Movimiento de los Focolares
Reconocimiento y curiosidad en la embajada

Reconocimiento y curiosidad en la embajada

El Palacio Borromeo, una exquisita joya arquitectónica romana, poco atractiva externamente, deliciosamente antigua en su interior. Es la sede de la Embajada de Italia en la Santa Sede.  Es allí donde el embajador Zanardi Landi invitó a prelados y colegas, además de una representación del más alto nivel del Movimiento de los Focolares, para conmemorar el segundo aniversario del fallecimiento de su fundadora y ofrecer a los numerosos embajadores y funcionarios de las embajadas presentes, una clave de lectura para conocer esta realidad eclesial y social; entre los cuales los representantes de Austria, Bosnia-Herzegovina, Burundi, Egipto, Francia, Alemania, Macedonia, Serbia, Uruguay, y un representante de la Embajada de Estados Unidos. En total: más de cien personas.

Zanardi Landi narró a los presentes sobre su encuentro con el focolar, ocurrido en Belgrado – «no tenía excusa, pero no conocía en lo más mínimo a los Focolares, la mayor realidad eclesial en el mundo» -, contacto que continuó en su nativo Friuli donde, conociendo a algunos empresarios de la Economía de Comunión, encontró «apertura y fantasía en inventar nuevos medios de comunicación y de comunión».

El Card. Stanislaw Rylko, presidente del Consejo Pontificio para los Laicos, presente en el evento junto con su homólogo del Consejo Pontificio para la Familia, Card. Ennio Antonelli, quiso recordar «el gran itinerario de Chiara Lubich, capaz de hacer vivir el Evangelio en toda su belleza… con el anhelo de dar respuestas a las interrogantes de la humanidad». Recordó «el genio femenino que en Chiara Lubich se expresó con una fuerza y un encanto potente». Concluyó con una definición de la fundadora: «Ejemplo luminoso de lo que significa ser caridad vivida».

Piero Coda, rector del Instituto Universitario Sophia de Loppiano, condujo a los presentes al descubrimiento del diálogo, «cosa antigua y nueva» que en Chiara Lubich se convirtió en «conocimiento histórico y disciplina de vida», probando cuánto hoy esto es «ineludible» para una presencia cristiana en el mundo, «no un ejercicio táctico sino una práctica de verdadera humanidad». En este contexto, se presentaron por lo tanto, dos aspectos que caracterizan el Movimiento: el diálogo interreligioso y la Economía de Comunión.

La ceremonia se concluyó con la intervención de la Presidente del Movimiento, María Voce, que recordó cómo «el mensaje de unidad de la familia humana, en el que Chiara siempre ha creído firmemente, trabajando incansablemente en vista de un mundo unido y solidario, resulta cada vez más fuerte y actual». Un mensaje empapado del amor que Jesús enseñó, perseguido a través de aquel “arte de amar” que Chiara Lubich “inventó”.

Y concluyó así: «Si el Arzobispo de Melbourne, Mons. Denis Hart, reconociendo todo lo que el Movimiento realiza en su diócesis e impresionado por su dimensión planetaria, nos dijo: “Ustedes son los embajadores del amor de Cristo en el mundo”, nos gusta sentirnos cerca de ustedes en la irradiación de este mensaje de fraternidad hasta abrazar a toda la familia humana».

de Michele Zanzucchi

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La parroquia, testimonio del amor de Dios

1.544 los participantes, entre los cuales 140 provenientes de países extra europeos. Son estas las “cifras” del convenio del Movimiento parroquial y diocesano que se llevará a cabo del 16 al 18 de abril en Castel Gandolfo (Roma). Nacido en 1966, gracias al impulso del Papa Pablo VI, el Movimiento está actualmente presente en más de 3.000 parroquias de 41 naciones, en los 5 continentes. Se desarrolla basado en la conciencia de que la espiritualidad de los Focolares no sólo puede renovar la vida de las personas individualmente, sino también hacer que la comunidad vuelva a florecer, y por lo tanto también las comunidades parroquiales y diocesanas, según la vida de comunión que caracterizaba las primeras comunidades cristianas.

Se escogió como título de reflexión para el convenio de este año: “La parroquia, testimonio del amor de Dios”. Palabras – explican los promotores de la iniciativa – que responden “a una realidad que ha subrayado fuertemente el S. Padre con la Encíclica Deus Caritas est”. En su primera carta encíclica, Benedicto XVI escribía: “En la liturgia de la Iglesia, en su oración, en la comunidad viva de los creyentes, nosotros experimentamos el amor de Dios, percibimos su presencia y aprendemos de este modo también a reconocerla en nuestra cotidianidad. Él nos ha amado de primero y sigue siendo el primero en amarnos; por esto, también nosotros podemos responder con el amor. Dios no nos ordena un sentimiento que nosotros no podemos suscitar en nosotros mismos. Él nos ama, nos hace ver y experimentar su amor y, ante esta «iniciativa» de Dios, puede hacer florecer también en nosotros el amor como respuesta”.

El convenio de Castel Gandolfo se lleva a cabo en un momento crucial para la vida de la Iglesia y para sus comunidades esparcidas en el mundo. Estarán presentes también personas provenientes de Brasil, Argentina, Colombia, Uruguay, Canadá, África del Sur, Corea, Filipinas. “Benedicto XVI – afirman los organizadores del convenio – invita a anunciar a todos que Dios nos ama. Es ésta la chisma inspiradora del Movimiento de los Focolares. Es importante que en nuestras comunidades parroquiales se descubra y se reencuentre el rostro de Dios amor, de manera tal que se conviertan en testigos auténticos del amor de Dios, sea porque Dios reina en medio de ellas, sea porque desbordan el amor sobre todos”. En el programa se alternarán meditaciones de Chiara Lubich sobre Dios Amor y experiencias de comunidades animadas por este espíritu.

Inmediatamente después del convenio (del 18 al 22) tendrá lugar una escuela de profundización de la espiritualidad de la unidad y de su irradiación en las comunidades parroquiales para los animadores del Movimiento Parroquial que provienen de Asia, África y América.

 

“Arms Down”, “Abajo las armas”

Se trata de una iniciativa internacional promovida por la sección juvenil de “Religions for Peace / Religiones por la Paz” (ex WCRP – World Conference on Religions for Peace), y por su Consejo Internacional, en el cual están también representados el Movimiento de los Focolares, la Rissho Kosei-kai y la Shanti Ashram.

La acción apunta a la cooperación interreligiosa y está dirigida a organizaciones internacionales, gobiernos, parlamentos y asambleas nacionales, municipios e importantes medios de comunicación, para solicitar con decisión la drástica reducción de las armas nucleares y convencionales y del capital destinado hasta ahora a tales objetivos, con el fin de concretar con mayor determinación los objetivos de desarrollo previstos por la plataforma del Milenio (ONU 2000). Además, solicita la revisión del Tratado Internacional de la No-proliferación Nuclear, ya en calendario para el 2010, tratado que a nivel internacional en los últimos tiempos resulta más frágil de mantener dado el agravarse de las áreas de crisis. La inauguración oficial de la campaña se llevó a cabo en Costa Rica el pasado 7 de noviembre de 2009. El Movimiento de los Focolares ha participado desde entonces con una delegación de 6 miembros, 4 de los cuales de distintos países. En el mes de enero pasado, durante su viaje a Asia, María Voce, presidente del Movimiento de los Focolares, dio inicio a la colaboración de la iniciativa firmando solemnemente el llamado mientras se encontraba con los líderes de los jóvenes de la Rissho Kosei-kai en Tokio. Como consecuencia, a mediados de febrero, se lanzó públicamente la recolección de las firmas durante el Meeting de los Jóvenes por un Mundo Unido en Castel Gandolfo (Roma), y seguidamente en todo el mundo. Se prevé que la habitual y muy concurrida fiesta de los jóvenes del 1º de mayo en Loppiano (Florencia, Italia), así como los otros eventos relacionados con la Semana Mundo Unido en todo el mundo (1-9 mayo 2010), serán momentos importantes para multiplicar la iniciativa. ¿Quién puede convertirse en promotor? Cualquiera, porque la adhesión es personal y puede concretarse simplemente agregando la propia firma en el sitio on line de Religions for Peace (http://religionsforpeace.org/initiatives/global-youth-network/campaign-for-shared-security/) y también haciéndose promotor de una recolección de firmas más amplia utilizando los módulos preparados para tal objetivo. “En un tiempo en el cual es urgente reaccionar ante las visiones conflictivas – afirman los organizadores – y dar fuerza a la sociedad civil internacional uniéndose con todos aquellos que trabajan por el mismo objetivo, nos parece que esta iniciativa también puede ser un instrumento fecundo para apoyar elecciones concretas a favor de la paz y la fraternidad universal”.

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Pascua de Resurrección

Jesús es fiel a su promesa: “donde dos o más están reunidos en mi nombre, es decir en mi amor, yo estoy en medio de ellos”. Sí, donde dos o más están unidos en Su amor se hace presente el Resucitado, y trae consigo los dones del Espíritu: luz, alegría, paz, amor. Es la experiencia hecha con estupor desde los inicios cuando en Trento, durante el segundo conflicto mundial, con mis primeras compañeras, hicimos nuestro ese mandamiento: ámense como yo los he amado y estrechamos un pacto: “yo estoy dispuesta a morir por ti, yo por ti…”. Y es precisamente el Resucitado lo que el mundo espera hoy! Espera testigos que puedan decir a todos, en verdad: lo hemos visto con los sentidos del alma, lo hemos descubierto en la luz con la que nos ha iluminado; lo hemos tocado en la paz que nos ha infundido; hemos sentido su voz en el fondo del corazón; hemos gustado su gloria inconfundible. Podremos así asegurar a todos que Él es la felicidad más plena y devolver la esperanza al mundo. Chiara Lubich

Palabra de vida de abril 2010

Jesús pronunció estas palabras con ocasión de la muerte de Lázaro de Betania, a quien Él resucitó después de cuatro días.
Lázaro tenía dos hermanas: Marta y María.
Marta, apenas supo que llegaba Jesús, corrió a su encuentro y le dijo: "¡Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto!". Jesús le respondió: "Tu hermano resucitará". Marta replicó: "Sé que resucitará en el último día". Y Jesús le respondió: " Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás".

"Yo soy la resurrección y la vida"

Jesús quiere hacernos comprender quién es Él para el hombre. Jesús posee el bien más precioso que se pueda desear: la Vida, esa vida que no muere.
Si has leido el Evangelio de San Juan, habrás encontrado que Jesús ha dicho también: “Como el Padre tiene la Vida en sí mismo, así ha concedido al Hijo tener la Vida en sí mismo” .  
Y puesto que Jesús tiene la Vida, la puede comunicar.

"Yo soy la resurrección y la vida"

También Marta cree en la resurrección final: "Sé que resucitará en el último día".   
Pero Jesús, con su maravillosa afirmación: "Yo soy la resurrección y la vida", le hace comprender que no debe esperar al futuro para la resurrección de los muertos. Ahora ya, en el presente, Él es para todos los creyentes, esa Vida divina, inefable, eterna, que no morirá jamás.  
Si Jesús está en ellos, si está en ti, no morirás. Esta Vida en el creyente es de la misma naturaleza de Jesús resucitado y por lo tanto, bien diferente de la condición humana en la que se encuentra.  
Y esta extraordinaria Vida, que ya existe también en ti, se manifestará plenamente en el último día, cuando participes, con todo tu ser, a la resurrección futura.

"Yo soy la resurrección y la vida"

   
Ciertamente, Jesús con estas palabras no niega que exista la muerte física. Pero esa no implicará la pérdida de la Vida verdadera. La muerte seguirá siendo para ti, como para todos, una experiencia única, fortísima y quizá temida. Pero no significará el sinsentido de una existencia, no será más el absurdo, el fracaso de la vida, tu final. La muerte, para ti, no será realmente una muerte.

"Yo soy la resurrección y la vida"

¿Y cuándo ha nacido en ti esta Vida que no muere?
  
En el Bautismo. Allí, a pesar de tu condición de persona que ha de morir, has recibido de Cristo la Vida immortal. En el Bautismo, de hecho, has recibido al Espíritu Santo que es Aquél que ha resucitado a Jesús.  
La condición para recibir este sacramento es tu fe, que la has declarado a través de tus padrinos. De hecho, Jesús, en el episodio de la resurrección de  Lázaro, hablando a Marta,  precisa: "Quien cree en mí, aunque haya muerto vivirá" (…) ¿"Tú crees esto?" .  
"Cree", éste es un hecho muy serio, muy importante: no implica sólo aceptar las verdades anunciadas por Jesús, sino adherir a ellas con todo el ser.
Para tener esta vida debes, por tanto, dar tu sí a Cristo. Ello significa adhesión a sus palabras, a sus mandamientos: vivirlos. Jesús lo afirma: "Si uno observa mi palabra, no verá nunca la muerte" . Y las enseñanzas de Jesús están resumidas en el amor.
¡No puedes, entonces, dejar de ser feliz: en ti está la Vida!

"Yo soy la resurrección y la vida"

En este periodo en el que nos preparamos a la celebración de la Pascua, ayudémosnos a hacer este viraje, que hay que renovar siempre, hacia la muerte de nuestro yo para que Cristo, el Resucitado, viva desde ahora en nosotros.

Chiara Lubich

 

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Sábado Santo

Sábado santo: la Iglesia mira ya hacia la resurrección del Señor. “Pensar a María: a su inmenso dolor por haber participado tan íntimamente a la muerte de su Hijo, pero también a su esperanza en la resurrección, en Ella más viva que nunca. María es el ícono del misterio cristiano, donde la cruz y la resurrección son una sola cosa. Y, a pesar de que compartimos su dolor, tener el pensamiento en Jesús resucitado, agradecidos, infinitamente agradecidos por todo lo que significa para nosotros y para el mundo, según nuestra fe. Y, no sólo: si Él ha resucitado, también nosotros resucitaremos. Chiara Lubich (de una entrevista para la transmisión Ecclesia-CEI, de Antonella Mozza. Mollens, 27/03/2002)

Bruna Tomasi en Chile

Después de un largo viaje —no sólo por los 12.000 km recorridos, sino principalmente debido a una falla del avión— Bruna Tomasi llegó a Santiago de Chile. Había sido invitada, antes del trágico terremoto que azotó el país, para conmemorar y celebrar el segundo aniversario de la muerte de Chiara.

