10 May 2014 | Sin categorizar
Ese gesto elocuente
«En la sociedad africana, las mujeres y los niños son considerados criaturas inferiores. Le pregunté a Dieudonné “cuál es la conducta de un cristiano”. Hablamos durante dos horas, pero él no logró convencerme. Me acababa de despedir de él cuando un ruido me hizo mirar para atrás: una niña que llevaba un balde de agua en la cabeza se había caído a pocos metros de donde estábamos. Mientras todos los demás se reían sin mover un dedo, vi que Dieudonné corría para ayudar a la niña a levantarse del barro. Y no se detuvo allí: fue a la fuente para llenar nuevamente el balde y se lo llevó hasta la casa. Yo me quedé callado contemplando esa escena. Como yo, había otras personas que estaban asombradas de que Dieudonné hubiese actuado de esta manera con una niña. Ese gesto fue para mí más elocuente que toda nuestra conversación». A.B.-Camerún.
Saltar la trinchera
«Siempre me había sentido bien con los demás, pero cuando mi hija comenzó a drogarse mi seguridad se resquebrajó. Comprendí que tenía que salir de la trinchera de mi aislamiento e ir hacia los otros. Tuve la oportunidad de acercarme a dos amigos de mi hija, que recién habían salido de la cárcel, porque los habían encontrado con droga. Me acerqué a ellos sin ningún prejuicio. Se estableció así una relación de amistad, y mientras que mi hija reencontraba una relación conmigo, también estos muchachos tuvieron la fuerza de reintegrarse a su propia familia». M.T.- Italia
Hacer todo lo posible
«Cuando nuestra hija nos llamó para decirnos que se estaba por divorciar, sentimos un profundo dolor. No servía para nada rebelarse o darle sermones, sino sólo compartir su dolor. Traté de que sintiera que no estaba sola aunque ella vivía en otro Estado. Cuando vino a quedarse con nosotros durante algunos días con sus dos hijos, la recibimos con especial afecto y calidez. Fue grande nuestra alegría cuando, volviendo a su casa, nos comunicó que quería hacer todo lo posible para reconstruir el matrimonio, en lugar de seguir con los trámites de divorcio». J.S. Usa.
Extraido de: El Evangelio del día, Editorial Città Nuova .
8 May 2014 | Sin categorizar

Ubuntu: yo soy porque nosotros somos. Es sobre este concepto fundamental para tantas culturas africanas que se basa el proyecto Sharing with Africa. Del 27 de abril al 4 de mayo se reunieron en Nairobi un centenar de jóvenes de 29 naciones. Pero más precisamente, ¿qué es el Ubuntu? El profesor Justus Mbae, decano de la Universidad Católica de África del Este, lo explicó en un diálogo sin límite de tiempo: «Cada situación o cosa que se refiere a mí está después de la comunidad, porque el individuo es parte de ella y es mediante la relación con las otras personas que la componen que él se vuelve persona».
En la ciudadela de los Focolares, en Kenia, en Sharing with Africa, los jóvenes también intercambian proyectos e historias para responder a los desafíos de sus países. Sorprenden la creatividad y el compromiso, capaces de interpelar también a las instituciones públicas y privadas.
Su manifiesto se inspira en un discurso de Chiara Lubich, fundadora de los Focolares, quien sugiere los pasos para cambiar la propia ciudad: elegir amigos con quienes compartir un proyecto, preferir a los últimos y socorrerlos en sus necesidades y pedir con fe a Dios lo que falta. Así se ponen las bases de una ciudad nueva y se amplía el propio punto de vista al mundo.

Benedicto es un joven enfermero del hospital de Iringa (Tanzania). En su país, la sangre es realmente un don precioso. Su ordinaria carestía en las estructuras públicas es una de las causas de mortalidad. Un día en el reparto de maternidad se mandan de regreso a sus casas a muchas mamás: en el laboratorio no hay ninguna bolsa de sangre. Benedicto lo cuenta a los jóvenes de los Focolares con quienes desde hace tiempo comparte un camino espiritual y de atención a las necesidades de los últimos. La solución llega precisamente de su grupo. ¿Por qué no proponer una campaña pública de donación de sangre? «Es verdad que en nuestro país tenemos pocas cosas para compartir, la miseria a veces es aplastante. Pero todos tenemos sangre, está dentro de nosotros». Así hacen una carta de solicitud y en pocas horas se recogen 22 bolsas. El jefe del laboratorio confiesa que nunca había visto tanta generosidad. Era el 2010. En los últimos 4 años la iniciativa se ha multiplicado al punto de llegar a ser una referencia oficial para las instituciones sanitarias del país. En enero los jóvenes de la Ruaha University de Iringa y los del instituto islámico de Dar el Salaam se convirtieron en donadores voluntarios.

