Durante la segunda mitad del mes de septiembre de 2025 se realizó en el Centro Mariápolis de Castel Gandolfo (Italia) el encuentro del Consejo General del Movimiento de los Focolares con los Delegados y Delegadas de las 15 áreas geográficas del mundo. “Una mirada a nuestra historia”, era el título de una sesión que fue muy significativa. Entre otros aportes y momentos de comunión, se contó la experiencia, profunda y muy dolorosa, que vivió el Movimiento Regnum Christi a través del testimonio de Eugenia Álvarez, una de sus consagradas, miembro del actual Consejo General. Eugenia transmitió a los participantes una lectura –a la luz del Evangelio– de algunas fases atribuladas del camino de su movimiento y, a continuación, el subsiguiente recorrido de sanación que llevó a un claro impulso de recuperación y de nuevas vocaciones.
“Para poder descubrir de qué manera estamos llamados a vivir el presente, necesitamos conectarnos con nuestros deseos profundos, leer la historia a través de la cual Dios nos ha constituido; luego, hay que entender la realidad concreta en la que nos encontramos, quiénes somos, las circunstancias en las que vivimos”, dijo a propósito del discernimiento sobre la realidad que deben vivir, que es fruto del equilibrio entre deseo e historia.
Tras habernos contado su experiencia, pudimos entrevistarla. He aquí lo que nos dijo:
Original en castellano – Para otros idiomas activar los subtítulos correspondientes
Eugenia Álvarez es venezolana, consagrada del Regnun Christi desde el año 1999. Se ha graduado en Educación y Desarrollo en la Universidad Anáhuac de México y en Ciencias Religiosas en la Universidad Pontificia Regina Apostolorum de Roma. Además estudió teología espiritual en el “Centre Sèvres”, en París. Realizó cursos de formación en España orientados a hacerla “Especialista en Ejercicios Espirituales” y un curso de “Teología de la vida consagrada”. Actualmente es Consejera General de la sociedad de Vida Apostólica “Consagradas del Regnum Christi”
El Movimiento de los Focolares y los religiosos, un vínculo que tiene sus orígenes en los comienzos de la historia del Movimiento de los Focolares: es una densa trama de relaciones entre Chiara Lubich – fundadora de los Focolares– y consagrados de varias familias religiosas. Un nutrido grupo de mujeres y hombres entregados a Dios a través de las más variadas espiritualidades que han inspirado y acompañado a Chiara en los primeros años del Movimiento. Todo ello está narrado en el libro que lleva como título Un magnífico jardín. Chiara Lubich y los religiosos (1943-1960) a cargo del Padre Fabio Ciardi y de Elena Del Nero.
Partamos del título: “Un magnífico jardín”. ¿Nos lo pueden ustedes explicar?
Elena Del Nero es Doctora en Historia y Ciencias filosófico-sociales por la Universidad “Tor Vergata” de Roma (Italia). Trabaja en la sección histórica del Centro Chiara Lubich de Rocca di Papa (Italia). Es autora de ensayos y volúmenes sobre la historia del Movimiento de los Focolares.
Elena Del Nero: “La imagen evocativa, usada por Chiara Lubich ya en el año 1950, se refiere a la Iglesia, en donde han surgido, en el tiempo de la historia, los diferentes carismas. Cada uno de ellos es precioso en su particular belleza, enraizada en la palabra evangélica que la ha inspirado. Sin embargo, juntos, componen una armonía de matices que enriquece a la Iglesia”.
El libro se compone de una reconstrucción histórica y de una reflexión teológico-eclesial. ¿En qué consisten estos conceptos?
Elena Del Nero: “La reconstrucción histórica se concentra solamente en dos décadas, desde el nacimiento del Movimiento hasta el año 1960, porque se trata de años muy ricos y densos de documentos y contenidos que atañen al tema examinado. En cambio, la lectura teológico-eclesial abarca una dimensión temporal más extensa, pues dilata la mirada hasta la lectura más reciente del magisterio. Nos parece que de esa forma el panorama propuesto resulta más amplio y detallado”.
La figura de los religiosos, entonces, siempre ha estado en la Obra de María, desde su nacimiento. ¿Cuál es el sentido de la presencia de los religiosos en el Movimiento?
Padre Fabio Ciardi: “Dar nueva vida a la unidad en la Iglesia, respondiendo a la oración de Jesús: ‘Que todos sean uno’ (Juan 17,21), era el ideal al que Chiara Lubich se sentía llamada. Su Movimiento continúa esa gran misión de promover entre todos los hombres la comunión y la unidad. ¿Qué unidad sería si faltaran los religiosos? Ellos expresan la riqueza carismática de la Iglesia, mantienen viva la experiencia de los grandes santos. Chiara quiso involucrarlos en su ‘divina aventura’, así como quiso integrar a todas las personas, cualquier vocación ellas tuvieran”.
¿Qué beneficio han tenido los religiosos y sus Órdenes en el diálogo con Chiara Lubich y la espiritualidad de la unidad de los Focolares?
El Padre Fabio Ciardi es oblato de María Inmaculada, profesor emérito del Pontificio Instituto de Teología de la Vida Consagrada Claretianum de Roma (Italia); es autor de numerosas publicaciones; desde el año 1995 es Consultor del Dicasterio Vaticano para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica y desde el año 2022 è Consultor en el Dicasterio Vaticano para el Clero.
