25 Dic 2003 | Sin categorizar
La inauguración del Congreso en la abadía greco bizantina de San Nilo Para Estambul estaban reservados más de 60 Obispos, 34 de ellos lograron cambiar, al último momento, sus programas y venir a Roma. Pero, también en los Castillos Romanos, tuvieron una acogida especial, con una solemne y alegre celebración de apertura en la histórica abadía católica de rito bizantino, de San Nilo, situada en Grotaferrata y fundada hace mil años, en el 1004. El mensaje del Papa y el diálogo con el Card. Karper El Card. Walter Kasper, Presidente del Pontificio Consejo para la unidad de los cristianos, acogió a los Obispos en su sede en el Vaticano, y enseguida leyó el mensaje que el Papa había enviado al Congreso: “… con gran afecto los acoge (…) la Iglesia de Pedro y Pablo en Roma y les ofrece la hospitalidad reservada a los hermanos en Cristo”. Refiriéndose al lema del Congreso “Ustedes son todos uno en Cristo Jesús” (Gal 3,24), el Papa subrayó el tema: “Se trata de un tema más que nunca actual. Éste puede ofrecer una respuesta válida a las grandes laceraciones de afligen al mundo de hoy”. El Card. Kasper, seguidamente, entabló con los Obispos un diálogo intenso y muy abierto, trazando un interesante cuadro de las relaciones actuales de la Iglesia católica, relaciones caracterizadas no sólo por el diálogo teológico, sino también por un fuerte espíritu de participación en las alegrías y en los dolores de las otras Iglesias. Puso su atención en la esperanza que, a pesar de todas las dificultades, alcanza a los innumerables esfuerzos ecuménicos, y sobre el aporte que el Movimiento de los Focolares da a los mismos. Después el Card. Kasper animó a los Obispos a llevar adelante el “diálogo de la vida” característico del Movimiento de los Focolares y de su espiritualidad. El “diálogo teológico” -dijo- siempre debe caminar al mismo paso de una intensa espiritualidad ecuménica: “este diálogo de la vida para nosotros es esencial -afirmó- porque no estamos divididos sólo por doctrinas, sino también por que no nos conocemos, debemos vivir juntos para conocernos y hacernos amigos. Estoy muy agradecido a los focolarinos que nos ofrecen un modelo de este tipo de ecumenismo de la vida y de la amistad”. Mensaje del arzobispo de Canterbury y visita al Centro Anglicano de Roma Otra cita significativa fue la visita al Centro Anglicano, en el Palacio Doria Pamphili en Roma, donde el nuevo director, el Obispo John Flack, participante en el Congreso, acogió al grupo de los obispos afirmando que la relación con el Focolar, en esta nueva tarea, es esencial para él. Entregó a los obispos un mensaje del arzobispo de Canterbury, Rowan Williams que, entre otras cosas subraya: “No hace falta recordar a nadie que el amor de Dios, expresado tangiblemente, nunca ha sido tan necesario como ahora, en este mundo turbado y dividido”. Y aseguró sus oraciones “por su reflexión común sobre la continua relevancia de los ideales inspiradores de Chiara Lubich”. Vísperas en la iglesia greco-ortodoxa de Roma y visita a la sede de la comunidad luterana sueca. Ulteriores ocasiones para un mayor conocimiento recíproco fueron la participación en las Vísperas de la fiesta de San Andrés, fundador y patrono del Patriarcado ecuménico, en la iglesia greco-ortodoxa de San Andrés de Roma y la sucesiva visita a la Casa de Santa Brígida, donde vivió la Santa en el siglo XII, y que hospeda la Iglesia de la comunidad luterana sueca. Visita a las Catacumbas de Domitila y el pacto del amor recíproco Otro punto central del Congreso fue la visita a las Catacumbas de Domitila, lugar de raíces comunes, con la Iglesia de los primeros cristianos. Era grande la conmoción cuando en un clima recogido y solemne, los Obispos estrecharon entre ellos, precisamente en ese lugar, un pacto de amor recíproco, prometiéndose amarse uno al otro, según la medida de Jesús, hasta que la cruz del otro llegue a ser la propia cruz, la alegría de uno la alegría del otro, en modo de amar la Iglesia del otro como la propia. En cierto modo se revivió cuanto está escrito de los primeros cristianos de Antioquía: “la multitud de los creyentes tenía un solo corazón y una sola alma”. (cf At 4, 32).
23 Dic 2003 | Sin categorizar
Para que la humanidad siga viviendo tenemos que tener el valor de “inventar la paz”. Seguramente nos hemos preguntado: �De dónde nace la radicalidad de la terrible elección de los kamikasis? Nosotros deberíamos ser capaces de dar nuestra vida por el gran ideal del amor a Dios y a los hermanos. Un amor posible para todos, porque el amor fraterno es el ADN de cada hombre. Florecería por doquier esa fraternidad que Jesús ha traído a la tierra haciéndose hermano nuestro y haciéndonos hermanos. Quizás la providencia divina se sirve de las situaciones de destrucción para suscitar transformaciones morales inesperadas y energías insospechadas para construir “ex-novo” la paz y volver a dar aliento a la humanidad. Chiara Lubich
12 Dic 2003 | Sin categorizar
La experiencia de la unión con Dios – El 7 de diciembre se cumplen 60 años del nacimiento, en Trento, del Movimiento de los Focolares. Ese 7 de diciembre de 1943 Chiara Lubich, entonces con poco más de 20 años, cuando pronuncia su sí a Dios para siempre, está sola. No podía imaginar entonces la fecundidad de ese “matrimonio con Dios”. Varias veces ha repetido que sólo la idea de que habría nacido un Movimiento habría turbado esa elección sólo de Dios. Y ahora, en el 60�, en un intenso clima espiritual, ha hablado de la unión con Dios a más de 1500 focolarinas de Europa y de los 5 continentes, reunidas en Castelgandolfo para su encuentro anual, un momento de profunda comunión sobre su experiencia personal.
