Movimiento de los Focolares

El último saludo a Chiara Lubich en San Pablo extramuros en Roma Martes 18 de marzo a las 3.00 p.m.

«He recibido con profunda conmoción la noticia de la muerte de Chiara, llegada al término de una larga y fecunda vida sellada incansablemente por su amor por Jesús Abandonado”. Así inicia el telegrama firmado por el Papa Benedicto XVI llegado esta mañana.  “En esta hora de doloroso desapego”, el Santo Padre asegura su espiritual cercanía “con afecto”, “a los familiares y a toda la Obra de María-Movimiento de los Focolares que ha tenido origen de ella, como también ha cuantos han apreciado su compromiso constante por la comunión en la Iglesia, por el diálogo ecuménico y la fraternidad entre todos los pueblos”.  El Papa agradeció al Señor “por el testimonio de su existencia gastada a la escucha de las necesidades del hombre contemporáneo en plena fidelidad a la Iglesia y al Papa”. Benedicto XVI expresó el auspicio que “cuántos la han conocido y encontrado, admirando las maravillas que Dios ha hecho a través de su ardor misionero, sigan sus huellas manteniendo vivo el Carisma”. El Papa concluyó invocando “la materna intercesión de María” e impartiendo “a todos” su bendición apostólica. El último saludo a Chiara Lubich tendrá lugar el martes 18 de marzo a las 3.00 p.m. en la Basílica Romana de San Pablo extramuros. La ceremonia será presidida por el Cardenal Secretario de Estado, Tarcisio Bertone. Será transmitida en directo vía internet y vía satélite. Durante toda la mañana ha habido un continuo flujo de visitas a su residencia. La capilla ardiente se abrirá hoy en la tarde, a partir de las 4.00 hasta el martes en la mañana, en el Centro Internacional del Movimiento de los Focolares en Rocca di Papa (vía Frascati 306). Será sepultada en la Capilla del Centro Internacional del Movimiento en Rocca di Papa. En Trento el alcalde Alberto Pacher ha proclamado luto en la ciudad.

El homenaje de miles de personas a Chiara Lubich

El homenaje de miles de personas a Chiara Lubich

080315-03En un clima denso de serenidad, conmoción y oración, es continuo el flujo de personas de todas las edades que vienen a rendir homenaje a Chiara Lubich. En la capilla ardiente, preparada en la sala de encuentros del Centro Internacional de los Focolares en Rocca di Papa, Chiara se encuentra acomodada en el centro de la sala, rodeada por muchísimas flores. Detrás de ella un icono de María con el Niño Jesús, regalo del Papa Juan Pablo II.

Entre las personalidades: un testigo de los últimos 30-40 días de su vida en el Policlínico Gemelli, el Dr. Salvatore Valente, titular de la Cátedra de Neumología quien le hizo el tratamiento: “En este tiempo Chiara ha soportado, ha tolerado todos los sufrimientos con una serenidad, con una participación constructiva, verdaderamente conmovedora. Muchas veces el sufrimiento es sólo un peso doloroso. En cambio ella ha mantenido una mirada serena que me ha impresionado muchísimo. Hasta el momento del “pasaje”.

También el Card. Stanislao Rylko, Presidente del Consejo Pontificio para los Laicos ha querido subir a Rocca di Papa: “He tenido varios encuentros con Chiara: el último con ocasión de las fiestas de Navidad. Pero cada encuentro con ella ha sido para mi vida un acontecimiento que ha dejado unas huellas muy profundas. Era una persona que, con su entusiasmo por las cosas de Dios, contagiaba a todos sus interlocutores”. El Cardenal ha dejado un mensaje a sus hijos espirituales: “lleven adelante esta llama del Carisma con mucha valentía: es una historia, en la Iglesia, que no se cierra, sino que se abre”. También el Subsecretario del Consejo Pontificio, Guzmán Carriquiry, vino personalmente.

Andrea Riccardi, de la Comunidad de San Egidio expresó, como fundador, una impresión personal: “Chiara me ha enseñado la dignidad del carisma, su valor, que es la cosa más preciosa que tenemos” y agregó “Chiara es de todos: es de la Iglesia, es también de la gente de otras religiones, Chiara es del mundo, porque ha sido de Jesús. Ahora que está en silencio debemos aprender a escucharla mejor y la podremos escuchar sólo si hacemos unidad entre nosotros”.

Salvatore Martínez, coordinador nacional de la Renovación Carismática italiana afirmó: “La herencia de Chiara es una herencia de amor signo de una maternidad espiritual de la cual todos nosotros laicos estamos agradecidos”. Resaltó el testimonio de esta mujer “que no se ha detenido ante los desafíos de la secularización y de los antagonismos culturales, ideológicos y religiosos”.

Permanecieron en oración ante Chiara también Frère Alois, el prior de la Comunidad de Taizé, sucesor de Fr. Roger, junto a dos hermanos. “Nosotros en Taizé –dijo Fr. Alois- damos gracias a Dios por la vida de Chiara. Es una luz para nosotros. Y esta luz permanece entre nosotros”. Y recordó “la gran estima y el gran amor que Fr. Roger sentía por ella”.

Mientras tanto siguen llegando mensajes de todo el mundo de personalidades políticas y religiosas:

El presidente de la República italiana Giorgio Napoletano define a Chiara Lubich como “una de las figuras más representativas del diálogo interreligioso e intercultural, una voz fecunda y límpida en el debate contemporáneo. Ha sabido fundar –se lee- un Movimiento entre los más extensos del mundo, en grado de confrontarse con espíritu abierto, con el mundo laico sobre la base de la supremacía de los ideales humanos de la solidaridad, la justicia y la paz entre los pueblos y naciones”.

El telegrama de la Conferencia Episcopal Italiana firmado por el Presidente Card. Bagnasco y por el Secretario General Mons. Betori, habla de la experiencia de Chiara, como de “una experiencia de comunión que enriquece la vida de la Iglesia en Italia y en el mundo”. Y recuerda “con particular reconocimiento la fuerza de su testimonio que ha propuesto un camino de fe fundado en el principio de la unidad, fuente en la Iglesia y en el mundo de itinerarios de vida bajo el signo de la plenitud de la alegría”.

Muchos los testimonios de fundadores y presidentes de Movimientos y nuevas Comunidades con los que Chiara tenía una relación muy profunda, en especial a partir de 1998 cuando Juan Pablo II los había invitado a la comunión recíproca. Citamos sólo dos:

La comunidad del Padre Benzi en las palabras del sucesor Paolo Ramonda, expresa la gratitud “por su amor por los otros Movimientos, asociaciones y nuevas comunidades para los que Chiara era una conductora incansable hacia la comunión”.

El Padre Julián Carrón, sucesor del Padre Giussani guía de la Fraternidad de Comunión y Liberación, en una carta “recuerda los largos años de amistad con el Padre Giussani. Habla de su Carisma “suscitado para hacer vivo el acontecimiento cristiano como luz que sostiene la esperanza”.

«Que todos sean uno”: el testamento de Jesús

«Que todos sean uno” de «Ciudad Nueva» del 15 de diciembre de 1959 Si tienes la ventura de viajar a Tierra Santa, en primavera, entre las mil cosas que Jerusalén te ofrece para contemplar y meditar, una te impacta de manera particular, debido a lo que te recuerda, en su extrema sencillez. Resistiendo al tiempo y lavada por las intemperies de dos mil años, una larga escalera de piedra -salpicada aquí y allá por amapolas rojas como la sangre de la Pasión- se extiende casi como una cinta encrespada que desciende, límpida y solemne hacia el valle del Cedrón. Ha quedado desnuda, al descampado, enmarcada por un prado, de modo que ningún templo pudiera reemplazar con su bóveda  el cielo que la corona. Desde allí – cuenta la tradición – Jesús descendió aquella última tarde, después de la cena, cuando, “levantando los ojos al cielo» henchido de estrellas, rogó: «Padre, ha llegado la hora…” Impresiona poner los propios pies allí donde han tocado los pies de un Dios y el alma se te escapa por los ojos mirando el firmamento que los ojos de un Dios han mirado. Y la impresión puede ser tal que la meditación te deje clavada en adoración. Fue única su oración antes de morir. Y cuanto más irradia Dios este «Hijo del hombre” que tú adoras, tanto más lo sientes hombre y te enamora. Su discurso fue entendido plenamente sólo por el Padre; sin embargo lo dijo en alta voz, quizás para que a nosotros también nos llegara un eco de tanta melodía. 1943. No se sabe por qué, pero fue así: casi cada tarde, las primeras focolarinas reunidas en busca del amor de Dios, a la luz de una vela – porque la luz muchas veces faltaba – leían aquel fragmento. Era la carta magna del cristiano. Y allí, palabras que les eran desconocidas brillaron como soles en la noche: noche de un tiempo de guerra.  Jesús, durante tres años, había hablado muchas veces a los hombres: dijo palabras de Cielo, sembró en las duras cervices, anunció un programa de paz, pero ofreció Su divino patrimonio casi adaptándose a la mente de los suyos, y las parábolas dan prueba de ello. Pero ahora que no habla a la tierra, y su voz se dirige al Padre, parece no frenar su ímpetu. Es espléndido ese hombre, que es Dios, y derrama – como fuente de la que fluye la Vida Eterna – Agua que sumerge el alma del cristiano, perdida en Él, en los mares infinitos de la Trinidad bienaventurada. Es hermoso como se presenta en ese último discurso: «Yo ruego por ellos, no ruego por el mundo… Cuida en Tu Nombre a aquellos que me diste, para que sean uno, como nosotros». Ser uno, como Jesús es uno con el Padre: ¿pero qué significaba? No se entendía mucho, pero sí que debía ser algo grande. Fue por eso  que un día, unidas en el Nombre de Jesús, alrededor de un altar, le pedimos que nos enseñara él a vivir esta verdad. Él sabía lo que significaba y sólo él nos habría podido abrir el secreto para realizarla. «… Pero ahora voy a ti, para que su gozo sea perfecto». Por esa breve experiencia de unidad que habíamos hecho ¿acaso no habíamos experimentado una «nueva» alegría? ¿Era quizás esa de la cual habló Jesús? Es verdad que la alegría es el vestido del cristiano, y Alguien dentro de nosotros nos hacía entender que, para quien sigue a Cristo, la alegría es un deber, porque Dios ama al que da con alegría. «No te pido que los saques del mundo, sino que los preserves del Maligno». Una vida fascinante y nueva, por lo menos para nosotros: vivir en el mundo, que todos saben que está en antítesis con Dios, y vivir por Dios en una aventura celestial… «Conságralos en la verdad. No ruego solamente por ellos, sino también por los que, gracias a su palabra, creerán en mí, para que todos sean uno.» ¿Pero qué cristianismo habíamos vivido antes, si habíamos pasado uno al lado del otro con indiferencia –cuando no con desprecio y juzgándonos- mientras que nuestro destino era fundirnos en la  unidad invocada por Cristo? Con estos acentos nos parecía que Jesús arrojaba un lazo al Cielo y nos ligaba  a nosotros, miembros dispersos en unidad – por él  – con el Padre, y en unidad entre nosotros. Y el Cuerpo místico se nos desplegaba en toda su realidad, verdad y belleza. «Como Tú, Padre, estás en mi y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros.» Como Jesús es uno con el Padre, así cada uno de nosotros habría tenido que ser uno con Jesús y, por consiguiente, uno con los otros: era un modo de vivir en el cual antes poco o nada habíamos pensado: un modo de vivir «a la Trinidad»… «Para que el mundo crea que Tú me enviaste». La conversión del mundo que nos rodeaba habría sido la consecuencia de nuestra unidad. Era tal vez por eso que, ya desde los albores del Movimiento, muchas almas volvían a Dios, sin que nosotros nos hubiéramos ocupado de convertirlas, sino sólo de mantener la unidad entre nosotros y de amarlas en Cristo. «… Yo les he dado la gloria que Tú me diste para que sean perfectamente uno y el mundo conozca que Tú me has enviado….» Los hombres habrían creído en Cristo si nosotros éramos perfectos en la unidad. Por lo tanto teníamos que perfeccionarnos en esta vida. Habríamos tenido que posponer cualquier cosa a la unidad. 1943 también había sido el año de la Mystici Corporis: Cristo en el Papa Pío XII hacía escuchar la voz de su Testamento. ¿Será que Jesús, que vive en su Cabeza y en su Cuerpo, también nos empujó a nosotras a subrayar la exigencia de la unidad y a hacer así un regalo a muchos? ¡Unidad, unidad, todos uno! Tal vez en  momentos en que la idea fundamental de Cristo se estaba volviendo, deformada y empobrecida de lo divino, la idea-fuerza de la revolución atea, Dios nos la quiso subrayar en el Evangelio. No se sabe. Sólo se sabe  que el Movimiento de los Focolares tuvo ese sello inconfundible y que para nosotros nada tiene más valor que la unidad: porque formó el sujeto del Testamento de Aquel que queremos amar por sobre todas las cosas;  porque la experiencia que tenemos hasta aquí es rica y fecunda de frutos para el Reino de Dios, para Su Iglesia. «Yo les di a conocer tu Nombre y se lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que tú me amaste esté en ellos y yo también esté en ellos.» Jesús, después de haber dicho estas cosas, se dirigió con sus discípulos más allá del torrente Cedrón…

Chiara ha concluido su viaje terreno

En un clima sereno, de oración y de intensa conmoción, Chiara Lubich ha concluido a 88 años su viaje terreno hoy, 14 de marzo de 2008, a las 2, en su residencia de Rocca di Papa (Roma), donde entrada la noche había regresado por su expresa voluntad después del internamiento en el Policlínico Gemelli. Durante toda la jornada, en las horas conclusivas de su existencia, cientos de personas –parientes, estrechos colaboradores y sus hijos espirituales – han pasado para dirigirle el último saludo en la habitación, para luego detenerse en oración en la capilla del lado, permaneciendo largo rato en los alrededores de su casa. Una ininterrumpida y espontánea procesión. Con algunos Chiara intercambió algún gesto de acuerdo, a pesar de su extrema debilidad. Están llegando del mundo entero mensajes de participación y condolencia por parte de líderes religiosos, políticos, académicos y civiles, pero sobre todo de tanta gente de “su” pueblo.

Chiara Lubich regresó a su hogar, en Rocca di Papa

 Desde hace días Chiara Lubich había expresado el deseo de “regresar a casa”. Ayer en la tarde se tomó esta decisión. Desde el Policlínico Gemelli, donde estaba internada por una grave insuficiencia respiratoria, regresó a su casa en Rocca di Papa-

Como declaró el prof. Salvatore Valente, titular de la cátedra de Neumología del Policlínico: “Chiara Lubich fue trasladada a su domicilio según el deseo que ella expresó”. Y aseguró: “Sigue recibiendo todos los soportes farmacológicos y las terapias necesarias. Lamentablemente –agregó- hasta el momento ha habido respuesta alguna al tratamiento aplicado”.

marzo 2008

Esta es una maravillosa palabra de Jesús que, en cierto sentido, todo cristiano puede repetir para sí mismo y que, si la pone en práctica, está en condiciones de llevarlo muy lejos en el Santo Viaje de la vida.
Jesús, sentado junto al pozo de Jacob, en Samaría, está concluyendo su diálogo con la samaritana. Los discípulos, que vuelven de la ciudad cercana, donde fueron a comprar provisiones, se asombran de que el Maestro esté hablando con una mujer, pero ninguno le pregunta por qué lo hace y, cuando la samaritana se va, lo invitan a comer. Jesús intuye sus pensamientos y les explica el motivo de aquella conversación, respondiéndoles: “Yo tengo para comer un alimento que ustedes no conocen”.
Los discípulos no comprenden: piensan en el alimento material y se preguntan entre ellos si, durante su ausencia, alguien le ha traído de comer al Maestro. Entonces Jesús les dice abiertamente esta frase:

“Mi comida es hacer la voluntad de aquel que me envió y llevar a cabo su obra” (Jn 4, 34)

Todos los días tenemos necesidad de alimento para mantenernos con vida. Jesús no lo niega. Y aquí habla precisamente de su necesidad natural, pero lo hace para afirmar la existencia y la exigencia de otro alimento, de un alimento más importante, del cual él no puede prescindir.
Jesús bajó del Cielo para hacer la voluntad de aquel que lo envió a llevar  a cabo su obra. No tiene ideas o proyectos suyos más que los del Padre. Las palabras que pronuncia, las obras que realiza, son las del Padre. No hace su  propia voluntad sino la de aquel que lo ha enviado. Esa es la vida de Jesús. Realizarla es lo que sacia su hambre. Al hacer su voluntad, se alimenta.
La adhesión plena a la voluntad del Padre es lo que caracteriza su vida, hasta la muerte de cruz, donde verdaderamente habrá llevado a cabo en plenitud la obra que el Padre le había confiado.

“Mi comida es hacer la voluntad de aquel que me envió y llevar a cabo su obra” (Jn 4, 34)

Jesús considera la voluntad del Padre como su alimento, porque al actuarla, “asimilarla”, “comerla”, al identificarse con ella, recibe de ella la Vida.
Pero ¿cuál es la voluntad del Padre, esa obra suya que Jesús tiene que llevar a cabo? Es procurarle al hombre la salvación, darle la Vida que no muere.
Pues bien, un momento antes, con su conversación y su amor, Jesús le acababa de comunicar a la samaritana un germen de esa Vida. En efecto, los discípulos podrán ver muy pronto cómo esa Vida brota y se extiende, porque la samaritana comunicará la riqueza descubierta y recibida a otros samaritanos: “Vengan a ver a un hombre que… ¿No será el Mesías?”1.
Jesús, hablándole a la samaritana, revela el plan de Dios, que es Padre: que todos los hombres reciban el don de su vida. Esa es la obra que a Jesús le apremia llevar a cabo, para confiarla luego a sus discípulos, a la Iglesia.

“Mi comida es hacer la voluntad de aquel que me envió y llevar a cabo su obra” (Jn 4, 34)

¿Podemos nosotros vivir esta Palabra tan típica de Jesús, que refleja de modo tan particular su ser, su misión, su celo? Por cierto: será necesario que vivamos también nosotros nuestro ser hijos del Padre por la vida que Cristo nos ha comunicado, y alimentar así nuestra vida con su voluntad.
Lo podemos hacer llevando a cabo lo que él quiere de nosotros a cada momento de manera perfecta, como si no tuviéramos otra cosa que hacer. En efecto, Dios no quiere más que eso.
Alimentémonos, entonces, de lo que Dios nos pide en cada instante y experimentaremos que esta manera de actuar nos sacia: nos da paz, alegría, felicidad, nos da un anticipo –y no es exagerado decirlo– de la felicidad eterna.
Así contribuiremos también nosotros, con Jesús, a que se realice día a día la obra del Padre. Será la mejor manera de vivir la Pascua.

Chiara Lubich

1) Evangelio de Juan 4, 29.

