29 May 2011 | Sin categorizar
“¿Qué esperas de nosotros?”, habían preguntado las focolarinas de Hungría a Chiara Lubich en el ´85. La fundadora de los Focolares respondió: “Así como hace 42 años no había nada o quizás una sola persona con este Ideal, y ahora estamos prácticamente en todo el mundo, espero que en este país, el Movimiento, que ahora está presente con cierto número de personas y con cierto desarrollo, invada todas las ciudades, los pueblos; colabore con sus instrumentos, con sus varios Movimientos en campo religioso y en el campo humano, a reforzar la Iglesia y a renovar la sociedad; y que junto con otras invenciones e la Virgen haga que un día el Corazón Inmaculado de María triunfe”. Quizás qué diría Chiara al ver el desarrollo que ha habido desde el ´85 en las tierras húngaras. “Hay que agradecer a Dios porque lo que hacen es maravilloso”, afirmó la presidente actual, María Voce, ante al pueblo focolarino reunido el 28 de mayo en Budapest. Testimonios de compromiso en todos los campos de la acción humana hacen entrever un Movimiento en acción, llamado hoy a vivir una nueva etapa de su historia. El encuentro se desarrolló en un ex-comando ruso y a alguno de los 650 presentes no se le escapó el sentido simbólico del hecho, casi como para confirmar que el carisma de la unidad tiene la fuerza para transformar la sociedad. Se empieza con la reconstrucción inédita del viaje de Chiara en 1961 a Budapest, el primero de los países del entonces bloque comunista. Un impacto duro, a la vista de lo que el régimen estaba obrando en el país y en las personas. Pero así como el dolor era muy fuerte en Chiara, igualmente lo era la impresión de que “la Virgen había empezado su obra”. Y que esto no fue sólo una impresión resultó evidente en la presentación de las varias comunidades esparcidas en todo el país.
A este pueblo orgulloso, con una identidad bien definida y contemporáneamente en búsqueda de un equilibrio entre nacionalismo y apertura a la dimensión universal, entre el anhelo de libertad y la capacidad de asumir responsabilidades, María Voce, auguró que se logre “superar la desconfianza hacia los otros pueblos” que a veces puede ser un obstáculo para la reciprocidad. “Es justo afirmar la propia identidad, pero en el concierto de las naciones –subrayó la presidente-. El reto está en darse cuenta de los talentos que hay en Hungría, donarlos, y acoger los de los otros pueblos, aprendiendo cada vez más a colaborar”. Las personas del Movimiento están llamadas a hacer su parte para realizar esto, subrayó María Voce. Los voluntarios, por ejemplo, en cuyo ADN está ínsito el llamado a transformar la humanidad con la conciencia de que “nuestra pequeña parte, allí donde estamos, contribuye a hacer avanzar el Reino de Dios en el mundo entero”; las personas comprometidas con Humanidad Nueva, llamadas a “testimoniar el Evangelio a veces en medida heroica, sin dejarse aplastar por las situaciones, sino transformándolas con el amor. Porque como decía Chiara en una meditación, ¿sabes qué hacer cuando se ha extra-amado? Se ama todavía”; las familias, interpeladas por las tantas dificultades que minan su solidez, a dar una respuesta con “un amor más grande, siempre renovado, con una apertura sin límites, encontrando en Dios la raíz de este amor”; los niños que quieren saber de la presidente donde encontrar a Dios y que se sienten satisfechos al saber que, por ejemplo, lo pueden encontrar en los hermanos; los chicos que corren el riesgo de ser marginados si no se uniforman al grupo y que partieron fortificados por la certeza que “también Jesús no fue entendido por todos. No se preocupen de esto sino de lo que Dios quiere. Ya sólo por el hecho de que logras llevar tu idea, eres un ejemplo y una provocación”, alentaron María Voce y Giancarlo Faletti.

