Te he sentido palpitar en el silencio profundo de una ermita alpina, en la penumbra del sagrario de una catedral vacía, en el pálpito unánime de una muchedumbre que te ama y llena las arcadas de tu iglesia de cantos y de amor.
Te he encontrado en la alegría. Te he hablado más allá del firmamento estrellado, mientras, de noche y en silencio, volvía del trabajo a casa.
Te busco y a menudo te encuentro.
Pero donde siempre te encuentro es en el dolor.
Un dolor, cualquier dolor, es como el sonido de la campanilla que llama a la esposa de Dios a la oración. Cuando aparece la sombra de la cruz, el alma se recoge en el tabernáculo de su intimidad y olvidando el tintineo de la campana, te «ve» y te habla.
Eres Tú, que vienes a visitarme. Soy yo que te respondo: «Heme aquí, Señor. Te quiero. Te he querido».
Y en este encuentro mi alma no siente su dolor, pues está como embriagada de tu amor, invadida por Ti, impregnada de Ti: yo en Ti, Tú en mí, a fin de que seamos uno.
Luego, abro de nuevo los ojos a la vida, a la vida menos verdadera, divinamente aguerrida, para conducir tu guerra.
Chiara Lubich en Meditaciones, Escritos espirituales/1, Ciudad Nueva, Madrid, 1995, p. 78
Tras la confirmación de su elección, Margaret Karram y Roberto Almada vuelven a lanzar un compromiso común: reavivar las relaciones, superar la indiferencia y caminar juntos por la paz.
“Con la gracia de Dios y la ayuda de ustedes, acepto. Me ha conmovido profundamente el Salmo 94 de la liturgia de hoy: “Escuchen hoy la voz del Señor, no endurezcan su corazón”. A esta nueva llamada renuevo mi “sí”, mi plena adhesión a Dios junto a todos ustedes, al servicio de la Iglesia, del Movimiento y de la humanidad ”.
Estas son las primeras palabras de Margaret Karram, pocos minutos después de su elección como presidenta del Movimiento de los Focolares, el 12 de marzo de 2026, para un segundo mandato de cinco años.
Fue reelegida por las 261 personas con derecho a voto, en representación de las comunidades de los Focolares de los cinco continentes, que del 1 al 21 de marzo participan en la Asamblea General.
El nuevo copresidente es Roberto Almada, focolarino sacerdote argentino, elegido también por mayoría de dos tercios. Sucede a Jesús Morán, que ha concluido su segundo y último mandato (según el Decreto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida del 11 de junio de 2021).
“Acepto esta elección con la gracia de Dios y la protección de la Virgen —declaró Almada— y lo daré todo, con mis fuerzas, mi inteligencia y mi corazón; ¡pueden contar conmigo!”.
Las elecciones han sido confirmadas por el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, como autoridad competente de la Santa Sede, de conformidad con lo previsto en los Estatutos Generales del Movimiento de los Focolares (Obra de María, arts. 79 y 88).
Margaret Karram, una vida al servicio del diálogo
Margaret Karram es la tercera presidenta de los Focolares, después de la fundadora, Chiara Lubich. En 2021 sucedió a María Voce, fallecida el pasado 20 de junio.
Árabe cristiana, nacida en Haifa (Israel), se formó en un contexto multirreligioso, madurando desde joven un fuerte compromiso con el diálogo entre culturas y credos diferentes. En Estados Unidos, hizo la licenciatura en Judaísmo en la American Jewish University de Los Ángeles, para asumir después cargos de responsabilidad en el Movimiento en Tierra Santa, trabajando paralelamente durante 14 años en el Consulado General de Italia en Jerusalén.
Reconocida a nivel internacional por su contribución al diálogo interreligioso ─premios Mount Zion (2013) y Santa Rita (2016) ─, participó en la Invocación por la Paz en los Jardines Vaticanos en 2014 junto al papa Francisco y los presidentes de Israel y Palestina. Elegida en 2021 presidenta del Movimiento de los Focolares para un primer mandato, ha intensificado la acción del Movimiento en el diálogo ecuménico e interreligioso. Se ha reunido con el patriarca ecuménico de Constantinopla, Bartolomé I, y ha participado como invitada en el reciente Sínodo de la Iglesia católica.
En 2023 fue nombrada miembro del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida. Ha realizado viajes a Asia, América, Europa y el Pacífico para reunirse con las comunidades de los Focolares y con organizaciones comprometidas con el diálogo interreligioso. Entre sus actividades más recientes: el Genfest 2024 en Brasil, el foro por la paz en Estados Unidos en 2025 y la Conferencia internacional por el décimo aniversario de la Laudato si’. Autora, junto con Monica Mondo, del libro Per non sfiorarci invano (2023, Ed. Francescane), en 2025 publicó Prossimità, via alla pace – Pagine di vita (Ed. Città Nuova), dedicado a la cultura de la fraternidad y el diálogo.
