Movimiento de los Focolares
Vivir el Evangelio: “Como el Padre me envió a mí, yo también los envío a ustedes” (Jn 20,21).

Vivir el Evangelio: “Como el Padre me envió a mí, yo también los envío a ustedes” (Jn 20,21).

Aprendemos de los más pequeños

Estaba haciendo algunas tareas en casa cuando me hice un corte profundo en la mano izquierda. Mientras intentaba detener la hemorragia antes de que mis familiares me llevaran a urgencias, nuestro nieto Emanuel, de unos seis años, que estaba con nosotros ese día, me observaba mientras vendaba la herida. “¿Te duele mucho, abuelo?”. Lo tranquilicé, y para ayudarme, me dio… ¡un caramelo! Poco después: “¿Quieres otro caramelo, abuelo? Te hará bien”. Con la herida cosida, vendada y con una férula en el pulgar izquierdo (por suerte el tendón estaba intacto), se acercó a mí al regresar: “Abuelo, ¿cómo estás? Quizás deberías tomar un café”. “Gracias, Emanuel, después de comer: ahora vamos a la mesa”. Mi esposa había preparado las salchichas que tanto le gustan. Después de comerse las suyas, tomó otra del plato, la cortó y, sin decir palabra, la puso en mi plato. Después de estas atenciones hechas con conmovedora sencillez, recordé que Jesús señaló a los niños como nuestro modelo.

(Giovanni C. – Italia)

Unas vacaciones providenciales

“Oltre noi”, una asociación que trabaja con personas con discapacidad, organiza unas vacaciones en San Bernardino, entre otras actividades. La presidente, a quien conozco desde hace años, sugiere: “¿Por qué no envían a Benedetta con nosotros?”. La oferta es tentadora, pero ¿será el alojamiento adecuado para personas en silla de ruedas como mi hija? Tras una visita, parece que sí. Además, nuestra amiga Daniela se ha ofrecido a acompañarnos, y también contamos con la asistencia de una enfermera. Benedetta está entusiasmada. ¡No me lo puedo creer! Antes de partir, asistimos a una cena para conocer a los demás veraneantes. El ambiente es alegre. El 3 de agosto, Benedetta y Daniela parten en nuestro coche hacia el transporte público. Espero de verdad que mi amiga no se canse demasiado… Confío plenamente en Jesús. Las primeras noticias de ambas son tranquilizadoras. Cuando regresan, ya no reconozco a mi hija: está relajada y radiante de alegría, sobre todo por haber podido asistir a misa todos los días, celebrada en su habitación y la de Daniela. ¡Dios siempre triunfa con su generosidad!

(M.B. – Suiza)

Cuando no eres autosuficiente

El mes pasado fue un mes de «pasión», en el sentido más carnal de la palabra. Un mes excepcional, en el que el dolor de mi cuerpo fue aliviado por la ternura de mis hermanos. La prisa por sanar —ese pecado de orgullo de quienes siempre quieren sentirse autosuficientes— me había traicionado. El postoperatorio fue complicado, mi rodilla estaba hinchada y el médico fue categórico: reposo y hielo. En esa bolsa de hielo, encontré una extraña forma de oración. Me sentí “pequeño”, dependiente de mi hermano para un vaso de agua o un aventón en el coche. Pero es precisamente en esta fragilidad donde redescubrí el tesoro de la comunidad sacerdotal en la que vivo. Comprendí que la fraternidad no es solo comer juntos, sino tener la confianza para decir: “Te necesito”.

La dependencia de los demás no es una derrota, sino un testimonio de nuestra humanidad. Hoy, en mi pequeño jardín como sacerdote jubilado, cultivo mis pocos metros cuadrados del mundo. Y mientras tenga voz (y un apoyo que me sostenga), mi jardín siempre estará abierto a quienes buscan esperanza.

(padre Peppino G. – Italia)

Maria Grazia Berretta

Extraído del Vangelo del Giorno, Città Nuova, año XII – N.3 – mayo-junio de 2026.

