Movimiento de los Focolares
Benedicto XVI: el abrazo de los 1.700 jóvenes del Genfest

Benedicto XVI: el abrazo de los 1.700 jóvenes del Genfest

Trasmissione Telepace – saludos en inglés

Eran 1.700 los jóvenes de 41 países del mundo en la audiencia del miércoles, en representación de los 12 mil que, del 31 al 2 de septiembre, participaron en el Genfest, manifestación promovida en Budapest por el Movimiento de los Focolares con el título “Let’s Bridge”, es decir “Construyamos puentes”. En los saludos en inglés, haciendo referencia al título del Genfest, el Papa dirigió a los jóvenes un llamado a “promover la unidad de la familia humana, construyendo puentes con valentía”. “Puedan  – agregó el Santo Padre – la alegría sencilla, el amor puro y la paz profunda que provienen del encuentro con Jesús, volverlos testimonios radiantes de la Buena Noticia para los jóvenes de sus países”.

Ante las palabras del Papa –quien, durante el Genfest, les mandó un  mensaje – los “jóvenes de Budapest” respondieron ondeando las mismas bufandas y pancartas que hicieron desfilar el sábado pasado por las calles de la capital húngara en el flashmob en el puente de las Cadenas. Después, al final de la audiencia, una pequeña delegación de 4 jóvenes –de México, Iraq y Paquistán- pudieron saludar personalmente al Santo Padre a nombre de los 12 mil jóvenes del Genfest. A Benedicto XVI le regalaron el CD del Genfest con las canciones del conjunto internacional.

Los jóvenes de los Focolares prosiguen con una escuela de formación en el Centro Mariápolis de Castelgandolfo y en Sassone que terminará el domingo 9 de septiembre. El programa está profundizando en los temas de la “fraternidad” que han sido el marco de la manifestación de Budapest. Sobre todo se está discutiendo acerca de cómo llevar adelante el proyecto “United World Project” que prevé la constitución de un Observatorio internacional permanente para examinar las acciones e iniciativas que de hecho han podido generar un “incremento de fraternidad” mediante propuestas culturales específicas. Después se está analizando también la solicitud a la ONU de reconocer el interés internacional de la Semana mundo unido, confirmando y ampliando todavía más la cita anual que desde hace quince años ve a los jóvenes de los Focolares –junto a muchos otros- comprometidos en “dar voz a la fraternidad universal”. (Fonte Sir).

Para adherir al proyecto se puede firmar la petición on line en http://www.unitedworldproject.it/2/i_commit_myself_329906.html.

Mira el video de la audiencia (un fragmento de la transmisión en directo TV de Telepace).


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Egipto. La solidaridad en acto entre las Iglesias

Cairo, 3-8 September 2012: 31st Ecumenical Meeting of BishopsDesde el lunes 3 de septiembre, en El Cairo, Egipto, está en curso el encuentro anual de los obispos de varias Iglesias, animado por la  espiritualidad de comunión del Movimiento de los Focolares. El encuentro, que llega este año a su 31a. edición, reunión en la megalópolis egipcia a obispos provenientes de 22 Iglesias cristianas, de todos los continentes. La elección de El Cairo como sede asume en este momento un significado especial. De hecho los obispos quisieron dar testimonio de su solidaridad y cercanía con los hermanos cristianos de todo Medio Oriente y especialmente de la Iglesia copta de Egipto, ofreciendo, con su presencia,  un signo de que, delante de las dificultades externas, estrecharse en una mayor unidad es una necesidad improrrogable.

El programa alternaba momentos de reflexión sobre la “relación fraterna entre diversos” que pide el Evangelio mediante el amor al prójimo, momentos de intercambio eclesial y personal y celebraciones litúrgicas con las varias comunidades cristianas. El día jueves  Maria Voce, presidente del Movimiento de los Focolares, y Giancarlo Faletti, el co-presidente presenciaron el trabajo. La presidente de los Focolares desarrolló una reflexión sobre el tema del congreso –“Encontrar al prójimo con amor”- y después respondió a las preguntas de los presentes.

En la jornada inicial del congreso el pequeño grupo de obispos animadores de la iniciativa fue a visitar el patriarcado copto ortodoxo, donde se encontraron con Anba Bakhomios, el actual administrador de la Iglesia, en espera de la elección del sucesor del papa Shenouda III. El encuentro, que tuvo lugar en la Catedral de San Marco, fue cálido. De hecho Bakhomios había hablado de la importancia de la unidad y de la centralidad de la cruz en la vida cristiana, especialmente en la comunidad copta. Si bien no se dice, la vida de la comunidad cristiana en Egipto ha sido, a lo largo de los siglos, objeto de varias formas de discriminación y persecución. Hoy día se siente la presión social a veces sutil, pero insoportable por las injusticias que lleva a cometer y por los asesinatos a cristianos en varios casos de violencia que se han verificado en varias partes del país.

