2 Sep 2014 | Sin categorizar
«Declaro oficialmente abierta la Asamblea». Con estas palabras María Voce, Presidente del Movimiento de los Focolares, dio inicio, la mañana del 1º de septiembre, al trabajo de la tan esperada cita, en la que sus participantes han sido convocados para expresarse sobre temas fundamentales para la vida del Movimiento y elegir a la Presidente, al Co-presidente y a los consejeros generales de los próximos seis años. La palabra de vida del mes retoma una frase de Pablo a los Romanos: «Acójanse los unos a los otros como Cristo los ha acogido, para la gloria de Dios» (Rm. 15,7) y María Voce invitó a todos los presentes a disponerse en esta actitud. Un compromiso que no se puede dar por descontado porque aquí hay gente que literalmente proviene de todos los rincones del planeta, trayendo consigo las tragedias de los pueblos en guerra, afectados por calamidades naturales, probados económicamente. Se leyeron algunos mensajes, entre ellos, el del evangélico Gerhard Pross, de la YMCA de Esslingen, quien entre otras cosas escribe: «Les hago llegar un cálido saludo con ocasión de su Asamblea General. Estoy muy consciente de la importancia de este momento para ustedes, para cada uno individualmente y para todos juntos como Movimiento de los Focolares. Deseo acompañarlos en estos días con una oración especial, pidiendo la presencia del Espíritu Santo, para que sea Él quien los conduzca y los guíe».
«Ánimo y apoyo» llegan del fon de Fonjumetaw (Camerún) «también a nombre de los “Fon-Amigos” del Movimiento de los Focolares». En su mensaje pide que acepte sus augurios «para la realización de esta importante reunión espiritual que tiene como fin llevar adelante la herencia de Chiara del amor recíproco hacia la fraternidad universal». El Dr.Walter Baier, Secretario general de la red de intelectuales de la Izquierda Europea “Transform!europe”, escribe entre otras cosas: «Nos une el objetivo de una humanidad justa, solidaria y fraterna, en donde las diferencias no sean vividas como división, sino como enriquecimiento. […] Les auguro la sabiduría: que puedan traducir su realidad específica en el hoy y para esto les aseguro mi cercanía». A través de un vídeo, se invitó a los participantes a poner su atención en la “herencia” de su fundadora, Chiara Lubich, quien, a cuantos en distintas ocasiones le preguntaron sobre el futuro del Movimiento después de su muerte, había respondido confiándoles su absoluta confianza en la presencia de Jesús en medio de quienes se aman recíprocamente en Su nombre (Mt 18,20), pues El seguiría guiando y llevando adelante el Movimiento. Con esta premisa iniciaron las primeras “operaciones”, a partir de la aprobación del reglamento de la Asamblea. Del 2 al 4 de septiembre, los asistentes participarán de un retiro espiritual.
1 Sep 2014 | Sin categorizar
«Trabajo como guarda de seguridad en una iglesia de Montevideo, y hace algún tiempo, al abrir la puerta, todas las mañanas me encontraba un chico mal vestido, que entraba en la iglesia con su mate, la bebida típica de estas tierras. Sospecha y desconfianza fueron mi primera reacción, debido a su aspecto. Me decía: “¡Mientras no se meta a robar!”