14 Mar 2017 | Sin categorizar

Copyright CSC Audiovisivi – Caris Mendes
«Encomiendas a la familia una misión explosiva, una reforma que las familias pueden comenzar por el mundo», así decía Igino Giordani a Chiara Lubich cuando la fundación de la rama de las Familias Nuevas de los Focolares, en 1967. Después de cincuenta años, justo en el noveno aniversario de la muerte de la fundadora, se manifiesta el manto de flores de aquella semilla: cientos de eventos e iniciativas en muchas ciudades del mundo dicen que la profecía ha encontrado la manera de encarnarse. El evento de tres días en Loppiano recibió a más de un millar de personas, procedentes de 50 países, de todas las generaciones, cristianos, pero también musulmanes, budistas e hindúes. Se han visto los frutos de una historia en la interacción entre generaciones: abuelos, hijos, nietos. El programa, transmitido en vivo y traducido a 19 idiomas, se dividió en tres grandes temas: la familia como una red de relaciones dentro de la pareja, con los hijos y entre generaciones; el amor, como respuesta a los problemas críticos en la familia con sus heridas, dolores y desafíos; la familia, recurso creativo en relación con el tejido social. Se escuchan las voces de padres e hijos. Como el de una adolescente que narra su dolor y el de sus hermanos más pequeños, la herida de la familia causada por el padre víctima del alcohol. Y la esperanza que se desprende del compartir, «porque la familia es lo más importante y no debemos tener miedo de dar el primer paso: tal vez sea difícil darlo, pero si se hace por amor, puede cambiarlo todo». Se escucha la historia de una pareja en busca del hijo «pródigo» que, una vez destruido el negocio familiar y endeudado hasta el cuello, huye a otro país. En medio del dolor los padres entienden que la misericordia debe vencer la ira. Se ponen en viaje hasta que lo encuentran: un abrazo que da inicio a una vida reconciliada. También suben al escenario Basma y Tatiana. Musulmana la primera y cristiana la segunda, se convierten en más que hermanas en el intercambio cotidiano, profundo y concreto, después de la muerte del marido de Basma en un país extranjero, con dos hijos a su cargo y sin apoyo. Una historia emblema de pueblos que se encuentran, pero que sólo en el recíproco reconocerse y aceptarse se transforman en familia de familias. 
Foto: SIF Loppiano
De la riqueza que emerge se hace intérprete Maria Voce en su discurso. Recuerda que el carisma de la unidad «ofrece una luz y una llave también para ver el mundo y la historia, para comprender el vínculo de cada uno de nosotros con toda la humanidad». Y reporta un fragmento de la Lubich del 6 de septiembre de 1949, que suena como una nueva llamada a los que la escuchan: «Mi yo es la humanidad con todos los hombres que fueron son y serán. La siento y la vivo esta realidad: porque siento en mi alma tanto la alegría del Cielo, como la angustia de la humanidad que es toda ella un gran Jesús Abandonado». Maria Voce vuelve a proponer el llamado inicial de Chiara Lubich a las familias a tomar sobre sus hombros esa porción del mundo que se presenta «más destrozada, más semejante a Él Abandonado», recordando que el papel insustituible de las familias es «mantener encendida en las casas el amor, reavivando así esos valores que fueron dados por Dios a la familia, para llevarlos en todas partes en la sociedad, con generosidad y sin descanso». Y continúa, parafraseando al papa Francisco, «la tarea es ardua, pero no podemos dejarnos robar la esperanza». Dos gestos simbólicos pero concretos expresan el compromiso y la determinación de las familias presentes a regresar a sus lugares para dar testimonio de la fraternidad universal y para hacer su parte, aunque sea como una gota en el mar: un momento de oración y de compromiso personal representado por la flor que cada familia cuelga en una escenografía preparada fuera del auditorio. Y el hermanamiento entre familias de diferentes partes del mundo, que se extienda a otras familias de sus respectivos territorios, con el fin de fortalecer una red que responda a las necesidades de una parte a la otra del mundo, como un círculo virtuoso. El Seminario cultural sobre «El pacto de reciprocidad en la vida familiar, generador de confianza y de relación», que tuvo lugar el primer día entre un centenar de académicos y expertos en el campo del acompañamiento familiar, del counseling, de la investigación pedagógica y