Ni bien llegó, se interesó inmediatamente por los afectados por el sismo y por de la situación de las ayudas, que comenzaron a movilizarse inmediatamente acaecida la tragedia.

Al día siguiente, visitó un centro del Movimiento ubicado en una zona popular de la capital, donde se encontró con un grupo de jóvenes de los Focolares. Les comunicó la experiencia que vivió con Chiara en el surgimiento del Movimiento, cuando «todo se derrumbaba, y quedaba sólo Dios, a quien descubrimos como amor”. Bruna hizo hincapié en la importancia de «no perder nunca el entusiasmo, y continuar salvando antes que nada la unidad, la concordia, entre ustedes». Viniendo de ella, no se trataba de palabras, nada más, sino de una realidad vivida durante más de 65 años.

El día esperado por todos fue el domingo 14 de marzo, cuando, en el Aula Magna de la Universidad Católica, muchos se congregaron para conocer y escuchar a Bruna. Con fuerza, ella participó a todos la experiencia de Dios Amor y la novedad del carisma de la unidad. Entre los presentes se encontraban representantes de otros movimientos eclesiales, de la Iglesia Ortodoxa y de la comunidad judía. Algunas impresiones:  «Necesitábamos escuchar estas palabras» (Mov. Fondacio). «Nos quedó grabado el anhelo de santidad» (Comunidad católica Shalom).

Se trató de un día maravilloso para el Movimiento de los Focolares en Chile. No sólo por esta visita excepcional de Bruna, sino también porque durante la misa, que concluyó el encuentro, el cardenal Francisco Javier Errazurz, Arzobispo de Santiago, ordenó al primer focolarino sacerdote chileno, Juan Ortiz. El cardenal, tras recordar con conmoción a Chiara, concluyó animando a “continuar acrecentando el fuego del amor y de la unidad entre ustedes, de modo que este amor atraiga a cada vez más personas a Cristo, a fin de que sea un faro de la luz en nuestra cultura, una presencia que interpele, una presencia profética de la unidad de la Iglesia, un testimonio vivo de que la fraternidad de la familia humana es más fuerte que el egoísmo, la enemistad y la indiferencia. ¡El amor es más fuerte!”.

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“Uomini di Dio, fratelli tra i fratelli, profeti di un mondo nuovo”

“Sacerdotes hoy” es el título de una tarde que pretende ofrecer una respuesta, sobre todo mediante el lenguaje del testimonio y del arte, a los graves retos que se presentan ante los sacerdotes de hoy por parte de la Iglesia y de la sociedad. El evento tendrá lugar el 9 de junio próximo en el Vaticano, en el Aula Pablo VI, en el ámbito de las manifestaciones de conclusión del Año Sacerdotal. Se espera la participación de sacerdotes provenientes de 70 naciones de los cinco continentes.

Los promotores de la iniciativa son los sacerdotes del Movimiento de los Focolares y del Movimiento de Schoenstatt, en colaboración con la Renovación Católica Internacional (ICCRS) y otras asociaciones eclesiales.

El programa delineará en tres momentos la identidad del sacerdote de hoy: Hombres de Dios-hermanos entre hermanos-profetas de un mundo nuevo. Cada “etapa” será introducida por un pensamiento de Benedicto XVI (en vídeo). En la parte conclusiva se propondrán algunos pensamientos de Chiara Lubich, fundadora de los Focolares, y del Padre Josef Kentenich, fundador de Schoenstatt.

Muchos los testimonios: de un sacerdote de Irlanda sobre la fidelidad al llamado de Dios; desde Burundi, los sobrevivientes a un asalto al seminario menor de Buta; de Alemania, un sacerdote que superó el problema del alcohol con la ayuda de la comunidad. Otros aportes hablarán de la experiencia de la enfermedad; de la vida afectiva y del celibato vivido en un contexto de fraternidad; de la pastoral en el ambiente multicultural y multirreligioso de hoy en día. Y todavía, desde Brasil, una vasta acción de evangelización junto a los laicos en el sur del país.

El Card. Claudio Hummes, Prefecto de la Congregación para el Clero, presidirá las Vísperas con las que se concluirá la velada. El Card. Francisco Javier Errázuriz, Arzobispo de Santiago de Chile, ex presidente del CELAM, intervendrá con un testimonio teológico.

La parte artística estará a cargo del International Multiartistic Performing Group Gen Verde, junto con sacerdotes de varias partes del mundo. Las coreografías serán ejecutadas por seminaristas del Centro internacional de espiritualidad de comunión “Vinea mea” de Loppiano (Florencia).

El programa podrá ser seguido en muchos países del mundo gracias a los satélites del Centro Televisivo Vaticano, de Telepace y de otras redes, y será transmitido por Internet.

Están previstas múltiples iniciativas en preparación a esta importante manifestación.

Para ulteriores informaciones: www.sacerdotioggi.org – sacerdotioggi@gmail.com

Oficina de prensa: Silvestre Marques, tel. +39-340-0538 300

José Luis Correa, tel. +39-389-1230 117

Carla Cotignoli, tel. +39-348-8563 347

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Viernes Santo

Es precisamente con la muerte en Cruz, el Viernes Santo, que Jesús nos imparte la altísima, divina, heroica lección de qué es el amor. Había dado todo: una vida junto a María, de privaciones y en la obediencia. Tres años de predicación revelando la Verdad, dando testimonio del Padre, prometiendo el Espíritu Santo y haciendo toda clase de milagros de amor. Tres horas en la cruz, desde la cual da el perdón a sus verdugos, abre el Paraíso al ladrón, nos dona a nosotros la Madre y, finalmente, su Cuerpo y Sangre, después de habérnoslos dado místicamente en la Eucaristía. Le quedaba la divinidad. Su unión con el Padre, que lo había hecho tanto potente en la Tierra, como Hijo de Dios, y tanto regio en la cruz, tenía que dejar de hacerse sentir, desunirlo en cierto modo de Aquél que había dicho que era uno con Él: «El Padre y yo somos uno” (Jn. 10,30). En Él el amor se había anulado, la luz apagado, la sabiduría callaba. Estábamos separados del Padre. Era necesario que el Hijo, en quien todos nosotros nos encontramos, experimentara la separación del Padre. Tenía que experimentar el abandono de Dios, para que nosotros no estuviéramos nunca más abandonados. Jesús supo superar tan inmensa prueba volviéndose a abandonar en el Padre. “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu” (Lc. 23,46) – y así ha vuelto a componer la unidad rota de los hombres con Dios y entre ellos. Y se manifiesta en nosotros ahora como remedio de toda desunidad, como llave de la unidad. Ahora nos toca a nosotros corresponder a esta gracia y hacer nuestra parte. Porque Jesús se ha recubierto de todos nuestros males, nosotros podemos descubrir detrás de cada dolor, de cada separación nuestra, a él mismo, su rostro. Lo podemos abrazar en los sufrimientos, en las divisiones, y decirle nuestro sí como hizo Él, volviéndose a someter a la voluntad del Padre. Y Él vivirá en nosotros –quizás todavía adolorados- como Resucitado; lo demostrará la paz que regresará a nosotros. Chiara Lubich

Una luz para Milán

Milán se concentra alrededor del recuerdo de Chiara Lubich, su ciudadana honoraria en el 2004. Y lo hace en un momento difícil para la ciudad lombarda. El 17 de marzo, a dos años del fallecimiento de la fundadora del Movimiento de los Focolares (14 de marzo 2008), se llevó a cabo en la prestigiosa Sala “Alessi” del Palacio Marino, un congreso con el título: “Semillas de fraternidad para un mundo más unido”.

Fueron la alcaldesa Letizia Moratti y el consejo comunal quienes acogieron a los huéspedes y relatores. “En el compromiso internacional de Chiara Lubich – dijo la alcaldesa – hay algo que Milán siente muy cercano. La conciencia de que el diálogo y el encuentro entre culturas diversas son suficientes, para superar las incomprensiones entre los pueblos; que los valores de la solidaridad y la comunión son las bases sobre las cuales se ha de construir un futuro de paz. Su camino es el ejemplo de cómo el amor al prójimo puede dar un sentido concreto a la actividad humana”. Son muchos hoy en Milán los que sienten la urgencia de un mensaje nuevo y de esperanza.

Mons. Gianni Zappa, de la arquidiócesis de Milán, quiso poner en evidencia la importancia del diálogo en la espiritualidad de Chiara, mientras que el Prof. Stefano Zamagni mostró cómo el principio de la fraternidad es algo que rompe esquemas tradicionales de conflicto político y económico.

María Voce, presidente del Movimiento de los Focolares, tuvo a su cargo las palabras conclusivas del congreso. “Me parece que Chiara había identificado casi una vocación específica de esta bella ciudad, la vocación al bien, al amor, al arte de amar, y que la realización de este proyecto es para Milán una meta por perseguir con cada compromiso para no traicionar ese designio que Dios ha pensado para ella. Acoger la herencia de Chiara, continuar su vida, como queremos hacer, significa también hacer nuestro este compromiso y ofrecer la disponibilidad total de las personas del Movimiento que viven aquí”.

El día siguiente, en la Basílica de San Ambrosio, corazón de la Iglesia Ambrosiana, el arzobispo de Milán, el Card. Dionigi Tettamanzi, presidió la Santa Misa para agradecer al Señor – dijo – por el gran don hecho a la Iglesia y a la sociedad con la vida santa de Chiara. La basílica estaba repleta por la numerosa comunidad de los Focolares presente en la ciudad, pero también por muchos amigos y personas que se identifican de algún modo con el sueño de Chiara de construir la fraternidad universal: políticos, exponentes del mundo empresarial, representantes de Movimientos eclesiales y hermanos de otras Iglesias.

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Chiara Luce, ¡es hora!

El anuncio de la Ceremonia de Beatificación de Chiara Badano ha sido promulgado por la Diócesis de Acqui el pasado 12 de marzo: “El obispo de la Diócesis de Acqui, Mons. Pier Giorgio Micchiardi, en acuerdo con la Postulación de la Causa de Canonización, anuncia la próxima beatificación de la Sierva de Dios Chiara Badano.

El solemne rito tendrá lugar el sábado 25 de septiembre, a las 4.00 p.m., en el Santuario de Nuestra Señora del Divino Amor (Roma – Castillo de Leva), presidido por S. E. Arzobispo Mons. Angelo Amato, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos.

En el Aula Pablo VI, a las 8.30 p.m., los jóvenes animarán un encuentro festivo..

El domingo 26 de septiembre. a las 10.30 a.m., en la Basílica de San Pablo Extramuros, se celebrará la Santa Misa de agradecimiento, presidida por S.E. Card. Tarcisio Bertone, Secretario de Estado”.

La iniciativa del proceso de beatificación es del entonces Obispo de Acqui,

Mons. Livio Maritano quien conoció personalmente a Chiara Badano. De esta manera explica la motivación: “Me pareció que su testimonio fuese significativo en especial para los jóvenes. Es necesaria la santidad también hoy. Es necesario ayudar a los jóvenes a encontrar una orientación, un sentido, a superar inseguridades y soledad, sus enigmas frente a los fracasos, al dolor, a la muerte, a todas sus inquietudes. Es sorprendente este testimonio de fe, de fortaleza por parte de una joven de nuestro tiempo: impresiona, hace que muchas personas cambien de vida, tenemos testimonios casi cuotidianos”.

Chiara Lubich, a quien estaba estrechamente unida Chiara Badano, también a través de una intensa correspondencia, en marzo del 2000, a conclusión de la fase diocesana del proceso, se dirigía así al Movimiento en todo el mundo: “¡Cuánta luz en nuestra Chiara! ¡Se lee en su rostro, en sus palabras, en sus cartas, en su vida totalmente dedicada a amar concretamente a muchos! Podemos alimentarnos con su vida. Es modelo y testimonio para jóvenes y ancianos: ¡ha sabido transformar su “pasión” en un canto nupcial!”.

La presidente del Movimiento de los Focolares, María Voce, anuncia así al Movimiento en todo el mundo los próximos eventos: “Queremos aprovechar la ocasión para difundir lo mejor que podamos, particularmente entre los jóvenes, el mensaje que Chiara Luce nos deja”.

¿Quién es Chiara Luce?

Para conocerla mejor, he aquí una breve biografía y la edición actualizada del libro “Yo tengo todo – Los 18 años de Chiara Luce”.

Reconocimiento y curiosidad en la embajada

“La fuerza viva del carisma de la unidad”

“En estos días se recuerda en muchos países del mundo la figura y el pensamiento de Chiara Lubich. Dicho aniversario nos ofrece la ocasión de agradecer a Dios por el gran don que ha sido Chiara para la humanidad y de reavivar la fuerza del carisma de la unidad, que ha alcanzado a personas de culturas, tradiciones y credos diferentes.

Experimentamos día tras día que Chiara no nos ha dejado y sigue actuando, especialmente a través de la vida de nuestras comunidades, en cada rincón de la tierra, iluminando y renovando la sociedad actual”. Así se expresó María Voce, Presidente del Movimiento de los Focolares, dirigiéndose a todos los presentes en las celebraciones por el segundo aniversario.

De hecho, en estos días se están multiplicando espontáneamente las más variadas iniciativas,
no sólo para recordar la figura de Chiara, sino también para presentar a tantos su herencia en el actual momento de crisis global, y de búsqueda de algo nuevo.

