18 Nov 2015 | Sin categorizar
El domingo 15 de noviembre, la “Christurskirche”, la casa de los luteranos en Roma, recibió al papa Francisco. Antes que él, en 1983 Juan Pablo II estuvo en esta casa siendo el primer Pontífice que entró en una Iglesia luterana y Benedicto XVI la visitó en 2010. «Somos una comunidad relativamente pequeña, de 500 miembros, protagonistas en primera línea en el campo ecuménico. Como parroquia estamos presentes en las distintas realidades de la ciudad, pero también en la propia familia, con los colegas del trabajo, con los vecinos de casa o como yo que vivo desde hace más de treinta años en una comunidad del Movimiento de los Focolares», cuenta Heike Vesper, quien se encontraba presente el domingo, junto con las focolarinas católicas que a menudo la acompañan a la liturgia dominical. «Un Papa “evangélico”», lo define Heike, «un pastor –el obispo de Roma- que dio un mensaje sobre el común testimonio de Jesucristo “sea en el idioma de los luteranos como en el de los católicos”, sobre la importancia de la vida y no tanto de la interpretación. Y con el corazón abierto nos confió lo que a él le gusta: encontrarse con los enfermos, visitar a los presos… El encuentro y la oración con el Papa fue nuevo en su estilo. Se podría decir que fue una lección sobre lo más importante entre los cristianos de diversas tradiciones: el diálogo, la escucha profunda, la confianza recíproca, las respuestas sinceras en la verdad, rezar juntos escuchando el Evangelio». El Pastor de la Iglesia Evangélica Luterana, Jens-Martin Kruse le dio una cálida bienvenida, recordando a las víctimas de los atentados de París: “Confiamos que Jesús ha vencido al mundo y por lo tanto, no nos dejamos condicionar por el miedo”, afirmó. “Mi hermano pastor nombró París – dijo el Papa- hay corazones cerrados. También el nombre de Dios se usa para cerrar los corazones”.
«Fue conmovedora la sinceridad y la libertad de Francisco – escribe Heike- Respondió como alguien que se pone en camino con los que están escuchando. Subrayó la importancia de seguir la conciencia, de vivir por el prójimo, y que con la fe y el servicio- es decir con el amor- caerán todos los muros». Fue un diálogo abierto que creó un clima de familia «cada vez más profundo y alentador». Le dirigieron tres preguntas a Francisco: qué significa ser Papa, cómo debe ser el compromiso cristiano hacia los necesitados y qué hacer para poder celebrar juntos la Eucaristía, la Cena del Señor, cuando marido y mujer son de iglesias distintas. «Los que se encuentran en esta situación – explica Heike- sufren mucho la división. No es fácil para el Papa responder. A pesar de que se han dado muchos pasos, aún quedan cuestiones teológicas abiertas referidas al magisterio, a la visión de iglesia, que impiden todavía una celebración en conjunto. El Papa indicó algunos posibles caminos para compartir la cena del Señor. Hizo referencia al Evangelio, a San Pablo: “Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo” (Ef 4:5). Invitó a escuchar la propia conciencia, a dar mayor peso a la vida, al camino recorrido juntos, más que a las diversas interpretaciones. Sus palabras transmitieron paz y esperanza. También el regalo que trajo tenía una dimensión profética: un cáliz y una patena para la celebración eucarística». «El Evangelio era el del juicio final (Mt 23) que recuerda que seremos juzgados por el amor a los pobres y a los necesitados. Y el Papa recordó, a quien dice que “nuestros libros dogmáticos dicen una cosa y los de ustedes dicen otra cosa”, las palabras de un exponente luterano: “Estamos en la hora de la diversidad reconciliada”. Y concluyó: “Pidamos hoy la gracia de esta diversidad reconciliada en el Señor, de ese Dios que estuvo entre nosotros para servir y no para ser servido”.
15 Nov 2015 | Sin categorizar
«Mira el sol y sus rayos. El sol es el símbolo de la voluntad divina, que es Dios mismo. Los rayos son esta divina voluntad sobre cada uno de nosotros. Camina hacia el sol en la luz de tu rayo, diferente, distinto de todos los demás, y cumple el maravilloso y particular designio que Dios quiere de ti. Infinito número de rayos, procedentes todos del mismo sol: voluntad única, particular sobre cada uno. Los rayos, cuanto más se aproximan al sol, tanto más se aproximan entre ellos. También nosotros[…], cuanto más nos acercamos a Dios, con el cumplimiento cada vez más perfecto de la divina voluntad, tanto más nos acercamos los unos a otros… hasta que todos seamos uno». (Chiara Lubich, La Unidad, Ciudad Nueva, Madrid 2015, por D. Falmi e F. Gillet, pág. 58).
