Movimiento de los Focolares
El valor de abrir nuevos caminos de dialogo

El valor de abrir nuevos caminos de dialogo

“El Prof. Ehrlich es una de las grandes figuras en el diálogo hebreo-cristiano, no sólo en Alemania, sino también en Europa y más allá”. Así lo ha expresado Hans Hermann Henrix, director de la Academia católica de Aquisgrán, en el laudatio. “Marcado por la propia dolorosa historia de hebreo en Alemania nazi – ha continuado – habría tenido todas las razones para derrumbar puentes en vez de caminar con valor sobre nuevos caminos; el prof. Henrix ha subrayado cuánto él es, más que ningún otro, un hombre de diálogo, que no tiende a borrar las diversidades y las divisiones, sino que sabe apreciar al otro sin traicionar el propio ser”.

Estas palabras han sido pronunciadas con motivo de la entrega del Premio Klaus Hemmerle, instituido en el décimo aniversario de la desaparición del Obispo de Aquisgrán. La condecoración, que se le concede a personas que se comprometen con la causa de la unidad y del diálogo en y entre las iglesias y las religiones, le ha sido otorgado, tras una solemne liturgia, celebrada en la catedral de Aquisgrán por el cardenal Miloslav Vlk de Praga y por el obispo de Aquisgrán, Heinrich Mussinghoff.   El obispo Mussinghoff se ha alegrado por la buena elección del primer premiado recordando, al dirigir su saludo, la contribución decisiva de Ernst Ludwig Ehrlich en la fundación del primer grupo de diálogo hebreo-cristiano en el seno del Comité central de los católicos alemanes, en cuyo ámbito comenzó una amistad muy intensa entre Mons. Hemmerle y el premiado. El Prof. Ehrlich: mi amistad con Mons. Hemmerle Al agradecer, el Prof. Ehrlich ha descrito algunos momentos, muy personales, de encuentro con Klaus Hemmerle, su viejo amigo y compañero, expresando una profunda impresión por la comprensión que él tenía del hebraísmo “desde dentro”, por cómo el Obispo no es que hubiera escrito sobre la relación cristiano-hebrea, sino que la había vivido con inigualable profundidad, dignidad y espíritu de fraternidad. Esto también lo asemeja – decía – al Papa Juan Pablo II, que ha logrado crear signos de amistad, de relación de fraternidad en tantos encuentros profundos, fuertemente simbólicos, con representantes del hebraísmo. El card. Vlk: Mons. Klaus Hemmerle, una vida por la unidad El cardenal Vlk, en su homilía, ha puesto de relieve el profundo vínculo entre el obispo Klaus Hemmerle y el Movimiento de los Focolares, subrayando cómo Hemmerle haya sido un hombre de unidad, un hombre que lograba encontrar el nexo entre la Iglesia y el mundo, entre creyentes y no creyentes, entre intelectuales y obreros. Y cómo tal capacidad de vivir la unidad, de “… ensanchar su alma sobre Dios y sobre cada hombre…”, él mismo la atribuyese al encuentro con Chiara Lubich y con la espiritualidad del Movimiento de los Focolares, que lo marcaron profundamente. Chiara Lubich: Convertirse en apóstoles del diálogo y de la comunión Chiara Lubich, en el saludo que envió, lo recuerda como un co-fundador de esta comunidad espiritual e internacional, invitando a todos los presentes a que se conviertan en “ apóstoles del diálogo y de la comunión…” como Hemmerle.

febrero 2004

Trascurre el año 740-739 a.C. El pueblo de Israel atraviesa un momento crítico. JHWH, el Dios de Israel, necesita de un profeta que hable en su nombre a todo el pueblo, que les anuncie la llegada liberadora del Emanuel, el Dios con nosotros. Entonces se le aparece, en su majestad, a Isaías, que está orando en el templo.
Ante la grandeza de Dios, el profeta advierte la propia nulidad y su ser pecador: “¡Soy un hombre de labios impuros!”, grita. Pero un ángel, con un carbón encendido que ha tomado del fuego que arde en el altar, le purifica los labios. A la pregunta que Dios le formula: “¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros?”, Isaías, totalmente renovado por la iniciativa celestial, ahora puede responder con prontitud: “¡Aquí estoy: envíame!”.
¿Peca de presunción el profeta al ofrecerse así a Dios? No, porque la iniciativa no es suya, sino de Dios. Isaías responde a un llamado:

«¡Aquí estoy: envíame!»

Así como ha llamado al profeta, a lo largo de la historia Dios sigue llamando a hombres y mujeres para confiarles una misión particular. Sobre cada uno él posa una mirada de amor: ninguno es insignificante a sus ojos. A veces podemos tener la impresión de que nuestra vida es inútil o sin sentido. Ella es plenamente rescatada por el llamado de Dios, que se dirige justamente a mí, a ti: nos invita a tomar parte del proyecto de amor que tiene sobre la humanidad y sobre la creación.
Se dirige a mí, a ti, como se dirigió a Isaías, a María, a Pedro, y en cada ocasión nos pregunta: “¿A quién enviaré?”. Él, que es Dios, nos da confianza y nos invita a ser sus colaboradores. Con nuestro “sí”, que repite el “sí” de Isaías, de María y de una multitud de cristianos que nos han precedido, podemos ponernos a su disposición.
Diciendo que sí a cada uno de sus deseos – a ese que día a día me hace comprender –, cualquier acción mía, aún la más pequeña, aún la que puede parecer insignificante, adquiere valor, se vuelve importante, contribuye a la venida del Reino de Dios, a la fraternidad universal.
Responder que “sí” no es ninguna presunción, tampoco para nosotros. La iniciativa siempre es suya, como es suya la primacía del amor. Lo nuestro es sólo una respuesta de amor a un amor que nos ha precedido. Sí, gracias a su llamado, estoy dispuesto a cumplir cualquier deseo suyo, a trabajar por él y a repetirle:

«¡Aquí estoy: envíame!»

