24 Ene 2015 | Sin categorizar
«Nos habíamos preparado al matrimonio con la certeza de comprometernos para toda la vida. Sin embargo, ya poco tiempo después del nacimiento de la niña, mi esposo empezó a salir solo y yo, que estaba enamorada pero también cansada por el trabajo y la maternidad, en un primer momento no me di cuenta de que algo no funcionaba. Siguieron 13 años de mentiras y peleas, alternadas con pseudo-aclaraciones a las que seguían indefectiblemente continuas decepciones. Deshecha y al borde del agotamiento (llegué a pesar 36 kilos) finalmente me rendí, y le volví a entregar a mi esposo su libertad.
Tres años después encontré a un compañero del colegio, también él padre separado. Inicialmente trataba de resistir al sentimiento que afloraba en mí, porque, si por un lado el hecho de sentirme amada me daba una gran felicidad, por el otro me ponía ante el problema de mi vida cristiana. Fueron momentos muy difíciles. Pero luego las dudas se desvanecieron porque, me decía, es verdad que me había casado convencida del ‘para siempre’ pero si el amor ya no es correspondido, ¿por qué no podía seguir viviendo con otra persona aquella vocación a la vida familiar que había sentido desde siempre?
Seguros de nuestro amor, decidimos juntar nuestras vidas truncadas. Después de unos dos años de convivencia tuvimos un niño, que hicimos bautizar y que tratamos de educar cristianamente.
Para mi compañero – una persona muy recta que se declara no creyente – el problema de la pertenencia a la Iglesia no existe. En cambio yo seguía asistiendo a la Misa dominical y, aún en el sufrimiento, me conformé a las disposiciones de la Iglesia absteniéndome de los sacramentos de la Reconciliación y de la Eucaristía. Hubiera podido ir a una iglesia donde no me conocían, pero por obediencia nunca lo hice.
Sin embargo, con el pasar del tiempo, esta autoexclusión empezó a pesarme y me alejé de la Misa y de la vida de la comunidad. En efecto, me sentía profundamente incómoda viendo que los demás se dirigían hacia el altar, mientras yo tenía que quedarme en el banco. Me sentía abandonada, repudiada, culpable.
Unos años después, gracias a la cercanía con el Focolar retomé el camino de fe. ‘Dios te ama inmensamente’, me repetían. Junto con ellos entendí que Jesús murió y resucitó también por mí y que Él, en su infinito amor, ya había colmado ese abismo en el que había caído y sólo esperaba que yo lo siguiera por el resto de mi vida.
Descubrí así que, más allá de la Eucaristía, hay otras fuentes a través de las cuales se puede encontrar a Jesús. Él se esconde en cada prójimo que encuentro, me habla a través de Su Evangelio y está presente en la comunidad que se reúne en Su nombre. Sobre todo Lo encuentro cuando logro transformar en amor el dolor que me procura la separación de la Eucaristía.
Recuerdo el día en que nuestro hijo hizo su primera comunión. Yo era la única, entre los padres, que no fui al altar con él; un sufrimiento que no se puede expresar. Por otra parte puedo decir que fue precisamente cuando perdí la Eucaristía que redescubrí el gran don que ella representa, así como te das cuenta del valor de la buena salud en el momento en que la pierdes.
Espero que, el día en el que me presente al Padre, Él mire, más que mis fracasos, mi pequeño pero cotidiano intento de amar a los demás tal como Jesús nos enseñó».
23 Ene 2015 | Sin categorizar
Conocido simplemente como Peppuccio, fue por largo tiempo responsable de la Escuela Abba, el centro cultural de los Focolares, Giuseppe Maria Zanghì falleció inesperadamente a los 85 años, después de una breve enfermedad, en la tarde del 23 de enero 2015.
“Él, quien muchas veces nos habló del Paraíso, ahora puede gozarlo plenamente” – afirma María Voce, presidente de los Focolares comunicando la noticia.
Lo recordamos con algunos fragmentos de una entrevista concedida en 2009 a la revista Città Nuova:
Compartiste con Chiara Lubich los inicios del Movimiento Gen, que congrega a los jóvenes de los Focolares. ¿A qué se debe el hecho que ella decidió comunicar también a la nueva generación esas realidades místicas conocidas como “Paraíso del ’49”?
