Movimiento de los Focolares
Sábado Santo: María

Sábado Santo: María

«Sábado Santo. María está sola. Sola con su hijo-Dios muerto. ¿Un abismo de angustia insondable, una laceración infinita? Sí, pero Ella estaba firme en pie, convirtiéndose así en un ejemplo excelso, monumental de todas las virtudes. Ella espera, ella cree: las palabras de Jesús, que durante su vida, anunciaban su muerte, pero también su resurrección, aunque otros las habían olvidado, Ella jamás las había olvidado: Conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón (cf. Lc 2, 51). Por lo tanto, no sucumbe ante el dolor: espera.»   Fuente: Chiara Lubich en conexión telefónica. Castel Gandolfo, Roma, 20 de Abril de 2000.

“Queremos una Iglesia que sea acogedora y creíble”

“Queremos una Iglesia que sea acogedora y creíble”

“Paz, amor, confianza, equidad, libertad y justicia”. Pero también seguridad, escucha, consideración y participación. Es lo que desean los jóvenes de todo el mundo, de todas las latitudes, de todos los credos y convicciones, de cualquier condición social, económica y cultural. Jóvenes que también donde están, “no se ven reflejados ya en las religiones tradicionales y no se definirían como religiosos”, es más, “están abiertos a la espiritualidad”, deseosos de gastar su vida por los demás y por el bien común, y están en búsqueda de guías que los ayuden a descubrir la propia vocación y a dar sentido a su propia vida. Lo contaron ellos mismos en ocasión del encuentro que se realizó en Roma desde el 19 al 24 de marzo, considerado como un momento de preparación al XV Sínodo ordinario de Obispos. El Papa Francisco desea realizar este Sínodo sobre el tema “Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional” y el Sínodo será en el mes de octubre. Son más de 300 los que están físicamente presentes y más de 15 mil conectados por web. Ellos le comunicaron a la Iglesia –que por primera vez los recibió para escucharlos en un encuentro de este tipo- sobre sus sueños y sus desafíos, y dicen qué esperan de los ministros de Dios y qué le piden a la sociedad. Ofrecieron sus testimonios y sus propuestas para que el anuncio del Evangelio llegue al mayor número de jóvenes con un lenguaje adaptado y una actitud humilde y dialogante. Siguiendo la indicación del Papa Francisco, que les pidió que dialoguen libremente, invitándolos a que sean “cara dura” y que digan también cosas incómodas, los muchachos dijeron con fuerza que querían “modelos atractivos, coherentes y aunténticos”, “testimonios vivos, que estén en grado de evangelizar a través de su vida”, “hombres y mujeres que sean capaces de expresar con pasión su fe y su relación con Jesús, y al mismo tiempo que alienten a otros a acercarse”. A la Iglesia le piden que sea acogedora y misericordiosa, humilde y humana, inclusiva, coherente y creíble, capaz “de entrar en empatía con todos los jóvenes del mundo” y exprese “ternura” también hacia aquellos “que no sigan aquéllos que creemos sean los standard”. Y se esperan “explicaciones racionales y críticas a problemas complejos”, como los temas de la sexualidad, “las adicciones, los fracasos matrimoniales, las familias disgregadas”, y “los grandes problemas sociales, como el crimen organizado y la manipulación de seres humanos, la violencia, la corrupción, la explotación, el feminicidio, toda forma de persecución y degradación del ambiente natural” Admiten que no tienen una visión unitaria sobre temas complejos como la acogida a los emigrantes y a los refugiados, aúnque reconocen “el deber universal del cuidado de la dignidad de cada persona humana”, y afirman que “existe frecuentemente gran desacuerdo entre los jóvenes, ya sea en la Iglesia como en el mundo, respecto a las enseñanzas que hoy son particularmente debatidas». Entre ellas “la contracepción, el aborto, la homosexualidad, la convivencia, el matrimonio y también la forma en que se percibe el sacerdocio”. No obstante ésto, también aquellos que no comparten plenamente las enseñanzas oficiales “desean, de todos modos, formar parte de la Iglesia” Y es más, ellos están espantados por la “inestabilidad social, política y económica” y a la Iglesia le piden que sea “solidaria y brinde protección a aquéllos que luchan en las periferias”. Quieren una guía segura, porque “las respuestas simplísticas no son suficientes”. Y se esperan que la Iglesia reconozca los propios errores, las faltas y las llagas más dolorosas: sólo así podrá ser creíble y confiable. Los jóvenes piden estar más involucrados en los organismos eclesiales, que puedan participar también con roles de responsabilidad y de liderazgo en los contextos más amplios como en los pequeños grupos parroquiales, y subrayan la exigencia de dar mayor espacio a las mujeres, a sus talentos y a su sensibilidad. Quieren ser buscados, y encontrados, por la Iglesia en los lugares a los cuales asisten, reales y virtuales, desde los bares hasta las canchas de deportes, en las redes sociales. Y quieren saber más sobre los Sacramentos y participar en los eventos a gran escala como las JMJ pero también en los pequeños grupos diocesanos o parroquiales. Buscan inclusión: “también en los grupos pequeños locales donde podamos expresar nuestros interrogantes y compartir la fraternidad cristiana lo cual es de primaria importancia para conservar la fe” Son jóvenes que están en la búsqueda de su propia vocación en el mundo y un sentido más profundo de dar la vida, custodian y cultivan una espiritualidad propia y reconocen – casi siempre- que la Iglesia es un interlocutor importante. Ahora la palabra se la pasan a la Iglesia, que en su anuncio, de ahora en adelante, no podrá no tener en cuenta su voz. La cita es para la Asamblea sinodal de octubre, pero mientras tanto el Papa aseguró que “serán tomados en serio”. Claudia Di Lorenzi Lea el documento

Viernes Santo: Jesús Abandonado

Viernes Santo: Jesús Abandonado

«Acabo de escribir un libro sobre Él titulado: “El grito” (1). Se lo he dedicado a Él con la intención de escribirlo también en vuestro nombre, en nombre de toda la Obra de María “como –esta es la dedicatoria– una carta de amor a Jesús Abandonado”. En el libro se habla de Aquel que, en la única vida que Dios nos ha dado, un día, un día preciso, diferente para cada uno, nos llamó a seguirlo, a donarnos a Él. Y se comprende –y lo declaro allí– que todo lo que quiero decir en aquellas páginas, no puede ser simplemente un tema, aunque familiar, cálido, sentido; quiere ser más bien un canto, un himno de alegría y sobre todo de gratitud a Él. Lo había dado todo: una vida al lado de María, en medio de las incomodidades y en la obediencia. Tres años de predicación, tres horas en la cruz, desde la cual perdona a los verdugos, abre el Paraíso al ladrón, nos da a su Madre. Le quedaba la divinidad. Su unión con el Padre, la dulcísima e inefable unión con Él, que lo había hecho tan potente en la tierra, como Hijo de Dios, y tan majestuoso en la cruz; este sentimiento de la presencia de Dios, debía ir desapareciendo en el fondo de su alma, hasta dejar de sentirlo; separarlo de algún modo de Aquel con el cual había dicho que Él era una sola cosa, y grita: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” (Mt 27, 46).» Fuente: Chiara Lubich en conexión telefónica. Castel Gandolfo, Roma, 20 de Abril de 2000. (1) C.LUBICH, Il grido, Roma 20036.

Jueves Santo: Amor

Jueves Santo: Amor

Entonces, hoy, Amor. Jueves Santo, día en el cual, a lo largo de los años, hemos experimentado a menudo la dulzura de una intimidad especial con Dios y nos recuerda la profusión de amor que el Cielo derramó sobre la Tierra. Amor sobre todo la Eucaristía que nos fue donada ese día. Amor el sacerdocio que es servicio de amor y nos da, entre otras cosas, la posibilidad de la Eucaristía. Amor, la unidad, efecto del amor que Jesús, un día como hoy, ha implorado al Padre: “Que todos sean uno, como tú y yo” (cf. Jn 17, 21). Amor el mandamiento nuevo que Él reveló ese día antes de morir: “Como yo os he amado, así debéis amaros unos a otros. En esto reconocerán todos que sois mis discípulos: en que os amáis unos a otros” (Jn 13, 34-35). Este mandamiento nos permite vivir aquí en la tierra según el modelo de la Santísima Trinidad.   Fuente: Chiara Lubich en conexión telefónica. Castel Gandolfo, Roma, 20 de Abril de 2000.

Mis vacaciones en Alepo

Mis vacaciones en Alepo

18-1«El mes de septiembre se me fue volando. Tomé el taxi, junto con otras dos personas, que vivían en esta ciudad. Dejo atrás la ciudad que me recibió: Alepo. Soy de los pocos extranjeros (¿tal vez el único?) que eligió esta ciudad para pasar un período de vacaciones. El taxista atravesó la ciudad, una extensión de barrios completamente destruidos. ¿Cuántos muertos habrá todavía entre esos escombros? El taxista parecía que no pensaba en nada. Conducía a una velocidad increíble recorriendo calles que llevaban hacia el Sur, en dirección a Homs. Desde allí tengo que proseguir hacia Beirut. Después de dos horas y media entrevemos, entre los escombros, la primera casa que quedaba ¡aún en pie! Difícil de creer. Fui acogido durante un mes en el focolar de esta comunidad. A mi llegada alguien que estaba en la puerta de una iglesia me dijo: “Aquí encontrarás a los verdaderos cristianos”. Una frase que nunca había escuchado. Pero ahora la comprendo. Fui testigo de cómo el focolar es ese lugar en donde se comparte todo: la “providencia” que llega de todas partes del mundo (había mesas que estaban llenas de ropa, etc.), pero sobre todo los dolores y las alegrías, la vida de cada día. Aquí, durante años, el único apoyo fue la Palabra del Evangelio, Dios. ¡Cuánto me hacía recordar los inicios del Movimiento de los Focolares, esa historia escuchada tantas veces, cuando Chiara Lubich contaba: “¡Eran tiempos de guerra y todos se derrumbaba!”

Bernard (centro), con due popi del focolare di Aleppo: Fredy (sinistra) e Murad (destra)

Bernard (al centro), con Fredy y Murad

Aquí en Alepo, mientras se veía la furia de la guerra, con las bombas que estallaban a nuestro alrededor, los focolarinos iban a visitar cada día a dos familias. En tres oportunidades, por causa de las bombas caídas sobre edificios vecinos, los vidrios del focolar se deshicieron en añicos. Conocí a muchas personas de la comunidad del Movimiento, una comunidad viva, una verdadera familia, que ha atravesado pruebas terribles. Perdieron todo, la actividad profesional, los familiares, las casas, los amigos. Pero ha encontrado en la fe y en la unidad la fuerza para volverse a levantar y comenzar a buscar nuevas oportunidades. Una noche, aunque estábamos lejos y escuchábamos todavía las bombas, volvió la electricidad a la ciudad. No sucedía desde hacía cinco años. Samir tenía lágrimas en los ojos: ¡«Es la primera vez que veo mi negocio iluminado!». Georges, en cambio, todavía tiene que llevar los tanques de gas hasta el tercer piso, porque el ascensor de ese edificio no funciona. Cuando llega al condominio, desde la calle, avisa, gritando, y desde arriba le tiran las llaves. Con Maher, fui regularmente a hacer jogging. Muchas otras personas, como nosotros, van al bellísimo parque central de la ciudad. Hay clima de esperanza. Nabla me decía que piensan que dentro de algunos meses las cosas irán mejor en este país, de grandioso pasado. En la antigua ciudadela, emblema de la ciudad de Alepo, en la colina, un día tuvo lugar, después de muchos años, un concierto de música, con bailes y poesías tradicionales. Cuatro mil personas cantaron juntas en un clima de fiesta. IMG_7442-768x512Durante la guerra el precio pagado por la población fue mucho, demasiado alto: muchísimos muertos, y además posteriormente, enfermedades, depresión, traumas, aislamiento, falta de instrucción, de formación a la vida laboral, y además, muchos niños abandonados…. la lista sería larguísima. Dirigí, a las personas del lugar, frecuentemente una pregunta: ¿qué cosa consideras importante para enfrentar el futuro?”, pensando que la respuesta habría sido “la reconstrucción de las casas, poder retomar actividades productivas”. En cambio, con mi sorpresa, la respuesta que recibía con mayor frecuencia era “una gran fuerza espiritual que sea capaz de hacer renacer también aquí una nueva vida”. Gracias Robert, Pascal, Fredy, Murad. Gracias Ghada, Lina, Chris, María Grazia, María Zeina, por la vida de ustedes por el testimonio que dan. Ahora tienen un lugar especial en mi corazón». Escrito per Gustavo Clariá