El encuentro de María Voce con los jóvenes de Hungría
Pero no podía faltar una pregunta sobre lo que será el gran evento mundial para los jóvenes y que tantos de ellos han querido que se desarrollara precisamente en Budapest: el Genfest, del 1 y 2 de septiembre del 2012. Ya el día anterior, en un tú a tú abierto y profundo con unos setenta gen, y después del gran encuentro del sábado, los jóvenes quisieron entender cuáles son las expectativas de esta importante cita. María Voce les abrió el corazón: Debería ser una gran fiesta, darnos una grandísima alegría a nosotros que lo preparamos y a los jóvenes que vendrán. Mediante el testimonio de ustedes debería ser evidente que no hay nada más bello que la revolución evangélica, la única capaz de cambiar nuestra vida. Es una gran oportunidad, un ejemplo de lo que Hungría tiene la capacidad de dar. Tienen mucho que hacer para preparar la “casa” para los jóvenes de todo el mundo. No veo la hora de que llegue el momento”. [nggallery id=46] [nggallery id=47]
29 May 2011 | Sin categorizar
28 May 2011 | Sin categorizar
En la inauguración, en primer plano: el beato Juan Pablo II, en cuyo pontificado dedicó “una atención prioritaria y apasionada a la familia”. El Cardenal Ennio Antonelli, Presidente del Consejo Pontificio para la Familia, en su discurso, puso en evidencia como “para el Papa de la nueva evangelización, la familia, pequeña iglesia o iglesia doméstica, no era sólo un modo de decir. Se trata de una forma de acción de nuestra Iglesia específica y real: de hecho los cónyuges –como está escrito en la Familiaris Consortio “no sólo reviven el amor de Cristo convirtiéndose en comunidad salvada, sino que están llamados a transmitir a los hermanos el mismo amor de Cristo convirtiéndose en comunidad salvadora” (FC 49). En la tarde, el esperado encuentro con la Presidente de los Focolares, María Voce, quien entretejió con los participantes, más de mil de todos los continentes, un diálogo profundo, expresando la alegría de estar con familias que se ofrecen como instrumentos de unidad en los ambientes donde viven. Los testimonios pusieron en evidencia como, la confianza en el Amor, transforma e ilumina la cotidianidad y es un soporte y guía en los momentos más difíciles: enfermedades, incertidumbres, separación, viudez. En colaboración con la sección juvenil de los Focolares, en un intento por compartir objetivos educativos y colaborar para alcanzarlos, se dedicaron dos momentos al tema de la educación de los hijos. Y de la educación se habló también en los talleres por grupo: educación a un estilo de vida sobrio, a la afectividad y al uso de los medios, relativo a los distintos grupos etarios. Después fue significativo el espacio dedicado a las familias jóvenes. Seguida por muchísimos puntos de escucha en el mundo, la transmisión en directo por Internet, durante la cual se habló sobre afectividad, comunicación y espiritualidad. Mensajes de coparticipación y alegría llegaron de: Canadá, Venezuela, Israel, El Salvador, Brasil, España, etc. “Agradecemos infinitamente por este amor concreto que nos ha dado la posibilidad de seguir el congreso en directo, -escriben por ejemplo desde Panamá- reafirmando el valor de la familia y la fe que Jesús nos ayuda a construirla. La sociedad transmite la idea de que la familia pasó de moda, pero hoy escuchándolos, sentimos que la familia es algo moderno y actual”. «Han iluminado nuestra vida matrimonial en todos sus aspectos –dicen desde Eslovenia- Vivir la espiritualidad del Evangelio nos lleva a la plenitud de la felicidad y refresca el amor que quisiéramos lleva a la mayor cantidad de familias posible”.
27 May 2011 | Sin categorizar
“¡Dios! ¡Dios! ¡Dios! Resuene este inefable nombre, fuente de todo derecho, justicia y libertad, en los Parlamentos, en las plazas, en las casas, en las oficinas…”. Con el deseo de responder a este sentido llamado pronunciado por Pío XII en un radiomensaje el 10 de septiembre de 1956, debido a la represión en Hungría, Chiara Lubich escribió un mensaje que se convirtió en la “carta magna” de una nueva vocación en el Movimiento de los Focolares: los “voluntarios de Dios”. Hombres y mujeres de todo el mundo –donde está presente el Movimiento-, formados a la espiritualidad de la unidad, que se comprometen a llevar a Dios a la sociedad, con la propia vida, en los varios ambientes donde actúan.

2006 – En Budapest
“Si ha habido –escribe Chiara el 15 de enero de 1957– una sociedad capaz de quitar el nombre de Dios… el amor de Dios del corazón de los hombres. Debe haber una sociedad capar de devolverlo a Su lugar. (…) Exista quien Lo santifica con todas sus fuerzas y se reúna con quienes sienten el mismo llamado para formar un bloque a las órdenes de esa eterna Palabra que nunca nadie podrá borrar de la tierra. Se necesita gente que siga a Jesús como quiere ser seguido: renunciando a sí misma y tomando su cruz. Que cree que esta arma: la cruz, es más potente que todas las bombas atómicas porque la cruz es un pasadizo en las almas, mediante el cual Dios entra en los corazones… Formar un bloque de hombres de todas las edades, condiciones, unido por el vínculo más fuerte que existe: el amor recíproco dejado por el Dios humanado moribundo, como testamento…Amor recíproco que funde los cristianos en una unidad divina… que por sí sola puede oponerse a la unidad provocada por el interés, por motivos de esta tierra, por el odio. Amor recíproco que significa: hechos concretos, proyección de todo nuestro amor hacia los hermanos por amor a Dios.En fin se necesitan auténticos discípulos de Jesús, en el mundo, no sólo en los conventos. Discípulos que voluntariamente Lo sigan, empujados sólo por un amor iluminado hacia Él, en esta hora tenebrosa… Un ejército de voluntarios, porque el amor es libre. (…) Es necesario… edificar una sociedad nueva, renovada por la Buena Noticia, donde resplandezcan con el amor la justicia y la verdad. (…) Una sociedad que testimonie un solo nombre: Dios”.