Momentos ecuménicos en Moscú y en Bucarest, e interreligiosos en Hong Kong
(en el 40° de la llegada del Movimiento de los Focolares a esta tierra); en Jerusalén, en el Monte Sion, donde dice la tradición que Jesús rezó por la unidad, cristianos, hebreos y musulmanes participarán en una ceremonia en donde dedicarán a Chiara 8 árboles de olivo.
 
Manifestaciones culturales: en Roma y en Milán los Municipios patrocinarán dos congresos que contarán con la presencia de autoridades religiosas y políticas, con los títulos “Semillas de fraternidad por un mundo más unido” y “Chiara Lubich: una vida por la unidad”, 10 años después de la entrega en Campidoglio de la ciudadanía romana.

El impacto del carisma de Chiara Lubich con el mundo de la economía se profundizará en la Universidad de Reggio Emilia. De “La comunicación en la era de los nuevos medios: el estilo de Chiara Lubich” se hablará en Parma. No faltarán manifestaciones artísticas: ballet clásico y conciertos.

Numerosas las Misas,
muchas presididas por obispos a las que siguen encuentros abiertos con testimonios y  profundizaciones en la espiritualidad de la unidad, sobre el redescubrimiento de “Dios Amor” desde donde todo tuvo inicio. En Roma, en la Basílica de San Juan de Letrán celebrará el Arzobispo Gianfranco Ravasi, Presidente del Pontificio Consejo para la Cultura; en Milán, el Card. Dionigi Tettamanzi; en Santiago del Chile, el arzobispo Card. Francisco Javier Errázzuriz Ossa; en Estambúl, con S.E. Mons Pelatre. Así en  Santo Domingo (República Dominicana) con el Card. López Rodríguez, en Hong Kong con el Card. Zen. Y todavía, para citar sólo algunas: en Spalato (Croacia), en Bucarest (Rumania), Melbourne (Australia), Salvador de Bahía e Aracaju (Brasil), en Iringa (Tanzania), Montreal (Canadá).

En los Estados Unidos, (Hyde Park, en las cercanías de New York) después de la Misa celebrada con el Arzobispo Celestino Migliore, Observador permanente de la Santa Sede ante la ONU, tendrá lugar la entrega del Premio Luminosa 2010 por la unidad.

Eventos de todo tipo – hoy son más de 400 en el mundo – que dan testimonio hasta dónde ha llegado el espíritu de la unidad,
y con cual gratitud se recuerda a Chiara Lubich. “¿Cómo podemos expresar en el mejor de los modos nuestro gracias?” – Concluye su mensaje María Voce – “Vayamos adelante juntos, siguiendo su estela, viviendo el Ideal por el cual Chiara ha dado la vida: la fraternidad universal”.

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“Comunicar que Dios es Amor”

Más de 50 Obispos de 30 naciones de cuatro Continentes, interesados en la espiritualidad de la unidad promovida por el Movimiento de los Focolares, se encontraron del 27 de febrero al 5 de marzo de 2010 en Castel Gandolfo. Con un programa rico de intervenciones y testimonios afrontaron los retos del mundo contemporáneo y se dedicaron al estudio de los cambios sociales, económicos y políticos de la última Encíclica de Benedetto XVI Caritas in Veritate.

Entre las intervenciones, además del Card. Miloslav Vlk, moderador de estos congresos, participó el Card. G.B. Re, prefecto de la Congregación para los Obispos, el Card. Clàudio Hummes, Prefecto de la Congregación del Clero, el Card. Ennio Antonelli, presidente del Pontificio Consejo para la Familia y los Cardenales eméritos Adrianus J. Simonis, arzobispo (e) de Utrecht, Holanda, y Giovanni Cheli de la Curia romana.

En un clima de intercambio fraterno y de amistad, este encuentro ofreció un enriquecimiento intelectual y espiritual único. Meditaciones y reflexiones con referencia a las problemáticas de nuestro tiempo, testimonios, en el contexto del Año Sacerdotal, de sacerdotes comprometidos en distintos campos de la sociedad secularizada e indiferente ante los valores religiosos, suscitó un diálogo vivaz.

El Instituto Universitario “Sophia” de reciente fundación, situado en la ciudadela de Loppiano (Florencia), ofreció aportes de vanguardia sobre la exegesis, el debate entre ciencia y fe, sobre la evolución y la creación, y sobre el tema de la economía y la gratuidad, permitiendo una mirada a 360º sobre muchas realidades humanas en una óptica que intenta interpretar los hechos y las noticias cotidianas a la luz de la Revelación.

Congresos similares se desarrollaron o están programados en otros países: en Asia, en Bangkok del 9 al 13 de febrero, coincidiendo con el viaje a Asia de la Presidente de los Focolares, María Voce, en África (en Bangui, Camerún – a mediados de marzo), en Medio Oriente, Brasil (São Paulo – abril) y Colombia (Bogotá – abril).

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¡La fraternidad, por doquier!

Después de Haití, Chile. En la madrugada entre el 26 y el 27 de febrero, un fortísimo terremoto de magnitud 8,8 en la escala Richter azotó al país, especialmente a la ciudad de Concepción y a la costa. De la comunidad del Movimiento de los Focolares en Chile comienzan a llegar las primeras noticias. Son noticias llegadas vía email, todavía muy fragmentadas y confusas. Hablan de destrucción, de la pérdida de amigos y familiares, de dolor difundido. Son, sin embargo, todas noticias llenas de una esperanza que jamás se ha perdido, de un movimiento de solidaridad que ha partido desde muchas partes, la mañana siguiente del sisma. Esperanza y solidaridad: rasgos típicos del pueblo chileno.

Ramiro y un grupo de amigos salieron de la capital de Santiago para ir al encuentro de los miembros más afectados de la comunidad de los Focolares. Viajaron toda la noche con dos carros cargados de bienes de primera necesidad, superando incluso los toques de queda. En Concepción, después de dos días de viaje (normalmente se toma 6 horas), fueron recibidos por la comunidad con mucha conmoción pues – cuenta Neldi, co-responsable del Movimiento en Chile – los bienes que llevaron “eran exactamente lo que necesitaban y en seguida se inició la distribución de los mismos. Se siente fuerte el espíritu de familia, de solidaridad”. “Es impresionante – escribe Ramiro – como en esta situación de dolor, Jesús está allí, presente en cada persona, en cada familia que sufre por las consecuencias de este terremoto”. El grupo fue luego a Curicó y de allí al Centro Mariápolis de Cunaco, a 170 km al sur de Santiago.

Precisamente en los días del terremoto, estaba en curso un congreso de adolescentes. Son las “gen”, la sección juvenil del Movimiento de los Focolares. Por email, Bea Isola cuenta lo ocurrido:

“En esos días, estábamos en el congreso en el Centro Mariápolis de Cunaco. Un congreso soñado y preparado desde hacía meses… sin embargo, no nos podíamos imaginar el programa que Dios nos había reservado para aquel tercer día. Fortísima la certeza del amor de Dios. Fue lo primero que recordamos esa madrugada, también porque el lema escogido para el congreso era: “¡Ánimo! ¡Dios las ama inmensamente!”.

Después del terremoto, el cartel con esas palabras quedó sólo resaltando en la sala del congreso, ¡como signo profundo que se grabará para siempre en nuestras almas!

En las horas sucesivas al terremoto, vivimos juntas el desaliento, la incertidumbre por los familiares, los amigos, sobre todo por aquellos que vivían en las zonas más afectadas por el sismo, y de los cuales no se tenían noticias dado que las comunicaciones se interrumpieron por horas y horas, y con algunos incluso por dos días. Hubo quien se enteró de un amigo muerto, o de personas que quedaron atrapadas bajo los escombros de una discoteca.

Después visitamos el pequeño pueblo cerca del Centro Mariápolis: negocios destruidos, gente que dormía al aire libre, sin agua, luz. Nos dispusimos a donarnos entre todos y con los demás, ayudando a las religiosas a desalojar la parroquia – incluso arriesgando la vida. Pequeños hechos, pero que hablan de la fuerte experiencia de amor recíproco que estábamos viviendo. Partimos transformadas por Dios. Y en estos días, correos electrónicos y llamadas telefónicas continúan, relatando hechos concretos. ¡En Chile, un lugar que sufre por el desequilibrio social, está creciendo la fraternidad! ¡Y esto se comprueba por doquier!

Es ésta fraternidad la que da luz y valor a cuantos han perdido mucho, si no incluso todo. Así escribe desde Constitución – ciudad afectada también por la honda anómala – Gonzalo Espinosa, de 21 años, luego de un encuentro vivido con un grupo de jóvenes que fueron a visitarlo.

“Las pocas horas que viví con ellos me han hecho olvidar todo aquello que viví en esta semana. He visto personas que piden ayuda… he visto el dolor, he visto la furia de la naturaleza que me ha dejado sin casa, el lugar donde había vivido mis 21 años con mi madre y mi abuela…Hoy no tengo nada… Gracias a Dios mi familia está viva. Sufro por los amigos dispersos, algunos están muertos. Levanto la cabeza y sigo luchando por mi familia”.

Marzo 2010

¡Cuántas veces en la vida sientes la necesidad de que alguien te eche una mano y al mismo tiempo sabes que ninguna persona puede resolver tu situación!
Es entonces cuando te diriges inadvertidamente a Alguien que sabe hacer posibles las cosas imposibles. Este Alguien tiene un nombre: Jesús
Escucha lo que te dice:

«Os aseguro que si tuvierais fe, aunque sólo fuera como un grano de mostaza, le diríais a este monte: ¡quítate de ahí y ponte allí! Y el monte cambiaría de lugar; nada os resultaría imposible»  (Mt 17,20)

Es evidente que la expresión «mover montañas» no se tiene que tomar al pie de la letra. Jesús no prometió a sus discípulos un poder de hacer milagros espectaculares para asombrar a la multitud. Y, de hecho, si vas a buscar en toda la historia de la Iglesia, no encontrarás a un santo –que yo sepa– que haya cambiado montañas de lugar con la fe. «Mover montañas» es una hipérbole, es decir, una manera intencionadamente exagerada de decir las cosas para inculcar en la mente de sus discípulos la idea de que para la fe no hay nada imposible.
Así, cada milagro que Jesús realizó, directamente o a través de los suyos, lo hizo siempre en función del reino de Dios o del evangelio o de la salvación de los hombres. Cambiar una montaña de lugar no serviría para ese fin.
La comparación con el «grano de mostaza» es para indicar que Jesús no te pide una fe más o menos grande, sino una fe auténtica; y la característica de la fe auténtica es apoyarte únicamente en Dios y no en tus capacidades.
Si te asalta la duda o vacilas en la fe, significa que tu confianza en Dios todavía no es plena: tienes una fe débil y poco eficaz, que aún se apoya en tus fuerzas y en la lógica humana.
En cambio, quien se fía enteramente de Dios deja que Él mismo actúe y… para Dios no hay nada imposible.
La fe que Jesús quiere de sus discípulos es precisamente esa actitud de plena confianza que permite que Dios mismo manifieste su potencia.
Y esa fe, que por eso mueve montañas, no está reservada a algunas personas excepcionales. Es posible y un deber para todos los creyentes.

«Os aseguro que si tuvierais fe, aunque sólo fuera como un grano de mostaza, le diríais a este monte: ¡quítate de ahí y ponte allí! Y el monte cambiaría de lugar; nada os resultaría imposible».

Se cree que Jesús dijo estas palabras a sus discípulos cuando iba a enviarlos a predicar.
Es fácil desanimarse o asustarse cuando se sabe que se es una pequeña grey poco preparada, sin cualidades especiales, ante innumerables multitudes a las que es necesario llevarles la verdad del Evangelio.
Es fácil venirse abajo ante gente que tiene intereses bien distintos de los del reino de Dios. Parece una tarea imposible.
Es entonces cuando Jesús asegura a los suyos que con la fe «moverán las montañas» de la indiferencia y del desinterés del mundo.
Si tienen fe nada les será imposible.
Esta frase también puede aplicarse a todas las demás circunstancias de la vida con tal de que contribuyan al avance del evangelio y a la salvación de las personas.
A veces, ante dificultades insuperables, puede surgir la tentación de no dirigirse ni siquiera a Dios. La lógica humana sugiere: ¡Se acabó; total, no sirve de nada!
Es entonces cuando Jesús nos exhorta a no desanimarnos y a dirigirnos a Dios con confianza. De un modo u otro, Él responderá.
Es lo que le sucedió a Lella.
Habían pasado algunos meses desde que empezó llena de esperanza su nuevo trabajo en Bélgica, en la zona flamenca. Pero, ahora una sensación de abatimiento y de soledad la atormentaba.
Parecía que entre ella y las chicas con las que trabajaba y vivía, se hubiera levantado una barrera insuperable.
Se sentía aislada, como una extranjera entre aquella gente a la que sólo quería servir con amor.
Todo como consecuencia de tener que hablar un idioma que no era ni el suyo ni el de quien la escuchaba. Le habían dicho que en Bélgica todos hablaban francés y lo había aprendido, pero al tomar contacto directo con ese pueblo, se dio cuenta de que los flamencos estudian francés solamente en el colegio y que en general lo hablan de mala gana.