Éste es sólo uno de los 800 “fragmentos de fraternidad”, recogidos del 2012 a hoy. Los llaman así para subrayar que aunque sean pequeños, son acciones que pueden generar cambio y novedad. El resto se encuentra en el Altas de la Fraternidad, que es la novedad de esta 17° edición de la Semana Mundo Unido, la cita anual en la que se presenta a las instituciones internacionales las iniciativas que hacen posible la fraternidad entre los hombres. La apertura oficial desde Nairobi el 1° de mayo, transmitió 20 minutos de live streaming, que pusieron en conexión al mundo entero con Sharing with Africa.
María Voce, presidente de los Focolares, en su mensaje de saludo los felicitó por la “tenaz valentía” con la que han trabajado en el proyecto y en el Atlas, “sumergidos en los complejos acontecimientos del mundo contemporáneo”, conscientes de que se trabaja en un “enorme proyecto, pues se trata del ‘sueño de un Dios’, como Chiara Lubich amaba definirlo. Y esto es también una garantía. La fraternidad universal no es una utopía, todo lo contrario: es el fatigoso camino de la humanidad y una perspectiva indetenible”. El objetivo de este nuevo año será involucrar a las delegaciones nacionales de la UNESCO para que reconozcan oficialmente la Semana Mundo Unido por el aporte ofrecido a la unidad de la familia humana.
A todos los Jóvenes por un Mundo Unido: ¡buen trabajo!
6 May 2014 | Sin categorizar

Monsignor Livio Maritano (a destra) insieme a Chiara Lubich, i genitori di Chiara Luce Badano, e la dott.ssa Maria Grazia Magrini, vice postulatrice della causa di beatificazione di Chiara Luce.
La relación de monseñor Maritano con el Movimiento de los Focolares se volvió particularmente significativo tras su encuentro con Chiara Luce Badano, una joven miembro de los Focolares de su diócesis, probada por una enfermedad terminal.
La había conocido en el último periodo de su vida y quedó impactado por su luminoso testimonio cristiano, “por la altura de espiritualidad, el nivel de amor a Dios que le daba la fuerza para hacer frente a la enfermedad”.
Ante la noticia de la muerte de monseñor Maritano,
Maria Voce dijo: «Ha sabido leer en la vida de Chiara Luce la santidad en la vida cotidiana».
Después de la muerte de la joven Badano, comprobando la creciente fascinación que continuaba a emanar, identificó en su vida los signos de una dimensión de santidad universal que tocaba los corazones de muchos, especialmente de los jóvenes. Comprendió que Chiara Luce era un modelo para ofrecerles, como ha subraya
do Benedicto XVI en ocasión de su
beatificación. Él personalmente ha querido llevar este testimonio en todas partes, en Italia, donde fue llamado para contarlo.
Monseñor Maritano estuvo en varias ocasiones con
Chiara Lubich. La estima hacia su persona y su carisma, que veía encarnado con particular intensidad en la vida de la joven Chiara Luce Badano, dio lugar también a mantener con la fundadora de los Focolares una relación epistolar.
“El Movimiento de los Focolares recuerda con gratitud y aprecio a monseñor Livio Maritano”, dice María Voce. “Nos unimos en la oración a la familia, amigos, a la diócesis de Acqui y a toda la Iglesia”.
5 May 2014 | Sin categorizar
«¿Qué le dirías a quien sostiene que es imposible un verdadero y auténtico diálogo entre culturas y religiones diversas?» Esta es la pregunta dirigida a Chiara durante un congreso de amigos musulmanes en el 2002.
5 May 2014 | Sin categorizar
Del 23 al 26 de abril, en la ciudadela de Loppiano, un centenar de jóvenes consagradas y consagrados, provenientes de 36 naciones y pertenecientes a 56 familias religiosas, se encontraron alrededor del lema: ¡Sí! ¡Elegimos el Evangelio!
