25 Feb 2017 | Sin categorizar
Birmingham, metrópolis multiétnica de Inglaterra central, donde la presencia de personas de varias culturas y religiones, se convierte en un taller de diálogo. La ciudad, es, por sí misma, un laboratorio de relaciones interreligiosas basadas en la estima recíproca y en el descubrimiento de los valores del otro. El arzobispo católico, Bernard Longley, junto con el consejo de líderes de otros credos religiosos en Birmingham, está comprometido en primera persona como protagonista en el área interreligiosa y varias veces expresó el deseo de que el Carisma de la unidad pueda dar su contribución en la Iglesia y en el diálogo ecuménico e interreligioso. En octubre de 2015, puso a disposición del focolar una casa en la diócesis de Birmingham. Desde entonces, miembros de la comunidad de Londres se organizan cada dos meses para asistir y animar todas estas iniciativas. Se comenzó con el proyecto “Start Now” del conjunto internacional Gen Verde y continúan con muchos otros proyectos.
En enero, una voluntaria del Movimiento, experta en el mundo de la educación, animó junto con otros, el primero de los 4 talleres en la escuela primaria Sikh donde asisten 70 chicos de 7-8 años. El tema era el de los valores. «Los Sikhs sienten un vínculo fuerte con nosotros – cuenta-. Dicen que, como ellos, tratamos de modelar una sociedad basada en la fusión de lo humano con lo divino. Ven en la relación con el Movimiento una sintonía que los ayuda a profundizar los valores y a ponerlos en práctica». En el taller, en efecto, tuvieron la posibilidad de ir en profundidad en los valores, con los niños, y ayudarlos a vivirlos.
La iniciativa es el punto culminante de una relación que se está construyendo desde hace tiempo. Hace años que la comunidad de los Sikh, guiada por Bhai Sahib Bhai Mohinder Singh, mantiene un vínclo constante con el Focolar de Birmingham. La relación se ha profundizado y ha crecido la estima recíproca. «Bhai Sahib Ji a menudo nos dice –escribe una focolarina- que su inspiración es Chiara Lubich. Tiene siempre su foto en su escritorio» Sikhs y focolarinos participaron también, hace poco, en una conferencia interreligiosa. Alli, Bhai Sahib Ji presentó un proyecto para promover la reconciliación y el perdón. La jornada fue la ocasión para estrechar relaciones de amistad entre los miembros de varios credos y religiones, que ahora quieren permanecer en contacto.
También en enero, el Doctor Mohammad Shomali, musulmán, invitó a algunos focolarinos para que les hablaran a un grupo de casi treinta musulmanes en una mezquita en un barrio de Birmingham. Su deseo era el de “reunir a las personas que él más estima y más ama: su comunidad y el focolar”. Se habló del diálogo de la Iglesia con el Islam y se propuso la Espiritualidad de la unidad, compartiendo también algunas experiencias sobre la Palabra. Muchos musulmanes quedaron entusiasmados y quieren permanecer vinculados al focolar. «Nos invitaron también para ir el domingo siguiente, en ocasión del proyecto “Visita mi Mezquita”», cuentan. «En estas semanas en las que nos hemos encontrado con muchos amigos nuevos de otros credos – concluyen- nos acordábamos de una carta de Chiara del 23 de noviembre de 1980, donde entre otras cosas, decía: “… si en sus ciudades existe una mezquita o una sinagoga o cualquier otro lugar de culto no cristiano, sepan que allí está el lugar de ustedes…”. Es el proyecto de la fraternidad entre todos. También entre los fieles de otras religiones»
22 Feb 2017 | Sin categorizar

María Voce con el Dr. Stefan Kiefer, 3° alcalde de Augsburg.