Padre Fabio Ciardi: “Desde los comienzos, religiosos de diferentes órdenes se han sentido atraídos por la frescura evangélica manifestada por Chiara y por los primeros miembros del recién nacido Movimiento, porque los conducía a la radicalidad de su elección. Ellos percibían un nuevo amor por la propia vocación, la entendían de una manera más profunda, se sentían integrados a una comunión que les recordaba la primera comunidad cristiana descrita en los Hechos de los Apóstoles”.
¿Qué efecto ha tenido sobre Chiara Lubich la cercanía de los religiosos desde los inicios del Movimiento?
Padre Fabio Ciardi: “Su presencia se reveló providencial para Chiara, porque permitió una confrontación con las grandes espiritualidades cristianas surgidas a lo largo de la historia; una comparación que la ayudó a entender de una forma más profunda su misma vocación, enriqueciéndola con la comunión de los santos. ‘Uno tras otro –escribe pensando en los santos de quienes los religiosos son testigos– pareciera como si se hubieran ido acercando a nuestra Obra para darle aliento, para iluminarla y ayudarla’. Por un lado, la relación con los santos confirma ciertos aspectos de la vida de la Obra de María. Por el otro, la comparación con sus vidas y sus obras muestra toda la originalidad de esta nueva contemporánea obra de Dios”.
La presencia de los religiosos en los Movimientos eclesiales, ¿es fuente de enriquecimiento recíproco? ¿O se corre el riesgo de crear caos y pérdida de identidad?
Padre Fabio Ciardi: “Ninguna injerencia en la vida de las familias religiosas. Chiara Lubich escribió que se acerca a ellas ‘en puntas de pie’, con la conciencia de que ellas con ‘obras de Dios’, y con ese profundo amor que permite descubrir en cada una de ellas ‘la belleza y ese algo siempre actual’ que custodian. Al mismo tiempo Chiara es consciente de que un aporte tiene que ofrecer. Dice: ‘Nosotros solamente debemos ayudar a que circule entre las diferentes Órdenes el Amor. Tienen que conocerse, entenderse y amarse como se aman [entre ellas] las Personas de la Trinidad. Entre las Órdenes hay una relación que es el Espíritu Santo, que las vincula, porque cada una es expresión de Dios, de Espíritu Santo’. En esa circulación de la caridad cada uno de los religiosos profundiza su propia identidad y puede dar su aporte específico a la unidad”.
Como conclusión, ¿por qué habría de leerse este libro? ¿A quién se lo puede recomendar?
“Porque cuenta una página de historia maravillosa que permite comprender la belleza de la Iglesia. No es un libro exclusivo para religiosos. Es un libro para todo aquel que quiera descubrir una Iglesia totalmente carismática”.
Del 4 al 6 de junio de 2025, en la vigilia del Jubileo de los Movimientos, que reunió en la Plaza San Pedro las diversas realidades eclesiales con la participación del Papa León XIV, se realizó en el Vaticano el Encuentro anual con moderadores de las asociaciones de fieles, de los movimientos eclesiales y las nuevas comunidades, en el que también estuvieron presentes los Focolares. Poner juntos los carismas para contribuir al camino de unidad en la Iglesia es el común deseo que ha animado a los distintos participantes, en un momento histórico que nos muestra un mundo enormemente lacerado y polarizado. Compartimos a continuación algunas entrevistas a presidentes y fundadores que ponen de relieve la gran necesidad de sentirse hermanos en este proceso y, al mismo tiempo, la gratitud por el ponerse al servicio para reforzar, todos juntos, la esperanza.
Del 4 al 6 de junio de 2025, en la vigilia del Jubileo de los Movimientos, que reunió en la Plaza San Pedro las diversas realidades eclesiales con la participación del Papa León XIV, se realizó en el Vaticano el Encuentro anual con moderadores de las asociaciones de fieles, de los movimientos eclesiales y las nuevas comunidades, en el que también estuvieron presentes los Focolares. Poner juntos los carismas para contribuir al camino de unidad en la Iglesia es el común deseo que ha animado a los distintos participantes, en un momento histórico que nos muestra un mundo enormemente lacerado y polarizado. Compartimos a continuación algunas entrevistas a presidentes y fundadores que ponen de relieve la gran necesidad de sentirse hermanos en este proceso y, al mismo tiempo, la gratitud por el ponerse al servicio para reforzar, todos juntos, la esperanza.
Del 4 al 6 de junio de 2025, en la vigilia del Jubileo de los Movimientos, que reunió en la Plaza San Pedro las diversas realidades eclesiales con la participación del Papa León XIV, se realizó en el Vaticano el Encuentro anual con moderadores de las asociaciones de fieles, de los movimientos eclesiales y las nuevas comunidades, en el que también estuvieron presentes los Focolares. Poner juntos los carismas para contribuir al camino de unidad en la Iglesia es el común deseo que ha animado a los distintos participantes, en un momento histórico que nos muestra un mundo enormemente lacerado y polarizado. Compartimos a continuación algunas entrevistas a presidentes y fundadores que ponen de relieve la gran necesidad de sentirse hermanos en este proceso y, al mismo tiempo, la gratitud por el ponerse al servicio para reforzar, todos juntos, la esperanza.
Escuchemos a Chiara Amirante, fundadora de la Comunidad Nuevos Horizontes.