Cairo, 3-8 September 2012: 31st Ecumenical Meeting of BishopsLos obispos de las varias Iglesias aprovecharon la ocasión para agradecer a la Iglesia copta ortodoxa por su fidelidad a la tradición que se remonta a Marco evangelista y por el compromiso y el valor de mantener la integridad de la fe. Era un abrazo entre Iglesias de Oriente y de Occidente, en la oración y el amor: por una parte la estima y el reconocimiento por la fe defendida durante milenios delante de errores doctrinales, persecuciones y, también, agradecimiento por la oración, el apoyo y la cercanía en el momento de la prueba y del sufrimiento.

Con esta experiencia de comunión inter-eclesial, el día martes 4 de septiembre, los obispos visitaron dos monasterios a más o menos tres horas de El Cairo para descubrir el patrimonio del monaquismo, tan típico de la Iglesia copta que se remonta al tercer siglo. Precisamente del estilo de vida monástico provenía el papa Shenouda III, muy amado por su gente. «Toda la experiencia de estos días entre los obispos ha sido de solidaridad en acto» afirmó Anba Thomas, estrecho colaborador del administrador de la Iglesia. «Los cristianos de Egipto han sentido la unidad de los cristianos del mundo. Es el Espíritu Santo quien se mueve entre nosotros y, está demostrando que, si nos comprometemos y tenemos confianza los unos en los otros, la unidad entre las Iglesias es realmente posible». Se puso de relieve la experiencia de unidad como una realidad espiritual antes que institucional y teológica. De hecho el aspecto espiritual sigue siendo el esencial sin el cual nada es posible.

Cairo, 3-8 September 2012: 31st Ecumenical Meeting of BishopsSaliendo del gran complejo de la catedral de San Marco y del patriarcado copto, es imposible no pensar en el proverbio árabe: «Quien bebe el agua del Nilo, regresará a Egipto». Y fue lo que quiso expresar Anba Bhakomios al saludar a Giancarlo Faletti quien le aseguró las oraciones de los Focolares por la elección del nuevo papa copto: «Los invitaremos, los invitaremos», respondió el Administrador de la Iglesia copta, confirmando que la relación nacida es de verdaderos hermanos y hermanas, parte de la única Iglesia de Cristo.

de Roberto Catalano

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Egipto con fisonomía ecuménica

En años recientes,  Hurgada, sobre el Mar Rojo,  Luxor y  las proximidades de Alejandría fueron sede de  las Mariápolis del Movimiento de los Focolares en Egipto. Son lugares ricos de bellezas artísticas y naturales, símbolo del pueblo egipcio profundamente religioso, abierto, alegre, hospitalario, dotado de un equilibrio que se funda en su gran capacidad de sufrir y soportar las adversidades. Lo han demostrado al mundo a través de todo lo ocurrido a partir de diciembre del 2011.

La historia de la espiritualidad de la unidad en Egipto se remonta a fines de los años ‘50 cuando Marco Tecilla, el primer focolarino, desembarca en Alejandría para encontrarse con uno de los primeros franciscanos que había conocido el Movimiento, el Padre Nazareno Beghetto. Terminando  los años ‘60 desde Algeria los focolarinos llegan a Egipto solo por algunos días, mientras que en el ’75,  Aletta Salizzoni, una de las primeras focolarinas visita la tierra de los faraones, acompañada por Matta del Líbano, invitada por las religiosas del Buen Pastor, que después de haber participado en una Mariápolis en Líbano, formaron  una comunidad focolarina.

Hacia fines de los años ’70 se expanden los “grupos de la Palabra de Vida”.  Y es por este medio que en 1980, un grupo de gen participa en un congreso internacional en Roma. Volviendo a su patria piden que se abra un focolar. Su sueño se hace realidad el 26 de enero de 1981: Aletta llega al Cairo junto con dos focolarinas y encuentran una casa en Shoubra. El 13 de octubre de 1983 se abre también el focolar masculino.

El Padre Morcos Hakim es elegido en el ’82, obispo de Sohag (Alto Egipto) quien dará vida a una floreciente comunidad de jóvenes y adultos de la ciudad y de los pueblos circundantes, gente simple, a veces analfabeta, que recibe y vive la Palabra de Vida con plenitud. Mientras tanto, se multiplican los viajes de las focolarinas y de los focolarinos a distintas partes del País. Se realizan Mariápolis  tanto en el Cairo como en Sohag. Algunos estudiantes comienzan a difundir el ideal de la unidad también en Assiut y, notando este inesperado florecimiento de vida, Mons. Morcos pide que se abra un focolar también en el sur. En 1995 tres focolarinas, entre ellas la primera egipcia, se trasladan a Zohag.  Desde allí, a través de periódicos viajes, transmiten a mucha gente la espiritualidad del Movimiento, en Minia, Luxor y Assuan. En la década de los ’80 también en Alejandría se forma una pequeña comunidad alrededor de sor Cecilia, salesiana; un grupo que continúa reuniéndose incluso  después de la partida de la religiosa, encontrándose alrededor de la Palabra e intercambiándose experiencias.