Había tratado muchas veces de mover esa montaña de marginación que la alejaba de las otras, pero sin resultado. ¿Qué podía hacer por ellas?
Veía ante sí el rostro de su compañera Godeliève lleno de tristeza. Esa noche se había ido a su habitación sin probar bocado.
Lella había intentado seguirla, pero se detuvo ante la puerta de su habitación por timidez y titubeando. Habría querido llamar… pero ¿qué palabras usar para explicarse? Se quedó allí algunos segundos y luego se rindió una vez más.
A la mañana siguiente entró en una iglesia; se puso al final, en los últimos bancos, con el rostro entre las manos para que nadie notara sus lágrimas. Aquel era el único lugar donde no hacía falta hablar otro idioma, donde ni siquiera era necesario explicarse, porque había Alguien que comprendía más allá de las palabras. Fue la seguridad de ser comprendida lo que le dio valor y con el alma angustiada le dijo a Jesús: «¿Por qué no puedo compartir con las otras chicas sus cruces y decirles esas palabras que tú mismo me hiciste comprender cuando te conocí: que todo dolor es amor?».
Estaba delante del sagrario, esperando casi una respuesta de Aquel que en su vida le había iluminado toda oscuridad.
Bajó la vista y en el evangelio de aquel día leyó: «Ánimo –tened fe– yo he vencido al mundo» . Aquellas palabras fueron como un bálsamo para el alma de Lella, y sintió una gran paz.
Nada más volver a casa para el desayuno se encontró con Annj, la chica que se encargaba del orden de la casa. La saludó y la siguió hasta la cocina; luego, sin hablar, empezó a ayudarla a preparar el desayuno.
La primera en bajar de las habitaciones fue Godeliève, que iba a la cocina a buscar el café. Andaba deprisa para no ver a nadie, pero se detuvo allí. La paz de Lella le llegó al alma mucho más que cualquier palabra.
Aquella tarde, en el camino de regreso a casa, Godeliève alcanzó a Lella con su bicicleta y esforzándose por hablar de manera comprensible para ella, le susurró: «No hace falta que digas nada. Hoy tu vida me ha dicho: “¡ama tú también!”».
La montaña se había movido.

Chiara Lubich

Reconocimiento y curiosidad en la embajada

“Nuestras raíces, nuestras aspiraciones”

60 cristianos y musulmanes provenientes de diferentes cantones de Suiza se encontraron el 14 de febrero en Baar, en el centro del Movimiento de los Focolares, para una jornada de encuentro y diálogo.  El programa se articuló alrededor de la profunda experiencia de una pareja venida expresamente de Argelia.  Mohammed y Shahrazade.

Su entusiasmo y la narración sencilla de la vida vivida por la comunidad musulmana del Movimiento de los Focolares en Argelia fue para los participantes un baño de esperanza, fundamentada en la certeza de que ya es una realidad el camino que juntos están viviendo. De hecho, el Movimiento de los Focolares está presente en Argelia desde los años ’60 y hoy está compuesto en un 90% por musulmanes, pertenecientes a todas las corrientes del Islam. El diálogo llevado adelante por los Focolares está basado en la comunión de la vida. “Esta experiencia –dijo Mohammed, que es médico de profesión- me ha ayudado a ir a lo esencial,  ha purificado mi fe. El descubrimiento de Dios Amor así como se me ha manifestado, no es una teoría”. Y Shahrazade agregó: “Lo que hemos aprendido es la humildad y que el amor nos lleva a mejorar siempre, porque el amor de Dios no tiene medida”.

En el encuentro de Baar participó también Paul Lemarié quien sigue el diálogo islamo-cristiano en el Centro para el diálogo interreligioso del Movimiento de los Focolares.  El encuentro tuvo eco en la prensa local.  Así escribió Martin Hoegger: “Rica jornada centrada en el compartir raíces comunes entre cristianos y musulmanes: la fe en el amor de Dios. Y sobre la aspiración de vivirla en las relaciones interpersonales, en un diálogo de vida”.  Y en otro artículo se lee: “Cristianos y musulmanes, todos nos hemos enriquecido en esta jornada de intensa comunión, centrada en el descubrimiento de Dios Amor a tal punto que podemos decir que otra estrella ha empezado a brillar en toda Suiza”.

La presidente de los Focolares en Tailandia

“La sensación de haber encontrado en Asia un campo ya arado, con semillas que están germinando”: es la imagen que María Voce, presidente de los Focolares, da del Movimiento en el continente asiático; una organización madura, lista para recoger los frutos de su trabajo. En una entrevista a “MissiOnLines”, Voce habla de su viaje, emprendido el 6 de enero, que la ha llevado a Corea del Sur, Japón, Filipinas y Tailandia; dentro de tres días viajará a Pakistán, la última etapa de su gira. La llevó a ir a Asia “el deseo de conocer a la comunidad de los Focolares en los varios países pero también la sensación de que este viaje le daba la posibilidad de recoger plenamente la herencia de Chiara Lubich. Mi presencia aquí –explica- quiere ser un apoyo para nuestra obra haciendo sentir a las personas del Movimiento que para nosotros son centrales”. En Tailandia Maria Voce participó, como primera cosa, en el cuarto Simposio Internacional Budista-Cristiano, que tuvo lugar en Chiang Mai, en el cual participaron doscientos representantes provenientes de veinte naciones del Extremo Oriente, Italia y Gran Bretaña, después, en Bangkok, el 7 y 8 de febrero, participó en el encuentro de ochocientos focolarinos de distintos países asiáticos. Este encuentro –subraya la presidente- “ha sido un evento excepcional, organizado con notables dificultades, pero todos se comprometieron porque sentían que era necesario un momento de unidad a partir del cual asumir un relanzamiento”. Del 9 al 12 de febrero la presidente se encontró con los obispos del Extremo Oriente simpatizantes del Movimiento, reunidos en Sampran para el congreso “Comunicar a Dios Amor. La nueva evangelización hoy”. Entre los mismos estaba el arzobispo de Bangkok, Francis Xavier Kriengsak Kovithavanij, el nuncio apostólico de Tailandia, Singapur y Camboya, el arzobispo Salvatore Pennacchio, y el obispo coadjutor de Islamabad-Rawalpindi, Rufin Anthony. Los prelados, unos treinta, profundizaron en forma especial dos ámbitos: por una parte el reto de la encíclica Caritas in veritate y la necesidad de la comunicación en la época de la globalización; por otro lado el diálogo interreligioso a la luz de Dios Amor. El viaje de María  Voce prosigue, bajo el signo del compartir, del intercambio recíproco, del descubrimiento: “En Asia –cuenta- lo que te impresiona es sobre todo el sentido de lo sacro que hay en las poblaciones y que nos obliga a estar a la altura”.

Reconocimiento y curiosidad en la embajada

Muchas vías por un mundo unido

Un viaje que partió en 1985, cuando Chiara Lubich lanzó a los jóvenes del Movimiento de los Focolares la idea de extender a sus coetáneos de todas las nacionalidades, culturas y convicciones religiosas, la invitación a trabajar juntos para construir un mundo más solidario; un viaje que ya los ha llevado lejos, como lo testimonian las numerosas actividades y proyectos puestos en práctica en los países en vías de desarrollo, en las ciudades, o mucho más simple, allí donde viven estos jóvenes. Para dar una nueva linfa a este proyecto y darlo a conocer a la mayor cantidad posible de jóvenes, los “Jóvenes por un Mundo Unido” se reunirán en el Centro Mariápolis de Castelgandolfo del 19 al 21 de febrero.

Un meeting cuya intención es volver a lanzar las originarias “vías por un mundo unido” que habían animado los inicios del Movimiento, y recomenzar – o continuar – a recorrerlas hoy junto con otros coetáneos. Coetáneos cada vez más distintos en un mundo globalizado: desde quien llega de lejos hasta aquel que no profesa un credo religioso, pero que comparte el compromiso de derribar aquellos obstáculos que aún se interponen entre personas de diversas etnias, culturas y estratos sociales.

El encuentro, que tiene previsto entre otras cosas, una visita de medio día a Roma, está abierto no sólo para quien conoce ya a los “Jóvenes por un Mundo Unido”, sino también para quien por primera vez entra en contacto con ellos. Reflexiones, testimonios y encuentros varios se alternarán con momentos de fiesta, de amistad y de trabajo concreto, para dar en seguida forma a las ideas que surgirán durante el meeting.

Las inscripciones están abiertas hasta el 12 de febrero a través de la dirección de correo electrónico sgmu@focolare.org, o por el 06 94792089 de la secretaría internacional y organizadora de JMU.

de Amanda Cima

Fuente: Città nuova

www.mondounito.net

Los Jóvenes por un Mundo Unido se encuentran también en Facebook

Reconocimiento y curiosidad en la embajada

Giancarlo Faletti

Notas biográficas

Giancarlo Faletti fue co-presidente del Movimiento de los Focolares del 7 de julio de 2008 al 13 de septiembre de 2014. Piamontés de Cerro Tanaro (Asti-Italia), Faletti nace el 14 de septiembre de 1940 en una familia con gran sensibilidad social. A pesar de no haber recibido una orientación religiosa especial, en él madura muy pronto la exigencia de comprometerse en el mundo juvenil católico y, más tarde, en el ámbito del voluntariado cristiano, que lo lleva junto a quien sufre y vive en condiciones de pobreza. Después de un período de búsqueda, en 1959, encuentra la espiritualidad de comunión y queda fascinado con la propuesta de Chiara Lubich de vivir para contribuir a la realización de la unidad de la familia humana, tal como pidió Jesús al Padre: «¡Que todos sean uno!», la finalidad del Movimiento. A los veinticinco años decide donarse completamente a Dios en la vida de la comunidad del focolar. Concluidos los estudios de Economía, encuentra trabajo en un prestigioso organismo bancario de Turín, donde desempeña cargos a nivel directivo. En 1972, después de varios años transcurridos en la comunidad del focolar de Turín, se convierte en el responsable de la de Génova, donde demuestra una atención y cercanía especial hacia los jóvenes. Son años en los cuales entre los jóvenes florecen frutos de santidad como Chiara Luce Badano, recientemente beatificada, Alberto Michelotti y Carlo Grisolia, que actualmente tienen en curso los procesos. Después de ser nombrado delegado responsable del Movimiento para la zona de Lazio, Giancarlo Faletti completa los estudios teológicos en la Pontificia Universidad Lateranense y en 1997 es ordenado sacerdote. Pocos meses después Chiara Lubich lo nombra delegado responsable del Movimiento para la zona de Abruzzo, Cerdeña y Roma, donde permanece hasta la Asamblea del 2008, que lo elige Co-presidente del Movimiento. Acompaña a María Voce en su visita a Benedicto XVI al final de la Asamblea y, a finales de enero de 2009, está presente en Moscú en la entronización del Patriarca Cirilo I. En el curso de los años, ha acompañado a la Presidente María Voce en varios viajes por Europa y el resto del mundo para encontrar a las comunidades de los Focolares. En dichas ocasiones ha mantenido numerosos contactos con personalidades a nivel institucional del mundo civil y eclesial.

Reconocimiento y curiosidad en la embajada

Terremoto en Haití

En primera línea en socorrer a los heridos y damnificados. La comunidad del Movimiento de los Focolares se encuentra concentrada en Mont-Organisé, ciudad al norte de la isla, cerca de la frontera con República Dominicana. Según las primeras informaciones recogidas por “Living City” de Nueva York, la comunidad de los Focolares ha decidido construir un centro de acogida para familias en un terreno que les habían donado hace unos años atrás. Pocos días después del terremoto, llegaron 47.000 dólares necesarios para proveer de alojamiento a veinte familias. Muchos dejaron la capital para buscar ayuda justo en la parte septentrional del país. “Llegaron sin nada, perdieron todo, no saben dónde ir y no comen desde hace muchos días”. Cuenta Wilfrid Joaquin, coordinador del Movimiento de los Focolares en Mont-Organisé. “El país entero está devastado. Casi todas las familias han perdido a alguien en el terremoto. Después de este desastre, todos tratan de irse a las montañas”. Desde Haití, sin embargo, llegan noticias consoladoras. “Todos los niños que forman parte del proyecto internacional patrocinado por el Movimiento con las adopciones a distancia, están a salvo”, afirma Joaquin.

Se está organizando también un centro de distribución de ropa, alimento y medicinas. Las ayudas llegan a través de la comunidad de los Focolares presente en República Dominicana. El doctor Modesto Herrera, miembro del Movimiento, junto con otros médicos, enfermeros y voluntarios salieron de La Romana, una ciudad dominicana y llegaron en bus a Port-au-Prince, con el proyecto de quedarse en Haití por cinco días. “La gente nos esperaba en la iglesia evangélica, donde estábamos hospedados. Algunos de nosotros trabajamos en los refugios de campo, otros en los hospitales, asistiendo a 300 personas al día. Lo más hermoso fue construir relaciones personales con ellos”.

Un signo de esperanza y también de solidaridad que el terremoto ha provocado en la población de República Dominicana, la cual ha abierto inmediatamente las fronteras para acoger en los hospitales a los heridos de Haití, dejando de lado años de prejuicios culturales y hostilidad entre los dos países. “¿Será que Dios quiere que nos despertemos y miremos a estas personas, hermanos nuestros, que viven a nuestro lado?”, escribió el obispo Francisco Ozoria, Presidente de la Comisión Pastoral Haitiana en República Dominicana. “Dios hace florecer la vida de entre los escombros, una vida nueva renacerá para la gente de Haití gracias a la solidaridad de todos”.

La respuesta de las religiones a los retos de la globalización

El Simposio es organizado por la Mahachulalongkorn Rajavidyalaya University de Chiang Mai, en colaboración con el Movimiento de los Focolares y la Rissho Kosei-Kai, el movimiento laico budista protagonista que desde hace varias décadas del diálogo interreligioso a nivel mundial.

El tema del congreso “Dharma, Compasión y Ágape en el mundo contemporáneo” tiene un subtítulo particularmente entonado a las problemáticas del mundo de hoy: “Las respuestas de las religiones a los retos del mundo globalizado”. Es significativo que han sido precisamente los interlocutores budistas quienes han querido afrontar dicha temática en el curso del simposio, confirmando su transversalidad, que toca a hombres y mujeres de cualquier país prescindiendo de sus culturas y religiones,

Serán alrededor de cincuenta los participantes en el congreso, provenientes de Japón, Corea, Taiwán, Singapur, Filipinas, Sri Lanka, Bangla Desh, India, Inglaterra e Italia.  Entre ellos, como observadores, estarán unos treinta monjes estudiantes de la maestría de la universidad budista de Chiang Mai.