¿Por qué la exigencia de una Declaración así? Es una exigencia que nace desde dentro, porque el hecho de encontrarnos aquí en Ottmaring, donde existe un testimonio ecuménico evidente –el de dos comunidades que conviven en forma estable, una nacida en la Iglesia católica y la otra en el ámbito evangélico, ambas con miembros de varias Iglesias- nos impulsa también a un compromiso concreto del Movimiento que ha de llegar a todo el mundo, que no debe quedarse aquí detenido. Esta Declaración quiere despertar en todos la conciencia de que el ecumenismo es realmente una de nuestras finalidades y que es necesario trabajar por esto. ¿A quién va dirigida la Declaración? Es un compromiso asumido a nombre del Movimiento y por lo tanto está dirigido en primera instancia a éste para volver a darle la conciencia del valor del ecumenismo, es decir, del valor de dar testimonio juntos de lo que ya nos une para acelerar el camino y superar los obstáculos. En el Movimiento todos estamos llamados a vivir esto y ahora lo asumimos con una mayor responsabilidad. No puede haber una persona de los Focolares que, desde el momento en que conozca esta Declaración, piense, en conciencia, que el compromiso con el ecumenismo se refiera solo a esos países donde hay cristianos de varias Iglesias y no se refiere a su nación, que no lo involucra personalmente, porque está bien en su Iglesia y no le interesan estos problemas. ¿A partir de mañana qué debería cambiar en el Movimiento? Creo que es necesaria una conversión del corazón, es decir empezar a pensar ecuménicamente. Empezar a pensar que cualquier hermano que encuentro, ya sea de mi Iglesia o de otra Iglesia, pertenece al Cuerpo de Cristo, al cuerpo por el cual Cristo dio la vida. Es por lo tanto mi hermano de sangre, por lo tanto lo que le interesa a él me interesa a mí, lo que lo hace sufrir me hace sufrir a mí. Quizás se tratará solamente de rezar por este fin, donde no se puede hacer otra cosa. Pero sólo rezar no basta. Es necesario interesarse por todos los hermanos cristianos. Con todas las posibilidades de contacto que existen hoy, será cada vez más fácil encontrarse y hablar, acoger a personas que no son de nuestra Iglesia. Y no podemos acogernos de otra forma sino como a hermanos pertenecientes al cuerpo de Cristo. Sólo si nos acogemos así, tendremos la posibilidad de acoger a quienes no pertenecen al cuerpo de Cristo en sentido estricto, porque no han recibido el bautismo que une a los cristianos.
¿Un compromiso del corazón que conlleva un testimonio público? Hoy ya no tiene sentido que los cristianos se presenten fragmentados. Ya inciden poco, e incidirán cada vez menos si no están unidos dando testimonio del único Evangelio, del mandamiento del amor recíproco. Y si nosotros cristianos no sabemos dar este testimonio, el mundo no podrá encontrar a Dios, porque no podrá encontrar a ese Jesús que está presente donde hay cristianos unidos en el amor recíproco. Si lo encuentran, nacerá en ellos la fe, cambiará su actitud, la forma de comportarse, cambiará la forma de buscar la paz y las soluciones en favor de la justicia, el compromiso solidario entre los pueblos. ¿Cuál es el punto central de la Declaración de Ottmaring? Llama a poner atención sobre el encuentro de Lund, Suecia, que tuvo lugar el 31 de octubre pasado, porque fue un evento extraordinario, del cual –quizás- no se ha tomado suficiente conciencia. Como Movimiento, advertimos la necesidad de hacer emerger el espíritu del Lund, sintetizado en la Declaración conjunta que pide que crezcamos en la confianza recíproca y en el testimonio común del mensaje del Evangelio para testimoniar a los hombres el amor de Dios. Éste es el compromiso absoluto que asumimos. En Lund asistimos a un gesto importante realizado por los responsables de la Iglesia católica y de la Federación luterana mundial, y por lo tanto de máximo nivel. Pero si queda sólo en el más alto nivel, y no baja a lo concreto de la vida de las comunidades, queda sólo como un lindo recuerdo histórico, pero no podrá incidir en la realidad de hoy. ¿Por lo tanto el Movimiento se compromete a recoger la herencia de Lund y a difundir su espíritu? Ciertamente. Y