Movimiento de los Focolares
Navidad significa   «Dios nos ama”

Navidad significa «Dios nos ama”

eec6effd-0857-4a1c-bdc6-c4a6ae19dda9Navidad, Navidad ¡Cuántas veces te hemos festejado con alegría pura y calor único! Pero nuestro corazón está tan endurecido por el frío del mundo, que Tú no has logrado marcarlo como se debía con tu misterioso increíble mensaje: DIOS NOS AMA uno a uno y a todos juntos. Su amor nos ha envuelto hasta el punto de hacer decidir a la Trinidad beata mandar entre nosotros al Hijo de Dios hecho Hombre para que nuestro breve camino terreno estuviese iluminado ya desde ahora con la Luz que no tiene ocaso y el absurdo morir en esta vida se transformase en un simple paso a la vida más plena ¡y eterna! Que al menos este año tú, Navidad, digas a nuestros corazones lo que quieres decirnos y nosotros estemos dispuestos a acoger tu voz. Fuente: Centro Chiara Lubich  

Por una Navidad solidaria

Por una Navidad solidaria

church-1704815_960_720 La Navidad nos recuerda, con la frase de la Escritura que elegimos para profundizar este mes, que “Él viene a salvarnos” (Is. 35, 4). ¿De qué ? De nuestros dolores, temores, angustias… pero sobre todo, de nuestro yo, de nuestro egoísmo, de nuestra indiferencia hacia quien sufre. Por lo tanto mi augurio quiere ser una invitación para mí y para todos a ir más allá de nosotros mismos para acoger al otro, a todos: quien pasa necesidad, quien ha dejado su tierra obligado por la guerra y el hambre, quien está solo, marginado, preso… Auguro que cada uno de nosotros, después de haber experimentado el amor de Dios que nos salva, pueda ser una mano tendida para “salvar” a quien está a nuestro lado. ¡Feliz Navidad a todos! María Voce
La sencillez de Aletta

La sencillez de Aletta

Aletta

Aletta (la segunda a la derecha) con Chiara Lubich (la primera a la izquierda)

Nacida en Martignano (Trento) el 27 de noviembre de1924, Vittoria Salizzoni, se trasladó con su familia por un período a Francia. Con sólo trece años advierte el llamado de Dios: un guiño interior que por el momento trata de desatender. A los 21 años conoce a Chiara Lubich y queda fascinada por la novedad de vida que ella trae. No tiene dudas: el camino para responder al “llamado”, sentido cuando era una chica, es el focolar. Aletta –“Alita”- (así la llama Chiara invitándola a alzar el vuelo sin mirar atrás), durante veinte años vive cerca de ella el descubrimiento y la definición de los lineamientos del Carisma que el Espíritu Santo iba revelando. Entre ellos, además de la específica espiritualidad de la unidad que lo caracteriza, están los principales aspectos concretos de la vida cristiana. Uno de ellos, se adapta especialmente a la personalidad de Aletta. Es el cuidado de la salud y la salvaguarda del ambiente. Un aspecto que Chiara misma le explicó un día: «Es toda la humanidad de Jesús; la vida de Jesús en cuanto hombre. Jesús nacido de una mujer, tuvo frío, hambre, lloró, conoció el afecto humano… Dio de comer a los hambrientos, multiplicó los panes y los peces, curó a muchos enfermos, salvó las almas. Pero sobre todo sintió un gran amor por el ser humano y su sufrimiento… El sufrimiento, la muerte, la resurrección son también expresiones de este aspecto». En los años ‘60 -’70 Chiara le pide que vaya a abrir el focolar de Estambul, donde Aletta mantiene numerosos y profundos contactos con el Patriarca Atenágoras I. En distintas ocasiones tiene la posibilidad de acompañar a Chiara en sus visitas al Patriarca. Durante su permanencia en estas tierras, Aletta descubre la belleza de la Iglesia ortodoxa y de las Iglesias de Oriente, en las cuales se subraya la verdad de la vida, exaltando el amor. Las relaciones establecidas por ella son la premisa de un diálogo fecundo que se mantiene todavía con el actual Patriarca ecuménico, Bartolomé I. AlettaDespués de la muerte de Atenágoras, Aletta se traslada a Líbano. Son años atormentados por la guerra civil que, por los continuos bombardeos, repite las lecciones de los primeros tiempos en Trento: “todo cae, sólo Dios permanece”. Comparte con la gente del lugar la precariedad y el peligro de esos largos años de guerra, sosteniendo, consolando, infundiendo esperanza. Las dificultades y peligros no impiden la difusión del carisma de la unidad, no sólo en Líbano sino en todo el Medio Oriente, que Aletta visita periódicamente. En 1990 regresa a Roma para quedarse. «En los primeros años de Plaza Capuchinos cuenta Palmira, también ella del primer grupo de focolarinas de Trento– íbamos con Aletta a los valles a visitar a las primeras comunidades que se estaban formando. Era como un ángel, se entiende porqué Chiara enseguida la llamó Aletta. Fue como el ala de un ángel para Chiara y para todos nosotros, en estos 70 años de vida de focolar. Hablaba poco, pero lo que decía ponía a todos en lo esencial. Lo que la caracterizaba era la sencillez, una serenidad innata; un equilibrio psicofísico envidiable». Diez días antes de su fallecimiento, Aletta grabó un video-mensaje para los jóvenes del Movimiento,  los gen, reunidos en un Congreso: «Quiero saludar a todos los gen del mundo en el 50° de vida (de su Movimiento). Vayan adelante, son jóvenes, todavía tienen fuerzas, ¡pueden hacer lo que quieran!». La presidente de los Focolares, María Voce, al hacer el anuncio al Movimiento en el mundo del fallecimiento de Aletta, escribió: «Acompañamos en la alegría y con inmensa gratitud el regreso de Aletta a la casa del Padre. No podíamos tener un modelo mejor de quien como ella que dio la vida sin reservas». A cargo de Anna Friso  

