Movimiento de los Focolares
Los mil rostros de la pobreza

Los mil rostros de la pobreza

Pope with the homelessLa noticia, anunciada el 13 de junio pasado por el Papa Francisco, que quería dedicar a los pobres una Jornada Internacional, apareció enseguida en sintonía con su Pontificado, que está especialmente atento a las exigencias de las personas más vulnerables y descartadas de la sociedad. Sorprende la adhesión de asociaciones, movimientos, instituciones y la multiplicación de iniciativas, de personas o grupos, como respuesta a este llamado. También el Movimiento de los Focolares en Italia hizo propia la invitación a “crear momentos de encuentro y amistad, de solidaridad y de ayuda concreta”, para amar “no con palabras, sino con hechos”. «Si de los pobres se puede aprender – dicen los responsables de los Focolares en Italia, Rosalba Poli y Andrea Goller- no es menos quien tiene más y está llamado a dar. No se trata de limosna, no es un gesto para tranquilizar la conciencia. Es una invitación a salir de nuestras certezas y comodidad, como dice el Papa, para ir al encuentro de los mil rostros de la pobreza». También en Italia es un fenómeno de dimensiones preocupantes. Casi 5 millones de personas, según un reciente Informe (a partir de los datos de ISTAT del año 2016), están en condiciones de “pobreza absoluta”. Ocho millones y medio en cambio sufren de “pobreza relativa”. Es una pobreza que tiene mil rostros: marginación, desocupación, violencia, falta de medios de subsistencia. Y sobre todo aislamiento, porque ser pobres significa sobre todo ser excluidos. 20171121-01«Esta jornada se vincula al primer aspecto de la espiritualidad de los Focolares, la comunión de bienes», explican Poli y Goller. Una práctica que ha hecho surgir, a lo largo de los años, numerosas obras y acciones sociales, inspiradas en el deseo de repetir una característica de las primeras comunidades cristianas, en donde no había ningún indigente. Entre ellas, la Associazione Arcobaleno Arcoíris, activa en Milán desde hace más de 30 años, el Centro La Pira para jóvenes extranjeros en Florencia, el Progetto sempre persona per la reinserción de los ex detenidos y la asistencia a sus familias. Y también el Progetto Apriamoci de la Asociación cultural del Trentino More, los proyectos para menores no acompañados, como Fare sistema oltre l’accoglienza, o para las familias, como Facciamo casa insieme. Otras se dedican a la distribución de comida, como la Asociación Solidaridad de Reggio Emilia, B&F en Ascoli, en Génova la Associazione Città Fraterna y el Comitato Umanità Nuova. Entre las iniciativas para las personas de la calle, está RomAmoR y funciona desde hace años en la estación del ferrocarril de Roma Ostiense, mientras otras se ocupan de la acogida de los migrantes en Lampedusa y Ventimiglia. En Pomigliano d’Arco, la asociación Legami di solidarietà, en un contexto que se caracteriza por la desocupación, ha descubierto el beneficio de la mutuales de ahorro y la capacidad de compartir. Después del terremoto en Italia Central, se constituyeron algunos GAS (Grupos de Adquisiciones Solidarias) que forman parte del proyecto RImPRESA que pretende apoyar localmente a actividades económicas que se vieron afectadas por el sismo. Entre las últimas iniciativas surgidas está e PAS (Polo Accoglienza Solidarietà) de Ascoli Piceno. Muchos empresarios de Italia, forman parte de la AIPEC, y se inspiran en los principios de la Economía de Comunión, para que la cultura del dar se vuelva una praxis empresarial. Junto a los proyectos consolidados, otras iniciativas han florecido del Norte al Sur del país, a menudo “en red” con instituciones o asociaciones que trabajan en el ámbito social. La intención es conformar estructuras estables de apoyo a la pobreza. De Milán a Scicli, de Messina a Udine, Bancos de Alimentos, Centros de Acogida, comedores, iniciativas de lucha contra el desperdicio. También una casa para padres separados, e las puertas de Cagliari (en Cendeña). Mientras tanto, pocos días después de su activación, ya tiene unos mil inscritos la App Fag8, un desarrollo tecnológico con el objetivo de poner en común los propios bienes, pero también los talentos y las ideas, bajo el lema de la gratuidad. Descargando la App, es posible compartir, también de parte de otros (por ejemplo de pobres de los que se ha tenido conocimiento), un “objeto”, un “proyecto” o el propio tiempo. Es un instrumento que se encuentra en las redes locales, pero tiene alcance nacional, y permite verificar en poco tiempo la disponibilidad de lo que buscamos, o la necesidad de los demás de aquello que estoy ofreciendo. (Ver también www.focolaritalia.it).

