del convenio del Movimiento parroquial y diocesano que se llevará a cabo del 16 al 18 de abril en Castel Gandolfo (Roma). Nacido en 1966, gracias al impulso del Papa Pablo VI, el Movimiento está actualmente presente en más de 3.000 parroquias de 41 naciones, en los 5 continentes. Se desarrolla basado en la conciencia de que la espiritualidad de los Focolares no sólo puede renovar la vida de las personas individualmente, sino también hacer que la comunidad vuelva a florecer, y por lo tanto también las comunidades parroquiales y diocesanas, según la vida de comunión que caracterizaba las primeras comunidades cristianas.

Se escogió como título de reflexión para el convenio de este año: “La parroquia, testimonio del amor de Dios”. Palabras – explican los promotores de la iniciativa – que responden “a una realidad que ha subrayado fuertemente el S. Padre con la Encíclica Deus Caritas est”. En su primera carta encíclica, Benedicto XVI escribía: “En la liturgia de la Iglesia, en su oración, en la comunidad viva de los creyentes, nosotros experimentamos el amor de Dios, percibimos su presencia y aprendemos de este modo también a reconocerla en nuestra cotidianidad. Él nos ha amado de primero y sigue siendo el primero en amarnos; por esto, también nosotros podemos responder con el amor. Dios no nos ordena un sentimiento que nosotros no podemos suscitar en nosotros mismos. Él nos ama, nos hace ver y experimentar su amor y, ante esta «iniciativa» de Dios, puede hacer florecer también en nosotros el amor como respuesta”.

El convenio de Castel Gandolfo se lleva a cabo en un momento crucial para la vida de la Iglesia y para sus comunidades esparcidas en el mundo. Estarán presentes también personas provenientes de Brasil, Argentina, Colombia, Uruguay, Canadá, África del Sur, Corea, Filipinas. “Benedicto XVI – afirman los organizadores del convenio – invita a anunciar a todos que Dios nos ama. Es ésta la chisma inspiradora del Movimiento de los Focolares. Es importante que en nuestras comunidades parroquiales se descubra y se reencuentre el rostro de Dios amor, de manera tal que se conviertan en testigos auténticos del amor de Dios, sea porque Dios reina en medio de ellas, sea porque desbordan el amor sobre todos”. En el programa se alternarán meditaciones de Chiara Lubich sobre Dios Amor y experiencias de comunidades animadas por este espíritu.

Inmediatamente después del convenio (del 18 al 22) tendrá lugar una escuela de profundización de la espiritualidad de la unidad y de su irradiación en las comunidades parroquiales para los animadores del Movimiento Parroquial que provienen de Asia, África y América.

 

“Arms Down”, “Abajo las armas”

Se trata de una iniciativa internacional promovida por la sección juvenil de “Religions for Peace / Religiones por la Paz” (ex WCRP – World Conference on Religions for Peace), y por su Consejo Internacional, en el cual están también representados el Movimiento de los Focolares, la Rissho Kosei-kai y la Shanti Ashram.

La acción apunta a la cooperación interreligiosa y está dirigida a organizaciones internacionales, gobiernos, parlamentos y asambleas nacionales, municipios e importantes medios de comunicación, para solicitar con decisión la drástica reducción de las armas nucleares y convencionales y del capital destinado hasta ahora a tales objetivos, con el fin de concretar con mayor determinación los objetivos de desarrollo previstos por la plataforma del Milenio (ONU 2000). Además, solicita la revisión del Tratado Internacional de la No-proliferación Nuclear, ya en calendario para el 2010, tratado que a nivel internacional en los últimos tiempos resulta más frágil de mantener dado el agravarse de las áreas de crisis. La inauguración oficial de la campaña se llevó a cabo en Costa Rica el pasado 7 de noviembre de 2009. El Movimiento de los Focolares ha participado desde entonces con una delegación de 6 miembros, 4 de los cuales de distintos países. En el mes de enero pasado, durante su viaje a Asia, María Voce, presidente del Movimiento de los Focolares, dio inicio a la colaboración de la iniciativa firmando solemnemente el llamado mientras se encontraba con los líderes de los jóvenes de la Rissho Kosei-kai en Tokio. Como consecuencia, a mediados de febrero, se lanzó públicamente la recolección de las firmas durante el Meeting de los Jóvenes por un Mundo Unido en Castel Gandolfo (Roma), y seguidamente en todo el mundo. Se prevé que la habitual y muy concurrida fiesta de los jóvenes del 1º de mayo en Loppiano (Florencia, Italia), así como los otros eventos relacionados con la Semana Mundo Unido en todo el mundo (1-9 mayo 2010), serán momentos importantes para multiplicar la iniciativa. ¿Quién puede convertirse en promotor? Cualquiera, porque la adhesión es personal y puede concretarse simplemente agregando la propia firma en el sitio on line de Religions for Peace (http://religionsforpeace.org/initiatives/global-youth-network/campaign-for-shared-security/) y también haciéndose promotor de una recolección de firmas más amplia utilizando los módulos preparados para tal objetivo. “En un tiempo en el cual es urgente reaccionar ante las visiones conflictivas – afirman los organizadores – y dar fuerza a la sociedad civil internacional uniéndose con todos aquellos que trabajan por el mismo objetivo, nos parece que esta iniciativa también puede ser un instrumento fecundo para apoyar elecciones concretas a favor de la paz y la fraternidad universal”.