«En fin de cuentas, ¿qué es este “Paraíso del ‘49”? Es el relato escrito que Chiara hacía a Igino Giordani de lo que acontecía en ella en el verano de 1949 en Fiera di Primiero, un periodo contemplativo en el cual Dios le imprimía en el alma, como con un hierro caliente, el proyecto de la Obra que tenía que nacer. Dios hace lo mismo con todos los místicos que deben ser fundadores de realidades en la Iglesia. La característica del ‘49 fue que quien hacía esta experiencia contemplativa con Chiara fue – por participación – un grupo de focolarinas y focolarinos que pasaban con ella un periodo de vacaciones, fundidos en uno por el amor de Dios. Sin embargo fue una fusión que dejaba intactas las distintas individualidades.
Es una experiencia muy original también en el aspecto cultural, porque se refiere a los que yo llamo un “sujeto colectivo”. Toda cultura, de hecho, nace de un sujeto; y el hombre de hoy está buscando precisamente un sujeto para la cultura que tiene que nacer. Ésta es, según mi opinión, la mayor contribución de Chiara al nacimiento de una nueva cultura. Y falta mucho aún por entender.
Pero, dejando de lado este aspecto, sobre el cual tendremos que trabajar y estudiar, la realidad en la que Dios le abrió a Chiara el abismo de su vida y le hizo comprender, al mismo tiempo, muchas cosas de la Obra que tenía que nacer. En ella no era algo sólo para recordar, era la vida del presente. Y te dabas cuenta de esto estando a su lado; sentías que seguir el ideal de la unidad no era tanto conocer una doctrina o bien oír hablar de la experiencia vivida por una persona, no; era entrar en la realidad en la que Chiara había vivido en el ‘49 y en la que seguía viviendo.
Ahora bien, para ella también los jóvenes del Movimiento tenían que entrar en el meollo de esta experiencia, al mismo tiempo humana y divina, espiritual y cultural, y quedarse ahí, desarrollándola y llevándola adelante».
Fuente: Città Nuova
22 Ene 2015 | Sin categorizar
Live streaming – Loppiano, 26.10.2015, 17:00 CET
En la motivación oficial de la entrega del doctorado, el rector del IUS el Prof. Piero Coda explicó que el Patriarca es merecedor del mismo por ser protagonista activo y convencido del camino ecuménico hacia la plena unidad de los cristianos y en el diálogo con personas de distintas religiones y convicciones. Además, se ha distinguido en la promoción de la justicia, de la paz, del respeto por el ambiente y la naturaleza, en conformidad con la visión de la humanidad, de la historia y del cosmos custodiada y actualizada por la tradición espiritual y teológica del Oriente cristiano. La historia de las relaciones fraternas entre el Movimiento de los Focolares y los ortodoxos tiene su raíz en el extraordinario encuentro entre Chiara Lubich y el patriarca de Constantinopla Atenágoras I. “Era el 13 de junio de 1967 –cuenta la misma Chiara. Me acogió como si me conociera desde siempre. ‘La esperaba’, exclamó y quiso que le contara de los contactos del Movimiento con luteranos y anglicanos”. Fueron veinticinco en total las citas de Chiara con Atenágoras I. Después las relaciones continuaron con el Patriarca Demetrio I. Y los contactos con el actual patriarca ecuménico Bartolomé I prosiguieron en el mismo espíritu de estima y amistad. Mientras tanto la espiritualidad del Movimiento fue acogida también por cristianos de las Antiguas Iglesias orientales, desarrollándose así el diálogo con siro-ortodoxos, coptos, etíopes, armenos y asirios. El actual evento es una pieza más en el mosaico de la importante relación de sintonía y amistad Movimiento de los Focolares y se enmarca dentro de los festejos por el 50º aniversario del nacimiento de la Ciudadela de Loppiano, iniciados el pasado septiembre con la manifestación LoppianoLab. Fuente: www.loppiano.it
21 Ene 2015 | Sin categorizar
Los jóvenes estudiantes provenían de 10 países de habla española y Brasil. Más de la mitad de ellos habían participado en la primera y segunda edición de la EdeV. Fue organizada por el Instituto Universitario Sophia (IUS) -representado en esta oportunidad por los profesores Araceli del Pozo y Sergio Rondinara-, la Mariápolis Lía y un cuerpo de profesores latinoamericanos (procedentes de México, Guatemala, Panamá, Colombia, Perú, Bolivia, Chile, Paraguay, Uruguay y Argentina) que tuvieron a lo largo de estos años varios seminarios con Piero Coda (Rector de Sophia) en los que se fue perfilando un trabajo cultural e interdisplinario al servicio de toda Latinoamerica. El programa se centró en el estudio de la comunicación, la pedagogía y el arte. Durante las mañanas se presentaron los conceptos centrales de cada disciplina y por la tarde, en general, se realizaron los talleres y actividades: Aprendizaje y Servicio Solidario, la Prosocialidad, las formas actuales de Comunicación, el Diálogo entre las culturas originarias y las contemporáneas, la Expresividad a través de la literatura y la música.
