8 May 2013 | Sin categorizar

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Abril 2013. Uno de los muchos encuentros que desde hace más de 20 años en todo el mundo crean ocasiones de diálogo entre el Movimiento y amigos de convicciones diversas. Una apertura que hoy es todavía más necesaria en un mundo en el que ciertas antiguas distinciones entre ateos, creyentes, agnósticos y otras parecen cada vez menos apropiadas para clasificar a los seres humanos. Y aún más porque en los países donde el sentido religioso está más desarrollado, el ateismo a menudo asume las características de un simple anticlericalismo. Chiara Lubich fue una de las primeras personas en intuir la importancia del diálogo entre cristianos y amigos de convicciones no religiosas, con una delicadeza y fraternidad, en el enfoque, altamente innovadora. Fue ella misma quien lo confirmó a un grupo de personas en Loppiano, en mayo del ‘95. “Nosotros tenemos una vocación universal. Por eso nuestro lema es “Que todos sean uno”. Ahora bien, en el todos están también ustedes. No podemos prescindir de ustedes, porque están en el ‘todos’”. Desde entonces las ocasiones de encuentro y de intercambio se han multiplicado. Diálogos a 360 grados, construidos abatiendo estereotipos y precedentes prejuicios. “El alma humana es salgo maravilloso. Y esto pertenece también a mi materialismo. – explica Peter Fleissner, austriaco -.¿Por qué me comprometo con el Movimiento de los Focolares? Porque tenemos una herencia en común: el mundo”. Por su parte el neozelandés James Hall-Kenney, afirma que “en el Movimiento de los Focolares las personas se comunican desde el amor, desde el corazón, incluso si existen diferencias de terminología”. Luan Omari proviene de Albania, y propone las señales de los valores comunes: “Yo creo en los valores que predica Jesucristo aun no creyendo que Jesús se un hijo de Dios por ejemplo. Pero acojo sus valores, me solidarizo con estos valores. Este es un terreno común que nos une”.
Claudio Vanni es el responsable de relaciones externas en la Unicoop de Florencia; habla del individualismo como una de las características que acompañan el consumismo: “Si el individualismo se afirma como cultura y como concepto es lo opuesto del diálogo y por lo tanto cada uno mira a sus propios intereses, no mira los intereses de los demás y sin diálogo no existe bien común, no hay crecimiento social y existen los conflictos”. Desde Argentina, Rubén Durante habla de la capacidad de escuchar: “Si yo me quedo con mi idea dentro no tengo la capacidad de escucharte pues tú también necesitas decirme y donarme tu idea y tu experiencia humana”. Se trata por lo tanto de un diálogo en continua evolución tratando de definir cada vez mejor las relaciones y las prospectivas entre un “nosotros” y un “ustedes” que, sin embargo implica pertenecer a un único cuerpo. María Voce, presente en el congreso pasado, ante la pregunta de qué esperaba de los amigos de convicciones no religiosas, respondió: “Espero que llevan a la periferia, fuera del Movimiento, los ideales que alienta el Movimiento” “Y ¿qué pueden esperarse del Movimiento nuestros amigos? Creo que pueden esperarse lo que cada uno de nosotros quiere; es decir sentirse acogidos”. A cargo de Franz Coriasco
5 May 2013 | Sin categorizar
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El 5 de mayo la Iglesia ortodoxa celebró la Santa Pascua. A los hermanos y hermanas ortodoxas de todo el mundo ofrecemos un augurio festivo con el antiguo anuncio de la Resurrección del Señor según la liturgia bizantina, el Tropario Pascual (una breve oración rítmica compuesta por poquísimas frases, elemento constitutivo de la iconografía greco cristiana);
¡Cristo resucitó de entre los muertos, y por su muerte triunfó sobre la muerte;Él nos libera de la sepultura para darnos la vida:!
Griego:
Χριστός ανέστη εκ νεκρών, θανάτω θάνατον πατήσας, και τοις εν τοις μνήμασι ζωήν χαρισάμενος.
Christós anésti ek nekrón, thanáto thánaton patísas, kié tis en tis mnímasi zoín harisámenos.
Inglés:
Christ is risen from the dead, trampling down death by death, and to those in the tombs, granting life.
Ruso:
Христос Воскресе из мертвых, смертию смерть поправ и сущим во гробех живот даровав
Rumeno:
Hristos a înviat din morţi, cu moartea pre moarte călcând, Şi celor din morminte viaţă dăruindu-le!
