19 Oct 2003 | Sin categorizar
En la clase de P. (Gran Bretaña) hay dos compañeros que siempre lo molestan. “Intenté no responder –le dice a C., su amigo más grande- �pero ellos siguen!”. “Pidamos a Jesús que te dé la fuerza para amarlos todavía más” –sugiere C. Un día P. lleva a la escuela un gran frasco de dulces para festejar su cumpleaños. La maestra le propone que vaya a ofrecerles también a los niños de las otras clases: “�Elige a dos compañeros para que vengan contigo!” le dice. Paul debería llamar a sus amigos preferidos, pero después… “ama al enemigo”. “�Pueden venir T. y L.?” le pregunta a la maestra. �Precisamente los dos compañeros que siempre lo molestan! P. cuenta todo a C.: “�Viste? Jesús me dio la fuerza, y… �sabes? �Ahora ya no me molestan más!”. F. d. M. de Guatemala: “El otro día papá y mamá pelearon. Estaba triste. ‘Cómo quisiera que fueran felices –pensé- �qué puedo hacer?’. Fui donde mis hermanitos. Tomamos un papel, recortamos corazones y flores y los pegamos en el muro. Papá y mamá estaban mirando la televisión en silencio. La apagamos un momento y yo canté una canción sobre el amor entre nosotros. Papá y mamá se conmovieron y se pidieron disculpas. Mamá lloraba de la alegría. Me sentía feliz. Todos fuimos a dormir contentos. Yo le dije a Jesús: ‘�Gracias!’”.
E., de Trento, recibe mucho dinero por parte de sus abuelos por los dientitos que se le cayeron. Feliz quiere darlo para los pobres que en todo el Movimiento estamos ayudando. “Déjate al menos una parte para comprarte unos zapatos; �los necesitas!” le aconseja el papá. De hecho no tienen tantas posibilidades económicas. “�Pero papá –responde E.- los niños pobres no tienen zapatos!” y lo convence. Poco después llega, de parte de los tíos, un regalo: �son precisamente los zapatos de los que tenía necesidad! E. de 5 años. Es de San Pablo, la ciudad más grande de Brasil. El señor C. la acompaña todos los días a la escuela. Él no cree en Dios y muchos dicen que es un tipo malhumorado. Una mañana, mientras están en el carro, E. le pregunta: “�Tú sabes qué es un acto de amor?”. “No –responde él- �qué significa?”. “Significa ver a Jesús en todos y hacer a cada uno lo que harías a Jesús”. El señor C. se queda pensativo. Algunos días después, en la mesa, el papá cuenta que el señor C. ha cambiado, que ya no se enoja tanto. “A quien le preguntó, bromeando, qué le había sucedido –continúa el papá- �saben qué respondió? “Pregúntenselo a la pequeña E. �A veces aprendemos muchas cosas de los niños!”.
19 Oct 2003 | Sin categorizar
“Queridísimos jóvenes, no dejen que las dificultades, que sin duda existen y siempre existirán, los detengan, hagan de cada obstáculo un trampolín de lanzamiento �hacia un amor más grande, más profundo, más verdadero!”.
Es éste el centro del mensaje que Chiara Lubich lanzó a miles de jóvenes de 105 ciudades de todos los continentes en una conexión telefónica, el domingo 12 de octubre, como conclusión de la Semana Mundo Unido, que ya llegó a su VII edición.
Siguieron después las intervenciones de jóvenes probados por la guerra, la discriminación, la pobreza, la injusticia: desde Jerusalén, Irak, Nueva York, Costa de Marfil, Cebú, Uganda, la República Centroafricana, Recife, etc. Sus experiencias han vencido la profunda sensación de impotencia que a veces impera, sobre todo entre los jóvenes europeos, ante los males del mundo, haciendo entender claramente que el amor es más fuerte que todo y que juntos, es posible aliviar al mundo. Intervinieron también jóvenes de Burundi hospedados en un campo de refugiados en Tanzania. Por primera vez se conectó Medan, en Indonesia, donde estaban presentes más de 50 jóvenes cristianos, budistas y musulmanes, todos unidos por el mismo ideal: �el mundo unido!