Guatemala: la Mariapoli de los Cakchiqueles

Guatemala: la Mariapoli de los Cakchiqueles

guat 1 IMG_9696«Visitábamos a las familias con la hojita de la Palabra de vida y, entre una charla y otra se hacía un encuentro». Quien lo cuenta es Carmen, artífice junto a Mynor su marido y sus parientes más cercanos, de la Mariápolis realizada en las cercanías de su ciudad, Chimaltenango, a 54 km de Ciudad de  Guatemala. La economía de la ciudad está basada en el comercio y la agricultura, y está integrada a los ritmos modernos de la producción y el consumo, pero sigue siendo una celosa custodia de una cultura de antiguas tradiciones. Carmen y Mynor son el corazón de la comunidad de los Focolares y su casa, bastante amplia, es la sede local. Hablan con cierto orgullo de las reuniones que se hacen allí. El Movimiento era poco conocido y, por lo que en primer término era necesario informar al párroco. Mynor, Carmen y su hermana Martha fueron a visitarlo. Pero un sacerdote en estos lugares tiene muchos compromisos, y Mynor no pudo quedarse esperándolo y se fue a su trabajo, en el Tribunal. «El sacerdote no lograba entender cuál era la novedad del Movimiento –prosigue Carmen- hasta que mi hermana Martha le contó las experiencias de sus hijos gen 3». La mayor había destinado el dinero de su fiesta de 15 años a los niños pobres de un pueblito remoto, el otro había perdonado a un compañero que le había hecho una zancadilla que le provocó la fractura de un brazo. A ese punto el párroco comprendió los efectos de vivir la espiritualidad de los Focolares. Después de obtener el apoyo de la iglesia local, era necesario cubrir los gastos porque «Cuando las personas son invitadas a un retiro – explica Mynor – entienden que son huéspedes». Por eso la preparación de la Mariápolis consiste también en actividades para recoger fondos. Una de ellas fue un Bingo realizado en el salón parroquial, para el cual se recogieron regalos donados para la ocasión. guatm 2 IMG_9460 Kelly, la segunda de los 4 hijos de Carmen y Mynor, estudia Derecho como su papá. «Somos pocos –afirma- pero nos ayudamos. Somos sólo dos gen pero tratamos de tener siempre a Jesús en medio nuestro y con todos». Kelly siente admiración por la coherencia de vida de sus papás: «Cuando invitan a las personas a la Mariápolis cuentan experiencias que yo conozco. Y lo que dicen es verdad. En nuestra casa la Palabra de vida es una referencia en cada situación. Así, cuando hay algún problema, vamos a leerla para ponerla en práctica». El respeto por los ancianos es una de las riquezas de los Cakchiqueles. Delante de ellos, antes de hablar se hace una reverencia. La maternidad, el don de los hijos, es considerado una bendición de Dios y están por encima de cualquier otro cálculo. «Para mí el Movimiento –es siempre Carmen la que cuenta- es una gracia de Dios, nos acoge a grandes y pequeños, a todos, también acoge a personas de varias culturas e idiomas. Aquí nos aprecian, con nuestras tradiciones y nuestro modo de pensar». En la cultura Maya hay un fuerte vínculo con la naturaleza, «nosotros la invocamos dando gracias al corazón del cielo y al corazón de la tierra y decimos, como San Francisco: todos son mis hermanos. Chiara Lubich también veía las cosas así. El Espíritu Santo la movió en esta dirección por eso el Movimiento de los Focolares nos acoge así como somos». Y concluye Mynor: «La filosofía Maya resalta la armonía, el respeto y la solidaridad. Armonía en la familia, equilibrio entre el aspecto material y espiritual, solidaridad que es igual a fraternidad, para favorecer condiciones de cooperación». Más allá de las contradicciones que reinan en cada cultura, el pueblo Cakchiquel, conserva muchos valores humanos que, iluminados y purificados por el Evangelio, enriquecen a quien se acerca. Filippo Casabianca, de Ciudad de Guatemala  