Palabra de vida – Abril 2018

Esta frase de Jesús forma parte de un largo diálogo con el gentío que vio el signo de la multiplicación de los panes y que lo sigue, aunque solo sea para seguir recibiendo de Él alguna ayuda material. Jesús, a partir de su necesidad inmediata, poco a poco va llevando el discurso hacia su misión: ha sido enviado por el Padre para dar a los hombres la verdadera vida, la eterna, es decir, la misma vida de Dios, que es Amor. Él se acerca a todos los que se le cruzan por los caminos de Palestina sin eludir las peticiones de comida, de agua, de curación ni de perdón; es más, comparte cualquier necesidad y devuelve la esperanza a cada uno. Por eso puede pedir luego un paso más, puede invitar a quienes lo escuchan a acoger la vida que nos ofrece, a entrar en relación con Él, a darle confianza, a tener fe en Él. Comentando precisamente esta frase del Evangelio, Chiara Lubich escribió: «Jesús aquí responde a la aspiración más profunda del hombre. El hombre ha sido creado para la vida; la busca con todas sus fuerzas. Pero su gran error es buscarla en las criaturas o en las cosas creadas, las cuales, siendo limitadas y pasajeras, no pueden dar una verdadera respuesta a la aspiración del hombre. … Solo Jesús puede saciar el hambre del ser humano. Solo Él puede darnos la vida que no muere, porque Él es la Vida» «En verdad, en verdad os digo: el que cree, tiene vida eterna». La fe cristiana es ante todo fruto de un encuentro personal con Dios, con Jesús, que no desea otra cosa que hacernos partícipes de su misma vida. La fe en Jesús es seguir su ejemplo y no vivir replegados en nosotros mismos, en nuestros miedos, en nuestros programas limitados, sino más bien dirigir nuestra atención a las necesidades de los demás: necesidades concretas a causa de la pobreza, la enfermedad o la marginación, pero sobre todo la necesidad de escucha, de comunión y de acogida. De este modo podremos comunicar a los demás, con nuestra vida, el mismo amor que hemos recibido como don de Dios. Y para fortalecer nuestro camino, Él nos ha dejado también el gran don de la Eucaristía, signo de un amor que se da a sí mismo para dar vida al otro. «En verdad, en verdad os digo: el que cree, tiene vida eterna». Cuántas veces al día damos confianza a las personas que nos rodean: al profesor que enseña a nuestros hijos, al taxista que nos lleva a nuestro destino, al médico que debe tratarnos… No se puede vivir sin confianza, y esta se consolida con trato, la amistad, la relación que se afianza con el tiempo. Entonces, ¿cómo vivir la Palabra de vida de este mes? Siguiendo con su comentario, Chiara Lubich nos invita a reavivar nuestra elección y adhesión total a Jesús: «… Y ya sabemos cuál es el camino para llegar allí: …poner en práctica con especial ahínco esas palabras suyas que nos recuerdan las distintas circunstancias de la vida. Por ejemplo: ¿nos encontramos con un prójimo? «Ama a tu prójimo como a ti mismo» (cf. Mt 22, 39). ¿Tenemos un sufrimiento? «Quien quiera venir en pos de mí… tome su cruz» (cf. Mt 16, 24), etc. Entonces las palabras de Jesús se iluminarán y Jesús entrará en nosotros con su verdad, su fuerza y su amor. Nuestra vida será cada vez más un vivir con Él, un hacer todo junto con Él. Y ni siquiera la muerte física que nos espera podrá asustarnos, porque con Jesús ya ha dado inicio en nosotros la vida verdadera, la vida que no muere» Letizia Magri

Una escuela de comunión

Una escuela de comunión

La verde y hospitalaria Irlanda pulula de óptimas escuelas donde se enseña inglés, para estudiantes de todas las edades y procedencias. Es una experiencia fascinante. No es una excepción, el Instituto “Language Learning International “ trabaja con: pasantías de distinto tipo, técnicas de aprendizaje de vanguardia, los estudiantes se quedan en la casa de familias seleccionadas, se ofrecen entretenimientos culturales y deportivos, pero también estadías en Francia y España para los estudiantes irlandeses. Lo que distingue el trabajo formativo de esta Escuela, fundada por Eugene Murphy en Dublin, en 1989, es la calidad de las relaciones con los estudiantes, dentro de una atmósfera cálida y con una mirada sensible hacia las características personales de cada uno. Pero hay más. La LLI, con más de dos mil estudiantes por año, es embajadora de la Economía de Comunión en el sector de la formación. Las experiencias que presentamos a continuación, extraídas del sitio web de la EdC (http://www.edc-online.org), lo testimonian. «A un campamento de verano, llegó un joven con síndrome de Asperger, del cual no se sabía nada antes de su llegada. La primera solución de alojamiento no fue positiva porque en la casa no lograron adaptarse a las condiciones particulares del joven. Se le ubicó en otra familia, pero las dificultades continuaron. A pesar de que el verano es un período intenso, en la empresa se desea garantizar un tratamiento justo y sereno a cualquier persona que participe, por lo tanto se buscó otra alternativa, hasta encontrar a una anciana señora que aceptó feliz la posibilidad de alojar y atender al joven; ella conocía bien el síndrome, pues por coincidencia, también lo padece un nieto suyo. Fue un resultado positivo para todos: el estudiante logró aprovechar mejor la experiencia y volvió a su casa contento y el responsable de las relaciones con las familias, declaró que la presencia de este joven en el programa ¡enriqueció positivamente a todo ese curso!». «Con el grupo del curso de inglés había una gran y bella atmósfera en la clase y óptimas relaciones instauradas. Sin embargo una de las pruebas que había que preparar, era una presentación oral individual e imprevistamente un joven de 15 años se acercó a Eugene Murphy, fundador de la escuela y experto entrenador, y le dijo que no se sentía capaz de hacerlo a causa de su tartamudeo. Eugene habló de este tema con otros formadores y decidieron tranquilizar al joven realizándole una prueba en privado. Al final, los profesores lo alentaron para que compartiera igualmente la experiencia con los demás, el joven aceptó y, entre emoción y conmoción general, concluyó la prueba  con un largo aplauso de la clase. Se descubrió después, que el joven no había hablado nunca hasta los 7 años y esa performance en público resultó ser una especie de milagro que le dio a él mismo y a los padres mucha alegría». Cathy Young, directora de la LLI, cuenta que hay un proyecto nuevo que involucró a la escuela en una aventura de apertura con una realidad geográficamente muy lejana de Irlanda: «Teníamos el deseo de emprender un proyecto de Economía de Comunión que estuviera focalizado en la educación. Desde el sitio web de AMU conocimos una fantástica iniciativa en Bolivia llamada Fundación Unisol, que trabaja para sostener a algunas de las familias más pobres de Cochabamba. Nos vinculamos con ellos y juntos organizamos un proyecto que financiará la adquisición de libros nuevos y computadoras portátiles, proveerá mesas nuevas y sillas para las aulas, sosteniendo la plaza de dos docentes». Las dos escuelas se comunican periódicamente los avances del proyecto. «Este intercambio recíproco –afirma Cathy- es uno de los aspectos más lindos de nuestra colaboración y nos ayuda a vivir mejor en nuestro ambiente de trabajo cotidiano». En “Language Learning International” los estudiantes aprenden en vivo el significado de muchas palabras. Pero la primera de todas es la palabra “compartir”. Chiara Favotti

Señor, en ti he puesto mi esperanza

Señor, en ti he puesto mi esperanza

«En ti Señor he puesto mi esperanza: no quedaré defraudado eternamente (Sal 71, 1)». Así empezó su última homilía, en la Catedral de Aachen (Alemania), el obispo Klaus Hemmerle, ya gravemente enfermo. Era a finales de 1993. «Dios, Tú me sostienes fuerte, así como soy. Dio, Tú sostienes el mundo así como es. Dio, Tú sostienes fuerte a este prójimo así como es. Ser sostenidos por Él que bajó a la “kenosi”, que se despojó de todo y asumió la figura de siervo, éste es el único camino para volver a abrir para nosotros la puerta de la esperanza. Acogerlo a Él que fue el primero en acogernos. Hacernos llevar por Él. Creer que Él nos sostiene. Éste es el ojo de la aguja a través del cual tenemos que pasar cuando recibimos el hilo de la esperanza que hay que enhebrar. Este Dios puede verdaderamente darnos la esperanza. Y aquí nuestra Iglesia, con todos sus errores y debilidades, con todas sus solicitudes y sus grandes y pequeños desafíos, puede convertirse en una realidad extraordinaria. Una comunidad de personas que creen en el hecho que han sido acogidas y sostenidas, una comunidad de personas que se sostienen recíprocamente, en donde cada uno sostiene al otro». De “Klaus Hemmerle, innamorato della Parola di Dio” («Klaus Hemmerle, enamorado de la Palabra de Dios») – Città Nuova Ed.. pp 290/91

Juntos para dar esperanza

Juntos para dar esperanza

“Lo que es imposible a millones de personas aisladas y divididas, parece que se vuelve posible que ha hecho del amor recíproco, de la comprensión recíproca, de la unidad, el motor esencial de su vida” (Chiara Lubich, a un grupo de musulmanes, el 7 de diciembre de 2002 en Madrid) Promovido por el Centro del diálogo interreligioso del Movimiento de los Focolares, el 21 de abril de las 16.00 a las 19.00 hrs.), está prevista una tarde abierta a todos, en el contexto de los días de comunión compartidos entre musulmanes y cristianos como fruto de un diálogo y fraternidad consolidados. Se propondrán reflexiones y experiencias, surgidas en distintas áreas socio-geográficas, nacidas y maduradas a la luz del carisma de la unidad de Chiara Lubich. El auspicio común es poder ofrecer retazos de esperanza en medio de la compleja y a menudo dolorosa situación que vive el mundo de hoy. El encuentro tendrá lugar en el Centro Mariápolis de Castelgandolfo (Roma, Italia) Para informaciones: congressoaprile18@focolare.org

El Papa entusiasmado de escuchar

El Papa entusiasmado de escuchar

“He visto en el Papa el entusiasmo de escuchar. Nos ha pedido que hablemos con valentía, sin filtros, líbremente y nosotros así lo hacemos. La Iglesia se pone a nuestra disposición, y estamos seguros de que el Sínodo de octubre dará muchos frutos”. Stella Nishimwe viene de Burundi, es miembro del Movimiento de los Focolares y en la reunión pre-sinodal representa a su país. “Quedé impresionada por lo que dijo ayer el Papa Francisco. Es un Papa fantástico, que vive con el pueblo de Dios y que de verdad conoce la realidad del mundo y quiere buscar con el pueblo las soluciones, a partir de la vida. Espero que el Sínodo, sea un nuevo camino de la Iglesia con los jóvenes donde nos sintamos responsables de llevar la Iglesia juntos”. Nishimwe habla después de la situación de los jóvenes de su país: “Viven en la pobreza, en la incertidumbre del futuro, con una desocupación muy alta. Con este Sínodo veo a una Iglesia que escucha, que camina con nosotros, que comparte las dificultades que los jóvenes vivimos en los distintos países, en situaciones de guerra, pobreza, desocupación. Son situaciones que difícilmente podrán cambiar, pero por lo menos podemos tratar juntos de que éstas cambien y de este modo experimentar que seremos, como Iglesia, una única familia”. Fuente: SIR


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Hagamos ver el mundo unido

Hagamos ver el mundo unido

MichelleSopala

Michelle Sopala

Cuando recuerdo el Genfest 1995 no pienso sólo en el evento en sí mismo, las danzas, los rostros, la emoción, las fuertísimas experiencias de los participantes (¡inolvidables!). Antes aún de aquellos dos días vividos en el Palaeur de Roma, mis pensamientos se van a la intensa experiencia de unidad construida durante los meses precedentes, y en particular en las dos últimas semanas. No recuerdo los detalles, ¡pero sí recuerdo lo esencial de esos días! Es extraño, lo sé, pero cada vez que nos encontrábamos para prepararnos, el resultado, recuerdo, era una unión más profunda y más fuerte con Dios. Antes de empezar, tratábamos de recordar la perspectiva con la cual estábamos trabajando. No estábamos allí sólo para divertirnos (¡aunque realmente todo era muy divertido!), sino porque creíamos que lo nuestro podía ser una contribución al mundo unido, el que todos nosotros soñábamos…. Un mundo en el que todas las relaciones estuvieran basadas en el amor y el respeto recíproco, en el cual se pudieran superar todas las divisiones. Sólo después de esta premisa nos poníamos a trabajar. Primero nacieron las ideas. Después, a partir de ellas, surgieron algunas canciones, un baile, un rap… Cada pequeño trozo nacía en la medida que cada uno ofrecía y perdía su propia idea, tratando de estar en la plenitud del amor y vacíos de sí mismos para comprender verdaderamente a los demás. Esto significaba cansancio, gasto de energías, también dolor, pero por alguna razón nos colmaba de una alegría y felicidad muy especiales. Dábamos todo de nosotros mismos, dispuestos a perder nuestra propuesta. Ese era el acuerdo, también porque, por más que trabajásemos duramente, no sabíamos si nuestro aporte sería elegido por el comité organizador. Y si fuera elegido, en el último minuto podía también ser eliminado. Pero, a pesar de esto, íbamos adelante… ¡a toda velocidad! Genfest1995¡Y llegamos al Genfest! Aunque, en su conjunto, fue un evento de aquéllos que te cambian la vida, no puedo esconder que para mí el momento máximo fue el encuentro con Chiara Lubich. No sé si los otros 12 mil jóvenes presentes tuvieron la misma sensación, pero en ese momento fue como si Chiara estuviese hablando sólo conmigo. Cuando Noel le dirigió la última pregunta, “Chiara, desde lo más profundo de tu corazón, ¿qué quisieras decirnos a nosotros los jóvenes?”, su respuesta resonó como un llamado a enrolarme, y todavía me retumba en los oídos. Con una intuición genial y con una profunda comprensión de lo que los jóvenes anhelan, Chiara respondió: «Les repito lo que dijo una vez Santa Catalina de Siena, esa grandísima santa, esa mujer maravillosa, hablando a sus discípulos: “No se conformen con las cosas pequeñas, porque Él, Dios, las quiere grandes”. Es esto lo que les digo: jóvenes, no se conformen con las pequeñeces. Tienen una sola vida, apunten alto, no se conformen con las pequeñas alegrías, busquen las grandes, busquen la plenitud de la alegría». Bien o mal, desde aquel momento, esta fue mi experiencia. ¿La “unidad”?. Es una palabra profunda, que, aún, después de 23 años, estoy descubriendo. ¡Es la “plenitud de la alegría”! ¡Sí! ¡La encontré! ¡Oh! … y a propósito, nuestra performance fue elegida. Mírala (link). ¡Espero que te guste! Michelle Sopala