psicológica y de las disciplinas en relación con el vasto mundo de las relaciones familiares, ha profundizado en la realidad de la familia desde el punto de vista antropológico, social, educativo, político, teológico. Una reflexión sobre el valor de la familia como un recurso para la humanidad, que ha mostrado que su futuro y el significado mismo del ser persona se juega dentro de la familia. Por último, la aparición, en el Instituto universitario Sophia y en sinergia con otras instituciones internacionales, de un centro de investigación de alto nivel, interreligioso, interconfesional, intercultural, interdisciplinario que profundice y estudie este patrimonio de vida para poderlo expresar a nivel universal. Comunicado de prensa https://vimeo.com/208275900
11 Mar 2017 | Sin categorizar

Foto © Caris Mendes – Archivio CSC Audiovisivi
«Querría invitarles, esta tarde, a que soñemos juntos con un mundo diferente, aquél en el cual nos gustaría vivir». Así Maria Voce empieza su intervención, tras haber escuchado las historias y el compromiso de muchas familias que se han alternado en el escenario. Familias que han hecho propio el carisma de Chiara Lubich, orientando su vida. Una espiritualidad que «genera en nosotros el deseo de mirar el mundo y la historia desde una perspectiva distinta capaz de captar el vínculo que cada uno de nosotros tiene con la Humanidad entera, en una pertenencia no sólo personal, que involucra todo de nosotros: afectos, relaciones, fragilidad, emociones, sufrimientos, compromisos, sueños», continúa Maria Voce. Y recuerda: «Chiara, fundando el Movimiento Familias Nuevas, el 19 de julio de 1967 afirmaba: “… Es necesario que (…) hagan de su vida familiar una experiencia para llevarla a los demás”[1], siendo “otro Jesús, Jesús que mira al mundo, mira a las turbas y tiene compasión de ellas. Porque, de esta porción del mundo (…) yo les he puesto sobre sus hombros la más destrozada, la más semejante a Él Abandonado”[2]. Hoy me parece que podemos decir que se renueva aquella invitación a la familia, a cada familia». « ¿Pero qué tipo de familia puede generar un mundo impregnado de fraternidad?», se pregunta la presidente de los Focolares. «Sólo familias, aunque frágiles e imperfectas como es propio de nuestra condición humana, pero renovadas interiormente de este modo, pueden ofrecer al mundo esa luz y ese amor que lo sana, de tal manera que la sociedad encuentre en ellas el modelo en el cual reflejarse», se responde. 
Foto © Caris Mendes – Archivio CSC Audiovisivi
E invita a las familias a “hacer circular los bienes materiales y espirituales, gratuitamente”, a “acoger al otro tal como es, cuidándole, estando cerca de él, con alegría”, a “transmitir los valores de una generación a otra”, a realizar esa “corrección necesaria para el desarrollo humano” y el “perdón”, a “ir al encuentro de las verdaderas necesidades” de aquellos que viven a nuestro alrededor. Precisa que «ya existen estructuras e instituciones competentes para cooperar al bien de la comunidad y de los individuos, pero -indicaba Chiara- “es necesario humanizarlas, darles un alma, de modo que el espíritu de servicio llegue a alcanzar esa intensidad, esa espontaneidad y ese impulso de amor por la persona, que se respira en la familia”»[3]. Y, después de haber puesto de relieve esta insustituible tarea de las familias, y el compromiso llevado adelante por “Familias Nuevas” en todo el mundo, a favor de los más débiles, cita algunos ejemplos concretos como éste: « En una pequeña ciudad cerca de Chicago, Carole, al darse cuenta de que varias familias tenían problemas similares a los suyos, para atender al hijo, David, portador de una grave discapacidad, promovió toda una serie de actividades de socialización de los jóvenes diversamente hábiles y, a través de ellos, de las familias de todo el barrio y después de todo el municipio, que incluso ha recibido un premio por los desarrollos en el ámbito social». Y concluye: «Podía parecer un sueño. Las experiencias nos dicen que ya es una realidad, a veces pequeñísima, recién nacida, pero que tiene en sí la fuerza arrolladora de la vida». Lee el texto integral. ______________________________________ [1] C. LUBICH, A la primera escuela de focolarinos/as casados/as, fundación del Movimiento Familias Nuevas, Rocca di Papa, 19.7.1967. [2] Ibid. [3] C. LUBICH, “Semillas de comunión para la Humanidad del tercer milenio”, Mensaje al Familyfest 5 de junio de 1993.