14 Nov 2015 | Sin categorizar
Aquella noche con amigos Tengo amigos muy queridos, la mayoría agnósticos, a quienes nos les había hablado nunca explícitamente de mi vida espiritual. Esto siempre me había dejado la sensaciónde algo incompleto. Una noche mientras paseábamos, al pasar frente a una iglesia, sentí el fuerte deseo de entrar un momento a saludar a Jesús. Estando en compañía me parecía fuera de lugar, pero quise seguir este impulso. Durante la breve parada en la iglesia, se me ocurrió decirle a Jesús: “Estate conmigo, porque yo estoy contigo”. Poco después, durante la cena, sentí que debía “descubrirme” delante de mis amigos, ¡pero no sabía por dónde comenzar! Llegados a un determinado punto por parte de ellos ha nacido espontáneo afrontar el argumento sobre la fe. Hemos compartido un momento hermosísimo. Ellos me han expresado sus propias perplejidades, y de mi boca han salido palabras que no me esperaba. ¡Y todo en el respeto recíproco! Nunca habría podido suceder algo semejante si no hubiese habido como base esta relación profunda entre nosotros. Giuseppe – Italia Delicadeza Soy enfermera en el reparto de radiología. En el pasillo algunos pacientes esperan en su camilla. Una de ellos, con los brazos vendados, ha quedado destapada. La saludo y con delicadeza la cubro con la sábana. Pasan algunos años. Un día, en la presentación de un libro, se me acerca una señora muy elegante: “Le agradezco por cómo aquel día usted ha respetado mi dignidad”. Casi no la reconozco. Ella continúa: “Es cuando se sufre que se tiene más necesidad de ser respetados como personas. Gracias porque su servicio no la ha hecho insensible” E.M. Hungría. El abrazo Sentado frente al escritorio del Centro de Caritas en el que trabajo, estoy escuchando a un inmigrante morroquí que por su aspecto y vestido evidencia un pasado de sufrimiento. Está desesperado porque, desde hace tiempo no tiene trabajo, dentro de pocos días sufrirá el desalojo de donde se hospeda por no haber pagado el alquiler. Le pregunto -como hago con muchos como él- si tiene amigos en la ciudad, que puedan ayudarlo. Su reacción es inesperada, explota en sollozos convulsivos repitiendo: “¡Estoy solo, solo! ¡No tengo a nadie!”. Quedo sin palabras, aplastado por un sentido de impotencia. Luego, como por un impulso, me levanto y voy a abrazarlo. Poco a poco se calma. Se pone de pie también él y con voz serena dclara: “Ahora sé que ya no estoy solo” y hace un ademán como si fuera a irse, como si ese simple gesto fraterno hubiera bastado para darle esperanza. A este punto soy yo el que lo detengo para indicarle cómo procurarse ropa, aprovechar el comedor de Caritas y también tener una cama en nuestro dormitorio. Cuando nos separamos ya está completamente sereno. Sandro – Italia Aquel niño Hacía frío. Mi padre, que ya había salido para ir al trabajo, vuelve a casa poco después con un niño que encontró en la calle, vestidos con harapos. El niño miraba a su alrededor. Mi padre pide a mi madre: “¡Vístelo!”. Y ella, toma las mejores ropas mías y de mi hermano, y lo viste. La imagen de aquel niño feliz ha quedado en mí como un modelo. No recuerdo otros detalles, sino sólo que estaba feliz. Desde aquel momento he visto en cada niño, bello y feo, rico o pobre, como a un “hermano”. T.M. – Italia
12 Nov 2015 | Sin categorizar
Ambiente y Derechos: es un tema de gran actualidad. A pocos meses de la aparición de la Encíclica del Papa Francisco Laudato Sí sobre el ambiente, en vísperas de la COP 21, la Conferencia de la ONU que se realizará en París sobre los cambios climáticos. ¿Cómo nació la idea de este evento? «Es un proyecto en el que estamos trabajando desde hace dos años, que coincide con un momento extremadamente favorable en lo que respecta al cuidado del ambiente. El Congreso, que tiene por título “Ambiente y ‘derechos’ entre la responsabilidad y la participación”, nace de la experiencia compartida con un juez comprometido desde hace años en procesos de los que emergen trágicas consecuencias y graves daños debidos al uso irresponsable de los recursos naturales. Sabiendo que la red de Comunión y Derecho está extendida en todo el mundo, vio en ella la posibilidad de dar a conocer y compartir las dificultades y problemas que existen también en los países más lejanos y olvidados. Conversando con él, nació la idea de hacer algo, que pudiera ser una respuesta