https://youtu.be/LX6rNkyGjoE

Pre-Sínodo: la Iglesia de los jóvenes

Pre-Sínodo: la Iglesia de los jóvenes

Jonathan Michelon

Jonathan, ¿cómo se desarrolla el trabajo?  «Hay sesiones en plenaria y de grupo. Son unos veinte grupos, divididos por idioma: inglés, francés, español e italiano. Cada grupo tiene un redactor y un facilitador. Los participantes tienen que responder juntos a las 15 preguntas que propone el documento del Sínodo. Al final, se producirá un documento que será entregado a los Padres Sinodales». ¿De qué tratan las preguntas? «La primera parte está dedicada a los desafíos y a las oportunidades de las generaciones jóvenes en el mundo de hoy. Por lo tanto, la formación de la personalidad, la relación con los otros pueblos, los desafíos interreligiosos, las diferencias vistas como oportunidades, los jóvenes y el futuro, sus sueños, la relación con la tecnología, la búsqueda del sentido de la vida, la relación entre la vida cotidiana y lo sagrado». ¿Y la segunda parte de las preguntas? «Habla de la fe, de la vocación, del sentido específico de la misión del joven en el mundo, del discernimiento y del acompañamiento vocacional. Después, de su relación con Jesús, sobre cómo es percibida la figura de Jesús en el tercer milenio. La última parte está dedicada a las actividades formativas y pastorales de la Iglesia, la relación de los jóvenes con la Iglesia y sus experiencias». ¿De dónde provienen los jóvenes de tu grupo? «De Europa (Eslovenia, Alemania, Grecia, Polonia), pero también de los continentes, incluso de las Islas Samoa americanas, en el océano Pacífico. Un joven sijs compartió su experiencia de fe y su relación con los sacerdotes de su templo, que siempre están dispuestos a dar una palabra de paz. También está una joven anglicana de Zimbabwe, que estudia para ser sacerdote. Hay mucha sabiduría, el intercambio es enriquecedor». ¿Hay experiencias que te impresionaron? «Una, en especial, la de un joven médico polaco, vinculado al Camino Neocatecumenal que, con su esposa, fundó una asociación que se ocupa de la atención a los moribundos. Estimulado por la meditación del primer día, sobre el sentido profundo del dolor, basada en la experiencia de Chiara Luce Badano, contó lo que viven. Con las otras personas de la Asociación van donde los enfermos, los asisten, los invitan a ofrecer su dolor por todos. De este modo estas personas dejan la tierra “llenos de vida” porque, como él dice, “la muerte es el período más bello de la vida, porque nos acercamos a Dios, a Quien más amamos»». A los jóvenes de los Focolares se les confió la animación de la misa y las meditaciones cotidianas…  «Si, algunos jóvenes de la Escuela Gen de Loppiano y de los Centros Gen de Roma formaron el coro, que ahora se está convirtiendo en un grupo inclusivo: invitan a quien tiene talento a participar en la animación de la Misa. Ayer, se unió un violinista. Es realmente una bella experiencia». Entonces, ¿los jóvenes están felices con esta experiencia? «Nos estamos dando cuenta de que estamos viviendo un momento histórico en la Iglesia. ¡Es la primera vez, en 2000 años, que se hace un sínodo de los jóvenes con los jóvenes! Pero para ellos es natural contribuir así a la Iglesia. La Iglesia es de ellos. Se comportan con el Cardenal y también con el Papa Francisco como con sus mejores amigos; les dan la mano, los abrazan… Es muy bello». ¿Y para ti? «Para mí es una experiencia única, me doy cuenta de la vastedad de la Iglesia y de su incidencia en el mundo. Aquí está el mundo, la universalidad de la Iglesia».   Fuente: Loppiano online

Desde Aleppo nace la esperanza

Desde Aleppo nace la esperanza

20180322-01bLa historia de Jean y Vivian transmite amor, coraje, esperanza. Se conocieron en Aleppo, en Siria, en el 2000, en encuentros del Movimiento de los Focolares. Vivian es viuda y tiene un hijo de cuatro años con sordera aguda. Jean es carpintero, con actividades en el área social. El compromiso de ambos de vivir el Evangelio y llevar el ideal del mundo unido a la humanidad los aproxima: se casaron en el 2003 y tuvieron cuatro hijos. Marc, el primer hijo de Vivian, es el motor del cual nace su aventura: la necesidad de los cuidados de médicos especialistas impulsa a Vivian a trasladarse a Líbano donde Marc es atendido en un centro fundado por los Focolares: “Es un verdadero paraíso anticipado- cuenta-. La vida del Evangelio vivido en la vida cotidiana acompaña todo el proceso educativo. Los niños crecen en este oasis de paz, y desarrollan sus talentos superando su discapacidad. Nació dentro mío un sueño: que yo también pudiera fundar un instituto similar en mi ciudad Aleppo”. Jean la apoya en este proyecto y en 2005 nació su pequeño Centro. Después surgirán otros Centros más grandes, con capacidad de recibir a decenas de niños, todos hijos de familias pobres que no podían pagar la cuota. Por esta razón el Centro estaba siempre en déficit: “Para cada necesidad- recuerda Jean- íbamos delante de un Crucifijo para entregarle a Él nuestras dificultades económicas. La providencia llegaba puntualmente” 1395739130-720x0-c-defaultEl estallido de la guerra, en 2011, trajo muerte y destrucción. Jean perdió la carpintería, el Centro no tenía ningún ingreso económico, y siendo muchos vivían sólo de la ayuda de la Iglesia y de organizaciones humanitarias. Todos dejaron el país y también lo querían hacen Jean y Vivian, quienes con mucha tristeza adquirieron los boletos para irse. Pero una exigencia era clara en el corazón: no podían abandonar a “sus” niños sordos, destruir ese sueño realizado con esfuerzo. “El día antes del viaje entré en la iglesia- cuenta Jean- y mantuve una conversación profunda con Jesús, de tú a tu, de hombre a hombre. Él me habló al corazón y me pedía que no dejara Siria: ¿qué harán esos niños? Sentí que Él me hacía esta trágica pregunta. Puse mis niños en Sus manos. Volví a casa, y con Vivian decidimos romper los pasajes y quedarnos para siempre en nuestra ciudad, para ser un don para aquéllos que tenían necesidad de nosotros”. “Estábamos confiados en que Dios nos habría acompañado y apoyado en todos nuestros futuros proyectos y sobre todo en la vida de nuestra familia – dice Vivian- y así fue” Hoy el Centro se convirtió en su segunda casa, también sus hijos participan en la vida del grupo y Jean se dedica completamente al trabajo del Centro. “Esta convivencia nos amplió el corazón. No existe más la diferencia entre chico o chica, ni entre el estudiante y el docente, no son ni siquiera discapacitados para nosotros, ni musulmanes ni cristianos. Todos vivimos en el único amor y bajo la mirada de un Dios Amor, encarnado, vivo en medio nuestro”. Escrito por Claudia Di Lorenzi

La fiesta del “nuevo día”

Para celebrar el principio de Año persa, que coincide con el equinoccio y por lo tanto con la llegada de la primavera, el 21 de marzo, en muchos países de Asia y de Europa Oriental, se festeja la fiesta de Nawrūz (que significa “nuevo día”), proclamada Jornada internacional de las Naciones Unidas e inscripta desde el 2009 en la lista representativa del patrimonio cultural inmaterial de la humanidad. Nawrūz es una fiesta muy antigua, alegre y festiva, que se calcula se celebra por casi 300 millones de personas. Se une a la idea de la naturaleza que renace. Posee un rico simbolismo y promueve valores de paz, de reconciliación, solidaridad entre generaciones, amistad entre familias, pueblos y comunidades.

Un mundo sin prejuicios

¿Todavía existen prejuicios basados en el color de la piel, después de las grandes conquistas del siglo pasado? Se han dado muchos pasos, de hecho, pero todavía hay que trabajar para abatir completamente cualquier tipo de disparidad. Nos lo recuerda, el 21 de marzo, el Día Internacional de la eliminación de la discriminación racial, instituida en 1966 por las Naciones Unidas, en conmemoración de la masacre de Sharpeville, en Sudáfrica, que tuvo lugar ese mismo día en 1960. Ese día, quizás el más sangriento del apartheid, la policía abrió fuego contra una multitud de ciudadanos negros que protestaban contra una medida de segregación racial que les habían impuesto. Alrededor de 70 quedaron en el suelo sin vida. En estos días, en varias partes del mundo se organizan campañas a favor de la integración y contra cualquier tipo de discriminación, odio o violencia perpetrada por motivos raciales. Como siempre, los grandes protagonistas de estas iniciativas son los jóvenes.

Andrea Riccardi: “El destino común de los hombres”

Andrea Riccardi: “El destino común de los hombres”

Andrea RiccardiNos encontramos con Andrea Riccardi en Castel Gandolfo, en el Centro Mariápolis. Se siente el de los días de fiesta, centenares de personas (al final, unas dos mil en total) están llegando a la cita en ocasión del décimo aniversario del fallecimiento de Chiara Lubich. Fuera de la puerta del saloncito donde nos reunimos hay gran algarabía. «Después de diez años, volver a hablar de Chiara Lubich no es volver al pasado, no es hacer arqueología – afirma Andrea Riccardi- y no es ni siquiera hacer un recuerdo sentimental, como se puede hacer por una persona que fue importante en la Iglesia. Ella – confiesa- creo que fue muy importante también en mi vida». Refiriéndose a los años cruciales en los que renacía la democracia, caía el muro y se desmantelaba la “cortina de hierro” en Europa,  el Fundador de la Comunidad de San Egidio afirma: «Según mi parecer, el mensaje de Chiara tiene más valor hoy que en el tiempo de la Guerra fría o en el ’89. Hoy, en este mundo globalizado, el mensaje de Chiara nos habla del destino común de todos los hombres, de la unidad de los pueblos y de la unidad de la familia humana. Pero no es el mensaje de una socióloga, aun siendo un mensaje muy profundo, porque Chiara era una mujer con gran capacidad  de síntesis y de profundización, capaz de análisis y de comunicación simple». «Hoy tenemos necesidad de su mensaje de unidad porque este mundo globalizado no se ha unificado espiritualmente. Lo decía el patriarca Athenagoras [Patriarca ecuménico de Constantinopla], el gran amigo de Chiara: “Existe una unificación del mundo, pero no existe una unificación espiritual”. Y Chiara nos dice que este mundo se puede unificar, los pobres con los ricos, los lejanos con los cercanos, los extranjeros con los nativos. Chiara nos dice también – agrega- que yo pequeño hombre, que tú pequeña mujer, que tú joven, que tú anciano; tú puedes, tú puedes cambiar el mundo». AndreaRiccardi_ChiaraLubich«Chiara fue la amiga de los grandes, apreciada por los grandes. Pienso en su amistad con Juan Pablo II, que le decía “mi coetánea Chiara”. Pero Chiara demostró también que el mundo se puede cambiar con los pequeños que tienen fe. Es María en el Magnificat» «Chiara me ayudó a comprender el significado, el valor del carisma, porque Chiara reconoció en mí, reconoció en la comunidad de San Egidio un carisma. Y ella tenía un sentido profundo de las personas y de las experiencias de Iglesia». Y concluye: «Para mí Chiara es también el recuerdo muy querido de una amistad profunda. Chiara fue una amiga, una amiga en las pequeñas cosas, en la atención con la cual me recibía en su mesa, en sus llamadas telefónicas, en el cuidado con el que cultivaba su relación con las personas. Y además fue una persona que tuvo una visión “correcta” en los grandes momentos de la Iglesia. Yo recuerdo por ejemplo, en el encuentro de Juan Pablo II con los Movimientos, cuando Chiara dijo: “Esta es una fulguración del Papa, es un punto de llegada y debe ser un nuevo punto de partida”. Mi afecto lo acompaño cada día con una memoria orante con Chiara, por Chiara».   Mira la entrevista (en italiano)

Balance económico de las iniciativas gen 4

Balance económico de las iniciativas gen 4

MontaggioArticoloHSG3EnCon una carta de agradecimiento dirigida a los gen 4 de todo el mundo fue publicado el balance de “Han desalojado a Jesús”, la iniciativa en la que todos los años se comprometen los niños del Movimiento de los Focolares durante el período navideño. Gracias a las ofrendas recogidas por las figuritas de los “niñitos” de yeso que representan a Jesús, la pasada Navidad los gen 4, ayudados por los adultos y en algunos casas también por instituciones de sus ciudades, recogieron 3.627,60 euros. La cifra fue destinada a ocho proyectos en Brasil, México, Colombia, Venezuela, Perú, Argentina, Burundi, Uganda y Siria. A esta cifra se le sumó una donación destinada a atención médica, alimentación y material escolar para cuatro proyectos en República Centroafricana, Camerún, Egipto e Irak. Más allá de la cifra, hay que poner en evidencia la “cultura del dar” de la que se nutren los gen 4.