Al inicio de cada mañana, el profesor Sergio Rondinara condujo el espacio de “Ejercitación para una Cultura de la Unidad”, en el cual se presentaron diversos autores y textos, seguidos por reflexiones de la comunidad de aprendizaje reunida en la EdeV. También se destacaron las participaciones de estudiantes, preparando y conduciendo algunos de los talleres. Varios docentes compartían la impresión de haber recorrido juntos un camino de crecimiento, también con los estudiantes. Alguno de los jóvenes sentía que la experiencia de estos años le había «roto la cabeza» porque descubría que su anterior visión de América Latina era muy reductiva. Otro decía que inexplicablemente, había pasado «de reclamar a comunicarse». Otra chica afirmaba, con conmoción, que por primera vez lograba «aceptar y abrazar con amor» las raíces indígenas de su pueblo, que antes negaba. Otra se sentía «abrumada y feliz» por la sensación de haber derrumbado «mucha cosa superficial» en su vida. Tantos deseaban «más diálogo», más ocasiones para darse, contarse y comprenderse juntos. Y muchos se planteaban una exigencia sencilla: «quiero profundizar más».
Los momentos de diálogo personal y en pequeños grupos entre estudiantes, docentes y tutores fueron un sello de esta escuela. Eran ocasiones privilegiadas para abrir la propia interioridad y comunicar las angustias, los descubrimientos y los anhelos más profundos: ¿para qué estudio?,¿qué camino seguiré en la vida?, ¿cómo distingo lo verdadero en las ideas, en el mundo y en mí? Fue una gran exigencia, que los docentes aceptaron con alegría y honestidad intelectual, tratando de excavar en sí mismos para dar de lo propio y caminar juntos hacia la Verdad. Se cierra una etapa, que sin duda -es el sentir de estudiantes y profesores-, tendrá continuidad en la búsqueda de la cultura de la unidad desde el pensamiento latinoamericano.
20 Ene 2015 | Sin categorizar
Su vida se nutrió con una idea de santidad radicada en el Evangelio. Escribía Chiara Lubich: «Nosotros encontramos la santidad en Jesús, que florece en nosotros porque amamos… Si buscáramos la santidad por sí misma, nunca la alcanzaríamos. Amar, por lo tanto, y nada más. Perderlo todo, también el apego a la santidad, para aspirar sólo a amar».
La importancia eclesial del acto la subraya la catedral de Frascati (Roma), que es el lugar elegido por Mons. Raffaello Martinelli para la apertura del “Proceso sobre la vida, virtud, fama de santidad y signos” de Chiara Lubich. La diócesis de Frascati es el territorio en el que se encuentra el Centro Internacional del Movimiento de los Focolares, donde Chiara Lubich vivió gran parte de su vida y donde falleció. Sus restos descansan en la capilla del mismo Centro, en Rocca i Papa.
La ceremonia de apertura de la “Causa de beatificación y canonización”, llamada Prima Sessio, tendrá lugar el martes 27 de enero de 2015, a las 4 de la tarde, con el rezo de las Vísperas. Está prevista la lectura del Decreto de introducción de la Causa y del Rescripto de Nihil obstat de la Santa Sede, la toma de posesión del tribunal nombrado por el Obispo; luego los juramentos del Obispo, de los miembros del tribunal y de los de la postulación. A partir de ese momento Chiara Lubich podrá ser llamada sierva de Dios.
La ceremonia se podrá seguir en directo por Internet.
Con una carta al Movimiento de los Focolares la presidente María Voce comunicó con intensa alegría la apertura de la causa, e invitó a todos los que viven la espiritualidad de la unidad a ser un «testimonio vivo» de lo que Chiara vivió, anunciando y compartiendo con tantos, el compromiso común de a «hacerse santos juntos».