“Cuando entra la unión con Dios, lo divino te invade totalmente: es algo nuevo que tú no ves con los ojos del cuerpo, sino con los del alma. En la mente entra una luz, la luz del Espíritu Santo, que es más que la inteligencia, y la eleva. En el corazón entra el amor. Antes había amor humano, limitado a parientes y amigos. Después entra el amor mismo de Dios, que abre de par en par el corazón a todo el mundo. con la vida sobrenatural se injerta también una fuerza nueva. Incluso la fuerza física es sostenida por la gracia de Dios”.
Las felicitaciones del Papa por el 60� aniversario del Movimiento de los Focolares llegaron, no sólo con un mensaje para Chiara Lubich leído por S. E. Mons. Stanislaw Rylko, Presidente del Pontificio Consejo para los Laicos, en el Centro Mariápolis de Castelgandolfo, sino incluso con una llamada telefónica del Santo Padre, el mismo 7 de diciembre.
Al inesperado mensaje del Papa, se sumaron las palabras de Mons. Rylko sobre el “don precioso del carisma”, que, porque es un don del Espíritu Santo, suscita continuas sorpresas.
Otros momentos fuertes del encuentro en este aniversario: el recuerdo de Chiara Lubich de ese 7 de diciembre de 1943, el testimonio de sus primeras compañeras, el sí para siempre a Dios pronunciado por más de 100 focolarinas de los 5 continentes.
Este 60� aniversario se han puesto las premisas para hacer nacer un Centro de espiritualidad y estudio en Jerusalén en el mismo lugar donde dice la tradición que Jesús pronuncio la oración por la unidad. Un Centro con un significado especial, que se sumará a los focolares de Tierra Santa, en Jerusalén y en Haifa, comprometidos en llevar la paz y la unidad en esa tierra tan atormentada.
12 Dic 2003 | Sin categorizar
El Presidente del Pontificio Consejo para los Laicos como conclusión de la lectura del mensaje del Santo Padre, acogido con un interminable aplauso, desarrolló algunas de las ideas de Juan Pablo II, en especial el por qué de su acción de gracias a Dios: “por este don que se llama carisma”. El carisma es definido por él como “la cosa más preciosa que les ha sido confiada mediante la fundadora del Movimiento, Chiara”. Gratitud “al Señor por lo que ha obrado en ustedes en estos 60 años, por las grandes obras de Dios”, acompañadas por el sentido de responsabilidad que tal don comporta: fidelidad, acogida radical “con una total apertura a Dios dejándose guiar por la gracia del carisma, con una continua profundización en este don para hacerlo fructificar en la vida personal, en la vida de la Iglesia y del mundo”. Mons. Rylko observó que “el carisma es completo desde un inicio, sólo que ni siquiera el fundador conoce sus detalles. Si le preguntan a Chiara si ese 7 de diciembre quería fundar un Movimiento responderá que absolutamente �no!”. Esta fecha –recordó- “ha sido el inicio de una aventura pensada en su totalidad por Otro. Es el mismo Espíritu Santo quien revela poco a poco la enorme riqueza que el carisma conlleva”. Es más “la garantía de la juventud y de la permanente frescura de un carisma –precisó- está precisamente en el hecho de que sorprende siempre con cosas nuevas que revela ante nuestros ojos”, porque “cuando el Espíritu Santo interviene sorprende siempre”. Y aquí Mons. Rylko subrayó la importancia de la memoria de los “eventos surgidos de la fuente” que han dado origen a un Movimiento. En esta “memoria –concluyó- está la fuerza, la luz para poder caminar, para poder ir adelante en la certeza de que el Señor está con nosotros”. Después Mons. Rylko auguró a Chiara “mucha fuerza todavía por largos años”.
12 Dic 2003 | Sin categorizar
En este 60�, se han puesto las premisas para que surja en la parte antigua de Jerusalén, signo de la unidad, un centro de espiritualidad y de estudio de los Focolares contiguo a la escalera de piedra donde, según la tradición, el Jueves Santo, Jesús invocó al Padre la unidad. Con motivo de este aniversario los miembros del Movimiento en el mundo han recogido un primer aporte para la realización de este proyecto. El mes pasado fue firmado un acuerdo en el que el Patriarcado Latino de Jerusalén concede en uso perpetuo a los Focolares una parcela de terreno ubicado precisamente en las cercanías de “aquella escalera”. Se está realizando un sueño de hace casi 50 años, cuando en 1956 Chiara Lubich visitó por primera vez Tierra Santa. De hecho fue precisamente en esta página del Evangelio, leída en un refugio durante la Segunda Guerra Mundial, que Chiara y sus primeras compañeras descubrieron el por qué de sus vidas. Desde hace 25 años el Movimiento de los Focolares está presente en Tierra Santa con algunos centros en Jerusalén y en Haifa, comprometidos en llevar la paz.