“Si siguen con un empuje renovado, llevando el amor de Dios al mundo (…) �entonces realmente serán libres de sí mismos! Entonces sí que irán contra la corriente, es más crearán una corriente novísima, en nuestro planeta, de amor, de fuego… Es ésta la consigna que Chiara ha dado a los jóvenes.
�Qué es la Semana Mundo Unido?: una propuesta dirigida a los jóvenes, a las instituciones nacionales e internacionales, públicas y privadas, de valorar las iniciativas que promueven la unidad a todo nivel. Durante una semana, del 5 al 12 de octubre, tuvieron lugar distintas citas, en ciudades grandes y pequeñas, con iniciativas de solidaridad, conciertos y eventos deportivos, vigilias, debates, que tenían como tema principal la fraternidad como camino hacia el mundo unido. Muchísimas las entrevistas en televisión, nacionales y locales, en la radio y en los periódicos, para difundir el mensaje de la SMU.
Las iniciativas en el mundo
En Rosario, en Argentina la SMU fue declarada de interés municipal y la alcaldía se comprometió a darle publicidad, también durante los meses siguientes, en los boletos del metro y de los autobuses de la ciudad.
En el Estado de San Pablo, Brasil, se distribuyeron 70.000 “agenditas”, que proponían para cada día de la SMU un lema para poner en práctica para construir la paz y que encontró un eco inesperado en los estudiantes de numerosos liceos, entre los profesores y representantes de las instituciones,
Nueva Caledonia quedó tapizada por las actividades de los jóvenes, que involucraron a todos los grupos étnicos, por lo general en conflicto entre ellos.
En Kampala, Uganda los jóvenes visitaron a los niños enfermos de SIDA en un orfanato de la capital y se comprometieron a recoger ropa y artículos de primera necesidad para la comunidad de Gulu, en el norte del País, afligida por una gran necesidad provocada por la situación de guerrilla.
En Sicilia, Italia: tuvieron un denso calendario de compromisos y actividades. El diario italiano Avvenire” publicó la siguiente nota de prensa, que reportamos: «“Signo de fraternidad” es el título de la iniciativa que ve a los Jóvenes por un Mundo Unido, expresión juvenil del Movimiento de los Focolares, comprometidos en favor de iniciativas que promuevan la fraternidad y la paz en los 5 continentes. A partir de ayer, hasta el 12 de octubre, cientos de Jóvenes por un Mundo Unido de Sicilia han sido protagonistas de 16 actividades en la ciudad y en las provincias de Palermo, Caltanissetta, Messina, Catania, Siracusa, Ragusa.
Lo recogido con las distintas iniciativas está destinado a financiar becas para jóvenes de algunas naciones de Medio Oriente y de Argentina y contribuir a la realización del Proyecto África, lanzado por Chiara Lubich en el 2000 y que prevé, este año, el inicio de actividades laborales y educativas en un campo de refugiados de los Grandes Lagos, en Tanzania, y la construcción de un fondo para becas para jóvenes de Congo que no tienen los medios para proseguir sus estudios universitarios».
Nace una nueva esperanza
Bien expresa lo que ha suscitado la Semana Mundo Unido en muchísimos jóvenes, la impresión inmediata de un joven de Uganda: “A veces, cuando parece que el amor, la fraternidad y Dios se apagan, aparecen signos como éste que te hacen venir el deseo de seguir en el intento”.
