Movimiento de los Focolares
María en la experiencia del Movimiento de los Focolares

María en la experiencia del Movimiento de los Focolares

VIDEO EN ITALIANO: Chiara Lubich – «María en la experiencia del Movimiento de los Focolares».

Señores Cardenales y Señores Obispos el punto fundamental de nuestra espiritualidad que me han invitado a presentar este año es María.

No me dispongo, pues, a hablar de María como tendría que hacerse de la creatura más excelsa del mundo: ésta es una tarea tan extensa y que exige un empeño tal, que sólo la Iglesia la puede llevar a cabo a través de los siglos. Por mi parte, sólo expondré brevemente cuanto, con el espíritu del Movimiento, comprendimos sobre María, sobre aquellas riquezas suyas que se han puesto más en evidencia durante nuestra historia.

Consideraré, por lo tanto, el tema: «María en la experiencia del Movimiento de los Focolares».

María estuvo presente desde los albores del Movimiento e incluso antes de que iniciase a existir oficialmente.

Muchos de ustedes saben que la primera intuición de lo que iba a nacer – era en el lejano 1939 – se tuvo en la casa de la Virgen, en Loreto, Italia. Fue allí donde comprendí que el Señor había preparado un camino nuevo – que nosotros hemos llamado «cuarto camino» – para una nueva familia espiritual en la Iglesia: los focolarinos. Fue en aquel lugar donde intuí que una multitud de vírgenes seguiría este camino.

Si, María, ya en Loreto, con su silenciosa presencia, estaba esperando a todos aquellos que la seguirían en su Obra.

(Texto)

María en la experiencia del Movimiento de los Focolares

Acoger la enfermedad en familia

Este testimonio de acogida lo contaron en Brescia el pasado 25 de noviembre, en la jornada «Itinerarios comunes para la familia” donde participaron unas mil familias musulmanas y cristianas del Norte de Italia.

Marisa: «Tenía la intención de volver a mi trabajo apenas los niños (1 y 3 años) me lo permitieran, cuando a mi mamá, una mujer dulce, activísima, con 60 años, le dio Alzheimer. Y, muy pronto, no fue autosuficiente. Con el papá decidimos atenderla en casa sin saber a qué nos estábamos enfrentando. También mi esposo, Francisco, lo aceptó. Pero, en  seguida, la evolución de la enfermedad puso a dura prueba nuestra relación y el equilibrio familiar».

Francesco: «Siendo chico tuve que compartir el afecto de mi mamá con su trabajo y con los abuelos que vivían con nosotros. Por eso, cuando me casé con Marisa me parecía lógico que ella se debía toda a mí y que me iba a llenar de atenciones. En realidad me encontré con muchos problemas por afrontar. Cuando después, ella empezó a hacerse cargo también de su familia, nuestro matrimonio entró en una crisis profunda.  Tenía ganas de escapar y, dado que por el trabajo tenía que ir a visitar a clientes que estaban lejos, a menudo no dormía en casa, dejando a Marisa con el peso de las dos familias».

Marisa: «No fue fácil aceptar el cambio tan rápido de la persona que era mi punto firme; ver que en algunos momentos no me reconocía y también a mí me costaba reconocerla. Cuando mamá se desmoronó física y psicológicamente, también la relación con Francesco empezó a vacilar. Busqué ayuda en el Evangelio: “A cuantos lo han acogido, ha dado el poder de convertirse en hijos de Dios” (Jn. 1,12). Pero continuamente tenía que superarme. Precisamente en ese período una pareja de amigos nos invitó a una jornada organizada por los Focolares. Salimos conquistados por el amor que veíamos vivido y emprendimos un camino junto con otras  familias comprometidas en vivir la Espiritualidad».

Francesco: «Repentinamente fui internado por una grave enfermedad. ¡Estaba mal con todo el mundo! Después regresaron a mi mente las palabras de Chiara Lubich: “Nuestra salud, “ser una familia sola”… ¿Hay entre ustedes quien sufre físicamente?… Sufran con él”. Intenté ponerlo en práctica con mi vecino de cama, con una señora anciana que todos descuidaban… Poco a poco comprendí que la forma de amar a Marisa quien, a pesar de tener que cuidar a los niños y a su mamá, siempre encontraba el tiempo para venir dos veces al día. Hice las paces con ella y con mi vida. A partir de ese momento empecé a compartir con ella todas las decisiones, sobre todo las que más cuestan. Ya la enfermedad no me daba miedo estaba sereno. Después de seis meses la enfermedad desapareció».

