19 Mar 2017 | Sin categorizar
La fundadora del Movimiento de los Focolares se apagaba en Rocca di Papa el 14 de marzo de 2008, a los 88 años de edad, tras una larga enfermedad. En el telegrama de pésame enviado para esa ocasión, el Papa Benedicto XVI reconocía en ella “el constante empeño a favor de la comunión en la Iglesia, el diálogo ecuménico y la fraternidad entre todos los pueblos”. Además, agradecía al Señor “por el testimonio de su existencia dedicada a la escucha de las necesidades del hombre contemporáneo” y expresaba el deseo de “que cuantos la han conocido sigan sus huellas manteniendo vivo su carisma”. Un carisma cuyo centro es la unidad de la familia humana. Una utopía, si no estuviese basada en la fe inquebrantable en el amor de Dios Padre hacia sus hijos y en las palabras de Jesús: “Que todos sean uno”. Un carisma que tiene mucho que decir, por tanto, al mundo de hoy, como confirma Maria Voce, actual presidente del Movimiento de los Focolares, al micrófono de Adriana Masotti: R. – Exactamente. Más aún: diría que casi más hoy que en el momento en el que Chiara lo anunciaba, porque ciertamente en aquel entonces estaba el desastre de la guerra, sin duda, había muchos dolores, pero no existía esta desunión que parece extenderse por el mundo en estos momentos y que parece reclamar, precisamente, la necesidad de la vida de este carisma de unidad que Dios donó a Chiara. Por eso, nosotros estamos descubriendo cada vez más su actualidad. P. – Una de las definiciones que se le ha dado a Chiara es la de “mujer del diálogo”, y hoy día se habla a menudo de diálogo, en distintos ámbitos, pero después no se dialoga o no se sabe dialogar. ¿Qué era el diálogo para Chiara y cómo vive el Movimiento de los Focolares esta dimensión? R. – El diálogo para Chiara era un estilo de vida, que significaba encontrar a cada persona como a un hermano. Por lo tanto, Chiara no quería entablar el diálogo, Chiara quería amar a los hermanos y por tanto, yendo al encuentro de cada persona, le abría su alma y espontáneamente el hermano respondía con una apertura igualmente grande. Así comenzaba el diálogo. Y también hoy es así para nosotros. Frente a cualquier persona, nos ponemos en esta actitud, tratamos de estar a la altura de Chiara poniéndonos en esta actitud, teniendo siempre esta alma abierta, sin mirar las diferencias o las distinciones de ningún tipo, sino para reconocer en ellas la posibilidad de un encuentro que nos enriquece, porque es un encuentro con un hermano que tiene un don para nosotros, sea cual sea su raza, su religión, su categoría social, su edad. P. – Por tanto, ¿es fuerte la convicción del Movimiento de que el diálogo sea el instrumento adecuado para resolver también los muchos conflictos de hoy? R. – ¡Ciertamente! No hay otra posibilidad. ¿Por qué? Porque el diálogo es amor. Y si el diálogo es amor, puede cambiar realmente la situación del mundo, puede hacer que donde hay guerra retorne la paz P. – Al principio de su experiencia espiritual, Chiara sintió fuertemente el grito de dolor de la Humanidad y decidió cargar sobre sus propios hombros este sufrimiento. ¿De qué modo, hoy día, la Obra fundada por ella afronta las muchas heridas que el mundo vive actualmente? R. – Quiere afrontarlas con la misma confianza de Chiara, una confianza basada precisamente en el grito de Jesús Abandonado, porque Chiara en aquel grito reconoció ciertamente el momento en el cual el Hijo de Dios sufrió más, pero también el momento en el cual el Hijo de Dios nos amó más. Y precisamente porque nos amó más, en aquel momento restauró la unidad que se había roto entre Dios y los hombres y la de los hombres entre sí. Por lo tanto, no hay otro camino para llegar a la unidad, sino el de pasar a través del dolor, pero que en su sustancia es amor, porque es dar la vida por los demás. Por tanto, también en relación a todos los sufrimientos del mundo de hoy, tanto a nivel personal como a nivel de la sociedad, de los pueblos o de las naciones, el Movimiento trata de reconocer un rostro de Él, de reconocer a un Dios que murió, pero a un Dios que también resucitó y que por tanto, puede resucitar sobre todos estos dolores. P. – Y esto se traduce después en muchas iniciativas, también concretas… R. – Exactamente. Que quizás empieza por un simple acto de amor de una familia que se ha dado cuenta de que otras familias sufren por el mismo motivo que sufre ella y trata de asumirse el sufrimiento del hijo con discapacidad, creando una red de solidaridad entre todos, involucrando a otras familias, involucrando al municipio, dándose cuenta de que empezando a amar en aquel dolor el rostro de Jesús Abandonado, algo se transforma. Y nosotros vemos esto, en el lugar en el que estamos, en los territorios en los que hay guerra, donde las personas del Movimiento Movimiento tratan de amar tanto a los amigos como a los enemigos, compartiendo los bienes, que se hace entre todas las familias, sin mirar la raza o la religión a la que pertenece… Y lo vemos continuamente en muchas relaciones que cambian y que construyen realmente comunidades nuevas que se unen en red para extenderse cada vez más. Fuente: Radio Vaticana
18 Mar 2017 | Sin categorizar
Hoy, 18 de marzo, a la edad de casi 85 años, nos ha dejado el card. Miloslav Vlk, Arzobispo emérito de Praga, por 18 años moderador de la comunión entre los obispos que adhieren a la espiritualidad de la unidad. Gratitud del Movimiento de los Focolares por su vida.