El homenaje de miles de personas a Chiara Lubich

La fuerza transformadora de la Palabra de Dios

El mensaje evangélico se puede convertir en “fuerza transformadora y humanizadora en áreas de crisis”. Quienes dan testimonio de ello son algunos de los Obispos provenientes de todo el mundo reunidos desde el domingo pasado, 24 de febrero, hasta el viernes 29, en el Centro Mariápolis de Castelgandolfo. De hecho, alrededor de 90 entre Obispos y Cardenales, de 42 naciones, participaron en el 32º Congreso internacional de los Obispos amigos del Movimiento de los Focolares que este año tiene como tema: “La Palabra está viva: personas, ambientes, estructuras que se transforman”. El miércoles pasado, después de haber participado en la Audiencia general del Papa, algunos Obispos, en representación de las diversas áreas geográficas, intervinieron en una rueda de prensa en la sede de la Federación de Prensa italiana. Tomando la palabra el Cardenal Ennio Antonelli, Arzobispo de Florencia, dijo que “en los muchos testimonios hemos podido constatar como la Palabra renueva la vida de las familias, de los jóvenes, de las parroquias, una renovación profunda en la comunión”. “Se ha reforzado en nosotros la convicción de que el testimonio de la Palabra de Dios, escuchada, vivida, encarnada en la vida, el intercambio de experiencias suscitado por la Palabra es un camino importantísimo para la evangelización hoy”. “La gente no sólo quiere escuchar hablar de Jesús, quiere verlo –como escribió Juan Pablo II en la Novo Millennio Ineunte-. Y los Movimientos de algún modo lo hacen ‘ver’, hacen palpar la presencia del Señor, la potencia de su palabra que es creadora de vida nueva”. Por su parte, el Arzobispo de Palmas (Brasil), Mons. Alberto Taveira Corrêa, puso de relieve la importancia del diálogo y de las sectas, subrayando que en este frente “el compromiso es doble: formar a los cristianos a la vida del Evangelio y crear relaciones también con las personas que participan en estos grupos, tratando de establecer un diálogo”. El Arzobispo emérito de Bamenda (Camerún), monseñor Paul Verzekov, dio testimonio del compromiso de la Iglesia en el difícil trabajo de reconciliación, tanto que “en nada menos que 4 países (Togo, Benín, Congo y República Democrática de Congo), a petición del pueblo, y con la autorización de la Santa Sede, las comisiones nacionales para la mediación y reconciliación, están presididas por Obispos católicos, sin ninguna intención de sustituir a los gobiernos”. Mons. Verzekov se refirió después a la acción pacificadora de Movimientos y Comunidades, como la Comunidad de San Egidio en Mozambique y la que lleva adelante el Movimiento de los Focolares, difundido en todo el continente, gracias al “compromiso de vivir el Evangelio en la vida cotidiana”.  A este punto citó la vasta acción de evangelización que llevan adelante los mismos jefes de las tribus en Fontem y otras aldeas, involucrando al pueblo y habló de los frutos de reconciliación y de convivencia pacífica que se encuentran en estas áreas de su país. De la grave situación política y religiosa que atraviesa Líbano habló el Obispo maronita de Baalbek, Mons. Simón Atallah, quien dijo que “mientras que, precisamente los jóvenes habían creído que eran las armas las que abrirían caminos de esperanza para el país, ahora estos mismos jóvenes, musulmanes y cristianos, están descubriendo que la verdadera fuerza está sobre todo en la religión. Se han dado cuenta de que no hay esperanza ni en las armas ni en la política”. “Lo importante –dijo- es acompañar a la gente a leer a la luz de la Palabra los acontecimientos, a saber encontrar en la religión no odio hacia el otro, sino amor por el otro”. Sucesivamente habló del redescubrimiento del Evangelio y del Corán, de encuentros de jóvenes de las dos religiones y citó el Movimiento “Expectativas de juventud” que reúne a cristianos y musulmanes con encuentros de más de 1000 jóvenes: “Juntos leen las palabras del Evangelio y del Corán sobre la solidaridad, la fraternidad, el amor al prójimo”. Sobre la creciente persecución de los cristianos en la India y en especial en el Estado de Orissa, el Arzobispo de Delhi, Mons. Vincent Michael Concessao, dijo que “no podemos culpar a los hindúes, sino sólo a ciertas fuerzas violentas, que por otro lado están presentes en todas las religiones. Lamentablemente los partidos políticos están usando las religiones y estos grupos para sus fines”.  “Se están obstaculizando las conversiones, porque se cree que tienen lugar mediante la fuerza o a través de incentivos deshonestos ¬–continuó- Hemos discutido este problema en las conferencias episcopales y estamos tratando de entender cómo responder”. “En éste contexto, participar en este encuentro de Obispos, refuerza en mí la convicción que la respuesta a todos los problemas es el amor, es la fuerza más potente, porque es participación a la vida misma de Dios que es amor”. Y “estas atrocidades contra los cristianos ¬–agregó- son una nueva oportunidad de dar testimonio del amor cristiano, del amor a los enemigos”. De esperanza habló el Cardenal Miloslav Vlk, Arzobispo de Praga y moderador del Congreso: “”Para mí estos encuentros son un refuerzo en la esperanza, sobre todo abren un horizonte mundial y ya se entrevé realizado cuanto está escrito en el Apocalipsis: “He aquí que yo hago nuevas todas las cosas. Ya aparecen los nuevos brotes, ¿no los ven?”. Después el Cardenal dio testimonio de esta esperanza, hablando de los años, del ’52 en adelante, cuando una vez concluidos los exámenes de bachillerato, vio que se le cerraban todas las posibilidades por no formar parte de la juventud comunista, y de cómo se sintió iluminado por la Palabra: “Sométanse a la potente mano de Dios, para que los ensalce en el tiempo oportuno”. A partir de entonces muchas puertas se han abierto: “La Palabra de Dios se realiza siempre. Ésta es mi gran experiencia, es más, es la seguridad que me ha acompañado toda mi vida”, concluyó. De la Agencia ZENIT del 28 de febrero de 2008

Un espíritu nuevo en la escuela, gracias al dado del amor…

Trabajo como profesor de inglés en una escuela del Cairo: la mayoría de los estudiantes son musulmanes, de familias muy ricas. Empecé a dar clases cuado se acercaba el mes del Ramadán. Como primera actividad en mis dos nuevos salones de clase, propuse que hiciéramos una decoración típica de este período. Los otros profesores, en su mayoría musulmanes, quedaron impresionados, porque sabían que era cristiano; en clase se creó enseguida, con este pequeño gesto, un bellísimo clima de amistad entre todos y decorando juntos el aula, empezaron a entender que la norma más importante habría sido aprender a querernos entre todos. El mejor examen de la clase – Había en la clase un niño que sufría de autismo: a menudo estaba ausente con el pensamiento, tenía dificultades de integración. A pesar de sus 10 años no lograba escribir, y hacía falta repetirle muchas veces cada cosa. La madre, angustiada, ya no sabía qué hacer, ya que no encontraba una escuela que se hiciera cargo de su caso. Yo trataba de quedarme con él durante el recreo, para jugar, hablar, animarlo a estudiar más en casa. Un día él, normalmente muy serio y poco expresivo, entrando en el aula me abrazó diciendo “¿te quiero Mister!”. Durante el examen del primer semestre vi que tomaba el lápiz y que escribía con rapidez y correctamente las respuestas de cada ejercicio. ¡Fue el mejor examen de la clase! Estudiantes, padres de familia, colegas: todos involucrados en la ‘competencia’ – Cada uno de los estudiantes, sintiéndose particularmente amado, para corresponder a este amor se esforzaba en aprender cada lección, haciendo las tareas lo mejor posible y trayendo trabajos complementarios por iniciativa propia. En la clase, cuando alguno terminaba primero los ejercicios, se ofrecía para ayudar a quien tenía más dificultades, creando una “competencia” de amor entre todos. Recibí muchas cartas y llamadas telefónicas por parte de los padres, que agradecían por cómo cuidaba a sus hijos y me confiaban también sus problemas personales. A menudo también los profesores venían a buscarme durante el intervalo para pedirme consejos sobre mi método pedagógico, se abrió así, con cada uno, un profundo diálogo. Al final del año, una noticia sorprendente – La premiación de la escuela me designa como el “profesor del año” por “el espíritu nuevo que ha dado nueva luz a la enseñanza” y que ahora tantos de los profesores están interesados en conocer e imitar. Un ulterior paso: como norma de las dos clases he introducido el “dado del amor”: cada mañana se tira y un alumno a la vez explica (en inglés) cómo poner en práctica la regla del día. Después, en el examen semanal, los estudiantes deben escribir sus experiencias de cómo han puesto en práctica las varias normas del dado. Un día entro en la clase y encuentro 22 cartas sobre mi escritorio: son 22 bellísimas experiencias que, por iniciativa de ellos, quisieron comunicarme: ser los primeros en amar, amar a todos, amar al enemigo… y esto durante las clases, durante el recreo, en el autobús para regresar a casa… Las llevo enseguida al director de la escuela. Al final de la mañana todos los docentes son convocados a una reunión fuera de programa: “Esta escuela tiene necesidad de un espíritu nuevo – nos dice el director – y este dado es la respuesta apropiada. A partir del próximo semestre introduciremos la pedagogía del dado del amor en todas las clases”. Todas las mañanas los profesores entran con el dado bajo el brazo, presentando a todos los estudiantes el “arte de amar”. El clima de la escuela está cambiando, no sólo entre los muchachos, pero también entre los profesores y en la relación entre la dirección y el cuerpo docente. (B. S. – Egipto)

Febrero 2008

Jesús, rodeado por la multitud, sube a la montaña y proclama su célebre discurso. Sus primeras palabras, “Felices los que tienen alma de pobres, los pacientes…”, muestran enseguida la novedad del mensaje que ha venido a traer.

Son palabras de luz, de esperanza que Jesús trasmite a sus discípulos para que sean iluminados y su vida adquiera sabor y significado. Transformados por este gran mensaje, son invitados a trasmitir a su vez a otros las enseñanzas recibidas y convertidas en vida.

“El que cumpla y enseñe (estos mandamientos), será considerado grande en el Reino de los Cielos”

Nuestra sociedad necesita, hoy más que nunca, conocer las palabras del Evangelio y dejarse transformar por ellas. Jesús tiene que poder repetir nuevamente: nos se irriten con sus hermanos; perdonen y se les perdonará; digan la verdad a tal punto que no tengan necesidad de hacer juramentos; amen a sus enemigos; reconozcan que tienen un solo Padre y que son todos hermanos y hermanas; todo lo que quieran que los demás hagan por ustedes, háganlo ustedes por ellos. Éste es el sentido de algunas de las muchas palabras del “Sermón de la Montaña” que, si se las viviese, bastarían para cambiar el mundo.

Jesús nos invita a anunciar su Evangelio. Sin embargo, antes de “enseñar” sus palabras, nos pide “observarlas”. Para ser creíbles debemos convertirnos en “expertos” del Evangelio, un “Evangelio vivo”. Sólo entonces podremos ser testimonios con la vida y enseñarlo con la palabra.

“El que cumpla y enseñe (estos mandamientos), será considerado grande en el Reino de los Cielos”

¿Cuál es la mejor manera de vivir esta Palabra? Hacer que Jesús mismo sea quien nos enseñe, atrayéndolo a nosotros y entre nosotros con nuestro amor recíproco. Él será quien nos sugiera las palabras para acercarnos a los demás, quien nos indique el camino, quien nos abra resquicios para entrar en el corazón de los hermanos, para dar testimonio de él en cualquier lugar que estemos, aún en los ambientes más difíciles y en las situaciones más intrincadas. Veremos que el mundo, esa pequeña parte de mundo donde vivimos, se transforma, se convierte a la concordia, a la comprensión, a la paz.

Lo importante es tener viva su presencia entre nosotros con nuestro amor recíproco, ser dóciles para escuchar de su voz, la voz de la conciencia, que, si sabemos hacer callar a las demás, siempre nos habla.

Él nos enseñará cómo observar con alegría y creatividad incluso los preceptos “mínimos”, para cincelar así con perfección nuestra vida de unidad. Que se pueda repetir de nosotros, como un día se decía de los primeros cristianos: “Mira cómo se aman, y están dispuestos a morir el uno por el otro” (1). De cómo nuestras relaciones son renovadas por el amor se podrá ver que el Evangelio es capaz de generar una sociedad nueva.

No podemos guardar sólo para nosotros el don recibido. “¡Ay de mí, si no predicara el Evangelio!”, estamos llamados a repetir con San Pablo (2). Si nos dejamos guiar por la voz interior, descubriremos nuevas posibilidades de comunicar, hablando, escribiendo, dialogando. Que el Evangelio vuelva a brillar a través de nuestras personas, en nuestras casas, en nuestras ciudades, en nuestros países. Florecerá también en nosotros una nueva vida; en nuestros corazones crecerá la alegría; resplandecerá mejor el Resucitado… y él nos considerará “grandes en su Reino”.

La vida de Ginetta Calliari es una muestra excelente de esto. Habiendo llegado a Brasil en 1959, con el primer grupo de los Focolares, quedó impactada al encontrarse bruscamente con las graves desigualdades de ese país. Entonces puso todo su empeño en el amor recíproco, viviendo las palabras de Jesús: “Él nos abrirá el camino”, decía. Con el paso del tiempo, junto a ella se desarrolló y consolidó una comunidad que hoy alcanza a centenares de miles de personas de toda condición y edad, entre habitantes de las favelas y miembros de clases acomodadas, que se ponen al servicio de los más pobres. Es así como se han podido concretar obras sociales que le han cambiado la cara a favelas en distintas ciudades. Un  pequeño “pueblo” unido que sigue mostrando que el Evangelio es verdadero. Esa es la dote que Ginetta se llevó consigo cuando partió para el Cielo.

Chiara Lubich

1) Tertuliano, Apologeticum, 39, 7; 2) Cf. 1 Cor. 9, 16.

El homenaje de miles de personas a Chiara Lubich

Del diálogo de la vida al diálogo de la cultura

Dar una respuesta a la exigencia de “sabiduría”, que emerge del mundo académico y entre la gente, en una sociedad que está llegando al límite, ante una cultura dominada por la ciencia y la tecnología. Es éste el objetivo que inspira la colaboración que se prospecta entre la Liverpool Hope University y el Movimiento de los Focolares, en especial con el naciente Instituto Universitario Sophia que iniciará su actividad en Loppiano, en las cercanías de Florencia, el próximo otoño. Al respecto habla el prof. Gerald John Pillay, rector anglicano de la Universidad inglesa, la única en Europa de fundación ecuménica, en una entrevista concedida a la revista New City. Es una respuesta inmediata a una propuesta lanzada por Chiara Lubich en el mensaje dirigido a la Universidad con ocasión de la entrega del Doctorado h.c. en Teología (Divinity). El Ateneo inglés quiso reconocer el aporte dado por Chiara Lubich “A la vida de la Iglesia, a la paz y a la armonía de la sociedad, a la unificación de los cristianos de diversas denominaciones, al diálogo y a la comprensión entre las religiones”. Este reconocimiento ha sido la ocasión para profundizar el conocimiento recíproco entre la Universidad inglesa y el Movimiento de los Focolares. Chiara Lubich, en el mensaje leído el 23 de enero, durante el curso de una ceremonia pública en Liverpool, se dijo “profundamente impresionada” por la comunión de ideales caracterizados por la unidad, y auspició el inicio de una colaboración, en la que entreveía una esperanza para el futuro. La Hope University – que cuenta con más de 7000 estudiantes de varios países – quiere ser, de hecho, “una comunidad académica” inspirada en los valores cristianos, “un signo de esperanza” abierto a otros credos, comprometido con la promoción de la armonía religiosa y social, en la “vida educativa, religiosa, cultural y económica”. La colaboración prevista por el prof. Pillay – quien al inicio de enero quiso ir, con una delegación de la Universidad, a Rocca di Papa (Roma), para entregar personalmente a Chiara el doctorado h.c. – es un proyecto todavía en fase de definición. A partir de ese encuentro han nacido las primera ideas, como afirma el rector en una entrevista concedida seguidamente a la revista New City: “Ya en los escritos de Chiara, que había profundizado con ocasión de este reconocimiento, había encontrado el sentido de la unidad y la centralidad de la fe en un modo muy estimulante e interior. Cuando nos encontramos en Roma, quedé muy impresionado por la gran sinergia entre la visión del Focolar y la Fundación Hope. Quisiéramos precisar caminos de colaboración sea entre los docentes que con los estudiantes, de modo que puedan acceder fácilmente a los programas de Hope y a los de Sophia. Aquí hay una posibilidad realmente fascinante”. En tanto representantes de la Hope University estarán presentes durante la inauguración del Instituto Universitario Sophia, una ocasión para preparar el proyecto. Ya un docente de economía del Movimiento de los Focolares ha sido invitado a intervenir, en junio próximo, en el evento Great Hope, una semana de iniciativas para jóvenes futuros líderes de varios países del mundo, promovido por la Universidad inglesa en este año en el que Liverpool es la capital europea de la cultura. Que es la Liverpool Hope University – Es una institución académica que ofrece un amplio espectro de disciplinas. Acoge a 7000 estudiantes, provenientes de Gran Bretaña y de otros países.  Es una de las Universidades más recientes, pero tiene a sus espaldas una tradición de alta formación cultural de más de 150 años. La Universidad nació en el 2005, de la fusión de dos antiguos collage, uno anglicano y otro católico, a los que se unió un tercero, también católico, dando vida en 1980 a una federación ecuménica. Sobre esta base es que se desarrolla la Liverpool Hope University, sostenida por los obispos de Liverpool, Derek Worlock (católico) y David Sheppard (anglicano), ambos activamente comprometidos en el diálogo ecuménico: su lema ha sido “mejor juntos”. Ambos ven en esta nueva iniciativa cultural “un signo de esperanza”.