Fotos ©Tieffenbrucker456, Alexandra Koch-man, Codi Punnett – Pixabay

Líbano: ser chispas de vida

Líbano: ser chispas de vida

“Es muy emocionante que los niños de Roma piensen en el IRAP (Instituto de rehabilitación audio-fonética). Esta suma es preciosa, sobre todo por el gesto que nace del corazón de los niños.

Hemos querido vivir este trimestre en el IRAP tratando de ser “chispas de vida” en el corazón de la muerte que nos rodea. Este regalo es para nosotros justamente una chispa de vida: nos hace sentir que no estamos solos y que detrás de ese gesto hay esfuerzos concretos, rostros de niños contentos, manos que se han unido… Todo ello es semilla de vida y de fraternidad que nos enternece profundamente. ¡Gracias!

Estamos viviendo momentos difíciles, sí, pero seguimos aferrándonos a la esperanza y a optar siempre por la vida. Sin duda es ir contracorriente respecto de lo que se vive hoy en el Líbano. Son esfuerzos continuos y es cuestión de volver a empezar cada vez, porque nada se da por descontado nunca.

Al día de hoy la palabra “paz” en el Líbano parece perder su significado. Muchos ya no creen que es posible, e incluso a veces nosotros tampoco. Hasta el Time Out, el momento de oración cotidiana por la paz que nos involucra a todos en el mundo, llegó un momento en que me parecía inútil. ¿Cómo seguir creyendo en la paz, si yo misma ya no creía?

Fue necesario ir aún más en profundidad para volver a descubrir el verdadero sentido de la paz: ante todo la paz interior, que es un desafío en un contexto como el de la guerra, la violencia y la hostilidad. No hay que dejarse arrastrar y caer en el odio para con el enemigo, superar el enojo frente a las injusticias, arrancar del alma todo lo que pueda corromperla… es una lucha continua.

El día de la Resurrección, el saludo de Jesús a los apóstoles —“La paz esté con ustedes”— resonó de una manera nueva en mi alma, y volví a darme cuenta de que él es nuestra verdadera paz.

El compromiso activo por los demás es una salida: nos libera del aislamiento y nos hace más fuertes».

IRAP (Institut de Rééducation Audio-Phonétique)

Maria Grazia Berretta

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Immagini della festa di raccolta fondi organizzata dai Ragazzi per l’Unità di Roma (©Joaquín Masera)

Chiara Lubich: se ha publicado el libro «Paraíso ’49»

Chiara Lubich: se ha publicado el libro «Paraíso ’49»

Desde hoy se encuentra en las librerías el último volumen, de entre los que se han publicado hasta ahora, que recoge lo que Chiara Lubich ha dejado escrito sobre su experiencia mística: Paradiso ’49 (Paraíso ’49). Es un texto bajo muchos aspectos singular , que sin duda no dejará de suscitar una viva recepción. Sobre todo porque por primera vez pone a disposición del gran público, sin velos ni selecciones, la fuente última de la aventura cristiana que hizo de Chiara una protagonista de la segunda mitad del siglo pasado y más allá. Nos ha dado así un legado que aún queda en gran medida por explorar e implementar.

Sí, la fuente última: que no es el fruto de su imaginación –por más que haya sido genial– y ni siquiera tampoco solamente de una original inspiración que le fue concedida. Por el contrario, es algo más, y algo distinto. Es algo –escribe el filósofo Jean-Luc Marion– que viene d’ailleurs: de ese «otro lugar» que en Jesús se nos ha dado para siempre, «desde adentro» o «desde debajo» de la historia que vivimos, con sus magníficas e increíbles expresiones y sorpresas, y con sus dramáticas e inquietantes pruebas.

La historia de la Iglesia a lo largo de los siglos conoce muy bien lo que Jesús vuelve siempre a proponer de manera nueva, así como él mismo prometió: «Yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo». Se trata de un evento cada vez imprevisible y sorprendente. . Pues porque es obra del Espíritu que «es como el viento que sopla donde quiere y cuyo sonido oyes, pero que no sabes de dónde viene y adónde va». Sin embargo, se hace reconocible y apreciable.