17 Mar 2017 | Sin categorizar
A primeras horas de la mañana del 16 de marzo 2017, nos ha dejado Gianni Caso, focolarino, abogado y juez, redactor de Città Nuova y responsable por muchos años de Comunione e Diritto. En breve se publicará su perfil.
15 Mar 2017 | Sin categorizar
15 Mar 2017 | Sin categorizar
«La vida matrimonial es como un barco – comenta una familia de Perú-: si uno rema solo, el esfuerzo es enorme pero no se avanza. Hay que aprender juntos el arte de la reciprocidad». «Vinimos porque sentíamos la exigencia de crecer en la vida de familia y ser una ayuda para otros», continúa una pareja de Camerún, llegando al meeting de Loppiano “Family Highlights”, que se realizó desde el 10 al 12 de marzo de 2017. El evento, en ocasión del 50º de Familias Nuevas, recibió a casi mil familias de culturas y religiones distintas, procedentes de 50 países, en conexión virtual con muchas manifestaciones del mundo, que recordaron a Chiara Lubich, en el 9º aniversario de su fallecimiento. “Amar al otro como a sí mismos, amar a todos, ser los primeros en amar, hacerse uno con el otro”, son simples reglas que las familias de la Escuela Loreto internacional de Loppiano ponen en evidencia al dar la bienvenida. Este “arte de amar” le da a la familia la fuerza de regenerarse a sí misma, a través de la confianza, el perdón, la responsabilidad, la creatividad, la acogida. Semillas de comunión que iluminan también situaciones de dolor, desafíos y dramas, y que demuestran que la «rabia y la angustia no tienen la última palabra», como dice Gianni, coordinador de un grupo de 50 parejas separadas. Las historias y las iniciativas brotan durante los vivaces debates en el ámbito de 6 talleres: uno de ellos dirigido a 150 niños y jóvenes; otros dedicados a las relaciones de pareja en las varias etapas de la vida, otros a las relaciones educativas entre padres e hijos, a la acogida y a la solidaridad en situaciones difíciles y hacia poblaciones marginales. Algunas familias que provenían de Siria, encontraron energías positivas para enfrentar el miedo y las enormes dificultades provocadas por la guerra: «Esa flor que pegamos afuera concluyendo la manifestación, la llevamos simbólicamente a las otras familias y a la humanidad que nos rodea, como signo de esperanza y de fraternidad». Ser padres y madres de la humanidad, ofreciendo su contribución personal para “sostener y alentar la fraternidad universal” es la invitación de María Voce, presidente de los Focolares, en su intervención. Las familias, justamente porque arrancan desde la fragilidad e imperfección propias de la condición humana, pero, «renovadas desde adentro, pueden ofrecer al mundo esa luz y ese amor que lo puede sanar». Todo esto avalado por el compromiso de los 50 años de vida de Familias Nuevas en los 5 continentes; la comunión en varios grupos, la actividad de animación para parejas jóvenes, las que están en dificultades, las parejas separadas y vueltas a casar, los viudos, las iniciativas y los proyectos para ir al encuentro de las necesidades de los más débiles y el apoyo a la infancia. “Sigan haciendo todo esto, no se desanimen cuando es difícil o les parece que están solos”. Dijo María Voce, animándolos.