Felices no sólo un día

Felices no sólo un día

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Foto: Pixabay

La alegría de los primeros cristianos (al igual que la de los cristianos de todos los tiempos y de todos los siglos, cuando el cristianismo se comprende en su esencia y se vive radicalmente), la alegría de los primeros cristianos era una alegría nueva, desconocida hasta entonces. No tenía nada que ver con la risa, con el buen humor, con la euforia. No tenía nada que ver tampoco -como diría Pablo VI- con «la alegría exaltante de la existencia y de la vida «, ni con «la alegría pacificadora de la naturaleza y del silencio», ni tampoco con la alegría o la “satisfacción del deber cumplido”, ni era solamente «la alegría transparente de la pureza», o «del amor puro»… todas ellas alegrías magníficas. Pero la de los primeros cristianos era diferente: era una alegría parecida a la embriaguez que invadió a los discípulos cuando vino el Espíritu Santo. Era la alegría de Jesús. Porque Jesús, así como tiene su propia paz, tiene su propia alegría. Y la alegría de los primeros cristianos, que brotaba espontánea de lo más hondo de su ser, saciaba completamente su ánimo. Ellos habían encontrado realmente lo que el hombre de ayer, de hoy y de siempre va buscando: a Dios que, como hemos visto, lo sacia completamente. Ellos habían encontrado la comunión con Dios, elemento esencial que los llevaba a su plena realización. Eran hombres auténticos. De hecho, el amor, la caridad, con la que Cristo a través del Bautismo y de los demás sacramentos enriquece el corazón de los cristianos, se puede comparar con una planta. Cuanto más hunde sus raíces en el terreno de la caridad fraterna (cuanto más se ama al prójimo) más crece el tallo hacia el cielo: más crece en el corazón el amor a Dios, la comunión con Él; una comunión en la que no se cree sólo por fe, sino que se experimenta. Y es ésta la felicidad: amamos y nos sentimos amados. Ésta era la felicidad de los primeros cristianos, adultos y jóvenes, que se expresaba en liturgias maravillosas, gozosas y rebosantes de himnos de alabanza y de acción de gracias. Alegría que aumentaba también en su corazón porque con el amor y por el amor poseían la luz, es decir, “veían”, en cierto modo comprendían las cosas de Dios, que de por sí son impenetrables. Los misterios que aceptaban por medio de la fe, no les resultaban tan oscuros como se podría pensar. En ellos había una cierta percepción de los mismos tan apetecible, tan luminosa, que tenían la impresión de comprenderlos, de poseerlos. Y esto acrecentaba aún más su alegría: a la alegría del amor se añadía la de la verdad. Así, armados únicamente con el amor y la luz y revestidos de alegría, en breve tiempo conquistaron el mundo conocido hasta entonces. Decía Tertuliano: «Somos de ayer y ya hemos invadido el mundo”. Ellos se mantenían alegres incluso en las persecuciones y cantaban ante el martirio. Habían comprendido una paradoja del cristianismo: la alegría, la alegría sobrenatural de Jesús se encuentra precisamente donde parece que no exista: en el dolor, pero en el dolor amado.   Fuente: Centro Chiara Lubich

El Cardenal Parolin habla de Chiara Lubich

El Cardenal Parolin habla de Chiara Lubich

VaticanNewsVideoUna gran fuerza espiritual capaz de arrastrar multitudes de diversas edades, clases sociales, culturas: esta fuerza impulsaba a Chiara Lubich y los frutos se ven todavía hoy, también en la Iglesia. El cardenal Pietro Parolin, recordando la obediencia y la docilidad que la fundadora de los Focolares siempre tuvo- también en los momentos más difíciles- con respecto a la Iglesia, manifiesta hoy lo que los Pontífices, desde Pablo VI en adelante, expresaron, ofreciendo su apoyo y su estímulo hacia el Movimiento. Benedicto XVI en el telegrama enviado en ocasión del funeral de Chiara, hablaba de “compromiso constante por la comunión en la Iglesia, por el diálogo ecuménico y la fraternidad entre todos los pueblos”. Y continuaba diciendo “ella gastó su existencia escuchando las necesidades del hombre contemporáneo dentro de la plena fidelidad a la Iglesia y al Papa” Es doble la contribución que Chiara, según el Secretario de Estado del Vaticano, el Cardenal Parolin, ofreció a la Iglesia: el haber profundizado y vitalizado el “perfil mariano constitutivo de la Iglesia tanto como el apostólico” y el fuerte e innovador llamado a la unidad– “Que todos sean uno para que el mundo crea”- construido y hecho posible desde el “secreto” del amor recíproco, la “regla de oro” que el mismo Jesús nos enseñó cuando nos dice “no hacer a los otros lo que no quisieras que te hicieran a ti”. Fuente: Vatican News

El secreto para recomenzar

Al cristiano no le está permitida la desesperación; no se le consiente el abatirse. Pueden caer sus casas, perder sus riquezas: él se levanta, y sigue luchando, sigue luchando contra cualquier adversidad. Las personas perezosas, acurrucadas en costumbres fáciles y cómodas, se asustan ante la idea de la lucha. Pero el cristianismo existirá mientras exista la fe en la resurrección. La resurrección de Cristo, que nos inserta en Él y nos lleva a participar de su vida, nos obliga a no desesperar nunca. Nos da el secreto para levantarnos después de cada caída. La Cuaresma es – y debe ser- también un examen de conciencia, a través del cual podemos contemplar las sombras que bullen en el fondo de nuestra alma y de nuestra sociedad, donde se esconde la miseria de un cristianismo que en muchos de nosotros se ha vuelto una costumbre, desganado, como un velero sin viento. La Cuaresma nos prepara para la Resurrección de Cristo, motivo de renacimiento de nuestra fe, esperanza y caridad: victoria de nuestras obras sobre las tendencias negativas. La Pascua nos enseña a vencer las pasiones fúnebres, para renacer. Cada uno de nosotros renace, en unidad de afectos, con el prójimo, y cada pueblo a través de obras coherentes, que nos establecen en el Reino de Dios. Esto se traduce en una constitución social, a través de una organización que con una autoridad, leyes y sanciones, actúa por el bien de las personas y llega al cielo, desde la tierra. Y se modela según el orden divino. Su ley es el Evangelio, y esto significa la unidad, la solidaridad, la igualdad, la paternidad, el servicio social, la justicia, la racionalidad, la verdad, la lucha contra la opresión, contra la enemistad, el error, la estupidez… Buscar el Reino de Dios es por lo tanto buscar las condiciones más felices para la expresión de la vida individual y social. Y se comprende: donde reina Dios, el hombre es el hijo de Dios, un ser de infinito valor, y trata a los otros hombres y es tratado por ellos como un hermano, y hace a los otros lo que quisiera que los otros le hicieran a él. Y los bienes de la tierra son fraternalmente puestos en común, y circula el amor con el perdón y no existen barreras, que no tienen sentido en la universalidad del amor. Poner el Reino de Dios como finalidad, significa, pues, elevar la meta de la vida humana. El que pone el reino del hombre en el primer lugar, persigue un bien sujeto a rivalidades y protestas. En cambio el objetivo divino pone a los hombres por encima del de sus peleas y los unifica en el amor. Después, en esa unidad, en esa visión superior de las cosas de la tierra, también la tarea de “qué comer” , “cómo vestirse” y “cómo ser feliz” toma la justa dimensión, se colorea con un sentido nuevo y se simplifica en el amor, se posee la plenitud de la vida. En este sentido, también por nosotros, Cristo ha vencido el mundo. Igino Giordani, Le feste, S.E.I. (Società Editrice Internazionale), Torino, 1954, pp. 110-125.

Evangelio vivido: “Tus senderos”

Evangelio vivido: “Tus senderos”

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Foto: Pixabay

Cada preocupación en Dios Hemos aprendido a dejar todas las preocupaciones en Dios. Cuando me internaron, fue la ocasión para reforzar las relaciones de amor en la familia y para crearlas con personas desconocidas. El hospital y la terapia eran muy costosas, no sabíamos cómo hacer para comprar leña para la calefacción y para pagar la matrícula de la escuela. Después de algunos días de suspensión, alguien fue instrumento de la providencia de Dios, y nos hizo llegar la suma necesaria. R. – Serbia “Don nadie” Como director general de una empresa de salud, me consideraban sospechoso de haber pagado un soborno por una consultoría importante. Sin ninguna explicación por parte de la Procuraduría, me obligaron a suspender todo tipo de actividad laboral de carácter público o privado y de un momento a otro me convertí en un “Don nadie”. Todo a mí alrededor se movía como si yo fuera culpable. Sentí la muerte dentro de mí, y la deseé fuertemente. Parecía que Dios había desaparecido. Mi único apoyo era la cercanía de una persona querida: «Jesús abandonado te ha querido semejante a Él. La prueba pasará pero en tu alma quedará la riqueza de tu amor por Él». Después de ocho años de desierto y angustia reconocieron mi inocencia. Esos momentos de infierno se convirtieron en la más fantástica y rica experiencia de mi vida. M.B. – Italia Creer fuertemente He experimentado lo que significa la frase de Jesús: «Yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo». Nuestrod hijos aún estudiando, y mi esposo, el único que tenía un ingreso en la familia, se quedó sin trabajo. Uno de ellos no podía presentarse a rendir un examen porque no tenía el dinero necesario. Creí fuertemente que Dios se encargaría. Ese mismo día me regalaron la suma que se necesitaba. Y.– Croacia ¡Oigo! Desde hace muchos años nuestro hijo tiene problemas con el oído y para curarlo nos trasladamos a otro país. Me puse a buscar trabajo y a dedicarme al prójimo, y el peso se volvió más ligero. Necesitaba exámenes especializados Providencialmente, en lugar del mes de espera previsto, ¡fue suficiente sólo una semana! Así mi hijo pudo empezar el tratamiento. Poco después una empresa de logística y transporte me llamó para un empleo. Después de una semana de tratamiento, mientras le ponía unas gotas, mi hijo dijo: Papá, ¡de este oído escucho! S.- Italia Ojos tristes Acababa de salir de casa. Se me acercó un hombre, sucio, con los ojos inmensamente tristes. Fue uno de esos momentos en los que se piensa que no es posible cambiar el mundo y asumir sus problemas. Pero esos ojos me miraban sólo a mí. “Hace tres días que no como”, me dijo. Le pedí que esperara y corrí a la casa a calentar algo ya listo. Después regresé donde él. Devoró todo en un instante. Entonces lo invité a la cafetería de la esquina. La gente me miraba un poco sorprendida. Pedí un café y cuatro croissant, tres para él y uno para mí. Pero mi amigo los devoró todos. Me contó su historia de dolor y sufrimiento. En un momento me vino la duda si todo era verdad, pero lo importante era escucharlo. No podía parar de hablar. Otro café, otra leche, gasto mi poco dinero. Le doy la dirección de un lugar para personas que viven en la calle. «Es la primera vez que alguien se interesa por mí, voy a ir, me dijo Despertarme esta mañana tenía sentido». (Tomado de Urs Kerber, “La vida se hace camino” – nuestra traducción).  

El punto de vista de los jóvenes

Si tienes entre 16 y 29 años de edad puedes dar un aporte a la próxima Reunión pre-sinodal, que tendrá lugar en Roma del 19 al 24 de marzo. ¿Cómo? A través del sitio www.synod2018.va. Desde el sitio es posible inscribirse en el grupo de Facebook, en uno de los 6 idiomas previstos. Dentro de estos grupos sus miembros tendrán la posibilidad de dar su proprio aporte sobre los temas que proponen las preguntas –que servirán para “relanzar” el debate de los jóvenes presentes en Roma-, cada una está vinculada con un hashtag. Al final, con base en estos aportes se redactará un documento final, que exprese el punto de vista de los jóvenes y las propuestas que han emergido, el cual será presentado a los Padres Sinodales que se reunirán en Asamblea en octubre 2018 para abordar el tema “Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional”.