La parroquia, testimonio del amor de Dios

Pascua de Resurrección

Jesús es fiel a su promesa: “donde dos o más están reunidos en mi nombre, es decir en mi amor, yo estoy en medio de ellos”. Sí, donde dos o más están unidos en Su amor se hace presente el Resucitado, y trae consigo los dones del Espíritu: luz, alegría, paz, amor. Es la experiencia hecha con estupor desde los inicios cuando en Trento, durante el segundo conflicto mundial, con mis primeras compañeras, hicimos nuestro ese mandamiento: ámense como yo los he amado y estrechamos un pacto: “yo estoy dispuesta a morir por ti, yo por ti…”. Y es precisamente el Resucitado lo que el mundo espera hoy! Espera testigos que puedan decir a todos, en verdad: lo hemos visto con los sentidos del alma, lo hemos descubierto en la luz con la que nos ha iluminado; lo hemos tocado en la paz que nos ha infundido; hemos sentido su voz en el fondo del corazón; hemos gustado su gloria inconfundible. Podremos así asegurar a todos que Él es la felicidad más plena y devolver la esperanza al mundo. Chiara Lubich

Palabra de vida de abril 2010

Jesús pronunció estas palabras con ocasión de la muerte de Lázaro de Betania, a quien Él resucitó después de cuatro días.
Lázaro tenía dos hermanas: Marta y María.
Marta, apenas supo que llegaba Jesús, corrió a su encuentro y le dijo: "¡Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto!". Jesús le respondió: "Tu hermano resucitará". Marta replicó: "Sé que resucitará en el último día". Y Jesús le respondió: " Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás".

"Yo soy la resurrección y la vida"

Jesús quiere hacernos comprender quién es Él para el hombre. Jesús posee el bien más precioso que se pueda desear: la Vida, esa vida que no muere.
Si has leido el Evangelio de San Juan, habrás encontrado que Jesús ha dicho también: “Como el Padre tiene la Vida en sí mismo, así ha concedido al Hijo tener la Vida en sí mismo” .  
Y puesto que Jesús tiene la Vida, la puede comunicar.

"Yo soy la resurrección y la vida"

También Marta cree en la resurrección final: "Sé que resucitará en el último día".   
Pero Jesús, con su maravillosa afirmación: "Yo soy la resurrección y la vida", le hace comprender que no debe esperar al futuro para la resurrección de los muertos. Ahora ya, en el presente, Él es para todos los creyentes, esa Vida divina, inefable, eterna, que no morirá jamás.  
Si Jesús está en ellos, si está en ti, no morirás. Esta Vida en el creyente es de la misma naturaleza de Jesús resucitado y por lo tanto, bien diferente de la condición humana en la que se encuentra.  
Y esta extraordinaria Vida, que ya existe también en ti, se manifestará plenamente en el último día, cuando participes, con todo tu ser, a la resurrección futura.

"Yo soy la resurrección y la vida"

   
Ciertamente, Jesús con estas palabras no niega que exista la muerte física. Pero esa no implicará la pérdida de la Vida verdadera. La muerte seguirá siendo para ti, como para todos, una experiencia única, fortísima y quizá temida. Pero no significará el sinsentido de una existencia, no será más el absurdo, el fracaso de la vida, tu final. La muerte, para ti, no será realmente una muerte.

"Yo soy la resurrección y la vida"

¿Y cuándo ha nacido en ti esta Vida que no muere?
  