En la ceremonia de apertura que tendrá lugar hoy en la tarde en el templo de Wat Phrathat Sri Chomthong Voravihara estarán presentes autoridades de varias religiones. El Arzobispo Salvatore Pennacchio, Nuncio Apostólico de Tailandia, será el huésped de honor, junto con el Mgs. Andrew Vissanu Thaya-anan, subsecretario del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso, el nuevo arzobispo de Bangkok, Mons. Francis-Xavier Kriengsak Kovithavanij, Mons. Chusak Sirisut, obispo de Nakhon Ratchasima, presidente de la Comisión para el Diálogo Interreligioso de la Conferencia Episcopal Tailandesa, y el obispo de la diócesis de Chiang Mai, el Mgs. Francis Xavier Vira Arpondratana. El Movimiento de la Rissho Kosei Kai estará representado por su presidente, Nichiko Niwano, quien dirigirá un mensaje a los presentes. Por parte del budismo therawada, intervendrá en la ceremonia la más alta autoridad de la zona de Chiang Mai – Phra Tepkosol – y Phra Thammankalajarn (conocido también por Ajahn Tohng Sirimankalo), quien ha ofrecido su centro de meditación vipassana, en el templo del cual es el titular, para el desarrollo del congreso. Está prevista también la presencia de representantes institucionales. Significativa la participación del Director de la Oficina para las Relaciones con las religiones y las culturas del Consejo Mundial de las Iglesias de Ginebra, el Dr. Shanta Premawardhane.

El Simposio se alinea en continuidad con otros dos que tuvieron lugar en Roma, en el2004 y en el 2008, y en uno hospedado por la Rissho Kosei Kai y la Tendai-shu en Osaka en el 2006, y desea desarrollarse, poniendo en todo momento el amor cristiano y la compasión budista como base de todo lo que se desarrollará en los próximos días. Ha sido este espíritu el que ha caracterizado los precedentes simposios, comprometiendo a cada participante a una sisncera búsqueda de lo que une para contribuir a que se cresca hacia la fraternidad universal.

El 3 de febrero intervendrá también la presidente del Movimiento de los Focolares, actualmente en Asia. María Voce, además, es esperada en la Mahachulalongkorn Rajavidyalaya University de Chiang Mai, donde el 5 de febrero hablará a los monjes.

 

febrero 2010

Jesús se presenta como aquel que realiza las promesas divinas y las expectativas de un pueblo cuya historia está totalmente marcada por la alianza, que nunca se ha revocado, con su Dios.
La idea de la puerta se parece y se entiende mejor con otra imagen que Jesús usa también: «Yo soy el camino, nadie puede llegar hasta el Padre si no es por mí» (2). Por lo tanto, Él es realmente un camino y una puerta abierta al Padre, a Dios mismo.

«Yo soy la puerta verdadera. Todo el que entre en el aprisco por esta puerta, estará a salvo; entrará y saldrá libremente y siempre encontrará su pasto».

Concretamente, ¿qué significa esta Palabra en nuestra vida?
Son muchas las implicaciones que se derivan de otros pasos del Evangelio que tienen relación con el párrafo de S. Juan, pero entre todas escojamos la de la “puerta estrecha” a través de la que hay que esforzarse por entrar (3) para entrar en la vida.
¿Por qué esta opción? Porque nos parece que es la que más nos acerca a la verdad que Jesús dice sobre sí mismo y que más nos ilumina sobre cómo vivirla.
¿Cuándo se convierte Él en puerta abierta de par en par, completamente abierta a la Trinidad? Cuando parece que la puerta del Cielo se le cierra, Él se convierte en puerta del Cielo para todos nosotros.
Jesús abandonado (4) es la puerta a través de la cual tiene lugar el intercambio perfecto entre Dios y la humanidad. Habiéndose hecho nada, une a los hijos con el Padre. Jesús abandonado es ese vacío (el hueco de la puerta) por el que el hombre entra en contacto con Dios y Dios con el hombre.
Él es la puerta estrecha y al mismo tiempo la puerta abierta de par en par, y podemos hacer experiencia de esto.

«Yo soy la puerta verdadera. Todo el que entre en el aprisco por esta puerta, estará a salvo; entrará y saldrá libremente y siempre encontrará su pasto».

En su abandono, Jesús se convirtió para nosotros en acceso al Padre.
Su parte está hecha. Pero para beneficiarse de tanta gracia cada uno de nosotros también tiene que hacer su pequeña parte, que consiste en acercarse a esa puerta y pasar al otro lado. ¿Cómo?
Cuando nos sorprende la desilusión o estamos heridos por un trauma o por una desgracia imprevista o por una enfermedad absurda, siempre podemos recordar el dolor que Jesús ha personificado en todas estas pruebas y en otras mil más.
Sí, Él está presente en todo lo que sabe a dolor. Cada uno de nuestros dolores tiene uno de sus nombres.
Probemos, pues, a reconocer a Jesús en todas las angustias, las estrecheces de la vida, en todas las oscuridades, en nuestras tragedias personales y de los demás, en los sufrimientos de la humanidad que nos rodea. Son Él, porque Él las ha hecho suyas. Será suficiente decirle con fe: «Eres Tú, Señor, mi único bien» (5). Bastará con hacer algo concreto para aliviar “sus” sufrimientos en los pobres y en los infelices para ir más allá de la puerta, y encontrar en el otro lado una alegría que nunca hemos experimentado, una nueva plenitud de vida.              
   
Chiara Lubich

1)    Palabra de vida de abril de 1999, publicada en Ciudad Nueva, nº 353, abril de 1999. 2) Cf. Jn 14, 6. 3) Cf. Mt 7, 13. 4) Cf. Mc 15, 34 y Mt 27, 46. 5) Cf. Sal 16(15), 2.

Reconocimiento y curiosidad en la embajada

Hace 90 años nacía Chiara Lubich

 Querida Eli, hoy Chiara habría cumplido 90 años. En este periodo de tiempo la humanidad ha recorrido un cierto camino. En esta perspectiva, tú que estuviste tanto tiempo junto a ella, ¿qué rol histórico te parece que tenga su figura?

“Me parece que Dios en la historia manda, en cada época, un carisma para necesidades específicas de la humanidad. En esta época existe una tensión a la unidad, política, comercial… Son un testimonio la unidad europea, las Naciones Unidas, el diálogo ecuménico, etc. El Concilio Vaticano II abrió las puertas a otras iglesias y también a otras religiones. Para el carisma de la unidad se puede decir que ya había un contexto histórico preparado. El carisma de Chiara, que se puede resumir en las palabras de Jesús ‘que todos sean Uno’, es la unidad llevada a la máxima extensión: ‘todos Uno’. Su carisma se orienta a todos los hijos de Dios, que es Amor, por lo cual todos están hechos para amar. Chiara, mirando a esta naturaleza del hombre, no encontró límites en crear relaciones con todos. Su intuición de que el amor recíproco construye la unidad, fue una novedad, como el descubrimiento de que se puede ir juntos hacia Dios, en comunión, pasando de plenitud en plenitud.”

Se ha evidenciado a menudo, también por parte de personalidades autorizadas de la Iglesia, el “don de profecía” que Chiara poseía. ¿Podrías mencionar alguna de estas intuiciones que, en algún modo, se han cumplido?

“Un hecho: a los comienzos del Movimiento, en la fiesta de Cristo Rey, ella invita a sus primeras compañeras a pedir juntas lo que decían las Escrituras: ‘…pídeme y te daré en herencia a todas las gentes (…) hasta los confines de la tierra…”. Y ella, aún en vida, vio este espíritu evangélico llegar a 184 naciones del mundo, es decir a casi todas…
Otra novedad – siguiendo las huellas de los Padres de la Iglesia – es la presencia de Jesús allí ‘donde dos o tres están reunidos” en su nombre. Su presencia entre ellas, que saciaba todas sus aspiraciones, era una experiencia novísima.
También la comunión de los bienes y la unidad -hablaban de ello sólo los comunistas- , la Palabra del Evangelio -sólo los protestantes- …; la actitud de apertura y de evidenciar lo positivo de las otras iglesias encaminando un diálogo ecuménico; también el diálogo interreligioso y con todos los hombres de buena voluntad. Cosas que afirmaron, primero el Concilio, luego los papas y que ahora forman parte de la vida de la Iglesia. También la experiencia con el pueblo Bangwa, en África… (ejemplo de nueva evangelización), comenzada ya en los años sesenta. Asimismo la importancia de los laicos ‘para abrir camino’ a la Iglesia institucional en los varios ámbitos humanos. Y aquí se puede comprender mejor por qué Dios eligió a una mujer para construir la unidad entre todos. Nosotros hemos escrito en los Estatutos -lo ha querido Chiara y la Iglesia lo ha aprobado- ‘La Obra de María desea ser, por cuanto le sea posible, una presencia de María en la tierra y casi una continuación suya’. Hay una fuerte experiencia espiritual detrás de este exigente deseo.”

¿Cómo era la relación de Chiara con los jóvenes y qué significaban para ella?

“Chiara tenía un relación privilegiada con los jóvenes, porque sentía que non tenían necesidad de perder muchas cosas como, tal vez, los adultos. Los veía más libres y se hallaba muy bien con ellos, sobre todo con los más jóvenes. Creía en su naturaleza ‘incontaminada’ y mantenía con ellos una relación directa, sencilla, espontánea. La gustaba ver que los jóvenes están llevados a los grandes ideales, que a ellos todo les parece posible; y el suyo era un ideal grandísimo, positivamente utópico, que atraía a los jóvenes. Ella hizo una ‘revolución’ ya en el modo sencillo de relacionarse con ellos, con sus actos, en la normalidad de la propuesta de realizarse personalmente haciendo la voluntad de Dios, es decir, la santidad al alcance de todos.
Recibía muchas cartas de los jóvenes que deseaban imitarla en seguir a Dios, en el compromiso de vivir el Evangelio, en dar todo… Como cuando lanzó la Economía de Comunión: fue enseguida a encontrarse con jóvenes estudiantes y los desafió, estimulándolos a que se preparasen bien para llevar adelante la EdC.
Chiara, cuando comenzó su aventura era una joven, rodeada por compañeras más jóvenes aún que ella. En síntesis, siempre tuvo una gran confianza en los jóvenes.”

¿Qué piensas que nos diría Chiara, hoy?

“Nos repetiría: Ámense recíprocamente, como Jesús nos ha amado. Pienso que nos diría esto.”

Haití después del terremoto

Todos hemos sido partícipes en estos días de la dolorosa situación de Haití y de las terribles consecuencias del fortísimo terremoto que ha devastado esas tierras.

Desde el primer momento, hemos recibido mensajes de solidaridad de la familia del Focolar de todo el mundo, pidiéndonos noticias y asegurándonos oraciones por las múltiples víctimas y por la nación entera.

Seis días después del devastador terremoto, logramos hablar por teléfono con Wilfrid Joachin, coordinador local del Focolar, que vive en Mount-Organisé, una ciudad al norte de Haití. Joachin hace un análisis de la situación actual de esta parte del país: “Dos de nuestros amigos que estudian en Puerto Príncipe sobrevivieron. Casi todas las familias han perdido uno o más miembros de sus familias en el terremoto dado que muchas personas que provienen de los pueblos habitan temporalmente en la capital por motivos de estudio o trabajo. Una familia en Carice ha perdido siete de sus ocho hijos. En este momento, como consecuencia de la destrucción en Puerto Príncipe, todos tratan de irse de la ciudad hacia el interior del país”.

“Mucha gente de la capital ha llegado a Ounaminthe (ciudad del noreste del país, situada en la frontera con República Dominicana), sin nada en las manos, pues han perdido todo lo que tenían en Puerto Príncipe. Sin haber comido durante varios días y pidiendo comida y hospedaje, no saben dónde ir. Lo mismo sucede en otras ciudades, como Mount-Organisé, Savanette, Carice. Todo el país está a ras del suelo por el gran desastre. Nosotros hemos venido con la idea de construir un centro para las familias más pobres”.  

Algunos años atrás, al Movimiento de los Focolares en Haití le dieron una porción de tierra. Joachin y los otros miembros del Movimiento están actualmente desarrollando un proyecto de construcción que proveerá alojamiento a veinte familias. Mientras tanto, se habilitará un centro de distribución de ropa, alimentos, y de ayuda sanitaria. Hay un hospital cerca en Mount-Organisé y – continua Joachin – “cuidaremos nosotros de estas familias, aún si nuestros recursos son escasos”.

El grupo de los Focolares en Haití depende mucho de la ayuda del exterior para estar en grado de realizar dicho proyecto. Por lo tanto, se hace un llamado a la generosidad de cuantos quisieran colaborar. Se puede participar en seguida.

Para mayor información contactar a: toronto@focolare.ca

Reconocimiento y curiosidad en la embajada

Año sacerdotal: “Sean fieles testigos del amor y de la unidad”

«Les agradezco por el esfuerzo de transformar en una respuesta artística la extraordinaria experiencia del Santo Cura de Ars», dijo el Arzobispo Mauro Piacenza, Secretario de la Congregación para el Clero, al finalizar el Espectáculo “Ars Amoris – el Amor que viene de Ars” que debutó el jueves 14 de enero en el Centro Mariápolis de Castelgandolfo.

Dirigiéndose a los 550 sacerdotes de 31 países, reunidos para su retiro anual, el Arzobispo subrayó la importancia de dar visibilidad a Dios Amor en la sociedad de hoy: «Los fieles laicos no piden otra cosa al Sacerdote (…) Como afirmó Chiara Lubich, hace 35 años: El amor, “el Evangelio es la verdadera revolución” ».

El Amor que viene de Ars – prosiguió- es «arte de amar, la capacidad de saber amar siempre y en todas partes, en cada realidad y circunstancia, a cada persona ».