26 May 2011 | Sin categorizar
Del 23 al 28 de mayo se está desarrollando un Congreso que reúne en la ciudadela de testimonio de los Focolares de Kenia a 21 Obispos provenientes de Suráfrica, Angola, Tanzania, Uganda, Burundi y Kenia, deseosos de “Redescubrir los designios de Dios en el hoy” en un clima de comunión y sencillez fraterna. Es un congreso rico de reflexiones teológicas; noticias sobre la actualidad de la Iglesia; presentación de hechos de vida evangélica y experiencias. Todo intercalado con momentos de meditación, de celebración, oración en común.
Desde hace algunos años en varias áreas geográficas del continente africano tienen lugar encuentros de Obispos que se inspiran en la “espiritualidad de comunión” propuesta por los últimos Papas y subrayada por la experiencia del Movimiento de los Focolares. Después del congreso en Kenia, tendrán lugar otros dos congresos en Moramanga (Madagascar) y en Bamenda/Fontem (Camerún).
26 May 2011 | Sin categorizar
«En Chequia los sacerdotes somos pocos y es prácticamente imposible vivir juntos ni siquiera dos, pero cuando el sacerdote que casó a mis papás se puso anciano propuse que viniera a vivir conmigo para poder hacerme cargo de él. La presencia de una persona anciana trajo cambios en la arquitectura de la casa cural y de la iglesia, apropiadas a sus exigencias. Poco después sufrió un ictus y por lo tanto fueron necesarios otros cuidados. Pero si tengo que decir cuál es la cosa más bella de mi experiencia sacerdotal no es tanto el número de personas que he visto convertirse, sino esta profunda coparticipación de vida”. espiritualidad de comunión propuesta por Chiara Lubich, no dejan de subrayar cuanto el compartir alegrías y dolores, fatigas y logros con otros hermanos ha sido para ellos un verdadero punto de apoyo, y para alguno, como se decía, la salvación. “Después de nueve años de duro compromiso en la vida sacerdotal tuve un agotamiento nervioso y entonces me dieron la posibilidad de vivir con otro hermano. Esto para mí fue la salvación. Pude seguir dando mi aporte en la parroquia y poco a poco me recuperé”. Estos dos testimonios fueron ofrecidos durante el encuentro con un grupo de sacerdotes en contacto con el Movimiento, el 24 de mayo, en la jornada conclusiva del viaje de María Voce a Praga. No es fácil la vida de los sacerdotes en la República Checa. En un país donde los católicos son el 25% y los practicantes se reducen al 4%, también el número de los sacerdotes es muy bajo tanto que cada uno de ellos está a cargo contemporáneamente de varias parroquias. Los sacerdotes reunidos en el Centro Mariápolis, que desde los tiempos del comunismo (en la mayor parte de los casos) hicieron propia la
Lo subraya el Nuncio de Praga, Mons. Diego Causero, quien vino a saludar el grupo: “Agradezco a los sacerdotes que hablaron. Me dieron mucho gusto dos aspectos en especial: la disponibilidad de vivir con un sacerdote anciano y el fervor con el que han hablado de su vida. A tantos de nosotros nos falta este fervor; quizás sabemos muchas cosas, pero tenemos necesidad de apasionarnos. Entre los focolarinos esto sucede todavía y da energía, creatividad, fuerza expansiva. Ellos tuvieron un papel importante en los años del comunismo: les deseo que retomen esa misma fuerza porque el pueblo checo tiene necesidad de líderes con una riqueza humana, con capacidad de entrar en relación. ¡Manos a la obra!”. Intenso el diálogo con María Voce y Giancarlo Faletti sobre varios argumentos: desde las novedades de la espiritualidad colectiva propuesta por el carisma de la unidad, al compromiso en la iglesia local y dentro del Movimiento, de las vocaciones a los jóvenes. Un sacerdote preguntó: “En las tierras con un tenor de vida más alto las vocaciones disminuyen; viceversa, en aquellas menos ricas hay más vocaciones. Según tu parecer ¿tiene un motivo espiritual o social?”. María Voce responde “ciertamente las motivaciones sociales no faltan porque donde hay mayores posibilidades económicas hay más distracciones y se corre el riesgo de sofocar la voz de Dios. Pero no creo que hay menos vocaciones porque Dios sigue llamando, pero seguramente hay menos respuestas positivas. Pero también si los jóvenes tienen la posibilidad de hacer cualquier tipo de experiencias, a veces, precisamente por esto, experimentan una insatisfacción más profunda. Todo esto le puede dar a Dios la posibilidad de hacerse sentir todavía más. Por lo tanto yo pienso que se debe cuidar el aspecto social y el espiritual. Preocupémonos de presentar una fuerte espiritualidad y de hacer ver que somos felices”. También en el campo juvenil el aporte de los sacerdotes resulta determinante: es normal que los jóvenes hagan referencia a ellos. Y es grande la atención de la Iglesia en todo el país por las nuevas generaciones. En las nueve diócesis de la República funcionan “Centros juveniles”, casas con la presencia estable de un sacerdote, una familia y de jóvenes laicos, centros de espiritualidad donde pasan grupos organizados, bautizados y no creyentes. Serán alrededor de tres mil los jóvenes checos que participarán en la próxima JMJ de Madrid. Una esperanza para la Iglesia y para el país. De la enviada Aurora Nicosia