La profecía social de Chiara Lubich

La profecía social de Chiara Lubich

JesusMoran_3.3.18-02«En tu día, mi Dios, iré hacia ti… iré hacia ti, mi Dios (…) y lo haré con mi sueño más loco: llevarte el mundo en mis brazos». Con esta cita del teólogo Jacques Leclercq inició el discurso de  Jesús Morán, copresidente del Movimiento de los Focolares, con ocasión del evento “El gran atractivo del tiempo presente”. «Todavía hoy estamos admirados por la profecía social de esta mujer extraordinaria que, con su ideal del «Ut omnes» (Jn 17,21), desde su Trento llegó a todo el mundo». A partir de la historia del protagonista de una fábula, que convive con otros personajes pensados pero después descartados por los autores de los cuentos, que estaban destinados a vivir en otro planeta, Morán reflexiona sobre el papel de los profetas: «Ellos son más grandes cuanto más pequeños son, o parecen ser a los ojos de los hombres. Descartados por los hombres, ridiculizados, a menudo asesinados, son predilectos de Dios para cumplir lo que ningún otro es capaz de hacer. Los profetas, de hecho, son los pequeños de Dios: he aquí su grandeza, aunque a menudo, parece que viven “en otro planeta”. Como sabemos, la palabra “profeta” viene del griego e indica no tanto el que predice el futuro sino el portavoz, el mensajero de Dios. En la Biblia existen también las profetisas. Los profetas de Israel hablan al pueblo en nombre de Dios; y todo puede ser objeto de su palabra, porque la Palabra de Dios no tiene límites. (…)  La vida de Chiara tiene también sabor de profecía. Pero no se puede comprender el carácter profético de su persona prescindiendo del contexto histórico en el que nació y vivió, y de su participación en los destinos de la humanidad: su nacimiento en el Trentino, en aquella época una periferia existencial de gran significado histórico y social, la experiencia de la pobreza, el drama de las guerras mundiales. En medio de los acontecimientos de su tiempo –que evocan precisamente la historia de los profetas, pero también la sabiduría bíblica y la apocalíptica– he aquí que se manifiesta en ella un carisma particular, el carisma de la unidad, que la lleva a aspirar claramente y decididamente a la fraternidad universal». Morán subraya que en algunos de los apuntes de Chiara, de diciembre de 1946, «se pueden captar los puntos fundamentales de la profecía social de Chiara Lubich. Chiara, de hecho, no fue una reformadora social, como no lo fue Jesús. El sueño de Chiara, en efecto, tiene una orientación más alta y más profunda, va al fundamento antropológico y teológico de cada reforma social. Es la fraternidad universal y la unidad como la pensó el Hombre-Dios, Jesús». JesusMoran_3.3.18-01«La pequeña comunidad de Trento que se fue formando alrededor de la fundadora de los Focolares y que todos los meses crecía cada vez más viviendo literalmente lo que se relata en los Hechos de los Apóstoles (Hch 2, 42-48)» es la primera obra social puesta en movimiento por el primer grupo de focolarinas. La comunidad, explica Morán, «vivían la comunión radical de los bienes y se dedicaba a asistir a los pobres y a la multitud de damnificados que el conflicto había dejado a sus espaldas. Esta raíz nunca se ha perdido, al contrario, es la fuente inspiradora de todas las acciones y proyectos sociales realizados en todos estos años por ella y por los que habiéndola seguido, han hecho propio el Ideal de la unidad. En todo ello se evidencia el genio humano y eclesial de Chiara». También nosotros, prosigue Morán, «también nosotros tenemos delante una historia. Chiara es esa autora que nos ha rescatado del anonimato para hacernos protagonistas de un sueño; todos protagonistas, sin excluir a nadie». Citando a Guislain Lafont, el gran teólogo dominico quien, resumiendo la filosofía práctica del Papa Francisco habla del “principio de la pequeñez” («la salvación viene más bien de abajo que de arriba») Jesús Morán concluye diciendo: «Chiara supo proyectar magistralmente este “principio de la pequeñez” en el compromiso de verdadera renovación social que ha sido capaz de desencadenar con y desde el paradigma de la unidad. Ésta es su grandeza».

Cinco años luminosos y profundos

Cinco años luminosos y profundos

MariaVoce_PapaFrancesco_VegliaPentecoste“Cinco años de pontificado luminosos y profundos”: lleno de alegría y de profunda gratitud fue el augurio que María Voce dirigió al Papa Francisco, también a nombre de las comunidades del Movimiento esparcidas en todo el mundo. En una declaración le aseguró el renovado compromiso de “llevar el anuncio del Evangelio a los hombres y mujeres en las más variadas condiciones de la vida humana”. “Nos sentimos privilegiados de poder vivir en este tiempo en donde el Espíritu, a través de Usted, llama a la Iglesia a una doble acción – continua la presidente de los Focolares –: el regreso a una vida profundamente evangélica y una nueva atención a los signos de los tiempos, que nos invitan a todos los cristianos a ir hacia los hombres y las mujeres en las más variadas condiciones de la vida humana. Y el Papa con sus gestos y sus palabras es el ejemplo más atractivo. En este camino fascinante sépanos fielmente a su lado en el renovado compromiso de colaborar con todas nuestras fuerzas al anuncio de un Dios que ama el mundo hasta morir. Le aseguramos todo nuestro afecto y nuestra oración”.      

Nuevo perfil de Facebook en portugués

Nuevo perfil de Facebook en portugués

Screen Shot 2018-03-12 at 15.36.31Nuestro nuevo perfil de Facebook en portugués está activo: Facebook em Português | @ focolare.org.pt Al igual que con otros idiomas, el perfil de Facebook en portugués también propondrá, todos los días, la «Frase del día», la Palabra de vida, artículos publicados en la página Web, pero también información, noticias y eventos, especialmente los de Portugal y Brasil, con la posibilidad de interactuar con muchas personas que creen en un mundo más fraterno y solidario. Invita a tus amigos a visitarlo y seguirlo. ¡Difunda tu también ideas y valores que contribuyan a la construcción de un mundo más unido!  

El alma de la ciudad

El alma de la ciudad

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Maria Voce. Foto © CSC Audiovisivi

El modelo de nuestras relaciones interpersonales y sociales es el amor trinitario. Dios, aun siendo Uno, no es solo, sino que es una realidad de amor que habla de pluralidad, es el modelo de toda convivencia humana: relaciones sociales a imagen de la Trinidad. Una expresión de estas relaciones puede ser la ciudad que Chiara Lubich siempre ha mirado con un interés especial. Cada ciudad tiene una “vocación”, un designio específico que puede llegar a ser un don, una nota en la sinfonía del conjunto. Es con esta mirada que ella, en sus muchos viajes, o al acoger los numerosos galardones y ciudadanías honorarias, quiso descubrir y dar a conocer el alma de cada ciudad. Quizás también por eso siempre deseó ver realizadas pequeñas ciudadelas, talleres de convivencia humana, bocetos de un mundo unido, testimonios de cómo podría ser la sociedad si estuviese basada en el amor recíproco del Evangelio, en la fraternidad vivida. Son veinticinco las ciudadelas del Movimiento presentes en todos los continentes, en los más variados contextos sociales y culturales, como en los Estados Unidos, en Camerún, en Filipinas, Alemania, Brasil, Argentina, etc. Chiara Lubich es la inspiradora, y ha seguido e iluminado sus desarrollos. El prototipo de ellas es la ciudadela internacional de Loppiano, en Toscana, que tendrá la alegría y el honor de recibir el próximo 10 de mayo la visita del Papa Francisco.
3 marzo 2018

Foto © CSC Audiovisivi

Mirándolas, Chiara las definía como un “plano inclinado” hacia quien sufre por la duda, la incertidumbre, la falta de futuro. Decía que a todos, este modelo de ciudad, «da seguridad y esperanza. Es una mano tendida hacia quien, hoy, busca la felicidad en modo errático, en la droga, en el erotismo, en la riqueza… Dice a todos y demuestra que la verdadera y perfecta alegría está en seguir a Jesús. Ilumina a quien sufre por distintas formas de falta de unidad, en la familia o en el propio ambiente, porque las ciudadelas ofrecen el ejemplo y el secreto de la unidad. Desarman a quien se ve tentado por la violencia en cualquier campo, porque demuestran, con el ejemplo, con la internacionalidad de sus habitantes, que es con la mansedumbre, fruto del amor, que se puede conquistar el mundo». Quien visita estas ciudadelas encuentra una casa, una familia, una madre: ¡María! Es Ella quien forma y da un toque mariano a la vida social de todo el Movimiento de los Focolares. En el Magníficat Chiara siempre nos ha indicado un programa de vida y de acción: «La “magna carta” de la doctrina social cristiana que inicia allí donde María canta: “derribó a los potentes del trono, elevó a los humildes, colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías”. Lo hemos experimentado desde un inicio del Movimiento y todavía ahora: existe quien pone en común joyas, terrenos, bienes de todo tipo, quien pone en común sus necesidades. Eligiendo un estilo de vida sobrio, nos ayudamos entre todos a tener lo necesario. En el Evangelio está la más alta y arrolladora revolución. Y quizás está en los planes de Dios que también en esta época, comprometida en la solución de los problemas sociales, sea la Virgen quien nos dé a todos los cristianos una mano para edificar, consolidar, erigir y mostrar al mundo una sociedad nueva que sea el eco potente del Magníficat». Quisiéramos que la comunión de bienes entre las personas y las familias se extendiera a las ciudades, los Estados, los pueblos, los continentes, para abrir camino a la civilización del amor.

Roma – Congreso EcoOne 2018

Roma – Congreso EcoOne 2018

b_320_0_16777215_00_images_news_volantino_convegno_2018_v4_LREl congreso internacional “Nature breaks limits” (“La Naturaleza rompe los límites”) tendrá lugar en la Sala de Conferencias «I Gigli della Montagna» (“Los Lirios de la Montaña”), Avenida Monte Senario, 81 – Roma, Italia. Reflexionaremos juntos acerca de cómo los límites –geográficos, naturales, tecnológicos,…- pueden llegar a ser trampolines para un futuro sostenible del género humano y del ambiente terrestre.   Para Informaciones: EcoOne online   

Juegos Paraolímpicos Invernales 2018

Al concluir los Juegos Olímpicos Invernales con una grandiosa ceremonia inaugural se abrió la XII edición de los Juegos Paraolímpicos Invernales. Los juegos iniciaron el pasado 9 de marzo, en Pyeong Chang y se prolongarán hasta 18. Tal como han acordado los Comités Internacionales, los Juegos Paraolímpicos se realizan cada cuatro años, en la misma ciudad de los Juegos Olímpicos Invernales, con la participación de atletas con discapacidad física. Como subrayó el Papa Francisco, si «el deporte puede tender puentes entre países en conflicto y dar un válido aporte a perspectivas de paz entre los pueblos», los Juegos Paraolímpicos «testimonian con mayor evidencia que a través del deporte se pueden superar las propias discapacidades» gracias al «ejemplo de valentía, de constancia, de tenacidad en el no dejarse vencer por los límites» que ofrecen los atletas. «El deporte se presenta como una gran escuela de inclusión, pero también de inspiración para la propia vida y de compromiso para transformar la sociedad». Las primeras Paraolimpiadas Invernales tuvieron lugar en Suecia en 1976. Como para los Juegos de verano, deben su existencia a la tenacidad de algunos médicos, especialmente al inglés Ludwig Guttmann, quien desarrolló una metodología de vanguardia, para ayudar a los veteranos sobrevivientes de la Segunda Guerra Mundial a encontrar en el deporte competitivo una oportunidad para restablecerse y hallar un lugar en la sociedad.