positiva global». Por el programa se ve que los jóvenes están fuertemente involucrados. ¿Cómo elaboraron el programa del encuentro? «Es el resultado de un diálogo que se produjo durante el Seminario internacional en Castel Gandolfo, en Italia (en marzo del 2014) entre 40 investigadores y estudiantes de Europa, África y Brasil. También están las conclusiones de la Escuela de Verano que se realizó en Abrigada, Portugal (en julio del 2014) entre jóvenes europeos y africanos. Estos últimos profundizaron el tema del ambiente proyectándose a la responsabilidad y participación y se comprometieron a continuar la investigación desde ese momento hasta el Congreso, que se realizará desde el 13 al 15 de noviembre próximo» Los participantes provienen de cuatro continentes y representan a 21 países. Una perspectiva internacional desde la cual mirar la legislación vigente en materia ambiental, ¿con qué objetivos? «Quisiéramos poner en evidencia el concepto de relacionalidad que es constitutivo de la persona. Nuestro estar con los demás, en una relación de cuidado y atención, exige responsabilidad en nuestras relaciones ya sea con el otro como con la naturaleza. Si vivimos así, estas relaciones nos permiten captar también las relaciones de Amor que sustentan la Creación. Otro objetivo es el de fortalecer el concepto de participación en la actividad legislativa. Durante el congreso se evaluará también una propuesta sobre una ley popular que va en este sentido. La propuesta parte de una ley regional siciliana relacionada con el territorio de Pachino que pone en evidencia la contradicción que existe entre el “proceso legislativo” y el “poder participativo”. En práctica, asume un rol fundamental la comunicación con los sujetos interesados, de modo que ellos puedan evaluar las propuestas legislativas y los reglamentos vigentes». «Además queremos que se pronuncien países distintos y lejanos entre ellos, a menudo olvidados o en la escena mundial por situaciones dramáticas, como por ejemplo la República Centroafricana. Se hablará no sólo a través de un acercamiento teórico, sino con historias y testimonios: incorporando encuestas sobre daños ambientales ilícitos, “alto” al poder de los fuertes en los aparatos estatales, el problema de la deforestación y desertificación en África subsahariana….» Es también un congreso interdisciplinario. Entre los participantes por ejemplo, estará EcoOne, que es una red de estudiosos en el campo ambiental y ecológico que expresa desde hace años la atención de los Focolares por el ambiente…. «Estudiosos de ecología, física ambiental, pero también economistas, pedagogos, politólogos, arquitectos, todos estarán presentes junto con nosotros. Con ellos en particular en la mesa redonda del domingo de mañana, la reflexión se centrará en la perspectiva de una visión unitaria que pueda recomponer los dos términos: hombre y naturaleza. En la última sesión intervendrá la presidente de los Focolares María Voce, abogada, quien entre otras cosas fue una de las iniciadoras de Comunión y Derecho, la red de estudiosos, estudiantes y trabajadores del Derecho. La red nació en 2001 por una intuición de Chiara Lubich. CeD, en síntesis, promueve y acompaña las más variadas iniciativas para elaborar y difundir una nueva cultura fundamentada en la relacionalidad como categoría jurídica, pero también clave de relaciones entre los trabajadores en el área del Derecho. Comunicado de prensa
7 Nov 2015 | Sin categorizar
«Nunca se ha hablado tanto del derecho laboral como en nuestros tiempos, y no se ha abusado tanto de los trabajadores como en estos tiempos. Ellos han proporcionado las masas para las concentraciones y las multitudes para los estragos, y la carne para las represalias; han sido rastrillados en la calle… Los sobrevivientes con frecuencia han quedado sin casa y sin familia. Y sin embargo hoy es necesario recobrarnos, volver a vencer a la muerte: hacer como Pedro, el pescador, que le dice al Maestro: “Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré la red”. Es necesario volver a empezar, después de la noche de ruinas y de sangre, de la palabra de Jesús, con esperanza. Y el Padre premiará nuestra confianza. Nosotros estamos todos empeñados, trabajadores del brazo y del ingenio, para una gran empresa: levantar el edificio social y político destrozado, con valentía y sentido de responsabilidad, sin