El homenaje de miles de personas a Chiara Lubich

Inicia el Instituto Universitario «Sophia» del Movimiento de los Focolares

El Instituto Universitario “Sophia”, nace de la intuición de la fundadora y presidente del Movimiento de los Focolares (Obra de María), Chiara Lubich. Promovido por ella y por un grupo internacional de docentes, fue erigido oficialmente por la Santa Sede mediante decreto del 7 de diciembre de 2007. Sede – El Instituto tendrá su sede en Loppiano, ciudadela del Movimiento, en Incisa in Valdarno (Florencia). A partir del curso 2008/2009 ofrecerá una especialización de dos años de duración (Master) en “Fundamentos y perspectivas de una cultura de la unidad”. En esta fase inicial contará cada año con 50 estudiantes. Más adelante se podrá cursar el correspondiente doctorado. Qué ofrece – Durante el primer año del Master se impartirán cursos comunes en cuatro áreas fundamentales: teología, filosofía, ciencias del vivir social y racionalidad lógico-científica. En el segundo año, el estudiante podrá elegir entre las enseñanzas específicas según las vertientes filosófico-teológica o político-económica. Características – Se trata de un laboratorio académico de formación, estudio e investigación con una fuerte relación a la luz del Evangelio; una ocasión innovadora de crecimiento humano y cultural, que conjuga estudio y experiencia dentro de una comunidad de vida y pensamiento, en la que la relación entre las personas es la base de la relación entre las disciplinas. El estudio, la investigación y las clases se orientan a instaurar un diálogo constante entre los docentes y entre los estudiantes y los docentes. La consecuencia que se deriva es un tipo de enseñanza con distintas perspectivas por parte de los profesores y la activa y personal aportación de los estudiantes en la búsqueda común. Las clases teóricas estarán integradas con prácticas, visitas guiadas, encuentros con testigos privilegiados, períodos de aprendizaje o stages en varios ámbitos, en particular en puestos de compromiso profesional, cultural y social que son expresión de una “cultura de la unidad”, como, por ejemplo, las empresas de la “Economía de Comunión”. También están previstos encuentros con realidades civiles y eclesiales, con comunidades de distintas tradiciones cristianas, con exponentes de varias religiones y con representantes de las expresiones multiformes de la cultura contemporánea. Objetivo – El curso tratará de otorgar una sólida capacidad cultural, de carácter humanístico y antropológico, dando valor a los conocimientos universitarios adquiridos con anterioridad en las distintas disciplinas y promoviendo su integración con aptitudes nuevas y específicas de signo interdisciplinario, intercultural, relacional. El objetivo del Instituto es formar líderes y académicos, preparados para afrontar el complejo mundo de hoy, con un bagaje de capacidades intelectuales y competencias interdisciplinares, interculturales y relacionales. Cuerpo docente – El Presidente del Instituto es Piero Coda, actualmente Profesor titular de Teología sistemática en la Universidad Pontificia Lateranense di Roma y presidente de la Asociación Teológica Italiana; entre los profesores residentes que desarrollarán actividades de enseñanza y de investigación sobre las principales disciplinas, se encuentran Antonio Maria Baggio, Profesor asociado de Ética social en la Universidad Pontificia Gregoriana; Luigino Bruni, Profesor asociado de Economía Política en la Universidad de Milano-Bicocca; Judith Povilus, Profesora de Matemáticas en la De Paul University de Chicago y coordinadora del grupo internacional de investigación Mathzero en el campo de la lógica formal; Sergio Rondinara, Profesor de Filosofía de la Ciencia en la Universidad Pontificia Salesiana de Roma y de Ética ambiental en la Universidad Pontificia Gregoriana; Gerard Rossé, Profesor de Exégesis del Nuevo Testamento en el Instituto Mystici Corporis de Loppiano (Italia) y en el Ecole de la foi de Friburgo (Suiza). Decreto pontificio – El decreto de erección fue firmado por el Card. Zenón Grocholewski, Prefecto de la Congregación para la Educación Católica que, en la carta de acompañamiento a Chiara Lubich, subraya la novedad del Instituto “que ahonda sus raíces en la espiritualidad de la unidad y en las ricas experiencias del Movimiento”, expresando sus mejores deseos para “este importante proyecto bien enraizado en la tradición académica, pero, al mismo tiempo, audaz y con perspectivas”. Sobre este nuevo Instituto académico se ha pronunciado también el Cardenal Secretario de Estado, Tarcisio Bertone, con motivo de un encuentro con los sacerdotes diocesanos focolarinos (Centro Mariápolis de Castelgandolfo, 15.01.2008), definiéndolo “un don para la Iglesia y para la sociedad de nuestro tiempo”. Ha destacado sus “objetivos de comunión”, en particular el carácter marcadamente interdisciplinario, la influencia sobre la “formación de los líderes”, y las perspectivas de incidir en los campos más variados: “político, económico, científico y filosófico”.

El homenaje de miles de personas a Chiara Lubich

Card. Bertone: La comunión, base de la Iglesia

Un diálogo intenso, espontáneo, profundo, ha marcado el encuentro del Card. Tarcisio Bertone, con más de 600 sacerdotes diocesanos focolarinos, procedentes de 54 naciones en el Centro Mariápolis de Castelgandolfo. Era la primera vez que, como Secretario de Estado, el Cardenal hacía una visita al Movimiento de los Focolares, en este centro internacional. Había sido invitado para un diálogo con los sacerdotes, reunidos para su encuentro anual. El Cardenal escuchó los testimonios de algunos “focolares sacerdotales” sobre los efectos que el “carisma de la unidad” vivido provoca en distintos contextos eclesiales y socio-culturales: en Irlanda donde, en un panorama de cresciente secularización, se injerta una relación renovada con el obispo y los demás sacerdotes, un fuerte compromiso en las universidades, en el campo ecuménico e interreligioso, una presencia eficaz en el mundo de los medios de comunicación; en Suiza, el testimonio de unidad hace que la vida en común entre sacerdotes se convierta en punto de referencia para varios presbíteros y antídoto para la crisis de vocaciones, así como causa de crecimiento en la asistencia dominical; la colaboración entre sacerdotes y laicos animados por la espiritualidad de comunión en Ascoli Piceno (Italia), infunde una nueva vida en la ciudad como sucedió durante el pasado mes de octubre cuando, con motivo de un evento promovido por los jóvenes de los Focolares, se logró involucrar a las instituciones civiles y a la ciudadanía. Sacerdotes de distintas partes del mundo, hicieron seis preguntas al Secretario de Estado: sobre la actuación del magisterio de Benedicto XVI, los desafíos de la Iglesia en el mundo de hoy, sobre las “lagunas” existentes en las comunidades eclesiales, así como sobre la prioridad en las elecciones pastorales. Y, luego, el papel de los Movimientos eclesiales, la realización de la “Iglesia-comunión”, la formación en los seminarios, la ayuda a los sacerdotes en dificultad. Y finalmente, sobre la relación personal, cotidiana, del Cardenal con el Papa. «La irrelevancia de la fe» y «el aislamiento y la soledad». Estos son los dos mayores desafíos que se encuentran los cristianos hoy. El Cardenal recordó una reflexión del entonces Card. Ratzinger, publicada en un reciente libro, en la que afirma que «la prueba extrema de la soledad incomunicable es el infierno». «Y esto dice que la soledad nosotros la comenzamos aquí y, por lo tanto, el infierno lo comenzamos aquí». Indicó dos citas. Sartre: “Los demás son para mí el infierno”. Gabriel Marcel: “Los demás son para mí el cielo”. Y añadió: «Entonces, el cielo, el paraíso lo comenzamos aquí con la espiritualidad de comunión, con el carisma de comunión. Lo contrario de la soledad». Como contestación al relativismo, «no hay que cansarse de buscar la verdad y los testigos de la verdad». Una pregunta personal: «Usted es un ilustre hijo de San Juan Bosco. ¿En qué modo esta ‘filiación carismática’ le ayuda en su actual ministerio?». «El carisma salesiano me ha ayudado siempre en mi vida, desde que era un muchacho» – ha respondido. «Después entré en la congregación, asimilé un poco este espíritu de familia, la capacidad de escucha y de acogida, de convivencia y de confidencia…». A propósito de la presencia de los Movimientos eclesiales: «Los Movimientos tienen ciudadanía plena en la Iglesia. Su presencia, viva, eficaz, transformante, suscita atención incluso entre los no cristianos». Dirigiendo una mirada a los carismas antiguos y nuevos: «El Señor sigue siendo creativo; la creación está presente en el universo, en el cosmos…, está presente, sobre todo, gracias a la acción del Espíritu». E invitó a que se «incremente el espíritu y la praxis de la comunión entre nuevos carismas e institutos históricos». El Secretario de Estado envió un «saludo calurosísimo» a Chiara Lubich, después de haber reconocido el papel fundamental de los fundadores en la vida de la Iglesia.

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“ColoreAmos la ciudad”: en todos los continentes una acción de los Muchachos por la Unidad

El programa es comprometedor: la “conquista” de la ciudad. Desde hace algunos años los Muchachos por la Unidad, han decidido arremangarse las mangas, en sus propias ciudades, donde, como sabemos, se juega el reto de la convivencia humana. El lema está hecho con dos palabras en una: “ColoreAmos”. El campo de acción mantiene una preferencia: los rincones más grises de ciudades y pueblos.  El objetivo: colorear con la fantasía del amor, en los cinco continentes, con un método que se expresa con el lema think globally, act locally ya que precisamente es lo que hace, pensar globalmente y actuar localmente, como exige la sociedad de hoy. En Milán los muchachos ponen en la mira un campo Rom . En Ruanda los objetivos son un instituto para niños huérfanos, el reparto de pediatría de un hospital, los enfermos de SIDA. En California, en una escuela donde hay un clima muy racista, fundan un club para difundir la cultura del respeto de la diversidad. En India, juntos, muchachos cristianos e hindúes ayudan a sus coetáneos con discapacidades. Pero pongamos el lente en lo ocurrido a un grupo de muchachos de África que decidieron ir a visitar a las detenidas en la cárcel de Iringa, en Tanzania: «La primera dificultad era convencer a los vigilantes de que nos dejaran entrar. La segunda era lograr llevar los regalos que habíamos puesto en común: fruta, sal, jabón… pero también la ‘Palabra de Vida”, nuestras experiencias y canciones. Caminamos tres kilómetros antes de llegar frente a los militares que custodiaban la entrada. Estaban armados y en sus rostros ¡ni la sombra de una sonrisa!  Recordándonos de que también en ellos debíamos reconocer el rostro de Jesús los saludamos, sonriendo nosotros primero. “¡No todos pueden entrar! Y los que elegiremos de entre ustedes, de todas formas no podrán cantar allá dentro”.  En cambio nos permitieron llevar nuestros regalos. Con las reclusas leímos la Palabra de vida y testimoniamos cómo ella cambió nuestra existencia. Mientras hablábamos del amor de Dios que es para todos y que también nosotros podemos corresponder, los guardias nos escuchaban en silencio. Al final la alegría de las prisioneras estalló en cantos y danzas: era su modo para agradecernos. El personal de vigilancia, sin palabras, se preguntaba: “¿Pero quiénes son estos muchachos?” Regresamos a casa felices con fuerzas nuevas para seguir coloreando la ciudad».

Un gran designio sostiene la familia

Cuando Dios creó el género humano plasmó una familia. Cuando el Autor sagrado quiso manifestar el ardor y la fidelidad del amor de Dios hacia el pueblo elegido, se sirvió de símbolos o analogías familiares. Cuando Jesús se encarnó, se rodeó de una familia y cuando comenzó su misión en Caná, estaba en las bodas de una nueva familia. Son sencillas constataciones que revelan lo importante y valiosa que es la familia en el pensamiento de Dios. Él no solo le ha dado una gran dignidad, sino que ha querido que sea “a Su imagen”, entrelazándola con el misterio de Su misma vida, que es Unidad y Trinidad de Amor. Por lo tanto, un gran designio sostiene la familia y la pone tras las huellas de la Santa Familia de Nazaret. La familia, lugar de un amor que va y vuelve, de comunión, de fecundidad y ternura, es signo, símbolo y tipo de cualquier otra forma de humanidad asociada. No es retórico afirmar que la familia es el primer bien social. En la gratuidad cotidiana que da sentido y valor a sus funciones de generación y educación, la familia introduce en el tejido social ese bien insustituible que es el capital humano, poniéndose de esa manera come recurso eficaz de la humanidad. Pero no solo esto. La familia sabe abrir casa y corazón a los dramas que sufre la sociedad y sabe llevar el calor familiar allí donde las estructuras e instituciones, aun con toda la buena voluntad, no pueden llegar. Pero si es grande su designio, igualmente grande tiene que ser el compromiso para llevarlo a cabo. Hoy, más que nunca, vemos que la familia manifiesta al mundo su fragilidad. Vemos esposos que, ante las primeras dificultades de la vida en pareja, dejan de creer en el amor que se tenían. Vemos hijos que, privados de la cercanía de unos padres unidos, encuentran dificultad para alzar el vuelo hacia un futuro comprometido. Vemos ancianos que, alejados del núcleo familiar, han perdido su ciudadanía y su identidad. Hoy más que nunca la familia tiene que ser amada, protegida y sostenida. Es necesario, no dejar de acudir nunca, al designio originario de la familia, que la ve unida caen un ‘para siempre’ que la consolida y la realiza. Es necesario llenar de significado la vivencia familiar con una espiritualidad de comunión, inherente a la familia, pequeña comunidad de amor. Son necesarias corrientes de opinión fundadas sobre los valores, y políticas familiares adecuadas. Este es el ardiente deseo que pongo en las manos de María Santísima, sede de la sabiduría y ama de casa, para el bien de la familia hoy y para la realización de toda la familia humana.   Chiara Lubich

En Madrid, la belleza de la familia

“Las expectativas y las esperanzas de los últimos días se han viso ampliamente superadas. Toda la celebración se ha desarrollado en un clima de profunda comunión y de alegría. Cada intervención ponía de relieve la difícil realidad en la que la familia vive hoy y, al mismo tiempo, se veía la esperanza, la fuerza, que tiene la vida de la ‘familia cristiana’ para la Iglesia y como fundamento de la sociedad”. Así escriben desde Madrid algunos miembros del Movimiento de los Focolares que han participado activamente en la preparación de este acontecimiento junto a los Neocateumenales, San Egidio, Carismáticos, Comunión y Liberación, y otros Movimientos, en comunión con las diócesis españolas. Un acontecimiento que ha superado cualquier expectativa, también por la participación que ha alcanzado el millón y medio de personas. Las intervenciones de 5 fundadores y presidentes estas realidades eclesiales, el mensaje de Chiara Lubich, los testimonios de las familias han exaltado la belleza de la familia unida, en la que cada generación da su específica e indispensable aportación: desde los niños – numerosísimos –, a los jóvenes, a los adultos de todas las vocaciones, a los abuelos, que mostraban el valor de la fidelidad. “Impactante” el momento de conexión en directo con el Papa durante el Angelus en la Plaza de S. Pedro: un nuevo y vivo aliento para que las familias “inspirándose en el amor de Cristo por los hombres, den testimonio ante el mundo de la belleza del amor humano, del matrimonio y la familia”.

Enero 2008

La “Semana de oración por la unidad de los cristianos” celebra este año su centenario. “El Octavario de oración por la unidad de los cristianos” tuvo lugar por primera vez en 1908. Sesenta años más tarde, en 1968, la Semana de oración por la unidad de los cristianos fue preparada conjuntamente por la Comisión Fe y Constitución (Consejo Ecuménico de Iglesias) y el Secretariado para la promoción de la unidad de los cristianos (Iglesia católica). Es así como cada año es de práctica común encontrarse juntos, cristianos católicos y de distintas Iglesias, para preparar un libreto con las sugerencias para la celebración de la Semana de oración.

La Palabra elegida este año por un amplio grupo ecuménico de Estados Unidos, ha sido tomada de la primera carta de san Pablo a los cristianos de Tesalónica, en Grecia. Se trataba de una comunidad pequeña, joven, y Pablo sentía la necesidad de que la unidad entre sus miembros fuera cada vez más sólida. Por eso los invitaba a “vivir en paz unos con otros” y a ser pacientes con todos, a no devolver mal por mal, sino a hacer el bien unos a otros y a todos, y también a “orar sin cesar”, como subrayando que la vida de unidad en la comunidad cristiana es posible únicamente a través de una vida de oración. Jesús mismo oró al Padre por la unidad de los suyos: “que todos sean una sola cosa”1.

“Oren sin cesar”

¿Por qué “orar sin cesar”? Porque la oración hace a la esencia de la persona en cuanto ser humano. Hemos sido creados a imagen de Dios, como un “tú” de Dios, en condiciones de estar en relación de comunión con él. La relación de amistad, el coloquio espontáneo, simple y verdadero con él –que es la oración– es por eso constitutivo de nuestro ser, hace posible que lleguemos a ser personas auténticas, en la plena dignidad de hijos e hijas de Dios.

Creados como un “tú” de Dios, podemos vivir en constante relación con él, con el corazón colmado de amor por el Espíritu Santo y la confianza que se le tiene al propio Padre: esa confianza que lleva a hablarle a menudo, a tenerlo al tanto de todas nuestras cosas, nuestras preocupaciones, nuestros proyectos; esa relación confidencial que hace que uno espere con impaciencia el momento dedicado a la oración – reservado en la jornada de otros compromisos de trabajo, de familia–, para ponernos en contacto profundo con Aquel por el que sabemos que somos amados.

Es necesario “orar sin cesar” no sólo por nuestras necesidades, sino también para contribuir a la edificación del Cuerpo de Cristo y a la plena y visible comunión en la Iglesia de Cristo. Este es un misterio que de alguna manera podemos intuir pensando en los vasos comunicantes: cuando se introduce agua nueva en uno de ellos, el nivel del líquido se eleva en todos. Lo mismo sucede cuando uno ora. La oración es una elevación del alma a Dios para adorarlo y agradecerle. De la misma manera, cuando uno se eleva, se elevan también los demás.

“Oren sin cesar”

¿Cómo hacer para “orar sin cesar”, especialmente cuando nos encontramos en la vorágine de la vida cotidiana? “Orar sin cesar” no significa multiplicar los actos de oración, sino orientar el alma y la vida a Dios, vivir cumpliendo su voluntad: estudiar, trabajar, sufrir, descansar y, también, morir por él. Hasta el punto de no poder vivir cada día sin estar en sintonía con él. Nuestra actividad se transforma entonces en acción sagrada y toda la jornada se convierte en oración.

Algo que nos puede ayudar es ofrecer a Dios cada acción acompañándola con un: “Por ti, Jesús”; o bien, en las dificultades: “¿Qué es lo que importa? Amarte importa”. Así lo transformaremos todo en un acto de amor. Y entonces la oración será continua, porque será continuo el amor.

Chiara Lubich

1) Evangelio según San Juan 17,21

El homenaje de miles de personas a Chiara Lubich

FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO AÑO NUEVO!

Cuando un emigrante se traslada a un país lejano, Ciertamente, se adapta al ambiente, Pero, a menudo, lleva consigo sus propias usanzas y costumbres. Así, cuando el Verbo de Dios se hizo hombre, se adaptó al modo de vivir del mundo, y fue niño, hijo ejemplar y hombre trabajador, pero trajo consigo el modo de vivir de su patria celestial; y quiso que los hombres y las cosas se recompusieran según la ley del Cielo: el Amor. Chiara Lubich

Diciembre de 2007

Con estas palabras concluye una amplia sección de la Carta a los Romanos, en la cual San Pablo nos presenta la vida cristiana como una vida de amor a nuestros hermanos y hermanas. Éste es, en efecto, el nuevo culto espiritual que el cristiano está llamado a ofrecer a Dios bajo la guía del Espíritu Santo1, el cual se anticipa a suscitarlo en nuestros corazones.

Resumiendo el contenido de esta sección, el apóstol afirma que el amor al prójimo nos hace realizar plena y perfectamente la voluntad de Dios contenida en la Ley (es decir, en los Mandamientos). El amor a nuestros hermanos y hermanas es el modo más hermoso, más auténtico, de demostrar nuestro amor a Dios.

“El amor es la plenitud de la ley”

Pero ¿en qué consiste concretamente esa plenitud y perfección? Se lo comprende al leer los versículos precedentes, en los cuales el apóstol nos describe las distintas expresiones y los efectos de este amor.