Si bien, entre tanto, se desarrollan todas las expresiones de los Focolares – son muchos, por ejemplo, los sacerdotes y los seminaristas que adhieren a la espiritualidad de la unidad – son sin embargo las familias las que tienen impacto en el territorio y una visibilidad notable. Alrededor de una pareja ítalo-libanesa, se forma un grupo de parejas, cuya experiencia llevará a la creación de un Centro de formación de novios y jóvenes parejas a la vida matrimonial y a la maternidad y paternidad responsable, además del recibimiento del don de la vida. Este centro, alentado por la Conferencia episcopal y por el Patriarca Stephanos II, está ubicado dentro de la sede del Patriarcado.

Los Focolares en Egipto, hoy, tienen una clara fisonomía ecuménica: es una comunidad compuesta por miembros de la Iglesia católica de los varios ritos orientales y de la Iglesia copto-ortodoxa. Muchos re descubren la belleza de su propia Iglesia y se comprometen en primera línea a trabajar para que sea cada vez más conforme al plan de Dios. El carácter ecuménico demuestra cómo el diálogo de la vida permite superar prejuicios, que a menudo existen desde hace siglos.

Se crean relaciones  nuevas no solo entre cristianos (aproximadamente el 10% de la población) sino también con los musulmanes y esto anima, infunde esperanza y da la certeza de poder construir un mundo unido más allá de cualquier diferencia.

Del enviado Roberto Catalano..

Benedicto XVI: el abrazo de los 1.700 jóvenes del Genfest

El aluvión nos ha unido a todos

Soy Sam y vengo de Tailandia. Soy budista y conocí a los “Jóvenes por un mundo unido” a través de un amigo, también é budista. Viviendo junto a nuestros amigos cristianos he visto que podemos ser verdaderamente hermanos, aunque tengamos religiones diferentes.

Durante el pasado octubre, mi país sufrió un aluvión. Hubo enormes e incalculables destrucciones; se necesitará mucho tiempo para recuperar todo lo que se ha perdido: casas, fábricas, poblados enteros y ciudades han permanecido sumergidos durante algunos meses.

Al mismo tiempo, esta terrible calamidad provocó un gran sentido de solidaridad entre todo el pueblo Tailandés. Fue un fenómeno inesperado. El país estaba saliendo de un largo periodo de luchas políticas, incluso violentas, a causa de las elecciones. Quizás recordarán en fuego cruzado con los militares y los muertos en las calles. En cambio, el aluvión nos ha unido a todos.

En aluvión me afectó también a mí. Una noche el agua inundó el barrio donde habito. Vivo en un apartamento compartido y no tenía muchas cosas que perder. Muchos en cambio perdieron la vida debido a las descargas eléctricas y vivimos una estampida general para podernos salvar. También yo me escapé y fui a un centro para damnificados, donde me puse a disposición.

Encontré muchísimas personas, había ancianos y niños; algunos habían abandonado sus casa y llevaban sólo la ropa que tenían puesta, ya que no podían llevarse nada: algunos estaban en estado de shock, otros seriamente enfermos: ¡un cuadro tremendo!

Junto a los “Jóvenes por un mundo unido” que vinieron a visitarme al campo, tratamos de dar ayuda material, pero también de animar a las personas que estaban desmoralizadas. Ayudamos a distribuir la comida y juguetes para los niños y jugamos con ellos; en fin, ¡compartimos con tantos su desesperación!

Pero lo más urgente en ese momento era salvar la ciudad de Bangkok, la capital. Los estudiantes y muchas otras personas se movilizaron para reforzar los diques de los canales y de los ríos y construir algunas barricadas para desviar el agua que estaba llegando. También nosotros, fuimos a llenar los sacos de arena que traían con grandes camiones. […] Cuando llegamos al lugar donde se preparaban los sacos de arena, trabajamos día y noche en medio el barro, sin detenernos. La arena estaba sucia y olía muy mal. El trabajo era extenuante y tuvimos que saltar algunas comidas y horas de sueño. Fue una verdadera lucha contra el tiempo. Pero conocí a muchos amigos y nos ayudamos entre todos.

A un dado momento estaba sin fuerzas, pero me mantenía el ideal del Mundo unido y mis amigos que estaban cerca y me sostenían. Así logramos construir y reparar los diques de los canales evitando que las aguas llegaran a Bangkok. Al final el aluvión pasó , pero quedó la alegría de habernos donado para construir un mundo más solidario y de haber entrelazado relaciones de amistad y de fraternidad.