después queremos que nuestra Declaración llegue también a los responsables de las Iglesias, para darles un motivo de esperanza más, haciendo saber que en el mundo hay personas que quieren vivir de este modo. El ecumenismo es una necesidad de los tiempos. No podemos preguntarnos si va adelante o no. Tiene que ir adelante. Porque responde a la necesidad de Dios que tienen las personas, aunque no lo sepan. Una respuesta eficaz es estar unidos, por lo menos entre cristianos. De lo contrario es una grave omisión. Usted se puso enseguida en acción, entregando la Declaración al alcalde de Augsburg y a la responsable de la iglesia luterana de la ciudad. Empezamos por lo local. Lund fue de altísimo nivel, con los responsables mayores. Nosotros podemos hacer bajar el espíritu de la Declaración de Ottmaring a la dimensión local, de hoy, de lo que se puede hacer enseguida. Lee la Declaración de Ottmaring
21 Feb 2017 | Sin categorizar
El Congreso es promovido por la Providence University en colaboración con el Dharma Drum Arts, el Instituto Universitario Sophia de Italia, la Fu Jen Catholic University de Taiwán y otras instituciones académicas de Taiwán y del extranjero. Entre los participantes figuran, el profesor Dharma Drum de Artes y Ciencias, docentes de Sophia de Italia, profesores e investigadores de los Estados Unidos, monjes y expertos provenientes de Tailandia, Japón, Corea del Sur y de otros grupos religiosos. Desde el 2004, el Movimiento de los Focolares realiza simposios budistas cada dos años en distintas ciudades. Los simposios entre budistas (Mahayana y Theravada) y cristianos han sido etapas importantes para reforzar la confianza recíproca y sobre esta base de respeto al otro se está trabajando en forma conjunta para realizar este primer encuentro en Taiwán.
21 Feb 2017 | Sin categorizar
Un concentrado de ciudades y burgos medievales entre los más hermosos de Italia, con tradiciones antiguas, tesoros naturales y de arte, además de signos de una cultura milenaria que ha entrelazado la Historia con las historias de una población industriosa, vinculada a sus propios orígenes. Éste es el centro de Italia, asolado por una triste secuencia de terremotos que desde el pasado verano sigue sacudiendo la tierra. La provincia de Fermo, en Italia central, abarca unos cuarenta Municipios, desde la cadena de los Montes Sibilinos hasta las playas de arena y grava de la costa, bañadas por el Mar Adriático. Desde la catedral de Fermo, edificación del siglo mil doscientos, se pueden ver incluso las luces de Croacia, cuando las noches son tersas. También la Arquidiócesis tiene un origen antiguo. Fue constituida a finales del 1500, pero se remonta al siglo III. Es la más poblada de las diócesis de la región y cuenta con más de 120 parroquias, que pertenecen a los 58 municipios de tres provincias, Ascoli Piceno, Fermo y Macerata. Es precisamente en este contexto, que en 1973 dio sus primeros pasos el Movimiento diocesano, ramificación del Movimiento de los Focolares, que trabaja a servicio de la Iglesia local y se propone irradiar el carisma de la unidad, para así colaborar a la realización, junto con otras realidades eclesiales, de una “Iglesia comunión”. En todo el territorio que rodea la ciudad de Fermo, el terremoto produjo derrumbes, evacuaciones y mucho miedo. También 200 iglesias fueron cerradas por ser inseguras. Loredana, del movimiento diocesano, cuenta la experiencia vivida codo a codo con las personas que han sido víctimas del terremoto. «En la costa, numerosos campamentos y complejos turísticos alojan a unas 25 mil personas. En un campamento de Porto S. Elpidio, se instaló el centro operativo de la Protección Civil para esta zona. Esta pequeña ciudad recibió a más de mil personas, familias completas con niños y ancianos, pero otros miles pasaron por aquí antes de dirigirse a otras estructuras de la costa. Para adquirir los bienes de primera necesidad recogimos plata entre nosotros, los animadores, y luego organizamos una pequeña cafetería que estaba a disposición de los damnificados y de los voluntarios. Una vez superada esta fase de emergencia, el alcalde y el secretario de cultura convocaron a