Por lo pronto, el verdadero amor al prójimo no hace ningún mal. Además, nos hace vivir todos los Mandamientos de Dios, sin excluir ninguno, dado que su primer objetivo es el de hacernos evitar todas las formas de mal, hacia nosotros mismos y hacia nuestros hermanos y hermanas, en las que podríamos caer.

Además de no hacer mal a nadie, este amor nos impulsa también a realizar todo el bien que nuestro prójimo necesita.
Esta Palabra nos impulsa a un amor solidario y sensible a las necesidades, expectativas, derechos legítimos de nuestros hermanos y hermanas; a un amor respetuoso de la dignidad humana y cristiana; a un amor puro, comprensivo, capaz de compartir, abierto a todos, como nos ha enseñado Jesús.
Este amor no es posible si no se está dispuesto a salir del individualismo y de nuestra autosuficiencia. Por eso es un amor que nos ayuda a superar todas esas tendencias egoístas (soberbia, avaricia, lujuria, ambición, vanidad, etc.), que llevamos dentro de nosotros y que constituyen nuestro principal obstáculo.

“El amor es la plenitud de la ley”

¿Cómo vivir, entonces, la Palabra de Vida en este mes de Navidad? Teniendo presentes las distintas exigencias del amor al prójimo que ella menciona: en primer lugar, evitaremos así hacer el mal al prójimo en todas sus formas. Prestaremos atención constante a los mandamientos de Dios referidos a nuestra vocación, a nuestra actividad profesional, al ambiente en el cual vivimos. La primera condición para actuar el amor cristiano es la de no ir nunca contra los Mandamientos de Dios.

Por otra parte, prestaremos atención a lo que constituye el alma, el motivo, el objetivo de todos los Mandamientos. Cada uno de ellos nos quiere llevar, como hemos visto, a un amor cada vez más atento, cada vez más delicado y respetuoso, cada vez más concreto.
Al mismo tiempo, desarrollaremos en nosotros el espíritu de desapego de nosotros mismos, de superación de nuestros egoísmos, consecuentes con la práctica del amor cristiano. Así realizaremos “plenamente” la voluntad de Dios; le demostraremos nuestro amor del modo que a El más le agrada.

“El amor es la plenitud de la ley”

Ésta fue la experiencia de un abogado que se desempeña en el Ministerio de Trabajo. “Un día –cuenta– le presento al propietario de una empresa la denuncia de que los obreros no habían cobrado de acuerdo a las normas vigentes. Después de catorce días de búsqueda incesante, encuentro los documentos que atestiguan la irregularidad. Le pido a Jesús la fuerza para ser fiel a sus palabras –que exigen atenerme a la verdad– y ser, al mismo tiempo, instrumento de su amor. Ante las pruebas, el empresario se defiende diciendo que ciertas leyes le parecen injustas. Le hago notar que nuestros errores no pueden ser justificados por la incoherencia de los demás. Durante la conversación que entablamos me doy cuenta de que tiene las mismas exigencias de justicia e igualdad que yo, pero que se ha dejado llevar por su entorno. Al fin me dice: ‘Usted habría podido humillarme y maltratarme, pero no lo hizo. Por eso me siento en el deber moral de comenzar de nuevo’. Como tiene un compromiso que atender de inmediato, no le queda tiempo para la redacción del acta de infracción. Entonces toma una hoja, la firma en blanco  y me la entrega, como prueba de que está dispuesto a cambiar ya mismo”.

Chiara Lubich

 

Una ley más eficaz: el amor

Más allá de las normas jurídicas que regulan nuestra vida, el amor es la medida más alta de la justicia, y resuelve también las situaciones aparentemente sin salida. Como abogado, no me faltan las ocasiones para ejercitar mi capacidad profesional al servicio de los demás, tratando de no poner límite a la posibilidad de amar en las circunstancias concretas. Este modo de interpretar y conducir la profesión a menudo produce un cambio radical en los demás. Un día me llamó por teléfono una señora. Su hija, después de una pelea con el marido, había decidido separarse. El yerno había buscado un abogado que –más o menos en 24 horas- habría preparado el recurso para la separación consensual; faltaba sólo la firma de la esposa. La señora, preocupada, me pedía que interviniera. Sabía que el gesto de los dos jóvenes lo dictaba la rabia del momento, y no quería que esto perjudicara el futuro de su familia. Pero sin el consentimiento de una de las partes, no podía hacer nada. La señora me había pedido que de todas formas recibiera a la hija, que había venido a mí con la excusa de escuchar el parecer de otro abogado. Escuché largo rato a la joven esposa y me di cuenta de que el matrimonio se podía salvar y que realmente los dos habían actuado por impulso, sin darse cuenta de las reales consecuencias: de hecho sólo firmar el recurso podía significar para los dos el final de su relación. Terminando la conversación la señora me pidió que la representara en el juicio. De este modo llamé al colega que había preparado el recurso, diciéndole que antes de preparar una separación tengo la costumbre de profundizar bien las razones de las crisis y que 24 horas no me eran suficientes. Me hice mandar el boceto del recurso. Después de algunos días volví a llamar a la señora. Me respondió que tanto ella como su marido lo habían vuelto a pensar y que habían decidido dar marcha atrás. Últimamente he sabido que ahora además tienen dos bellísimos niños. (F.C.)

El homenaje de miles de personas a Chiara Lubich

Discurso del Papa Benedicto XVI a un grupo del Movimiento “Familias Nuevas”

Sala Clementina – 3 noviembre 2007 Queridos hermanos y hermanas: Bienvenidos y gracias por vuestra visita. Provenís de los cinco continentes y pertenecéis al Movimiento Familias Nuevas, nacido hace 40 años en el ámbito del Movimiento de los Focolares. Por tanto, sois una ramificación de los Focolares, y hoy formáis una red de 800.000 familias que actúan en 182 naciones, todas comprometidas a hacer de su casa un «hogar» que irradie en el mundo el testimonio de una vida familiar centrada en el Evangelio. A cada uno de vosotros mi más cordial saludo, que se extiende también a todos los que han querido acompañaros a este encuentro. De modo particular, saludo a vuestros responsables centrales, que se han hecho intérpretes de los sentimientos comunes y me han ilustrado el estilo con el que trabaja y los objetivos de vuestro Movimiento. Agradezco el saludo que me han transmitido de parte de Chiara Lubich, a la que envío de corazón mi saludo y mis mejores deseos, dándole las gracias porque, con sabiduría y firme adhesión a la Iglesia, sigue guiando a la gran familia de los Focolares. Como nos acaban de recordar, es precisamente en el ámbito de esta vasta y benemérita institución donde vosotras, queridas parejas de esposos, os ponéis al servicio del mundo de las familias con una acción pastoral importante y siempre actual, orientada según cuatro directrices:  la espiritualidad, la educación, la sociabilidad y la solidaridad. En efecto, vuestro compromiso de evangelización es silencioso y profundo, orientado a testimoniar que sólo la unidad familiar, don de Dios-Amor, puede transformar la familia en un verdadero nido de amor, una casa acogedora de la vida y una escuela de virtudes y de valores cristianos para los hijos. Ante los numerosos desafíos sociales y económicos, culturales y religiosos que la sociedad contemporánea debe afrontar en todas las partes del mundo, vuestra obra, verdaderamente providencial, constituye un signo de esperanza y un aliento a las familias cristianas para ser «espacio» privilegiado donde se proclame en la vida de cada día, incluso en medio de muchas dificultades, la belleza de poner en el centro a Jesucristo y de seguir fielmente su Evangelio. El tema mismo de vuestro encuentro —»Una casa construida sobre roca:  el Evangelio vivido, respuesta a los problemas de la familia hoy»— pone de relieve la importancia de este itinerario ascético y pastoral. El secreto es precisamente vivir el Evangelio. Por tanto, en los trabajos de vuestras asambleas durante estos días, además de las contribuciones que ilustran la situación en que se encuentra hoy la familia en los diversos contextos culturales, habéis previsto con razón la profundización de la palabra de Dios y la escucha de testimonios que muestran cómo el Espíritu Santo actúa en los corazones y en la vida familiar, incluso en situaciones complejas y difíciles. Basta pensar en la incertidumbre de los novios ante opciones definitivas para el futuro, en la crisis de las parejas, en las separaciones y en los divorcios, así como en las uniones irregulares, en la condición de las viudas, en las familias que se encuentran en dificultades, en la acogida de los menores abandonados. Deseo de corazón que, también gracias a vuestro compromiso, se descubran estrategias pastorales que permitan salir al encuentro de las crecientes necesidades de la familia contemporánea y de los múltiples desafíos que debe afrontar, para que pueda cumplir su misión peculiar en la Iglesia y en la sociedad. Al respecto, en la exhortación apostólica postsinodal Christifideles laici, mi venerado y amado predecesor Juan Pablo II escribió:  «La Iglesia sostiene que el matrimonio y la familia constituyen el primer campo para el compromiso social de los fieles laicos» (n. 40). Para cumplir su vocación, la familia, consciente de que es la célula primaria de la sociedad, no debe olvidar que puede sacar fuerza de la gracia de un sacramento, querido por Cristo para corroborar el amor entre el hombre y la mujer:  un amor entendido como una entrega recíproca y profunda. Como afirmó también Juan Pablo II, «la familia recibe la misión de custodiar, revelar y comunicar el amor, como reflejo vivo y participación real del amor de Dios por la humanidad y del amor de Cristo Señor por la Iglesia su esposa» . Así pues, según el proyecto divino, la familia es un lugar sagrado y santificador, y la Iglesia, desde siempre cercana a ella, la sostiene en su misión hoy más aún, puesto que son numerosas las amenazas que se ciernen sobre ella tanto desde el interior como desde el exterior. Para no ceder al desaliento hace falta la ayuda divina; por eso, es necesario que todas las familias cristianas miren con confianza a la Sagrada Familia, la original «iglesia doméstica» en la que «por misterioso designio de Dios vivió escondido largos años el Hijo de Dios:  es, pues, el prototipo y ejemplo de todas las familias cristianas» (ib., 45). Queridos hermanos y hermanas, la humilde y santa Familia de Nazaret, icono y modelo de toda familia humana, os dará su apoyo celestial. Pero es indispensable que recurráis constantemente a la oración, a la escucha de la palabra de Dios y a una intensa vida sacramental, junto con un esfuerzo continuo por vivir  el mandamiento de Cristo del amor y del perdón. El amor no busca su interés, no toma en cuenta el mal recibido,  sino que se alegra con la verdad. El amor «todo lo excusa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta» (cf. 1 Co 13, 5-7). Queridos hermanos y hermanas, proseguid vuestro camino y sed testigos de este Amor, que os transformará cada vez más en «corazón» y «levadura» de todo el Movimiento Familias Nuevas. Os aseguro mi recuerdo en la oración por cada uno de vosotros, por vuestras actividades y por cuantos encontréis en vuestro apostolado, y con afecto os imparto  ahora a todos la bendición apostólica.

Mensaje de Chiara Lubich

Rocca di Papa, 3 de noviembre del 2007 Queridas Familias Nuevas: Con mucha alegría participo con ustedes en la celebración del 40º aniversario de la fundación de vuestro Movimiento. Todavía recuerdo el empuje, el ardor, la pasión que tenía en el corazón aquel lejano 19 de julio de 1967, cuando me preparaba –con apenas un centenar de focolarinos casados- a hacer nacer un Movimiento para todo el mundo de la familia. Después de cuarenta años, y viendo el desarrollo y los frutos de Familias Nuevas, se comprende todavía más el porqué de aquel impulso particular del Espíritu Santo. En efecto, se trataba de un gesto muy comprometedor. No solamente porque la familia, primera célula de la sociedad, tiene una importancia enorme en la construcción de un mundo de valores y de paz, sino porque Dios la ha proyectado siguiendo el modelo de su misma vida, la vida de la Santísima Trinidad. Es un proyecto audaz y bellísimo el de la familia, pero también exigente, especialmente hoy. Basta ver cómo la cultura contemporánea considera la familia estable y la fidelidad conyugal. Ustedes, Familias Nuevas, existen justamente para ser en este mundo testigos de la unidad, del amor duradero, del Evangelio vivido. De este modo no solo vivirán en la alegría, sino que seguirán atrayendo a muchos corazones al amor, hasta realizar con todo el Movimiento de los Focolares, la fraternidad universal. Yo estoy siempre con ustedes, con muchísimo cariño, y las confío una por una a María, Sede de la Sabiduría y madre de casa.

El homenaje de miles de personas a Chiara Lubich

“¡El secreto está precisamente en vivir el Evangelio!” para responder a la compleja situación en la que vive la familia

Ante los tantos retos sociales y económicos, culturales y religiosos que la sociedad contemporánea debe afrontar en todos los lugares del mundo, su obra, realmente providencial, es un signo de esperanza y de aliento para las familias cristianas y debe ser un ‘espacio’ privilegiado donde se proclame en la vida de todos los días la belleza del poner en el centro a Jesucristo y de seguir fielmente el Evangelio”. Son las palabras del Papa Benedicto XVI dirigidas a los 400 representantes del Movimiento Familias Nuevas, recibidos por él en audiencia el sábado 3 de noviembre de 2007. Es ésta la familia “construida sobre la roca”, aquella que elige transformar el Evangelio en acción, según el espíritu del congreso organizado del 1º al 6 de noviembre por Familias Nuevas.  “El secreto está precisamente en vivir el Evangelio”, dijo el Papa, en una época en donde la familia a menudo vive “situaciones complejas y difíciles”. “Si pensamos”  observó Benedicto XVI, “en la incertidumbre de los novios ante elecciones definitivas para el futuro, a la crisis de las parejas, a las separaciones y a los divorcios, a las uniones irregulares, a la condición de las viudas, a las familias en dificultad, a la acogida de los menores abandonados”. El Papa, en las primeras frases de su intervención, envió sus saludos a Chiara Lubich, agradeciéndole “Porque con sabiduría y firme adhesión a la Iglesia, sigue guiando la gran familia de los Focolares”. Después en la tarde, las familias reunidas en la sala de congresos de Castelgandolfo (Roma), celebraron su 40º en conexión vía Internet con las Familias Nuevas de todo el mundo: conmoción al volver a escuchar las palabras pronunciadas en 1967 por Chiara, quien desde entonces preveía el nacimiento de un vastísimo movimiento de familias. Y ha sido siempre Chiara quien, con un nuevo mensaje, ha dado a las familias el empuje para el hoy y el compromiso para el futuro. “Transcurridos cuarenta años y viendo el desarrollo y los frutos de Familias Nuevas, se comprende todavía más el por qué de ese particular impulso del Espíritu Santo”, se lee en el mensaje. “De hecho, se trataba de un gesto muy comprometedor. No sólo porque la familia, primera célula de la sociedad, tiene una importancia enorme para la construcción de un mundo de valores y de paz, sino porque Dios la ha dispuesto según el modelo de Su misma vida, la vida de la Santísima Trinidad”. Un designio audaz y bellísimo el de la familia, pero también exigente, especialmente hoy.  Para las Familias Nuevas el augurio de parte de Chiara fue “ser en este mundo testigos de unidad, de amor duradero, de Evangelio vivido”. Así, “seguirán atrayendo tantos corazones al amor, hasta realizar, con todo el Movimiento de los Focolares, la fraternidad universal”. Y todavía, en las dos horas de transmisión por Internet, una profunda comunión de experiencias de la vida familiar e de su acción, en estos 40 años de historia, en los varios aspectos problemáticos de la familia como lo demuestran las tantas concreciones, en pequeña y vasta escala: desde cursos para novios a escuelas para familias, al sostén a distancia y a las numerosas adopciones internacionales. Para saber más: www.famiglienuove.info

El homenaje de miles de personas a Chiara Lubich

El Gen Rosso desembarca en Marruecos: de la Universidad al Palacio del Sultán

Intensos y plenos de inmersión en un pueblo acogedor y rico de tradición y de la cultura islámica han sido los cinco días que el conjunto musical internacional Gen Rosso ha transcurrido en Tangeri.  Etapas variadas: la Facultad de Economía y Comercio, con un club artístico-musical de estudiantes; por las calles del centro histórico, el encuentro con un grupo de origen senegalés que a través de la música quiere transmitir los valores de sus antepasados; en el Aula Magna de la Universidad para el gran concierto con los estudiantes; y finalmente, en una arquitectura de ‘Mil y una noches’, el concierto en el Palacio del Sultán. Entre los jóvenes en la Universidad – amor, perdón, acogida del otro para formar juntos una gran ‘constelación’, ha sido el mensaje comunicado en el Aula Magna.  “Impacto instantáneo” entre los 400 estudiantes y el Gen Rosso, como documentó la prensa nacional, sorpresa al obtener tal entusiasmo, un sin fin de entrevistas. Uno de los amigos musulmanes decía: “Han tocado el corazón de los jóvenes musulmanes, tienen el mismo lenguaje para hablar con ellos”. Y un estudiante: “¡Nos han traído sus corazones y de este modo han llegado a los nuestros!”. En el Palais Moulay Hafid, el Palacio del Sultán, gran sintonía con el público, que acogió con gran alegría y participación el mensaje. Las emociones suscitadas provocaron un diálogo espontáneo, deseo de conocerse y de profundizar la amistad, recién nacida, pero también de cerrar en sí el ADN de la fraternidad. Gen Rosso backgroundDe su origen a hoy el Gen Rosso ha contado con más de 200 entre artistas y técnicos, ha tocado en 44 naciones en Europa, Asia, Norte y Suramérica, África y Medio Oriente, con 2500 espectáculos en 220 giras, 24 cantatas, 60 grandes manifestaciones internacionales, 250 workshop y más de 5.000.000 de espectadores. Su producción discográfica cuenta con 54 álbumes y 320 canciones publicadas. El Gen Rosso ha tocado en los contextos sociales más diversos por razas, religiones y culturas, a menudo fuera de las rutas habituales de una gira: a favor de proyectos de solidaridad, acciones humanitarias, presos.

Palabra de Vida Noviembre de 2007

Un aporte a la humanidad

Los cuarenta años de camino por el desierto fueron, para el pueblo de Israel, un tiempo de prueba y de gracia. Dios purificó su corazón y les mostró su amor inmenso.
Ahora que está por entrar en la Tierra Prometida, Moisés evoca la experiencia vivida. En particular recuerda el gran don que recibieron juntos, la ley de Dios, sintetizada en los Diez Mandamientos, e invita a todos a ponerla en práctica.
Mientras expone esas enseñanzas, Moisés se maravilla por la forma en que Dios se hizo cercano a su pueblo, se ocupó de él, le dio normas de vida tan sabias, y exclama:

“¿Y qué gran nación tiene preceptos y costumbres tan justos como esta ley…?”