19 Oct 2003 | Sin categorizar
De Madre Teresa, me quedó el calurosísimo abrazo final que nos dimos en Nueva York, la última vez que la encontré, en mayo de 1997. Estaba enferma, en cama. Fui con la intención de estar sólo un momento. Después empezó a hablar, a hablar de su Obra. Era su canto del Magníficat, �una cosa maravillosa! Estaba felicísima. Ese abrazo quedó en mí como un signo, una promesa: de que habría seguido amándonos con predilección, porque así nos amaba cuando estaba en vida. Y por eso desde el momento de su muerte, la agregué a nuestros protectores, segura, como todos, de que pronto será proclamada santa. Realizó plenamente lo que el Papa define como “genio femenino” que consiste precisamente en la característica de María: no estaba investida por un ministerio, sino que estaba investida por el amor, por la caridad que es el don más grande, el más grande carisma que viene del cielo. Para nosotros es un modelo. De hecho es una maestra excelsa en el arte de amar. Amaba verdaderamente a todos. No le preguntaba a su prójimo si era católico o hindú o musulmán. A ella la bastaba que fuera hombre o mujer, y en ello redescubría toda su dignidad. Madre Teresa era la primera en amar: era ella quien iba a buscar a los más pobres para quienes había sido enviada por Dios. Madre Teresa veía, quizás como ningún otro, a Jesús en cada uno: “A mí me lo hiciste” era precisamente su lema. Madre Teresa “se hacía uno” con todos. Se hizo pobre con los pobres, pero sobre todo “como” los pobres. Está aquí la diferencia con la simple asistencia social o con quien se dedica al voluntariado. No aceptaba nada que no pudieran tener también los pobres. Es conocida, por ejemplo, su renuncia y la de sus hermanas a una simple lavadora, renuncia que muchos no comprenden – dicen: �en estos tiempos! -, pero ella hacía así porque si los pobres no la tienen tampoco ella. Asumió, hizo propia la miseria de los pobres, sus penas, sus enfermedades, su muerte. Madre Teresa amó a todos como a sí misma, hasta ofrecerles su propio ideal. Por ejemplo, invitaba a los voluntarios que prestaban, durante cierto tiempo, un servicio en su Obra, a buscar su propia Calcuta allí donde cada uno regresaba. “Porque los pobres –decía- están en todas partes”. Madre Teresa sin duda amó a los enemigos. Nunca se detuvo a contestar las acusaciones absurdas que le hacían, en cambio rezaba por sus enemigos. Después de su muerte, la conocí todavía más profundamente y con “avidez” leí libros sobre ella. Admiré a Madre Teresa en modo especialísimo por su determinación. Tenía un ideal: los más pobres entre los pobres. Y permaneció fiel a él. Toda la vida apuntó a este único objetivo. También por ello es para mí un modelo de fidelidad al ideal que Dios me ha confiado.
15 Oct 2003 | Sin categorizar
P. Entre los varios aspectos proféticos del pontificado de Juan Pablo II se puede sumar sin duda la nueva página abierta durante la vigilia de Pentecostés ’98, en el primer encuentro histórico con cientos de miles de adherentes a los Movimientos y nuevas comunidades eclesiales. Allí los reconoció públicamente como “significativas expresiones carismáticas de la Iglesia” y reafirmó la “co-esencialidad” entre la dimensión petrina-institucional y la mariana-carismática. �Qué perspectivas se abren para el futuro a partir de esta visión de la Iglesia que tiene el Papa? R. A partir de ese día el Papa encendió en nosotros un sueño: el sueño de la Iglesia del Tercer Milenio: la Iglesia-Comunión. En este período de redescubrimiento de los carismas que no está en contraposición, sino en profunda comunión con el Papa y con los obispos, se me abrió la esperanza de que se pondrá de relieve sobre todo la obra del Espíritu Santo, atrayendo al mundo a Jesús. Desde ese día, precisamente para responder al deseo de comunión entre los Movimientos expresado por el Papa, asumí el compromiso de dar inicio