Árabe:
المسيح قام من بين الاموات و وطيء الموت بالموت و وهب الحياة للذين في القبور
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1 May 2013 | Palabra de vida, Sin categorizar
«Ya había caído la noche sobre Roma. Y en aquel pequeño semisótano el grupito de chicas que querían vivir el Evangelio se estaban dando las buenas noches. Pero sonó el timbre. ¿Quién sería a esas horas? Delante de la puerta había un hombre presa del pánico, desesperado: al día siguiente lo iban a desahuciar junto con su familia por no pagar el alquiler. Las chicas se miraron y, sin decirse nada, abrieron el cajón donde habían guardado en varios sobres lo que quedaba de sus sueldos y un depósito para los recibos del gas, del teléfono y de la luz. Se lo dieron todo a aquel hombre sin hacer razonamientos, y esa noche durmieron felices. Ya pensaría alguien en ellas. Pero aún no había amanecido cuando sonó el teléfono: “Voy ahora mismo en un taxi”, dijo la voz del hombre. Asombradas de que eligiese ese medio de transporte, las chicas lo esperaron. La cara del visitante indicaba que algo había cambiado: “Ayer por la noche, nada más volver a casa, me encontré con que había recibido una herencia que nunca habría imaginado. Y pensé que tenía que daros la mitad”. Era exactamente el doble de lo que habían dado generosamente».
«Dad, y se os dará: os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante».
¿No te ha pasado también a ti? Si no es así, recuerda que hay que dar desinteresadamente, sin esperar nada a cambio, a cualquiera que pida.
Haz la prueba. Pero no lo hagas para comprobar el resultado, sino porque amas a Dios.
Me dirás: «Si yo no tengo nada».
No es verdad. Si queremos, tenemos tesoros inagotables: nuestro tiempo libre, nuestro corazón, nuestra sonrisa, nuestro consejo, nuestra cultura, nuestra paz, nuestra palabra para convencer a quien tiene de que dé a quien no tiene…
Me dirás entonces: «No sé a quién dar».
Mira alrededor de ti: ¿te acuerdas de aquel enfermo hospitalizado, de esa señora viuda siempre sola, de aquel compañero tan deprimido por los suspensos, de aquel joven sin trabajo, siempre tan triste, de tu hermano pequeño, que necesita ayuda, de ese amigo que está en la cárcel, de ese aprendiz inseguro? Cristo te espera en ellos.
Adopta ese comportamiento nuevo del cristiano que rezuma en todo el Evangelio y que es lo opuesto a encerrarse en uno mismo y a preocuparse. Renuncia a depositar tu seguridad en los bienes de la tierra y apóyate en Dios. Ahí se verá tu fe en Él, que pronto será confirmada por el regalo que Él te hará a su vez.
Como es lógico, Dios no se comporta así para enriquecerte o enriquecernos, sino para que otros, muchos otros, al ver los pequeños milagros que cosecha nuestro dar, hagan lo mismo.
Lo hace porque cuanto más tengamos, más podremos dar, y para que –como auténticos administradores de los bienes de Dios– pongamos todo en circulación en la comunidad que nos rodea, de modo que se pueda decir, como de la primera comunidad de Jerusalén: «Entre ellos no había necesitados» (Hch 4, 34).
¿No te parece que con ello contribuyes a dar un alma firme a la revolución social que el mundo espera?
«Dad y se os dará». Naturalmente, Jesús se refería en primer lugar a la recompensa que tendremos en el Paraíso, pero todo lo que sucede en esta tierra es ya preludio y garantía de aquélla.
Chiara Lubich
27 Abr 2013 | Sin categorizar

David es miembro de la Acción Católica, tiene 24 años y afirma que la elección de estudiar en Sophia es una de las más acertadas que ha hecho en su vida. Como representante de los estudiantes, presenta a sus colegas: actualmente son casi 80, contando a los que están inscritos en las especialidades y doctorados.
Vanessa previene de Líbano. Conoce desde pequeña el Movimiento de los Focolaes, pero en determinado momento, la búsqueda de la verdad, del sentido de la vida, de Dios, le genera una profunda inquietud.
Confiando en la propuesta que le hace un amigo focolarino decide estudiar en Sophia, como última posibilidad de reencontrar ese Dios de quien duda que exista. Sophia demuestra ser una experiencia exigente, pero donde comprende que no está sola en esta búsqueda.
Emmanuele, 24 años, de Génova, está graduado en Filosofía y ahora cursa el segundo año de Sophia, experimenta cómo el Instituto universitario da a todos, más allá de la pertenencia o no al Movimiento de los Focolares, la posibilidad de llegar a los fundamentos del carisma de la unidad, partiendo del corazón de la particular experiencia de luz que Chiara Lubich vivió en el ’49, durante la cual recibió de Dios las intuiciones fundamentales de la Obra que habría nacido posteriormente. “En Sophia -afirma- la dimensión universal del carisma de Chiara es comprendida inclusive por aquellos que no forman parte del Movimiento”.