Marisa: «Sentimos que toda enfermedad es una posibilidad que se nos da para crecer como personas, creciendo en el amor. Amaba a mi madre, pero ahora era necesario amarla en forma nueva: saber darle significado y dignidad a cada gesto, a cada palabra. Hacerla sentir amada por Dios. Y el amor sana. También cuanto a todos les parecía casi un vegetal incapaz de interactuar, un gesto de amor de mayor intensidad suscitaba en ella miradas presentes, palabras de agradecimiento, lágrimas liberadoras que se volvían también mías. Y esto me una fuerza y una alegría tal que no se pueden borrar. Así por 10 años».

Francesco:  «Este compromiso no nos impidió abrirnos a los demás como, por ejemplo, para hospedar a un pariente enfermo, compartiendo sus ansiedades y dolor. Así como abrir nuestra casa a grupos de familias o de novios para una formación de pareja.

Desde hace tres años vive con nosotros el papá de Marisa que este año cumple 93 años. A veces nos pasa por la cabeza la idea de encontrar soluciones diferentes para tener mayor autonomía pero sabemos que él sufriría mucho y estamos convencidos de que su vida y su dignidad son muchos más importantes».

María en la experiencia del Movimiento de los Focolares

Benedicto XVI entra en Twitter

   Hoy, 3 de diciembre, fue presentado en el Vaticano @Pontifex, la cuenta oficial de Benedicto XVI en el sitio microblogging que cuenta con más de 500 millones de usuarios.

Si hay algo que caracteriza el estilo literario del Papa es precisamente su capacidad de síntesis, de expresar en pocas palabras contenidos profundos, esenciales. Y entonces, ¿por qué no utilizar Twiter creado precisamente para expresar un pensamiento de sentido completo respetando el límite de 140 caracteres?

Es sintomático lo que el mismo Pontífice escribe en su mensaje para la próxima Jornada mundial de las Comunicaciones Sociales: “En la esencialidad de breves mensajes, a menudo no más largos que un versículo de la Biblia, se pueden expresar pensamientos profundos si nadie descuida el cuidado de la propia interioridad”.    He aquí el nuevo sentido que se puede dar a los miles de tweets enviados como una avalancha en la red.

«Sus micromensajes  serán “perlas de sabiduría” –explicó el presidente del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales, Mons. C. María Celli- que retomarán el corazón de sus catequesis».

Benedetto XVI twiteará por primera vez en directo durante la audiencia general del 12 de diciembre, fiesta de la Virgen de Guadalupe.

El responsable de las comunicaciones vaticanas adelantó que está saliendo una app para smartphone dedicada al Papa, “The Pope”, que debería estar disponible gratuitamente en el Apple Store antes de Fin de Año; y que ya está en preparación también la versión para Android.

«La presencia del Papa en Twitter es una expresión concreta de su convicción de que la Iglesia debe estar presente en el mundo digital», subrayó una nota del Vaticano.

María en la experiencia del Movimiento de los Focolares

Holanda: jornada de reconciliación

Mons Gerard De Korte y el Dr. Arjan Plaisier

“Si seguimos por este camino lograremos mirar más allá de los muros que todavía existen entre nuestras Iglesias y llegará el día en que conoceremos la plena comunión visible entre nosotros cristianos” Así comenta Arjan Plaisier, Secretario General del Sínodo de la Iglesia protestante en Holanda, en la “Jornada de reconciliación”, en la que participaron 4000 cristianos de 12 Iglesias y Comunidades, entre ellos también obispos y fieles de la Iglesia católica.

En los últimos 5 años en Holanda, varios responsables de Iglesias se estaban reuniendo con asiduidad para compartir la propia fe y rezar por una mayor unidad y colaboración. Bajo el lema “Nosotros elegimos la unidad”, esta iniciativa se extendió como mancha de aceite en el mundo eclesial, involucrando cada vez a más responsables de las Iglesias tradicionales (Iglesia protestante de Holanda, Iglesia Vetero Católica, Iglesia católica) e Iglesias pentecostales y evangélicas.