De diversas maneras y en distintos tiempos, Dios ha inscripto su ley en el corazón de cada persona y ha hablado a todos los pueblos. Todos los hombres pueden alegrarse por el amor que Dios ha mostrado hacia cada uno de ellos. Pero no siempre es fácil comprender su designio sobre la humanidad. Por eso Dios eligió a un pueblo pequeño, el de Israel, para hacer conocer más claramente su plan. Finalmente envió a su Hijo, Jesús, quien reveló plenamente el rostro de Dios manifestándolo como Amor y condensando su ley en el único mandamiento del amor a Dios y al prójimo.
La grandeza de un pueblo y de cada hombre se expresa en la adhesión a la ley de Dios con el  “sí” personal. Adhesión que no es una superestructura artificial, ni mucho menos una alienación; no es tampoco resignarse a una mejor o peor suerte, ni se trata de soportar una fatalidad, casi como quien dice: así está establecido, así tiene que ser, es inevitable.
No: la adhesión a la ley de Dios es lo mejor que puede pensarse para el hombre. Implica colaborar para que emerja el gran plan que Dios tiene sobre él y sobre la humanidad entera: hacer de ella una sola familia, unida por el amor, y llevarla a vivir su misma vida divina. Por eso, nosotros también podemos exclamar, como Moisés:

“¿Y qué gran nación tiene preceptos y costumbres tan justos como esta ley…?”.

¿Cómo vivir, durante el mes esta Palabra de Vida? Yendo al corazón de la ley divina que Jesús ha sintetizado en el único precepto del amor. Por otra parte, si pasamos revista a los Diez Mandamientos dados por Dios en el Antiguo Testamento, comprobamos que, al amar de verdad a Dios y al prójimo, los observamos todos y a la perfección.
¿Acaso no es verdad que quien ama a Dios no puede admitir otros dioses en su corazón? ¿Qué quien ama a Dios pronuncia su nombre con respeto sagrado y no lo usa en vano? ¿Qué quien ama es feliz de poder dedicar por lo menos un día de la semana a Aquél que más ama? ¿Acaso no es cierto que quien ama a cada prójimo no puede no amar a los propios padres? ¿No es evidente que quien ama a los demás no se pone en situación de robarles, ni de matarlos, ni de aprovecharse de ellos para sus placeres egoístas, ni testimonia en falso contra ellos?
¿Acaso no es también cierto que su corazón, ya pleno y satisfecho, no siente el deseo de los bienes y de las criaturas de los otros? Efectivamente, quien ama no comete pecado, observa toda la ley de Dios.
Lo he comprobado más de una vez, durante mis viajes, en contacto con pueblos y etnias distintas. Recuerdo sobre todo la fuerte impresión que me dejó el pueblo Bangwa en Fontem, Camerún, cuando en el 2000 adhirió de una manera nueva a la invitación a amar.
Preguntémonos cada tanto, durante el día, si nuestras acciones están compenetradas en el amor. Si es así, nuestra vida no será vana, sino un aporte a la realización del plan de Dios sobre la humanidad.

Por Chiara Lubich

El valor de ser y decirse cristianos

¿Es todo falso? Soy la única en la clase que participa en la hora de religión. A menudo mis compañeros literalmente me bombardean con preguntas poniendo en tela de juicio muchos puntos de nuestra fe. Después de la publicación del libro “El Código da Vinci”, sobre todo una compañera no perdía ninguna oportunidad para repetirme que todo en lo que creo es falso. Yo sabía que no tenía razón, pero era incapaz de responderle con los argumentos apropiados. Hablando de mi problema con otras muchachas que como yo quieren vivir el Evangelio, decidimos profundizar juntas la figura de Jesús, tratando de entender cómo responder a las preguntas de mi compañera. Fue una experiencia bellísima. Si antes para mi sólo estaba claro que mi compañera se equivocaba, ahora verdaderamente tenía argumentos para responderle. (L. – España) ¿Ir o no ir? Me encontraba en la iglesia con mis compañeros de la escuela para el precepto pascual. Durante la celebración todo iba ok, pero en el momento de la comunión empecé a pensar si levantarme o no de la banca. De hecho ¡ser cristianos ciertamente no está de moda! Es más, para ellos los cristianos son personas débiles, por lo que me daba vergüenza hacerme ver en la fila para la comunión. Temía que se burlaran de mí y este temor me repetía continuamente: “No vayas”. Pero después tomé valor: ¡era más importante seguir mi fe, que las ideas de mis compañeros! Regresando a mi lugar, me sentía sereno por cómo había actuado y feliz por haber recibido a Jesús. Por el hecho de conocer otros muchachos que viven como yo, gracias a su amor y a su amistad, he adquirido más seguridad en mí mismo y en aquello en lo que creo. (M. – Italia)

El homenaje de miles de personas a Chiara Lubich

Semana Mundo Unido 2007 Fraternidad universal: labores en curso

«Mira a tu alrededor para entender las necesidades de los demás. ¿Puedes hacer algo? Ve más allá de los rencores y los prejuicios, perdona a quien te ha hecho daño. Orfanatos, hospicios, hospitales, las ideas pueden ser tantas, ¡la ciudad es la tuya!» Así resuena la invitación de los Jóvenes por un Mundo Unido en uno de los tantos puntos del globo en los que se ha puesto en marcha la Semana Mundo Unido 2007 (SMU). La undécima edición de esta propuesta, que nació después del Genfest 1995, y es conocida como SMU, está dirigida a jóvenes de todo el mundo, a las instituciones nacionales e internacionales, públicas y privadas, a todos, para valorar las iniciativas que promueven la unidad en todo nivel. Fecha de inicio: domingo 14 de octubre. Pero muchas iniciativas se desarrollaron ya desde el sábado 13. Cientos de eventos en todo el mundo mediante los cuales miles de jóvenes proponen su estilo de vida: comprometerse día tras día a superar las barreras que nos separan – compartiendo ideas, bienes y experiencias. Conexión planetaria: sábado 20 y domingo 21 de octubre. El ápice de la semana es una conexión telefónica entre los jóvenes involucrados, en más de 100 ciudades del mundo, con un mensaje de Chiara Lubich a los jóvenes del mundo y un intercambio de experiencias desde los puntos más candentes del planeta. Este año, por primera vez, también desde Nepal y de Siria. Pero hagamos un rápido giro del mundo, tocando algunos de los puntos vivos de la SMU: Asia Filipinas Manila – Osar el amor:  Actividad en el centro social Bukas Palad (link), para recoger fondos para la educación de los niños y para la promoción social de las familias del lugar. El 20 de octubre: “U-Nite” (unite + youth at night): música, experiencias, fraternidad. El 22 de octubre el concierto  “Step Up”, con un conjunto de los Jóvenes por un Mundo Unido junto con artistas filipinos. África Congo En Lubumbashi, una ciudad a 2000 Km. de  Kinshasaandare los Jóvenes por un Mundo Unido irán a visitar a los niños y adolescentes de un orfanato. Juegos, canciones, danzas para festejar a estos muchachos, dispuestos a decir con algunas experiencias el secreto que los anima. Para el 18-19 de octubre un campo de trabajo en la diócesis para trabajar con otros jóvenes en la construcción de algunas aulas y poner un poco en orden el terreno adyacente a la basílica. América Venezuela Caracas: concierto en la Universidad Simón Bolívar para la inauguración de la SMU. Seguidamente, foro sobre la no violencia y la fraternidad en la política. Europa Irlanda En Dublín sábado 13 de octubre:   “Intercultural Exchange” – samba brasileña, danza del dragón china, artes marciales y buen humor irlandés: todo esto y más en una feria multicultural que tendrá lugar en el Dublin University College. Objetivo: celebrar en una jornada, lo mejor de las muchas nacionalidades que conforman hoy a Irlanda, un país que se está volviendo cada vez más multicultural. Dentro del Intercultural Exchange se realizará también un taller dedicado a los derechos de los trabajadores (workers and tenants legal rights) – www.cinews.ie

El homenaje de miles de personas a Chiara Lubich

Una primavera ecuménica en Praga

Estamos asistiendo a la primavera ecuménica de Praga”. Estas palabras, del Obispo rumano ortodoxo de Serbia, Daniil, expresan muy bien la intensa experiencia de comunión vivida del 20 al 27 de septiembre en Praga, encrucijada en el corazón de Europa, por 43 Obispos de 18 Iglesias, provenientes de 17 naciones de 4 continentes, reunidos por el 26° Congreso anual.  Las próximas citas: 2008 en el Líbano, afligido por graves tensiones; 2009 en Wittenberg (Alemania), ciudad-símbolo del protestantismo. En sus celebraciones y reflexiones, los obispos se concentraron en el actual vuelco histórico, convencidos de que, por el hodierno esfuerzo de la humanidad, podrá nacer en las Iglesias un compromiso aún mayor para llevar la luz del Evangelio al mundo. “Mi noche no tiene oscuridad: por una cultura de la resurrección”, ha sido el tema del Congreso, ilustrado con una conversación preparada por Chiara Lubich. En el diálogo conclusivo, los Obispos afirmaban unánimemente que se había cumplido el augurio expresado por la fundadora de los Focolares: “¡Que vivan en la luz!”. El “Domingo Ecuménico”, celebrado en la Repúblíca Checa el 23 de septiembre, ha sido el vértice de la semana, rica de reflexiones  bíblicas, de encuentros y visitas a  las varias Comunidades cristianas, sin olvidar los tesoros artísticos y culturales de Praga. En el centro, dedicado a Madre Teresa de Calcuta, los Obispos se encontraron con 400 exponentes de la vida civil y eclesial de la ciudad: entre ellos, Católicos, Ortodoxos, Luteranos, Evangélicos, Metodistas, Bautistas, Vetero-católicos, Pentecostales, Husitas y miembros de la Iglesia de los Hermanos. “Europa estaba saliendo del siglo XX con muchas heridas interiores y exteriores – ha dicho en esta ocación el Obispo Christian Krause, ex-presidente de la Federación Luterana Mundial y, como tal, firmante de la Declaración conjunta católico-luterana sobre la justificación – pero Dios ha intervenido”. Y recordó “la revolución de terciopelo” de Praga y la caída del muro de Berlín, así como la firma de la Declaración, sellada en 1999 en Augsburgo (Alemania), la cual hizo caer barreras seculares entre las dos denominaciones. Ejemplar el compromiso de los cristianos por la reconciliación y con el fin de dar un testimonio común, sin espíritu de rivalidad en el seno de la sociedad post-comunista, expuesto por el Presidente del Consejo Ecuménico nacional de las Iglesias, Dr. Pavel Cerny y por el Obispo católico Frantisek Radkovsky. Un largo aplauso subrayó la intervención de algunos Obispos participantes en el Congreso, que ofrecieron el testimonio de la profunda comunión que los une en la caridad fraterna, “con Cristo en medio nuestro”. “Volveré a Australia y llevaré a las otras Iglesias en mi corazón. Caminaré de la mano con los otros Obispos”, asegurò el Obispo anglicano David Murray de Perth. “Realizamos un ‘diálogo de la vida’ -dijó el Card. Miloslav Vlk, Arzobispo de Praga y  promotor del Congreso- poniendo el acento en aquello que tenemos en común, empezando por el bautismo. No ignoramos las dificultades que existen en las Iglesias y entre las Iglesias, pero experimentemos que el amor evangélico, sobre todo el amor a Jesús crucificado y abandonado, nos da nuevas fuerzas para construir la comunión allí donde vívimos”. Se puso de relieve el aporte de los cristianos a la construcción de Europa, emergido en el mes de septiembre durante la gran IIIª Asamblea Ecuménica Europea en Sibiu (Rumanía), promovida por las Iglesias de Europa (CCEE, Consejo de las Conferencias Episcopales Europeas y Kek, Conferencia de las Iglesias cristianas de Europa) con la participación de 3000 delegados, y también en la Manifestación “Juntos por Europa” del 12 de mayo pasado en Stuttgart (Alemania), organizada por movimientos y comunidades de distintas Iglesias del viejo continente. En el curso del Congreso fueron impactantes los testimonios de sacerdotes y laicos que, nutridos con la espiritualidad de los Focolares, ya desde los años 60, tiempo de persecución, sostuvieron a la Iglesia en la entonces Checoslovaquia, irradiando la vida del Evangelio. Otro momento de gran intensidad espiritual se vivió en la Catedral, con la celebración de la Misa católica, en la historica capilla de San Wenceslao, donde los Obispos recordaron a los santos y a los mártires de los inicios de la nación checa y a los testigos víctimas del nazismo y del comunismo. En este momento los Obispos se propusieron reconocer el rostro del Crucificado en la propia historia personal y en la de sus Iglesias, eligiéndole nuevamente a Él, que sólo puede conducir a los cristianos a la comunión tan esperada.

Octubre de 2007 – La importancia del otro

Es necesario hablar, a todos, siempre.
Muchas veces la Palabra de Vida nos invita a vivir, a ser el amor. Pero también es necesario trasmitir la Palabra, anunciarla, comunicarla, hasta involucrar a los demás en una vida de donación, de fraternidad.
Las últimas palabras de Jesús fueron: “Vayan por todo el mundo, anuncien la buena noticia1”.
Esa era la pasión que impulsaba a Pablo a viajar por el mundo entonces conocido y a dirigirse a personas de culturas y creencias diferentes: “Si anuncio el Evangelio, no lo hago para vanagloriarme; al contrario, es para mí una necesidad imperiosa. ¡Ay de mí si no predicara el Evangelio!2
Haciéndose eco de las palabras de Jesús y confirmado por su propia experiencia, Pablo recomienda también a su fiel discípulo, Timoteo, y a cada uno de nosotros:

“Proclama la Palabra…”

Para que el hablar resulte eficaz es necesario que antes –cuando es posible– se construya una relación con las personas a las que nos dirigimos.
Incluso cuando no se pueda hablar con palabras, se lo puede hacer con el corazón. A veces la palabra sólo puede expresarse en un silencio respetuoso, a través de una sonrisa, o bien interesándonos por el mundo del otro, por lo que le preocupa, por sus problemas, dirigiéndonos al otro por su nombre, de manera que advierta que él o ella es importante para nosotros. Y efectivamente lo es: el otro no nos resulta nunca indiferente.
Esas palabras sordas, cuando son oportunas, no pueden dejar de abrir una brecha en los corazones y muchas veces el otro se interesa por nosotros y nos pregunta. Ahora bien, ése es el momento del anuncio. No hay que dejarlo pasar, hay que hablar claramente, aunque quizás con pocas palabras, pero hablar y comunicar el porqué de nuestra vida cristiana.

“Proclama la Palabra…”

¿Cómo vivir esta Palabra de Vida y decir, aunque sea sólo con nuestro paso, el Evangelio? ¿Cómo darlo a todos? Amando a cada uno, sin distinción. Si somos cristianos auténticos, que viven lo que el Evangelio enseña, nuestras palabras no sonarán vacías.
El anuncio será aún más luminoso si sabemos dar testimonio del corazón del Evangelio, de la unidad entre nosotros, conscientes de que “en esto todos reconocerán que ustedes son mis discípulos: en el amor que se tengan los unos a los otros”3.
Este es el hábito de los cristianos comunes que pueden transmitir varones y mujeres, casados o no, adultos y niños, enfermos y sanos, para dar testimonio siempre y en todas partes, con la propia vida, de Aquél en quien creen, de Aquél a quien quieren amar.

por Chiara Lubich

1) Cf Evangelio de Marcos 16, 15; Evangelio de Mateo 28, 19-20;
2) Primera carta de Pablo a los corintios 9, 16;
3) Evangelio de Juan 13. 35.

 

Esa serenidad que nadie puede quitarte

Tengo 25 años y estudio ingeniería electrónica. A la edad de 8 años, debido a una enfermedad que en un inicio se creyó que era un tumor cerebral, quedé con una lesión en el nervio óptico que me redujo notablemente la función visual. Esta experiencia muchas veces me llevó a preguntarme qué es el dolor, pero sobre todo por qué el dolor. A los 11 años, debido al resultado del examen médico, no fui aceptado para realizar deporte a nivel competitivo. Podía practicar cualquier deporte, pero sólo a nivel amateur. Me inscribí en basket; pero al faltarme la visión tridimensional no era buen jugador y los demás se burlaban de mí. También en el colegio, cuando se hacían los equipos para jugar, siempre era el último que elegían porque ninguno me quería con él. Dentro de mí me preguntaba, cada vez más fuertemente, qué era lo que realmente valía en la vida. ¡A 18 años la licencia! Una licencia especial, que tenía que renovar cada dos años, no bastaba saber manejar el automóvil, era necesario saber qué hacen los demás en la calle: no era necesaria la destreza, sino una buena vista. Veía a todos mis amigos “agarrar la carretera e ir”, mientras yo no. Y esto fue realmente duro, y lo es todavía hoy.  Pero había una cosa que me hacía creer en la utilidad del dolor: pensando en Él, en Jesús muerto en la cruz, me decía: “Jesús habría podido encontrar otros mil modos de salvarnos, ¿por qué precisamente la cruz? El dolor debe tener una importancia prioritaria, si no ¡habría resuelto la cosa de otro modo!”. Pude experimentar que las palabras del Evangelio, si se viven radicalmente, son realmente verdaderas: “a quien me ama me manifestaré, den y se les dará…”.  Las veces que logré vivirlas seriamente, pude experimentar que lo que Jesús promete se verifica. Y advertí en lo más íntimo, una serenidad inmensa, silenciosa, que nadie podía quitarme. Esa paz íntima que nace espontánea en esos momentos, me hace creer que Alguien allá arriba me ama y tiene un designio sobre mí. Y las dificultades cotidianas se han convertido en un gimnasio para ejercitar la caridad, la paciencia, la fe, y las otras virtudes. Después de 15 años, la prótesis que me habían puesto en la cabeza dejó de funcionar porque se había deteriorado. Se sabía que antes o después habría sucedido, pero los médicos tardaron 10 días en entender que era la válvula la que no funcionaba. Mientras tanto mi campo visual se redujo todavía más. Pensaba: Si cada vez que se me obtura la válvula de drenaje, me disminuye la vista en cierto porcentaje, cuando llegue a los 45 años necesitaré un perro… A penas salí de la consulta, después del amargo veredicto, traté de escuchar lo que Jesús quería decirme. Pero dentro sólo tenía un enorme vacío, un silencio cósmico. Seguí amando en el único momento que poseo, el presente. El sentido de justicia se tradujo en el tratar de hacer algo por los demás: en la universidad, existe una oficina que apoya a los estudiantes que, por problemas objetivos, tienen más dificultades para seguir las clases y estudiar. Más que una oficina para mí es un gimnasio para entrenarme a amar a quien tiene más dificultad. Me dieron una cámara de vídeo y una computadora portátil que me permiten repasar las clases más difíciles, esas para las que no existen textos, o bien si existen, es necesario un profesor que te haga entender plenamente las cosas. Toda esta experiencia es un gimnasio donde me entreno día tras día en la paciencia, en la mansedumbre, y sobre todo me abre un canal directo a la comunicación con quien sufre. El descubrimiento de Dios como Amor me da la fuerza y la alegría para no encerrarme en el pequeño mundo de mis problemas, sino que me empuja a mirar más allá, hacia el prójimo. (M. T. – Italia)

«En camino hacia la unidad de la humanidad. Las propuestas cristianas y gandhianas»

«En camino hacia la unidad de la humanidad. Las propuestas cristianas y gandhianas»

Está bien expresado en el título el objetivo del Simposio que reunirá durante tres días, en el Centro Mariápolis del Movimiento de los Focolares en Castelgandolfo (Roma), exponentes de instituciones académicas y sociales gandhianas, como el Movimiento Sarvodaya Illakiya Pannai, el Shanti Ashram, la Gandhigram Rural University, provenientes de Tamil Nadu, en el sur de India. La primera parte del Simposio ofrecerá un intercambio de propuestas y concreciones en el mundo de la pedagogía, de la economía, de la política, de la ecología.  Marcará una ulterior profundización en el camino emprendido desde hace algunos años entre exponentes de la cultura inspirada en el Mahatma Gandhi y aquella inspirada en el carisma de la unidad de los Focolares. El miércoles próximo los participantes participarán en una audiencia con el Papa, después de haber visitado el Consejo Pontificio para el Diálogo interreligioso. Seguirán citas en la ciudadela de los Focolares de Loppiano y en Florencia, ciudad que tiene una particular vocación al diálogo interreligiosos para la paz entre los pueblos. Estarán presentes representantes de la alcaldía y de la Región Toscana. Estos eventos serán un testimonio que a India, donde no faltan fenómenos de intolerancia religiosa, como evidencia la crónica de las persecuciones hacia los cristianos y musulmanes, la atraviesa también una red que une en diálogo fraterno a cristianos e hindúes, con incidencia en el campo social y cultural. Del 20 al 23 de septiembre la delegación indiana estará presente en Toscana con un denso programa: Intercambio de experiencias sobre la vida de las ciudadelas de los Focolares y la del Ashram – en la ciudadela de los Focolares de Loppiano (Incisa Valdarno – Florencia) – a partir del día 20 en la mañana hasta el 21 de septiembre. Congreso sobre el tema “La Ciudad y la Paz” – Florencia, Cenáculo de la Santa Cruz, 21 de septiembre, a las 5.30 pm – Promovido por: Movimiento Político por la Unidad (Focolares) – Centro Regional Toscana, Centro Internacional para Estudiantes Extranjeros “Giorgio La Pira”, Asociación Jóvenes por un Mundo Unido, con el patrocinio de la Región Toscana, de la Provincia y de la Alcaldía de Florencia. Encuentro con la Consulta regional para el diálogo y la paz entre las culturas – Florencia, Presidencia de la Junta Regional Toscana, vía Cavour, 18 – 22 de septiembre, a las 10.00 am.