Y recordó como, la chispa inspiradora del carisma de Chiara Lubich ha sido “una renovada revelación (…) de Dios Amor”. Este carisma «aun refiriéndose a la experiencia humana de una persona específica, es, en realidad, universal, porque el amor, y con este la unidad, pertenecen al corazón del mensaje evangélico y a la historia de la vida de la misma Iglesia ».

«No un sentimiento genérico de amor –precisó- sino el Amor que ha hecho visible Jesús de Nazareth, el Señor y Cristo, el amor que se ha dejado clavar en la Cruz por nosotros y por nuestros pecados, el Amor de Jesús Abandonado ».

«Ustedes, queridísimos sacerdotes, amigos del Movimiento de los Focolares –concluyó- están llamados en modo especialísimo a vivir esta radicalidad del amor, también por la responsabilidad que implica el haber encontrado un carisma tan bello y fecundo». «Hoy me gustaría dejarles un auténtico “mandato misionero”: sean fieles testigos del amor y de la unidad en sus diócesis, en los presbiterios a los que pertenecen, compitan en el estimar a sus hermanos y en la fiel obediencia a la Iglesia ».

Reconocimiento y curiosidad en la embajada

Emergencia Haití

Seguimos con trepidación las noticias sobre el terremoto que ha devastado a Haití, el país más pobre del continente americano, y ha reducido a la capital Puerto Prìncipe a un cúmulo de escombros.

En todo el Movimiento se ha activado una basta acción de solidaridad para contribuir a la grave emergencia y, en cuanto sea posible, a la reconstrucción.

De momento, podemos asegurarles a los colaboradores del proyecto “Apoyo a distancia” que los niños injertados en el programa educativo que se está llevando a cabo en el noreste de Haití, en Mont Organisé, se encuentran bien. “Todos están a salvo, se sintió algún temblor, pero sin ningún daño. Sin embargo, todos tienen familiares en Puerto Príncipe, y de ellos ha sido imposible tener noticias”. Es lo que ha dado a conocer la comunidad del Movimiento de los Focolares en Haití, en donde desde hace casi treinta años surgió y se desarrolló una comunidad, gracias a los estrechos contactos con el Movimiento en Canadá, también a través del apoyo económico a distancia y de otras iniciativas. 

Para quien desee participar en esta acción de solidaridad, puede depositar su contribución a:

Jóvenes por un Mundo Unido (JMU)
– Cuenta corriente a nombre de  “PAMOM – Fondo Mundo Unido”
Banco San Paolo, Sucursal de Grottaferrata
Via delle Sorgenti, 128 – 00046 Grottaferrata (Roma) Italia
Código IBAN: IT04  M030  6939  1401  0000  0640  100 
Código BIC: BCITITMM
Causale: Solidarietà per Haiti

Asociación “Acción por un Mundo Unido – Onlus” (AMU)
– Cuenta corriente postal n. 81065005
Banca Etica, Sucursal de Roma,
Via Parigi, 17 – 00185 Roma, Italia
Código IBAN: IT16G0501803200000000120434
Código BIC: CCRTIT2184D
Destino: Solidaridad con Haití
(Los aportes depositados son deducibles de la declaración de la renta)

AFN Acción para Familias Nuevas – Onlus
Apoyo a distancia
via Isonzo,42
00046 Grottaferrata (Roma)
– Cuenta corriente postal n. 48075873
– Cuenta corriente bancaria de: BANCA PROSSIMA
Cod. IBAN IT55K0335901600100000001060
(Los aportes depositados son deducibles de la declaración de la renta)

Enero 2010

Del 18 al 25 de enero en muchas partes del mundo se celebra la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, mientras que en otras se celebra en Pentecostés.
Chiara Lubich solía comentar la cita bíblica elegida cada año para esta ocasión mediante la Palabra de vida del mismo mes.
Este año la frase bíblica para la Semana de Oración es
«Vosotros sois testigos de todas estas cosas» (Lc 24, 48). Para ayudarnos a vivirla proponemos este texto de Chiara como “llamada apremiante” a que nosotros, cristianos, demos juntos testimonio de la presencia de Dios en el mundo.

«¡Ésta es la morada que Dios ha establecido entre los seres humanos! Él habitará con ellos, ellos serán su pueblo y Él será el Dios-con-ellos»

La Palabra de Dios de este mes nos interpela. Si queremos formar parte de su pueblo, deberemos dejarlo vivir entre nosotros.
Pero ¿cómo puede ser eso? Y ¿cómo saborear un poco ya desde esta tierra esa alegría sin fin que brotará de la visión de Dios?
Eso es precisamente lo que Jesús nos reveló; ése es precisamente el sentido de su venida: comunicarnos su vida de amor con el Padre para que la vivamos nosotros también.

Los cristianos podemos vivir esta frase ya desde ahora y tener a Dios entre nosotros. Tenerlo entre nosotros requiere ciertas condiciones, como afirman los Padres de la Iglesia. Para S. Basilio es vivir según la voluntad de Dios; para S. Juan Crisóstomo es amar como amó Jesús; para S. Teodoro Estudita es el amor recíproco; y para Orígenes es el acuerdo de pensamiento y de sentimientos para llegar a la concordia que «une y contiene al Hijo de Dios» .
En las enseñanzas de Jesús está la clave para que Dios habite entre nosotros: «Amaos unos a otros como ya os he amado» (cf. Jn 13, 34). El amor recíproco es la clave de la presencia de Dios. «Si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece en nosotros» (1 Jn 4,12), porque «Donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos» (Mt 18,20), dice Jesús.

«Dios habitará con ellos; ellos serán su pueblo».

Por lo tanto, no está tan lejos ni es inalcanzable el día que marcará el cumplimiento de todas las promesas de la Antigua Alianza: «Mi morada estará junto a ellos. Yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo». (Ez. 37,27).
Todo se cumple ya en Jesús, que después de su existencia histórica, sigue estando presente entre los que viven la nueva ley del amor mutuo, es decir, la norma que los constituye en pueblo, el pueblo de Dios.
Esta Palabra de vida es, pues, una llamada de atención apremiante, sobre todo para nosotros los cristianos, para que demos testimonio de la presencia de Dios con el amor. «Vuestro amor mutuo será el distintivo por el que todo el mundo os reconocerá como discípulos míos» (Jn 13, 35). Vivir el mandamiento nuevo de esta manera pone las premisas para que se concrete la presencia de Jesús entre los hombres.
No podemos hacer nada si esta presencia no está garantizada, una presencia que da sentido a la fraternidad sobrenatural que Jesús ha traído a la tierra para toda la humanidad.

«Dios habitará con ellos; ellos serán su pueblo».

Pero nos corresponde especialmente a los cristianos, aunque pertenezcamos a distintas comunidades eclesiales, mostrar al mundo el espectáculo de un solo pueblo compuesto por todas las etnias, razas y culturas, por mayores y pequeños, enfermos y sanos. Un único pueblo del que se pueda decir, como de los primeros cristianos: «Mira cómo se aman y están dispuestos a dar la vida el uno por el otro».
Éste es el “milagro” que la humanidad aguarda para poder seguir teniendo esperanza, y una aportación necesaria para el progreso ecuménico, para el camino hacia la unidad plena y visible de los cristianos. Es un “milagro” a nuestro alcance, o mejor dicho, al alcance de Aquel que, habitando entre los suyos unidos por el amor, puede cambiar la suerte del mundo y llevar a la humanidad entera hacia la unidad.

Chiara Lubich
Palabra de vida, enero 1999; publicada en la revista Ciudad Nueva, enero 1999.

Una esperanza para la Europa del futuro

Un año intenso, vivido en el corazón de Europa y más allá, dando a conocer la propuesta de la “pedagogía de la unidad” a profesores universitarios, educadores, jóvenes y adultos interesados en las temáticas educativas. Un 2009 rico de encuentros, seminarios, convenios. Se llevaron a cabo en Catania, Benevento, Milán, Varese, Tortona, Viena, Barcelona, Londres, Córdoba, Buenos Aires. Y también en Eslovenia, Macedonia, Croacia. Es lo que revela un informe redactado por la comisión central de “Edu – educación y unidad”, en el cual se hace un balance de las iniciativas promovidas durante el año. La pedagogía que se ha desarrollado a partir del carisma de la unidad, fue presentada no sólo en su elaboración teórica, sino también con el soporte de las experiencias educativas promovidas por el Movimiento de los Focolares. Son conocidas por ejemplo las experiencias de las guarderías “Rayo de Sol” (en Croacia), “Fantasy” (en Serbia) y “Perlas” (en Macedonia), en las cuales, a través de la utilización de un material didáctico muy simple, austero y natural, el niño es estimulado junto con sus coetáneos a desarrollar la fantasía, y de este modo también su capacidad de colaboración y de integración. Un método que da esperanza a un pueblo martirizado por años de guerra y herido precisamente en su capacidad de relacionarse con el otro. El 15 de mayo, Michele De Beni, miembro de la comisión de “Edu – Educación y Unidad”, participó en un seminario de estudio promovido por la Facultad de Pedagogía de Skopje en Macedonia en el que participaron 120 personas, entre los cuales, profesores musulmanes y cristianos provenientes de universidades de distintos países. En la escuela “Rayo de Sol” se presentó la “pedagogía de comunión” a una troupe de la TV nacional croata, la cual realizó un servicio de 7 minutos. Entre tanto, siempre en la guardería croata, 40 estudiantes, con algunos profesores y asistentes de la Facultad de Filosofía de Zagabria, realizaron una visita de estudio y actualización. Giuseppe Milan, miembro de la comisión y además director del Departamento de Ciencias de la Educación de la Universidad de Padua, fue invitado en mayo a participar en la “Semana por Europa”, promovida por la Alcaldía de Skofja Loka, en Eslovenia, donde presentó la “pedagogía de comunión” al mundo académico y a las autoridades civiles y religiosas de la ciudad. En esa ocasión, también se propuso también formalizar una colaboración entre las universidades de Padua y Ljubljana.

El arte del director de orquesta

Díficil el camino de montaña. Manejo el auto de un amigo anciano. Él conoce estas callecitas y lo veo cómo con la mano hace gestos para que disminuya la velocidad, acelere, prosiga con prudencia. De reojo sigo sus gestos, que en ciertas ocasiones, apenas los manifiesta. Hago todo mi esfuerzo para estar en perfecta sintonía y lograr manejar exactamente como mi amigo manejaría. Me lo imagino como un director de orquesta y siento una inmensa felicidad cuando logro ejecutar perfectamente la pieza. En la noche me llama por teléfono Massimiliano, un monje de un antiguo convento. Desde hace un tiempo la relación con su superior se había vuelto difícil y me dice que ya no tiene la fuerza para soportarlo y que por lo tanto decidió abandonar el camino emprendido. Le cuento sobre el director de orquesta y me doy cuenta de que su silencio se ha vuelto denso. Luego me dice: “Quizás mi error fue haber esperado algo de parte del superior, sin embargo él no puede tocar mi instrumento, no puede sustituirme. ¡Él puede solamente ayudarme a estar en armonía con los demás! Debo volver a apropiarme de mi instrumento, es decir, de mi responsabilidad y mostrar mi talento en la armonía del conjunto”. Massimiliano llora. Al terminar la llamada me doy cuenta que una idea nacida de un gesto de amor ha liberado un rayo de luz que alguien, en alguna parte, esperaba. (T. M., Cechia)

“Así debe brillar ante los ojos de los hombres la luz que hay en ustedes, a fin de que ellos vean sus buenas obras y glorifiquen al Padre que está en el cielo.” (Evangelio de Mateo, 5, 16)1

…

La luz se manifiesta en las “buenas obras”. Resplandece a través de la obras buenas que hacen los cristianos.

Me dirás: no solo los cristianos hacen buenas obras. Hay también otros que colaboran con el progreso, construyen casas, promueven la justicia…

Tienes razón. Ciertamente el cristiano hace y debe también hacer todo esto, pero no es sólo ésta su función específica. Él debe hacer las buenas obras con un espíritu nuevo, ese espíritu que hace que ya no sea él que viva en sí mismo, sino Cristo en él.

El evangelista, de hecho, no piensa solamente en actos de caridad aislados (como visitar a los prisioneros, vestir a los desnudos o como todas las obras de misericordia actualizadas a las exigencias de hoy) sino que piensa en la adhesión total de la vida del cristiano a la voluntad de Dios, hasta hacer de toda su vida una buena obra.

Si el cristiano hace esto, él es “transparente” y la alabanza que surgirá por cuanto hace no llegará a él, sino a Cristo en él, y Dios, a través suyo, estará presente en el mundo. La tarea del cristiano es, entonces, dejar transparentar esa luz que lo habita, ser el “signo” de esta presencia de Dios entre los hombres.

“Así debe brillar ante los ojos de los hombres la luz que hay en ustedes, a fin de que ellos vean sus buenas obras y glorifiquen al Padre que está en el cielo.”

Si la obra buena de todo creyente tiene esta característica, también la comunidad cristiana en medio del mundo tiene que tener la misma específica función: revelar a través de su vida la presencia de Dios, que se manifiesta allí donde dos o tres están unidos en su nombre, presencia prometida a la Iglesia hasta el final de los tiempos.

La Iglesia primitiva daba gran importancia a estas palabras de Jesús. Sobre todo en los momentos difíciles, cuando los cristianos eran calumniados, entonces los exhortaba a no reaccionar con violencia. Su comportamiento tenía que ser la mejor refutación del mal que se decía en contra de ellos.

Se lee en la carta a Tito: “Exhorta también a los jóvenes a ser moderados en todo, dándoles tú mismo ejemplo de buena conducta, en lo que se refiere a la pureza de doctrina, a la dignidad, a la enseñanza correcta e inobjetable. De esa manera, el adversario quedará confundido, porque no tendrá nada que reprocharnos.”

“Así debe brillar ante los ojos de los hombres la luz que hay en ustedes, a fin de que ellos vean sus buenas obras y glorifiquen al Padre que está en el cielo.”