¿No nos sentimos a la altura de la misión que él nos confía? ¿Nos parece que no tenemos la capacidad ni las fuerzas para llevarla a término?
Si Isaías se hubiera detenido a considerar la propia indignidad o los propios límites, habría seguido repitiendo: “Soy un hombre de labios impuros”. A María le parecía imposible convertirse en Madre de Dios, tan extraordinario era el anuncio que se le hacía. Al apóstol Pedro, cuando se sintió llamado por Jesús, le resultó espontáneo responder: “Aléjate de mí, Señor, porque soy un pecador”.
Con su llamado, Dios nos da también la capacidad de realizar la misión que nos confía: “No hay nada imposible para Dios”. A Isaías se le purifican los labios para que pueda hablar en nombre de Dios. María es colmada por la presencia del Espíritu Santo y por el poder del Altísimo5. Pedro es sostenido, en su misión de ser “piedra”, por la oración del mismo Jesús.
A cada uno de nuestros “sí” le seguirán todas las gracias para realizar cualquier tarea que nos pida la voluntad de Dios.

«¡Aquí estoy: envíame!»

Esto también es lo que sucedió en nuestra pequeña historia cuando, en 1943, al comienzo de nuestra experiencia, comprendimos que Dios nos amaba inmensamente y nos sentimos impulsadas a comunicarle a todos esa gran noticia: “Dios te ama inmensamente, Dios nos ama inmensamente”.
Algunos meses más tarde se celebraba la fiesta de Cristo Rey. Es día quedamos fascinadas por las palabras de la liturgia: “Pídeme, y te daré las naciones como herencia, y como propiedad, los confines de la tierra”. Era el llamado a la unidad y a la fraternidad universal.
De rodillas en torno al altar, impulsadas posiblemente por el Espíritu Santo, le dijimos a Jesús: “Tú sabes cómo se puede realizar la unidad. Aquí estamos. Si quieres, usa de nosotras”. Era nuestro: “¡Aquí estoy: envíame!”. En ese momento éramos un grupo pequeño, siete, ocho jovencitas, pero ya le habíamos dado nuestra respuesta a Jesús.
Desde entonces, en sesenta años, este espíritu, con la vida de millares de personas del Movimiento, ha llegado a 182 naciones.
Una experiencia que confirma la posibilidad de las grandes cosas que él puede hacer si encuentra personas dispuestas a responder a su invitación.

Chiara Lubich

JUNTOS POR EUROPA para contribuir a dar un alma al continente

JUNTOS POR EUROPA para contribuir a dar un alma al continente

   En el momento en el que se delínea la unidad de Europa, también con el ingreso de pueblos del Este y del Sur del continente, Movimientos, Comunidades y grupos de varias confesiones cristianas, por primera vez en la historia, entretejen un camino de comunión y de colaboración: juntos quieren contribuir a la unidad espiritual del continente, en favor de una Europa que actúe su vocación universal de paz y unidad entre los pueblos.

Movimientos, Comunidades y grupos quieren hacer visible: – una red de fraternidad que ya se extiende en todo el continente y rompe con nacionalismos y barreras históricas; – la renovación a nivel espiritual que se está desarrollando a partir del Evangelio vivido y que se manifiesta en tantos sectores de la vida civil; – el aporte de los pueblos en pro de una Europa de los ciudadanos.

En una gran manifestación en STUTTGARD (Alemania), en el Estadio Hanns Martin Schleyer, en conexión vía satélite con encuentros contemporáneos en más de 100 ciudades europeas. Están en programa la intervenciones de fundadores y responsables de Movimientos, Comunidades y grupos, entre los cuales: Chiara Lubich, Andrea Riccardi; los pastores evangélicos Friedrich Aschoff, Ulrich Parzany, p. Heikki Huttunen, ortodoxo. Se esperan los aportes del Presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi, del Card. Walter Kasper, Presidente del Pontificio Consejo para la unidad de los cristianos y del Obispo de la Iglesia evangélico-luterana de Baviera, Johannes Friedrich. Serán numerosos los testimonios de Movimientos, Comunidades y grupos en respuesta a las preguntas fundamentales de hoy: la paz, un nuevo estilo de vida que ponga a los europeos en diálogo; la integración de pueblos y culturas diversas; los valores de la familia, la solidaridad con los más pobres en Europa y en el mundo. Tomarán la palabra también los jóvenes: hablarán de su compromiso y de su ‘visión’ de Europa. Durante la manifestación se alternarán significativos momentos artísticos que expresarán también la riqueza de los varios pueblos. Participarán entre otros: Judy Bailey, Albert Frey, Beatbetrieb, Gen Rosso, Gen Verde, la Compañía de ballet de Liliana Cosi y Marinel Stefanescu. Está prevista la participación de obispos de varias Iglesias, de numerosos representantes de instituciones políticas de diversos Países europeos y de personalidades del mundo de la cultura. La transmisión vía satélite será realizada gracias al soporte técnico de TELESPAZIO, CRC/Canadá y MEDIA SPACE Alliance