10 Mar 2017 | Sin categorizar
El Edicto oficial del obispo de Albano (Roma), Mons. Semeraro, es del 9 de marzo de 2017: “Su testimonio de cristianismo auténtico y de fe radical es una invitación constante a la santidad colectiva, que encuentra su máxima expresión en la ayuda recíproca a recorrer el mismo camino de santidad. Hacerse santos por amor al prójimo”. Los Voluntarios de Dios del Movimiento de los Focolares, acogen con gran alegría la feliz iniciativa del obispo. Lee la biografía Contacto: postulazionedomenicomangano@focolare.org
10 Mar 2017 | Sin categorizar
El tan esperado momento de la pensión llega para Eric, quien vive en Bélgica y durante 37 años dio clases en una escuela primaria. Después de haber trabajado toda la vida junto a los niños, Eric se pregunta qué puede hacer por quién no recibió ninguna instrucción, por quien vive en situaciones marginales y en tierras lejanas. En realidad, los niños son todos iguales, tienen la misma mirada curiosa y la misma risa contagiosa. Por este motivo, junto a su esposa Lut, decide dedicar su tiempo libre a una iniciativa de solidaridad. Eric, quien ya ayudaba a un niño, decide difundir los programas de AFN osfl de apoyo a distancia. Ayudado por la más joven de sus hijas, Maria-Laetitia, involucra a amigos y conocidos, contribuyendo a reavivar en cada uno la necesidad de donar incluso una pequeña suma. «Para nosotros como para tantas personas, la situación de numerosos niños en el mundo es insoportable: ellos son las primeras víctimas de todo tipo de violencia y carestía», explica Eric. Los dos cónyuges reciben en más de una ocasión experiencias e ideas poder reflexionar: un joven papá de Rumanía cuenta que gracias al apoyo a distancia pudo terminar los estudios lo que le permitió encontrar un trabajo y formarse una familia. Una mujer que vivió por muchos años en Congo, estando en contacto con el proyecto Petite Flamme pudo constatar la ayuda que el apoyo a distancia ofrece a los niños. Estos testimonios alimentaron en Eric y Lut la seguridad que estaban comprometidos a favor de algo grande.
«Nuestro sueño – prosigue Eric – era llegar al menos a 10 personas que durante el 2016 decidieran sostener a un niño. Me parecía una montaña porque en tres años habíamos encontrado sólo dos personas (¡mejor dicho nosotros y mi papá!)». Pero el compromiso y el tiempo que dedicamos a difundir los varios programas tuvieron fruto. Una pareja decidió sostener a un niño haitiano y sostener la iniciativa de solidaridad. También los hijos de Eric y Lut quisieron ayudar. También un señor y un amigo suyo, un sobrino que vive en Suiza, feliz de “hacer algo por la humanidad”, una joven pareja recién casada, un empresario quiso sostener a un chico junto con su empresa, un joven papá, los padres de Lut que quieren mantener a una niña desde la casa de descanso en la que viven. Y así, ¡muchas bellas experiencias alrededor del proyecto de ayuda! Los proyectos en favor de la infancia desfavorecida del mundo van adelante gracias a los beneficiarios, a su sensibilidad y a su ayuda. Además de Eric y Lut, encontramos también a Enzo y Fiorenza, que con su ayuda acompañan a Jessica, una chica brasileña, durante gran parte de su vida. Pero emprender una ayuda a distancia significa sobre todo crear un vínculo con el niño, un hilo de solidaridad que va hasta el otro lado del mundo para conectar países lejanos. Y es por eso que Jessica, siendo ya adulta, quiso contactar a sus beneficiarios para la Navidad, ofreciéndoles el regalo más bonito que podían encontrar bajo el árbol: el reconocimiento por una vida rescatada de la pobreza. Fuente: AFNosfl – Espacio Familia
9 Mar 2017 | Sin categorizar
Ciudad del Vaticano, 4 de febrero de 2017. Para calmar la emoción de los 1200 protagonistas de la Economía de Comunión (EdC), que esperan encontrarse con el papa Francisco en el Aula Paolo VI, se relatan algunos testimonios, entre ellos el de Clem Fritschi, quien empieza así: «Mi historia no es la de un empresario exitoso sino que es una historia de amor. Después de haber completado los estudios en Suiza, para practicar el inglés fui a Londres a trabajar como vendedor. Allí conocí a Margherita, nos enamoramos, y como ella es de Turín, decidí buscar trabajo en Italia. Después de dos años nos casamos y nacieron dos niños. En determinado momento la empresa donde estaba trabajando decidió cerrar su actividad. Entonces con algunos colegas juntamos la liquidación de nuestros sueldos para continuar con la empresa». Así nació Ridix, una sociedad que desde 1969 importa y representa en el mercado italiano tecnología y productos de vanguardia en el sector de la mecánica de precisión.