. Pero después de un tiempo, recordé de la Palabra de Vida… Empecé a saludarlo y a hablar con él. Me contó que no tenía casa. Un día viéndolo limpio y arreglado con ropa nueva, le pregunté si había encontrado un lugar dónde vivir. “No –me respondió- me baño en la plaza con el jabón que me dan en el Ministerio de Desarrollo Social. No me gusta sentirme sucio”. Después me cuenta que es católico y que va a la Iglesia para ‘hablar con Dios’. Había hecho la primera comunión. Entonces le propuse que participara de la Misa y que hablara con el sacerdote. A partir de ese momento comenzó a participar diariamente. Como me había engordado, tenía mucha ropa que me quedaba ajustada. “Quizás a él le podría quedar bien” – pensé. Entonces llené una bolsa y se la llevé. “¡Tanto! ¡No! –exclamó viéndola- Tengo necesidad de poco porque vivo en la calle”. Seguidamente también otras personas de la comunidad empezaron a ayudarlo convencidos de que en el hermano está “otro Cristo”. De este modo el chico, que se había convertido en nuestro amigo, logró encontrar un buen trabajo (es un gran trabajador) y alquilar una habitación». J. B. (Montevideo – Uruguay) «Hace algunos días cuando fui a hacer las compras, vi a una señora que revisaba en la basura seleccionando las cosas que encontraba. Me detuve y la miré. Ella respondió a mi mirada, diciéndome: “Los ricos tiran todas las cosas… pero éstas todavía sirven”. Y me hizo ver una olla comentando: “Es de buen material”. “¡Tienes razón! –le respondí maravillada por lo que había encontrado- Es una olla buena, se ve usada, pero es de ésas que son eternas”. Seguimos hablando: “…esto sirve para hacer budín y esto para colar…” y así seguimos conversando. Me hizo ver una estampita de la Virgen que había encontrado en la basura, junto a una pequeña imagen de la Virgen del Valle, una de esas muy antiguas Vírgenes de plomo. “Sabes ¿qué significa para mí? –le dije-. Que la Virgen está siempre contigo. Me respondió: “¡Sí! Dios y la Virgen están siempre conmigo y me acompañan siempre”. Viendo entre los objetos encontrados las plantas que me gustan, quiso compartirlas y me invitó a tomar un ramito, después también otro… Regresando a casa las puse en agua para que echaran raíces para poder trasplantarlas. En mi corazón recé: “Gracias Jesús por haberte encontrado por la calle. Gracias por venir a visitarme. No te canses de buscarme hasta que no Te busque con decisión en las periferias”». T.S. (Córdoba – Argentina)
30 Ago 2014 | Sin categorizar
«Llegar a Tierra Santa a fines de julio, con esas noticias dramáticas que pasan los noticiosos, fue, como alguien lo definió, “una auténtica locura”. La idea del “focolar temporáneo”, o sea un Focolar de un mes en Palestina, era un proyecto que había nacido en primavera, cuando todo parecía estar tranquilo. Más adelante, pocas semanas antes de salir, la situación se precipitó: “¿Qué hacer?”, nos preguntamos. “Es éste, en cambio, el momento más oportuno para ir y testimoniar que el amor es más fuerte que el miedo”. Seguramente la presencia de los Focolares presentes en el territorio, desde hace ya decenios, era y es nuestra seguridad. Por lo tanto, el 30 de julio nos instalamos en Belén, en un pequeño apartamento. Despertarse en la ciudad donde nació Jesús, causa una fuerte impresión. “¿Es un sueño?, nos preguntábamos. Comenzamos con visitas a las familias, a los sacerdotes, a los jóvenes: todos estaban sorprendidos y felices de ver que dos focolarinos de Italia habían de verdad llegado y otro más que se unió a ellos proveniente de Jerusalén. Hubo algunos encuentros fuertes, como la Mariápolis en Nazaret, que contó con un buen número de asistentes (a pesar de la situación), a través de una carta y fotos se hicieron presentes nuestros amigos que viven en Gaza, que no podían estar físicamente presentes. Después, del 8 de agosto, en pleno conflicto, hubo un encuentro interreligioso en Jerusalén, con árabes cristianos y amigos judíos y musulmanes, todos juntos. El objetivo era el de rezar y pedir la paz. Fue una hora de ‘luz intensa’ en medio de la noche de la guerra, con momentos intensos y emotivos. Un rabino sorprendió a todos con una conmovedora oración por los niños de Gaza. Los participantes en total fueron alrededor de 80. Un pequeño milagro, dada la situación.