Jornada Mundial de los Derechos de los Niños

Jornada Mundial de los Derechos de los Niños

Childrens-DayEl 20 de noviembre es el día en el que la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó, en 1959, la Declaración de los derechos del niño, y aprobó, en 1989, la Convención internacional sobre los derechos de la infancia y adolescencia. Construida armonizando distintas experiencias culturales y jurídicas, la Convención enuncia por primera vez, de forma coherente, los derechos fundamentales que se deben reconocer y garantizar a todos los niños del mundo. Son cuatro los derechos fundamentales explicitados en el documento: a la no discriminación, al interés superior, vida, sobrevivencia y desarrollo y finalmente a ser escuchados en todos los procesos decisionales. La Convención prevé también un mecanismo de control sobre lo realizado en los Estados, los cuales deben presentar un informe periódico sobre el cumplimiento en el propio territorio. Según Unicef, cada año millones de niños siguen siendo víctimas de violencia: abusos, abandono, explotación, guerras, discriminaciones. Ya se ha hecho mucho, pero hay mucho todavía por hacer para alcanzar una real aplicación de estos principios.  

Hemmerle: la infancia, aurora de una profecía

Hemmerle: la infancia, aurora de una profecía

20171118-01A lado de la caja del supermercado hay un cochecito y dentro de él un recién nacido. Nadie le hace caso a los demás, todos están empeñados en hacer respetar su turno, se imponen sobre los demás para terminar rápido, sin embargo, muchos se detienen ante el niño, le sonríen, le dicen una que otra palabrita amable. Los niños poseen el singular poder de quebrantar la enajenación y el mutismo de nuestra sociedad y crear un vínculo, simplemente con su estar. Los niños les pertenecen a sus padres, a su familia, pero al mismo tiempo nos pertenecen a nosotros, a todos. Son, por así decirlo, un “bien común”. En  cierta manera, se aplica a los niños en general, es de a cada niño, lo que el profeta anunció de un niño: “Porque un niño nos ha nacido, un hijo nos ha sido dado” (Is. 9,5). Los niños son dones, dones que se nos hacen a nosotros, a todos. ¿Qué es lo que se nos dona, a través de ellos?  Respuesta: el futuro. Esto es obvio. Si no existieran los niños, la humanidad no tendría futuro. Pero nuestra respuesta tiene un sentido más profundo. Instintivamente experimentamos al niño como una promesa, como aurora de ese futuro mejor que deseamos. A un niño no le pedimos sólo¿Qué futuro tienes? Sino también: ¿Qué futuro nos traes? En efecto, cómo será el futuro, qué acontecerá o no acontecerá, depende de aquellos que hoy son niños. El futuro ya nació, en los niños que nacen. (pp 39-40) Volverse hombre significa volverse niño. Desde Adán y Eva no hay excepción en esto. El camino que lleva a ser hombre pasa a través del niño. Y precisamente éste es el camino de Dios: el Hijo de Dios se hizo hombre, haciéndose niño. Nosotros le pertenecemos si acogemos a sus amigos, a los niños, y si lo acogemos a él mismo como niños. Sólo quien se hace como niño entrará en el Reino. Llegar a ser sencillos, puros, compartir el dolor, compartir la alegría. Dejar que nos regalen algo y corresponder. El niño es virtud que salva de la resignación y del automatismo, del egoísmo y de la falta de sentido. El niño nos pide poder vivir, tener su espacio vital. El Niño en el pesebre es aquel que nos invita a ser hombres como él y a recibir de él una vida divina. (pág. 34) Klaus Hemmerle, de “Dio si è fatto bambino” –  Ed. Città Nuova, Roma 1994.  