Los fundamentos de la sociedad

Los fundamentos de la sociedad

DSC_8354 copia«También mi marido y yo estuvimos en el Congreso para parejas de voluntarios. Seiscientas personas, 14 idiomas. Un muestrario de sociedad, con participantes de los 5 continentes. Pero empecemos… del inicio. El primer día le di una mirada al programa. Sabía que el 3 de marzo, el Congreso felizmente coincidiría con el evento dedicado al décimo aniversario de la muerte de Chiara Lubich. ¿Pero los otros días? La vida de familia y de pareja, era la temática central, profundizada desde distintas perspectivas, con la guía de expertos. Estamos casados desde hace casi veinte años y tenemos dos hijos de 18 y 16 años. Superamos el “túnel” de las noches en vela, de los pañales y del prescolar. Concluimos la fase de la escuela primaria y secundaria, de los mapas que había que dibujar y de la historia antigua que había que aprender. Estamos navegando entre la adolescencia de nuestros hijos y nuestra experiencia de padres en busca de un presente sereno y un futuro que se presenta día a día. Un entramado de afectos, dificultades y carreras de obstáculos, estupor ante la novedad, dolor por los eventos tristes; a veces decepciones y mangas arremangadas para volver a empezar, pero también alegrías, pasión social, gusto por lo bello, apertura a las novedades y a los imprevistos, carreras de obstáculos entre los mil imprevistos de todos. En fin, una familia normal. Leo el programa y me entristezco un poco. La insistencia sobre temas de “pareja” me hace sentir un poco sofocada: ¿y el mundo? ¿La realidad de nuestro tiempo? ¿El arte, la cultura, las relaciones sociales? ¿Estaremos concentrados sólo “dentro”, analizándonos una y otra vez, después de tantos años? Soy una voluntaria, acostumbrada a mirar hacia “afuera” más que para “adentro”, a soñar en grande, a actuar en estrecho contacto con la realidad, con los esfuerzos de todos, tratando de ofrecer un aporte al mundo unido, como Chiara Lubich nos enseñó. El primer día me cuesta un poco empezar a “rodar”. Además mi esposo no está presente por compromisos de trabajo. En la noche, confieso, con mucho gusto me escapo para ir a la inauguración de una exposición en el Vittoriano, en el centro de Roma. Es mi forma de “oxigenar” la mente. Un poco desilusionada afronto el segundo día, esta vez en pareja. Trato de “resetear” mis pensamientos y entro en la dinámica, con todo mi ser. Descubro que mi esposo está haciendo el mismo esfuerzo. El cambiar de actitud nos permite seguir las distintas intervenciones con una mirada nueva. Es como si por primera vez recibiéramos las claves de lectura para renovar desde dentro “nuestro” sí, pronunciado hace tantos años, y nuestra familia, el ladrillito con el que nosotros componemos la sociedad, en este momento histórico. No puedo ser una buena mamá y profesional y dar mi pequeño aporte si no es a partir de mi relación con el primero y único compañero de mi vida, y a partir de la renovada unidad entre nosotros dos. ¡Así como una casa que sólo está en pie si sus fundamentos son profundos, sólidos, fuertes y sanos! DSC_8553El tercer día, todos juntos renovamos solemnemente nuestro “sí” para siempre, en el marco del Santuario del Divino Amor. No es un acto formal, sino sustancial y libre, con 598 testigos. En la tarde, mientras gradualmente se llena la sala que hospedará el evento del 10° aniversario, casualmente me siento junto a dos de los participantes. Una pareja que estuvo en el Congreso son nosotros. Todavía no los había visto. Intercambiamos pocas frases de presentación. Me entero que hace dos años perdieron un hijo. Me muestra su foto: un chico espléndido, con ojos claros y barba castaña. Tenía sólo 25 años, estaba en la flor de la juventud. Los ojos se me llenan de lágrimas. Descubro en esa mamá los rasgos de la Madre, representada por Miguel Ángel en la célebre Piedad. Es esta la familia. Un baluarte, una roca. Heroicos fundamentos de la sociedad, sin los cuales todo puede derrumbarse. Era necesario detenerse y enfocarse en la pareja. Ciertamente era necesario». Chiara Favotti

Señor, dame a todos los que están solo

  Señor, dame a todos los que están solos… He sentido en mi corazón la pasión que invade el tuyo por el abandono en que está sumido el mundo entero. Amo a todo ser enfermo y solo, hasta las plantas que sufren me dan pena…, incluso los animales solos. ¿Quién consuela su llanto? ¿Quién llora con ellos su muerte lenta? ¿Quién estrecha contra su propio corazón el corazón desesperado? Haz, Dios mío, que yo pueda ser en el mundo El sacramento tangible de tu Amor, de tus ser Amor: ser tus brazos, que estrechan a sí y convierten en amor toda la soledad del mundo. Chiara Lubich – Escritos Espirituales 1, Ciudad Nueva, Madrid, 1995. Pág. 35

Inicia curso Cátedra Ecuménica en Sophia

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SophiaDespués de la solemne inauguración de la Cátedra Ecuménica Internacional Patriarca Atenágoras-Chiara Lubich el pasado 14 de diciembre en el Instituto Universitario Sophia de Loppiano, con los mensajes de buenos deseos y estímulo del papa Francisco y del Patriarca Ecuménico Bartolomé I, los trabajos inician con una serie de lecciones del 5 al 27 de marzo sobre «La eclesiología de la Iglesia Ortodoxa». Son co titulares S.E. Maximos Vgenopoulos, Metropolitano de Selyvria, y el prof. Piero Coda. La Cátedra, un unicum en el panorama académico y cultural internacional, ve la luz a 50 años del primer encuentro entre el Patriarca Atenágoras I y Chiara Lubich. Quiere revisitar y actualizar el legado de aquel encuentro, de acuerdo con lo que el Patriarca le dijo a Chiara: « ¡Es una gran cosa conocerse; hemos vivido aislado, sin tener hermanos, sin tener hermanas, durante muchos siglos, como huérfanos! Los primeros diez siglos de cristianismo fueron para los dogmas y para la organización de la Iglesia. En los siguientes diez siglos hemos tenido cismas, división. La tercera época, ésta, es la del amor». En el saludo de apertura pronunciado el 5 de marzo, Piero Coda, decano de Sophia, refiriéndose a la metodología específica del camino de estudio y de vida del Instituto, basada en el compromiso de vivir el amor recíproco según el mandamiento nuevo de Jesús, dijo: «Queremos prepararnos con competencia y estupor para ser servidores y testigos de un ecumenismo que brota del amor de la Santísima Trinidad, el principio, la forma y el objetivo de toda unidad en la riqueza y belleza de la diversidad. Solo de esta manera podemos recibir recíprocamente los dones que los unos ofrecen a los otros, recogiendo los inestimables tesoros de gracia custodiados por las Tradiciones de nuestras Iglesias. Solo de esta manera podemos colmar las distancias que aún nos separan con el amor. Solo de esta manera podemos enriquecernos mutuamente. Solo de esta manera podemos alcanzar, con la gracia de Dios, la plena y visible unidad». En el contexto de la crisis de los equilibrios políticos, sociales y religiosos en el Cercano y Medio Oriente y entre las dos orillas del Mediterráneo, la institución de la Cátedra adquiere una importancia cultural y social a nivel internacional, proponiendo la activación de laboratorios de estudio y de investigación para las nuevas generaciones. Sus objetivos específicos son estudiar la significación cultural, revisar las etapas históricas y ahondar en las implicaciones existenciales y sociales del camino ecuménico hacia la plena unidad de las Iglesias, en el intercambio de riquezas espirituales, teológicas y culturales del Oriente y del Occidente cristianos. Además, ofrecer un lugar e itinerarios de formación académicamente calificados para aquellos que deseen prepararse para ofrecer su propia contribución de pensamiento, diálogo y vida a la promoción de la unidad entre la Iglesia Ortodoxa y la Iglesia católica al servicio del encuentro entre los pueblos y las culturas.

Mujeres ejemplares

Mujeres ejemplares

María Cecilia PerrínMaría Cecilia Perrín era una alegre chica argentina. Nació en Punta Alta (Buenos Aires) en 1957. Después de dos años de noviazgo, vividos intensamente con el deseo de poner bases cristianas sólidas en la familia que comenzaba, se casó con Luis en 1983. Dos años más tarde, mientras estaba embarazada, se le diagnosticó  un cáncer. Con el apoyo del marido y de la familia eligió no seguir el consejo de un “aborto terapéutico”. Murió a la edad de 28 años, después del nacimiento de la hijita. Por su expreso pedido, sus restos descansan en la Mariápolis Lia (O’Higgins, Buenos Aires), lugar de alegría y esperanza. Su fama de santidad, el heroísmo en la aceptación de la enfermedad, el ejemplo de vida cristiana y las numerosas gracias recibidas por su intercesión, dieron comienzo, el 30 de noviembre de 2005, a la causa de su beatificación. MariaOrsola_bMaría Orsola Bussone, nació en 1954 en Vallo Torinese, en el norte de Italia. Era una chica abierta, generosa, deportista. A la edad de 11 años participó con la familia en un encuentro del Movimiento parroquial en Rocca di Papa. Escribió a Chiara Lubich: «Quiero amar siempre, ser la primera en amar, sin esperar nada de nadie, quiero dejarme trabajar por Dios como Él quiere y quiero poner todo de mí misma, para que esto sea lo único que valga en la vida». El 10 de julio de 1970, a los 15 años participó como animadora de un campamento de verano organizado por la parroquia. Fue en esa circunstancia que murió fulminada por un rayo, cuando se estaba secando el pelo con el secador. Su fama de santidad se difundió. Mucha gente va a su tumba para invocar su intercesión. A través de su diario personal y sus cartas se conoce su profunda espiritualidad. A ella está dedicado el Centro parroquial en cuya construcción ella había colaborado. El 17 de diciembre de 2000 concluyó la fase diocesana de la causa de su beatificación. El 18 de marzo de 2015, el Papa Francisco autorizó la promulgación del decreto por el cual fue declarada Venerable. MargaritaBavosiMargarita Bavosi, nació en 1841. Era la tercera hija de una familia acomodada de Buenos Aires (Argentina). Su vida fue feliz hasta los diez años, cuando de forma imprevista murió su mamá. El agudo dolor la impulsó a pedirle a la Virgen María que tomara su lugar. El encuentro con el Carisma de la Unidad y la respuesta a su deseo de santidad, la llevó a donarse a Dios en el focolar. Para todos ella es “Luminosa”. Vivió algunos años en Brasil, Argentina y Uruguay. Fue corresponsable del Movimiento de los Focolares en España. A los 40 años advirtió una inexplicable debilidad física, pero sólo después de tres años se llegó un diagnóstico preciso. Por la enfermedad no podía moverse, pero continuaba construyendo relaciones, tomando como propio el lema de S. Luis de Gonzaga “sigo jugando”. La noche del 6 de marzo de 1985, entre el asombro de los presentes, dijo: «Aquí estoy Jesús. He siempre tratado, en cada momento, de hacer todo delante de Ti». El 22 de noviembre de 2008 se cerró la fase diocesana de su proceso de canonización. A ella le fueron dedicados el Centro del Movimiento de los Focolares de Madrid y la Ciudadela internacional que está cerca de Nueva York. RenataBorloneRenata Borlone nació el 30 de mayo de 1930 en Aurelia (Civitavecchia, cerca de Roma). Creció en una familia que no era practicante pero sí unida, y a los 10 años vio el estallido de la Segunda guerra mundial. Sedienta de verdad, la buscaba en el estudio. Se inscribió en la Facultad de Química. Era una apasionada de la Ciencia. A los 19 años se vinculó con la vida evangélica de algunas de las primeras focolarinas, que recién se habían instalado en Roma, y a través de ellas sintió con evidencia que ¡Dios es Amor! A los 20 años comenzó a vivir en el focolar y durante 40 años estuvo al servicio de la Obra de María, con funciones de responsabilidad en Italia y en el extranjero. Desde 1967 y durante 23 años estuvo en la Escuela de formación de Loppiano, en constante tensión a la santidad. A los 59 años le anunciaron una grave enfermedad, y los pocos meses que le quedaban de vida los vivió completamente abandonada en Dios. Aún en el sufrimiento transmitía alegría y sentimiento de lo sagrado y repetía hasta el último instante: “Quiero testimoniar que la muerte es vida”. El 27 de febrero de 2011 se cerró la fase diocesana de su proceso de beatificación. Chiara Favotti Ver también: Alfredo Zirondoli, “Luminosa siguió jugando. Perfil de Margarita Bavosi”, Cittá Nuova, Roma. Giulio Marchesi, Alfredo Zirondoli, “Un silencio que se transforma en vida. La jornada de Renata Borlone”, Città Nuova, Roma.