Roberto Almada es el nuevo copresidente de los Focolares
Roberto Almada es un focolarino sacerdote argentino, médico psiquiatra y psicoterapeuta. Doctor en filosofía, fue uno de los promotores de la Escuela de Logoterapia en Uruguay y Paraguay. Forma parte del grupo que coordina itinerarios de acompañamiento espiritual y psicológico en el Instituto Universitario Sophia para América Latina y el Caribe y en el Instituto Logos de Caserta (Italia). Su actividad pastoral se ha centrado en el ámbito familiar a través del Movimiento Familias Nuevas, donde sigue proyectos de acompañamiento a parejas.
Autor del libro El cansancio de los buenos sobre las dinámicas del burnout, [agotamiento] traducido a varios idiomas (en Italia: «Il burnout del buon samaritano», Ed. Effatà) y coautor de Desafío Parejas, ambos publicados por Ciudad Nueva. Fue colaborador del Centro Internacional de los Focolares en Rocca di Papa (Italia) de 1999 a 2009 y consejero de dicho Centro de 2014 a 2021. Hasta 2026 vivió en Buenos Aires, comprometido con el Movimiento del Cono Sur en los ámbitos de la evangelización, acompañando a comunidades locales donde facilitó procesos de reorganización y cohesión, y del estudio.
Ha adquirido una notable experiencia en el ámbito eclesial y formativo en varios países de América Latina, entre ellos Colombia, El Salvador, Chile, Uruguay, Paraguay y Argentina; ha acompañado a sacerdotes, comunidades religiosas y docentes católicos a través de cursos y ejercicios espirituales, prestando especial atención al apoyo en momentos de cansancio pastoral y al redescubrimiento del sentido de la misión. También ha trabajado en el acompañamiento de los jóvenes y, en el ámbito social, con personas migrantes.
¿Qué hace la presidenta del Movimiento de los Focolares?
Según los Estatutos generales, la Presidencia estará siempre a cargo de una focolarina consagrada con votos perpetuos: una elección que remite a una presidencia laica y femenina, deseada por la fundadora Chiara Lubich y confirmada por San Juan Pablo II. La presidenta está llamada a acompañar “con espíritu de unidad” a las comunidades de los Focolares presentes en 150 países, que abrazan el mensaje evangélico de la fraternidad universal en el contexto de una pluralidad cultural, social y religiosa. Entre sus tareas figuran la guía y la orientación de un movimiento que afronta los desafíos locales y globales de nuestro tiempo, y que está llamado en particular a sanar las fracturas personales y sociales de la existencia humana. Los Estatutos también recuerdan el estilo con el que la presidenta debe ejercer su responsabilidad: un liderazgo basado en el servicio y en la caridad evangélica, según la invitación de Jesús a hacerse siervos de todos (cf. Mc 10,44). Se le pide que sea constructora de puentes, promotora de la unidad y testigo del mensaje central de la espiritualidad de los Focolares, haciéndose su portavoz con coherencia y dedicación.
El rol del copresidente
El Copresidente ─elegido entre los focolarinos sacerdotes del Movimiento de los Focolares─ está llamado ante todo a trabajar en estrecha colaboración con la presidenta, compartiendo con ella las decisiones y contribuyendo a garantizar el discernimiento y la cohesión del Movimiento. Además de esta función principal, el copresidente colabora en la dirección general de la Obra, aportando su contribución a las cuestiones más relevantes y velando por la plena conformidad de la vida del Movimiento con la fe y la doctrina de la Iglesia.
La Asamblea de los Focolares continúa
En los próximos días, la Asamblea está llamada a elegir también el nuevo órgano directivo de los Focolares, es decir, a los consejeros generales, que serán los colaboradores más cercanos de la presidenta, y a debatir propuestas de modificación de los Estatutos generales.
El 21 de marzo, los participantes y observadores de la Asamblea serán recibidos en audiencia privada por el papa León XIV.
Las noticias que nos llegan constantemente desde Oriente Medio provocan una creciente consternación entre las muchas personas que desean sinceramente la paz y la seguridad para todos, y no solo para algunos. Lamentablemente, los llamamientos autorizados para que el conflicto armado dé paso nuevamente a la diplomacia, y las peticiones de oración por la paz parecen vanos e ingenuos.
Pero precisamente por la gravedad de los acontecimientos actuales, que lamentablemente se suman y se amplifican con otras crisis bélicas y humanitarias, se requiere una respuesta valiente y profética por parte de cada persona, de cada ciudadano que tenga en el corazón el bien común y la paz como lo primero entre esos bienes.
También el Movimiento de los Focolares, que tiene comunidades que viven en muchas de las zonas objeto de conflictos, renueva su compromiso a varios niveles: desde las ayudas de emergencia para las poblaciones más frágiles, obligadas a vivir en la incertidumbre y el miedo y privadas de cualquier forma de sustento, hasta las acciones de ciudadanía activa ante sus instituciones y en la sociedad civil.
Por eso, la Coordinación de Emergencias del Movimiento de los Focolares renueva su llamamiento a la solidaridad para ayudar a los miles de familias desplazadas: muchas han perdido su casa, otras buscan refugio en estructuras que reabren sus puertas a pesar de los recursos cada vez más limitados. En este escenario en constante cambio, queremos permanecer al lado de quienes sufren, dispuestos a apoyar iniciativas locales de acogida y ayuda concreta.