Nos sentimos profundamente cambiados por tres elementos: el dolor, el amor y la oración. Lo primero es el dolor por las historias que nuestros amigos nos contaban: la aspiración de un Estado, el ansia de una paz verdadera y duradera; desde tener agua hasta la libertad de moverse, y un futuro mejor para sus propios hijos y, sobre todo la aspiración de vivir en armonía y en paz con todos los vecinos. El segundo elemento es el amor: ¡cuánto amor recibimos en estas tres semanas!. Mucho más del que hemos dado. Y el tercero, la oración: momentos largos, a veces también días enteros pasados en silencio rezando por todos: por el que muere y por el que dispara; y oración para que llegue el perdón recíproco en esta tierra embebida de sangre. La característica de toda la experiencia fue la de vivir en medio de la gente, mezclados entre todos. No en un cómodo apartamento en una gran ciudad: aprendimos a racionar el agua que estaba escaseando, por ejemplo. Esta es prácticamente la vida de los palestinos. Queríamos y estamos probando el significado de pasar los “check-point” (puestros de control), lo que significa sonreír y saludar a un soldado que tiene en su espalda una ametralladora; o también ser amable con una abuela que, bajo el sol, trata de vender, plantitas de menta. En todo esto hemos experimentado la presencia de Dios. Y en Tierra Santa, a Dios lo sientes caminar a tu lado nuevamente, por estas calles. Una experiencia vivida junto con aquellos que están aquí para contribuir a que se realice el sueño de Jesús: ‘que todos sean una sola cosa’ (Jn 17, 21). Esa oración por la cual Chiara Lubich dio su vida. Un día se llegará al mundo unido también aquí en Tierra Santa: será el mundo del perdón recíproco, la verdadera agua que saciará esta sed de paz. Y ese día, todos juntos, debemos estar aquí para seguir amando» Luigi Butori (Italia)
29 Ago 2014 | Palabra de vida, Sin categorizar
«Acójanse mutuamente, como Cristo los acogió para gloria de Dios»
Estas palabras de san Pablo nos recuerdan uno de los aspectos más conmovedores del amor de Jesús: el amor con que Jesús acogió a todos durante su vida terrena, de modo particular a los más marginados, los más necesitados, los más alejados. Es el amor con el que Jesús ofreció a todos su confianza, su familiaridad, su amistad, abatiendo una a una las barreras que el orgullo y el egoísmo humano habían erigido en la sociedad de su tiempo. Jesús fue la manifestación del amor plenamente acogedor del Padre celestial por cada uno de nosotros y del amor que, en consecuencia, deberíamos tener unos por otros. Esta es la primera voluntad del Padre sobre nosotros; por ello no podríamos dar mayor gloria al Padre que la que le damos al procurar acogernos mutuamente tal como Jesús nos acogió a nosotros.
«Acójanse mutuamente, como Cristo los acogió para gloria de Dios »
¿Cómo viviremos, pues, la Palabra de vida de este mes? Esta concentra nuestra atención sobre uno de los aspectos de nuestro egoísmo que se da con más frecuencia y –digámoslo también– más difíciles de superar: la tendencia a aislarnos, a discriminar, a marginar, a excluir al otro porque es distinto de nosotros y podría perturbar nuestra tranquilidad. Para ello trataremos de vivir esta Palabra de vida ante todo dentro de nuestras familias, asociaciones, comunidades y grupos de trabajo, eliminando en nosotros los juicios, las discriminaciones, las reservas, los resentimientos, la intolerancia hacia este o aquel prójimo, tan fáciles y tan frecuentes, que tanto enfrían y comprometen las relaciones humanas y que impiden el amor recíproco bloqueándolo como la herrumbre. Y luego, en la vida social en general, proponiéndonos dar testimonio del amor acogedor de Jesús hacia cualquier prójimo que el Señor nos ponga al lado, especialmente aquellos que el egoísmo social tiende más fácilmente a excluir o marginar. Acoger al otro, al que es distinto de nosotros, es la base del amor cristiano. Es el punto de partida, el primer peldaño para construir esa civilización del amor, esa cultura de comunión a la que Jesús nos llama sobre todo hoy.
Chiara Lubich
27 Ago 2014 | Sin categorizar
Movimiento: laicos y consagrados, adultos y jóvenes, hombres y mujeres. Además, acompañarán los trabajos de la Asamblea 49 invitados, entre los cuales algunos cristianos de diferentes Iglesias. También algunos representantes de las Grandes Religiones y de culturas no religiosas pertenecientes a los Focolares. El evento ha sido preparado con una amplia participación de las comunidades de los Focolares, materializada en reflexiones y propuestas para una Asamblea que está llamada a expresarse sobre temas fundamentales para la vida del Movimiento. Según el preámbulo de sus Estatutos generales, «la norma de las normas, la premisa de toda regla» es el amor recíproco, como base de la acción del Espíritu Santo. Esta es la ‘lógica’ que ha guiado esas consultaciones en el mundo. De los trabajos preparatorios han surgido interrogantes, retos y exigencias de un pueblo vital en camino. En particular se refieren a la fidelidad a la identidad carismática, la atención a los jóvenes, ancianos y familias, la necesidad de ir más allá del propio movimiento, saliendo al encuentro de los dolores de la humanidad, con una mirada privilegiada hacia quienes padecen las más diversas necesidades. Un impulso, pues, a la acción, con una adecuada y actualizada formación espiritual y cultural, según la línea de la espiritualidad de comunión típica del carisma de los Focolares, para que Jesús, presente entre aquellos que están unidos en Su nombre (cfr. Mt18, 20), camine por las calles para salir al encuentro de los hombres y las mujeres de hoy. La totalidad de los aportes fue sintetizada en 12 grandes temas que los participantes a la Asamblea, en grupos y en plenarias, afrontarán para encaminar el Movimiento en los próximos años. Después de algunos días de retiro espiritual y de trabajo en común, la Asamblea procederá a la elección de la presidente, el copresidente y los consejeros generales para los próximos seis años. Los participantes serán recibidos por el papa Francisco el viernes 26 de septiembre en el Vaticano. La Asamblea General es el máximo órgano de gobierno del Movimiento y se reúne ordinariamente cada seis años.