En el Bautismo. Allí, a pesar de tu condición de persona que ha de morir, has recibido de Cristo la Vida immortal. En el Bautismo, de hecho, has recibido al Espíritu Santo que es Aquél que ha resucitado a Jesús.  
La condición para recibir este sacramento es tu fe, que la has declarado a través de tus padrinos. De hecho, Jesús, en el episodio de la resurrección de  Lázaro, hablando a Marta,  precisa: "Quien cree en mí, aunque haya muerto vivirá" (…) ¿"Tú crees esto?" .  
"Cree", éste es un hecho muy serio, muy importante: no implica sólo aceptar las verdades anunciadas por Jesús, sino adherir a ellas con todo el ser.
Para tener esta vida debes, por tanto, dar tu sí a Cristo. Ello significa adhesión a sus palabras, a sus mandamientos: vivirlos. Jesús lo afirma: "Si uno observa mi palabra, no verá nunca la muerte" . Y las enseñanzas de Jesús están resumidas en el amor.
¡No puedes, entonces, dejar de ser feliz: en ti está la Vida!

"Yo soy la resurrección y la vida"

En este periodo en el que nos preparamos a la celebración de la Pascua, ayudémosnos a hacer este viraje, que hay que renovar siempre, hacia la muerte de nuestro yo para que Cristo, el Resucitado, viva desde ahora en nosotros.

Chiara Lubich

 

La parroquia, testimonio del amor de Dios

Sábado Santo

Sábado santo: la Iglesia mira ya hacia la resurrección del Señor. “Pensar a María: a su inmenso dolor por haber participado tan íntimamente a la muerte de su Hijo, pero también a su esperanza en la resurrección, en Ella más viva que nunca. María es el ícono del misterio cristiano, donde la cruz y la resurrección son una sola cosa. Y, a pesar de que compartimos su dolor, tener el pensamiento en Jesús resucitado, agradecidos, infinitamente agradecidos por todo lo que significa para nosotros y para el mundo, según nuestra fe. Y, no sólo: si Él ha resucitado, también nosotros resucitaremos. Chiara Lubich (de una entrevista para la transmisión Ecclesia-CEI, de Antonella Mozza. Mollens, 27/03/2002)

Bruna Tomasi en Chile

Después de un largo viaje —no sólo por los 12.000 km recorridos, sino principalmente debido a una falla del avión— Bruna Tomasi llegó a Santiago de Chile. Había sido invitada, antes del trágico terremoto que azotó el país, para conmemorar y celebrar el segundo aniversario de la muerte de Chiara.

Ni bien llegó, se interesó inmediatamente por los afectados por el sismo y por de la situación de las ayudas, que comenzaron a movilizarse inmediatamente acaecida la tragedia.

Al día siguiente, visitó un centro del Movimiento ubicado en una zona popular de la capital, donde se encontró con un grupo de jóvenes de los Focolares. Les comunicó la experiencia que vivió con Chiara en el surgimiento del Movimiento, cuando «todo se derrumbaba, y quedaba sólo Dios, a quien descubrimos como amor”. Bruna hizo hincapié en la importancia de «no perder nunca el entusiasmo, y continuar salvando antes que nada la unidad, la concordia, entre ustedes». Viniendo de ella, no se trataba de palabras, nada más, sino de una realidad vivida durante más de 65 años.

El día esperado por todos fue el domingo 14 de marzo, cuando, en el Aula Magna de la Universidad Católica, muchos se congregaron para conocer y escuchar a Bruna. Con fuerza, ella participó a todos la experiencia de Dios Amor y la novedad del carisma de la unidad. Entre los presentes se encontraban representantes de otros movimientos eclesiales, de la Iglesia Ortodoxa y de la comunidad judía. Algunas impresiones:  «Necesitábamos escuchar estas palabras» (Mov. Fondacio). «Nos quedó grabado el anhelo de santidad» (Comunidad católica Shalom).

Se trató de un día maravilloso para el Movimiento de los Focolares en Chile. No sólo por esta visita excepcional de Bruna, sino también porque durante la misa, que concluyó el encuentro, el cardenal Francisco Javier Errazurz, Arzobispo de Santiago, ordenó al primer focolarino sacerdote chileno, Juan Ortiz. El cardenal, tras recordar con conmoción a Chiara, concluyó animando a “continuar acrecentando el fuego del amor y de la unidad entre ustedes, de modo que este amor atraiga a cada vez más personas a Cristo, a fin de que sea un faro de la luz en nuestra cultura, una presencia que interpele, una presencia profética de la unidad de la Iglesia, un testimonio vivo de que la fraternidad de la familia humana es más fuerte que el egoísmo, la enemistad y la indiferencia. ¡El amor es más fuerte!”.