Lorenzo se presenta definiéndose como un estudiante atípico. Tiene 47 años, un trabajo estable y descubrió la existencia de Sophia cuando fue invitado a intervenir en un debate económico en el que se hablaba también de la Economia di Comunione. Para él, la propuesta nueva de una economía “civil” lo abrió a nuevas perspectivas. Y así como le ocurrió a él, piensa que lo mismo le puede suceder a muchas “personas que ya estudiaron o tienen un trabajo”.
Lía del Paraguay asiste al segundo año de orientación política. Dirige una pregunta a la presidente de los Focolares, vice gran canciller del Instituto Universitario, sobre la particularidad de la experiencia, constituida por el estudio y la vida. Maria Voce explica: “Una dificultad puede ser vista como un obstáculo o como un desafío para dar un paso adelante. El desafío de la convivencia entre ustedes les permite testimoniar la fraternidad universal, idea básica del Movimiento y de Sophia. ¿Cómo se hace para dar testimonio de la comprensión recíproca, de la superación de diversas visiones si no se tiene la experiencia concreta? Viniendo aquí ustedes adhirieron a un proyecto distinto que los ha fascinado, de lo contrario habrían buscado otra cosa. Este proyecto tiene la raíz en una luz extraordinaria, en un “sueño” que en realidad es un esfuerzo cotidiano. Ustedes fueron elegidos para esto y están realizando una experiencia importante, están experimentando que es construir la fraternidad: el esfuerzo no los debe asustar, ni tampoco puede ser una experiencia fácil, porque se trata de algo muy grande”. Ninguno se retrae ante el compromiso exigido y tampoco la presidente quien concluye admitiendo: “Necesitamos tener la apertura de creer que nuestra raíz está en un sueño que nació de Dios, que fue transmitido a través de Chiara y que exige el compromiso de quienes deben convertir este sueño en realidad. Es una gran responsabilidad para almas grandes”
Aurora Nicosia
Galería fotográfica en Flickr
27 Abr 2013 | Sin categorizar

«Hace 3 años llegamos a Denver, Colorado, provenientes de Argentina, sin conocer a nadie, en un blanco invierno. Ambos estábamos jubilados y se abría para nosotros un capítulo nuevo de nuestra vida, pero también la oportunidad de vivir el arte de amar evangélico: tomar la iniciativa y ser los primeros en ir al encuentro de los demás, de los vecinos de casa o de la parroquia, para conocerlos y construir con ellos relaciones duraderas.
En la gran parroquia católica de la que formamos parte, después de la Misa,, tratamos de iniciar una conversación con cada uno. Hablábamos de Denver y de las excursiones a la montaña, de cosas cotidianas…. y luego, cuando se daba la oportunidad, tratábamos de compartir algo de nuestra vida espiritual y hacíamos la experiencia de tratar de vivir –no sólo pensar- el espíritu del Evangelio. Poco a poco fue creciendo el respeto y la amistad hacia nosotros. Y en menos de 18 meses nos nombraron miembros del consejo parroquial.
En el 2012, en nuestro barrio de 253 familias, comenzamos con otro matrimonio un “proyecto de buena vecindad”. Consistía en ir puerta por puerta e invitar a las personas a asistir a encuentros mensuales, con el fin de conocernos entre las personas que vivíamos en la misma comunidad local. Era necesario también el esfuerzo personal de mantener y desarrollar estas nuevas relaciones, invitando a las parejas a cenar a nuestra casa, a participar en eventos culturales, o simplemente a tomar un café o a dar un paseo. En un año teníamos 95 nombres en nuestra lista de correos y una participación de 40 personas en nuestros encuentros periódicos.
Luego de algunos meses del comienzo del proyecto, en la parroquia nos pidieron que comenzáramos con un grupo llamado “pequeña comunidad de fe”. Aceptamos, tratando de resaltar la relación entre la Escritura y la vida cotidiana y de testimoniar el amor de Dios. Poco a poco la gente del grupo comenzó a compartir las experiencias que hacían viviendo la Palabra.
Un ejemplo: George, ingeniero informático, decía que desde que conoció este nuevo ‘método’ de acercamiento al Evangelio, se dio cuenta de que tenía que cambiar su relación con los clientes y colegas, y estar más atento y presente al 100% en cada momento, en sus llamadas telefónicas con clientes ansiosos por solucionar los problemas de su pc, o en los trabajos más complejos que su jefe le confiaba. Con otra señora, en cambio, fuimos a visitar a un matrimonio que apenas conocíamos. Nos enteramos que la esposa estaba haciéndose quimioterapia y el marido estaba muy preocupado. Nos ofrecimos a prepararle la comida y compramos flores para recibirla cuando volviera del sanatorio.