Durante el último encuentro, en febrero de 2012, había nacido la idea de realizar un evento a nivel nacional para cristianos de todas las Iglesias y Comunidades. Unos setenta miembros del Movimiento de los Focolares –ya ocupados en la organización desde hace tiempo una focolarina y un focolarino reformados- dieron su propio aporte para que la jornada fuera exitosa la cual se realizó el 6 de octubre pasado en Den Haag.

El punto culminante fue el momento del perdón recíproco por las ofensas sufridas y recibidas: “por la arrogancia con la que hemos mirado al otro desde un plano superior a un plano inferior”, “por la facilidad con que hemos vivido la ruptura con la iglesia católica romana”, “por haber considerado a la otra iglesia como una iglesia en la que el Espíritu estaba ausente”. Todo sucedió a los pies de una gran cruz, llevada a la sala por tres jóvenes. Y al Cristo, muerto y resucitado, se le confió cada cosa, pidiendo juntos Su perdón.

El testimonio de una pareja de los Focolares –ella católica, él reformado- ayudó a entrever el camino posible para continuar amando la Iglesia del otro como la propia.

Un momento conmovedor fue el lavatorio de los pies de parte de tres de los responsables de distintas iglesias. Un gesto fuerte que expresaba su decisión de estar juntos al servicio de las nuevas generaciones: señal de un ecumenismo renovado.

“Existe todavía mucho trabajo para realizar, pero a partir de este momento nosotros cristianos en Holanda nos miraremos con ojos nuevos”, fue el comentario de uno de los presentes.

Esta iniciativa “Nosotros elegimos la unidad” se volcará en el Forum de los Cristianos Holandeses que comenzará en el 2013. Será un forum abierto donde los representantes de todas las Iglesias y Comunidades cristianas de Holanda podrán expresarse. Un lugar donde se podrá compartir la fe, intercambiar experiencias y crear así una plataforma de comunión y colaboración. Es una base necesaria para progresar juntos en el camino hacia la plena comunión visible entre los cristianos.

Hanneke Steetskamp – Holanda

María en la experiencia del Movimiento de los Focolares

Primer doctorado en Sophia

El Dr. Paolo Frizzi, graduado en Historia de la Universidad de Padua, es el primer candidato que concluye  el Doctorado en el Instituto Universitario Sophia(IUS) de Loppiano con una investigación en los “Fundamentos y perspectivas de una cultura de la unidad”

“Cristianismo y religiones en el ‘900 –un argumento comprometedor-: La intuición y el quehacer  de Chiara Lubich. Historia, Teología, Sociedad”. El doctorado investiga la experiencia interreligiosa de la fundadora de los Focolares, ofreciendo una primera lectura de todo lo acaecido gracias a su carisma de comunión.

La joven institución académica del Movimiento de los Focolares ofreció una novedad no sólo en el argumento, sino también en la naturaleza del trabajo, que, fiel al espíritu de la IUS, se presentó en el marco de un  enfoque interdisciplinaria, conjugando teología, historia y diálogo entre las religiones.

Estas son las tres claves de lectura, que el Doctor Frizzi – trentino como Chiara Lubich- usó para leer un siglo de historia y acontecimientos socio-políticos, de reflexión filosófico-teológica, entrelazando en su obra las relaciones que Chiara y con ella los Focolares, establecieron en los diversos continentes con personas de distintas confesiones religiosas.

Dentro de estos procesos de transformación, la figura de Chiara Lubich emerge como la de una profeta que sabe armonizar pensamiento, espiritualidad y diálogo. Es una propuesta interesante  que el trabajo de Paolo Frizzi deja abierto a posteriores profundizaciones específicas.

La IUS llegó a su primer Doctor en “Fundamentos y perspectivas de una cultura de la unidad”. Una etapa importante. Fue un día,  el pasado 7 de noviembre, que en la IUS se recordará  porque representa un paso adelante en el desafío académico e intelectual deseado por Chiara Lubich antes de dejar esta tierra.

Fuente:

Roberto Catalano en  Città Nuova online

Chiara Lubich maestra de unidad