El Paraíso ’49, aún una vez más y en forma inédita, es un testimonio desarmado y fiel de todo ello. Allí se reconoce de manera clara su primer valor. Y no podemos dejar de estar inmensamente agradecidos a Chiara porque al final –no sin antes haber querido garantizar cuidadosamente la cosa en conformidad con la fe de la Iglesia– ella haya querido hacernos este regalo. Pues ese don que Dios le dio no era solo para ella, sino también para todos. Aquí reside el segundo valor de estas páginas: lo que están destinadas a significar para la Obra de María. Esta Obra ha sido forjada en su ADN carismático justamente gracias a los eventos de los que allí se da testimonio: para ser el «odre nuevo” llamado a custodiar y derramar con generosidad el «vino nuevo” del Espíritu así comunicado. Al servicio del camino del Evangelio en la historia.

De aquí, el tercero y quizás resolutivo valor de este escrito: hacer que sea utilizable este recurso decisivo que el evento de Jesús representa hoy para nosotros. El cristianismo –así se ha dicho– aún tiene que florecer. . Pues en este desafiante punto de inflexión de época, en el diálogo fraterno que los discípulos de Jesús están llamados a vivir con todos los que buscan la verdad y son servidores de la justicia, es verdad que no, que aún no nos lo hemos dicho todo.

Piero Coda

Foto de portada: © Horacio Conde – CSC Audiovisivi

9 preguntas a Roberto Almada

9 preguntas a Roberto Almada

¿De qué puedo reírme?

He aprendido a reírme de mí mismo; a veces me vuelvo bastante ridículo en esos momentos en los que me siento frágil. Estoy atento al sentido del humor de las personas que están a punto de morir o se enfrentan a una tragedia. Esto lo aprendí del fundador de la Logoterapia, Víctor Frankl.

¿Qué me fastidia?

Que la gente no entienda cosas bastante obvias.

¿El lema de mi vida?

Es una frase de Pablo VI: «Bienaventurados estos tiempos tormentosos y paradójicos, que casi nos obligan a la santidad». En palabras más laicas se puede decir que: son tiempos que nos obligan a ser íntegros.⁠

¿Mi punto fuerte?

Diría que está relacionado con este lema: soy capaz de mantener la serenidad en situaciones de crisis. Tengo un «optimismo trágico».

¿Mi punto débil?

Soy un poco perezoso y, además, corro el riesgo de juzgar prematuramente las situaciones y a las personas, pero trato de estar atento a esto y convertirme.

¿Qué es lo que más me importa en mi nuevo servicio?

Humanizar las relaciones institucionales. Ser realista. Y, también, no salir nunca y con nadie de la dinámica del diálogo. La unidad con Margaret.

⁠¿Mi lugar favorito?

Los barrios sencillos y pobres de las ciudades latinoamericanas donde se puede charlar sencillamente con la gente, ¡quizás tomando un mate juntos!

⁠ ¿De dónde saco fuerzas?

Soy una persona religiosa, de pueblo, latinoamericana. Cuando puedo, o cuando tengo algún nudo que desatar, hago peregrinaciones a los santuarios marianos y también tengo imágenes de mis «santos protectores». En definitiva, saco fuerzas de la oración y también de estar con mis amigos. Me gustaría tener siempre tiempo para ellos.

¡También dormir bien me ayuda! Por la mañana todo parece posible.

¿Qué me preocupa?

Que nuestro carisma no se comprenda en toda su grandeza y, por eso, me preocupa si lograremos purificarlo del pecado del «dominio» y de la falta de autenticidad que ha contaminado nuestras relaciones.

Publicado originalmente en la revista Neue Stadt (mayo-junio 2026)
Foto: © CSC Audiovisivi

Roberto Almada, nacido en 1956 en Rosario (Argentina), es el nuevo copresidente del Movimiento de los Focolares. Estudió medicina y es especialista en psiquiatría. Además, es doctor en filosofía y cofundador de la Escuela de Logoterapia en Uruguay y Paraguay. Conoció el Movimiento de los Focolares en 1976. Desde hace muchos años vive en las comunidades de los Focolares, entre otros lugares, en Uruguay, Paraguay, Argentina y en el Centro Internacional de Rocca di Papa. Roberto Almada es autor del libro «El cansancio de los buenos».