a un camino de comunión entre nosotros, Movimientos y Nuevas Comunidades. Ciertamente no podía imaginar el desarrollo al que hoy asistimos: Pentecostés ’98 se repitió desde entonces en incontables diócesis, en los 5 continentes, con la presencia de los obispos, involucrando a cientos de Movimientos y Comunidades. Teniendo como fruto nueva vitalidad y esperanza. El eco de este camino ha llegado a los Movimientos y Comunidades surgidos en las últimas décadas también en otras Iglesias, como en las Iglesias evangélicas de Alemania. Un fenómeno que antes era para nosotros desconocido. De allí ha nacido, a partir de 1999, una fraternidad tal que ha hecho surgir la idea de hacerlo visible, por ejemplo a través de un gran encuentro, el 8 de mayo del 2004, en Stutgard. Con el mismo, trataremos también nosotros de dar, con nuestros carismas, un aporte a la “Europa del Espíritu”. P. �Cuál es su experiencia directa en su relación con el Papa? R. A lo largo de los años esta relación se ha hecho cada vez más profunda. Es más, un par de veces he vivido una experiencia algo especial. Por ejemplo, después de una audiencia en la que experimenté un momento de gran unidad con el Papa, de hija a Padre, tuve la impresión de que el cielo se abriera y sentí una unión con Dios especial. Lo que la caracterizaba era el hecho de que no advertí intermediarios. El Papa es “mediador” pero cuando el mediador ha contribuido a unirte a Dios desaparece. Me pareció entender que esto depende del hecho de que el Papa ha recibido las llaves para abrirnos el cielo: “A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos…” Quizás estas llaves no sólo sirven para borrar los pecados, sino para abrirte a una unión más profunda con Dios. �Será éste el secreto de los cambios radicales de alma y de historia obrados por él en estos 25 años? Él comunica a Dios y Dios hace “nuevas todas las cosas”. Una “Presencia” que se hace cada vez más fuerte, en la medida en la que pasa a través del peso del sufrimiento. P. �Recuerda algún episodio en especial de sus encuentros con el Papa, en estos 25 años? R. Me vienen a la mente muchos momentos que han marcado otras muchas piedras angulares en nuestra historia y no sólo. Como ese día, era el 23 de septiembre de 1985, -es un hecho ya conocido- en el que ya en la puerta, al concluir una audiencia, mirando hacia el futuro, me atreví a preguntarle al Papa: “�Considera posible que el presidente del Movimiento de los Focolares, de esta Obra, que es de María, sea siempre una mujer?”. “Sí, -respondió- �ojalá!”. Y fue de las palabras del Papa que motivaron ese “sí”, que se me abrió, por primera vez, esa nueva conciencia de la Iglesia en sus dos dimensiones: petrina-institucional y mariana-carismática. “�En la Iglesia naciente se encuentran ambas – había afirmado, citando al teólogo Hans Urs von Balthasar – y deben permanecer!”. Y es ésta la gran novedad a la que el Papa, en los años siguientes, se ha referido. Lo que sorprende es que el Santo Padre no ve el “perfil mariano” de la Iglesia sólo como una realidad espiritual o mística, sino también como una realidad histórica y da testimonio con los hechos, abriendo de par en par las puertas a las novedades del Espíritu. P. Cuéntanos otro hecho R. Con los años nacieron, también en los jóvenes, en las familias, en personas de las más variadas categorías sociales, anglicanos, luteranos, ortodoxos y de otras Iglesias, las mismas vocaciones florecidas en la Obra de María entre los católicos. Una novedad que por años ha estado bajo estudio por parte de muchos canonistas. Pero parecía que no se encontraba ninguna salida. A un cierto punto hablé de ello con el Papa. �Se mostró muy abierto! En la segunda audiencia, también esta vez en pie, me dijo con su conocido ingenio: “Entendí. Tengo que decir: �Dejen en paz a la Obra de María que es de María!”