El itinerario para el inicio de la Causa había iniciado el 7 de diciembre de 2013, el día del setantésimo de la fundación de los Focolares, con el anuncio de la decisión de presentar la solicitud formal al obispo de Frascati, Mons. Martinelli, por parte de la Presidente María Voce. Con la misma se expresaba el deseo de tantos de que dicha solicitud fuera presentada, con el fin de aumentar en muchos el compromiso espiritual y oral, para el bien de la humanidad. Los meses siguientes fueron necesarios para realizar los actos canónicos previstos.
El hecho de que su testimonio sigue siendo de luz, lo atestigua el constante flujo de personas a los lugares donde vivió y donde ahora descansa, a lo largo de los 6 años transcurridos desde su muerte: más de 120.000 personas de varios continentes y tradiciones religiosas, cardenales y obispos, académicos, políticos, familias y jóvenes, miembros de asociaciones y Movimientos, personas de culturas no religiosas, niños y adolescentes, adultos en búsqueda de esperanza.
Nos haremos santos, explicaba siempre Chiara «si la base de nuestra santidad (ante omnia, incluso antes de la santidad) es la mutua caridad: Jesús en medio nuestro como premisa o principio, como medio para santificarnos y como fin».
Live streaming: 27 de enero de 2015, a las 4 de la tarde : http://live.focolare.org
Chiara Lubich, causa de beatificación y canonización
20 Ene 2015 | Sin categorizar

Según las Naciones Unidas, son 700 mil las personas obligadas a dejar sus casas por causa de la violencia en los estados nigerianos del nordeste. Precisamente en los días de la masacre en París, también Nigeria apareció en las crónicas periodísticas con una escalada criminal en el Estado de Borno en manos de de los extremistas de Boko Haram. Se habla inclusive de niñas kamikaze que estallaron en dos mercados del país. La población está indefensa, mientras se proponen las lecturas políticas contrastantes y pocas de ellas desenmascaran a los poderosos intereses económicos vinculados a las ganancias del petróleo. Existe expectativa ante las próximas elecciones de febrero.
El Movimiento de los Focolares está presente en Nigeria, con dos centros en Onitsha (en el sur del país) y otro en Abuja, la capital. «Después del primer viaje que realizamos para encontrar a las personas desplazadas por la guerra interna, tuvimos mejor conocimiento de la verdadera situación: la miseria, las enfermedades, el hambre, la falta de vestimenta, los que no tienen casa, pero sobre todo nos preocupan los niños que no tienen un mañana», escriben George y Ruth, los responsables del Movimiento en la nación africana. Posteriormente organizaron un segundo viaje, en el período de Navidad, involucrando amigos, parientes, colegas de trabajo. «Palpamos la generosidad de nuestro pueblo, al Focolar llegó de todo: dinero, comida, ropa, medicinas. Incluso llegó un auto con un chofer experto que sabía bien por donde pasar para evitar los peligros» Viajamos tres personas: una focolarina enfermera, otra persona y el chofer. Cargados de dones «para llevar la alegría de la Navidad a esta gente que más que nadie se asemeja a Jesús Niño que no tenía ni siquiera un lugar digno para nacer».
La situación es precaria: las medicinas no alcanzan para tantas necesidades: «Soy enfermera profesional – cuenta Imma- atendí a centenares y centenares de enfermos: existe desnutrición, anemia, malaria y diversas enfermedades. Ayudamos además al obispo a distribuir la comida a más de 5000 prófugos. Es una situación muy dolorosa, y cada día llegan otros refugiados».
«Que éste sea el año del Si», son los deseos de María Voce para el 2015, «un sí repetido infinitas veces: sí a Dios que nos pide algo no previsto, sí a ese prójimo que precisa nuestro amor concreto, sí a un dolor inesperado, sí a Jesús que nos espera en la humanidad porque quiere ser escuchado, transformando el dolor en alegría, en vida y resurrección»
Pero, ¿qué significa ésto en situaciones de oscuridad, que parecen sin salida, como en Nigeria? «Para nosotros es una realidad de todos los días: escriben aún Ruth y George – en las circunstancias difíciles en que nos encontramos en nuestro país. Existen muchas fuentes del Mal. Delante de estas situaciones no podemos quedar indiferentes. Llegando allá, donde está la gente que más sufre, nos encontramos cara a cara con este Jesús que nos repite aún hoy: “A Mí me lo hiciste”».
Y, de parte de toda la comunidad de los Focolares de Nigeria, envían su agradecimiento por las oraciones y el apoyo expresado de mil modos, «sobre todo en este momento y antes y después de las elecciones presidenciales y legislativas».