Septiembre 2007

“Practica la justicia, la piedad, la fe, el amor, la constancia, la bondad”

¿Cómo hacer para vivir todas estas virtudes en la vida cotidiana?
Es posible que parezca difícil ponerlas en práctica una por una. ¿Por qué, entonces, no vivir el presente con la radicalidad del amor? Si uno vive el presente en la voluntad de Dios, Dios vive en él, y si Dios está en él, en él está la caridad.
Quien vive el presente es, de acuerdo a las circunstancias, paciente, perseverante, manso, pobre de todo, puro, misericordioso, porque tiene el amor en su expresión más alta y genuina; ama de verdad a Dios con todo el corazón, toda el alma, todas las fuerzas; es iluminado interiormente, es guiado por el Espíritu Santo y por consiguiente no juzga, no piensa mal, ama al prójimo como a sí mismo. Tiene la fuerza de la locura evangélica de “poner la otra mejilla”, de “caminar dos kilómetros…” (1) con el que te pide que lo acompañes uno.


“Practica la justicia, la piedad, la fe, el amor, la constancia, la bondad” 

Esta exhortación está dirigida a Timoteo, fiel colaborador de Pablo, su compañero de viaje y amigo, confidente al punto de ser casi como un hijo. “Hombre de Dios – le dice el apóstol, después de haber denunciado orgullo, envidias, peleas, apego al dinero – huye de todo esto”, y lo invita a tender a una vida donde resplandezcan las virtudes humanas y cristianas.
En estas palabras resuena el eco del compromiso, asumido en el momento del bautismo, de renunciar al mal (“huye”) y de adherir al bien (“practica”). Del Espíritu Santo provienen, en efecto, la transformación radical y la capacidad y la fuerza de poner en práctica la exhortación de Pablo:

“Practica la justicia, la piedad, la fe, el amor, la constancia, la bondad” 

La experiencia vivida con el primer grupo de jóvenes que en Trento, en 1944, dio vida al focolar, nos permite intuir cómo puede vivirse la Palabra de Vida, sobre todo la caridad, la paciencia, la mansedumbre.
No era fácil, sobre todo en los primeros tiempos, vivir la radicalidad del amor. Incluso entre ellas, en sus relaciones, se podía ir acumulando el polvo del ambiente, y la unidad podía decaer. Era lo que sucedía, por ejemplo, cuando se daban cuenta de los defectos, de las imperfecciones de la otra y se la juzgaba, por lo que se enfriaba la corriente de amor recíproco.
Para reaccionar ante esta situación, un día se les ocurrió hacer un pacto entre ellas, que llamaron “pacto de misericordia”.
Decidieron que cada mañana verían nuevo al prójimo con el cual se encontraban –en el focolar, en la escuela, en el trabajo, etc.– , totalmente nuevo, no recordando para nada sus defectos, sino cubriendo todo con el amor. Se trataba de acercarse a todos con esa amnistía completa en su corazón, con ese perdón universal.
Era un compromiso fuerte, tomado por todas de común acuerdo, que las ayudaba a ser siempre las primeras en amar, a imitación de Dios misericordioso, el que perdona y olvida.

Chiara Lubich

1) Cf Evangelio según San Mateo 5, 41.

En Martigny (Suiza), un pacto entre generaciones diferentes

Martigny, 25 de agosto del 2007 Queridos jóvenes y estimados políticos: Yo también deseo decirles una palabra durante esta jornada dedicada a construir el futuro de “nuestra” -permítanme que me exprese así- , amada Suiza, ya que hemos recorrido mucho camino juntos. Este año son los jóvenes quienes nos han dado la posibilidad de enriquecer esta historia con una nueva etapa, invitando a todo tipo de persona, políticos de todos los niveles y tendencias, a funcionarios y ciudadanos, a comprometerse juntos en la elección de la fraternidad como categoría inspiradora de la política. Quisiera hacer una propuesta a todos ustedes: establecer un pacto, un verdadero y propio pacto entre generaciones diferentes para dar a la política su auténtico espíritu de empeño comunitario. Un pacto de amor recíproco entre ustedes, jóvenes, que tienen la capacidad de creer en la realización de los grandes valores como la fraternidad universal, la paz, la libertad, y representan a la Suiza que vendrá, y ustedes políticos, que ya trabajan por su gente, con el peso y la riqueza de la experiencia, y representan lo que hoy es posible poner en práctica. ¿Por qué no poner en común estas riquezas y hacer crecer de este modo la efectiva capacidad de mantener los compromisos que asuman? Les puedo asegurar que, si tendrán el valor de tomar esta actitud de escucha y del trabajo en común, se pondrá en marcha un nuevo estilo de vida política que abrirá caminos e ideas nuevas, que por ósmosis de amor contagiará a otros y hará posible realizar lo que en estos días hemos creído y querido juntos. Se puede trabajar por la unidad de un pueblo solo si algunos se ponen en primera línea a experimentarla entre ellos. Yo estoy con ustedes y ruego a Dios, el Amor, a ese Dios que vuestros padres han querido como garante del Pacto Federal, que nos ayude a hacer de Suiza una comunidad unida, abierta y solidaria, testimonio vivo en el camino del mundo unido. Chiara Lubich

El homenaje de miles de personas a Chiara Lubich

Una política de escucha, compromiso a favor del bien común, prioridad ante los más pobres

Dejar de lado las propias ideas preconcebidas y las propias convicciones políticas y volver a aprender a respetar al prójimo”. Sólo así es posible una política que conjugue la paz, la justicia, el bien común y exprese las aspiraciones y las expectativas de los jóvenes. De este modo los jóvenes, a través de su representante, Laurent Moesching – estudiante de 22 años, presidente del Comité compuesto por 14 jóvenes, que ideó el Politics-party.ch-, demostraron que habían acogido el reto que les lanzó Chiara Lubich, iniciadora del Movimiento Político por la Unidad (Focolares): “Si tienen el valor de asumir esta lógica de la escucha y del trabajo en común se pondrá en acción una nueva forma de vivir la política”. Es este nuevo estilo era la expectativa más sentida por parte de los jóvenes, como se puso en evidencia en el vivaz diálogo con los políticos presentes y en el intercambio de experiencias que tuvo lugar en Martigny, el 25 y 26 de agosto de 2007, con 300 participantes, de los cuales 100 jóvenes y muchos políticos comprometidos a nivel nacional, cantonal y comunal. Impactante una experiencia de Medio Oriente: Hand in Hand.  Puso en evidencia cómo es posible la escucha y el trabajo en común también en situaciones de grave conflicto. Sonia Chason y Nebal Bakoey hablaron de su compromiso en el proyecto escolar “Hand in Hand” (De la mano) en Jerusalén: una escuela que parte de la idea de que la cultura árabe y hebrea tienen un valor importante. Todas las clases son preparadas por un profesor árabe y uno hebreo quienes juntos preparan el programa de los cursos. Nebal Bakoey explicó: “El respeto es el fundamento de todos nuestros intercambios. Esto no significa que siempre tengamos el mismo parecer, sino que le damos importancia a aquello que descubrimos juntos”. El pilar más débil es el más importante – En el tema principal, Lucia Fronza Crepaz, Presidente del MppU a nivel internacional, presentó la fraternidad universal como “una categoría apta e inspiradora del compromiso político”, como base de la vida civil en una sociedad multicultural que presenta grandes desafíos. La ex – diputada italiana indicó en los pobres una prioridad política usando una imagen significativa: “Para valorar la firmeza de un puente, no es determinante la capacidad de resistencia del pilar más fuerte, sino del más débil”. Los miembros más débiles de nuestra sociedad deben tener la prioridad “no por piedad –agregó- sino porque los pobres, abandonados a sí mismos, no tienen voz en el cuadro de la democracia”. Música pop después de las intervenciones – Politics-party: así había sido anunciada esta cita. Después del politics se agregaba el momento del party: las intervenciones dejaban el lugar a la música pop y los debates a la danza. La organización estuvo en mano de los jóvenes, y también ésta simbiosis entre política y “fiesta” tuvo gran éxito.

El homenaje de miles de personas a Chiara Lubich

Competencia de solidaridad en ayuda a los damnificados del terremoto de Perú

Más de 500 muertos, 1600 heridos, 20.000 familias damnificadasIncalculables los daños materiales. Un primer balance del violento terremoto que el 15 de agosto afectó las ciudades de Pisco, Chincha, Ica y Cañete más o menos a 300 Km. al sur de Lima, capital de Perú. Del país andino miembros de la comunidad del Movimiento de los Focolares nos escriben: “Las ciudades parecen destruidas por la guerra. Miles de familias han perdido todo: parientes cercanos, casa, comida, trabajo… En todo el país se pone en acción una vasta campaña de solidaridad. Miles de personas han bajado a socorrer a las poblaciones afectadas, han hecho donaciones de víveres, medicinas, cobijas (en Perú están en pleno invierno). Poblados, instituciones e industrias han recogido toneladas de ayudas humanitarias. Nos hemos puesto a colaborar con organizaciones como la Cruz Roja y otros Entes de solidaridad, para unir esfuerzos y hacer más eficaz la ayuda. En nuestras casas hay un ir y venir de personas amigas y de otras que no conocemos, pero que nos traen ropa, víveres y medicinas. Las familias del Movimiento, junto con sus niños, han adherido a un proyecto de ayuda: llenar morrales con una chaqueta, una gorrita, un libro, un peluche, colores, un block de papel de dibujo, calcomanías y una tarjeta para un amiguito del sur. Los niños se sienten felices de poder compartir. Este proyecto se está extendiendo a tantos niños y miles de morrales serán entregados el 1º y 2 de septiembre”. La AMU (Acción Mundo Unido), ONG de los Focolares, reconocida por el Ministerio de Relaciones Exteriores italiano, ha enviado un primer aporte de 7.000 dólares para las necesidades más urgentes, y ha lanzado una campaña de recolección de fondos para asegurar la continuidad de la ayuda en el futuro próximo cuando, superada la fase de emergencia, se deberá proveer a la reconstrucción de las casas y a encaminar actividades económicas para el sostén de las familias. Quien desea contribuir con la acción de solidaridad a favor de Perú puede enviar su aporte con la causal “Emergencia Perú” a una de las siguientes direcciones: Asociación “Acción por un Mundo Unido – Onlus” Via Frascati 342 – 00040 Rocca di Papa (Roma) – c/c postal n. 81065005 o bien a la c/c bancaria n. 000000120434 – en la Banca Popolare Etica – Filial de Roma – CIN G – ABI 05018 – CAB 03200 – Código BIC: CCRTIT2184D Coordinadas internacionales EUR IBAN: IT16   G050   1803   2000   0000   0120   434 código BIC (swift)      CCRTIT2184D

El homenaje de miles de personas a Chiara Lubich

Helmut Nicklas: «decisivo su papel en la comunión entre los Movimientos cristianos”

“Helmut Nicklas, era realmente una persona carismática por su capacidad de escuchar la voz de Dios y de seguirlo con radicalidad”. Dijo Chiara Lubich en su mensaje leído en la Iglesia de San Mateo, catedral evangélico-luterana de Munich, el viernes 17 de agosto de 2007, en el momento del último saludo a este “amadísimo amigo y verdadero hermano” quien, con “pasión”, gastó su vida por la unidad. Helmut Nicklas concluyó su santo viaje terreno el domingo 12 de agosto, debido a una dolorosa enfermedad que lo afligía desde hacía más de un año. Tenía 68 años. Nacido en Nabburg (Alemania), estaba casado, con dos hijos. Desde 1971 hasta el 2002 fue el responsable del YMCA de Munich (La Asociación ecuménica de jóvenes cristianos). De 1982 a 1998 fue también vicepresidente del YMCA World-Urban-Network (que comprende más de 2000 asociaciones difundidas en todo el mundo), y a partir de 1985 era miembro del Advisory Bord del International Carismatic Consultation. De él Chiara Lubich subrayó sobre todo el “papel decisivo” desarrollado en el camino de comunión entre los Movimientos y comunidades de varias Iglesias. De ello dio testimonio también la numerosa representación de comunidades y Movimientos evangélicos y católicos presentes en la celebración fúnebre, y los mensajes de la Comunidad de San Egidio y del Movimiento de Schoenstatt. Este camino de comunión, iniciado en 1999, floreció Un camino que, iniciado en 1999, floreció en las grandes manifestaciones con el título “Juntos por Europa”, que tuvieron lugar en Stuttgart (Alemania) en el 2004 y en mayo pasados, para contribuir a dar un alma al continente y superar los conflictos y las barreras. Ya en los años 60´ había tenido lugar un primer encuentro entre Chiara y Helmut. Reportamos seguidamente el mensaje completo de Chiara Lubich:«He vuelto a ver a Helmut Nicklas después de muchos años, en 1999, en Ottmaring, con varios responsables de Movimientos evangélicos. Era la hora del nacimiento de la comunión entre Movimientos de varias Iglesias. Desde entonces, este camino, que estamos recorriendo, tuvo varias etapas en toda Europa y fuera de ella, con grandes e históricos desarrollos del Pueblo de Dios. Y en las distintas etapas de este camino de comunión, Helmut siempre jugó un papel decisivo. Justamente en la iglesia de San Mateo, el 8 de diciembre del 2001, vivimos un intercambio de dones espirituales que recordamos como algo muy importante. Después de mi intervención sobre el amor mutuo, Helmut invitó a los 800 responsables de los Movimientos presentes a hacer un “pacto de amor recíproco” (Jn.13,34). Este pacto, que renovamos en muchas ocasiones, lo consideramos el fundamento de la comunión entre los Movimientos, y la acompañará siempre. Helmut era una persona carismática, por su capacidad de escuchar la voz de Dios y de seguirla con total radicalismo. Esta capacidad lo orientó a vislumbrar nuevos horizontes y lo colmó de la pasión por la unidad. Fue un verdadero servidor de la comunión entre los Movimientos; uno que –como él mismo decía- debe ser capaz de olvidarse de sí mismo y de los intereses de su propia comunidad, y ponerse al servicio. Y él dio el ejemplo. Todos nosotros del Movimiento de los Focolares siempre tendremos en el corazón a Helmut Nicklas, queridísimo amigo y verdadero hermano”. Durante su enfermedad, Chiara ha estado continuamente en contacto con él a través de algunos miembros de los Focolares en Alemania. Dos días antes de su fallecimiento, a Severin Schmid, quien lo visitó en la clínica de Munich donde estaba internado, le entregó casi un testamento, precisamente refiriéndose a la comunión entre los Movimientos: “Hemos vivido momentos históricos. Son como señales que nos indicarán también en el futuro el camino. Debemos permanecer fieles a lo que Dios nos ha hecho vivir. Debemos contar esta historia.” Helmut Nicklas fue uno de los dos delegados de la Iglesia evangélica alemana invitados al Congreso que precedió el gran encuentro de los Movimientos y nuevas comunidades con el Papa Benedicto XVI, en la vigilia del 2006. En una entrevista de la agencia Zenit, a la pregunta sobre lo que tienen en común los Movimientos y comunidades católicos y evangélicos, Helmut Nicklas respondió:  «Con los Movimientos católicos nos une la fuerte convicción de que los hombres de hoy tienen necesidad de Jesucristo «.

El homenaje de miles de personas a Chiara Lubich

Suiza: Chiara Lubich ciudadana honoraria de Mollens, y cita de los jóvenes para los jóvenes, sobre la política

“Desde 1974, Chiara Lubich transcurre el verano en Mollens y nos sentimos honrados en acoger esta personalidad internacionalmente reconocida, comprometida a favor de la paz y de la fraternidad universal entre los pueblos” Son estas las motivaciones del reconocimiento en la pequeña ciudad que surge en los altos del Vallese. En Suiza, el 25 y 26 de agosto de 2007 tendrá lugar otra cita: involucra especialmente a los jóvenes y la política. Se trata del Politics-Party: una iniciativa que se inspira en el espíritu de Chiara Lubich. Sigue a otras citas con personalidades políticas suizas, entre las cuales el alcalde de Mollens quien en una entrevista declaró: «El Movimiento Político por la Unidad es un reto formidable porque propone una metodología muy distinta con respecto a la política que nosotros conocemos. En él la fraternidad tiene la prioridad en la política, y se prefiere el diálogo a la confrontación dialéctica y conflictual. Y esto en los distintos niveles del compromiso político. Que nuestros jóvenes estén involucrados en esta reflexión, me parece que es ya una apertura no indiferente para el futuro, porque no olvidemos que serán nuestros jóvenes quienes decidirán un día en la política «.

Agosto 2007

“Corramos resueltamente al combate que se nos presenta.
Fijemos la mirada en Jesús.”