La vida cristiana vivida es luz también el día de hoy para llevar a los hombres a Dios.

Te cuento una anécdota.

Antonieta es de Cerdeña, pero por trabajo tuvo que ir a Francia, a Grenoble. Es empleada en una oficina donde muchos no tienen ganas de trabajar. Ya que es cristiana y ve en cada uno a Jesús, para servir, ayuda a todos y está siempre tranquila y sonriente. A menudo hay alguien que se enoja, levanta la voz y se desahoga con ella, tomándole el pelo: “Ya que tienes ganas de trabajar, toma, escribe también lo que me toca a mí”.

Ella calla y trabaja duramente. Sabe que no son malos. Probablemente cada uno tiene sus cruces.

Un día el jefe se acerca a ella cuando los demás no están y le pregunta: “Ahora tienes que decirme cómo haces para no perder nunca la paciencia, para sonreír siempre”. Ella se retrae diciendo: “Trato de estar calma, de tomar las cosas por su lado bueno”.

El jefe golpea con un puño el escritorio y exclama: “¡No, acá seguramente Dios tiene algo que ver, de otro modo es imposible! ¡Y pensar que yo no creía en Dios!”

Unos días después llaman a Antonieta desde dirección, donde le dicen que será trasladada a otra oficina “para que – explica el director – lo transforme como lo hizo con el que ahora está”.

“Así debe brillar ante los ojos de los hombres la luz que hay en ustedes, a fin de que ellos vean sus buenas obras y glorifiquen al Padre que está en el cielo.”

Chiara Lubich

1. Palabra de vida de agosto de 1979, publicada íntegramente en Essere la Tua Parola. Chiara Lubich e cristiani di tutto il mondo, vol. II, Città Nuova, Roma 1982, pp. 53-55.

2. Carta a Tito, 2, 6-8.

Reconocimiento y curiosidad en la embajada

Abajo las armas: religiones, jóvenes y desarme

La abolición de las armas nucleares y de aquellas convencionales con una drástica reducción general del presupuesto militar: es el objetivo de la campaña internacional de desarme lanzada en la Conferencia Mundial Juvenil que tuvo lugar en San José, de Costa Rica, del 7 al 10 de noviembre pasados. Es una iniciativa del Global Youth Network, sección juvenil de Religiones por la paz, desde hace años comprometida en el esfuerzo de movilizar energías y capacidades creativas de los jóvenes de distintos credos en vista de la paz. En la Conferencia estaban presentes, entre otros  promotores de la iniciativa, algunos Jóvenes por un mundo unido de los países limítrofes y representantes del Centro para el diálogo interreligioso de los Focolares. Se trata de un plan global adoptado por la VIII Asamblea Mundial de las Religiones por la Paz, que tuvo lugar en Kyoto en el 2006, y que había identificado en la seguridad compartida, un elemento clave para el mundo de hoy. La elección de Costa Rica tiene un valor particularmente significativo. El pequeño Estado centroamericano es, de hecho, el único país en el mundo que ha aprobado, ya en 1948, una ley para el desarme interno, reflejado después en  el estado de desmilitarización, incluido en la Constitución del año sucesivo. La iniciativa de Global Youth Network es apoyada por varias organizaciones entre las cuales la Mayors for Peace (Alcaldes por la Paz) que acomuna a 2.926 alcaldes de otras tantas ciudades de 134 países.

Noviembre 2009

¿Te causa impresión esta frase?
Creo que tienes razón al quedar perplejo y pensar todo lo que convendría hacer. Jesús no dijo nada al azar. Por lo tanto, es necesario tomar en serio estas palabras, sin pretender diluirlas.
Pero intentemos comprender su verdadero sentido desde Jesús mismo, desde su modo de comportarse con los ricos. Él frecuentaba también personas de buen pasar. A Zaqueo, que regala solamente la mitad de sus bienes, le dice: la salvación ha entrado en esta casa.
Los Hechos de los Apóstoles dan testimonio, entre otras cosas, de que en la Iglesia primitiva la comunión de bienes era libre y por lo tanto que la renuncia concreta a todo cuanto se poseía no era un requisito.
Jesús no pensaba, entonces, en fundar solamente una comunidad de personas llamadas a seguirlo radicalmente, que dejan de lado toda riqueza.
Y sin embargo dice:

“Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de los Cielos.”

¿Qué es, entonces, lo que Jesús condena? Seguramente no los bienes de esta tierra en sí mismos, sino al rico que se apega a ellos.
¿Y por qué?
Es claro: porque todo le pertenece a Dios, y el rico en cambio se comporta como si las riquezas fueran propias.
En efecto, con facilidad las riquezas ocupan en el corazón humano el lugar de Dios y enceguecen, inducen a cualquier vicio. Pablo, el Apóstol, escribía: “Los que desean ser ricos se exponen a la tentación, caen en la trampa de innumerables ambiciones, y cometen desatinos funestos que los precipitan a la ruina y a la perdición. Porque la avaricia es la raíz de todos los males, y al dejarse llevar por ella, algunos perdieron la fe y se ocasionaron innumerables sufrimientos."(1)

Ya Platón había afirmado: “Es iposible que un hombre extraordinariamente bueno sea al mismo tiempo extraordinariamente rico”.

¿Cuál debe ser entonces la actitud de quien posee bienes? Se requiere que tenga el corazón libre, totalmente abierto a Dios, que se sienta administrador de sus bienes y sepa, como dice Juan Pablo II, que sobre éstos grava una hipoteca social.
Si los bienes de esta tierra no son un mal en sí mismos, no hay por qué despreciarlos, pero es necesario usarlos bien.
No es la mano, sino el corazón el que debe estar lejos de ellos. Se trata de saberlos emplear para el bien de los demás.

“Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de los Cielos.”

Tal vez digas: en realidad, yo no soy rico, de manera que estas palabras no se refieren a mí.
Presta atención. La pregunta que los discípulos, sorprendidos, le hicieron a Cristo enseguida después de esta afirmación fue: “Entonces, ¿quién podrá salvarse?” (2). Lo cual dice a las claras que esas palabras estaban dirigidas  de alguna manera a todos.
También alguien que lo dejó todo para seguir a Cristo puede tener el corazón apegado a miles de cosas. Incluso el pobre que insulta porque le tocan su bolsa puede ser un rico a los ojos de Dios.

Chiara Lubich

Publicación mensual del Movimiento de los Focolares
Extractos de la palabra de vida de julio de 1979, publicada en Essere la Tua Parola. Chiara Lubich e cristiani di tutto il mondo, vol. II, Città Nuova, Roma 1982, pp. 41-43.
(1) Primera carta a Timoteo, 6, 9-10.
(2) Evangelio de Mateo, 19, 25

(más…)

Me vendí al mundo hasta tocar el fondo. Encontré las fuerzas para recomenzar

Nací y crecí en una familia que se siempre se esforzó en transmitirme valores cristianos, basados en el respeto y atención hacia los demás, sin distinciones. Valores que considero universales. Desde chico mantuve el propósito de vivir de este modo, ya sea con mi equipo de fútbol, o en el colegio o con mis amigos. Siempre me esforcé en ir contra la corriente, o sea, tratar de no dejarme arrastrar por todo lo que el mundo me proponía. De hecho, en Europa, de donde provengo, la sociedad se basa sobre todo en el materialismo y es mucho más importante tener y aparentar que “ser”. Pero llegué a un momento de mi vida en el que la felicidad de un momento y los placeres pasajeros me hicieron perder el rumbo. En síntesis, me vendí al mundo. Quería conocer todo lo que hasta ese momento yo había considerado el camino más simple y, al mismo tiempo, más vacío. Así comenzó un nueva fase de mi vida, donde el respeto hacia las personas y también hacia Dios ya no tenia valor. Experimenté cosas que me satisfacían por un tiempo, pero luego me invadía un gran vacío interior, una gran soledad. De este modo llegué hasta el fondo del pozo. Más de una vez decidí recomenzar y volver a mis orígenes, reencontrarme con los valores en los cuales siempre había creído  y que estaban enterrados bajo muchas cosas vanas. Ahora, en esta ciudadela donde convivo con jóvenes de todo el mundo, estoy haciendo una experiencia muy linda. Estoy descubriendo cosas que no conocía, gracias a las personas que me rodean. Descubro en el hermano un camino para crecer, un espejo donde reflejarme. Estoy buscando y encontrando el amor puro, sin otros intereses, un amor que nace del alma, sin prejuicios. Este amor, que tiene raíces en el Evangelio vivido, me lleva a desapegarme de las cosas pasajeras, y es un camino hacia la verdadera libertad. Un camino que me conduce hacia Dios, junto a los demás. (J. – Italia)

Octubre de 2009

[…]

“Constancia”. Ésta la traducción de la palabra original griega, que es rica en contenido. Incluye también paciencia, perseverancia, resistencia, confianza.
La constancia es necesaria e indispensable cuando sufrimos, cuando somos tentados, cuando somos proclives a desanimarnos, cuando somos atraídos por las seducciones del mundo, cuando somos perseguidos.
Pienso que tú también te has encontrado, al menos, en una de estas circunstancias y has experimentado que, sin constancia, podrías haber sucumbido. A veces quizás has cedido. Ahora tal vez, justamente en este momento, te encuentras inmerso en alguna de estas dolorosas situaciones.
Y bien, ¿qué hacer? Recomienza y… persevera. De otro modo, no puedes llamarte “cristiano”. Lo sabes: quien quiere seguir a Cristo tiene que tomar cada día su cruz, debe amar, al menos con la voluntad, el dolor. La vocación cristiana es una vocación a la constancia. Pablo, el Apóstol, muestra a la comunidad su perseverancia como signo de autenticidad cristiana. Y no duda ubicarla en el plano de los milagros. Si además se ama la cruz y se persevera, se podrá seguir a Cristo que está en el cielo y, por lo tanto, salvarse.

“Gracias a la constancia salvarán sus vidas”.

Se pueden distinguir dos categorías de personas: las que sienten la invitación a ser verdaderos cristianos, pero esta invitación cae en sus almas como la semilla sobre el pedregullo. Mucho entusiasmo, como fuego de paja, y después no queda nada.
Las segundas, en cambio, reciben la invitación, como un buen terreno recibe la semilla. Y la vida cristiana germina, crece, supera dificultades, resiste a las tormentas. Éstas tienen constancia y… “gracias a la constancia salvarán sus vidas”.
Naturalmente, si quieres perseverar no te bastará apoyarte sólo en tus fuerzas. Te hará falta la ayuda de Dios. Pablo llama a Dios: “El Dios de la constancia”.

Es a Él, entonces, que tienes que pedirla y Él te la dará. Porque si eres cristiano no te puede bastar el haber sido bautizado o alguna esporádica práctica de culto y de caridad. Te hará falta crecer como cristiano. Y todo crecimiento, en campo espiritual, no puede acontecer si no en medio de las pruebas, los dolores, los obstáculos, las batallas.
Hay quien sabe ser constante de verdad: es el que ama. El amor no ve obstáculos, no ve dificultades, no ve sacrificios. Y la constancia es el amor probado.
[…]
María es la mujer de la constancia. Pide a Dios que te encienda en el corazón el amor por Él; y la constancia, en todas las dificultades de la vida, te llegará como consecuencia, y con ésta habrás salvado tu alma.

“Gracias a la constancia salvarán sus vidas”.

Pero hay más. La constancia es contagiosa. Quien es constante da ánimo también a los demás para seguir hasta el final.
[…] Apuntemos alto. Tenemos una vida sola y es también breve. Apretemos los dientes día tras día, afrontemos una dificultad tras de la otra para seguir a Cristo… y salvaremos nuestras almas.

Chiara Lubich

Palavra de vida publicada por primera vez en junio de 1979.

No podía traicionar mi conciencia

Después de graduarme de odontóloga deseaba poner en práctica enseguida lo que había estudiado durante años. Me gusta mi profesión y la veo como una posibilidad concreta de construir una sociedad más humana. Pronto recibí una oferta de trabajo, pero me di cuenta que adherir a aquel proyecto significaba adaptarme a comportamientos contrarios a la ética profesional. El sueldo era muy bueno, y lo necesitaba, pero la certeza que no podía traicionar mi conciencia era más fuerte. Decidí no aceptar la oferta. En ese mismo periodo, me invitaron a crear un proyecto socio-educativo: iba a trabajar como maestra en una guardería. Mi decisión causó asombro. Mis familiares y amigos pensaban que yo estaba perdiendo tiempo y fuerzas y, no entendían por qué rechazaba una oferta tan buena en mi campo profesional  para dedicarme a “cambiar pañales”. Pero yo estaba feliz: era una oportunidad concreta para construir la fraternidad. De hecho, la experiencia fue bellísima: éramos varias personas, motivadas para realizar un proyecto que nos parecía la semilla de algo grande: responder a las necesidades de aquella localidad que deseábamos servir. Después, inesperadamente me ofrecieron otro trabajo precisamente como odontóloga. La experiencia de la guardería me había dado una nueva apertura; la profesión no era ya solamente un modo para realizarme como persona, sino un espacio para “dar”, para amar. Las ocasiones para seguir siendo coherente con las opciones fundamentales de mi vida no faltaban. Por ejemplo se me presentó otra oportunidad de ganar una suma considerable, pero con métodos no muy lícitos. En una sociedad como en la que vivo, con tantas necesidades y una mentalidad de corrupción generalizada, la cosa podía parecer hasta “normal”. Pero de nuevo para mí estaba claro que no podía ceder a una propuesta similar. En otra ocasión, en cambio, vino al consultorio un pobre que ninguno de mis colegas quería atender, pero yo sabía que en esa persona estaba Jesús y no pude dejar de atenderlo como si estuviera curando a Jesús mismo. Hace poco tiempo surgió la posibilidad increíble de comenzar un consultorio junto a una persona con las que comparto los mismos ideales. Podremos montar algo propio, ofreciendo a todos un servicio justo y digno de adherir al proyecto de Economía de Comunión! Me parece el “resto que llega por añadidura” ¡por haber buscado el Reino de Dios! Estoy feliz de poder emprender este nuevo camino, para dar todo de mí misma en la construcción de una nueva sociedad. (E. Venezuela)

septiembre 2009

Todo el Evangelio es una revolución. No hay palabra de Cristo que se parezca a la de los hombres. Escucha ésta: «Buscad primero el reino de Dios y su justicia, y todas esas cosas (las necesidades de la vida) se os darán por añadidura».