La ganancia como medio

La ganancia como medio

20171117-02En medio de dos jornadas internacionales, la del 17 de octubre pasado, que la ONU dedicó a la erradicación de la pobreza, y la del 19 de noviembre próximo que el Papa ha convocado para acercarnos a los pobres de todo el mundo, se vuelve todavía más apremiante la pregunta: ¿será posible reducir, hasta eliminar, las desigualdades? Economistas, ONG, asociaciones, instituciones nacionales e internacionales discuten y buscan caminos para reducir la pobreza y sus consecuencias. Un debate organizado en Bruselas, en el mes de octubre, por el Intergrupo Europeo por la lucha contra la pobreza y la defensa de los derechos humanos y del ATD Cuarto Mundo quienes han acogido el aporte de distintas organizaciones que experimentan métodos alternativos para ayudar a las personas en dificultades económicas a salir de su condición. Su método no consiste en enviar subsidios desde arriba, sino activar procesos en red. Entre los aportes estaba el de la argentina Florencia Locascio, portavoz para la ocasión del proyecto de la Economía de Comunión. «La Economía de Comunión –explica Locascio- es un movimiento de personas, empresarios, trabajadores, consumidores, estudiosos y ciudadanos comprometidos en dar una respuesta de fraternidad al problema de la pobreza, en promover una cultura económica y civil que ponga en el centro a la persona y el valor de las relaciones. La EdC concibe la ganancia como un medio para el crecimiento sostenible, inclusivo y solidario de la persona y la sociedad». 20171117-03Después de 26 años de historia (era el ‘91 cuando Chiara Lubich tuvo la inspiración del nuevo modelo económico, durante una visita a San Pablo en Brasil), la EdC propone a las empresas que adhieren a este espíritu de trabajar teniendo en cuenta tres objetivos: reducir la pobreza y la exclusión, formar nuevos empresarios a una cultura de comunión y desarrollar las empresas, creando nuevos lugares de trabajo. Algunos ejemplos, entre tantos. El Banko Kabayan – banco de desarrollo en Filipinas -, el 85 % de sus clientes son microempresarios, en su mayoría mujeres, a quienes se ofrecen préstamos, ahorro, microseguros, además de cursos de emprendimiento para promover sus actividades. La startup “Project Lia”, en los Estados Unidos, que tiene como objetivo injertar en el mundo laboral a mujeres ex-detenidas mediante la recuperación de muebles viejos. La Dimaco que es una empresa argentina que distribuye materiales para la construcción. Junto a otros empresarios locales y en coordinación con instituciones públicas, el grupo ha logrado dar trabajo sostenible a más de mil pequeños productores en la región. «Estamos convencidos, también por la experiencia hecha –continua Locascio- de que no se puede sanar ningún tipo de pobreza heredada sin incluir a las personas desfavorecidas dentro de comunidades vivas y fraternas, y donde es posible , también en el área laboral. No basta con distribuir la riqueza en forma diferente. Es necesario involucrar a los pobres en la generación de la riqueza». 20171117-aPara monitorear y difundir los efectos dela Economía de Comunión en contraste con la pobreza y la desigualdad, en el 2017 nació el OPLAObservatorio de la Pobreza, un centro de investigación internacional dedicado a Leo Andringa, economista holandés entre los pioneros de la Economía de Comunión. Las investigaciones de la OPLA quieren estudiar especialmente la producción de “bienes relacionales” y su conexión con la actividad de la EdC. «Pero porque queremos hacernos cargo de la reducción de la pobreza no sólo la de  hoy, sino también la del  mañana – concluyó la joven argentina –, el último proyecto de la Economía de Comunión es la red EoC-IIN (Economy of Communion International Incubating Network), para colaborar con el nacimiento de nuevas empresas de impacto social positivo. Son solo algunos ejemplos inspiradores que llevan en sí la semilla de una propuesta económica inclusiva. Somos conscientes de que para desarticular la pobreza es necesario cambiar las reglas de un sistema que genera cada vez más desigualdades. Es un desafío que queremos y debemos asumir junto a todos los otros actores de la sociedad, empezando por la política».