«En 1974, con la familia asistimos a un Congreso de los Focolares en Bérgamo. No era un momento feliz: hacía poco tiempo habíamos perdido a nuestro hijo mayor de 10 años en un accidente. El impacto con la espiritualidad de la unidad es para nosotros como un bálsamo, a tal punto que con Margherita, decimos, aún entre lágrimas, que encontramos a Dios-Amor. Volvimos a casa con una sola palabra: AMAR. Amar a todos, amar también en el trabajo. Uno de los jóvenes conocidos en Bérgamo me pregunta si en la empresa fundada por mí, puede haber un puesto para él. Así entró a trabajar Ugo, después Paolo, después Michele: los tres se convirtieron en nuestros socios. Nuestro lema como empresa es: “Busquen el Reino de Dios y su justicia y el resto les llegará por añadidura”. Juntos queremos que nuestra relación sea profundamente sincera: está permitido equivocarse y también discutir, pero para experimentar la presencia de Dios debemos apurarnos a recomponer enseguida la unidad entre nosotros. El éxito es sorprendente: hoy somos 9 socios y 70 colaboradores. Muchos están altamente calificados en las ventas, en los contratos, en la puesta en marcha de los productos, el mantenimiento, la gestión. Tenemos una facturación anual superior a los 30 millones de Euros. Amarnos entre nosotros y tratar de amar a todos, también a los enemigos: éste es el éxito de Ridix que trato de describir en síntesis.
La inclusión de personas afectadas por dependencias o que se encuentran en dificultades de relación y otras que han emigrado de países pobres.
- Puestos de trabajo estables para los jóvenes.
- Superación de los momentos de crisis con la reducción del 20% del sueldo de todos, incluso los socios, para no perder puestos de trabajo. El sentido de pertenencia que se genera con esta praxis, siempre se revela como un factor de éxito.
- Posteriormente ocurre que un cliente es absorbido por una multinacional, por lo cual se produce una pérdida del 20% de la facturación anual. Por un hecho imprevisto, en una semana la facturación se recupera sin perder puestos de trabajo.
- En situaciones que parecían de difícil resolución llega la inspiración justa para simplificar el tema y superar la crisis.
- Posibilidades de sostener y realizar nuevas iniciativas empresariales.
- Una parte de las utilidades se destina a los pobres. Gracias a esta forma de compartir, en la periferia de Tánger (Marruecos), 2 docentes musulmanas abrieron un prescolar en un garaje, para que alrededor de 40 niños puedan llegar preparados a la primaria.
¿El secreto de este éxito? La comunión. Que significa transparencia, sinceridad, verdad también cuando resulta difícil comunicarla, tiempo dedicado a construir relaciones positivas. Nuestra “tierra prometida” hacia la cual caminamos es una empresa en la cual todos deben sentirse felices. Que sean felices los empleados, porque la empresa es sana y el clima es de colaboración. Que sean felices los clientes, porque existe una justa relación calidad/precio de los productos y servicios adquiridos. Que sean felices los proveedores, por la larga y provechosa colaboración. Al final de la jornada podemos estar cansados (esto ocurre con frecuencia), pero estamos satisfechos y contentos por haber hecho bien nuestro trabajo.
8 Mar 2017 | Sin categorizar
En el Centro Mariápolis de Castelgandolfo está en pleno desarrollo el congreso de obispos amigos de los Focolares con el título “Si el mundo lo conociera…” que profundiza el misterio del abandono de Jesús en la cruz, como clave de una cultura del encuentro. El Papa Francisco, con un mensaje firmado de puño y letra, quiso hacerse presente expresando su cercanía y su estímulo a profundizar este tema que impulsa a “ir hacia las periferias existenciales, culturales y sociales” y “saldar los vínculos de comunión y colegialidad”. El mensaje, dirigido a Mons. Francis X. Kovithavanij, moderador del Congreso, suscitó entre los obispos una gran y profunda gratitud. ________________________________________ Al Señor Cardenal FRANCIS XAVIER KRIENGSAK KOVITHAVANIJ Arzobispo de Bangkok Con ocasión del Congreso de los Obispos católicos vinculados a la espiritualidad del Movimiento de los Focolares, deseo hacer llegar a los participantes mi saludo cordial, asegurándoles mi cercanía espiritual. El tema sobre el que se basan sus jornadas de estudio va al corazón de la fe y de nuestro Misterio de Pastores, ayudando a dirigir la mente y la mirada del corazón a Jesús crucificado. Dicha mirada, fijada con perseverante amor y sincera gratitud, nos impulsa a “salir del campamento” (Hebreos 13, 13) para ir hacia las periferias existenciales, culturales y sociales donde vive nuestra gente. Es allí, de hecho, donde encontramos en forma significativa Su rostro y nos podemos hacer cargo de Sus llagas, que reconocemos que están abiertas en las innumerables heridas de nuestros hermanos y de nuestras hermanas. De esta forma sembramos la alegría del Evangelio, curando las heridas con el bálsamo de la misericordia de Dios, que brota de Jesús resucitado, fuente de vida nueva para todos. Queridos Hermanos en el episcopado, auspicio que esta pausa de reflexión y de comunión pueda saldar los vínculos de comunión y colegialidad. Invoco sobre ustedes el Espíritu del Señor y, mientras les pido que recen por mí, con afecto les envío mi Bendición. Fraternamente, Vaticano, 2 de marzo de 2017