La familia está llamada a dar una respuesta a la problemática social, tal vez mirando el mundo con los ojos de los niños, como dijo la Dra. Vinu Aram, directora del Shanti Ashram, con quien los Focolares desde hace tiempo, establecieron relaciones intensas de amistad y colaboración en favor de numerosos niños y familias de India, a través AFNosfl. «El esfuerzo que están haciendo aquí – comentó el Padre Paolo Gentili, director del Despacho Nacional para la pastoral de la familia – es el de contribuir en la construcción de una Iglesia que está atenta al bien que el Espíritu derrama en medio de la fragilidad» (AL 309). Esto es «volver a escribir la Amoris Laetitia en las páginas vivas de la historia». Después de todos estos años, se advierte la necesidad de instituir un “Centro de estudios avanzados”, internacional e interdisciplinario, donde se conjugue vida y pensamiento. Nacerá en el Instituto Universitario Sophia, con el objetivo de profundizar el tema de la familia a la luz del carisma de Chiara Lubich. «Ante la pregunta “¿alguien me ama?”, primordial necesidad de amor, hay que pasar a una voluntad de amor: yo, ¿amo a alguien?», afirma el Prof. Michele De Beni, uno de los coordinadores del Seminario de Estudios “El pacto de reciprocidad en la vida familiar”, dirigido a un equipo de catedráticos de distintas disciplinas, siempre dentro del contexto de Family Highlights. «Es el desafío de la reciprocidad – concluye De Beni- premisa básica de un grupo que, antes de ponerse a investigar, se reconozca en esta identidad».
Giovanna Pieroni
Galería fotográfica en Flickr (Sif Loppiano)
15 Mar 2017 | Sin categorizar
El panorama que ofrece el lago Taal es hermoso. Este año parece aún más bello que lo normal. Al inicio de marzo la temperatura es todavía ideal y por la tarde se levanta una suave brisa que sopla toda la noche hasta que aparece la neblina pasajera alrededor del amanecer. En este rincón de Filipinas (Tagaytay está ubicada a unos cuarenta kilómetros de Manila), cada dos años, se desarrolla la escuela de formación al diálogo interreligioso. Este año se ha elegido como título “La armonía entre pueblos y religiones hoy”. La School for Oriental Religions (SOR), fue fundada por Chiara Lubich en 1982, durante uno de sus viajes a Asia. Hoy la Ciudadela Paz, en Tagaytay, acoge un centro de formación, varias escuelas para jóvenes, familias, sacerdotes y seminaristas, dos centros de asistencia social, además de la sede de la School for Oriental Religions. Del 2 al 5 de marzo se encontraron en la ciudadela unos 200 participantes, procedentes de Pakistán, India, Myanmar, Tailandia, Vietnam, China y Taiwán, Indonesia, Malasia, Singapur, Corea, Japón y, por supuesto, Filipinas. Estaban presentes también algunos europeos y latinoamericanos. Todos advertían la necesidad de una formación a la gran problemática universal de la ‘diversidad’. Estos cursos se repetirán en sus países de procedencia. Es a estos hombres y mujeres que se dirige el Cardenal Louis Antonio Tagle, arzobispo de Manila y presidente de Caritas International.
El cardenal filipino inauguró la escuela proponiendo el tema de la armonía. “Armonía”: un valor típicamente asiático. Pero, para alcanzar su realización, es necesario tener presente que todo cambia y que, con el paso del tiempo, este cambio se da cada vez más velozmente. “Lo único que no cambia es precisamente el cambio”, afirmó Tagle, subrayando el concepto con un hábil juego de palabras en inglés. Es necesario, por tanto, permanecer abiertos, no tenerle miedo a lo desconocido y, además, saber mediar entre las diferencias, aceptando las antítesis, las posibilidades de choque y salir fortalecidos por la gran riqueza que la diferencia nos procura. Tagle lanzó un llamado a fin de que los católicos puedan ser protagonistas de una no violencia activa. No se trata de ser débiles, se trata, más bien, de demostrar que el trabajo por la armonía requiere de personas que tengan la mente y el corazón preparados al diálogo y a la diversidad. En los cuatro días de trabajos se presentó el diálogo entre el cristianismo y las grandes religiones orientales realizado en distintas partes del continente: India, Tailandia, Corea y Japón. Entre otros, se presentó el diálogo hindú-cristiano, con experiencias de vida, de colaboración en ámbito social, proyectos comunes entre los Focolares y los movimientos gandhianos en el sur de India, reflexiones filosóficas y teológicas. Además se propuso y explicó el canto clásico hindú hindustani. Y todo esto en una atmósfera de gran claridad vital y espiritual. En el transcurso de largos años de diálogo se han puesto de relieve los elementos comunes y también las diferencias. Sin embargo esto no ha reducido el impulso hacia el desafío del diálogo. Esta experiencia es un aporte a la realización del mensaje del Concilio Vaticano II que invita a construir relaciones profundas con personas de otros credos. Nace un camino nuevo que puede contribuir a la realización de la armonía social, política y mundial; no como un fin en sí misma, sino como paso hacia una verdadera fraternidad.