La vida de los cristianos a los cuales está dirigida esta Carta a los Hebreos sabe de pruebas y sufrimientos. A veces rozan el desaliento: ¿por qué no elegir un camino más fácil, por qué no claudicar?

En cambio, el autor del escrito invita a proseguir por el camino emprendido. Es difícil, cuesta, pero vivir el Evangelio conduce a la plenitud de la vida. Es más: anima a los cristianos a correr y a permanecer firmes aún bajo el peso de los padecimientos.

Como un atleta, también cada uno de los que decidimos seguir a Jesús necesitamos perseverancia para llegar a la meta, es decir: esa resistencia, esa capacidad de mantenernos en marcha que proviene de la convicción de que Dios está con nosotros, y de la decisión firme de querer llegar hasta el final.

Pero, sobre todo, se nos invita a mantener la mirada bien fija en Jesús, que nos ha precedido y nos guía. El, en efecto, especialmente cuando en la cruz se siente abandonado por el Padre, es el modelo del coraje, de la perseverancia, de la resistencia: supo permanecer firme en la prueba y volvió a confiarse en las manos de ese Dios por el cual se sentía abandonado.

“Corramos resueltamente al combate que se nos presenta.
Fijemos la mirada en Jesús.”

Chiara Lubich habla con frecuencia del Jesús que afronta con coraje, sin claudicar, la prueba más grande: es el modelo de nuestra carrera y de cómo superar las pruebas. Cada uno de nuestros dolores o pruebas de la vida ya ha sido asumido como propio por Jesús en su abandono en la cruz.

Dejemos que sea ella misma la que nos indique cómo mantener la mirada fija en él. “¿Nos asalta el miedo? Acaso Jesús en la cruz, en su abandono, ¿no parece casi invadido por el miedo de que el Padre se haya olvidado de él?”

Cuando nos invade el desaliento, el desconsuelo, podemos mirar nuevamente a Jesús, que en ese momento “parece sumergido bajo la impresión de que en su pasión falta el aliento del Padre, como si estuviera perdiendo el valor de concluir su dolorosísima prueba (…). ¿Las circunstancias nos llevan a estar desorientados? Jesús, en aquel tremendo dolor, parece que ya no comprende nada de lo que le está sucediendo, puesto que grita ‘¿Por qué?’ (…) Y también, cuando nos sorprende la desilusión o nos sentimos heridos por un trauma, por una desgracia imprevista, por una enfermedad o por una situación absurda, podemos siempre recordar el dolor de Jesús abandonado que vivió personalmente todas estas pruebas y otras mil más”2.

En cualquier dificultad que tengamos, él está a nuestro lado, dispuesto a compartir con nosotros cada dolor.

“Corramos resueltamente al combate que se nos presenta.
Fijemos la mirada en Jesús.” 

¿Cómo vivir esta Palabra? Fijando la mirada en Jesús y acostumbrándonos a “llamarlo por su nombre en las pruebas de nuestra vida. Entonces le diremos: Jesús abandonado-soledad, Jesús abandonado-duda, Jesús abandonado-herida, Jesús abandonado-prueba, Jesús abandonado-desolación…

Al llamarlo así, él se sentirá descubierto y reconocido detrás de cada dolor y nos responderá con más amor y, al abrazarlo, se convertirá para nosotros en nuestra paz, nuestro consuelo, la valentía, el equilibrio, la salud, la victoria. Será la explicación de todo y la solución de todo”3.

“Corramos resueltamente al combate que se nos presenta.
Fijemos la mirada en Jesús.” 

Eso fue lo que le sucedió a Luisa cuando, hace unos años, encontró el comentario de esta Palabra de Vida. Ella misma cuenta: “La terrible noticia me cayó sin previo aviso: mi hijo mayor, de 29 años, había sufrido un accidente en la ruta y estaba gravísimo. Corrí al hospital con el corazón en la boca. Mi hijo estaba allí, inmóvil, ausente. Estaba desesperada. En esos días de espera angustiosa entré por casualidad en la capilla del hospital y encontré la Palabra de Vida que me invitaba a fijar la mirada en Jesús abandonado. Me detuve a leerla atentamente. Sí, me dije, habla precisamente de mi prueba… La sala de reanimación, ya sin esperanza, dejó de ser un martirio: fue un vínculo con el amor de Dios. Y fui capaz, estrechando la mano de mi hijo, de rezar por él que me dejaba. Murió, pero nunca lo sentí tan vivo”.

por Fabio Ciardi y Gabriela Fallacara

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Los pequeños de Krizevci

Krizevci está a 60 kilómetros de Zagabria (Croacia). Aquí, después de la guerra provocada por la fragmentación de Yugoslavia en los años ’90, los conflictos no han llegado directamente, pero todos sus habitantes han sentido las consecuencias, debido al alto número de prófugos que han llegado, en esos años, también a esta pequeña ciudad de 23.000 habitantes. También el preescolar, inaugurado en 1995, desde un inicio, ha reflejado esta situación: entre los primeros niños, de los 3 a los 6 años, han sido muchos los hijos de los refugiados que la guerra ha traído acá a Bosnia desde las zonas ocupadas de Croacia. Ahora son 110 los pequeños huéspedes, y en estos años han pasado más de 400. Un paso para la reconstrucción del tejido social de una sociedad devastada por la guerra. Quizás es por esto que cuando el obispo Miklovs ofreció un terreno para edificar el preescolar, enseguida se puso en movimiento una competencia de solidaridad internacional. Con el aporte de la AMU, la “Asociación por un mundo unido”, organización no gubernamental del Movimiento de los Focolares, y de otras asociaciones organizadas, así como de ciudadanos no asociados, se realizaron las obras de construcción, los acabados, el amoblado, la pavimentación externa y se puso a disposición el material didáctico. “En tiempos tan difíciles –dijo el alcalde de Krizevci durante la ceremonia de inauguración- cuando parece que en el mundo domina sólo el odio, la violencia, la guerra, Krizevci es uno de los faros que trata de llevar la luz y la alegría en este mundo de lágrimas «. Un «rayo de sol» – No es casualidad si el preescolar tomó el nombre “Rayo de Sol”. Un verdadero rayo de sol en esta tierra martirizada son las sonrisas, la vivacidad contagiosa de estos jovencitos, protagonistas auténticos y concientes de este lugar donde la esperanza en un mundo de paz es una realidad palpable. Quizás es precisamente gracias a ellos, que el preescolar ha sabido pasar de ser objeto de solidaridad a promotor de iniciativas comunes, de asociaciones, no sólo de inspiración religiosa. Junto con el método pedagógico basado en la pedagogía de comunión, por primera vez en Croacia, se está aplicando también el método de las Hermanas Agazzi, educadoras italianas de la primera post-guerra, que utilizan un material didáctico muy sencillo, pobre y natural que el niño reelabora con fantasía, junto con sus coetáneos, desarrollando así su capacidad de colaboración e integración.  “Pero el valor fundamental –explica una de las maestras- es el amor que crea una comunidad viva. Ya había trabajado en un preescolar, pero aquí hay algo nuevo. Es un trabajo de equipo, en el cual se ven involucrados también los padres”. Aquí se educa a la paz – Las actividades del preescolar de Krizevci se multiplican según las líneas de un proyecto formativo de “educación a la paz”. En este sentido los niños viven experiencias fuertes de cultura del dar, por ejemplo, visitando un orfanato cercano, o entrando en contacto con otros preescolares, también de Italia, tejiendo con ellos una correspondencia cada vez más frecuente. «Rayo de sol» se injerta y es una expresión de la Mariápolis Faro, una de las ciudadelas de los Focolares que repropone, también en la tierra croata, un estilo de vida “ciudadano” basado en el amor recíproco. La Mariápolis Faro surge precisamente en el municipio de Krizevci. En la ciudadela hoy día viven un centenar de personas con historias, tradiciones, idiomas, culturas, religiones diversas: son croatas, eslovenos, italianos, bosníacos, húngaros, rumanos, ucranianos. Quien pasa por la ciudadela no puede permanecer indiferente. La alegría profunda de sus habitantes –quienes han hecho la experiencia de la guerra- tiene su raíz en el dolor superado con el amor.

El homenaje de miles de personas a Chiara Lubich

Un laboratorio de vida para una cultura de paz

  Se trata del primer experimento de este tipo en Macedonia, una de las repúblicas de la ex Yugoslavia, surgida del sistema socialista. En el campo de la educación el régimen no permitía iniciativas libres. Ahora se buscan nuevos puntos de referencia y valores. En un país multiétnico y multirreligioso, donde en el pasado reciente no han faltado conflictos violentos, esta escuela, injertada en la Universidad trilingüe (macedonio, albano y turco) será también un ‘laboratorio’ en donde se podrá experimentar la educación a la paz, y donde los estudiantes podrán hacer su práctica profesional y ser formados según nuevos principios pedagógicos. El Ministro Adnan Ćahil, presente durante la inauguración, auguró que estas iniciativas sean un estímulo para el futuro de la sociedad, y se multipliquen en toda Macedonia y los Balcanes. «Una idea valiente e innovadora» – la definió Chiara Lubich en su mensaje con ocasión de la inauguración de la escuela, en la que participaron representantes del Gobierno, de la Universidad “S. Kliment Ohridski”, y de diversas instituciones educativas, ante la presencia de más de 150 personas. Intervinieron el Rector Giorge Martinovski, el decano Murat Murati, y, a nombre de Chiara Lubich, Valeria Ronchetti. «Una idea – prosigue Chiara – que encuentra su sentido más alto en la promoción de la unidad entre las personas, pueblos, culturas y religiones». «Auguro a los niños que frecuentan esta escuela que se conviertan en “pequeñas perlas”, ¡ejemplo para tantos!” Y a sus educadores que puedan experimentar esa verdadera cultura del diálogo y del amor recíproco, que es la trayectoria educativa irrenunciable para la edificación de una nueva sociedad basada en la fraternidad y la paz». El modelo en el que se inspira la escuela Biseri, es el método educativo experimentado ya desde hace años en el preescolar “Rayo de sol”, en “Faro” (Krizevci), ciudadela del Movimiento de los Focolares en Croacia. Fundada en 1995, se basa en los principios educativos de la pedagogía de comunión del Movimiento de los Focolares y del método hermanas Agazzi – educadoras italianas de la primera post-guerra, que utilizan un material didáctico que el niño reelabora con la fantasía, junto con sus coetáneos, desarrollando así su capacidad de colaboración y de integración. De 1995 a hoy han sido numerosos los pasos que se han dado, en dirección de la educación primaria, para reconstruir, a partir de los pequeños, el tejido social de una región, como el sudeste europeo, marcada por años de conflictos: después de Rayo de Sol en Croacia, también en Belgrado (Serbia) nació la escuela Fantasy; en febrero de 2007 para profundizar en estas temáticas, ha iniciado oficialmente en la Universidad de Zagabria (Croacia), un curso de especialización a nivel de post-grado de 180 horas en pedagogía de comunión y método Agazzi. La experiencia educativa del preescolar “Rayo de Sol”, donde trabaja desde hace años la pedagoga Anna Lisa Gasparini, junto con un equipo calificado, ha sido objeto más de una vez de seminarios de estudio, sostenidos también con el aporte de EDU-Educación-Unidad, que han suscitado el interés del Ministerio de Educación Pública de Croacia y de varias Universidades también de países cercanos: Serbia, Eslovenia, Macedonia, Albania. A partir de allí ha nacido el deseo de tener también en Macedonia una escuela donde superar las barreras étnicas, y lanzar semillas para una esperanza de paz.

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Nuevas fronteras de la comunicación

«Intermediando», seminario para estudiantes y jóvenes profesionales de la comunicación – Bajo el impulso de la revolución digital, los oficios de la comunicación se están multiplicando y son cada vez más especializados. Sin embargo se asiste a continuas “pasarelas” entre un oficio y otro: entre periodismo y comunicación empresarial, informática, nuevas tecnologías y televisión, entre literatura y cine… Focus – Este curso internacional quiere ofrecer una “profundización creativa” para los distintos campos de la comunicación (información, cine y televisión, informática y nuevas tecnologías, mercadeo y comunicación empresarial y pública), pero con apertura inter e intra-disciplinaria. Quién lo promueve: NetOne, red de profesionales, estudiantes y trabajadores de los medios de los cinco continentes que trabajan o estudian en el campo de los medios, en la perspectiva de un mundo unido. Previstos cinco días de curso, del 18 al 23 de junio de 2007, en Ciampino (Roma) para 120 jóvenes profesionales y estudiantes entre los 20 y los 35 años, provenientes del mundo entero, en idioma italiano o inglés. Método – Las enseñanzas interdisciplinarias de Inter-mediando, confiadas a algunos expertos de la comunicación, ofrecerán a los participantes, durante las sesiones plenarias, una visión global sobre la realidad comunicativa en la cual tendrán que trabajar. El resto del tiempo, el programa se articulará en laboratorios diversos según los varios ámbitos de la comunicación. Están previstos momentos que contribuyan a la cohesión dentro de cada grupo: “ejercicios de diálogo y de comunicación interpersonal”. Parte integrante de Intermediando será, de hecho, el método, basado en la convivencia entre profesores y estudiantes y sobre el continuo diálogo entre ellos. Están en programa visitas a la RAI, a la Radio Vaticana y a la Agencia Espacial Europea (ESA) di Frascati. El lunes 18 de junio de 2007 la escuela se abrirá al territorio para una velada –abierta al público- con Sergio Maistrello sobre los argumentos de su último libro “La parte habitada de la Red”. Para más información e inscripciones:   www.net-one.org

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Amu: 20 años juntos en los distintos frentes de la solidaridad internacional

Amu – Acción por un mundo unido: un nombre hoy en día conocido en el campo de la cooperación internacional, una ONG nacida con el fin de promover proyectos en los países del sur del mundo y difundir por doquier la cultura del diálogo y de la unidad entre los pueblos. En estos años la AMU ha realizado 20 proyectos plurienales de desarrollo, en Argentina, Brasil, Guatemala, Costa de Marfil, Uganda, Filipinas y Croacia y a sostenido más de 260 micro-realizaciones, definidas y realizadas como respuesta a las necesidades locales junto a las comunidades en muchos países de Asia, África, América Latina, Medio Oriente y del Este de Europa. El objetivo de cada actividad de cooperación de la AMU es de hecho el desarrollo integral  de las comunidades destinatarias de las intervenciones, gracias al compromiso educativo y social de los miembros del Movimiento de los Focolares, presentes en los varios países de Asia, África, América Latina, Medio Oriente y de Europa del Este. Con el  Congreso del 2 y 3 de junio pasados, dirigidos a quienes sostienen la AMU y a todos los interesados en cooperación y desarrollo, se realizó un viaje ideal en la historia de la AMU, con entrevistas a los protagonistas, seguidamente se focalizaron los proyectos de desarrollo, con vídeo-conexiones con Palestina y Congo; desde Argentina e Indonesia participaron con testimonios, siempre a través de video-conferencias, sobre las intervenciones que se están llevando adelante en estos países, de la emergencia a la rehabilitación. La educación a la ciudadanía global y conciencia fue propuesta dentro de la sesión ‘La AMU por una cultura de la fraternidad’. En la última sesión tuvo lugar una profundización cultural sobre el tema “desarrollo y reciprocidad”. El Congreso se concluyó con una mirada hacia el futuro, perspectivas y proyectos en Italia y en el mundo. Link: www.azionemondounito.org

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Cifras de la AMU

  Principales proyectos de desarrollo en curso Rep. Dem. Congo: proyecto socio-sanitario, prevención y tratamiento de enfermos de SIDA (Kinshasa); Camerún: actividades sanitarias, formativas y culturales en la División de Lebialem; Brasil: formación y apoyo a microempresas en Benevides (Parà); Argentina: centro de rehabilitación para muchachos discapacitados (Rosario); Uruguay: animación social y formación profesional (Montevideo); Palestina: educación a la paz y apoyo económico a las familias (Belén); Líbano: reconstrucción del tejido económico y social en el sur después de la guerra del 2006; Vietnam: prevención del abandono del menor, ayuda familiar (Kontum y Binh Duong); Sureste asiático: ayuda de emergencia y reconstrucción después del maremoto 2004; Sudán: formación escolar de la infancia para víctimas de la guerra civil. Micro realizaciones activas Formación profesional y escolar (Argelia, Brasil, Burundi, Kenya, Paquistán); Infraestructuras e higiene (Costa de Marfil, Paquistán, Tanzania); Infancia y familia (Brasil, Bolivia, India, Vietnam); Desarrollo económico y social (Argentina, Camerún, Colombia, Kenya, Madagascar, Paraguay, Sudáfrica, Uruguay). Proyectos de Educación al Desarrollo (Eas) “ABC… de la solidaridad para educar a la paz y al desarrollo en la nueva Europa unida” proyecto línea B7/6000 CE ONG-ED/2003/ 065-352/IT; “¡Agua para todos! Año internacional del agua dulce”, campaña agua 2003; “Agua: bien común, derecho de todos” proyecto consortile CIPSI – CEVI 2004-2005. Principales cursos de formación para el personal de la escuela El otro en la relación educativa (Benevento, marzo 2003); Primero, segundo y tercer curso de Integración Intercultural (Treviso, noviembre 2004, 5, y 6); Educación a los valores para una ciudadanía responsable (Roma, febrero 2004); De la fragmentación a la unidad. La mirada del educador. La mirada de la educación (Roma, abril 2004); Didáctica y metodología intercultural (Treviso, noviembre 2004); ¿Aldea global o supermercado global? Pistas de reflexión sobre economía y globalización (Grottaferrata, noviembre 2004); La escuela del saber y de los valores, por una ciudadanía activa y responsable (Piacenza, diciembre 2004); Agua, bien común de la humanidad: educar a la ciudadanía activa (Cagliari, enero 2005); El encuentro, icono de la pro-socialidad (Caserta, enero 2005); Relaciones interpersonales en el Derecho: ¿qué espacio ocupa la fraternidad? (Roma, noviembre 2005); Ciudadanía activa: comunicación y convivencia civil (Caserta, marzo 2006); … Y por escuela una ciudad: congreso internacional de Pedagogía (Roma, abril 2006); Educación a la ciudadanía activa y responsable (Perugia, marzo 2006). Actividad informativa Revista:    AMU Noticias (trimestral) Video:     “Magnificat, una tierra de esperanza” – “ Hombre junto a Hombre” DVD:      Proyectos AMU de rehabilitación en el Sudeste asiático