Algunas veces nos ha sucedido que antes de una reunión nos damos cuenta de que tenemos opiniones distintas sobre cómo realizarla. Pero sabemos que tenemos la responsabilidad de practicar lo que anunciamos: estar unidos es el requisito. Y en la medida en que nos ejercitamos en vivir el amor al prójimo, más vemos que se concretan los frutos de nuestros esfuerzos».
Expo 2013
27 Abr 2013 | Sin categorizar
“El sábado, era una multitud bajando del tren todos los que lograron venir, vi con mis propios ojos ese ejército de amor… eran muchos los jóvenes por un mundo unido que se acercaron a La Plata… Durante el día, en los barrios los miraba trabajando con amor, locura y empeño a quienes tenía cerca y pensaba: si, claro, esta es la verdadera revolución!”, escribe Sofía después de intensas jornadas de asistencia a los damnificados por la gran inundación del 3 de abril. Son incalculables los daños: media ciudad bajo el agua, muchos los muertos y el dolor de perder todo. Pero una vez más son los jóvenes quienes se ponen en primera línea para canalizar la cadena de solidaridad que se despertó en todo el país. “Eramos como 40 en la estación -cuenta Pilar-. Nos dividimos en 3 grupos para poder ayudar mas. Nos encontramos con una familia que abrió sus puertas para juntar cosas y poder distribuirlas en el barrio. Cuando vimos su casa tenía todo bajo barro, y algunos nos quedamos limpiando sus cosas, otros separando ropa y alimentos para todos los que se acercarían y otros limpiando casas de vecinos. Estoy muy cansada, pero super contenta de haber dado una mano donde se necesitaba”
“Nosotros fuimos primero a un colegio dónde ayudamos a clasificar las donaciones y a descargar camiones de mercadería, colchones, lavandina, agua -cuentan otros-. Luego fuimos por el barrio y pudimos conversar con la gente. Nos dimos cuenta de cuánta necesidad tienen de compartir lo que vivieron y lo que viven. Hay gente en este barrio que perdió todo. Un señor al que ayudamos a cargar la basura de su vereda a un camión nos ofreció lo único que tenía: agua caliente para el mate. Nos invitó a pasar a su casa. Había perdido todos los muebles, e incluso el agua arruinó todos los productos de su local de electrónica”. “Personalmente me dediqué mucho a estar con los niños. Relatos llenos de vida, de sentimientos. Miradas, miradas y miradas que me atravesaron el alma. Porque entre tanto caos y perdidas de cosas materiales, también la gente busca miradas, busca cariño, busca quien escuche su experiencia. Estuve de madre de mas de uno, dándole de comer a los mas chiquitos, cuidando a los bebes de pocos meses mientras las madres limpiaban…”.
A kilómetros de distancia del epicentro del desastre natural, desde Pigüé, escriben: “El sábado teníamos programado hacer el encuentro de Palabra de Vida. Pero justamente el local que utilizamos para reunirnos era el centro de recolección de las donaciones. Así que nos dimos cita igual, pero no para contarnos las experiencias como hacemos otras veces, sino para trabajar juntos clasificando las donaciones y armando paquetes para mandar a La Plata. ¡Fue el encuentro más lindo que podamos recordar!”. En otro pueblo, Luisa y otros comienzan una rápida campaña casa por casa. Avisan que están juntando mercaderías, ropa y que abrirían una cuenta en el banco para enviar dinero, pero dice: “No se si alguien depositará algo…”. Joaquín de 9 años escuchaba la conversación y miraba por la tele las imágenes de la inundación. Se levanta y va a su cuarto, vuelve y le entrega a Luisa: “Aquí está mi dinero”, la mamá, sorprendida, le dice: “Pero eso era para tu bici” (hacia un año que Joaquín estaba ahorrando ese dinero). Joaquín le responde: “Mamá ellos lo necesitan más que yo”. No se supo la cantidad, tan rápido lo dio.
Muchas familias de los Focolares se vieron afectadas, con pérdidas de consideración. Se podrían contar muchos testimonios, pero en todos los casos, después del primer momento de sorpresa y dolor, enseguida se engancharon en la corriente de solidaridad: abriendo sus casas a otros, recogiendo y distribuyendo donaciones, acompañando. Ante la magnitud de los hechos todo parece poco. Uno de esos jóvenes que bajaron del tren para ayudar lo expresa de este modo: “Siento que el aporte es pequeño, pero cada granito de arena es muy valioso. Quizás no podamos solucionar los problemas de tantas familias pero sí podemos unirnos en la oración para que Dios Amor ayude a estas personas que tienen que recomenzar de cero. Gracias a cada uno! Me dio mucha esperanza, mucha fuerza vernos unidos para, de alguna manera, morir por nuestra propia gente!»