En general, la primera preocupación del hombre es la búsqueda ansiosa de lo que necesita para dar seguridad a su existencia. Quizá para ti también sea así. Pues bien, Jesús te pone ante su modo de ver las cosas y te ofrece su modo de actuar. Te pide un comportamiento totalmente distinto del habitual y no sólo para una vez, sino para siempre. Es éste: buscar primero el reino de Dios.
Cuando estés orientado con todo tu ser hacia Dios y hagas todo lo posible para que Él reine dentro de ti (es decir, para que gobierne tu vida con sus leyes) y en los demás, el Padre te dará todo lo que necesites día tras día.
En cambio, si te preocupas sobre todo de ti mismo, terminarás por preocuparte principalmente de las cosas de este mundo y serás víctima de ellas. Acabarás viendo en los bienes de la tierra tu verdadero problema, la meta de todos tus esfuerzos. Y dentro de ti surgirá la grave tentación de contar únicamente con tus fuerzas y prescindir de Dios.

«Buscad primero el reino de Dios y su justicia, y todas esas cosas se os darán por añadidura».

Jesús invierte los términos. Si tu primera preocupación es Él, vivir por Él, lo demás ya no será el problema principal de tu existencia, sino una “añadidura” o algo “extra”.
¿Te parece una utopía? ¿Es una frase irrealizable para ti, hoy, hombre moderno que vives en un mundo industrializado donde impera la competencia y donde a menudo hay crisis económica? Te recuerdo sencillamente que los problemas concretos de la subsistencia no eran mucho menores para la gente de Galilea cuando Jesús pronunció estas palabras.
No es cuestión de que sea una utopía o no. Jesús te pone ante el planteamiento fundamental de tu vida: o vives para ti o vives para Dios.
Pero tratemos ahora de entender bien esta frase:

«Buscad primero el reino de Dios y su justicia, y todas esas cosas se os darán por añadidura».

Jesús no te exhorta al inmovilismo, a la pasividad en las cosas de esta tierra, o a una conducta irresponsable o superficial en el trabajo.
Jesús quiere cambiar tu preocupación en ocupación, quitándote el ansia, el miedo y la inquietud.
De hecho, Él te dice: «Buscad primero el reino…».
El sentido de primero es antes que nada. La búsqueda del reino de Dios está en primer lugar y no excluye que el cristiano tenga que ocuparse también de las necesidades de su vida.
Buscar el reino de Dios y su justicia significa también tener una conducta conforme a las exigencias de Dios manifestadas por Jesús en su Evangelio.
Sólo si busca el reino de Dios, el cristiano experimentará la potencia de Dios en su favor.

Te cuento un hecho.
Es de hace tiempo y, sin embargo, conserva una increíble actualidad. De hecho, conozco a numerosos adolescentes y jóvenes que se comportan ahora como lo hacía aquella chica.
Se llamaba Elvira. Estudiaba magisterio. Era pobre y sólo una nota media alta podía asegurarle la continuación de sus estudios. Poseía una fe fuerte. Su profesor de Filosofía era ateo, de manera que no era raro que mostrase las verdades sobre Cristo y sobre la Iglesia desenfocadas, cuando no deformadas. A la chica le hervía la sangre, no por ella, sino por amor a Dios, a la verdad y a sus compañeras. Aun siendo consciente de que contradiciendo al profesor, podría sacar una mala nota, lo que sentía en su interior era más fuerte que ella. Por eso a la mínima oportunidad levantaba la mano, pedía la palabra y decía: «No es verdad, profesor». Quizás no siempre tenía todos los argumentos para rebatir las disquisiciones del profesor, pero en ese «no es verdad» estaba su fe, que es don de verdad y da que pensar.
Las compañeras, que la querían, trataban de disuadirla para que sus intervenciones no la perjudicaran. Pero no lo lograron.
Pasaron algunos meses. Llegó la hora de dar las notas. Las recogió temblando. Pero después, un salto de alegría: ¡un diez! La nota máxima.
Había tratado antes que nada de que Dios y su verdad reinaran; lo demás había venido por añadidura.

«Buscad primero el reino de Dios y su justicia, y todas esas cosas se os darán por añadidura».

Si tú también buscas el reino del Padre, experimentarás que Dios es Providencia para todo lo que necesites en tu vida. Descubrirás lo extraordinariamente normal que es el Evangelio.

 

Chiara Lubich

agosto 2009

¿Sabes cuándo aparece esta frase en el Evangelio? La escribe San Juan el evangelista antes de que Jesús se disponga a lavar los pies a sus discípulos y se prepare para su pasión.
En los últimos momentos que vive con los suyos, Jesús manifiesta de una manera suprema y más explicita el amor que desde siempre sentía por ellos.

«Habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo».

Las palabras “hasta el extremo” significan hasta el final de su vida, hasta el último aliento. Pero también indican la idea de la perfección. Quieren decir: los amó completamente, totalmente, con una intensidad extrema, hasta el culmen.
Los discípulos de Jesús permanecerán en el mundo mientras que Jesús estará ya en la gloria. Se sentirán solos, tendrán que superar muchas pruebas; precisamente para cuando lleguen esos momentos, Jesús quiere que estén seguros de su amor.

«Habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo».

¿No percibes en esta frase el estilo de vida de Cristo, su modo de amar? Lava los pies a sus discípulos. Su amor lo lleva a realizar hasta ese servicio que en aquel tiempo estaba reservado a los esclavos. Jesús se está preparando para la tragedia del Calvario, para dar a los suyos y a todos, además de sus extraordinarias palabras, de sus mismos milagros, de todas sus obras, incluso la vida. Lo necesitaban; es la mayor necesidad que tiene todo hombre: ser liberado del pecado, que significa de la muerte, y poder entrar en el Reino de los Cielos. Debían tener paz y alegría en la Vida que ya no acaba.
Y Jesús se ofrece a la muerte, gritando el abandono del Padre, hasta tal punto que al final puede decir: «Todo está cumplido».

«Habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo».

Hay en estas palabras la tenacidad del amor de un Dios y la dulzura del afecto de un hermano.
Nosotros, los cristianos, también podemos amar así, porque Cristo está en nosotros.
Sin embargo, ahora no quisiera proponerte que imites a Cristo en el morir por los demás (cuando era su hora); no quisiera ofrecerte como modelos necesarios al Padre Kolbe, que muere por un hermano prisionero, ni al Padre Damián, que haciéndose leproso con los leprosos, muere con ellos y por ellos.
Puede ser que a lo largo de tus años, nunca se te pida ofrecer tu vida física por los hermanos. Pero lo que sin duda Dios sí te pide es que los ames hasta el fondo, hasta el final, hasta tal punto que tú también puedas decir: «Todo está cumplido».

Eso hizo la pequeña Cetti, de 11 años, en una ciudad italiana. Vio a su amiga y compañera Georgina, de su misma edad, muy triste. Quiso tranquilizarla, pero no lo consiguió. Entonces quiso ir hasta el fondo y saber el porqué de su angustia. Se le había muerto su papá y su mamá la había dejado sola con su abuela y se había ido a vivir con otro hombre. Cetti intuyó la tragedia y se puso en acción. Aun siendo pequeña, le pidió a su compañera que le permitiera hablar con su madre, pero Georgina le ruega que antes la acompañe a la tumba de su papá. Cetti la acompaña con gran amor y oye cómo Georgina le pide entre el llanto a su papá que venga a llevársela.

A Cetti se le parte el corazón. Había allí una pequeña iglesia en ruinas. Entran. Sólo quedaban un pequeño sagrario y un crucifijo. Cetti dice: «¡Mira, en este mundo todo se destruirá, pero ese crucifijo y ese sagrario quedarán!» Georgina responde, secándose las lágrimas: «¡Sí, tienes razón!» Después, con delicadeza, Cetti coge a Georgina de la mano y la acompaña a ver a su mamá.
Al llegar, le dice decididamente estas palabras: «Mire, señora, aunque esto no me incumba, le digo que usted ha dejado a su hija sin un cariño materno que necesita. Y aún le digo más, que usted nunca estará en paz hasta que no se la lleve con usted y se arrepienta”.

Al día siguiente, Cetti anima con amor a Georgina cuando se ven en el colegio. Pero sucede algo nuevo: un coche viene a buscar a Georgina; lo conduce su mamá. Y desde aquel día el coche sigue viniendo, porque Georgina ya vive con ella, que ha dejado definitivamente la amistad con aquel hombre.
De la pequeña y gran acción de Cetti se puede decir: “Todo está cumplido”. Todo lo hizo bien. Hasta el fondo. Y lo consiguió.
Piensa un poco. ¿Cuántas veces has empezado a interesarte por alguien al que después has abandonado, acallando tu conciencia con mil excusas? ¿Cuántas acciones has comenzado con gran entusiasmo y luego no las has continuado ante dificultades que te parecían superiores a tus fuerzas?…
La lección que Jesús te da hoy es ésta:

«Habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo».

Hazlo.
Y si algún día Dios te pidiera de verdad la vida, no titubearás. Los mártires iban a la muerte cantando. Y el premio será la gloria más grande, porque Jesús ha dicho que nadie en el mundo tiene mayor amor que aquél que derrama su sangre por sus amigos.

 

Chiara Lubich

«Como el Padre me ha enviado a mí, yo los envío a ustedes»

Como el Padre me ha enviado a mí… Entre las divinas palabras que pronunció [Jesús], hay una que da vértigos si se la piensa pronunciada por Dios y permite comprender la excelencia de una elección. Es una comparación paradójica, pero verdadera y cargada de misterio. Cristo la dirige a los que serían, en los siglos, sus sacerdotes: “Como el Padre me ha enviado a mí, yo los envío a ustedes” (Jn 20, 21). ¿Quién es, entonces, el sacerdote? Es aquel que Cristo ha elegido para continuarlo en el tiempo. Lamentablemente a veces el sacerdote no es así. Por otra parte, si el sacerdote no es Cristo, es bien poco. Sus prédicas suenan vacías y las iglesias quedan desiertas. Porque la palabra que Cristo daba era él mismo. Si el sacerdote primero vive lo que predica y luego habla, su palabra será Cristo y será, también él, otro Cristo. Entonces sus palabras arrastrarán multitudes y las iglesias se verán desbordadas. En efecto, no es la ciencia lo que hace al sacerdote, sino el carisma vivificado por el amor. Chiara Lubich, El celibato sacerdotal, Città Nuova 14 (1970/3), p. 9 Extraido del libro: Come il Padre ha amato me… 365 pensieri per l’anno sacerdotale, Città nuova 2009 http://editrice.cittanuova.it/notizia.asp

Más allá de la ganancia: objetivos más grandes, que tienen sabor a eternidad

 Un relato a dos voces: Tom, que nos ha dejado hace algunos años, y Jeanne, su esposa, que ha compartido con él esta experiencia. “Mi campo de trabajo se estaba reduciendo, y habiendo ahorrado algo de dinero, pensé que era el momento de empezar una actividad propia. Precisamente en ese momento supe de la Economía de Comunión, y con mi esposa Jeanne nos sentimos atraídos en seguida por la posibilidad de ser responsables de proveer a las necesidades de nuestra familia sino también a las de muchos en el mundo”. “Saber preparar y compartir la comida era tradicional en la familia Petrucci desde hacía varias generaciones, y fue así que decidimos abrir un restaurante en Camarillo, California: el Petrucci’s”. Jeanne, quien trabajó los últimos años en el restaurante, describe cómo Tom administraba la empresa: “Quería dar a cada uno de sus colaboradores la posibilidad de mejorarse: si alguien había sido contratado como lavaplatos o chofer, pero quería aprender un trabajo de nivel superior, Tom le daba siempre la posibilidad de hacerlo; después si alguien se volvía experto en el nuevo trabajo y no había un cargo adecuado para él, no trataba de retenerlo en la empresa: muchos tenían una familia a quien sostener y Tom deseaba que pudieran mejorar y tener éxito”. Tom escribía: “En nuestro restaurante tratamos de trabajar como si todo dependiese de nosotros, pero sabiendo que en realidad todo depende de Dios. Jean y yo sabemos muy bien que no tendremos nunca grandes ganancias, pero sentimos que logrando dar trabajo a diez personas, asegurando de este modo una entrada a diez familias, y además contribuyendo a reducir el problema de la pobreza, hemos logrado objetivos mucho más grandes que tienen sabor a eternidad”. “Durante el breve espacio de meditación matutina escogemos un pensamiento clave para poner en práctica durante el día. A veces me bombardean miles de ideas sobre cómo administrar mejor el restaurante, sobre cómo ganar más, y así por el estilo, pero la unidad de los demás hace que me mantenga orientado en ‘lo que cuenta verdaderamente’. Este momento de la mañana vivido juntos refuerza en mi alma la decisión que con Jeanne tomamos cuando comenzamos con esta aventura: que es amar el momento presente y buscar la voluntad de Dios, no la nuestra. Cuando empezamos esta actividad sabíamos muy poco sobre cómo administrar un restaurante. Si tiene éxito, es porque está en Sus planes”. “Desde el mes de apertura del restaurante, decidimos dar siempre una suma mensual para los pobres. Un acto de fe que nos ha ayudado a mantener siempre en el primer lugar la importancia del dar”. (Tom y Jeanne Petrucci, de L’amore come piatto principale en Economía de Comunione, Revista  quadrimestrale, Anno X/n.2, noviembre 2004).