El homenaje de miles de personas a Chiara Lubich

Juntos por Europa 2007

En un clima de fiesta se inauguró, la mañana del sábado 12 de mayo, la gran manifestación “Juntos por Europa”. Un evento nacido a partir del nuevo fenómeno de un proceso de comunión en continuo crecimiento entre Movimientos y Comunidades católicas y evangélicas, ortodoxas y anglicanas de toda Europa. Los adherentes de más de 250 Movimientos y Comunidades cristianas presentes eran 8000. Benedicto XVI, en un mensaje firmado por el Cardenal Secretario de Estado Tarcisio Bertone, auspició que la iniciativa  “refuerce el deseo de comunión” que anima a estas realidades eclesiales y “contribuya a disolver prejuicios, a superar nacionalismos y barreras históricas y empuje a un compromiso para que no falte en la Europa de los tiempos post-modernos la dimensión espiritual”. Juntos por Europa: Ha sido un programa de vida basado en la experiencia. “¿A quién acudiremos? ¿Dónde iremos? Es la pregunta que nos planteamos pensando en el futuro de Europa”, dijo Ulrich Parzany – pastor evangélico promotor del proyecto de evangelización ProChrist. “En lugar del entusiasmo por la Unión Europea ha entrado el escepticismo, el temor de sufrir desventajas. Las corrientes de nuestro tiempo nos arrastran aquí y allá. Con serena confianza nos repetimos: Señor, ¿dónde iremos? Tú tienes palabras de vida”. Es Él la respuesta a los interrogantes de los jóvenes, como ha puesto en evidencia Nicky Gumble, anglicano, responsable de los cursos de evangelización Alpha Internacional nacidos en la Iglesia anglicana: “Los jóvenes están buscando trascendencia, una finalidad para su vida”. Andrea Riccardi, fundador de la Comunidad de San Egidio, habló de una profunda corriente de la historia que será cada vez más arrolladora. “En una Europa donde las instituciones son rígidas, los procesos se tardan, y los políticos dudan, es necesario –dijo- un pueblo profético, capaz de hacer surgir un sentimiento unitivo que se convierta en una corriente vital entre nosotros conciudadanos europeos, cristianos y no cristianos, creyentes y no creyentes, para que Europa promueva un nuevo humanismo, una nueva corriente de pasión por la unidad capaz de derrumbar la rigidez y las fronteras. Para que Europa mire más allá de sus confines, a África, donde más de dos tercios están excluidos del bienestar”. Chiara Lubich profundizó en la fuente de la que brota esta nueva corriente de vida. Sus palabras –leídas por una de sus primeras compañeras, Bruna Tomasi- se refirieron al misterio del Jesús en el momento que en la cruz lanza el grito de abandono. En Él la imagen de toda laceración, oscuridad, duda, turbación. “Reconociéndolo y amándolo bajo todos los rostros del dolor –concluyó- podremos recoger el grito de la humanidad de hoy y por su grito que todo lo ha redimido, crear a nuestro alrededor la sociedad renovada que el mundo espera”. En la tarde el testimonio de la vitalidad del Evangelio para la renovación de la familia, la economía y el trabajo, la vida en ciudades multiculturales, las antiguas y nuevas formas de pobreza, la justicia y la paz. Con la intervención de personalidades políticas como el Presidente del Consejo italiano Romano Prodi y el vice-Presidente de la Comisión Europea, Jacques Barrot. Desde Sutttgat Carla Cotignoli para la Radio Vaticana

El homenaje de miles de personas a Chiara Lubich

El amor y la justicia que trae el Evangelio, camino “para crear estructuras que ofrezcan un crecimiento integral, humano y espiritual”

“He aquí que yo estoy a la puerta y toco. Si alguno escucha mi voz y me abre, yo vendré a él, cenaré con él y él conmigo. Son palabras divinas que llegan al fondo del alma, que sacuden incluso sus raíces más profundas”. Estas palabras fueron pronunciadas el 12 de mayo pasado, por el Papa Benedicto XVI en la Fazenda de Esperança. A dos horas de la metrópolis de San Pablo, la Fazenda es una obra social para la recuperación de tóxico-dependientes, alcohólicos, madres adolescentes, nacida en 1983.  Hoy en día son 42 los centros difundidos en Brasil y en otras 8 naciones, entre las cuales Alemania y Rusia. El Papa enseguida va al corazón de la experiencia de los jóvenes que lo escuchan: “A un cierto punto de la vida, Jesús viene y toca, con un toque suave, en lo profundo de  corazones bien dispuestos. Con ustedes, Él lo hizo a través de una persona amiga o un sacerdote, o quizás, predispuso una serie de coincidencias para hacerles entender que son el objeto de la predilección divina”. Sí, es precisamente lo que los jóvenes huéspedes de la Fazenda experimentan: “no sólo –como sigue diciendo el Papa- logran liberarse de la dependencia de las drogas y del alcohol” –hoy día son 10.000- “sino que encuentran a Dios y la participación activa en la vida de la Iglesia”,  se abre para ellos así el camino de la esperanza. Benedicto XVI expresa su “aprecio por esta Obra que tiene como fundamento espiritual el carisma de San Francisco y la espiritualidad del Movimiento de los Focolares”. El espíritu de la Fazenda está en profunda sintonía con el fuerte mensaje que Benedicto XVI ha lanzado desde Brasil para toda América Latina, especialmente en el discurso de apertura de la V Conferencia General del Episcopado de América Latina. Como dijo el P. Federico Lombardi, director de la sala de prensa vaticana, el Papa “ha afrontado en una clave cristiana los retos provocados por las grandes injusticias, los desequilibrios de este continente”. Y una vez más indicó en los “valores del amor y la justicia que ofrece el Evangelio y en el anuncio de la Iglesia” el camino “para crear estructuras de carácter social, económico, político que ofrezcan un crecimiento integral, humano y espiritual”. “Cualquier cosa que hayan hecho al más pequeño de mis hermanos, a Mí me lo hicieron”. Es viviendo estas palabras, con simples gestos cotidianos, que nace la Fazenda de Esperança. De personas – un franciscano alemán, Hans Stapel, y un joven brasileño, Nelson Giovannelli, quienes, sin ningún programa, día tras día se dejan guiar por el Espíritu Santo.

La Fazenda da Esperança

P. Hans Stapel – Nacido en Alemania, en Paderborn, Hans Stapel vive una infancia difícil, en una familia que pierde todo durante la guerra. En su juventud tiene inicio la búsqueda de la fe y el encuentro con la espiritualidad de los Focolares, hasta llegar a la elección de la vida religiosa en el orden franciscano. “Todavía antes de ser ordenado sacerdote, es enviado a Brasil y seguidamente le confían la parroquia de Guaratinguetá. Es precisamente allí que inicia la nueva divina aventura. “Una noche -cuenta- alguien toca a la puerta.  Era una joven que esperaba un niño. Pide algo de comer y un lugar para dormir. Pero ¿ puede un sacerdote recibir en su casa, de noche, a una muchacha tan joven y bella ¿Si San Francisco hubiese estado aquí, qué habría hecho?” Hace entrar a la joven que se restaura y duerme hasta tarde la mañana siguiente. Algún tiempo después, regresa para agradecerle. “Me confía que si yo no le hubiese abierto la puerta  esa noche, su niño nunca habría nacido”. Es el testimonio de este estilo de vida el que le llega al corazón de sus parroquianos.  A partir de ese episodio nace una casa para madres-adolescentes, sostenida por la comunidad parroquial.

Un joven parroquiano, Nelson Giovanelli, que formaba parte del Movimiento Gen (Generación Nueva del Movimiento de los Focolares) queda particularmente impresionado por la enseñanza del P. Hans. Todos los días, después del trabajo, Nelson va a la Misa. Por el camino, regresando a casa, encuentra un grupo de jóvenes que se drogan. Inspirado por las palabras de San Pablo “Me he hecho débil con los débiles, para ganar a los débiles”, Nelson tiene el valor de acercarse a esos jóvenes.

Y a través de un gesto muy sencillo –le pide a uno de ellos que le enseñe a hacer brazaletes artesanales- que Nelson es introducido en el grupo, ponen a prueba sus intenciones. Un día un muchacho le pide prestada su bicicleta, que usa para ir a trabajar. ¿Quería vendarla para tener a cambio un poco de droga? Nelson decide correr el riesgo. Para su gran sorpresa los jóvenes le devuelven su bicicleta incluso reparada y pulida. Pero esto es sólo el inicio. Durante la Misa Nelson le pide a Dios algo más: que al menos uno de estos muchachos cambie de vida. Algún tiempo después, uno de estos jóvenes le pide que lo ayude a salir del mundo de la droga.

Nelson no tiene ninguna experiencia en la recuperación de drogadictos: le puede proponer como ayuda aquello que él mismo está viviendo: el Evangelio. Al día siguiente se encuentran en la Misa. Eligen una palabra de Dios para poner en práctica. La noche siguiente se comunican cómo les fue. Antonio poco a poco es otra persona. Vuelve a tener confianza en sí mismo, a tomarle el gusto a las cosas sencillas, al punto de atraer a los otros amigos de la calle, que desean conocer la experiencia de Nelson y Antonio. Empiezan a intuir los efectos incluso terapéuticos de una experiencia de Evangelio vivido en la apertura al otro. Algún tiempo después van a vivir juntos a una granja abandonada recibida de regalo. Ponen todo en común: trabajo, tiempo, ideas.

Nace así la primera “Fazenda da Esperança”, una comunidad de jóvenes que desean salir del túnel: “Nosotros no teníamos ni médicos ni medicinas, no era fácil obtenerlas” – recuerda el P. Hans, siempre presente con su acompañamiento espiritual . “Al mismo tiempo teniendo que acudir a quien no podía esperar, pusimos manos a la obra con el único medio a nuestra disposición: la espiritualidad de comunión. En primer lugar tratamos de despertar en los jóvenes el dinamismo del amor cristiano”.

En esta aventura participan no sólo los drogadictos, sino otros jóvenes de la parroquia, que sienten el impulso de ponerse a disposición de los “pequeños”. La alegría que deriva de esta experiencia funciona como “terapia” y es la semilla de la que florecen las primeras consagraciones a Dios en este servicio a la Iglesia. El primero es naturalmente Nelson: quien siempre se había dejado guiar por el Espíritu Santo, y ahora siente que no puede abandonar la obra nacida con él para seguir proyectos personales. La idea de consagrarse a Dios se abre camino en él. En una carta a Chiara Lubich, fundadora del Movimiento de los Focoalres, Nelson le comunica su deseo. Chiara lo anima a continuar por este camino, para seguir viviendo por Dios en medio de los jóvenes marginados.

Algunos años después, también algunas jóvenes –una asistente social de 30 años, y una joven de 21 deciden dejar la familia y el novio para dedicarse a los “pequeños”- inician una comunidad de recuperación femenina.  En 1992 también el Padre Hans puede dedicarse a tiempo completo a la Fazenda. Los Obispos reconocen cada vez más en ella una obra de Dios, tanto que la definen como “un santuario moderno de evangelización”. El Card. Aloisio Lorscheider dirá: “Aquí el Evangelio ha encontrado una casa, y con ésta la esperanza”. Crece continuamente el  número de jóvenes y familias que –mediante el contacto con estas comunidades- regresan a la vida no sólo libres de la droga, sino con una fe renovada y viva.

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“La atmósfera espiritual de Europa puede cambiar”: Movimientos y Comunidades cristianas preparan en Stuttgart la manifestación “Juntos por Europa”

“La atmósfera espiritual de Europa puede cambiar”. Dijo Gerhard Pross, cristiano evangélico de la YMCA de Alemania, durante la primera mañana, ante unas 3.000 personas de llenan completamente la Liederhalle de Stuttgat. Referimos el servicio de la Radio Vaticana: Más que un congreso, aquí en Stuttgart, lo que se está viviendo es una profunda experiencia espiritual. No son palabras, sino la crónica sorprendente, desconocida para la mayoría, de cuanto está haciendo el Espíritu Santo. Es el fuerte testimonio de un nuevo llamado de Dios –como ha dicho Gerhard Pross – a salir del propio nicho para llevar nueva vida al desierto de nuestra sociedad –y aquí hizo referencia a las palabras pronunciadas por el Papa Benedicto XVI. “Una sociedad –prosiguió Pross- “que ya no espera que la atmósfera espiritual de Europa pueda cambiar”. “¿Dónde saca la fuerza? De Jesucristo. En Él está la fuente de las grandes riquezas de vida espiritual que experimentamos”. Una experiencia que se vuelve más fuerte e incisiva en la medida que es vivida en un camino de comunión. De hecho, Juntos por Europa antes de ser el programa de un evento, es la experiencia de un camino en continuo crecimiento ya sea en expansión como en profundidad, entre Movimientos, Comunidades católicas y evangélicas, ortodoxas y anglicanas y también entre las Iglesias libres de toda Europa. Un camino iniciado en 1999, marcado por una etapa importante: el 2004, con el primero Congreso preparatorio y primera manifestación que tuvo lugar siempre en Stuttgart. “Es Dios el actor de este “camino” –siguió diciendo Pross- Es Él quien ha hecho que existieran tantos lugares de gracia donde los hombres de nuestro tiempo pueden saciarse con esta vida de la que sienten una sed profunda”. Sorprendente la presentación de los frutos de este camino. Lipsia: 16 Movimientos juntos son el signo de reconciliación para los no creyentes. Un nuevo impulso para superar los temores y la persistente desconfianza entre Alemania del Este y del Oeste. Albania: en un encuentro análogo hay presencias también de Kosovo: “Un rayo de luz”. Copenhagen, en Dinamarca: ayudan a disolver prejuicios entre católicos y protestantes. Suiza: una gran jornada con 48.000 personas. Están presentes todos los 2008 municipios con sus banderas, se encamina un movimiento de oración nacional, signo de un renovado espíritu de fe y reconciliación. En la última mañana una meditación sobre la espiritualidad de la unidad con la lectura de un tema de Chiara Lubich. En la tarde los participantes se subdividieron en más de 20 Foros en donde trataron los más variados temas sociales y espirituales. Carla Cotignoli para la Radio Vaticana

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El 12 de mayo en Stuttgart “Juntos por Europa”: 250 Movimientos y comunidades de varias Iglesias para lanzar puentes entre culturas y países

Después de tres años de preparación, está llegando a el día de la segunda manifestación internacional, el próximo 12 de mayo en Stuttgart (Alemania), en conexión satelital con eventos paralelos en varias ciudades de Europa. En el Estadio Hans Martin Schleyer se esperan miles de personas de todos los países de Europa occidental y centro-oriental. Mientras que otros encuentros contemporáneos están en preparación en diversas ciudades: de París a Moscú, de Belfast a Madrid, Budapest y Praga. En Italia, a partir de la segunda mitad de mayo, la experiencia de Stuttgart será revivida en más de 30 encuentros en las principales ciudades. Pero ¿qué es “JUNTOS POR EUROPA”? Es una manifestación-testimonio inspirada en los valores de la fraternidad y del compartir. Quiere ofrecer un aporte a la superación de prejuicios, nacionalismos, heridas históricas, conflictos sociales, del miedo al futuro y a la pérdida de identidad, como respuesta a la búsqueda de sentido y de valores. “JUNTOS” 250 Movimientos y Comunidades de toda Europa, para lanzar puentes entre culturas y pueblos diversos, entre ciudadanos e instituciones, e imprimir un nuevo impulso a la construcción del continente. EN PROGRAMA Análisis histórico-culturales y espirituales de: Ulrich Parzany, pastor evangélico, líder de las iniciativas de evangelización Pro-Christ, Nicky Gumbel, Presidente de Alpha Internatllional, surgido en la Iglesia Anglicana, Andrea Riccardi, fundador de la Comunidad de San Egidio y Chiara Lubich, fundadora del Movimiento de los Focolares.  Hechos de vida e iniciativas en acto en Europa, serán el centro de la segunda parte del evento. Mostrarán cómo los Movimientos y las Nuevas Comunidades: -favorecen la vida de la familia; -influyen en el mundo del trabajo y de la economía; -construyen relaciones de fraternidad y solidaridad con los pobres y los menos favorecidos; -se comprometen a favor de la justicia y la paz del mundo; -favorecen la cohesión en las ciudades y responden a los retos de la sociedad pluricultural. Diálogo con representantes de instituciones civiles y ecuménicas europeas que intervendrán en la fase inicial sobre lo que ha madurado desde el primer evento en el 2004 y, en la clausura, sobre las perspectivas. Entre los invitados: Jacques Barrot, Vicepresidente de la Comisión Europea; Romano Prodi, Presidente del Consejo italiano; Walter Kasper, Presidente del Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos; Anastasios Yannulatos, Arzobispo Ortodoxo de Tirana y de toda Albania, entre los Presidentes del Consejo Ecuménico para las Iglesias (CEC); Arnold de Clermont, Presidente de la Conferencia de las Iglesias europeas (KEK) y de la Federación protestante en Francia.               Mensaje a Europa. Será el acto conclusivo del evento: sobre todo una declaración de compromiso de los Movimientos y Comunidades de las varias Iglesias cristianas y una propuesta para involucrar a los políticos y a la sociedad civil. Espacios artísticos de diversos países y culturas se intercalarán durante todo el programa y comunicarán la riqueza y variedad del patrimonio europeo. Desde el 2004… – «Juntos por Europa» antes de ser una manifestación es un camino de comunión inédito entre Movimientos y Comunidades de diversas Iglesias, “laboratorio” de una Europa, familia de pueblos reconciliados. Una etapa en este camino ha sido marcada por la gran manifestación de Stuttgart del 8 de mayo 2004 que llegó a casi 100.000 europeos presentes en encuentros contemporáneos y más allá, gracias al eco de los medios. Un camino en crecimiento: 170 Movimientos y Comunidades involucrados en el 2004; 250 en el 2007. El evento se injerta: en el 50º de los Tratados de Roma -1957-2007; en la Semana Europea que recuerda: el 8 de mayo el fin de la Segunda Guerra Mundial (8.5.1945); 9 de mayo – fiesta de Europa, por el aniversario de la histórica declaración de Robert Schuman de 1950, que proponía la formación de una comunidad al servicio de la paz, primicia de la Unión Europea. La manifestación “Juntos por Europa” será precedida y preparada por el Congreso “JUNTOS EN CAMINO” para los responsables y colaboradores de Movimientos y Comunidades –Stuttgart 10-11 de mayo 2007-. Más de 20 Foros y 16 mesas redondas tratarán numerosas temáticas entre las cuales: evangelización, ecumenismo, matrimonio y familia, defensa de la vida, compromiso político, inmigración, economía, ambiente, medios de comunicación, paz y justicia. Promotores del evento: Friedrich Aschoff, Renovación Carismática de la Iglesia Evangélica en Alemania; Christophe D’Aloisio, Syndesmos – Fraternidad de 126 organismos juveniles ortodoxos;  Nicky Gumbel, Alpha International  – Cursos de evangelización nacidos en la Iglesia Anglicana de Inglaterra; Chiara Lubich, Movimiento de los Focolares; Michael J. Marmann, Movimiento de Schönstatt (católico); Helmut Nicklas, YMCA, Asociación ecuménica internacional de jóvenes cristianos; Ulrich Parzany, Pro Christ, iniciativa de evangelización nacida en la Iglesia evangélica-luterana; Gerhard Pross, Coordinación de los Congresos periódicos de Responsables de Movimientos y Comunidades evangélicas; Andrea Riccardi, Comunidad de San Egidio; Thomas Römer, YMCA de Munich; Gérard Testard, Fondacio – nacida en la Iglesia Católica en Francia; Sor Anna-Maria aus der Wiesche, Fraternidad de Cristo de Selbitz, nacida en la Iglesia Evangélico-luterana. Para saber más:  www.europ2007.org.