titubeos… No nos volvemos atrás y no nos amedrentamos. Detrás de nuestras espaldas están los explotadores del hombre, los tiranos que han incendiado las casas y encadenado la libertad, los semidioses que desencadenaron la guerra: son los carnífices y los sepultureros. Y nosotros avanzamos, aún con la cruz a cuestas, hacia la Redención, que quiere decir libertad, libertad de todo mal, y por lo tanto también de la necesidad y del miedo». (Igino Giordani, «Fides», junio de 1951) «Se devalúa el trabajo disociando el valor económico del valor espiritual. Cuando Dios se mezcló entre los hombres, lo hizo como trabajador entre trabajadores. Durante treinta años realizó también él trabajo manual, con cuyo fruto ayudó al círculo de familiares y vecinos. Después durante tres años realizó obras espirituales, cuyo fruto benefició a la humanidad entera, de todos los tiempos. El trabajar es connatural al hombre y necesario para su vida, como respirar, como comer. Mantener al hombre ocioso equivale a obligar a los pájaros a no volar. Con el evento del Redentor, – un obrero que era Dios – fueron revalorizados divinamente el trabajo y la fatiga y transfigurados los medios ordinarios de santificación; la tarea en los campos, en el taller, en la oficina, en la iglesia, les vale, si hechos como Dios quiere, a la par de una oración. Uno que trabaja según la ley de Dios, soportando el cansancio por amor a Él, se santifica; la tarea en los campos, en el taller, en la oficina, en la iglesia, equivale, si la realizan como Dios quiere, a una oración. Y también el salario es doble. Somos pagados por el valor económico producido con las manos y con el ingenio, en el plano humano; y somos pagados por los méritos de la paciencia, ascesis y desapego, conquistados en el plano divino. Uno mientras construyo una cosa, soporta el cansancio convirtiéndolo en materia de redención, construye también un tramo de su destino eterno. El hijo pródigo comienza la rehabilitación cuando se pone a trabajar, como había iniciado la degradación cuando al vivir ocioso. El aprovechamiento verdadero del trabajo y por lo tanto del trabajador acontece por la fuerte pretensión materialista de negar la participación del espíritu en la obra de las manos o de la inteligencia: por separar lo divino de lo humano, el espíritu del cuerpo, la moral de la economía, el Padre nuestro que está en los cielo por el pan nuestro que nos sirve cotidianamente en la tierra. El hombre no vive sólo de pan para el estómago: necesita también la nutrición para el alma. Rechazar al hombre atendiendo la sola instancia económica es como querer satisfacer la mitad de su hambre para que tenga hambre en la otra. El hombre-Dios ha visto y ve siempre lo divino y lo humano. No uno sólo de los dos. Y entonces porque sus pescadores huéspedes no han pescado nada durante toda la noche de fatigas y porque para él vale la norma “quien no trabaja no coma”, los invita – dado que igualmente debían comer, ellos y sus familias- a recomenzar la obra: a echar nuevamente las redes en las aguas del lago. Y ellos en Su nombre recomenzaron. Dios invita continuamente a no desanimarse, a no desesperar, pero a retomar el trabajo, siempre, en nombre Suyo. Al igual que la persona humana, la sociedad tiene necesidad de ambos trabajos, para que pueda respirar con ambos pulmones, a vivir sana y libre. Si no, agoniza, porque padece hambre corporal o hambre espiritual: sin dejar de decir que un hambre trae consigo también a la otra. Si no está el Padre en el cielo, escasea también el pan en la tierra; porque por falta de Él, los trabajadores ya no se sienten hermanos –y entonces se combaten y se roban – ; como ha sucedido y sucede contra muchos de nuestros inmigrantes que son hostilizados y rechazados por otros trabajadores». (Igino Giordani «La Via», 1952)
6 Nov 2015 | Sin categorizar
Para el 50º aniversario del Documento Conciliar “Nostra Aetate”, la mencionada expo lo valorará, mostrando un maravilloso caleidoscopio de compromiso cotidiano de consolidar la fraternidad, incrementar el diálogo y superar todo tipo de división. Famosos artistas, con talentos diversos han adherido al llamado de componer juntos, el próximo 12 de noviembre, la Jerusalemexpo2015. El evento será transmitido en streaming. Página web: http://www.jerusalemexpo2015.com/ Facebook: https://www.facebook.com/NostraAetateJerusalem/