Fue un encuentro preparado con entusiasmo desde hacía tiempo, en vista del 2015, año dedicado a la vida consagrada, pero también fue una etapa de un camino que, más allá de los carismas, es compartido por quienes han dedicado su vida a seguir el Evangelio.
Primera jornada: se dedicó a la profundización teológica (a cargo del Padre Alessandro Clemenzia, docente de Teología Trinitaria), con momentos de encuentro, diálogo, intercambio de experiencias de vida personales y con los habitantes de Loppiano. Visita a la ciudadela, la Misa en el Santuario, cena en las comunidades-focolares y en las familias.
Fueron cuatro los desafíos afrontados en los talleres del segundo día: relación entre Evangelio, estudio y vida; Evangelio y espíritu de pobreza; relaciones comunitarias; Iglesia pobre para los pobres. Visita al Instituto Universitario Sophia y velada de fiesta con los jóvenes de la ciudadela.
El último día: un diálogo a todo campo con el Card. Braz de Avis, prefecto de la Congregación para los institutos de vida consagrada y las sociedades de vida apostólica. “Padre João”, como le gusta que lo llamen, expresó su alegría por la numerosa presencia de jóvenes. “Esta espiritualidad de comunión –subrayó– tiene que entrar en todos los carismas” y hay que hacerlo “a través de la experiencia de vida”. Y agregó: “por la alegría y la luz que encuentran, sentimos que ya está sucediendo”, es importante recordar que “un carisma es para la Iglesia, no para un grupo. Tenemos necesidad de seguir a Jesús juntos… el otro para mí no es sólo mi gran penitencia, sino la oportunidad de experimentar a Dios: sólo puedo amar si tengo cerca a alguien…”. Y ante las dificultades que se encuentran en este camino, –agregó que- es necesario descubrir y comprender “el grito de Jesús en la cruz”, porque sin la medida del dar la vida que Jesús nos demostró, “no llegaremos a amarnos”.
Animados por el estilo familiar y directo del Cardenal, siguió un diálogo participativo y abierto en el que se tocaron los muchos desafíos que las comunidades religiosas tienen que afrontar hoy: “¿Cómo continuar la experiencia, advertida aquí, en nuestras comunidades? ¿Cómo ser realmente libres aún dentro una estructura y con votos? ¿Cómo hacer para no vivir como personas ‘enyesadas’? ¿Cómo crecer en el espíritu de la unidad? ¿Cómo mirar los dolores de la nuestras congregaciones y de la Iglesia?, fueron algunas de las preguntas de los jóvenes.
Las respuestas del Card. Braz de Avis fueron directas: “Regresando a la comunidad no hay que hablar, sino amar”; para ser libres “tenemos que volver a Galilea –como dice el Papa Francisco-, donde Dios nos miró a los ojos por primera vez” y cultivar una “libertad que nazca del interior… volviendo al estilo del Evangelio”. Y todavía: “Donde hay apego al dinero, al poder… no está la Iglesia; tenemos que entrar, como nos invita el Papa, en las llagas de la Iglesia y de la humanidad… mirar al pasado con gratitud, al futuro con esperanza y vivir el presente con pasión…”.
Después de abrir su corazón hablando de su relación fraterna con el Papa Francisco, anunció varias citas para el 2015 y, en especial, el Congreso mundial para las y los jóvenes consagrados, del 23 al 26 de septiembre del 2015, afirmando que “el Papa los ama y ama nuestra ‘Congregación’ que es la casa de ustedes”.
Fueron más de dos horas de inmersión en la vida de una Iglesia que se pregunta abiertamente sobre su realidad y sobre los desafíos de la cotidianidad, una Iglesia que tiene en el Papa Francisco el motor de una profunda y radical renovación, que es un estímulo e interpela a cada uno personalmente, a cada comunidad, a cada familia, a cada célula social. Se concluyó con una fiesta junto a los habitantes de la ciudadela, reunidos para la celebración de la Santa Misa en el santuario “Theotokos”, también estaba presente el Obispo de la Diócesis, Mons. Mario Meini.
3 May 2014 | Sin categorizar
«¿Qué le dirías a quien sostiene que es imposible un verdadero y auténtico diálogo entre culturas y religiones diversas?» Esta es la pregunta dirigida a Chiara durante un congreso de amigos musulmanes en el 2002.