Cada contribución permitirá llevar alivio inmediato e imaginar, juntos, caminos de esperanza y reconstrucción.
Invitamos a todos a unirse a este compromiso: la paz también se construye así, eligiendo no volver la espalda para no ver.
O también a través de transferencia bancaria a las siguientes cuentas corrientes:
Azione per un Mondo Unito ETS (AMU) IBAN: IT 58 S 05018 03200 000011204344 presso Banca Popolare Etica Codice SWIFT/BIC: ETICIT22XXX
Azione per Famiglie Nuove ETS | Banca Etica – filiale 1 di Roma – Agenzia n. 0 | Codice IBAN: IT 92 J 05018 03200 000016978561 | BIC/SWIFT: ETICIT22XXX
Motivo: Emergencia Oriente Medio
En muchos países de la UE y en otros países del mundo existen ventajas fiscales para este tipo de donaciones, según las distintas normativas locales.Los contribuyentes italianos podrán obtener deducciones y desgravaciones fiscales, según la normativa para los Entes del Tercer Sector (ETS).
Foto gentileza del Patriarcado Latino de Jerusalén
Después de tres años de su llegada a nuestra ciudad, los estudios clínicos le habían detectado a Elio un tumor con metástasis múltiples. Era inútil operar. En mí surgió espontáneamente una pregunta: ¿por qué le ha tocado esto justamente a él, que es una persona en la plenitud de la madurez humana y espiritual? Todavía podía dar mucho a nuestra comunidad, en donde ya su presencia sabia y sosegada había resuelto una situación muy desagradable. El mío era un grito doloroso, casi de rebeldía. Luego, razonando con algunos de mis amigos, pasamos en reseña algunos ejemplos de la Biblia… Abrahan, Job, entre otros. No obtuvimos una respuesta en forma inmediata. Algunos acontecimientos no se pueden explicar sin la fe. En esos días cayó en mis manos un escrito iluminador de San León Magno: “La Iglesia es el campo del Señor que se reviste con una mies cada vez más rica, porque los granos que caen uno por uno renacen multiplicados”. ¡Allí encontré una respuesta! Solamente en esa óptica podía aceptar que Elio, un amigo queridísimo, hubiese partido al cielo. Caía como un grano de trigo grande y maduro. Tenía que creer que de allí nacería una espiga en plenitud.
(G. – Bélgica)
Pequeños grandes milagros
Nací en Brasil, pero más adelante fui a vivir y me quedé nueve años en otro país de Latinoamérica, con una inflación altísima y una pobreza extendida; todo ello es un incentivo a la criminalidad. Un día, una amiga vino a verme llorando, porque acababa de ser asaltada y le habían robado el único sueldo con el que sostenía a su familia, ya que el marido estaba desocupado y tenían cuatro hijos. ¿Yo qué podía hacer? Traté por lo menos de consolarla, aconsejándola de que lo perdonara y rezara para que ladrón se arrepintiera. Pero ella reaccionó diciéndome que jamás haría eso. “Entonces –le respondí– yo rezaré por él”. Después de algunos días, esa misma amiga volvió a visitarme, pero esta vez con otra expresión en el rostro, con otro ánimo. Estaba feliz, me dijo que el ladrón tendría que haberse convertido realmente porque en un negocio en donde ella era muy conocida había dejado la cartera que había sustraído. Y lo más sorprendente era que el sueldo estaba todavía dentro, no faltaba nada.
(T.G.S.C. – Brasil)
En la silla de ruedas
Desde hace mucho tiempo, a raíz de una artritis reumática, vivo en una silla de ruedas. Entre ingresos al hospital y operaciones, habré pasado allí tres años de mi vida. Muy a menudo, por los dolores tan agudos, quedo completamente inmóvil, incapaz incluso de peinarme o de agarrar un vaso. Muchas cosas, que para mí eran muy importantes, las tuve que dejar de hacer. Sin embargo, tengo un espíritu bromista y muchas veces a la enfermedad reacciono con alguna nota humorística. Poco a poco, entender la “sabiduría de la cruz” me ayudó a acoger el dolor como la forma más sublime del amor y a ofrecer mi gota en particular por las personas que más sufren, por la Iglesia, por la unidad de la Iglesia, por la unidad que Jesús pidió. Ahora ya no le pregunto a Dios “¿Por qué?”, sino que solamente le digo: “Ayúdame, Señor”. Trato de no hacer pesar mis problemas físicos sobre los demás y me parece que consigo hacerlo, porque de hecho me encuentran siempre contenta. Todo coopera al bien si estamos abiertos al amor de Dios. De hecho, en nuestra familia cada uno ha sentido el deber de dar un salto hacia adelante. Los mismos hijos han madurado rápidamente, volviéndose más responsables.
(Branka – Croacia)
A cargo de Maria Grazia Berretta
(extraído de Il Vangelo del Giorno, Città Nuova, año XII– número 1, marzo-abril de 2026)