Un “sueño” que se renueva

Un “sueño” que se renueva

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Foto © CSC Audiovisivi

El evento comenzó con música, con poesía, con imágenes en movimiento, con coreografía, cantos, para darle un marco y acompañar los testimonios que se fueron relatando, en el año dedicado al recuerdo de la Fundadora de los Focolares, a los diez años de su fallecimiento. Más de dos mil personas procedentes de todo el mundo (se ve porque algunos estaban vestidos con sus trajes típicos), estaban presentes también algunas autoridades religiosas – en primera fila se veía al Cardenal Secretario de Estado Pietro Parolin- y personalidades del mundo de la cultura, de la comunicación y de diversas instituciones que participaron del evento. Tuvo lugar el sábado 3 de marzo, en el Centro Mariápolis de Castel Gandolfo, cerca de Roma. Una celebración que fue definida por muchos, no una conmemoración, sino  un festejo de la vida. Vida que nació del Carisma de la Unidad de Chiara Lubich en innumerables contextos del mundo, muy diversos, a menudo en territorios hostiles, en guerra, en zonas deterioradas, dando vida a obras de transformación social con timbre evangélico. Adriana es una artista brasileña: «No quería encerrarme en un taller. Chiara me dijo: elige a Dios, que es Quien te hizo artista». A partir del amor por los hermanos y la disponibilidad para involucrarse en un proyecto social en la favela de Pedreira, en el Sur de San Pablo, con el propósito de dar un techo a 500 familias en situación de pobreza extrema, renació para ella la posibilidad de hacer fructificar su propio talento de pintora. «Vine aquí – dice Adriana- para rendir homenaje a Chiara». Roberto y Maurizio, en Italia, inauguraron una pescadería, con el espíritu de la Economía de Comunión, porque «si la base de nuestro trabajo es la ganancia personal, ¿a quién le sirve? Nadie nos recordará por el dinero que tuvimos, sino por el bien que hicimos». María trabaja desde los 15 años en una escuela en la difícil periferia de París, de la cual, normalmente, los profesores se escapan para buscar otro trabajo, apenas pueden. «Esos niños deben tener las mismas posibilidades del que asiste a las principales escuelas de los mejores barrios de París». Letizia y su marido, empresarios, rechazan un importante ofrecimiento de trabajo arriesgando la quiebra de su empresa, con tal de no producir elementos para la industria bélica.
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Jesús Morán. Foto © CSC Audiovisivi

Y todavía más. Una pareja de sirios ofrece un testimonio a través de un video-mensaje: «No quisimos escapar de la guerra para no cerrar nuestra escuela para niños sordos. ¿A quién habrían podido acudir?». La voz y la intensa expresión de una actriz, transmite la historia de una niña filipina: escuchada en el Centro Social Bukas Palad (“con las manos abiertas” en idioma tagalog), en Manila: «Estoy agradecida, porque siendo pobre me he convertido en una persona especial, amada. Así comenzó mi renacimiento» Son sólo algunos de los frutos de la “intrínseca socialidad” del carisma de Chiara Lubich, como fue definido por el Copresidente de los Focolares Jesús Morán: «Chiara no fue una reformadora, su sueño apunta más arriba, al fundamento antropológico y teológico de cada reforma social: la fraternidad universal». La opción preferencial por los últimos – “rescatados del anonimato y convertidos en protagonistas”- caracteriza desde el inicio la historia de los Focolares.  
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Foto © CSC Audiovisivi

Es María Voce, quien recuerda las premisas de una experiencia que llegó a 182 países del mundo, con frutos tangibles de fraternidad, como las 25 ciudadelas, “bocetos de mundo unido”, presentes en todos los continentes. Ella cuenta: en los años de la Segunda Guerra Mundial, «las primeras focolarinas no se median a la hora de correr de una lado a otro de Trento para llevar su auxilio a cualquiera que lo precisara. Invitaban a los pobres a almorzar en su casa y, poniendo el mantel más lindo que tenían, se sentaban alrededor de la mesa: una focolarina, un pobre, una focolarina, un pobre; les daban de comer como hermanos, no como benefactores. El Evangelio, que leían juntas a la luz de una vela en los refugios antiaéreos, que lo descubrían y vivían con la intensidad con la que irrumpe esta Luz, se revelaba como fuente de la más profunda transformación social» En la gran pared de la sala, que se había convertido en una pantalla cinematográfica, van pasando como parte integrante del relato, las imágenes en movimiento de una larga historia, que partió de un sueño: “el gran atractivo del tiempo moderno_ penetrar en la más alta contemplación y permanecer mezclados entre todos, hombre junto al hombre”. En todos los países del mundo, donde Chiara Lubich será recordada, este sueño hoy se renueva. Chiara Favotti

Social-One: Por una sociedad abierta al diálogo.

Sociological Imagination and social promotion: the category of “Love” to read the changes taking place and imagine new future” (“Imaginación sociológica y promoción social: la categoría del amor para hacer una lectura de los cambios en curso e imaginar nuevos futuros”) es el título del Congreso. Es promovido por el Departamento de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad de Estudios de Salerno y el research network Social-One, con el patrocinio de la Sección de Teorías Sociológicas y Transformaciones Sociales de la Asociación Italiana de Sociología (AIS) y en colaboración con Universidades de Recife (Brasil), Buenos Aires (Argentina), Roma y Trieste (Italia) y el Instituto Universitario Sophia (IUS) de Loppiano (Italia). El objetivo del encuentro es sondear todas las perspectivas de análisis y de acción suscitadas por la categoría de la “acción agápica” en el ámbito de las disciplinas sociales y humanas, en la hipótesis de que dicho concepto pueda ofrecer nuevas claves de lectura y perspectivas de intervención para la promoción de una sociedad plural basada en la equidad, la inclusión y el diálogo. En los varios paneles se presentarán los aportes y testimonios que conjugan teoría, investigación y acción. Para información: Social-One online Invitación  

Asombro y empatía

Asombro y empatía

Asombro y empatía
Con este volumen de Manuel María Bru, Asombro y empatia, la editorial Ciudad Nueva da inicio a una interesante colección: Nueva Evangelización. Coeditada junto a la Delegación Episcopal de Catequesis de la Archidiócesis de Madrid, busca ofrecer una herramienta de formación para catequistas, educadores y toda persona deseosa de vivir la fe de manera consciente, responsable y abierta al diálogo con una sociedad cada vez más plural. ¿Estaremos a la altura de una evangelización que realmente sea nueva en su ardor, en sus métodos y en sus expresiones, como quería san Juan Pablo II?, ¿de una catequesis renovada, más esencial, más mistagógica y más inculturada con el hombre de hoy, sobre todo con las nuevas generaciones? En nuestras manos está el intentarlo, a sabiendas de que, como nos dice Francisco, más vale «una Iglesia accidentada, herida y manchada por salir a la calle, que una Iglesia enferma por el encierro y la comodidad de aferrarse a sus propias seguridades» (Evangelii gaudium, 49). Acceso a las primeras páginas del libro.

 

La voz de los jóvenes

La voz de los jóvenes

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Nelson Vanegas y Stella Marilene Nishimwe

Una semana de trabajo para conocer de cerca la realidad de los chicos y de los jóvenes de todo el mundo, sus ambiciones, esperanzas, temores, expectativas y para escuchar su voz. Saldrá un documento compartido, que confluirá, junto con los otros aportes que han llegado, al Instrumentum laboris” en vista del Sínodo de octubre, definido por el Papa como “no sobre, sino de los jóvenes”.  «En esta reunión pre-sinodal –explicó el Secretario General del Sínodo, el Card. Lorenzo Baldisseri – trataremos de comprender mejor lo que piensan de sí mismos y de los adultos, cómo viven la fe y qué dificultades encuentran para ser cristianos. Cómo planifican su vida y cuáles problemas encuentran en el discernimiento de su vocación; cómo ven a la Iglesia hoy y cómo la querrían ver». Estarán presentes católicos, de otras confesiones cristianas y de otras religiones, representantes de asociaciones y Movimientos, pero también no creyentes, y personas provenientes de situaciones precarias como la cárcel o la drogadicción. Stella Marilene, de 24 años, y Nelson, de 29 años, del Movimiento de los Focolares, participará en el trabajo (con ellos estará también Noemi Sánchez, una joven de Paraguay). Mientras con emoción esperan que llegue el día, nos reunimos con ellos en el Centro Internacional de los Gen, donde se está trabajando intensamente para las citas mundiales del 2018:el Sínodo de octubre y el Genfest de Manila en julio. Nelson_Vanegas¿Cuál es la situación de los jóvenes de su país? «En El Salvador –responde Nelson- la situación general de los jóvenes es distinta dentro y fuera de la ciudad. Fuera, la vida es más difícil, no hay servicios, la educación está garantizada sólo hasta la escuela primaria. A pesar de ello los jóvenes tienen grandes aspiraciones y una mayor determinación a realizar sus sueños». «En Burundi – explica Marilene – estamos viviendo una grave crisis política. La desocupación es alta y también la incertidumbre ante el futuro. A menudo los jóvenes abandonan el país para buscar  otras perspectivas». En la Reunión, cuentan, tendrán la tarea de ser facilitadores lingüísticos para el español y el francés. «Será nuestro “granito de arena”, un pequeño aporte – explica Nelson – pero lo haremos con todo el corazón». Y Marilene agrega: «A través del sitio oficial del Sínodo y de las redes sociales conectadas, todos los jóvenes, aún aquéllos que no estarán en persona, podrán participar a distancia, hacer escuchar su voz y enviar propuestas». A propósito de comunicación, más allá de los temores con los que a menudo los adultos miran a los jóvenes, por el riesgo de salirse de la “realidad” y sumergirse en el mundo virtual, ¿qué significa para ustedes comunicar? «Los tiempos han cambiado –responde Nelson- estamos sumergidos en la tecnología, que efectivamente ayuda a acortar las distancias. Pero tenemos que tratar de hacerla lo más humana posible. El celular y la Tablet nos acercan, pero comunicarnos “cara a cara” con quien realmente tenemos delante es otra cosa. En esto, nosotros los jóvenes podemos dar el primer paso». «Para alcanzar una comunicación auténtica tenemos que pensar en “qué” comunicamos», subraya Marilene. Stella_Marilene_Nishimwe_e_Nelson_VanegasEn su mensaje para la jornada de la juventud, que se cerrará la Reunión pre-sinodal el Papa Francisco hace referencia a los “temores” de los jóvenes. «A menudo los jóvenes tienen miedo de ir adelante, de hacer elecciones definitivas. Personalmente – explica Marilene – yo trato de vivir la voluntad de Dios en el momento presente. Cada uno tiene su historia y yo me confío en Él con confianza». Y Nelson: «En un mundo tan materialista, a menudo el mensaje que los adultos pasan a los jóvenes es que estudien, trabajen, ganen, que se compren una linda casa. El diálogo entre la primera y la segunda generación es importante, pero no debe destruir los sueños. Juntos, nuestra energía y su sabiduría pueden hacer mucho». Ser escuchados significa asumir la responsabilidad. «Es una gran responsabilidad ser portavoces de los jóvenes. Es una oportunidad que nos ofrece la Iglesia, que quiere dialogar con todos, no sólo con los católicos. En esto nosotros, los gen, podemos ofrecer nuestra experiencia, porque ya hemos empezado a caminar juntos, cristianos, fieles de otros credos y también no creyentes.  Por eso renuevo el llamado a todos los jóvenes: ¡participen! Hagamos que se escuche nuestra voz». Chiara Favotti

Maria, motor de acción social

https://vimeo.com/258422297 Hemos preguntado a María Voce de qué modo Chiara Lubich sigue inspirando su vida. La presidente del Movimiento de los Focolares da un pequeño adelanto de su intervención y explica que – como decía Chiara – María, Madre de Dios, es la forma y el modelo de toda acción social en el Movimiento.   Maria Voce: Veo a Chiara siempre a mi lado, no con los ojos naturalmente, pero la siento presente siempre, realmente. A veces me preguntan: ¿Tú te inspiras en lo que Chiara dijo? Verdaderamente  digo: no. No me inspiro en lo que Chiara dijo; me inspiro en ella y me pregunto: ¿Qué diría Chiara ahora? ¿Qué haría Chiara ahora? ¿Qué respuesta inventaría para este problema que se le presenta? Trato de escuchar al Espíritu Santo,  intento hacerlo con la misma atención y profundidad que lo hacía ella, y reacciono. Chiara nos decía que conoció a María de un modo muy especial cuando descubrió su grandeza como Madre de Dios. Descubrió así una María que –  como ella misma decía –no había conocido nunca antes: no era la jovencita o la niña pura de Nazaret, o la sencilla mujer de su casa, sino una María grande, una María tan grande que Dios la eligió para ser madre de su Hijo, del Verbo hecho carne, por tanto, de Dios mismo. Y esta María,  que le ha gustado a Dios por  su humildad, puede darle gloria  por lo que obra en Ella, y en Ella realiza esas cosas grandes que Dios quiere obrar como son: la igualdad de todos los hermanos de la familia humana, la distribución justa de las riquezas de este mundo, que todos puedan beneficiarse de los bienes que Dios creó para todos, que todos se reconozcan hermanos entre sí; María sabe hacer esto porque es madre. Pienso que las características de estas obras sociales que nacen del carisma de Chiara tienen precisamente la particularidad de estar hechas por una madre que ama a todos sus hijos, para los que desea el máximo bien y, en primer lugar, quiere que todos se unan entre ellos, que estén unidos por el amor recíproco y que sea este amor el motor de sus relaciones sociales. En fin, una nueva sociedad animada por el amor evangélico con una madre que es Ella, María.