los representantes de los institutos escolares pidiéndoles colaboración para la organización de actividades lúdicas y talleres. En esta ocasión estábamos presentes tres miembros del Movimiento Diocesano, pero sabíamos que podíamos contar con la ayuda de muchos otros. Con ellos organizamos actividades para los niños y clases para los adolescentes, encontrándonos todos los días con las educadoras y llevando galletas preparadas por nuestras madres y abuelas. Durante este periodo, entablamos relaciones muy fuertes con los docentes, los niños, los jóvenes y sus familias. Muchos de los damnificados son personas ancianas. En Monte san Giusto, por ejemplo, se han alojado unos 120 damnificados, y entre ellos hay 42 abuelitos de una residencia de ancianos, 30 de los cuales están en silla de ruedas. Dos de nosotros (una trabajadora social y un policía municipal) se ocupan de ellos, poniéndose en profunda escucha de sus exigencias. Ha habido también un sinnúmero de iniciativas personales. Los jóvenes de Porto S. Elpidio, por ejemplo, en Navidad realizaron muchos pequeños arbolitos que regalaron a las familias alojadas en un campamento. Finalmente, recogimos unos 1200 euros para el proyecto “RImPRESA”, para sostener pequeñas actividades productivas en la zona rural».
19 Feb 2017 | Sin categorizar
Nacida en una prestigiosa familia de Roma que elige para su educación el Instituto Espíritu Santo regido por las Hijas de la Inmaculada Concepción. Allí conoce personalmente a la fundadora, ahora beata, y muy pronto en su corazón se enciende el deseo de donarse totalmente a Dios. La familia no acepta su elección y dos veces, después de haberse escapado de su casa, llega al noviciado, de donde la devuelven. Después, gracias a su firme decisión, logra convencer a sus papás de que la dejen realizar su sueño. Concluida la formación en el norte de Italia, regresa a Roma para dar clases en la escuela que la había visto de niña y adolescente. Jovial y bromista, Sor Leopolda se conquista la simpatía de las alumnas y con sus comentarios divertidos logra desdramatizar incluso las situaciones más complicadas. En los años ’70 se encuentra con la espiritualidad de los Focolares y en ella descubre un signo de los tiempos para la Iglesia. Fascinada por la visión de Chiara Lubich quien considera a cada carisma como un don de amor para los demás, se siente impulsada a hacer nacer una corriente de comunión entre las consagradas de familias religiosas diferentes. Por sus dotes morales y espirituales, su vasta cultura y una gran capacidad de valorar a las personas, en 1983 le piden que sea la guía de su Congregación durante 12 años. Conoce personalmente a la fundadora de los Focolares quien, en 1989, le pide que se encargue de las actividades del Movimiento de las Religiosas a nivel internacional y de promover la comunión entre las Madres Generales que aprecian la espiritualidad de la unidad. La Madre Leopolda acoge la invitación de Chiara con alegría y responsabilidad, tejiendo una densa red de religiosas vinculadas por el espíritu de comunión. Convoca y prepara encuentros anuales de consagradas y para madres generales. Concluida su responsabilidad como responsable de su congregación, regresa a su trabajo en el campo educativo. Los padres de sus alumnos la consideran “la Directora más dulce y simpática de todas las escuelas del mundo”. Cuando llega la enfermedad la encuentra lista para decir su sí a ese Dios que había seguido desde su juventud. Y se deja conducir de Su mano, ofreciendo todo por la Iglesia, por su congregación, por todas las religiosas que había encontrado en su vida. En los momentos más difíciles le resulta un consuelo sumergirse en los escritos espirituales de Chiara, rodeada de sus hermanas y de las focolarinas que la acompañan hasta el final. Los médicos y el personal donde fue internada quedan impresionados por su testimonio de serenidad y de total abandono en Dios. Sor Leopolda se apaga el 1º de enero de 2017, a la edad de 87 años. El Movimiento de los Focolares la recuerda con inmensa gratitud por su vida, toda dedicada a difundir entre las religiosas, el espíritu de comunión que nace del Carisma de la Unidad.