. Y la situación se desbloqueó. Recuerdo que en la noche de repente me pasó por la mente un pensamiento: “ Si hay un punto que es todavía un obstáculo en el camino ecuménico, es precisamente el ministerio del Papa. Pero �quién ha ‘acogido’ a estos focolarinos de otras Iglesias? Precisamente el Papa”. Esto quedará en la historia. Además el Papa ha ido más allá: fue por una sugerencia suya que ahora también los obispos de otras Iglesias se encuentran regularmente, todos los años, para alimentar su ministerio con la Espiritualidad de la Unidad que ya comparten muchos obispos católicos, de quienes aprobó su vínculo, no jurídico, sino espiritual con esta Obra de María. (Città Nuova, n.19 – 2003)
14 Oct 2003 | Sin categorizar
“En este mundo herido por el terrorismo, por guerras y venganzas, el Congreso Mariano nos anuncia el alba de un mundo de esperanza, paz, amor y santidad” una impresión inmediata desde Taiwán. Y un joven austriaco: “Todo ha tenido una frescura increíble. Nada era anticuado. �Ver a María así es la cosa más genial del mundo!” “He descubierto que el Rosario es verdaderamente una oración de paz. �Es un antídoto para la guerra!”, escriben desde Filipinas. Desde Argentina: “Hoy he descubierto a María como la mujer de la paz, la mujer fuerte, la mujer modelo de la humanidad”. Y desde Uganda: “Es maravilloso comprender a María en un modo nuevo. Nos da el empuje para llevar a María a casa y vivir con ella en nuestra sociedad en evolución”. Estos son algunos de los tantos ecos llegados de los 157 Congresos Marianos que se han desarrollado en el mundo durante el año del Rosario. María ha sido redescubierta especialmente como madre y modelo de vida. Ha iluminado el camino de muchos que ahora desean entrar en su camino.
El momento más alto había sido marcado por el Congreso Mariano Internacional de Castelgandolfo, del que han sido un eco tantos otros Congresos que han tapizado los cinco continentes. Una alabanza a María realmente planetaria que se ha elevado desde cada rincón de la tierra.
En Milán estaban presentes 9000 personas, en Eslovaquia 1900, en Corea 2250, en Filipinas, en Manila 1800, en Malasia 1300, en México 1200, en Argentina, en Buenos Aires 3400, en Paraguay 2000, en El Congo 1500, en Burundi 3000. Sólo para citar algunos encuentros. Por doquier los Congresos han sido una fuerte experiencia eclesial vivida, muchas veces, con toda la diócesis y preparada en comunión con los otros Movimientos y Asociaciones de la región, �dando así realce al aspecto carismático de la Iglesia, a su dimensión mariana!
Periódicos y canales de televisión han hablado de ello. Obispos, políticos, artistas, representantes de Movimientos eclesiales y de la cultura han ofrecido aportes notables. Otra característica: la presencia, y en diversos casos el testimonio, de hermanos y hermanas de varias Iglesias. También algunos seguidores de otras grandes religiones han dado su aporte con respecto a María. La revista «Città Nuova», a partir de noviembre 2002, tiene una nueva sección cultural: “Año del rosario”. Salió un nuevo volumen de Chiara Lubich: “María transparencia de Dios”, mientras que otra publicación ha sido dedicada a los niños, un colorido volumen con el título: “Era bellísima…”.
Pero regresemos al 16 de octubre de 2002, en la Plaza San Pedro, cuando Juan Pablo II da a Chiara Lubich una carta suya personal. En ella está escrito: “(…) Quisiera entregar idealmente a todos los Focolarinos la oración del Santo Rosario (…). Ofrezcan su aporte para que estos meses lleguen a ser para toda la comunidad cristiana una ocasión de renovación interior”. La adhesión de Chiara ha sido inmediata. Como respuesta al deseo del Papa, florecen enseguida ideas y proyectos para concretar a lo largo de este año mariano. Se siente la exigencia de agradecerle con mensajes de varias partes del mundo, por los frutos de vida nueva imprevisibles que de éste han surgido.
7 Oct 2003 | Sin categorizar