Trazar sobre la multitud estelas de luz

Trazar sobre la multitud estelas de luz

ChiaraLubich_3marzo2018 « He aquí el gran atractivo de nuestro tiempo: penetrar en la más alta contemplación y permanecer mezclado con todos, hombre entre los hombres. Diría aún más: perderse en la muchedumbre para impregnarla de lo divino, como se empapa un trozo de pan en el vino. Diría aún más: Hechos partícipes de los designios de Dios sobre la humanidad, trazar sobre la multitud estelas de luz y, al mismo tiempo, compartir con el prójimo la injuria, el hambre, los golpes, las breves alegrías. Porque el atractivo del nuestro, como el de todos los tiempos, es lo más humano y lo más divino que se pueda pensar, Jesús y María: el Verbo de Dios, hijo de un carpintero, la Sede de la Sabiduría, ama de casa» Chiara Lubich (Del libro Escritos Espirituales/1 pág 27)

Evangelio vivido: “Participar en la vida de Dios”

Recomenzar de cero Mi padre nos abandonó cuando yo era muy chico. Mi madre sufrió una severa depresión y comenzó a beber. Fui educado por mi abuela materna. Cuando mi madre falleció, yo era adolescente y alimentaba dentro de mí un deseo de venganza. Casi enseguida conocí a una joven que me introdujo en su comunidad parroquial. A través de estas personas, poco a poco descubrí a Dios, la vida interior y reencontré la paz y el equilibrio. Cuando me casé, podía decir que esa comunidad era mi familia. Un día, en el lugar donde trabajaba, llegó un hombre que se presentó como mi padre. Él estaba desolado y tenía miedo de mi reacción. A pesar de la sorpresa, lo recibí cálidamente, le hablé de nuestra hija recién nacida y lo invité a casa. Después de una semana vino junto con su compañera. Mi esposa y yo los recibimos con gran alegría y afecto. Más que abuelos, ellos nos parecían dos hijos adoptados. Desde ese momento la vida de nuestra familia cambió, y también la de ellos. El pasado es como si no existiera. Existe sólo la voluntad de recomenzar desde cero. P.P. – Serbia La caricatura Un compañero dibujó mi caricatura; la fotocopió y después la repartió por toda la escuela. ¡Me hubiera gustado pegarle! Después decidí acercarme a él y hablarle con calma. Es más, le propuse que viniera a mi casa, que podíamos hacer juntos las tareas escolares y después ir a ver una película. Cuando me preguntó por qué había reaccionado de ese modo, le respondí que había aprendido a ver a Jesús en cada prójimo, sabiendo que todos nos podemos equivocar. Sorprendido, quiso saber más. Ahora también él trata de poner en práctica las palabras del Evangelio. Daniel – Brasil La humanidad de Jesús Los primeros síntomas de mi enfermedad, una esclerosis múltiple, aparecieron cuando mi esposa Susi esperaba a nuestra hija Tecla. Yo, que estaba acostumbrado a trabajar, a hacer deporte y me encontré que tenía una dificultad cada vez mayor para hacer las cosas, para moverme, hasta llegar a la total inmovilidad. Sin embargo, desde el comienzo de la enfermedad, advertí en mí, un despertar a una sed de valores verdaderos. Ya pasaron muchos años desde aquella época. Estar enfermo, ver que las piernas no responden más, depender de los demás en todo, sufrir, conocer la humillación, sentirme distinto. Todo esto lo he experimentado. Pero el sufrimiento me ha ayudado a comprender mucho más que antes la “humanidad” de Jesús. Renato – Italia La florista Era una tarde muy fría. Una aciana florista trataba de vender sus flores. Tenía encima una vieja frazada y parecía resignada a ver pasar a la gente, apurada e indiferente. Pensé que si estuviera en su lugar desearía tomar algo caliente. No había ninguna cafetería cerca, pero encontré a un joven que vendía postres dulces caseros. Compré uno para la señora. Cuando lo recibió me agradeció, sin decir muchas palabras, con la emoción en los ojos. Retomé mi camino, sintiendo durante mucho tiempo su mirada. Szidi – Rumania .  

Nueva página web  para Sophia

Nueva página web para Sophia

SophiaUniversityLa nueva página web está renovada en la gráfica y en la configuración, aparece en dos idiomas (inglés e italiano) y expresa la vocación del Instituto Universitario Sophia de convertirse en una realidad cada vez más global. Y no solamente por la naturaleza multidisciplinaria de sus trayectorias de estudio y por la comunidad cosmopolita de estudiantes y docentes que la integran, sino también por la apertura, próximamente, de dos nuevos polos formativos que se agregarán al ateneo de Loppiano (Florencia, Italia). Desde hace diez años (fue en 2008 la inauguración del primer curso, precedido durante años de experimentación e investigación) Sophia ha llevado adelante el diálogo y la interacción entre los diversos campos del conocimiento, un método innovador para superar la fragmentación, la abstracción y el aislamiento de los diversos ramos del conocimiento. Con el objetivo de proveer a una visión abierta a las diversas disciplinas y a la posibilidad de confrontar y combinar sus contenidos, métodos y resultados. Al día de hoy, han pasado por las aulas de Sophia 450 estudiantes y docentes, procedentes de 50 países de 4 continentes. Conoce la nueva página

El gran atractivo de nuestro tiempo

El gran atractivo de nuestro tiempo

20180228-01El 14 de marzo de 2018 es el décimo aniversario de la muerte de Chiara Lubich. Las comunidades del Movimiento de los Focolares, presentes en todo el mundo, celebran este aniversario con muchas iniciativas, focalizadas en la acción del carisma de la unidad como motor de cambio social. El 3 de marzo, en Seúl, Corea, una conferencia en el María Hall del Hospital de la Universidad Católica, previstos 800 participantes. En Goma, República Democrática del Congo, el 11 de marzo jornada sobre “María: un ‘sí’ que cambia la sociedad”. También el 11 de marzo en Chicago, EE. UU., conferencia sobre “Chiara Lubich: una vida de diálogo por la paz”. En Florencia, Italia, el 17 de marzo, una conferencia en el Salón Cinquecento del Palazzo Vecchio sobre “Conocimiento plural”. En Chiang Mai, Tailandia, el 18 de marzo, una jornada multiétnica de acción social en una aldea tribal. En Chisinau, República de Moldova, el 24 de marzo jornada sobre “Chiara Lubich y las obras sociales”. Estas son algunas de las cientos de iniciativas planificadas. El evento artístico programado en el Centro de Mariápolis, en Castel Gandolfo, Roma, el 3 de marzo dará una visión general de 360º sobre el rostro social del carisma de Chiara Lubich, con 2.000 participantes de los cinco continentes. Estará presente el cardenal Pietro Parolin, secretario del Estado Vaticano y personalidades del mundo de la cultura, de la comunicación y de las instituciones. El evento se puede seguir a través de Internet con traducción en inglés, español, portugués, francés e italiano (http://live.focolare.org/chiaralubich/). 10 anniversario Chiara - GiordaniaPara Chiara, el gran atractivo de nuestro tiempo era «penetrar en la más alta contemplación y permanecer mezclado con todos, hombre entre los hombres» . Sergio Zavoli, vinculado a ella por un profundo conocimiento y amistad, la definió como una mística de la unidad entre el cielo y la tierra, afirmando que Chiara obra un punto de inflexión en la mística trinitaria: «Dejar que Dios more en la intimidad de la propia alma se convierte en hacerlo vivir entre los hombres en la comunicación – repito sus palabras – del Dios en mí con Dios en el hermano. El pensamiento de Chiara Lubich, no porque sí, nos llama a hacer cuanto esté a nuestro alcance para recomponer los fragmentos de lo indivisible, es decir el hombre, y recomponer las fracturas de lo compartido, es decir, la comunidad» . El cambio social derivado de esto, ha dado lugar, desde el comienzo de la experiencia de la Lubich en su ciudad natal de Trento, a iniciativas con una fuerte impronta social. Hoy encontramos en todo el mundo, encarnadas con las características propias de cada región y cultura, acciones y obras nacidas para ayudar a resolver situaciones específicas de necesidad de personas, grupos, comunidades (ver enlace). Maria Voce, ante la pregunta ¿dónde deben concentrarse hoy los Focolares, a 10 años de la muerte de la fundadora?, a: «mantener absolutamente la unidad con la fuente que es Chiara, por tanto, la fidelidad al carisma original así como ha sido transmitido; el retorno a la vida de los primeros tiempos para descubrir esa radicalidad, esa totalitaridad que aún hoy se requiere, tal vez mucho más. Desarrollar el Movimiento para que sea aquel instrumento que Dios ha pensado para llevar esta espiritualidad de comunión al mundo, para construir la unidad de la familia humana. Profundizar el conocimiento y la transmisión, en términos accesibles a todos, del gran carisma que Dios le ha dado a Chiara y que no solo tiene aspectos espirituales sino también aspectos doctrinales, sociales y políticos que pueden influir en todos los campos» . Maria Voce no esconde que hoy la visibilidad de la incidencia del Movimiento de los Focolares en las realidades humanas y sociales, aunque es buena, «todavía está demasiado localizada», y luego afirma: «Creo, sin embargo, que esta visibilidad deba ser más efectiva y extensa: quizás el Movimiento tenga que ser más conocido también a nivel mundial, porque estamos presentes en casi todos los países, pero quizás esto aún no se ha expresado lo suficiente. Será algo que vendrá con la vida: mientras más vivamos, más podremos incidir y ser visibles» . Fuente: SIF


3 de mayo. Desde las 16 hasta las 19 hs. (CET). Sigue la transmisión en vivo: http://live.focolare.org/chiaralubich En inglés, francés, español, portugués y alemán.

María para todos los cristianos

María para todos los cristianos

WelwynGardenCity Es cierto que María, o mejor dicho la Teología y la devoción mariana, han sido algunas veces un obstáculo para la reunificación del cristianismo. No obstante, se observa en la actualidad, un clima de diálogo y un deseo de comprensión mutua. Hay una renovada atención al discurso bíblico sobre María. Emerge en algunos grupos cristianos la conciencia de que María, además de ser una buena compañera en el viaje de la fe, es también una madre, y como tal puede tener un papel especial en conservar la unidad de la Iglesia. María, es la “Madre de la unidad de los cristianos”». La experiencia de Chiara Lubich sobre María, a partir del especial período de iluminaciones que tuvo lugar en el verano de 1949, fue el centro de la intervención de Judith Povilus, estadounidense de Chicago, matemática y teóloga (“yendo a los fundamentos, Matemática y Teología tienen mucho que decirse recíprocamente”), en el reciente encuentro de representantes de distintas iglesias cristianas, en el que estuvieron presentes, entre otros, 18 obispos. Eran 6 anglicanos, 6 católicos, 3 reformados, un metodista, un luterano y un copto ortodoxo. Se reunieron en Welwyn Garden City, la “ciudad jardín” ubicada a 40 Km. de Londres. Judith actualmente es docente de Lógica y Fundamentos de Matemática en el Instituto Universitario Sophia de Loppiano (Italia). Church leaders 6«Durante ese período –explicó la teóloga Povilus– se abrió, para la fundadora de los Focolares “un horizonte nuevo y vasto. Una inimaginable visión de María” descubierta “como si fuese la primera vez” como creatura humana (“una de nosotros”) pero al mismo tiempo “embebida de la Palabra de Dios”». «María se reveló como la Madre de Dios, la Theotokos. No era sólo, como habíamos pensado hasta ahora, la joven de Nazaret, la creatura más bella, cuyo amor superaba el de todas las madres del mundo. Era la Madre de Dios, en una dimensión completamente nueva. Y para explicarlo Chiara recurrió a una imagen: la del cielo que abraza y contiene al sol». La nueva comprensión se refería también a María Desolada que, a los pies de la cruz, se sintió como «traspasada por una espada, cuando le pidieron que renunciara a su maternidad del hijo divino para abrazar la de Juan. Jesús con su muerte estaba dando la vida por la humanidad, haciéndonos a todos hijos de Dios. Si con la anunciación el papel de María fue decir “sí” a un proyecto que estaba más allá de ella, en el Gólgota, como han dicho los teólogos, fue pronunciar un “segundo sí”». A partir de esta comprensión –continuó-  derivó para Chiara Lubich y para la comunidad de los Focolares una riqueza de implicancias. En primer lugar, la de reconocer en María un modelo a imitar: «Amándonos unos a otros, generamos a Jesús en medio nuestro. Como María podemos ofrecer espiritualmente a Cristo al mundo». Church leaders 4A partir de la experiencia del ’49 brotó una nueva visión de la tarea de María en la Iglesia: «Por los Hechos de los Apóstoles sabemos que María estaba con ellos en  Pentecostés, que marcó el nacimiento de la Iglesia. Describiendo la intuición sobre el lugar asumido por María en la Iglesia, en el momento de la venida del Espíritu Santo, Chiara usó una metáfora: si Cristo es el vértice del cuerpo místico de la Iglesia, María es su corazón, por lo tanto, María juega un papel esencial en ayudar a la Iglesia a responder plenamente al proyecto de Dios, que es ser una presencia de Cristo». Generaron gran interés las novedades propuestas por la espiritualidad de la unidad de Chiara Lubich. «Una espiritualidad de comunión, que tiene el fin de reforzar el característico aporte de vitalidad, belleza y santidad que la Iglesia, según el ejemplo de María, está llamada ser ofrecida al mundo».