Humanidad Nueva y Derecho: Congreso para personas comprometidas en el mundo judicial

Humanidad Nueva y Derecho: Congreso para personas comprometidas en el mundo judicial

ced3«Mirar a las profesiones que tienen que ver con el mundo de la justicia – magistrados, abogados, cancilleres, docentes universitarios, agentes penitenciarios, fuerzas del orden – y descubrir el camino a recorrer juntos, involucrando a todos los actores de las múltiples relaciones que pueden contribuir a ello». Éste fue el objetivo del Congreso internacional promovido por Comunión y Derecho (CeD) y Humanidad Nueva, el 26 y 27 de noviembre pasado en Castel Gandolfo (Roma). La presencia de un director de cine en un encuentro sobre la justicia, puede haber parecido bastante fuera de lo normal, pero Fernando Muraca logró describir, por medio de su conmovedor testimonio, la experiencia vivida como profesional dentro del Instituto Penal para Menores de Catanzaro (Italia del sur). Se trata de un documental filmado enteramente por los jóvenes del Instituto y es fruto de un compromiso que ha desembocado en el “proyecto cine” que ha trasformado a jóvenes reclusos no sólo en actores sino en personas que han vuelto a encontrar el sentido de su existencia. Muraca también es actor y director de la película “La terra dei Santi”, en la que presenta la realidad de la criminalidad organizada, según el modelo mafioso. Durante los dos días de intenso diálogo entre los diferentes actores que trabajan en el ámbito de la justicia, se retomó más de una vez el concepto de dignidad humana, del valor intrínseco e inestimable de cada ser humano, convencidos de que es posible vivir las relaciones jurídicas con el espíritu de fraternidad y en búsqueda de una justicia verdadera. ced1 El programa, rico y articulado, ha permitido tratar a fondo algunos temas especialmente actuales como el de la tutela de los menores no acompañados y el de los que piden asilo, la relación con los detenidos y la tutela de las víctimas. El Dr. David Shaeed (magistrado en Indianápolis), los abogados Alba Doto (Boston) y. Endy Moraes (Fordham University, New York) y la Dra. Luciane Barzotto Cardoso (magistrada del Tribunal Federal de Porto Alegre, Brasil), han examinado el derecho vigente en varias partes del mundo y han estudiado los instrumentos con que cuentan para seguir el camino de investigación y de estudio iniciado ya desde hace algunos años, el cual se enriquece cada vez más con las acciones concretas. Entre las ponencias, fue presentada en video la de María Voce, presidente de los Focolares, primera mujer abogada del Foro de Cosenza (Italia), con el título “Justicia y bien común en el horizonte de la fraternidad universal”. En un pasaje de su intervención, María Voce explicó: «Hoy, ante esta “guerra mundial a pedazos”, ante las trágicas destrucciones, a la anulación de todo derecho y del respeto por los pueblos que viven en territorios de guerra, ante la cerrazón frente a los emigrantes, la fraternidad es la única respuesta y el compromiso que se nos pide es que la construyamos, incluso con pequeñas acciones, gotas ínfimas quizás pero que pueden iluminar la noche». Las sesiones en ámbitos de trabajo pusieron en evidencia la necesidad de facilitar un diálogo en el interior de las diferentes profesiones, sin perder de vista el conjunto, para desarrollar un diálogo entre quienes trabajan en este campo y poner en comunión conocimientos y experiencias de las actividades que se llevan a cabo en el área del Derecho. Fue significativa la presencia de los jóvenes y estimulante la participación de los estudiantes. Entre los testimonios, el más conmovedor fue el de Roberto (ex detenido) y el de Alfonso, que desde hace algunos años trabajan dentro de la cárcel de Rebibbia (Roma) para ayudar concretamente a las familias de los detenidos. [Francesco] Roberto  no escondió su emoción al presentar su experiencia ante un público tan cualificado, y cerró su intervención pidiendo que la comunidad civil pueda facilitar y promover la difícil reinserción laboral y social de los ex detenidos. La próxima cita se dedicará a los jóvenes: la Summer School 2017. Patrizia Mazzola