26 Ago 2014 | Sin categorizar
«La Economía de Comunión es un modo de pensar, sentir y actuar distinto!» Galo Pozo, asesor empresarial de Ecuador, no habla con medios términos, cuando define el proyecto de EdC, invitando a los jóvenes asistentes a «jugarse la vida de la mejor forma posible, por este proyecto». Parece que Galo Pozo se dice estas cosas, en primer lugar, a sí mismo: en el fondo es uno de ellos, uno de los participantes de la “Summer School” (Escuela de Verano) de Economía de Comunión (EdC) que tuvo lugar desde el 11 al 15 de Agosto en “El Diamante”. la ciudadela de los Focolares situada a pocos Km de Puebla, México central. Pozo es uno de ellos porque, como dijo Luigino Bruni, Coordinador de la Comisión Internacional de la EdC, «Aquí no hay profesores ni alumnos, sino personas que aprenden unas de las otras en la comunión». Es así que 60 personas, entre estudiantes, empresarios y especialistas de Economía de Comunión acudieron desde Estados Unidos, desde Canadá, México, Honduras, Panamá, Costa Rica, Colombia, Argentina, Brasil y Ecuador. Ademàs de Francia, Suiza e Italia, para ahondar los diversos aspectos de la teoría y de la práctica de este proyecto económico. El programa de la Escuela ofreció varias lecciones, gracias a las contribuciones de Bruni y Gozo, pero también del economista suizo Luca Crivelli, del francés Anouk Grevin y del empresario brasiliano Armando Tortelli (miembros de la Comisión Internacional de la EdC), las cuales se realizaron en plenario.
También se visitaron las realidades que en el territorio ya trabajan en el espíritu de la Economía de Comunión, como la Escuela Santa María, en la vecina ciudad de Actipan, que representa un fuerte testimonio de lo que se puede realizar en un contexto de gran pobreza y deterioro de todo tipo. Allí nació una escuela frecuentada hoy en armoniosa convivencia por chicos y chicas de distintas clases sociales y condiciones económicas. Aquí toda la comunidad educativa está comprometida activamente, comenzando por las familias, todos enseñan y cada uno aprende lo que es más importante en la vida, experimentando la plenitud de ser persona en todas sus dimensiones: física, intelectual, psicológica y espiritual. Una aplicación concreta que muestra que nuestros comportamientos en la vida de la empresa, caracterizados por la creatividad, la innovación y un fuerte amor por los pobres, pueden verdaderamente transformar la realidad que nos rodea.
Fueron fundamentales también los momentos de comunión e intercambio de experiencias, que contribuyeron a crear redes de colaboración entre todos, con el fin de reforzar y desarrollar las propias iniciativas empresariales, que son los propios “sueños”, es decir, una plataformas digitales para encontrar financiamiento, una fábrica de ropa, una galería de arte, una escuela de formación para oficios, negocios online, para mencionar sólo algunas de las iniciativas surgidas a través de la comunión de los bienes, del compromiso social, siempre considerando la centralidad de la persona. «Llegamos aquí con ideas, profesiones y realidades nacionales muy distintas –escriben los jóvenes en su Manifiesto de conclusión. – La Economía de Comunión nos invita a mirar todas estas particularidades con ojos nuevos y sin fronteras, a percibir las múltiples dimensiones de la pobreza y a comprometernos libremente en cambiar el mundo día tras día. (…). No dejándonos limitar por las fronteras, deseamos encontrar alternativas al actual modelo de economía que no está en grado de responder a nuestro profundo deseo de una sociedad más fraterna y justa, donde el amor sea el mayor instrumento de transformación. Somos “ángeles con una sola ala” que para volar deben abrazarse los unos a los otros».