El ecumenismo que nace del encuentro

El ecumenismo que nace del encuentro

El 22 de abril unos treinta líderes de Iglesias y organizaciones cristianas mundiales han visitado el Centro Internacional del Movimiento de los Focolares en Rocca di Papa, Italia. La visita se integraba en el programa del encuentro anual de la Comisión Internacional del Global Christian Forum (GCF – Foro Cristiano Mundial), que se llevó a cabo en Roma en esos días, y ha sido una ocasión significativa para conocerse recíprocamente y para el diálogo ecuménico.

El encuentro permitió profundizar la historia, el carisma y el compromiso del Movimiento de los Focolares por la unidad de los cristianos. Tras una presentación introductoria, se abrió un diálogo intenso y participado, animado por numerosas preguntas y reflexiones. Al terminar, Margaret Karram, Presidente del Movimiento de los Focolares, les dirigió un breve saludo, compartiendo al mismo tiempo un testimonio personal que suscitó una fuerte resonancia en los presentes.

Los miembros de la Comisión expresaron su gratitud por la acogida recibida y por la luz que surgió en el encuentro. La Commissioner Jane Paone del Ejército de Salvación Internacional comentó: “Para mí ha sido una experiencia muy ‘vibrante’”: me ha impactado la alegría y la hospitalidad”.
El doctor Hanns Lessing, representante de la Comunión Mundial de las Iglesias Reformadas, decía: “Me ha impresionado en particular de qué manera el mandato evangélico ‘Ama a tu prójimo como a ti mismo’ se puede traducir hoy en “una invitación a amar a la otra comunidad eclesial como a la propia”.
El profesor Dirk Lange de la Federación Luterana Mundial hizo hincapié en el vínculo entre las narraciones escuchadas y la identidad del Global Christian Forum: “Las historias de fe de Chiara Lubich y de Margaret Karram nos han llevado al corazón del GCF: construir relaciones a través de la donación de uno mismo, en la confianza de que Dios siempre proveerá. El amor de Dios está en el centro y el amor recíproco une”.

Fundado en 1998 por iniciativa del Consejo Ecuménico de las Iglesias, durante el mandato del entonces Secretario general, el doctor Konrad Raiser, el Global Christian Forum es un espacio ecuménico único que reúne a todas las principales corrientes del cristianismo mundial, incluidas las Iglesias pentecostales y libres. Su carisma específico es compartir las historias de fe personales como camino privilegiado para construir relaciones, superar las distancias históricas y promover la unidad en la diversidad. Tal como ha puesto de relieve en esos días el doctor David Wells de la Pentecostal World Fellowship: “el GCF favorece un diálogo que no parte de posturas doctrinales o políticas, sino de las personas”.

La Comisión Internacional, compuesta por alrededor de unos 30 responsables eclesiales –entre los cuales, desde el año 2026, también el Movimiento de los Focolares– ha reflexionado acerca de los retos del futuro, en un mundo marcado por crecientes polarizaciones que atraviesan incluso las Iglesias. Surgió una pregunta central: ¿cómo podemos ser hoy reconciliadores?

Fue claro para todos que el GCF ocupa un sitio único en el panorama ecuménico. Utilizando una metáfora eficaz, David Wells añadió también el siguiente concepto: “El GCF es como un fertilizante: trabaja debajo de la superficie. No siempre se lo ve enseguida, pero sus frutos surgen con el tiempo, orientados hacia la unidad visible”.

Por todo ello, se puso de manifiesto una fuerte consonancia entre el objetivo y método de diálogo del Global Christian Forum y el carisma y “diálogo de la vida” del Movimiento de los Focolares, abriendo perspectivas de colaboración ricas de esperanza para el camino de la unidad de la Iglesia y de toda la familia humana.

Enno Dijkema